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Full text of "Colección de documentos inéditos para la historia de Chile desde el viaje de Magallanes hasta la ..."

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STANFORD UNIVERSITY LIBRAR I ES 



COLECCIÓN 



DE 




HISTORIA DE CHILE 



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» . • • 



COLECCIÓN 



DE 



DOüJiiEvriiü \mm 



[ 



PARA I.A 



flinORUDHBILE 

iiEsfiF. El, VIAJE DE WAnm Mk \.\ mm M .\l.\iríi 

I5i8-i8i8 

COLECTADOS Y PUBLICADOS 

POR 

J.T. MEDINA 



TOMO XIII -y y 



VALDIVIA T 8ÜH COMPAÑEROS 
VI 



SANTIAGO DE CHILE 

EMPRENTA JiLZEVJRIANA 
1897 




COLECCIÓN 

DE 



DOCUMENTOwS INÉDITOS 



Li 



PEDRO DE VALDIVIA Y SUS COMPAÑEROS 

VI 



11 de Septiembre de 15<J2. 

I,— Información tle las setTÍeios tU Pedro Je VHluffrán. 

(Ai-chivo de Indiasi, 15 19 3.) 

En la iriuy noble y muy leal ciudad de Santiago del Nuero Eictremo^ 
provineia de Chile, cabezado gobernación, á ouci día4 del 1113^ de Sap- 
tiembre, año del Softor de mil é quinientos é sesenta é dos artos, antel 
I mny magnífico sefior Diego Clarcía de Ciceros, alcalde ordinario por 
fS. M en la diolia eíudad, é por ante mí Nioola** de irarnica, esoriliuno 
úe 8. M., público é del cabildo de la díclia ciudad, é testigos, pareció 
pro#nte Aloaao de Vallo, residente en la dicha ciudad, en nombre del 
general Pedro de Villagra, é presenta» la petición é carta de poder é in- 



'/x 



^.w 



C COLECCIÓN DE DOCUMUXTOfi 

teri^^^)o]S'¿:í!>qü^^ tenor de fo .euai> /upó efi.pos í(i|X)lf¿^ á^^^t^ qvi^.fe 
sigue. ' 

Muy magnífico señor: — Alonso de Vallo, en nombre del general Pe- 
dro de Villagra, mi seilor, digo: que el dicho, mi parte, tiene necesidad 
de hacer una probanza para ad perpetuam rei memoriam de los servi- 
cios que á S. M. en est/)s reinos de Chile ha hecho para informar dellos 
á S. M.: pido y suplico á vuestra merced que los testigos que yo pre- 
sentare ante vuestra merced, los que fuere servido, los cuales sean 
examinados por el interrogatorio de preguntas que presento, y lo que 
ansí dijiesen é depusieren me lo mande dar en pública forma, signado 
é firmado, interponiendo vuestra merced en ello su autoridad é decreto 
judicial lo necesario, deis y testimonio, ete. 

pido y suplico á vuestra merced quel fiscal por vuestra 

merced nombrado dé los yo señalo para que declaren en esta cau- 
sa, diga é vea que digan é declaren como pedido tengo ... 

mesmo pido justicia y en lo necesario, etc. — Alomo de Vallo, 

cuantos esta cArta de poder vieren como yo, el gene- 
ral Pedro de Villagra, estante y residente en esta ciudad de Santiago 

otorgo é conozco que doy é otorgo tedo complido, 

libre, lleno é bastimtc, segund que lo yo he y tengo me- 
jor é máí? complidamente lo puedo é debo dar ó otorgar é de derecho 
más puede é debe valer á vos, Alonso de Valh>, mi criado, que estáis 
presente, para que por mí y en mi nombre, é ansí como yo mismo, jk)- 
(láis parecer é parezcáis ante S. M. é ante cualesquier jueces é justicias 
de cualesquier parte é lugares que sean, é ante cualquier dellos podáis 
hacer é hagáis cualesquier probanza ó probanzas en mi nombre de los 
muchos é grandes servicios que á S. M. he hecho en estos reinos de In- 
dias, especial en esta gobernación de Chile, ansí con fiscales de S. M. 
como ad perpefuam rei memoriam, presentando en ellas é cualquier de- 
llas todos é cualesquier testigo é testigos que vos pareciere; é hecha la 
dicha probanza ó probanzas las podáis sacar de poder de los escribanos 
ante quien se hicieron, é las presentar ante los cabildos de las ciudades 
deste reino para que las aprueben é den su parecer, é sobre ello é lo á 
ello tocante podáis parecer é parezcáis ante las dichas justicias é ante 
cualquier dolías, é llagáis los autos, diligencias judiciales y extrajudi- 
cialos que sean necíesarios de se hacer, que yo haría é hacer podría, pre- 



%^AL»ITIA r SÜ8 (.'OMPANITROB T 

^^flo, aunque sean (ales é de tal cal ¡fiad qne se^und ilererho 
, recuyenin é deUan Imher en sí otro mi niíU e8[)e(^iul poeler y man<ladu 
ly presencia personal, quo tal |>t)der eonio yo he é tengo para lo que di- 
Icbo es, i^] lo doy é otorgo á vos el susodictio. ron sn« in'idoneias ._.». 

anexidades é conexidades é general adiniínstración, é 

^vf>s reli.. é me ohligíi de lo Imher por íirrnt\ .,,. , En la 

dicha ciudad de Santiago del once díaa del rneí^ de Hep - 

Ltiornbre de mil é ((uinientos é sesenta e di>s annH presentes Diego 

|tle Frías t^ Pedro Martín estantes en la dicha ciudad, y el 

al cual yo el e^ícribaiio <loy fee qne conozco 

nombre ea el registro destn Crirt i, — P^dro (h V¡lht(¡rátí.—V^ yo NieolAs 
de Gárníca» e<?crihano de S. \L, piihlico é del cahildo do«tM ciudad de 
Santiago, presente fuí en mío ron el olnrgimtti o testigos á lo qne es 
ilíeho, é fice ansí rui signo en testimonio «le verdad, — X/ro!m dr ihlr- 
nita^ escribano púl)lico é del eahiMo. 



Por las preguntiiií siguientes sean preguntados Itjs testigos que fue- 
*ii presentados por parte del general Pe<lro de \'¡llngráii. vecino de la 
riudad del Cuzco, sobre la probanza que hace de los servicios y gastos 
_ que en 6er\-icio de S. M. I»a hecho, etc. 

L — Si conocien al dicho general Pedro de Villagra, i' de qué 
I tiempo á estii parte, é si conocen al íiscal rujnd>nido m esta cau- 
sa, etc. 

2,— ítem, si saben, etc.. qne podía hahrr vt-inte e niíitro nilos, poco 
tt>H8Óme«os, que el dicho general Pedro de V'iUugra vino a los reinos 
íMPerú, á los cuales llegti cu háhito y estofa dr t*ahallero hijmlalgo. 
ínuven onlen su persona, con sus armas y caballos, conltn {nmlessiein* 
premrvía á S. M. en los dichos reinos, é antes en la pi-ovíncia de í'ar- 
tj^f^im y Santa Mart^i. y en otras partes donde se halló, siempre a su 
|f09taé minción; digan lo que saben é Inm oído decir, etr, 

3. — ítem, si saben, etc.» que despta's <Ie hahrr llegado a los dichos 
ííinosdel Perú, siempre el nuuvpiés don Francisro Piznrro le ocupó en 
irgo y mando, en cosas t<x*antes al servicio de S. M,. así para el des- 
Brabrímiento é allaTiamiento é ctaiquista de los dielais rfiiH.»s <lt'l Perii. 
mdo ií ello con los ea|>¡tíines é personas quel dicho Marqués enviaba, 
« saben que en to<lo lo que ansí le fué mandado, y que lo qnel dicho 
r>nerid Pedro de Villagni se hall<^ de Ir» susodicho sienquc hizo a((UC' 



cT COnECClÓK DE DüCUMENTOB 

lio que uii buen sorvidoi^ ilo 8. M tlebÍH é pudiera hacer; digau lo qudj 
saben, eta 

4.^ — ítem, si saben que podrá haber veinte é dos años, paco inás 6 
menos, quel dicho niarquée don Franciscx) Pizarro proveyó al goberna- 
dor don Pedro de Valdivia, que sea en gloria, para el descubriininnio, 
población é conquista desUis provincias de CJhile, lo cual, entendido por. 
el dicho general PeJro de Villagra y lo mucho qiio en venir á lo suso 
dicho servía a S. NL, se dispuso á ello é vino con el dicho GobernadorJ 
muy en orden de caballero hijodalgo, pertrechado de arman é caballos 
y otras cosas nocesariíis para la sustentación é poljlación destas dichoaj 
provincias, en lo que liizo muchos gastos i>or la carestía é precios exce^ 
sivos que á la dicha sa?tón tenían todas las osas, lo que hizo á su cost 
é minción; digan lo que saben, etc. 

5, — ítem, si saben, ote quo prosiguiendo la diclia inniada con el di-' 
eho Gobernador para estas provincias, en elcanino hasta llegar áeilas. 
todo el campo en geneml padeció grandes trabajos ó necesidades, ans 
de hambre como de asperezas de caminos, despolvados inhabitables éd« 
gran trecho ♦ |torque son de á cientr^ y luenos y más leguas, en los cmip 
les, allende de las repentinas tormentas que en ellos hay y subcedei^ 
inayorniento en aquel tiempo, de viento, frío y nieve, de suerte» que no 
tunamente es visto los que por ellos caminan llevan en manifiesto riea 
go las vidas, y ni más ni menos las tmjimos, y padecíamos, ansí dest 
como de hambre; y si saben que en toda la dicha joniadn hasta llega 
á estas dichas provincias, el dicho general Pcilro de Villagra sirvió muj 
principalmente á S. M. en todo lo (|ue se ofreció de jornadas, tomada 
de pucaraes y fuertes y desbarat'es de juntas de naturales; digan Iq 
que saben, etc. 

6. — ítem, si saben, etc., que llegado que fue el dicho Gobernador . 
estiis dichas provincias, comí» persona que por experiencia tenía ya ' 
nocida la prudencia, valor y sagacidad del dicho general Pedro de Vi- 
llagra en las cosas do la guerní y en todo lo demás que se ofrecía de 
afrenta y honra y cosas de calidad y efeto, ordinariamente siempre le 
proveía de capitán para que con gente fuese á las cosas conteniente 
á la conquista é pacificación desttts dichas provincias. A las cuales sien 
pro el dicho general iba y fué, en todo lo cual siempre dio buena cueu 
ta de sí, y consiguió, mediante su sagacidad é prudencia, aquello qiii 
se le fneargaba; y si saben que por ello y pi>r lo mucho que a S. \í 



ém 



tALDlVIA T 8ÜS COMPAfÍEBOS 

servía y sirvió, siempre estuvo en refmtacióii de tal ttíipitón, oiuil la pre- 
gunta dice* y noiiibra; digan lo (pie saben. ett\ 

7. — ^Iteiii, si saben, etx^^., que llegado el didu» Gobeniador á csUispro- 
vínciaa, pobló en ellas la ciudad *Io 8antiag<x en la sn^tentacióu de la 
can! el dicho general Pedro de Vilhigrán hizo, estuvo y trabajó en todo 
la que se le ofreció, que, como es nutorio, en ello se tuvieron y pade- 
cieron grandes trabajos y necesidades y guornis y nmrtaníhides, ansí 
por lo que se trabajó en reducir á lo:* naturales de la dicha ci^idad al 
servicio de Dios Nuestro Señor y de S, M. y pulicía de vivir, como á los 
demás de Im provincias comarcanas á ella, en todo lo cual el dicho ge- 
neral Pedro de Villagrán trabajíí, gastó y anduvo <'on t<HMiiino que no 
podrá decir habéníele otro aventnjuda; digan lo cpie saben, etc. 
8. — Itom, si saben que ansí poblacla la dicha eiuda<l de Santiago, en- 
iiidido ¡Kpr el dicho gobernador don Pedro ile Valdivia lo mucho y 
jpen quel diclKi general Pedro de Villagim haln'a servido á S. M. en lo 
lUC'^tii dicho, y el justo prendo que ¡lor razón dello se le debía, cu nom^ 
de *S. M. y en iilguna ptn-te ele rcmuncnii ¡^tn, lu rlió y cnc<jmendó 
I la dicha ciudad de Santiago un re[jartim¡t^nto de indios; digan lo cpie 
«ibeii, etc, 

\l. — ítem, si saben, ete,, f|uestandtj el tlieho Oolíernador con la gente 

'^[110 con el estaba en ladiclia ciudad de Santiago, teniendo noticias de 

•](>ie vailea de Coquimbo, Guaseo é CVipiapó v ijimarí y la buena dispu- 

aidéü de lien-a para poder pohiar allí un pueblo, lo pobló é repartió los 

naturales al di<4to pueblo é comarcanos, los cuales |ior la inobediencia 

yreb^kÜaque tuvieron en venir á dar la obediencia, sin embargo 

' <ltt los muchos llamamientos é amonestticiones que para ello á los di- 

<íl»of naturales m les hicieron, filé necesario fuese á la conquista e 

redución una persona de ciencia y experiencia, y por tal fué proveído 

^I lucho general Pedro de Villagra y por maese de campo general deste 

rdüo. al cual proveyó para que fuese á la imciHeacióu é allanamiento 

de los dicho» valles, alo cual fué con gente y soldados, de guerra, donde 

sirvió muy muclio á S. M., [lorque no tan solamente deoquella jornada 

paeiticíi la dicha pn > vi iifia y naturales, [►ero tambicn los valles de Chile. 

I Ligua. Chunpa, illa[)el, los cuales son gentes todos belicosos é indotnes- 

|ior lo cual en lo susodicho el dicho general Pedro de V^illagra tuvo 

paiieeió mucho trabajo; digan lo que saben^ ettí. 

10 -^Item, si saben que para hacer la dicha jomado , nuichas veces ha- 



teHBk 



10 COLECCIÓN DE DOCUMl^NTOS 

bía salido á ello el dicho gobernador don Pedro de V^aldivia y Francisco 
de Aguirre y otros capitanes, los cuales nunca pudieron hacer en la con- 
quista, pacificación é allanamiento de los dichos valles contenidos en la 
preginita antes desta lo quel dicho general Pedro de Villagra hizo en 
ello, que en efeto fué reducirlos al .«ervicio de S. M. y ponerlos en po- 
licía y servidumbre de sus encomenderos, todo ello á costa de la mucha 
y buena maña, trabajo y sagacidad que con su prudencia el dicho ge- 
neral Pedro de Villagra tuvo en lo susodicho; digan lo que saben, etc. 

11. — ítem, si saben, etc., que para mejor ordenar la conquista, paci- 
ficación é sustentación de la ciudad de Santiago y sus ténninos, el dicho 
gobernador don Pedro de Valdivia mandó hacer é se hizo un fuerte en 
el río de Maule, ques treinta é cinco leguas della, para que allí estu- 
viesen de guarnición é frontera un capitán é soldados para que con 
más comodidad hiciesen la dicha conquista, porque en efeto era allí la 
estancia más acertada y conviniente para lo susodicho, á causa de ser 
aquello la más fuerza de toda esta tierra, todo lo cual el dicho Gober- 
nador encomendó y encargó al dicho Pedro de Villagra, en donde estu- 
vo con veinte y tantos hombres mucho tiempo sustentando esta tierra, 
padeciendo en ello muchos y muy grandes trabajos, así en rencuentros 
y guazábaras, como en necesidades que subcedieron y padecieron; digan 
lo que saben, etc. 

12. — ítem, si saben, etc., questando el dicho general Pedro de Villa- 
gra en el dicho fuerte y frontera del dicho río de Maule, fué á él el di- 
cho gobernador Pedro de Valdivia, á donde habiéndole dado cuenta de 
lo que antes había hecho y de la noticia que tenía de la tierra de ade- 
lante, el dicho Gobernador le mandó fuese con gente al descubrimiento 
della, y el dicho Pedro de Villagra fué haciendo el dicho descubrimien- 
to, y prosiguiéndolo llegó hasta el río Bio-Bío, de donde, vista la 
dipusición é posibilidad de gente de la dicha tierra, se volvió trayendo 
consigo algunos naturales que informasen al dicho Gobernador de lo 
visto por el dicho Pedro de Villagra. y como cercíinoáello, como el dicho 
Pedro de Villagra envió relación dello y los dichos naturales, en el 
cual dicho descubrimiento tuvo y padeció su persona y los que con él 
iban grandes trabajos, A causa de los muchos ríos y esteros de aguas 
que en el dicho camino hay, hasta volver al dicho fuerte y frontera 
que habían dejado; digini lo que saben, etc. 

13. — ítem, si saben, etc., que luego que las cartas del dicho general 



;•• 



Valdivia y 8ü8 coMrAÜKttos 



Pedro *le Villagra llegaron fil dicho Gobernador con la relación qncstn 
ílieha, luego despachó y envió á mandar al dicho general Pedro de Vi- 
lln^m no estuviese más en la dicha guarnición en aquel sitio, sino que 
la viniese á suí^teutar y tener en k provimña ile ApalUí, que es diez y 
seis leguas más hacia la dicha ciudiid de Sjnitiago del río Maule, 
donde el dicho general Pedro de Villagra estuvo y sustentó la dicha 
iruftmicióu de gente nuicho tiempo, hneicndo desde allí como en las 
demás, muchas con^edorías y desbarates de jinit^tsíle naturales, habien- 
do coa ellos sobre ello muchas guasíábarfls y rompimientos, mediante 
lo cual y lo muclio qne en lo susodicho el dicho Pedro de Villagra y 
los que con él estaban hicieron, la dicha ciudad de Santiago quedó 
en Unía quietud y sosiego; y si síd>en que después de haber pasado al- 
gún tiempo que estal)a en la díeha sustcntaeión y conquista e! dicho 
Peilrode Villagra. informado el dicho Gobernador del descubrimiento 
hecho por el dicho general Pedro de Villagra, acordó de ir ala conquis- 
ta y (^oblación de las dichas provincias, y ansí pnra ello le envió á lla- 
mar al dicho Pmlro de Villagra é que dejase la dicha guarnición é vi- 
niese á la dicha ciudad de Santiago^ como lo hizo; digan lo que saben, 
era. 
14.— ítem, si salven, ete.. que venido á la dicha ciudad de Santiago 
I dicho Pedm de V'illagrán, por el dicho gobernador Pedro de Valdi* 
via íné apercibida gente y hechas cuatro compañías de á caballo para 
ir al descubrimiento y pacificación de las pmvincias de Araueo y Tu- 
cnpel, donde el dicho Pedro de Villagrán fué capitán, y llegados al rio 
de Bitjbio, y vistas muchas provincias y tomada relación de todas las 
tuáí comarcas, el dicho (fobernadt>r volvió á la dicha eiudad de San- 
úngci, y en la dicha jornada el di(dio Pedro de VillagMu sirvió con mu- 
cliJis armas y caballos é hizo muchos gastos á su costa éminción; digan 
h(\m saben, etc. 
la — ^Iteni, si saben, etc., que, estau<lu el dichi» (gobernador Valdivia 
teííta ciudad de Santiago, vuelto de la dieha jornada, tuvo nueva qne 
t los reinos del Perú, Gonzalo Píjiarro y los denvás tle su rebelión an- 
m ulterailos y habían negado la obedieuííia que á su rey y señor 
debían, se determinó á ir á lit« dic'lH»s reinos riel Perú, con iu- 
ktí> de que á ellos habría llegado persona que en nombre de B. M. re- 
ilacjcííe á los susmiichos y á los dichos reñios del Peni, al real servicio, 
lae» como celoso de lo que al servicio de S, M. convenía, debia ir á 



12 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

ello é hallarse en la dicha reducción, fué, como es notorio, dejando es- 
tos reinos é provincias de Chile en todo trabajo, por la poca quietud 
que los naturales dellas tenían en servir á los españoles que en ellas 
estaban sustentándolas, en las cuales y en la dicha ciudad de Santiago, 
por la dicha ausencia del diclio Gobernador, se pasó, padeció é tuvo 
grandes 6 intolerables trabajos, ansí de hambres como de guerras é 
conquistas, en todo lo cual el diclio Pedro de Villagra trabajó, conquis- 
tó, pacificó, padeció, hizo é anduvo como nuiy valeroso capitán é servi- 
dor de S. M.; digan lo que saben, etc. 

16. — ítem, si saben, etc., que desde á cierto tiempo, por convenir 
ansí al servicio de S. M., el dicho general Pedro de Villagrán, después 
de haber servido á S. M. en estas provincias, de la suerte qucstá dicho, 
é haber dejado los dichos valles pacíficos y en entera subjeción, quie- 
tud é sosiego los naturales dellos, fué á los dichos reinos del Perú á ser- 
vir á S. M. en lo questá dicho en la pregunta antes desta, donde, llega- 
do á ellos, halló que poco antes el Presidente Gasea, en nombre de S. 
M.,con campo y ejército habla desbaratado al dicho Gonzalo Pizarroé á 
los demás de su opinión; digan lo que saben. 

17. — ítem, si saben, etc., que en la dicha sazón, en los dichos reinos 
del Perú el Presidente Gasea, en nombre de S. M., proveyó en el go- 
bierno destas provincias al dicho gobernador don Pedro do Valdivia, 
que sea en gloria, el cual, como persona que conocía la sagacidad é 
prudencia del dicho general Pedro de Villagra y expiriencia en las co- 
sas de la guerra, le proveyó otra vez, de nuevo, por su maese de cam — 
IK) general, y le dio su comisión para que, como tal, procurase de po^ 
la vía que con su cordum le pareciese más convenir hiciese el soconczD 
que más pudiese á esUis dichas provincias; digan lo que saben, etc. 

18. — ítem, si saben, etc., que ansí proveído el dicho geneml Pedro 
de Villagra, de la suerte questá dicho, tuvo tal modo en hacer la dicha 
jornada y socorro por tierra á estas provincias, que trujo y juntó con- .-^ 
flígo y metió en ellas noventa soldados y muy muchos caballos, armas 
y otros pertrechos de guerra, con lo cual, notoriameute, se vio haber 
hecho á estas diclms provincias muy grand socorro ptira la ampliactóá 
é sustentación dellas, lo cual, en efeto, fué ansí, porque dende en ade- 
lantd lo fué y se ampliaron, como es visto é notorio; digan lo que sa» 
bcn, ete. 

19. — ítem, ú saben, etc., que en hacer la dicha jornada el dicho g&- 



i 



VALDITIA Y StfS COMPÁREOS 



IS 



lieral Pedro de Villagi'án, por venir, como vino, á cstíis pro^qncitts lan 
bien aderezado y pertrechado, eotno debía y se requería á la cualidad de 
su persona, gmXó en ello grand sunm de j^esos de oro, lo cual los te><t¡- 
gos ?aben de cierto, ausl por la carestía de comidas, como caballos^ ar- 
mas Y otras cosas de guerra que compró en los diííhos reinos do Perú y 
le vieron meter en esta? dichas provincias; clisan !o que saben, etc. 

2(>. — ítem, si saben, etc., que prosiguiendo el dicho general Perlro do 
Villftgra la dicha jornada de los dichos reinos del Perú á estáis jíroviu- 
cias, desde los dichos reinos del Perú, se pasaron muy grandes c into- 
lerables trabajos, aní^f de liiuubre como de frío e otras cosas que ]>or 
ellos sil beedían» y también poique son de campo al pie de sciscientaí» 
leguas, toíhu? las cuales, jior la mayor parte dellas, de necesario se ha 
detraer la comida acuestas, y en muchos cabos espacio do den leguas 
y demás término, sin poder topar en el dicho distrito cosa algmia quo 
seafle comiila ni «le beneticio, antes de ordinario. grand(*s toruieutasde 
tiento y nieve y terremotos, con que á la contfmia suelen padecer los 
enmiiiantes é acalmr las vidas fatigosamente, ei\ todo lo cual el dicho 
iral Pedro de Villagra ordenó y previno de suerte que muchos de 
dichos trabajos se ¡mdieron coui padecer medíante ello, que ¡mrotra 
vianopudiei-an ni íuern posible, en todo lo cual saben los testigos que 
como persona que traía á cargo el dicho campo de gente padecía, y 
faRosamente había de padecer, como padeció, grandes trabajos, ansí 
general como en particular; digan lo que saben, ctc, 
51— Ilem, si saben, etc., que prosiguiendo la dicha jornada el dicho 
pneml Pedro de Villagra, con la gente y socorro que á estas |n'ovin- 
das trajo, llegó con ella al valle de Co|>!apó, qnes ciento é veinte leguas 
<íe la ciudad de Santiago, donde halló que pocos días antes los natura- 
dei dicho valle habían muerto en él al cajatán Juan Bohóu é á otros 
íatft é siete soldados, los cuerpos de los cuales lialló tendidos en el 
Cflmpo y los naturales del dicho valle alzados y rebelados, lo cual fué 
natario y manifiesto trabajo, ponpie ansí el dicho general t^edro de Vi- 
llagra como la gente que consigo traía, todos deseaban recuperarse del 
Inibajo y necesidades padecidas hasta allí, lo cual fue al contrario, por- 
que antes »e recrecieron grandes desasosiegos, trabajos y peleas y ren- 
cuentros con los natundes del dicho valle; digan lo que saben, etc. 

22. — ítem, si saben, etc., que des|>ut's de liaber llegado al dicho valle 
dti Copiupó el dicho general Pedro de \ llhigia con la gente y socorro que 



14 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

á esta tierra traía, los naturales del dicho valle del Guaseo, Coquimbo 
y Limari se juntaron á les dar guazábaras, como se las dieron, y saltos 
y defensas que les hacian y muertes que les pretendían hacer en la gen- 
te que consigo traía al tiempo que salían á buscar coniida, en todo lo 
cual el dicho general Pedro de Villagra dio industria y tuvo ardides y 
sagacidades, con las cuales de ordinario en todo lo que se ofreció con 
los dichos naturales, siempre salió con vitoria, en todo lo cual conoci- 
damente se entendía consistir en la prudencia y cordura del dicho ge- 
neral Pedro de Villagra, que en todo lo que era necesario proveía de 
remedio en ello, en lo que sirvió muy mucho ó bien á S. M.; digan lo 
que sepan, etc, 

23. — ítem, si saben, etc., que notoriamente se vio y conoció que se- 
gund era el aprieto en que los dichos naturales del dicho valle y de los 
demás dichos pusieron el real y gente que consigo traía el dicho Pedro 
de Villagra, si no fuera é intemniera la astucia é cuidado é sagacidad 
del dicho general Pedro de Villagra, ciertamente subcediemn muchos 
y muy manifiestos peligros, porque era tanto el ánimo con que los di- 
chos naturales acometían y cercaban al dicho general Pedro de VHla- 
grán y á los que con él estaban, por estar victoriosos, porque demás 
de haber muerto al dicho capitán Juan Bohón, habían muerto sus sol- 
dados todos é otros veinte é tantos españoles que venían con el capitán 
Diego Maldonado, y mediante lo dicho, el dicho general Pedro de Vi- 
llagrán pudo contrastar y vencer á la furia de los dichos naturales y sa- 
lir del dicho valle en prosecución de su jornada y socorro desta tienti; 
digan lo que saben, etc. 

24. — ítem, si saben, etc., que aliende de lo questá dicho, el dicho ge- 
neral Pedro de Villagra, como persona de quien por su buen concepto 
y noticia estaba imprimida toda buena noticia entre los dichos natura- 
les de que trataba verdad é que sustentaba la paz que prometía una 
vez, sin vejación é molestia, los cuales tenían cercado al dicho Pedro de 
Villagrán y su gente por una parte, é ansí vino un capitán de los dichos 
indios á tratarlo, de donde resultó la dicha paz y los dichos indios al- 
zar el cerco é se ir á sus casas y pueblos, y quedaron de paz en ellos la ] 
más parte de los caciques é señores del dicho valle; digan lo que sa- ■ 
biBU, etc. 

26. — ítem, si saben, etc., que por la lengua ó noticia quel dicho ge- 
neral Pedro de Villagrán tuvo en el dicho valle de Copiapó, alcanzó 4 



VALDIVIA r 8DB OOMPANKHOR 



15 



PE 



^her cciino juntaiiíento cou lo« indios *lol (niasco hiibÍH habiólo eoníe- 
rJorae¡«>ii y liga cu todos los vullos [uiru havev la inuerUi <le los tiHiiafio- 
les <|ue hiihia hallado en el iliclio valle Je Copiapó, y <lesi»iiás ile loe ha- 
ber muerto se liabían juntado y venitlo á hx ('iudail do la Serena, que- 
inandohi, donde ¡líatíiron todos los uspaAoles y vtsoiiios delk que en su 
,í?tentación estaban, procuró do ir á dai% eonio dio, con todo secreto é 
tueia de guerra en los dichos naturales del dicho valle del Guaseo, so- 
bre los cuales dio de sobresfdto y sin ningún dafio de los dichos natu- 
rales^ tomando los principales dellos, fueron tides las palabras y modos 
que con ellos tuvo, que m\\ nenguna matanza los tornó á poner é redu* 
cif en la dielm primera sulijeción y servidumbre y vasallaje de S. \L» en 
lo cual íxié mucho lo que á S. M. sirvió el dicho general Pedro de Vi- 
Ikgrán y el riesgo en que se puso, ponjue, á ser setitido de los dichos 
iiAluniles, era conocido y niauitiesto el riesgo que de su pei*sojia é de 
que con él iban llevaban; digan lo que saben, etc. 
2ü,— ítem, si s*d>en, etc., que ilespues de lial>cr pasado lo contenido 
eula pregunta antes desta y dejado los indios del dicho valle de paz, 
dicho general Pedro de Vi Magra salió del dicho valle del Guaseo en 
lición de la dicha jornada y llegó al vallo de Coquimbo y al sitio 
y lugar dí^nile solía estsir [>oblada la dicha ciudad de la Serena, desde 
Confie el dicho general Pe<lro de Villagrán diti aviso al dicho goberna- 
dor don Pedro de \^aldivia, í|ue ya á la dicha sazón había pasado |)or 
á la ciudad ile Santiago, y le avisó de su llegada y de lo nniclio 
611 el campo en los dichos valles había servido á 8. M., ó ansí mes- 
lito de la necesidad ipie aquel pueblo y tierra tenían do su asistencia y 
de roediíicarla y tornarlo á poblar y pacificarlo de nuevo y de los de- 
Hiús valljs que hay desde la dicha ciudad de la Serena hasta la ciudad 
de Santiago, y había necesiílad de herraje, |é que) para lo hacer le 
niftiidase proveer dello, como lo hizo; digan lo que saben, etc. 

27. — ítem, si saben, etc., tjuel diclio general Pedro de Villagrán an^ 
duvo en la conquista de los diclios valles tiempo y espacio de mas do 
í«¡ete meses, con aquel término y astucia, cuidado y prudencia que a la 
conquista é paciticación y á lo mejor hacer d los dichos naturales con- 
tenía, donde el diclio general con los que con él andaban, tuvo y pade- 
& grandes trabajos, ansf de las personas como de hambres y mal pasar, 
ansí por las continuas correrías, rencuentros, velas, rotas ile pucaraes 
herida*' que en ellos se padecían y sufría, como ¡lorque á la dicha sa* 



16 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

zóii era y fué en el medio y fuerza del invierno, en donde el dicho gene- 
ral Pedro de Villagrán, demás de lo questé dicho, siempre era uno y el 
más principal de los que en todo lo susodicho se hallaban, de lo cual 
resultó que dos principales que traían desasosegada toda la tierra que 
servía á la dicha ciudad de Santiago, que se llamaban Micliimalongo y 
Chingaymangán y otros nnichos principales y señores los trujo consigo 
y á su afabilidad y de paz, en lo cual y en todo lo questé dicho, fueron 
muy grandes y muy señalados servicios los que á S. M. hizo el dicho 
general Pedro de Villagrán; digan lo que saben, etc. 

28. — ítem, si saben, etc., que habiendo andado el dicho general Pe- 
dro de Villagra el dicho tiempo y espacio de los dichos siete meses en 
la dicha conquista de los dichos valles, y habiéndolos dejado de paz y 
quietos y bastante recaudo en la dicha ciudad de la Serena para la sus- 
tentación della y dejando también en el valle de Limarí veinte hombres, 
que era donde el dicho Pedro de Villagra hizo asiento, se vino á dar 
cuenta de todo lo hecho al dicho gobernador don Pedro de Valdivia, 
que sea en gloria, á la dicha ciudad de Santiago donde estaba, y llevó 
consigo los dichos caciques contenidos en la pregimta antes desta que 
había de paz tmído é reducido; digan lo que saben, etc. 

29. — ítem, si saben, etc., que, visto por el dicho Gobernador la orden 
quel dicho general Pedro de Villagrán le dijo haber dejado en la dicha 
ciudad de la Serena y lo demás en que á S. M. había servado en la 
conquista de los valles della y de los demás que hay hasta la ciudad de 
Santiago, envió á que tuviese á cargo la dicha ciudad de la Serena y la 
administración de la sustentación della al capitán Francisco de Aguirre, 
el cual para ello solamente sacó de la dicha ciudad de Santiago seis 
hombres, porque el dicho general Pedro de Villagi-án había dejado toda 
la tierra tan quieta y pacífica y tan de paz que aquello bastaba, porque en 
cfeto, sino era solamente la mitad del dicho valle de Copiapó, todo lo 
demás estaba de paz, quieto y pacífico, y ansí halló desta suerte y modo 
el dicho capitán Francisco de Aguin'e la dicha ciudad de la Serena, 
porque con la buena orden quel dicho general Pedro de Villagra había 
dejado para la sustentación della, se había sustentado y aún se susten- 
taba en toda paz y quietud; digan lo que saben, etc. 

30. — ítem, si saben, etc., que en la sustentación de la dicha ciudad 
de la Serena y ciudad de Santiago y provincias desta gobernación á la 
sazón dicha que lo contenido en las preguntas antes desta pasaba y 



VALDIVIA Y 808 COMPANEROS 



17 



í pasaron y padecieron grandeis trabajos de hniiibre y otros tra- 
bajos artlinarios en las gueri'ns. conquistas y snstentacionej^ semejantes, 
é aiiflimesnro de falta de ropa, porqueetuvo mucho tie.in|io y años que 
á estas provincias no venía socorro ni natío algiuio, en todo lo cual el 
dicho Pedro de Villagrájiála continua y siempre aiulalmocujmdo on lan 
cosas más principales ó do importancia que convenían á la dicha susten- 
tación destas dichas provincias, en todas las cuales á la contina salió 
coalas empresas que emprendió, padeciendo en ello los trabajos que 
colcgibknnente se pueden considerar, que son sin número, haciendo 
aiuy grandes ser\áeios á S. M, y ampliando estas dichas provincias y 
íitrimonio real; digan lo que saben, etc. 

3!,— ítem, m saben, etc., que llegado á esta dicha ciudad de Santiago el 
lidio general Pedro de Villagrán, de la conquista y pacificación de los 
dichos valles y tierras, determinado el dicho Gobernador de ir á la con* 
quista, paeificaciÓD é po I dación de la dicha tierra y orden que en todo 
(jonnaiese para ir la dicha jomada, la cual el dicho general Pedro de 
illagnin dio tal cual convenía, ordenando la gente de la que había 
ir encargada, una parte de la cual üevaba el dicho Gobemador y 
el dicho general Pedro de Villagrán y otra el adelantado Jerónimo 
le Alderete y otra el capiüín Diego Oro, y ansí á hacer la dicha jorna- 
idicho general Pedro de \'illagrán gastó mucha suína de pesos de 
^, ansi en ])ertrechar su persona, como en socorrer particulares perso- 
Mí; e prosiguiendo la dicha jornada con la dicha buena orden quel di* 
cho Pedro de \' illagnin daba, y sienipre dio, en la gnanla, vela y de- 
fensa del c-ampo y en la conquista de los dichos naturales, siempre se 
vio maaifiestimiente conseguií-sc, mediante ello, las vitorias que se ab 
csiíuaron, en la cual diclia jornada se pasaron nuiy grandes é manifics- 
^^^los Imbnjos y riesgos de las personas, por el grand nimioro de ríos muy 
^^Hudalosos que hay y ciénegas, «lesde la dicha ciudad tic Santiago hasta, 
^^P rio Biobío, ques hasta donde esta vez se llogó, y ansimismo por las 
^Bülírlas y correrías que del real por el diclio camino se hacían y ren- 
cuentros que se tenían con los naturales que se ibim descubriendo, en 
todo lo cual el dicho Pedro de Villagi-án sirvió muy macho á S. M, an- 
gf por 80 persona como por la orden y buen gobierno que siempre tuvo 
y buena cuenta que dio de los soldados que á su cargo llevaba, los cua- 
Ica, mediante su buena industria y sagacidad, de contino so señalaban 

tK)C, tui 3 



18 OOLIECCIÓN DK DOCUMENTOS 

en todo lo que se ofreció, sin intervenir riesgo en nenguno dellos; digan 
lo que saben., etc. 

32. — ítem, si saben, etc., que, llegado al dicho río Biobío y estando 
el real alojado cerca del, para conseguir estii noticia de aquella tierra é 
naturales della, para dar mejor orden el dicho Gobernador de lo que se 
debiese hacer cerca del poblar las dichas provincias, subcedió que con 
llamamiento general que entre los dichos naturales se hizo, se juntaron 
é congregaron grand suma y multitud de indios, los cuales, juntos en 
sus escuadrones, y con las armas que tienen, que son piedras y fleche- 
ría, vinieron á dar batidla al dicho Gobernador y á los que con él esta- 
ban, lo cual, á causa de ser su multitud tanta, pusieron en grand aprie- 
to el dicho real y al dicho Gobernador y es[)añoles, de suerte que estu. 
vo muy dudosa la vitoria y muy maniflesto el riesgo, y al fin fué Dios 
servido que cou la buena maña y valentía con que los dichos españo- 
les y Gobernador i)elearon é se animaron, después de haber sido bien 
reñida la dicha batalla, se ganó la vitoria della y los dichos naturales 
fueron desbaratados y rompidos, en lo cual el dicho Pedro de Villagrán 
tmbajó y se mostró como lo deben hacer los caballeros hijosdalgo de 
su profesión y calidad, ansí peleando por su persona en los cabos me- 
nesterosos, como llevando á ellos, é así mandó á los soldados que á su 
cargo traía y en la orden (jue dio de mandar apear gente de á caballo 
y hacer un escuadrón de picas con que se reforzaron los españoles y 
desbaratiu-oa los indios, en lo cual sirvió á S. M. muy nmcho; digan lo 
que saben, etc. 

33. — ítem, si saben, etc., que para ir la dicha jornada del dicho des- 
cubrimiento el dicho gobernador Pedro de Valdivia le proveyó por su 
maese de camjio general, como está dicho, y desj)ués de haber conse- 
guido la vitoria i»rincipal de la batalla dicha, el dicho Gobernador, en- 
tendiendo que la dictha j)rovincia era bastecida y muy poblada de na- 
turales, como por la obra se vía, acordó buscar sitio donde se pudiese 
hacer un fuerte y acogerse con la gente que consigo llevaba, el cual, con 
el parecer del dicho general Pedro de Villagrán, puso é acordó de facer 
el dicho fuerte en el sitio y lugar donde al presente es la ciudad de la 
Concebción, en donde por industria del dicho Pedro de Villagrán se 
hizo un fuerte muy bueno para se defender de los naturales, á grand 
costa de los españoles y personas que á la dicha sazón allí iban, en lo 
cual el dicho general Pedro de Villagrán trabajó, hizo é anduvo como 



VALniVtA Y SUS C0MPANEE0Í9 



10 



^U¡ 



ly buen capitán é persona de grand cuidado; digíin lo quo sa- 
lí, etc. 

34. — Itenij si saben, etc*^ que estando en el dicho fuerte con el diclio 
Gobernador con los que con él esitaban, un día, en medio del ílin^ vi- 
eron sobre el dicho fuerte y puciirá y á lo cercar y matar los españi.* 
que con el dicho Gobernador en él estaban grand suma y cantidad 
de indios^ tíinlo que por su iuTiuinerable número venían repartidos en 
luiichos escuadrones, y llegaron cerca del <licho fuerte con ánituo de 
cercarlo en torno y entrar dentro dél, en donde el tliclio Gobernador 
shnismo estaba tk^teruiinado de los aguardar y iielcar con ellos. lo 
al contradijo siejnpre el dicho general Pedro de Mllagrán, é ansí en 
esto tomado su parecer, salió fuera el dicho general Pedro de Villa- 
grán y otros soldados, persotias de á pie y de á caballo, en donde con 
la buena mafia que dio en el acouieter, varonilmente acometieron á los 
dichos escuadrones, en donde y con los cuales y con todos los que ve- 
aiaii se trabó la pelea tan fuerte y recia que siempre se duiló la vito- 
ría, hasta que Dios fué servido que, mediante el mucho sustén que por 
d dicho geneml Pedro de Villagrán y por los demás se tuvo en la pe* 
lea, al íiu desbaralíiron los dichos indios, cosa bien manifiesta en mila- 
giXfyeii valentía de los espafioies que en la dicha guazábara se ludia- 
fon, en la cual el dicho general Pedro de Villagrán lo hizo^ como siem- 
pre lo hizo en todo lo que antes se ofreció; digan lo que saben, etc, 

36. — ítem, si saben, etc., que después de haber pasado lo contenido 

Olí la pregunta antes desta, el dicho Gobernador^ conocida la buena 

mafia y expiriencia del dicho general Pedro de Villagrán, le envió, por 

*»r, como era, en meilio del invierno y ser aquella tierra tan lloviosa y 

tempestuosa y peligrosa de ríos é agua del cielo, con hasta cincuenta 

tionibres, para que por las provincias comarcanas á la dicha ciudad de 

lít Concepción anduviese entre los dichos naturales manifestítndoles el 

buen efeto que se pretendía por el dicho t íobernador usar con ellos, 

\úm ora declararles la palabra evangélica y sustentarles en toda past é 

¡usticia, en lo cual el dicho Podro do Villagrán gasíVi tiempo y espacio de 

lio meses, donde se pasaron Um grandes v tan fatigosos trabajos, que 

f no loe poder sufrir los que con él andaban, se mudaban de veinte á 

linte días y de mes á mes, quedando siempre en lo susodicho el áidm 

'edro de \*¡llagrán, é Á su muclia solicitud y cuidado fué causa que 

oou su industi"ia redujo á paz muy nmchos naturales, sin les hacer nen- 



20 COLKCCIÓV DS DOCÜKEUTOft 

gima exeesibilidnd de vejaciones ni molestias, sino antes con toda con- 
cordia; digan lo que saben, etc. 

36. — ítem, si saben, etc., que al fin de los dichos ocho meses en 
que, como está dicho, se ocupó en las comarcas de la dicha ciudad 
de la Concepción, y visto por él que había naturales y tierra para po- 
der poblar un próspero pueblo, se vino al dicho ftierte trayendo entera 
relación de los indios é caciques é tierra que había andado, conquista- 
do, traído de paz y notorio de otras muchas provincias, en donde visto 
por el dicho Gobernador lo susodicho, pobló allí la dicha ciudad de la 
Concepción, en donde hizo treinta é cinco vecinos, á cada uno de los 
cuales dio muy espléndidos repartimientos, tanto que siempi*e se tuvo 
sería la dicha ciudad una délas más principales destas provincias, como 
lo es, en todo lo cual sirvió tanto el dicho general Pedro de Villagrán 
como era obligado; digan lo que saben, etc. 

37. — ítem, si saben, etc., que después de haberse poblado la dicha 
ciudad de la Concebción de la suerte que está dicho, mediante la noti- 
cia quel dicho general Pedro de Villagrán había traído y dado de las 
provincias que había adelante, le pareció convenir enviarlas á descubrir, 
y ansí para ello envió al dicho Pedro de Villagrán á la ciudad de San- 
tiago por gente y otros pertrechos necesarios á la dicha jornada, y ansí 
el dicho Pedro de Villagrán vino y volvió con todo ello, en lo cual pa- 
deció y tuvo grandes trabajos, por ser, como está dicho, el camino tan 
peligroso de ríos y trabajos de aguas; digan lo que saben, etc. 

38. — ítem, si saben, etc., que prosiguiendo el intento susodicho, des- 
pués de haber llegado el dicho Pedro de Villagi-án á la dicha ciudad de 
la ClJoncepción con la dicha gente y socorro, el dicho Gobernador man- 
dó apercibir cien hombres de á caballo con solamente sus caballos y 
lanzas, y proveyó por capitán al dicho general Pedro de Villogi'áa y al 
adelantado Jerónimo de Alderete para que fuesen á descubrirlas di- 
chas provincias de adelante, y ansí que el dicho Pedro de Villagrán en- 
tendiendo lo mucho que convenía su persona é habilidad en aquella 
jornada y lo mucho que en hacerla se servía á S. M., no obstante que 
á la dicha sazón el dicho Pedro de Villagrán estaba enfermo y mal dis- 
puesto de los trabajos pasados, y de aquella vez se descubrieron los 
términos de la ciudad Imperial é Angol, que en aquella sazón era tie- 
rra tan poblada que se certifica no haberse visto otra que tanto lo fue- 
se, en la cual dicha jornada el dicho Pedro de Villagrán sirvió á S. M., 



TAIiDIVtA T BUa COBfPAJ^KHOS 



21 



ñnsi en hacer la dicha jornada, como en cosas particulares que por él 
fueron fechas en ella; digan lo que saben, etc, 

39. — ítem, si saben, etc., que ansí descubierta la didia tierra y vieu- 
do la bondad y gran población della, el dielm Pedro «le Vüiagrán y 
Jeróaiinü de Alderete enviaron á dar aviso al dicho Gobernador de lo 
que así habían liecho, con lo cual el dicfio CTuboruador se determinó A 
«alir con la gente que pudo para poblar las dÍc!iHS proviucms, y olios 
ausimosmo se vinieron al camino can la gente que tenían á juntarse 
eon él y se juntaron, y de aquella vez, con la buena industria y maña 
del dicho Pedro de Villagrán, que como tal niaesu de campo en todo 
liaba, atravesaron por tas provincias de Arauco, tierra de gente tan be- 
licosa y guerrera cuanto por experiencia se ha visto, pues ella sola ha 
bastado [áj alterar y rebelar todas estas dichas prcívincias y recrecer los 
d«ifios y muertes que han recrecitlo, por manera que conocidamente se 
ooUjo que mediante el mucho cuidado y curiosidad que en la diclia jor- 
i liada tuvo el dicho Pedro de Villagrán, previno en cualquier mal subceso 
que pudiera subceder si otm persona quél no fuera é llevara á cargo el 
idiülio campo; digan lo que saben, etc, 

4<X — ítem, si saben, etc., tpie prosiguiendo la dicha jornada é pobla- 
ción quel dicho Gobernador iba [áJ hacer, llegando cerca y en el paraje 
lile lo que después se seílaló por términos á la ciudad que después se 
[pabló llamada Imperial, como loa dichos naturales eran tíintos, pare- 
|ciéndoles que podrían resistir al dicho Gobernador y hucoUe que se vol- 
f viese, le dieron muchas guasábaras y rencuentros, de todtw las cuales, 
mediante la industria y solicitud del dicho Pedro de Villagrán, que 
>rao tal maese de campo traía y tenía en todo, se consiguió Vitoria en 
'^ todas ellas; é que allende de lo dicho, ansimesmo se desvelaba y era 
parto su buen cuidólo para que las dichas Vitorias se tuviesen con el 
menor daflo que era posible en los dichos naturales, á efeto de que los 
idichos naturales entendieran que solóse pretendía su bien y la redución 
Ique se les quería hacer é hacía á las cosas de nuestra Santa Fee Cató- 
f licía y pulicía de la ley cristiana, en lo cual el dicho l*edro de Villagrán 
sirvió muy mucho á S. M,, etc. 

41. — ítem, si saben^ etc., que, viste» por el dicho Gobernador la ferti- 
lidad é población de la dicha tierra y buena dispusición para ser pobla- 
|da de es|>añolos, temiendo la fuerza del invierno, acordó de se venir á 
uiivernar á U dicha ciudatl de la Concebcióii y dejar en la conquiatíi de 



22 COLECOIÓN DE BOOITtfENTOB 

la dicha tierra y en medio de la fuerza de los dichos naturales della to- 
da al dicho Pedro de Villagi-áu, con hasta ciento é cincuenta hombres, 
lo cual ansí hizo, y el dicho Pedro de Villagráu, para mejor efetuar el 
efeto á que quedaba, luego hizo un fuerte muy fortalecido, desde don- 
de el dicho general Pedro de Villagrán, con grandísimo cuidado ó soli- 
citud hacía é hizo sus amonestaciones á los dichos naturales para que 
viniesen de [)az, ocupando á los españoles en el mensaje dello, envián- 
dolos en cuadrillas á ello, é ansimesmo yendo su persona propia, con lo 
cual fué parte para reducir en obidiencia y al servicio de S. M. mu- 
chos pueblos, caciques é i)rencipales, padeciendo en ello grandes nece- 
sidades y trabajos de todos géneros; digan lo que saben, etc. 

42. — ítem, si saben, etc, que habiendo traído alguna gente do paz 
de la suerte questá dicho, el dicho Pedro de Villagrán acordó de visi- 
tar la tierra, con hasta cincuenta hombres de á caballo, dejando la demás 
gente en el dicho fuerte para mejor efetuar el efeto á que allí estaba, 
y ansí de aquella vuelta, con la buena orden y maña y e) itera manifes- 
tación que á los dichos naturales hizo de las cosas de nuestra santa fé 
católica y do lo que con ellos se pretendía, puso toda la tierra de paz, 
en lo cual sirvió muy mucho á S. M., como es notorio; digan lo que sa- 
ben, etc. 

43. — ítem, si saben, etc., que teniendo con los términos y forma di- 
cha el dicho Pedro de Villagrán toda la dicha tierra de paz y quieta y 
pacífica, dio dello aviso al dicho gobernador Pedro de Valdivia, el cual 
vino á donde el dicho Pedro de Villagrán estaba, y juntos fueron á po- 
blar en la ciudad de la Imperial, en donde el dicho Gobernador hizo 
setenta y cinco vecinos, todos con repartimientos muy principales é de 
grand suma de naturales, de mil é dos mil ó tres mil, é menos é más, 
por lo cual siempre fué aquella ciudad muy insigne é populosa, en lo 
cual el dicho Pedro de Villagrán sirvió muy mucho á S. M.; y si saben 
que en lo quel dicho general Pedro de Villagrán conquistó é pacificó é 
visitó durante el ausencia del dicho gobernador Pedro de Valdivia se 
han poblado tres ciudades, que son: la Imperial y la de los Confines 
y Cañete, donde tienen repartimientos más de cien españoles; digan lo 
que saben, etc. 

44. — ítem, si saben, etc., que, preguntado por el obispo don Rodrigo 
González el dicho Gobernador que donde pensaba señalar su estado 
ó indios de repartimiento, do los que en la dicha conquista el dicho 



TALDIVIA Y 81TB COMPASeROR 



23 



Pdm de V¡llagi*iln había eonqiiistíído y pacitíeado, el úkho Gubernn- 
(lor respondió que no pensíilm ReQnlar nada pura sí ni para nadie, hasta 
en tanto quel dicho Pedro de A'illagrán estuviese .satisfeelio y á í?u coii- 
toto, tornando en la dicha tierra loque le pareciese, porque persona que 
tanto y tan bien y á tñnta costa de su persona y hacienda había Rervido 
á S. %^ era ju^to tenerse con él este t'-Vrniino. para satis^fa(íerle con ello 
alguna parte fie lo niuclío que Tuerecía; digíin lo que saben, etc. 

4»5. — ítem, m saben, etc.. que en cumplimiento de lo dií*bo en la pre- 
guntii antes desta, el dicho Gobernttdor ilió y encomend<> al ilicho Pe- 
dro fie Villagrán, alliende del repartimiento que le había dado en la 
ciudad de Santiago» en la dicha eiudatl Imperiid iná** de quince mil iti- 
diofl, teniendo en esto atención á lu persona y calidad del dicho Pedro 
tleVülagrán y extremo de merecer de sus servicios, de suerte que á 
cuatro personas de los á quien más principalmente gratificó á la rhcha 
aaxfjíi, no llegaron toilos juntos á la rnereod fecha en el dicho Peílro de 
\iltagráu, lo cual, mediante lo qucsiii dicho y él merecerlo y otro cual- 
<)ii¡er premio niíU aventajado que se le hiciese; digan lo que saben, etc. 
46.— ítem, si saben, etc., que poblada la dicha ciudad de la Imperial 
y fecho lo questá dicho, el dicho Gobernador acordó dejar en ella, con 
k gente que le pareció, y por su teniente al dicho general Pedro do Vi* 
n, y él pasar adelante A fleí^cn!>rir la tierra, la que se había tenido 
lieía ser muy poblada, é ansí salió con la gente que le pareció, y dos- 
:és de haber salido el dicho Gobernador ala dicha conquista, cer- 
cado el dicho Pedro de \^illagrán de la mucha polvlnción qne liabía 
I la tierra que el íliclio Gobernador iba a descubrir, al cabo de algunos 
días, tomada consideración, como hombre saga?: y experto, de que la 
le que dicho Gobernndor llevaba ern poca para semejante jornada, 
Gimiendo nlgúii nial subceso, hrevemento mandó apercihir de la gente 
,e consigo traía setenta hombres de á caljallo, y v\f por su persona, 
ió con ellos en deimmda del dicho Gobernadrn*, y al fin de haber an- 
do ©ti busca del, le vino á topar en el río de Valdivia, en términos de 
que notoriameuto se conoció sirvió niucho en olio á S. M.; díganlo que 
99al>en etc. 

47.^ — ^Item, si saben, etc., cpie después de haber pasado lo questá di- 
cho y el dicho Gobernador haber poblado la ciuclad de Valdivia, ques 
telaute de la didia ciudad Imperial, en el dicho río donde el dicho Pe- 
W> de Villagrán le halló, usando el dicho oargode maese de campo, hi^o 



24 COLBOCIÓN DB DOOI7KBKT08 

todo lo que convenía y era necesario, ansí en la quietud y sosiego de los 
naturales como en el uso y gobierno de la república, mediante lo cual la 
dicha tierra y ciudad tuvo quietud y sosiego y nenguna alteración; digau 
lo que saben, etc. 

48. — ítem, si saben, etc., que estando el dicho Pedro de Villagrán 
en la ciudad de la Imperial en el uso de lo que está dicho, tuvo noticia 
de cierta provincia de gente y salinas de sal que había detrás de la 
cordillera de la nieve, cosa bien menesterosa y necesaria para la dicha 
ciudad y provincia, por la falta que della hay, por lo cual y por quel 
dicho gobernador Pedro de Valdivia le había escrito encargándole pro- 
curase pasar la dicha cordillera á tomar noticia de qué tierra era y si 
era poblada, el dicho Pedro do Villagrán se determinó de ir á descu- 
brir la dicha provincia y salinas, en el cual tiempo fué ansimesmo á 
descubrir la provincia del Lago, el señor gobernador Francisco de Vi- 
llagrán que al presente es, por mandado del dicho Gobernador Valdivia; 
digan lo que saben, etc. 

49. — ítem, si saben, etc., que en este medio tiempo los naturales de 
los términos de la dicha ciudad de la Concebción algunos dellos se des- 
vergonzaron á matar un español, estando de paz, y hacer otras cosas 
dignas de castigo, por lo cual, visto por el dicho Gobernador que uo 
tenía persona á quien encomendar lo susodicho, por estar, como está 
dicho en la pregunta antes desta, el señor gobernador Francisco de Vi- 
llagrán en la provincia del Lago y el dicho Pedro de Villagrán de la 
otra parte de la cordillera, acordó salir á ello el dicho gobernador Pedro 
de Valdivia, y yendo caminando su camino por la provincia de Arauco, 
cerca de un fuerte que se llama Tucapel, grandísima suma de gente 
que estaba junta y congregada para ello, salieron á él y le dieron bata- 
lla, de suerte que al dicho Gobernador y á mucha gente que con él iba 
los mataron, sin quedar hombre vivo de todos ellos; digan lo que saben, 
etcétera. 

50.^ — ítem, si saben, etc., que luego que lo contenido en la pregunta 
antes desta subcedió, fué tanto el avilantez é ánimo que entre todos los 
naturales de la tierra se tomó con la vitoria recebida y muerte del di- 
cho Gobernador, que hasta la ciudad de Santiago y Coquimbo, ques lo 
que más antiguamente estaba quieto, maniñestamente se conoció en los 
naturales alteración é intento con manifiestas noticias de se querer re- 
belar, é que así los unos con los otros trataban mensajes sobre ello; y 



VALDIVIA T 8ÜB CÜMPA^fiBOS 



25 



saben que luego quel cabilílo de la dicha ciudad Imperial supo la 

merte y nueva del diclio (loslmmte Iiíjío rnensagero al dicho general 

*edro de \'illHgran, avinaudole dú lo süboedido y [que] con brevedad 

viniese á dar reiuedio á lo que convenía á hi sustentación de la dicha 

ciudad y tierra, lo quel dicho Pedro de Villagráu liizo, é vino á la dicha 

ciudad; digan lo que saben, etc. 

51. — ítem, si saben que, llegado el dicho Pedro do Villagran en hi 
ícha ciudad Imperial é hallando la certiticacióu de lo que esüi diclio^ y 
por ellogrand aceleración é inquietud en los dichos naturales, luego y por 
posta desfiachó á la ciudad de la V'illarrica avisándoles ilel suhceso 
desgmcia susodicha, y de \o mucho quecouvenia al servicio de S. M. 
^que con la gente que allí estaba se viniesen á juntar y fortalecer en la 
Sicha ciudad Imperial para mejor sustentar la tierra, y ansimesmo en- 
lió á dar aviso al dicho señor guberuador Francisco de Villagra que, 
'como está dicho, estaba en el descubrimiento del dicho Lago; digan lo 
j que saben, etc. 

52. — It«m. si saben^ etc.. que* mediante la dicha nueva y mensaje, el 
dicho señor Gobernador ^'illag^áu, luego con toda prestejca y brevedad 
vino al soeorro que se le pedía y con toda la gente que consigo tenía, 
y llegado á la dicha ciudad Lujíerial, pasó adelante á soeorrer la dicha 
ciQdad de la Concebción, que se decía por los corredores quel dicho 
goneral traía en el campo, estar en graud aprieto y cercada de los dichos 
t naturales, y el dicho Pcdi'o de \' illagráu quedó en la dicha ciurlad Iinpe- 
^rial |)ara la susteutación dolía y deums tierra y provincia, con sóloeien- 
^lo y cincuenta hombres y no todos de guerra, cosa bien temerosa para 
tal tiempo, y que conocidamente se enkiudía quedar en grand peli- 
por la grand iH>testadde indios que en comarca de la <licba chalad 
ibía á la dicha sazón, é tan belicosos é animosos, que era cosa no 
eedera; y si salieii que mediante la buena industria» sagacidad y 
dalla é grandes é intolerables trabajos cpiel dicho Pedro de Villagráu 
,an8Í de día como de uoche, ansí en la dicha ciudad como fuera 
sUa, en ir á correrías y di'sbarates de jnntíis é asaltos, A dicho Pedro 
Villiígrán pudo sustentar, como sustenti^j la dicha ciudad Imperial, 
lo cual es notorio, general y cosa muy sabida, lo mucho que en ello 
rió á S. M.; digim lo que saben, etc. 

53. — Ítem, si saljen, etc., que después de ido el dicho señor Gober- 
ladoru !a dicha ciudad de la Coucebción. y el dicho I^^dro de Villagi^a 



26 COLECCIÓN DB DOCUMENTOS 

quedando en la dicha ciudad de la Imperial, de la suerte questá dicha, 
fué tant^ la rebelión en que los dichos naturales dieron, que verdadera- 
mente se podía decir no poseer los españoles más tierra del ángulo de 
la dicha ciudad; y si saben que, visto por el dicho Pedro de Villagra 
lo mucho que convenía el cuidado en peltrechar y fortificar la ciudad, 
lo hizo con fosos y cavas, haciendo alarde y nombrando caudillos, dan- 
do la orden que se debía tener en la pelea, si á la dicha ciudad vinie- 
sen los dichos naturales á la combatir, haciendo razonamientos y pláti- 
cas á los soldados y gente que consigo tenía, incitándoles por las vííis 
que más le eran posibles en ánimo y fortaleza para la defensa de la 
dicha ciudad, y ansimesmo trazó con la gente de á caballo cuadrillas 
para que anduviesen fuera, por los términos de la dicha ciudad, á des- 
baratar las ligas, llamamientos é juntas que los dichos naturales hacían 
para concertar é venir al combate de la dicha ciudad y matar los espa- 
ñoles que en ella estaban, y, en efeto, si saben que la industria y buena 
maña y grand cuidado que, como buen capitán, el dicho Pedro de Vi- 
llagra tuvo en lo questá dicho, fué parte, después de Dios Nuestro Se- 
ñor, para que la «licha ciudad so sustentase, como se sustentó; digan lo 
que saben, etc. 

64. — ítem, si saben, etc., que después de ido el dicho señor Gober- 
nador al socorro de la ciudad de la Concepción, y con no haber más de 
treinta leguas de una ciudad á otra, se estuvo más de ocho meses que 
no se tuvo nueva, chica ni grande, por nenguna vía, del subceso de la 
dicha ciudad de la Concepción, ni del dicho señor Gobernador, cosa de 
grand calamidad y pena, porque con ello se dejaba entender manifies- 
tamente que todo estaba asolado por los dichos naturales, como en efe- 
to, después lo vino á estar, y que nenguna cosa debía estar enhiesta, 
sino la dicha ciudad de la Imperial, lo cual nunca jamás fué parte para 
que por ello y ]>or otra cosa alguna se sintiese flaqueza de ánimo en el 
dicho Pedro de Villagra, antes se desvelaba con doble cuidado en el as- 
tucia de la guerra, y con él, ordinariamente, por su propia pei'sona, 
andaba siempre fuera deshaciendo juntas é ligas (jue los di(íhos natura- 
les hacían, poniendo, á la continua, su persona en grand riesgo y peli- 
gro, sin pretender más que aquello que buen capitán debe y es obliga- 
do al servicio de S. M.; digan lo que saben, etc. 

55. — ítem, si saben, etc.. que, procurán<lolo el dicho Pedro de Villagra, 
tuvo nueva por indios en cómo el dicho señor gobernador Francisco de 



VALDIVIA T 8C9 COHPASeHOS 



27 



fe 



^ án habífi saliílo ríe la dicha ciudad de la Concebción á castigar 
los natiimleíi que haMfíii nuiortfi al diehrv Gobernador, y q^ie ellos le 
habían aguardado en un paso áspero, siendo tanta nniliitud de gente 
qne cubrían los campos, los cuales ansf y por ^n n^ncha multitud, como 
por el mal sitio qije era donde forzosamente lialjía de pelear con ellos, 
le habían desbaratado y muerto nmebos e^paflules, y él solo, eou algu- 
nos que Dios fué servido escapar, se había retirado á la dicha ciudad de 
la Concebción. el cual mal sabeeso ya el dicho Pedro de Villagrán lo 
había manifiestamente te mido j viendo que, con el nmcho cuidado que 
tenía en el hacer la guerra en los tt^rininos de la dicha ciudad Imperial, 
iuuie4i pudo apaciguar la rebelión de los dichos naturales, antes les iba 
reciendü y sobrepujando, y de día en día tenía miovas y mensageroa 
que toda la tierra venía sobre él y sobre la dicha ciudad de la Imperial, 
ák asolar y batir y matar los españoles y gente que en ella estaba; di- 
gan h que saben, etxí. 

5(S.— ítem, si saben, etc^., que, sabida la dicha nueva y certenidad de- 

lia |»or el dicho Pedro de Villngra, hizo luego juntas de los que consigo 

Wa^y les |)ropuso y dijo la dicha nueva, y, juntamente con ello^ que 

miramn la obligí\ción que tenían á defender la ciudad que en nondu'e 

íleDÍDs y de S. M. s^ustentaban, é que ya sabían que, para conseguir 

fin próspero é no lejos de neutral Vitoria, de ordinario se fijaba espe, 

r<m7,aí?Q la gente española, é que pues ellos lo eran, que mirasen la obli- 

gacióa que tenían á defender sus propias vidas, é lo que en más dehian 

tifiep. que cm la de sus mujeres é hijos, que era una de las más princi* 

pHleH que ley divina obliga á defensión, y otras palabras de semejante 

ímnino que, en efeto, fueron parte para en todos, en general y par- 

ttcuJar, producir el ánimo con viniente y necesario para en lo que 

se pretendía, y ansí, ea<la uno, mediante lo dicho y cuidado ordinario 

qutí siempre el ditího Pedro de Villagrán traía en lo que convenía, te- 

uíau este caso [jor suyo, y con semejante término trabajidian y hacían 

iodo aquello que por el dicho Pedro de Vülagra les era mandado; digan 

lo que saben, etc. 

57. — ítem, si saben, etc., que. tenida noticia ]»or el dicho general Pedro 
du V'illagra decómo los dichos naturales cerca de la dicha <itiílndse jun- 
taban en dos partes para hacer la guerra ó acometer la dicha ciudad, de 
noche, muy grand surmí de indios, salió de la dicha citidad de la Impe- 
rial cou gente de á caballo y enderezó á una de las diclias partes donde 



88 COLSCOIÓV DI DOCITinESTOt 

la dicha jonta se bada, é ansí llegó á reconocer un fuerte muy fortín- 
cado que los dichos naturales tenían, questaba cinco leguas de la dicha 
ciudad Imperial, el cual, á escala vista, era imposible entrarle ni pode- 
lies arrojar por nenguna vía, é ansí se alojó, con la gente que llevaba, 
cerca del dicho fuerte, desde donde les envió á hacer é hizo grandes é 
muchos requerimientos, á los cuales no respetando, antes procuraban 
con mafias ofendellos, si pudieran, á los cuales, prevenieudo el dicho 
Pedro de Villagra con astucia que para ello tuvo, procuró saber por 
qué vía é camino, de seguro, de los que le acometiesen,^podría acome- 
ter el dicho fuerte, é ansí hallados é ofreciéndose una madrugada car- 
gada de neblina, repartió la dicha gente con el mejor término que fué 
posible, por las entradas que supo que podría acometer, é animando su 
gente, dio en ellos con tan buen ánimo que pudo desbaratarlos, como 
los desbarató, y entró dentro del dicho fuerte, el cual era tan bueno y 
tan grande y tan lleno de gente que en él había mis de seis mil casas; 
y si saben que en lo suso<licho el dicho Pedro de Y^illagrán lo hizo co- 
mo muy valiente capitán é sirvió en ello muy mucho á S. M.; digan lo 
que saben, etc. 

58. — ítem, si saben, etc., que, visto por el dicho general Pedro de 
Villagra el mucho trabajo que en la continuación de la dicha guerra 
los españoles que con él estaban padecían y la poca seguridad que en 
las cosas de la dicha guerra se tenía, [K)rque á la coutina iba creciendo 
la fuerza á los dichos naturales, el dicho Pedro de Villagra» con fatiga 
de juicio, siempre procuraba orden y modo como molestar á los dichos 
naturales, de suerte quel temor los oprimiese á venir de paz y el traba- 
jo de los españoles cesase, porque era inseparable, y ansí, procurando 
siempre saber de las ligas y juntas de los dichos naturales, daba en ellos 
de noche, por lo cual, por la continuación que en ello tuvo, los dichos 
naturales jamás se tenían por seguros, y ansí se procuraban arredrar 
de las cercanías de la dicha ciudad, y los dichos españoles tenían lugar 
de algún tanto de descanso; digan lo que saben, etc. 

59. — ítem, si saben, etc., que los dichos naturales, como personas 
que entendían que no estaba en más su vitoria de poderse juntar para 
poder acometer la dicha ciudad, en torno della tenían los dichos natu- 
rales hechos ya sus fuertes y baluartes, desde donde pensaban salir y 
dejar allí la rezaga, lo cual, sabido por el dicho Pedro de Villagnüi, sa- 
lió con gente y deshizo los dichos sitios; é aasimesmo^ teniendo noticia 



VALDIVIA T S1T8 COMPANEBOd 2i^ 

de un fuerte muy principal que se llama Peltacabí, donde estaban i'e- 
cogídos grande é innumerable suma de indios, fué á él para le acometer 
y romper, si pudiese, los naturales que allí había, y, llegando cerca, ha- 
lló ser tan fuerte que convino estudio de sagaz consejo, porque tenían 
por defensa y fortificación una muy peligrosa ciénega, y en torno del 
muchas cavas de agua, y, alien de desto, muchos baluartes y albarradas, 
lo cual, visto por él, procuró echar, como echó, en torno del dicho fuerte 
muchos espías para que le reconociesen la mejor parte del para el comba- 
te, y nenguna se halló que no fuese muy peligrosa, é ansí considerado lo 
macho que iba en romper el dicho pucará y fuerte, determinó acome- 
telle, como le acometió, por dos partes, con tanto trabajo que á la 
continua, hasta el liltimo fin de la vitoria, se vieron en muy mucho pe- 
ligro y riesgo de las vidas, y, mediante Dios, fué servido que los pudie- 
ron romper y echar del dicho fuerte, aunque fué á costa de quel dicho 
Pedro de Villagrán y todos cuantos con él iban salieran muy mal heri- 
dos y trabajados de la dicha empresa, la cual fué una de las más prin- 
cipales que se pudo emprender; digan lo que saben, etc. 

60. — ítem, si saben, etc., que, desbaratado el dicho fuerte que se 
contiene en la pregimta antes desta é indios que en él estaban, el dicho 
Pedro de Villagrán, habiendo procurado, como en esto y en todo siem- 
pre procuraba el menor daño, habló á los dichos naturales dándoles á 
entender el intento que con ellos se pretendía, que era asegurarlos y 
p^nellos en paz y que la tuviesen en sus casas, ofreciéndoselas por su 
parte, é que les sería guardada é justicia, como S. M. lo mandaba, é que 
ansí, con este razonamiento, despachó á muchos para que diesen noti- 
cia por toda la tierra; allende lo cual, se tuvo noticia de otro fuerte que 
cerca de allí estaba, donde, ansimesmo, estaba mucha gente recogida, al 
cual el dicho Pedro de Villagrán fué con la gente que consigo tenía, y por 
la buena mafia que en ello se dio, cogió las centinelas del dicho fuerte, 
con las cuales, sin ser sentido, pudo entrar sin resistencia é lo desbara- 
tó, haciendo con la gente que en él estaba lo que con los del pasado 
había fecho; digan lo que saben, etc. 

61. — ítem, si saben, etc., que acabada la toma de los dichos fuer- 
tes y desbarates de los indios que en ellos estaban, el dicho Pedro de 
Villagra se vino á la ciudad Imperial, en la cual fué recebido con tanto 
gozo y alegría que más no pudo ser, porque era visto que con la dicha 
Vitoria se había asegurado mucho y quebrantado las fuerzas de los na- 



30 COLECCIÓN Dfi documentos" 

tárales; y llegado el dicho Pedro de Villagra con los demás, procuraron 
curarse de las muchas heridas que llevaban y que habían recebido en 
la dicha jornada, y estando en esto, vino nueva y el dicho Pedro de Vi- 
llagra la tuvo por el mucho recaudo que para saber semejantes cosas 
tenía, en como en una isla que estaba en una gran laguna se juntaba 
gran suma de gente, para que después de ser juntos, salir de allí á com- 
batir y asolar la dicha ciudad de la Imperial, lo cual sabido por el di- 
cho Pedro de Villagrán, sin más se detener quel proveimiento de lo 
susodicho, mandó luego á sesenta hombres de á caballo y las más canoas 
que pudo haber, en el llevar de las cuales se tuvo y padeció grand tra- 
bajo, á causa de que se habían de llevar más de media legua por tierra 
y á cuestas, como se llevaron, hasta ponellas en el desaguadero de la di- 
cha laguna donde la dicha isla estaba, como se pusieron; digan lo que 
saben, etc. 

62. — ítem, si saben, etc., que llegados al desaguadero de la dicha la- 
guna, el dicho Pedro de Villagrán mandó echar las dichas canoas al 
agua é en ellas embarcar hasta veinte y cinco soldados con algunos in- 
dios amigos y que fuesen á reconocer la dicha isla y el mejor sitio para 
el desembarcadero, á lo cual los dichos soldados fueron y reconocieron, 
aunque fueron bravamente resestidos, ó dnsí volvieron á dar la nueva 
de lo que en la dicha isla había y de la innumerable multitud de gente 
que en ella estaba, lo cual sabido por el dicho Pedro de Villagrán, man- 
dó luego embarcar los más españoles quel primero viaje pasar pudie- 
ron y los caballos echar á nado, proveyendo persona de especial recau- 
do para que luego por la misma orden volviesen por los que restaban, 
y ansí el dicho Pedro de Villagrán tomó la delantera con los solda<los 
que primeramente 'pasaron, los cuales llegados al desembarcadero de 
la dicha isla, hallaron grandísima resistencia, porque los dichos natura- 
les salían á ellos hasta entrar con el agua á los pechos á lo defender, y 
sin embargo desto, nu;diante el esfuerzo y valentía con quel dicho Pe- 
dro de Villagra peleó con ellos, pudo ganalles la tierra y desembarca- 
dero, haciendo espaldits á fia] gente que ansimesmo de segundo viaje ha- 
bía devenir, sufriendo y padeciendo en esto trabajos y conocidos riesgos 
y muchas heridas; digan lo que saben, etc. 

63. — ítem, si saben, etc., que después de estar todos en la dicha isla 
y el dicho Pedro de Villagrán con ellos, y poniendo el dicho Pedro de 
Villagrán con razonamientos y pláticas en la gente que consigo llevaba 



VALBIVIA Y SUS COMPANCHOS 



31 



ihortacióu de ánimo, acotrictió á los escuiulrones que en la didia isla 
I dichos naturales teuiun formarlos y fechos |)iira [jf^lear y aeoineU^r al 
Scho Pedro de Villagrán y á su gente, é ansí arremetido, fué tan tra- 
%úa la pelea y t^iu neceí'aria hi fuerza y valentía del dicho Pedfo de 
^illü^rán y de sus solduduíí, que con ¡nereíhle trabajo y fatiga no jm- 
dieron vencer á los die.hos naturales ni conocer vitoria en más de 
cuatro horas que con ellos estuvieron inloaudo, aJ Un del cual téruiino 
fué Dios servido que con una nueva furia y ardiuiicnto de ánínio, que 
cou palahra^í éaiuüueiítacioneí? quel dicho Pedro de Villíigrán atrajo en 
los dichos soldados y gente que con él peleaba, é sieuílo con ella aco- 
aeVidos é ofendidos los dichos naturales pudieron ser deslmratados, de 
condición que couio personas que les faltaba el recurso ile poder ser 
favorecidos, se arrojaban al agua, lo cual visto por el dicho Pedro de 
Villagrán, previniendo al estrago y nnitanza de la gente vencida, man- 
díjsuspendello é con lengiui se los dijiese ó aniünestase lo que deUos 
a^pietendía y lo que con los demás rendidos el dicho Pcilro de \'illa- 
Igran tema eti costumbre hacer, é ansí se juntiiron muchos indios de loa 
[vencidos, y después de liabladus y amonestados délo que les convenía, 
j«e fueron libres á sus casas; y si saben que eii lo susodicho se padeció 
lyiavü muy grand trabajo y fué uno de los principales servicios que 
íepUilieron hacera la thcha sazón á S. M. en la tierra; digan lo que sa- 
ben, ete. 

W. — Iteui, si saben, etc., que habiendu hecho el dicho desbarate de 
iHilicha isla, el dicho general Pedro de \'illagra salió deüa y se vino á 
¡•ecogery descansar á la dicha ciudad imperial, donde con nniiiífiesto 
gOío é alegría fué recebido; y esLíuido cü la diclia ciudad sanando y re- 
{Miraijílo él y los ipie con él vinieron, do los trabajos y heridas recebi- 
Ats, tuvo nueva en como do nuevo los dichos naturales se tornaban á 
juntar e rehacer en nuichas partes y lugares para el efeto questá dicho^ 
' HDfií para e! remedio dello, sidió el dicho Pedro de Villagrán con has- 
ciiicuenta hombres ríe á ca tai I lo en busca de los dichos naturales, 
íuert*^ y gente, y en la dicha joríiada el ilicho Pedro ríe Villagrán desba- 
Itó muchos dellos y tuvo muy muchos rencuentros y guasábaras, ansí 
malo!; pasos tomo en lo llano, en campales batallas, y después de 
iber vencido todos los dichos naturales se volvió á la dicha ciudad 
iperial, liabiendo en h) susodicho usado de aquella sagacidad, valentía 
liuiirm que todo buen capitán pudiera y debiera hacer^ pasando muy 



32 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

muchos trabajos y riesgos de su persona, y todo á ofeto de procurar, 
como buen capitán, la defensa de su patria y república que á su cargo 
y amparo tenía; digan lo que saben, etc. 

65. — ítem, si saben, etc., questando de la suerte questá dicho el di- 
cho general Pedro de Villagrán en la sustentación y defensa de la dicha 
ciudad de la Imperial, como persona que no tan solamente del depen- 
día lo susodicho, pero también la administración é gobierno en lo seme- 
jante de la ciudad de Valdivia, questá veinte é dos leguas de la dicha 
Imperial, siempre y de ordinario procuraba é íntimamente solicitaba el 
dar aviso de lo que más convenía á la sustentación della, avisando por 
las vías y maneras que paradlo tenía álos defensores de la dicha ciudad, 
é ansí como persona que por todo extremo procuraba no subcediese al- 
guna desgracia por el ausencia de su persona, que tan conveniente era, 
un día acordó que, sin quedello alcanzaccn parte mas qne españoles que 
con él habían do ir é hallarse en aquel hecho, ni menos los naturales pu- 
diesen alcanzar noticia de lo que quería hacer, una noche, secreta é ocul- 
tamente, dejando todo el recado y buena defensa y proveimiento para 
si algo subcediese, partió con doce caballos para la dicha ciudad de 
Valdivia, á la que llegó en dos noches y un día, y la halló en toda con- 
fusión y tristeza, á causa de la calamidad que se tenía é padecía de gue- 
rra con los dichos naturales, mayormente viéndose tan faltos de soco- 
rro alguno, á todo lo cual se dio olvido y sobrevino ánimo á los defen- 
sores de la dicha ciudad de Valdivia con la llegada del dicho general 
Pedro de Villagrán, mayormente viendo la buena orden que dio é pu- 
so para la defensa de la dicha ciudad de guerra y sustentación della, 
porque luego que llegó á ella, hizo juntar á cabildo, y C(m plática y 
exhortación que les dijo é hizo, manifestándoles la obligación que para 
ello tenían^ é luego hizo que se hiciese un fuerte fortificado para mejor 
comodidad de lo dicho; y después de haber ordenado en esto y todo lo 
demás que á la dicha ciudad convino, y nombrándoles capitán que á él le 
parcéió más experto, so volvió á la dicha ciudad de la Imi)erial, sin que 
nada hiciese falta con la tardanza de su persona, cosa especial y sefialada 
en servicio de S. M.. i)ro é bien común de las dichas dos ciudades, pues 
de la una dependía la sustentación de la otra; digan lo que saben, etc. 

66. — ítem, si saben, etc., que, andando en la dicha conquista cerce- 
nando y de todo punto procurando acabar con el término más cómodo 
la rebelión y malvados ánimos de los dichos naturales, y gastando mu- 



?A.LT»IV1A Y fiüS COMPANBHOa 



33 



la parte de tiempo sin volver á la dicha ciodnd, [»nrque. en efeto, era 
más eonviniente á la sustentación della, el ealnldo déla dicha ciudad. 
como gent-e que. después de Dios, toda la fundación é confianza de su 
defensa la dicha ciudad tenía en el <liclio genera! Pedro de Villagrán, 
le escribieron una carta en que por ella le anionestaban y suplicaban 
que mirase que la dicha ciudad se liallalm algo aflita y desfavorecida, 
en ver que su persona anduviese al^o lejana de la dicha ciudad, lo que, 
no obstante, que á él, ¡lara lo que tíjcaha al descanso de su persona, le 
debiera ser apacible consejo, por ver que no convenía á lo que, como 
buen capitón, estaba obligado, respondió que no había lugar de se ha- 

Ecer lo que pedían, porque nenguna cosa bahía que de más amor le 
Íue8e,que era la ocupación y ejercicio en que andaba, porque con aque- 
[Ho previa no tan solamente á las juntas y congregaciones de los dichos 
miarales, pero aún no les daba lugar con ello á etetuar sus solos pri - 
meros pensamientos, é que ansí tuviesen entendido que él estaba más 
en lo que á la sustentación y conquista de la ciudad y tierra convenía, 
^ que no ellos; con lo quel ihclio genera! Peilro de \''i11agrán proseguió 
' la dicha conquista, t<<?niemlo y recibiendo, de ordinario, grandes traba- 
jos, recuentros, guazábaras é rompimientos de fuertes, y, en efeto, 
iiícieado y procurando aquello fjuel buen capíLáii debía; digan lo que 
sahen, etc. 

fiT.— ítem, si saben, etc., qm^ después de ser vistu por el <lieho gc^ne- 
nil Pedro de Villagrán la nmcha tardanza que al cabo de tanto tiempo 
hflbía de tener nueva del dicho señor gobernador Francisco de Villa* 
gra, acordó que en un navio questaba en la ciudad de Valdivia viniesen 
dos personas á la de Santiago á saber el sul>cuso que había halado y en 
el término que la dicha tierra estaba, los cuales fueron y volvieron con 
íftifieaciÓD de la nueva habida por el dicho general Pedro de \jlla- 
gran, por noticia de los dichos naturales, y, alieudc dello, que por no 
mer el dicho señor Gobernador más de ciento y cincuenta hombrea 
la sustentación de la dicha ciudad de la ( 'Onnebción, y esfts los 
dellos nial iieritlos y tal tos de los iieltrechos y cosas necesarias pa- 
la guerra, y que los dichos naturales, con las Vitorias habidas, era 
que habían de venir á la dicha ciudad de la Concebción, é que 
iiiilos, estaba manifiesto y conocido el riesgo de la dicha ciudad y de 
13 que en ella eshiban. hombres, nuijeres ó niños, 6 que para remedio 
,0 se había despoblado la dicha ciudad y retiradose á la dicha ciudad 
poc. zm 3 



u 



COLECCIÓN DK DOCUMKKTOS 



ítii í'antu.go, de«í)e donde se repretendla 8U reedificación; digan lo que 

8ft — Ift-m, w í»ft>>fn, etc., que llegada la nueva á la dicha ciudad de 
la imperial, mi general pe tuvo alegría y contento por saber que la di- 
cha de^pohlaríón de la dicha ciudad de la Concebción no habla sido 
por tíltímo apremio de los naturales sino por eleción escogida por los 
que en ella eraban para prevenir en el mayor daño que pudiera sub- 
ceder, y tenían y esperaban á los ojos; y si saben quel dicho general 
Pedro de Villagi-án proseguió su conquista y pacificación, haciéndola 
cim aquel término de cristiandad y cuidado que todo buen capiUín po- 
día y debía y era obligado, y si saben que duró en la dicha conquista y 
pacificación su trabajo, ejercicio que en ello hizo y tuvo más tiempo de 
tres meses; digan. 

69. — ítem, si saben, etc., que durante el tiempo quel dicho general 
Pe<lro de Villngra anduvo en la dicha conquista, mediante el gran cui- 
íludo que los dichos naturales entendían del que tenía de las cosas de 
la gueiTa, con lo cual y con su buen ánimo y valentía, siempre desha- 
cía sus ardides, juntas y ligas, y los vencía en campal batalla y de to- 
das otros modos, y la mucha verdad que sustentaba y guardaba á aque- 
llos, ansí en afirmar la paz, muchos dellos la ofrecieron é sustentaron y 
sirvían á la dicha ciudad Imperial, y otros, como personas faltas de co- 
nocimiento para semejante consideración, perdiendo el esperanza y 
conociendo el inmerecimiento y culpas que tenían para debelase usar 
con ellos de misericordia, se fueron y retrajeron á las provincias de 
Arauco, las cuales son de mucha asperidad y los naturales della tan 
malos y de mala inclinación é rebeldes cuanto es notorio; y si saben 
ijU*^ <hu';uito i-\ (licho tiempo quel dicho general Pedro de Villagm an- 
íhivo on la dicha pacificación é conquistii, no hay ni se sabe en esta 
liiMTív *k' pericona que le hiciera ventaja ni de que se diera mejor mafia 
iii lo sn^nilií'lio; digan lo que saben, etc. 

71K— ltii)i. si saben, etc., questando las cosas de la dicha ciudad Im- 
IKM'iül rn ti í'Hhido y punto que está dicho, llegó á ella el dicho señor 
jrnht iruMlnv Kiiuicisco dc Villagráu y á la socorrer con ciento y cincuen- 
Ui hoiului'S. vom de que se recibió extremo contento é alegría en toda 
la lií'iiíi |M»n[ue convenía mucho, ansí para el contento de los españo- 
lim que lanío lml)ía que con las tribulaciones y trabajos pasados jamás 
jaíliíuH pmüdpi^do en semejante contento, como para la quietud perpé- 




\ 



VALBIVIA y RF8 rOMPANKROS 



35 






de los dichos naturales, porque oonello era vLsto que la temían, por 
itender. como entenderían y entendieron qne [de] donde aquel soco- 
rro venía podrían venir otro y otros; digan lo que saben, etc. 
71. — ítem, si sabon, etc., que llegado el dicho señor (Tolícriiador á la 
luí ciudad IniperiaL el dicho general Pedro de X'illagráu con ochenta 
tinbres salió del la á la contiuista de los naturaleá que caen hacia la 
lia ciudad de la Coucebcióa, ó llegó en prosecución dellos hasta el 
Bio-Bío, ques diez leguas de la dicha ciutlad de la Concebeión, don- 
le'procuró con su ordinaria orden traer y reducir los dichos naturales 
átoda paz y concordia» como solían, guardándola á los que la daban 
eou todo cuidado y procurando que por nenguna vía los naturales fue- 
sen molestados de otros ni de españoles y que fuesen guardadas sus 
Imciendas y sementeras, en lo cual sirvió muy rnueho a S. M.» y se 
1^^ ocupó en ello tiempo y espacio de cuatro meses, al fin de los cuales, por 
^B^uel invierno sobrevenía, hizo el asiento en el asiento y sitio de la cin- 
^Hlad de Angol, donde ól y los dichos españoles se recogiesen, en el cual 
^^elilidio señor gobernador vino á asistir, y el dicho Pedro de Villagrán 
fKí volvió Á la dicha c¡uda<] de la Imperial á la sustentar; digan lo que 
saben, etc. 

72.— ítem» si saben, etc., que para mejor hacer y ordenar las cosas 
átí la guerra durante el tiempo quel dicho general Pedro de Villagrán 
&HmÍmstró las cosas dclla, sienq>re traía (*onsigo doscientos yanaconas 
Suyos, escogidos y muy buenos indios para en todo aquello que se les 
^cargaba é mandaba ^ los cuales eran muy convenientes" y necesarios, por- 
queáestos. que como personas con amor y voluntad seguían al dicho Pe- 
írode Vihagrán y obedecían lo que por él se les mandaba, se les oncar- 
gíibala toma de especial y centinelas de los dichos naturales, descubri- 
laientos de campos y malos pasos, y en efeto eran de tanto provecho, 
que mcMbante el buen subceso que con las obras que liacían de lo dicho 
8^ tenían, muchas veces eran partes para conseguir la Vitoria en lo 
|irincipal; en lo cual y en traer los dichos víuuiconas el dicho general 
Pedro de Villagrán sirvió muy mucho á*S. M,, poripio durante el tiem- 
po qua los trujo ocupados en lo que está ditdio. si quisiera echarlos á 
las minas, le sacaran más de treinta mil pesos, todo lo cual el dicho Pe- 
o de Villagrán pospuso por servir á S. M., allende de otros muchos 

lod que tuvo; digan lo que sabeti, etc* 
73. — ^IteiUi si saben, etc., qu estando las cosas en este estado y el di- 



36 coiiEG<;iÓN Die documentos 

cho geiíeml Pedro de Villagra en la dicha ciudad Imperial procurando 
la sustentación della de la suerte questá dicho, llegó á la dicha ciudad 
una provisión real de la Real Audiencia de los Re5'es, en que por ella 
se mandaba que las justicias ordinarias y cabildos de cada ciudad tu- 
viesen á cargo la administración de la justicia en sus repúblicas, por 
lo cual, como vasallo de S. M. y leal subdito y persona que en nenguna 
cosa su ánin)o era ocupado de nengún término de ambición, el dicho 
general Pedro de Villagrán se desistió del dicho cargo para que en todo 
hobiese cumplido efeto lo que se contenía en la dicha real provisión, 
lo cual hizo á tiempo y sazón que todos los términos de la dicha ciudad 
Imperial estaban quietos y pacíficos por su industria, trabajo y procu- 
ración; digan lo que saben, etc. 

74. — Ite?n, si saben, etc., que durante el tiempo que el dicho general 
Pedro de Villagrán ha esUido en estas dichas provincias, los testigos le 
han visto que en los cargos que ha usado de capitán y ?naese de cam- 
po, general y justicia, ansí en las cosas tocantes á la guerra como 
en las cosas de república, lo ha hecho con toda retitud y con aque- 
lla prudencia y cordura que más ha convenido en el uso de lo ques- 
tá dicho, han sido grand confirmación de valor y bondad de su per- 
sona; aliende de lo cual le han visto tratar, tener y estimar su persona 
y casa como caballero hijodalgo ques, teniendo siempre cantidad de 
españoles en su servicio y número de caballos, y el necesario per- 
trecho de armas que era menester, todo ello sustentando siempre á su 
costa y minsión, en lo cual es cierto haber gastado grand número de 
pesos de oro, que son en más cantidad de cincuenta mil pesos de oro, 
lo cual tienen los testigos ansí por cierto, porque conforme á lo que 
tiene dicho, que le han visto tratar y tener su persona y casa y mesa 
y soldados que en ella se alojaban, es cierto y no puede ser á menos 
sino que habrá gastado la dicha cantidad de pesos de oro, á aún antes 
más, ansí para esto como i)ara socorro que de ordinario hacía á pobres 
soldados servidores de S. M.: digan lo que saben, etc. 

75. — ítem, si saben, etc., que des[>ués de haber complido el dicho 
Pedro de Villagrán la dicha provisión real questá dicha en las pregun- 
tss antes desta, vista la total perdición y confusión que en la tierra so- 
brevenía con el complimiento della, á falta de que por falta de cabeza era 
Visto que en nenguna manera, en especiad en las cosas de la guerra po- 
dídu dejar de ir mal en peor, como persona que siempre teuía tan por 



VALDITIA Y SUS COMPASISBOS 37 

delante lo conveniente al servicio de S. M. y bien destas provincias, se 
despuso á ir á los reinos del Perú á dar aviso á los señores de la Real 
Audiencia ó persona que en ello pudiese proveer, para les dar relación 
y cierta noticia de lo mucho que convenía proveer persona que gober- 
nase esta tierra, y ansí con el dicho intento salió de la dicha ciudad 
Imperial y llegó á la dicha ciudad de Santiago; digan lo que saben, etc. 

76. — Iteu), si saben, etc., que habiéndose partido el dicho general 
Pedro de Villagrán de la dicha ciudad de la Imperial para la dicha ciu- 
dad de Santiago, dejando poblada ansimesmo la ciudad de los Confines, 
visto por los dichos naturales que ya en la tierra no tenían á quien te- 
mer, pues el dicho Pedro de Villagrán faltaba, vinieron sobre la dicha 
ciudad de los Confines, á cuya fuerza y multitud los españoles que en ella 
estaban no pudieron resestir, antes la desmanpararon, cosa bien en no- 
torio deservicio de S. M., y que en efeto subcedió por el nuevo provei- 
miento de la dicha Real Audiencia: lo cual no paró en este daño, antes 
sobrevino otro más crecido, porque los dichos naturales con esta vitoria 
y aprovechándose de la ocasión, dando noticia de unos en otros, fueron 
á dar y poner cerco á algunos españoles y vecinos de la ciudad de la Con- 
cebción, que á efeto de la querer reedificar estaban y so habían jun- 
tado algunos vecinos y con ellos hasta sesenta hombres, los cuales siendo 
cerciidos, fué tanto su ímpetu y violencia que rompieron los dichos es- 
pañoles y mataron muchos dellos haciendo grandísimo estrago y crue- 
les y muchos modos de muertes, ansí en los dichos españoles como en 
las piezas de servicio que tenían, que cierto fué cosa de grandísima 
lástima y compasión, porque solamente se pudieron escapar los que á 
uña de caballo salieron y otros que en un batel d© un navio que allí es- 
taba se pudieron guarecer; digan lo que saben, etc. 

77. — ^Item, si saben, etc., que, llegado á la dicha ciudad de Santiago, 
halló en ella al dicho señor gobernador Francisco de Vilagrán, y deudo 
á ¡wcos días llegó un navio al pueito de la dicha ciudad que traía una 
provisión real délos señores de la Real Audiencia que reside en la ciu- 
dad de los Reyes, en que proveían al dicho señor Gobernador por co- 
rregidor é justicia mayor deste reino, y estando ansí usando el dicho 
cargo llegó nueva á la dicha ciudad en cómo ciertos capitanes de los 
indios de las provincias de Arauco, con ciei'ta gente que habían traído é 
otra mucha más que habían recogido por el camino, habían venido y se 
habían juntado en los términos de la dicha ciudad de Santiago, roban- 



38 COLECCIÓN DE DOCUMENTO^ 

do é asolando las comidas é ganados de los vecinos de la diclia ciudad 
é talando las sementeras de los naturales que con ellos no se querían al- 
terar y haciéndoles otros robos y fuerzas semejantes, para el remedio 
de lo cual el dicho señor Gobernador proveyó un caudillo con cierta 
gente para que los fuese á molestar c oprimir, de suerte que los hiciese 
salir do los términos de la dicha ciudad, desbaratiíndolos y castigándo- 
los, el cual dicho caudillo fué á la dicha jornada y en nenguna cosa 
pudo ofender á los susodichos, antes los dichos naturales lo forzaron á 
hacelle retirar á la dicha ciudad de Santiago con muerte de un español; 
digan lo que saben, etc. 

78. — ítem, si saben, etc., que, visto por el dicho señor Gobernador lo 
susodicho y que si los dichos naturales se fijaban en salir adelante con 
lo empezado y no se proveía de remedio en lo susodicho, encargándolo 
á persona cual convenía para cosa de tanta importancia, conocido lo 
bien quel dicho general Pedro de Villagrán lo haría si se le encargase 
é que nenguna persona había á quien con más seguridad se le podía en- 
cargar, proveyó [para] lo susodicho al dicho Pedro de Villagrán, el cual, 
por hacer siempre lo que tenía do costumbre, ques y era servir siempre 
á S. M., aceti) la dicha jornada y fué á ello con cierta gente y solda- 
dos, y llegados cerca del fuerte y pucará en que los dichos indios alte- 
rados estaban recogidos y fuertes, proveyendo como astuto capitán en 
lo que convenía, tuvo modo para que con el menor daño de ambas 
partes fuesen acometidos, y ansí los acometió y rompió y desbarató 
ochándolos fuera del dicho fuerte y tierra, cosa en que en ello sirvió 
muy mucho á S. M., á causa de que, ahonde [de que] con ello se evita- 
ron los daños dichos, ansímesmo se libertaron los caminos reales para 
poder caminar por ellos, loa cuales dichos naturales tenían empedidos; 
digan lo que saben, etc. 

79. — ítem, si saben, etc., que si el dicho general Pedro de Villagrán no 
tuviera más intento do su particular interés y no se ocupara y pretendie- 
ra, como siempre so ocu[)ó y pretendió, en el bien general de la tierra 
tan á grand costa de su hacienda como lo hizo, lo pudiera muy bien 
hacer y fuera muy rico, porque en la dicha ciudad de la Im[)er¡al tenía 
repartimiento de mucha posibilidad, demás del que tenía en esta ciudad 
de Santiago, á causado que eran más do quince mil indios los de su en- 
comienda, con lo cual es visto que pudiera vivir con aventajado des- 
canso y prosperidad que otro nongund vecino de toda la tierra, lo cual 



VALDIVIA T aufl COMPAIIEHOS 



plíiichogenernl Pmlro ríe Villagrán po*?pMso sólo á efecto de lo fpiesU 
iicho. y por ont*>utlor, oc^mo etiteiiflir'^ lo inticho que coiu't*nÍH al serví - 
siodeS. M. y biou fie la tierra undoviose su persona ocnipA»!?^ en lo 
puesta íledaniUo y nliemle híicienfli los gastof^i oxtíesivos que bisco de su 
propia liAcien ría porque for/.osanieiite se hfxbfan de biK'er: tli^íin lo que 
en, etc. 

80. — ítem, si saben, etc., que en los re]ttjrtiriiientoíí quid diídio Pedro 

íe Villagnin tenía en esta tierra han gratilieado y dado er»n elln^ de co- 

nerá cinco personas en remunerafion de lo tnueho que han servido A 

. M. en ella que srui el oapitán (Jmbiel de V^illagráu y Juan de Cue- 

m, Pech'o de I^eón y Diegf» Oareía de Cáceres y Pedro Luisperguer, los 

Pemiles todos ellos tienen bion de comer y con ello sustentan sus cusas 

y vecindades; íligan lo que saben. 

81— ítem, 8¡ saben, etc., que, estando en la dieha ciudad de la Iin- 
[p^rial el dicho general Pedro de Villagrán, ordenando .su viaje y salida 
ifam los reinos del Perú, al efeto qne^^tá ditího, el cabildo desta dieha 
piuíkd le envió un ale^Me y nn regidor y el escribano con ellos, con 
ICrecida instancia, A decir y pedir que, porque era cosa nuiy justa que 
Ltle persona ^n valerosa y que tantos hechos y heroicos subcesos había 
[acabada y C4ins*»gui do en defensa y sustentación de aquella ciudad y tie- 
t rr», í?c tuviese la espada con que Ins liahía conseguitk». para que con 
MU se manifestase é hiciese la celebración que á semejante memoria 
ftouvenía, é qiio se tuviese orden con que fuese perpetua, le pedían 
I Iw hiciese merced della para la tener y guardar piira el ditrlio efeto, 
lálocnal, el íHcbo general Pedro de V'illagrán, como hombre nada 
piiihicioso, ni amigo de semejantes cosas, é que en alguna manera 
"eimn jactancias, respondió: que, porque del no se coligiese lo susodi- 
ho, le mandasen perdonar, y, en efeto, y mas lo que se verá por la 
puesta que d ello dio» que está asentada on el bhro del enbiblo de la 
nha ciudad de hv Imperial: digan lo que saben» ete. 
12, — Itein, 9\ saben, etc., que, liabm un año. poetj más órnenos, que, 
>m últiinamente. el diclio general Pedro de Villagrán aalió de los rei* 
del Perú para esta tierra y provincias, para lo enal trujo en su 
[iipaüía soldados y gente, todos ellos ó los más proveídos y pertrecha- 
da» ftnnais, caballos é aflerezos de sus personas, A costa del rlicho ge- 
*noral Pedro de V^illagrán, en lo cual, y en un oHcial herrador que trajo 
«salariado á m\ costa, gastó grand cantidad de pesos de oro, porque 



40 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

» 

hasta la ciudad de Santiago los trujo á su costa é minsión, para lo cual, 
y para la demás gente que pudiera traer, trujo y tuvo comisión del se- 
ñor visorrey Conde de Nieva; digan lo que saben, etc. 

83. — ítem, si saben, etc., que todo lo susodicho es público y notorio 
y pública voz ó fama. — Alofiso de VaUío. 

E presentada la dicha petición é carta de poder é interrogatorio que 
de suso va incorporado é inserto, el dicho señor alcalde dijo: que lo 
había é hobo por presentado, en cuanto ha lugar de derecho é es perti- 
nente é que por él sean desaminados los testigos que en la dicha pro- 
* banza fueren presentados, é ansí lo proveyó é mandó; testigos: Juan de 

* Céspedes é Gaspar de Carranza é Diego Juárez, estantes en la dicha 

♦ ciudad de Santiago. — Ante mí. — Nicolás de Gárnica, escribano púbUco. 

it E luego, incontinente, el dicho señor Alcalde dijo: que nombraba é 

* nombró por fiscal de S. M. para con quien se haga esta prrobanza, á 

. . . Pedro de Castro, alguacil, al que mandaba y mandó que parezca ante 

su merced á lo acetar é hacer el juramento é solonidad que en tal caso 
se i'equiere; testigos los dichos. — Diego García de Cáceres. 

E luego, este dicho día, mes é año susodicho, á los dicho once días 
del dicho mes de Se[)tiembre del dicho año, antel dicho señor Diego 
García de Cáceres, alcalde, y en presencia de mí el dicho escribano pa- 
reció presente el dicho Pedro de Castro, el cual dijo: que acetaba é 
acetó el dicho cargo é oficio de fiscal de S. M. en este negocio, á causa 
del cual fué tomado é recebido juramento, según formado derecho, 
por Dios é por la señal de la cruz, según que en tal caso se requiere, 
debajo del cual prometió de usar bien é fiel mentó del dicho oficio é car- 
go de fiscal de S. M., haciendo lo que debe en el dicho oficio, ó ansí lo 
juró é prometió; testigos: los dichos; y lo firmó de su nombre. — Pedro 
de Castro. — Ante mí. — Nicolás de Gárnica, escribano púbhco. 

E luego visto por el dicho señor Alcalde lo susodicho, dijo: daba, é 
dio poder, cual de derecho se requiere, al dicho Pedro de Castro para 
usar y ejercer el dicho oficio é cargo de fiscal, é hacer lo que cerca de- 
lio conviniese, con sus incidencias é dependencias ó con libre é general 
administración é tal cual de derecho se requiere, é que se le dé tnislado 
de lo dicho é pedido por el dicho Alonso de Vallío, en nombre del di- 
cho general Pedro de Villagrán, para que nombre los testigos, si qui- 
siere, ó pida lo que le pareciere, é que yo, el dicho escribano, le cit« en 
forma para el ver jurar é conocer de los testigos que en la dicha razón 




YALBITÍA r 8Ü8 C011PAÑEE08 



prcswitíire el dicho Alonso de Vallio en el dicho nombra del dicho ge- 
eral Pedro de Villagrán; é ansí b proveyó y mandó y lo finnó de su 
oiiibre.^ — Diego Garda (k C(¡cere^,—A\iUi mí. — Nicolás de Gárniea^ es- 
cribano púbUco ó del cabildo. 

E después de lo susodicho, en la rlicha ciudiid da Santiago, á los di- 
chos onoe días del dicho mes de iSciJtiendirü del dielio afio de mil é 
j_quiuieut*>s é sesenta ¿ dos íulo», el dicho «efior «leaidé Diego üarciu do 
Í^Bcerea, por ante mí el diclio Nicolás de Gániica, escribano^ dijo que 
oreíitar su merced ocupado en cosas é negocios complideros al servicio 
llleS. M., cometía é cometió á mí el dicho escribano el juramento é re- 
■<!ebicióa de los testigos que presentare en la diclia razón el dicho Alón- 
imo de Vallio en el dicho nombro, é ansí lo proveyó é mantló, é íirmó do 
suüonibre; testigos los dichos.- — D/effo GatTia de Cúcetes. — Ante mi. 
'Nicolás de G árnica^ escribano público. 

En Ift muy noble é muy kal ciudad de Santiago del Nuevo Extremo» 
^m quince días del mes de Septicndire de mil é quinientos é sesenta é 
iflfiOÉ», el dicho Alonso do Vahío en el *hclio nombre, presentó por 
ligo al dicho general Rodrigo de Quiroga é Antonio do Torres, é al 
^tmr alcalde Alonso de Cónkdm, de los cuales y de cada uno dellos el 
iicbo señor alcalde tomó é recibió juramento en fornm debida de dere- 
cho, so cargo del cual prometieron decir verdad de lo que supiesen é les 
Ifutfse |>n*guntadoeneste caso sobre que eran presentados por testigos, é 
1 ttnsi lo hiciesen, Dios Nuestro Señor les ayudase en este nmndo á 
ícuerposy enelotroálas animas donde más habían de durar» é si por 
IcoiUmrio, se los demandase mal é caramente, é á la fuerza é conclusión 
1 dicho juramento dijeron: sí juro, é amén, siendo testigos Juan de 
«pedes ó Juan de Oliva. — Ante mí. — Nicolás de tíamíca, escribano pü- 
Wicíi édel cabildo. 

E después de lo susodicho, vn la dicha ciudad de Santiago, en este 
bebo día é mes é año susodichos, el dicho Alonso de Vallío presentó por 
t^Migo al señor eleto obispo don Rodrigo Gonzáleic, el cual poniendo 
suiímno en su pecho, segund forma de tlereeho, juró tie rlecir verdad 
de io que supiese é le fuese preguntado en este caso sobre que era pre- 
sentado por testigo, é á la fuerza é conclusión del dicho juramento 
dijo: d juro, é amen; testigos, Juan de Céspedes é Juan de Oliva. — Ante 
mL — Nieohuí df Gárnica, escribano público. 
En la dicha ciudad de Santiago, en veinte días del dicho mes de 



42 COLECCIÓN DS D0CÜKBKT08 

Septieinbní é del dicho año, el dicho Alonso de Vallfo en el dicho nom- 
bre, presentó por testigo á Antonio Tarabajano, vecino desta ciudad, é 
á Gaspar Chacón, de cada uno de los cuales fué tomado é recebido ju- 
ramento en forma debida de derecho, so cargo del cual prometieron 
decir verdad, los cuales después de haber jurado, prometieron segund 
que los de suso prometieron decir verdad, é á la conclusión é fuerza 
del dicho juramento dijeron: sí juro, é amén; testigos, Juan de Céspe- 
des é Juan de Oliva. — Ante mí. — Nicolás de Gátmica, escribano público 
é del cabildo. 

En la dicha ciudad de Santiago, á tres días del mes de Octubre é del 
dicho año, el dicho Alonso de Vallío en el dicho nombre, presentó por 
testigo á don Diego de Guzmán é á Hernando Ruiz de Arce é á Juan 
Gaitiln de Mendoza é á Rodrigo de Sande, de cada uno de los cuales fué 
tomado é recebido juramento, é por ellos hecho é prometido decir ver- 
dad, é á la fuerza é conclusión del dicho juramento, dijeron: sí juro, é 
amén; testigos. Juan de Céspedes é Juan de Oliva, estantes en esta di- 
cha ciudad. — Ante mí. — Nicolás de Gámica. 

E lo que dijeron é depusieron los testigos presentados por parte del 
dicho general Pedro de Villagrán, uno en pos de otro, es lo si- 
guiente: 

El dicho señor obispo don Rodrigo González, dicho testigo presen- 
tado por parte del dicho general Pedro de Yillagrán, el cual después 
de haber jurado é siendo preguntado j)or el tenor de las pregmitas del 
dicho interrogatorio para en que fué presentado por testigo, dijo é de- 
puso lo siguiente: 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conoce al dicho general Pedro 
de Villagrán de más de veinte años á esta parte, y ansimesmo conoce 
al íi<jul nombrado en esta causa. 

2 y 3. — (No tienen contestación.) 

4. — A la cuartíi pregunta, dijo: que sabe ser verdad lo en la pregim- 
ta contenido, porque á la dicha sazón vino la dicha jornada con el di- 
cho señor gobernador don Pedro de Valdivia, que sea en gloria, donde 
vido ser y pasar lo que la pregunta dice, y venir la dicha jornada el 
dicho general Pedro de Villagi'án tan aderezado y peltrcchado cuanto 
la pregunta dice, é que no podrá ser menos sino quel dicho general 
Pedro de Villagrán gastase cantidad de pesos de oro, á causa de la Qxce- 
sividadque en precios todas las cosas, á la dicha sazón, tenían, que ansi- 



VALDIVIA T SUS OOMPAÍ^BBOS 43 

mesmo entiende qiiel dicho gasto serla y fué á su costa, porque nunca 
entendió cosa en contrario; y esto dijo desta pregunta. 

5. — A la quinta pregunta, dijo: que sabe ser verdad lo en la pregun- 
ta contenido, porque, como dicho tiene, vino su señoría en la dicha jor- 
nada, en donde vio ser y pasar lo que la pregunta dic?, y hacer el dicho 
general Pedro de Villagrán todo lo que como personado calidad y buen 
soldado é capitán debía y era obligado á caballero hijodaldo, hallándo- 
se de los primeros en todo lo que se ofrecía y era necesario, é ansimes- 
mo sabe, como persona que lo pasó y vido, que en el dicho camino hay 
los riesgos y asperezas que la pregunta dice, mayormente entonces que 
eran caminos y tierras y despoblados inhabitables é nada usados, y en 
ellos haber los demás defetos é necesidades que la pregunta dice; y esto 
dijo della, etc. 

6. — A la sexta pregunta, dijo: que sabe ser verdad lo que la pregim- 
ta dice, porque [dej ordinario siempre este testigo asistía en compañía 
del dicho gobernador don Pedro de Valdivia, que sea en gloria, donde 
ansí por pláticas que de ordinario con él tenía, como por los cargos en 
que al dicho general Pedro de Villagrán proveía, conoció y entendió 
del tenerle en tal reputación cual la pregunta dice, demás de que las 
obras suyas eran algunas, como lo fueron, y fué de ser tenido por tal, 
porque en todo lo que se le encargaba y á que le proveían siempre 
daba é dio buena cuenta é razón dello, y en efeto, de la suerte, forma y 
manera que lá pregimta dice; y esto dijo della. 

7. — A la séptima pregunta, dijo: que sabe ser verdad lo en la pre- 
gunta contenido porque su señoría se halló presente á ello y fué uno de 
los pobladores desta ciudad de Santiago, ques la que la pregunta dice, 
y ansí se padecieron y hubo los trabajos é nescesidades que en la pre- 
gunta se contiene, en todos los cuales y en la sustentación de la dicha 
ciudad, guerras y reducimientos de naturales della y de las provincias 
s\is comarcanas, el dicho general Pedro de Villagrán trabajó é anduvo 
«le la suerte, forma y manera que la pregunta declara y como persona 
de Ilustre y prencipal en todo; y esto dijo della. 

8. — ^A la otava pregunta, dijo: que sabe ser verdad lo en la pregunta 
contenido, porque se halló su señoría á todo y vio que por la dicha ra- 
zón se le dio el dicho repartimiento de indios al dicho general Pedro de 
Villagrán, el cual tuvo y poseyó y se sirvió del; esto dijo della. 

9. — A la novena pregunta, dijo: que sabe ser verdad lo en la pregun- 



44 COLECCIÓN Dü DOCtTKEKTOS 

ta contenido, porquestando en esta ciudad después de ser poblada, 
como dicho tiene, por atención de lo que la pregunta declara, el dicho 
Gobernador, que sea en gloria, proveyó la población de la dicha ciudad 
de la Serena, donde se hizo lo demás que la pregunta dice, y sabe que 
para la redución de los dichos naturales de aquella ciudad y destos va- 
lles comarcanos á ella, y que hasta el dicho general Pedro de Villagrán 
fué proveído á ello con gente, don<le notoriamente este testigo oyó de- 
cir en la ciudad haberlo hecho el dicho general Pedro de Villagrán en 
la dicha jornada tal y tan bien como la pregunta lo dice, y ansí ora pú- 
blico é notorio; y esto dijo della, etc. 

10. — A la décima pregunta, dijo: que sabe quel dicho general Pedro 
de Villagrán eu la dicha jornada, como dicho tiene, por público é no- 
torio se trataba haberlo hecho tan bien cuanto la pregunta lo declara, 
tanto, que por su buena sagacidad y acabamiento que tenia en todas 
las cosas que por el dicho señor Gobernador, que sea en gloria, le en- 
cargaba, tenía ya renombre de capitán venturoso; y que ansimesmo sabe 
que muchas veces salieron algunos capitanes desta ciudad á hacer la 
dicha jornada, los cuales no dieron en ella tan buen acabamiento ni 
llevaron tan buen subceso en él como el dicho general Pedro de Villa- 
grán; y esto dijo della, etc. 

11. — A las once preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en la pre- 
gunta contenido, porque este testigo vio que á la dicha sazón el di- 
cho Gobernador, por las causas en la pregunta especificadas, fizo el 
dicho proveimiento y mandó ordenar la frontera y guarnición que la 
pregunta dice, lo cual encargó al dicho general Pedro de Villagrán; y 
ansí la tuvo ó sustentó el tiem[)0 que la pregunta dice, poco más ó me- 
nos, en donde forzosamente se habían de pasar las nescesidades que la 
pregunta dice, y ansí fué y es público é notorio haberlas padecido y pa- 
sado el dicho general Pedro de Villagrán y los que con él estaban, por 
los términos é calidades que la pregunta dice; y esto, dijo della, etc. 

12. — A las doce preguntas, dijo ser verdad lo en la pregunta conte- 
nido, porque por la uaicha comunicación que este testigo tenía con el 
dicho gobernador don Pedro de Valdivia, que sea en gloria, vio y oyó y 
entendió ser público é notorio lo que la pregunta dice, ansí en lo to- 
cante á la relación é descubrimiento de la dicha tierra que la pregunta 
dice, como en los trabajos que en ir á descubrirla el dicho general Pe- 
dro de Villagrán padeció; y esto dijo della, etc. 



TALDIVIA T BtrS COMPÁNKBOS 45 

13. — A las trece preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en la pre- 
gunta contenido, y ansí es muy público é notorio, demás de que por 
lo que declarado tiene en las preguntas antes desta, este testigo vio ser 
y paímr lo que la pregunta declara, y ansí sabe quel dicho Gobernador 
mandó pasar al dicho general Pedro de Villagrán la dicha guarnición 
al sitio que la pregunta dice, la cual sustentó algún tiempo, y mediante 
ella y la demás que había sustentado el dicho Podro do Villagrán en la 
dicha provincia de Maule j lo que en sustentalla se padecía, esta ciu 
dad estaba y se sustentaba y sustentó en toda quietud; y esto dijo della 
ecétera. 

14. — A las catorce preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en la pre 
gtmta contenido, porque en esta ciudad vio cómo el dicho Gobernador, 
eou el término é orden que la pregunta dice, determinó y se despuso á 
hacer la dicha conquista de la tierra que la pregunta dice é ir á ello 
como fué, á la cual, ansimesmo, vio ir al dicho general Pedro de Villa 
gran, y también salió con el dicho Gobernador este testigo y con el 
campo que llevaba una jornada desta ciudad; y que después de vuelto 
el dicho Gobernedor del dicho descubrimiento, era y fué público y 
siempre lo ha sido y notorio quel dicho general Pedro de Villagrán lo 
fizo en la dicha jomada muy bien y servio mucho á S. M. en ella, yen- 
do tan bien aderezado como la pregunta dice, á su costa; y esto dijo 
della, etc. 

15. — A las quince preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo que la pre- 
gunta, dice, porque se halló presente á ello y vido que á la dicha sazón 
el dicho Gobernador, que sea en gloria, se fué á los dichos reinos del 
Perú con el intento que la pregunta dice, porque lo comunicaba é co- 
municó muchas veces con este testigo, de donde por su absoncia, cierto, 
se tuvo en la sustentación desta dicha ciudad el trabajo y nescesidades 
que la pregunta dice, en todo lo cual el dicho general Pedro de Villa- 
grán anduvo, servio y trabajó ni más ni menos que la pregunta dice 
y con crecido cuidado de lo que convenía á lo questá dicho; y esto dijo 
della, etc. 

16. — ^A las diez y seis preguntas, dijo: que sabe ser verdad [que] á la 
sazón que la pregunta dice el dicho Pedro de Villagrán salió desta tie- 
rra para los reinos del Perú, é que después fué público que llegó á ellos 
al tiempo que en la pregunta se declara; y esto dijo della, etc. 

17. — A 1(18 uiez y siete preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo que 



46 OOLECCIÓN DS DOCUMENTOS 

se contiene en la pregunta, porqueste testigo vio que tornó á esta tierra 
el dicho Gobernador, que sea en gloria, y usó en ella el dicho cargo de 
gobernador, y hasta que murió y después, que fué todo así á un tiem- 
po, y vio ansimesmo [que] el dicho Pedro de Villagrán vino á ella con 
gente y socorro que fizo en los dichos reinos del Perú, y que fué públi- 
co que para hacer la dicha jornada el dicho Gobernador, que sea en 
gloria, hizo en él los nombramientos que la pregunta dice; y esto dijo 
della, etc. 

18. — A las diez y ocho preguntas, dijo: que, como dicho tiene, este 
testigo vio venir al dicho Pedro de Villagrán y hacer el dicho socorro á 
esta tierra que la pregunta dice, en el cual metió soldados, caballos y 
otros peltrechos, pero el número, si fué el que la pregunta dice ó no, 
este testigo no se acuerda, mas de que sabe que en hacer el dicho soco- 
rro servio mucho á S. M., y esta tierra fué en el ampliamiento que la 
pregunta dice dende en adelante; y esto dijo della, etc. 

19. — A las diez y nueve preguntas, dijo: que á la sazón que la pre- 
gunta dice, este testigo le vio entrar en esta tierra, como dicho tiene, y 
su persona y casa bien aderezada, por lo cual os visto que de necesario, 
ansí para ello como para proseguir la dicha jornada que hizo hasta ve- 
nir á esta tierra, había de gastar, como gastéu^ía, cantidad de pesos de 
oro; y esto dijo della, etc. 

20. — A las veinte preguntas, dijo: que lo que desta pregunta sabe: 
es que al tiempo que la primera vez entró en esta tierra, este testigo 
vino á ella con el dicho Gobernador, que sea en gloria, por los dichos 
caminos que hay, y para venir á ella, por lo cual entendió y vio la as- 
pereza dellos ser de la calidad que la pregunta dice, é que ansí por esto 
como por traer el dicho Pedro de Villagrán la dicha gente que con él 
venía á su socorro y haberles de prevenir y dar orden, ansí para en lo 
tocante á los proveimientos é comida como á lo demás que en las cosas 
de la guerra tocase, es visto, y se deja entender, que de cierto el dicho 
Pedro de Villagrán padecLU-ía los trabajos que la pregunta dice; y esto 
dijo della, etc. 

21. — A las veinte é una preguntas, dijo: que lo contenido en la pre- 
gunta este testigo lo oyó decir por público é notorio, demás de que sabe 
ser verdad la muerte del dicho capitán Juan Bohón y demás soldados 
que con él murieron subceder en el dicho valle de Copiapó y haberlo 
hecho con naturales del, y que sabe que fué casi todo á un tiempo las 



TALDIVIA T 8Ü8 COMPáSeSOS 47 

muertes del dicho capitán y soldados y entrada del dicho Pedro de Vi- 
Uagrán; y esto dijo della, etc. 

22. — A las veinte y dos preguntas, dijo: que público ó notorio es que 
á la dicha sazón que la pregunta dice, los valles que en ella se declaran 
y los naturales dellos estaban alzados y rebelados, y por esto entien<le 
ser cierto quel dicho Pedro de Villagrán tendría los rencuentros y de- 
más trabajos que la pregunta dice, y pues salió con vitoria del dicho 
valle y de entre los dichos naturales, que cree que, después de Dios, se- 
ría mediante lo que la pregunta dice; esto dijo della, etc. 

23. — ^A las veinte y tres preguntas, dijo: que no la sabe, mas que ha- 
bello oído decir por púbUco é notorio y saber ques cierto que mataron 
en el dicho valle de Copiapó los soldados que la pregunta dice que ve- 
nían con el capitán Maldonado; y esto dijo della, etc. 

24. — A las veinte y cuatro preguntas, dijo que no la sabe. 

25. — A las veinte y cinco preguntas, dijo: que lo que della sabe es 
que por cosa notoria se tiene haber sido en la destrucción y muerte de 
los españoles de la ciudad de la Serena los naturales que la pregunta 
dice, pero que lo demás en ella contenido no lo sabe; y esto dijo della, 
etcétera. 

26. — A las veinte y seis preguntas, dijo: que no se acuerda de lo en 
la pregunta contenido, mas de que fué público que desde el dicho sitio 
de la dicha ciudad de la Serena el dicho Pedro de Villagrán fué públi- 
co haber hecho el mensaje al dicho Gobernador que la pregunta dice, 
y que vinieron á esta tierra el dicho Pedro de Villagrán y los que con 
él venían, con mucho trabajo; y esto dijo della, etc. 

27. — A las veinte y siete preguntas, dijo: que lo que della sabe es 
queste testigo vio cómo el dicho Pedro de Villagrán, al tiempo que en- 
tró en esta ciudad de Santiago, trajo consigo los prenci pales que la 
pregunta dice, trayéndolos de paz, é ques cierto que ansí en esto como 
en lo demás de aquella jomada que el dicho Pedro de Villagrán hizo en 
los valles comarcanos á esta ciudad, puso mucha quietud y sosiego en 
los naturales comarcanos y en ello sirvió mucho á S. M.; y esto dijo 
della, etc. 

28. — A las veinte y ocho preguntas, dijo que dice lo que dicho tie- 
ne en las preguntas antes desta, etc. 

29. — A las veinte y nueve preguntas, dijo: que lo en la pregunta 
contenido, en cuanto á lo que toca á la quietud de los caminos, estq 



48 COLECCIÓN DE DOCTTMEKTOS 

testigo no ío sabe, mas de que vio salir desta ciuded á poblar la de la 
Serena al capitán Francisco de Aguirre, y que fué público haber deja- 
do la gente que la pregunta dice el dicho Pedro de Villagrán en el di- 
cho valle de Limarí; y esto dijo della, etc. 

30. — A las treinta preguntas, dijo: que sabe ser verdad, como perso- 
na que se halló presente y lo vio, questa tierra estuvo mucho tiempo 
sin ser socorrida ni venía á ella ningund socorro de gente ni otro refu- 
gio alguno por mar ni por tierra, por lo cual ó por la rebelión de los 
naturales desta ciudad y de toda la tierra, se padeciei-on muchos é muy 
grandes trabajos, en todos los cuales el dicho general Pedro de Villa- 
grán anduvo, trabajó y conquistó, con término de muy buen capitán, 
caballero hijodalgo, y faciendo en todo lo que se ofrecía é ocupaba 
aquello que los tales suelen hacer y tienen obligación; y esto dijo della, 

31. — A las treinta é una preguntas, dijo: que lo que della sabe es 
queste testigo vio en esta ciudad cómo para ir la dicha jomada y des- 
cubrimiento y conquista de la tierra de arriba, en esta ciudad se ordenó 
la gente que á ello había de ir con el dicho Gobernador, y uno de los 
prencipales que á ello fueron fué el dicho Pedro de Villagrán por mae- 
se de campo, y que «nsí los vio saUr al dicho Gobernador y á los demás 
en prosecución de la dicha jornada, y esto testigo salió con ellos hasta 
llegar una jornada de aquí, é que después este testigo oyó decir por 
público é notorio que en lo que se había ofrecido el dicho Pedro de 
Villagrán lo había hecho muy bien y como lo tenía de costumbre de 
hacer en las cosas pasadas, y que sabe quel camino, salido desta ciudad 
para la tierra de arriba, es muy trabajoso, por tener los defectos que en 
la pregunta se contienen, mayormente en aquel tiempo que eran cami- 
nos nuevos y por descubrir; y esto dijo della, etc. 

32, 33 y 34. — (No tienen contestación). 

35. — A las treinta é cinco preguntas, dijo: que lo contenido en la 
pregunta este testigo lo ha oído decir por público; y esto dijo della, etc. 

36. — A las treinta y seis preguntas, dijo: que sabe ser notorio é ver- 
dad lo en la preguutíi contenido, porqués cosa tan notoria que no hay 
quien no lo sepa; y esto dijo della, etc. 

37, — A las treinta y siete preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo ea 
la pregunta contenido, por queste testigo vio cómo vino á esta dicha 
ciudad el dicho Pedro de Villagrán y tornó della para la de la Concep- 
ción con el recaudo que la pregunta dice, y que por lo que dicho tiene 



TALDIVIA Y 8Ü8 COMPAÑEROS 49 

en la pregunta antes desta, en lo tocante á los caminos de aquí á la 
Concepción, es. visto que temía y padecería los trabajos que la pregun- 
ta dice, por queste testigo los ha andado y sabe que son do la calidad 
que tiene dicho; y esto dijo della, etc. 

38. — A las treinta é ocho preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 
la pregunta contenido, por queste testigo, á la sazón que por el dicho 
Gobernador, que sea en gloria, se hizo el dicho proveimiento que la 
pregunta dice, se halló presente en la ciudad de la Concebción, á don- 
de había ido désta, y allí vio cómo el dicho general Pedro de Vilhigrán 
y el dicho Jerónimo de Alderete y los soldados que la pregunta dice, 
ñieron al dicho descubrimiento, y vio cómo del volvieron con la nueva 
de la tierra* tan próspera cuanto la pregunta dice, y ansí entendió de 
los soldados que á la dicha sazón venían de la dicha jornada que en 
ella el dicho Pedro de Villagrán había servido á S. M. muy prencipal- 
mente en todo lo que se había efetuado, acrecentando siempre el con- 
ecto de su persona; é questo sabe della. 
39 á la 42. — (No tienen contestación.) 

43. — A las cuarenta é tres preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 
la pregunta contenido, ansí por lo que dicho tiene en las preguntas an- 
tes desta, como porque este testigo se halló á la población de la dicha 
ciudad de la Imperial, y sabe que en ella se ficieron los indios con tan 
copiosos repartimientos cuanto la pregunta dice, y ansimesmo sabe que 
los ténninos é proAincias comarcanas á las dichas ciudades Confines y 
Cañete, las conquistó é redujo á paz é servidumbre el dicho general 
Pedro de Villagrán, en todo lo cual sabe y es notorio haber servido 
muy rancho á S. M.; y esto dijo della, etc. 

44. — A las cuarenta ó cuatro preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 
en la pregunta contenido, por queste testigo es el que dice la pregunta 
haber preguntado lo que en ella se declara al gobernador Pedro de Val- 
divia, que sea en gloria, el cual respondió á este testigo lo que la pre- 
gunta dice, como en ella se contiene, etc.; y esto dijo della, etc. 

45. — A las cuarenta é cinco preguntas, dijo: que sabe quel dicho Go- 
bernador, que sea én gloria, por razón de lo que la pregunta dice, dio 
al dicho Pedro de Villagrán un repartimiento en la dicha ciudad de la 
Imperial, tan crecido y aventajado de los demás que dio y repartió, 
que notoriamente se entendió y fué público y notorio haber sido muy 
aventajado á todos los demás; é esto dijo della, etc. 

DOC« XIII 4 



50 COLECCIÓN DE DOCUHBKTOB 

46. — A las cuarenta é seis preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 
la preguntíi contenido, por queste testigo, como dicho tiene, se halló en 
la población de In dicha ciudad de la Imperial en compañía del dicho 
Gobernador, donde vio cómo después de ser poblada, dejó en la susten- 
tación della al dicho general Pedro de Villagrán, con gente, y el dicho 
Gobernador prosiguió adelante su jornada á poblar la dicha ciudad de 
Valdivia, que de aquella vez pobló, y este testigo ansiniesmo fué con él 
á ello, y sabe qucstando alojado el dicho Gobernador y su campo, ri- 
beras del río Valdivia, había gran confusión, de ordinario, entre los sol- 
dados quel dicho Gobernador tenía consigo, porque les parecía questa- 
ban en mucho riesgo, por ser 4a muchedumbre de los naturales de aque- 
lias provincias tanta, y haber acometido ya al dicho Gobernador y dá- 
doles guazábara, batallas y rencuentros, y, estando ansí, llegó el dicho 
general Pedro de Villagrán con el socorro que la pregunta dice, que fué 
parte para avilan tar mucho el campo de los dichos españoles, y, por el 
contrario, á nmy mayor el de los naturales, y ansí se pudo pasar y pa- 
só el dicho río y se fizo la dicha población, y, después de fecha, el dicho 
Pedro de Villagrán se volvió á la sustentación de la dicha ciudad de la 
Imperial, en lo cual, por lo questá dicho, fué muy mucho lo que á S. 
M. sirvió, etc. 

47. — A las cuarenta é siete preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 
en la pregunta contenido, porque, como dicho tiene, se halló en la po- 
blación de la dicha ciudad de Valdivia, donde vio ser ó pasar lo que la 
pregunta dice, como en ella se declara, etc. 

48 á la 73. — (No tienen contestación.) 

74. — A las setenta ó cuatro preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 
en olla contenido, por queste testigo, siempre que le ha visto usar los 
cargos que la pregunta dice, le ha visto ejercellos con el término, or- 
den é manera que la pregunta dice, y, en efeto, con el uso dello dar 
muestras de grand bondad de su persona y tener gran afabilidad con 
la república y soldados , que regía, é por ello ser de todos ellos querido 
y estimado, y ansimesmo le ha visto tratar y tener su casa muy en or- 
den de caballero hijodalgo, é como tiil siempre tratarse, que no puede 
ser menos sino que, ansí en esto como en los servicios que á S. M. ha 
hecho, haya gastado y despendido gran suma de pesos de oro de su ha- 
cienda, porque nunca ha sabido este testigo que le haya sido fecho so- 
corro de la caja real; y esto dijo della, etc. 



VXtmriA Y StTB COMÍAÍNSEO» 



43 



iTiMíTio entiende quel difíio gnsto sería y fué á su costa, porque nimCR 
ent^iiflió cosa en contrario; y esto dijo deísta pres:unta, 

6.— A la quinta pregunta, dijo: que sabe sor verdad lo en la pregun- 
ta contenido, porque, como dicho tiene, vino su señoría ou la dicha jor- 
natln, en donde vio ser y pasar lo que la pregunta dic?, y hacer el dicho 
t Pedro de Villngráu todo lo que eoiiin persona de calidad y buen 
iij é capitán debía y era obligado a calndlero hijoílaldo, hallándo- 
se de los primeros en todo lo que se ofrecía y era necesario, é ansimes- 
mo sabe, como persona que lo pasó y vido, que en el dicho camino hay 
los riesgos y asperezas que la jiregunta dice, mayoi mente entonces que 
emii caminos y tiernis y despobbidos inhaiiitables é nada usados, y eu 
elloH hai»er los demás defetc»s é necesidades que la pregunta dice; y e^o 
ílijo della, etc. 

6.— A la sexta pregunta, dijo: que sabe ser verdad lo que la pregun- 
taflice, porque íde) ordinario siempre este testigo asistía en compañía 
'Wdiíbo gobernador don Pedro de Valdivia, que sea en gloria» donde 
aníl por pláticas qtie de orilinario con él tenía» como por los cargos en 
<pe rI dicho general Pedro de Villagrán ]>íoveía. conoció y entendió 
'W tenerle en tal reputación cual la pregunta dice, demás de que las 
ohrns gayas eran algmias, como lo fueron, y fué de ser tenido ¡)or tal, 
porque en todo lo que se le encargaba y á ipic le proveían siempre 
flal>íié ílió buena cuenta é razón dello, y cu efelo, de la suerte, forma y 
ínaiiem que la pregunta dice; y esto dijo della. 

'-—A la séptima pregiuita. dijo: que sabe ser verdad lo en la pre- 
g^vntft contenido porque su señoría se halló presente á ello y fut* uno de 
1*^8 pobladores desta ciudad de Santiago, ques la que la pregimta dice, 
Jftnsi ge padecieron y hubo los trabajos é nescesidades que en la pre- 
finíase contiene, en todos los cuales y en la siistentacinn de la dicha 
*^ud«(b guerras y reducimientos de naturales della y de las provincias 
'Hi' comarcanas, el dicho general Pedro de Villagrán tralca jó é amluvo 
di' la «uerte, forma y manera que la pregunta declara y como pei'sona 
<íe Ilustre y prencipal en todo; y esto dijo della. 

íí.— A la otíiva pregunta, dijo: que sabe ser verdad lo en la pregunta 
oontenido, porque se halló su señoría á lodo y vio que por la dicha ra- 
zfin m le dio el dicho repartimiento do indios al dicho general Pedro de 
Villagrán, el cual tuvo y poseyó y se sirvió del; esto dijo della. 
9. — A la novena pregunta, dijo: que sabe ser verdad lo en la pregun- 



62 COtECCiÓN DB DOCÜttfilIfrOB 

recoger é pretender su particular interese y grangería, teniendo la po- 
sibilidad de repartimientos que tenia, fuera muy rico y tuviera mucha 
cantidad de pesos de oro; y esto dijo della, etc. 

80. — ^A las ochenta preguntas, dijo: que sabe que de los repartimien- 
tos quel dicho Pedro de Villa«;rán ha tenido y dejado se han dado á 
otras personas en remuneración de lo que han servido á S. M.; y esto 
dijo della, etc. 

81. — ^A las ochenta y una preguntíis, dijo: que cosa pública ó notoria 
es lo que la pregunta dice, porque ansí es público é notorio en toda 
esta tierra, tanto ques muy general la certinidad que dello se tiene, 
tanto que los que no lo han visto, por lo dicho lo tienen por tan cierto 
como si lo hobieran visto; y esto dijo della, etc. 

82. — (No tiene contestíición). 

83. — A las ochenta é tres preguntas, dijo: que dice lo que dicho tie- 
ne en este su dicho, lo cual todo es la verdad, so cargo del juramento 
que tiene fecho, é firmólo de su nombre, é ques de edad de ínás de se- 
senta afios, é que no concurren en él ninguna de las generales. — Don 
Bodrigo González, electo. — Ante mí. — Nicolás de Gárnica^ escribano 
público é de cabildo. 

El general Rodrigo de Quiroga, vecino desta ciudad, testigo presen- 
tado por parte del dicho general Pedro de Villagrán, el cual después 
de haber jurado é siendo preguntado por el tenor de las preguntas del 
dicho interrogatorio, para lo que fué presentado por testigo, dijo é de- 
puso lo siguiente: 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho Pedro do Vi- 
llagi'án de mas de veinte é cinco años á esta parte, poco más ó menos, 
y anííimesmo conosce al fiscal nombrado en esta causa. 

Preguntado por las preguntas generales de la ley, dijo ser de edad 
de más de cuarenta é cinco años, poco más ó menos, é que no concu- 
rren en él ninguna de las calidades que se contienen en las preguntas 
generales que le fueron fechas. 

2 y 3. — (No tienen contestación.) 

4. — A la cuarta pregunta, dijo: que sabe ser verdad lo en la pregun- 
ta contenido, porque el proveimiento del dicho marqués don Francisco 
Pizarro en el dicho gobernador don Pedro de Valdivia, que sea en glo- 
ría, fué público é notorio en los dichos reñios del Perú, demás de que, 
en virtud del dicho nombramiento, este testigo vio cómo vino t;l dicho 



TALIHVIA Y BUS COMPAJfEROS 



45 



13.— A las trece pi*eí^imt4is, íHjo: que sabe ser verdad lo en la pre- 
go ntn contenido, y ansí es muy público é notario, demás de (pie por 
lo qtre declarado tiene en las preguntas antes destn, este testigo vio ser 
y pamr lo que la pregunta declara, y an.«ií mhe rpiel dicho Gobernador 
iníindó paí?¡ir al dicho general Peflro de Villagrán la dicha guaroicií^n 
fkl úúú que la pregunta dice, la cual sustentó algún tiempo» y mediante 
eUa y la demás qtie había sust^entado el dicho Pedro de Villagrán en la 
didm provincia de Maule y lo que en susten talla se padecía, esta eiu- 
datl estaba y se sustentaba y sustentó en toda quietuil; y esto dijo della, 
ecétera. 

11 — A las catorce preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en la pre- 
gunta contenido, porque en estii ciudad vio cómo el dicho Gobeniador, 
con el término é onlen que la pregunta dice, cleLcrminó y se despuso á 
hacer la dicha conquista de la tierra que la pregunta dice é ir á ello, 
cíimo fué^ á la cual, ansimesmo, vii'> ir al dicho general Pedro de Villa- 
graii. Y tanibit^n salió c(»n el dicho Gobernador este testigo y con el 
eiimpo que llevaba una jornada desta ciudad; y que después de vuelto 
d dicho Gobeniedor del diírbo dosiailírimientt), era y fué pohlieo y 
sieíDpre lo ha sido y notoria quel dicho general Pedro de Villagrán lo 
fiwen la dicha jornada muy bien y servio mucho á S. M. en ella, yen- 
do tau bien aderezado como la pregunta dice^ á su costa; y esto dijo 
flotta, ele. 

15. — A Ifis quince preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo que la pre* 
gimU dice, porque se halló presento á elle» y vido que á la dielia sazón 
et dicho Gobernador, que sea en gloria, se fue á los diclioy reinos ávl 
hrt\ con el intento que la pregunta dice, porque lo comuniciiba é co- 
municó muchas veces con este testigo, de dtnidi'por su absencia, cierto, 
Se tuvo en la sustentación desta dicha ciudnd el tral)ajo y nescesidades 
<{nela pregunta dice, en todo lo cual el dicho general Pedro de Villa- 
grán anduvo, servio y trabo jó lu más ni menos que la pregunta dice 
Tcon crecido cuidado de lo que convenía á lo questá diclio; y esto dijo 
Wla, etc. 

16. — A las diez y seis preguntas, dijo: que sabe ser verdad [que] á la 

món que la pregunta dice el íliclio Pedro do ^'illagrán salió destii ti©- 

ira para los reino» del Perú, é que despucs fué ¡uíblico que llegó á ellos 

al tiempo que en la pregunta se declara; y esto dijo della, etc. 

17. — A las diez y siete preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo que 



54 COLECCIÓN DK DOCUMENTOS 

pre estuvo conocido y estimado, pública ó notoriamente; y esto dijo da- 
lla, etc. 

8. — A la otava pregunta, dijo: que sabe ser verdad lo en la pregunta 
contenido, e ansimesnio, por la razón que en ella se declara, se le fizo 
la encomienda que en la pregunta se contiene, por virtud de la cual es- 
te testigo le vio servirse del dicho repartimiento como cosa que le fué 
encomendada, ni cómo lo ficieron otros, en quien, ansimesmo, el dicho 
Gobernador fizo encomiendas de indios; y esto dijo della, etc. 

9. — A la novena pregunta, dijo: que sabe ser. verdad por la atención 
que la pregunta dice el dicho Gobernador, que sea en gloria, se deter- 
minó á hacer poblar la dicha ciudad de la Serena, como se pobló, y sa- 
be que, después de ser poblada, el dicho Gobernador fizo en el dicho 
general Pedro de V^illagrán el dicho proveimiento de su maese de cam- 
po, como la pregunta declara, y, ni más ni menos, se proveyó para que 
con gente fuese hacia la dicha ciudad y á la pacificación délos valles 
y naturales que hay de aquí á la dicha ciudad, y que de la dicha jorna- 
da resultó y fué púbUco é notorio el dicho general Pedro de Villágrán 
haberse dado en ella muy buena manera y servido á S. M. mucho; y 
esto dijo della, etc. 

10. — A las diez preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene en la 
pregunta antes desta; y esto dijo della. 

11. — A las once preguntas, dijo: que no se acuerda de lo contenido 
en la pregunta, porque cree este testigo que lo susodicho fué á la sazón 
queste testigo, por mandado del dicho Gobernador, habia ido á la ciu- 
dad de la Serena; y esto dijo della, etc. 

12. — A las doce preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene en las 
preguntas antes desta, ó que se acuerda haber oído decir quel dicho 
Pedro de Villágrán había ido y fué al dicho descubrimiento; y esto dijo 
della, etc. 

13.— A las trece preguntas, dijo: que á lo queste testigo se quiere 
acordar, le parece que en la dicha guarnición que por mandado del di- 
cho Gobernador, que sea en gloria, so tuvo y sustentó en la dicha pro- 
vincia de Palta, estuvo en ella el dicho Pedro de Villágrán, y ques per- 
sona que ninguna cosa se ofrecería en la dicha sazón en lo que fuese 
menester y conviniese, en que no hiciese lo que buen capitán y solda- 
do debe hacer, porque ansí allá como en otras partes, este testigo le 
vio hacer cosas por donde, ansí este testigo, como los demás que le 



▼ALDIVIÁ Y SÜ8 COMPAÍíEftOS 



47 



lüueHes del dicho c^piüiii y soldados y entratla del dielio Pedro do Vi- 
Uagrán; y esto dijo della, etc. 

22. — ^A las veinte y dos pregniitus, dijo: qiiD público u noinrin es que 
á la dicha sazón que la [)regunta dice, los valles que en ella se declaran 
y los naturales dellos estaVjan alzados y rebelados, y por esto entiendo 
serderto qiiel dicho Pedro de Villiigrán tentlría los rencuentros y de- 
más trabajos que la pregunta dice, y pues salió con vitoria del dicho 
valle y de entre los diclios naturales, que creo que, después de Dios^ se- 
ría mediante lo que la pregunta dice; esto dijo della, etc. 

23. — A las veinte y tres preguntas, dijo: que no la sabe, mas que lia- 
belio oído decir por público é notorio y saber ques cierto que mataron 
en el dicho valle de ('opiapó los soldaílos que la pregunta dice que ve- 
nían con el capitiin Mnldonado; y esto dijo della» etc. 

24* — A las veinte y cuatro preguntas, rlijo que no la sabe. 

2b, — ^A las veinte y cinco preginitas. dijo: que lo que del la sabe es 
que por cosa notoria so tiene bal»er sido vn la destrucción y muerte de 
los espafioles de la ciudud <le la Serena los naturales que la pregunta 
'lioe, pero que lo demíU en ella contenido no lo sabe; y esto dijo della, 

Sti.^ — A las veinte y seis preguntas, dijo: que no se acuerda ile lo en 
'a pregunta contenido, mas do que fué piildieo que desde el dicho sitio 
íe lu dicha ciudad de la Serena el dicho Pedro de Villagrán fué públj- 
€?o haber hecho el mensaje al dicho Gobernador que la jiregunta dice, 
Y qtie vinieron á esta tierra el dicho Pedro de Villagrán y los que con 
él veiiian, con inuclio trabajo; y esto dijo della, etc. 

27,— A las veinte y siete preguntas, dijo: que lo que della sabe es 

C|\ie8te testigo vio cómo el dicho Pedro de \^illagráu, al tiempo que en- 

tr<6 en esta ciudad de Santiago, trajo consigo los prenc¡j>ale9 que la 

l^ri*gunta dice, trayéndolos de paz, é cjues cierto qne ansí en esto como 

^ulo demias de aquella jornada que el diclio l*edro de Villagrán hizo en 

1^ Valles t*oniarcanos á esta ciudad, puso naicha (piietud y sosiego en 

I Wimtuí»les comarcanos y en ello sirvió mucho á S. M.; y esto dijo 

Mii^ ftc. 

2H.— A las veinte y ocho preguntas» dijo que dice lo que dicho tie- 

' lie en las preguntáis antes desta, etc. 

ñ», — A la.% veinte y nueve jireguntas, dijo: que lo en la pregunta 
contenido^ en cuanto á lo que toca a la quietud de los caminos, estí> 



56 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

bueno el socorro que á los sustentadores desta ciudad y tierra se fizo y 
metió el dicho Gobernador y el dicho Pedro de Villagrán, dende en ade- 
lante estas provincias é tierra fueron en la ampliación que agora tie- 
nen, y que fué público que la gente quel dicho Pedro de Villagra me- 
tió en esta tierra á la dicha sazón, fué el número y cantidad que la 
pregunta dice, á lo que se quiere acordar y le parece; y esto dijo della, etc. 

19. — A las diez y nueve preguntas, dijo: que lo que della sabe y le 
parece es que por razón devenir, como vino, desta segunda vez el dicho 
Pedro de Villagra tan bien aderezado ypeltrechado de armas y caballos 
y otras cosas, y por la notoriedad que entonces [cuando] vino á esta tierra, 
donde esto testigo estaba, de la carestía que en los dichos reinos del Perú 
tenían á la dicha razón las cosas semejantes, es cierto que no podía dejar 
de gastar cantidad de pesos de oro, ansí en esto como en el prosegui- 
miento de la dicha jornada hasta llegar á esta tierra; y esto dijo della, 
etcétera. 

20. — A las veinte preguntas, dijo: queste testigo no se halló presente 
á ello, pero que como persona que ha venido el dicho camino y. que 
sabe de «derto ques de la calidad que la pregunta dice, de necesario y 
forzosamente no se dejaría de padecer grandes trabajos, en especial el 
dicho general Pedro de Villagra, por venir á su cargo el campo y gente 
que traía y haber de proveer y procurar á su campo y soldados el re- 
medio en los trabajos dichos, lo cual este testigo tiene por cierto quel 
dicho general Pedro de Villagra lo haría con toda solicitud y cuidado 
á causa de lo que del ha conocido en el tiempo que en esta tierra hau 
andado juntos en la guerra; y. esto dijo della, etc. 

21. — A las veinte é una preguntas, dijo: que lo contenido en la pre- 
guntíi este testigo lo oyó decir por público ó notorio á los soldados que 
á la dicha sazón vinieron con el dicho Pedro de Villagra; y esto dijo 
della, etc. 

22. — A las veinte é dos preguntas, dijo que no la sabe, mas que de 
habello oído decir, etc. 

23. — A las veinte y tres preguntas, dijo que no la sabe, mas de ha- 
bello oído decir; y esto dijo della, etc. 

24. — A las veinte ó cuatro preguntas, dijo que no la sabe. 

25. — A las veinte é cinco preguntas, dijo que no la sabe, mas de ha- 
bello oído decir; y esto dijo della, etc. 

26. — A las veinte y seis preguntas, dijo: que lo contenido en la pre- 



TALBTVTA T Süfi COMPAÍIfROS 



h 1¿ pregunta antes desta, en lo tocante á las caminos de aquí á la 
:>iicepción, es. visto que t^srnfa y píí^leceila los trabajos que la pregutb 
dice, por qneste testigo los ha andado y sabe que 8on de la calidad 
L3.€ tiene dielio; y esto dijo della, etc. 

38. — A las treinta é ocho preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 
^toregunta contenido, por quoste testigo, á la sazón que por el dicho 
^Kíernador, que s^a en gloria, se biico el dicho proveimiento que la 
^T^gunta dice, se halló presente en la ciudad do la tbiicebción, á ílon- 
4e habia ido désta, y allí vio cómo el dicho general Pedro «le Villagrán 
y el dicho Jerónimo de Alderete y los soldados que la pregunta dice, 
íueron al dicho descubrimiento, y vio eónio del volvieron con la nueva 

«la tierra tan próspera cuanto la pregunta dice, y an.sí entendió do 
soldados que á la dicha sazón venían de la dicha jornada que en 
eímel dicho Pedro de Villagrán había servido á S. M. muy prencipal- 
monteeii todo lo que se había efetuado, acrecentando siempre el con- 

Rto de sn persona; é questo sabe della. 
39 á la 42.— (No tienen contestación.) 
43.— A las cuarenta é tres preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 
pregunta contenido, ansí por lo que dicho tiene en las progunhis an- 
tes fiesta, como porque este testigo se halló á la población de la dicha 
ciudad de la Imperial, y sabe que en ella se ficieroíi los indios con tan 
copiosos repartimientos cuanto la pregimtadice, yansiuiesmo sabe que 
lostórminos é pro\nncias comarcanas á las dichas ciudades Confinés y 
Cañete, las conquistó é redujo á paz é servidumbre el dicho geiK^ral 
Mro de Villagrán, en todo lo cuíil sabe y es notorio haber servido 
üj mucho á S. M,; y esto dijo deüa, etc. 

44.— A las cuarenta é cuatro preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 
la pregunta contenido, por queste testigo es el que dice la pregunta 
ber preguntado lo que en ella se declara al gobernador Pedro de Val- 
ia, que sea en gloria, el cual respondió á este testigo lo qtie la pre- 
Inta dice, eomo en ella se contiene, etc.; y esto dijo della, etc. 
— A las cuarenta é cinco preguntas, dijo: que sabe qiiel dicho Go- 
ador, que sea en gloria^ por raz(in do lo que la pregunta dice, dio 
^dicho Pedro de Villagrán mi repartimiento en la dicha ciudad de la 
perial^ tan crecido y aventajado de los demás que dio y repartió, 
notoriamente se entendió y fué público y notorio haber sido nmy 
tajado á todos los demás; ó esto dijo della, etc. 

DOC. xm 4 



50 COLECCIÓN DE DOCUHEIITOB 

46. — A jas cuarenta é seis preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 
la pregunt4\ contenido, por queste testigo, como dicho tiene, se halló en 
la población de la dicha ciudad de la Imperial en compañía del dicho 
Gobernador, donde vio cómo después de ser poblada, dejó en la susten- 
tación della al dicho general Pedro de Villagrán, con gente, y el dicho 
Gobernador prosiguió adelante su jornada á poblar la dicha ciudad de 
Valdivia, que de aquella vez pobló, y este testigo ansimesmo fué con él 
á ello, y sabe questando alojado el dicho Gobernador y su campo, ri- 
beras del río Valdivia, había gran confusión, de ordinario, entre los sol- 
dados quel dicho Gobernador tenía consigo, porque les parecía questa- 
ban en mucho riesgo, por ser la muchedumbre de los naturales de aque- 
llas provincias tanta, y haber acometido ya al dicho Gobernador y dá- 
doles guazábara, batallas y rencuentros, y, estando ansí, llegó el dicho 
general Pedro de Villagrán con el socorro que la pregunta dice, que fué 
parte para avilantar mucho el campo de los dichos españoles, y, por el 
contrario, á muy mayor el de los naturales, y ansí se pudo pasar y pa- 
só el dicho río y se fizo la dicha población, y, después de fecha, el dicho 
Pedro de Villagrán se volvió á la sustenüición de la dicha ciudad de la 
Imperial, en lo cual, por lo questá dicho, fué nuiy mucho lo que á S. 
M. sirvió, etc. 

47. — A las cuarenta é siete preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 
en la pregunta contenido, porque, como dicho tiene, se halló en la po- 
blación de la dicha ciudad de Valdivia, donde vio sor ó pasar lo que la 
pregunta dice, como en ella se declara, etc. 

48 á la 73. — (No tienen contestación.) 

74. — A las setenta é cuatro preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 
en ella contenido, por queste testigo, siempre que le ha visto usar los 
cargos que la pregunta dice, le ha visto ejercellos con el término, or- 
den é manera que la pregunta dice, y, en efeto, con el uso dello dar 
muestras de grand bondad de su persona y tener gran afabilidad con 
la república y soldados , que regía, á por ello sor de todos ellos querido 
y estimado, y ansimesmo le ha visto tratar y tener su casa muy en or- 
den de caballero hijodalgo, ó como Uú siempre tratarse, que no puede 
ser menos sino que, ansí en esto como en los servicios que á 8. M. ha 
hecho, haya gastado y despendido gran suma de pesos de oro de su ha- 
cienda, porque nunca ha sabido este testigo que le haya sido fecho so- 
corro de la caja real; y esto dijo della, etc. 



VALDIVIA T BUS COMPANEROS 



51 



7o,— A las Füt^nta ó eiiieo preguntas, «lijo: tjiie á la Razón que la pre- 
llita dice, es cierto, público é iiotíirio hal)er venido á esta tierra la 
provisión real de que en la pregunta se liace minción, y que pocos días 
después del notorio intimnraientvn della en toda esta tienda, este testigo vio 
córao vino á esta dicha ciudad el dicho gonoral Pedro de Villagrán, y 

ie era púldico ser con el intento que la pregunta dice, porque algo- 
\ días después le vio proseguir la tlieha su jornada á los dichos reinos 
dlel Perú; y esto dijo della, etc. 

76, — A las setenta y seis preguntas, dijo: que publico é notorio es lo 
que la pregunta dice, en lo cual se tiene haber sido bastante ocasión el 
dicho proveimiento, en espeoial para en lo tocante á la sustentación de 
los Confines que la pregunta dice, porque, conforme á lo que antes se 
habla visto, es cierto quel diclio general Pedro de Villagrán sustentara 
la dicha ciudad de los (*on fines si no se le mandara quitar el mandd y 
gobierno della; y esto dijo della, etc. 

77. — A las setenta y siete preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 
la pregunta contenido, por queste testigo se halló presente en esta di- 
cha ciudad, é ansimesmo vio cómo en virtud del proveimiento (pie la 
pregunta dice, el dicho señor gobernador Frant^isco de Villagnln usó 
el dicho cargo de justicia mayor que la pregunta dice, y ansimesmo 
eabe ser verdad la venida de los naturales alterados á los términos de 
la dicha ciudad, y que para remedio dello se proveyó el dicho caudillo 
de gente, porque aun eííte testigo ayudó para ello, y sabe que de la di- 
cha jornada no se pudo conseguir ninguna cosa do lo que se pretendía, 
antes el caudillo que á ello fué se retiró de la ^suerte que la pregunta 
dice; y esto dijo della, etc. 

78,^ — A las setenta y ocho preguntas, dijo: que lo que dclla sabe es 
qae por segunda vez fué el dicho Pedro de \'illagi"án proveído para 
lo que la pregunta dice y está dicho en la pregunta antes desta, y que 
sabe que de la dicha su ida resultó que los dichos naturales fué publico 
qae, puestos en buida, se volvieron á sus tierras y que los robos, vio- 
lencias y lo demás que con su esUida en las t términos dcsta ciudad sub- 
cedían^ ces<'», y por ello el diclio general Pedro de Wiiingrán sirvió muy 
mucho á S. M., ete. 

79. — A las setenta y nueve preguntas, dijo: que sabe que siempre el 
dicho general Pedro de Villagrán se ha ocupado en servir á S, \L é, 
costil de su hacienda^ que ansí tiene por cierto é cree que si se quisiera 



52 COLECCIÓN DS l>OCtJ]f EK'TOS 

recoger é pretender su particular interese y grangería, teniendo la po- 
sibilidad de repartimientos que t^nía, fuera muy rico y tuviera mucha 
cantidad de pesos de oro; y esto dijo della, et(í. 

80. — A las ociienta preguntas, dijo: que sabe que de los repartimien- 
tos quel dicho Pedro de Villaj^rán ha tenido y dejado se han dado á 
otms personas en remuneración de lo que han servido á S. M.; y esto 
dijo della, etc. 

81. — A las ochentii y una preguntas, dijo: que cosa pública é notoria 
es lo que la pregunta dice, porque ansí es público é notorio en tí>da 
esta tierra, tanto ques muy general la certinidad que dello se tiene, 
tanto que los que no lo han visto, por lo dicho lo tienen por tan cierto 
como si lo hobieran visto; y esto dijo della, etc. 

82. — (No tiene contestación). 

83. — A las ochenta é tres preguntas, dijo: que dice lo que dicho tie- 
ne en este su dicho, lo cual todo es la verdad, so cargo del juramento 
que tiene fecho, é firmólo de si; nombre, é ques de edad de inás de se- 
senta afios, é que no concurren en él ninguna de las generales. — Don 
Rodrigo González, electo. — Ante mí. — Nicolás de Gárnica, escribano 
público é de cabildo. 

El general Rodrigo de Quiroga, vecino desta ciudad, testigo presen- 
tado por parte del dicho general Pedro de Villagrán, el cual después 
de haber jurado é siendo preguntado por el tenor de las preguntfiLs del 
dicho interrogatorio, para lo que fué presentado por testigo, dijo ó de- 
puso lo siguiente: 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho Pedro do Vi- 
llagrón de más de veinte é cinco años á esta parte, poco más ó menos, 
y ansimesmo conosce al fiscal nombrado en esta causa. 

Preguntado por livs preguntas generales de la ley, dijo ser de edad 
de más de cuarentíi é cinco años, poco más ó menos, é que no concu- 
rren en él ninguna de las calidades que se contienen en las preguntas 
generales que le fueron fechas. 

2 y 3. — (No tienen contestación.) 

4. — A la cuarta pregunta, dijo: que sabe ser verdad lo en la pregun- 
ta contenido, porque el proveimiento del dicho marqués don Francisco 
Pizarro en el diclio gobernador don Pedro de Valdivia, que sea en glo- 
ria, fué público é notorio en los dichos reinos del Perú, demás de que, 
en virtud del dicho nombramiento, este testigo vio cómo vino t:l dicho 



VALDIVIA Y ñVñ COMPA!ftEROS 



53 



Gobernador al descubrimiento y población desta tierra, con gente para 
ello, y ansí este testigo, estando en el valle de Tarija» tuvo noticia de lo 
giisodicho, y se vino á jnntar con el diclio Gobernador para pníseguir, 
ni más ni menos, la dicha jornada, como lo fizo, y ansí se juntó con él 
{mra el dicho efeto en el valle de Atacaina, en donde vio fjue, entre la 
demás gente que con e! dicho Gobernador venía, el dicho Pedro de \'i- 
llagrán, tan en orden y peltreeluido cuanta) la pregunta dice, é que no 
puede ser menos sino que gastase cantidad de pesos de oro. por la ra- 
tón que la pregunta dice, que, en efeto, era ansí; y estci dijo della, etc- 
6- — ^A la quinta pregunta, dijo: (pie sabe ser venlad lo en la fíregun- 
taeouienido, purqne, cnuio persuna que vino el dicho camino, salve 
qaes d© la cídidad que la pregunta dice, mayormente que en aquella 
sar>ón, que eran caminos é tierras no vistns ni usadas, por lo ciial^ se 
padecieron, en general, grandes trabajos de hambre é frío y otros se- 
mejantes, y así en este» como en las demás particularidades tiue la pre- 
guntíi dice, este testigo sabe é vio, por lo <jue dicho tiene, el dicho ge- 
Ineral Pedro de Villagráu padeció nniehn y servio en todo lo que se 
ofreció como buen soldado caballero fijodnlgo, dando muestras de tíil 
eii todo lo que se ofrecía, sin que so conociese del cosa cu coutrariu: y 
[esto dijo del la, etc. 

6. — A la sexta pregunta» dijo: que sabe ser verdad lo en la ¡pregunta 
I ooiitenido, porque, después de llegado á esta tierra, siempre este testi- 
go Be halló presente, ansí á los proveimientos heclu^s en el diclio Pedro 
d«& Villagrán para el efeto que la pregunta dice, como en algunos délos 
be4:hos que sobre ello fizo, y ansí de lo que vio contó de lo que oyó, en 
general y en particular siempí*© este testigo vio servir, tener, tratar ó 
roputfu* al dicho general Pedro de Villngrán \mv persona do calidad en 
los términos que la pregunta le nomhra o <leclara. y este testigo en tal le 
»*» tenido siempre por ello; y esto dijo della, etc. 

7— A la séptima pregunta, dijo: que sabe ser verdad la población 

dc^la dicha ciudad do Santiago ser hecha ai tiempo que hi pregunta dice, 

y aiisirtiesmo de las necesidades y tral>ajos que la pregunta dice sobre 

suslenttición, ansí de necesidades y lumil.>res, como de guerras y guaza- 

was y rencuentros» sobre k paoficacióu <le los naturales della y de 

*^i« ooiimrcanos, en toda lo cual, como testigo de vista, est^ testigo sabe 

*iyfíl dicho general Pedido de Villagrán sirvió, fizo é anduvo é trabajó de 

'ttíUfíTte que la pregunta dice, é con el propio t^^rmino, y en tal siem* 



^^ 



A 



54 COLECCIÓN DB DOCUMENTOS 

pre estuvo conocido y estimado, pública é notoriamente; y esto dijo de- 
lia, etc. 

8. — A la otava pregunta, dijo: que sabe ser verdad lo en la pregunta 
contenido, é ansimesino, por la razón que en ella se declara, se le fizo 
la encomienda que en la pregunta se contiene, por virtud de la cual es- 
te testigo le vio servirse del dicho repartimiento como cosa que le fué 
encomendada, ni cómo lo ficieron otros, en quien, ansimesmo, el dicho 
Gobernador fizo encomiendas de indios; y esto dijo della, etc. 

9. — A la novena pregunta, dijo: que sabe ser verdad por la atención 
que la pregunta dice el dicho Gobernador, que sea en gloria, se deter- 
minó á hacer poblar la dicha ciudad de la Serena, como se pobló, y sa- 
be que, después de ser poblada, el dicho Gobernador fizo en el dicho 
general Pedro de V^illagrán el dicho proveimiento de su maese de cam- 
po, como la pregunta declara, y, ni más ni menos, se proveyó para que 
con gente fuese hacia la dicha ciudad y á la pacificación de los valles 
y naturales que hay de aquí á la dicha ciudad, y que de la diclia joma- 
da resultó y fué púbüco é notorio el dicho general Pedro de Villágrán 
haberse dado en ella nmy buena manera y servido a S, M. mucho; y 
esto dijo della, etc. 

10. — A las diez preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene en la 
pregunta antes desta; y esto dijo della. 

11. — A las once preguntas, dijo: que no se acuerda de lo contenido 
en la pregunta, porque cree este testigo que lo susodicho fué á la sazón 
queste testigo, por mandado del dicho Gobernador, habia ido a la ciu- 
dad de la Serena; y esto dijo della, etc. 

12. — A las doce preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene en las 
preguntáis antes desta, é que se acuerda haber oído decir quel dicho 
Pedro de Villagráu había ido y fué al dicho descubrimiento; y esto dijo 
della, etc. 

13. — A las troce preguntas, dijo: que á lo queste testigo se quiere 
acordar, le parece que en la dicha guarnición que por mandado del di- 
cho Gobernador, que sea en gloria, se tuvo y sustentó en la dicha pro- 
vincia de Palta, estuvo en ella el dicho Pedro de Villágrán, y ques per- 
sona que ninguna cosa se ofrecería en la dicha sazón en lo que fuese 
menester y conviniese, en que no hiciese lo que buen capitán y solda- 
do debe hacer, porque ansí allá como en otras partes, este testigo le 
vio hacer cosas por donde, ansí este testigo, como los demás que le 



VALDIVIA Y 8UB COMPAKEBOB G3 

9. — A la novena pregunta, dijo: que sabe la pregunta con en ella se 
contiene, porqueste testigo vido quel dicho Pedro de Villagra, por 
mandado del dicho Gobernador fué con gente á los valles de Coquim- 
bo, Ghuapa y Limarí y otros valles, á reducillos al servicio de S. M., 
donde, ansí por las guazábaras de los naturales, como por hambres y 
fríos quel dicho Pedro de Villagrán pasó mucho trabajo, porque los in- 
dios naturales de los dichos valles son gente belicosa é indoméstica, y 
este testigo, como dicho tiene, sabe todo lo que la pregunta dice por- 
que se halló presente & ello con el dicho Pedro de Villagrán, etc. 

10. — A las diez preguntas, dijo: queste testigo vido salir á la pacifi- 
cación é conquista de los dichos valles contenidos en la pregunta antes 
desta, al dicho Pedro de Valdivia, gobernador que era, y á Francisco 
de Aguirre y otros capitanes, y jamls vido que pudieron atraer á los 
dichos naturales de paz, hasta quol dicho Pe Jro de Vill.igrán fué y fizo 
lo que la pregunta dice, etc. 

11. — ^A las once preguntas, dijo: que la sabe como en ella se contie- 
ne; preguntado cómo la sabe, dijo porqueste testigo se halló presente 
al hacer del dicho fuerte en el río de Maule, ques treinta ó cinco le- 
guas desta ciudad; y en él estuvieron de guarnición con el dicho Pedro 
de Villagrán mucho. tiempo, sustentando la tierra y padeciendo en ella 
muchos y excesivos trabajos, dondel dicho Pedro de Villagrán hizo to- 
do lo que era obligado á buen capitán, celoso del servicio de su rey é 
buen tratamiento de los naturales; y esto en ansí público é notorio, 
etcétera. 

12. — A las doce preguntas, dijo: que la sabe, como en ella se contie- 
ne; preguntado que cómo la síibe, dijo: que porqueste testigo salió del 
dicho fuerte á hacer lo que la pregunta dice, con el dicho Pedro de Vi- 
llagrán, y llegaron al río Lunlén, de donde, vista la dispusición de la 
tierra y tomada gente que le dio entera noticia de lo de adelante, el di- 
cho Pedro de Villagrán y los que con él iban se volvió al dicho Gober- 
nador al fuerte donde estaba, y le dio noticia de todo lo que en la dicha 
jornada había hecho, donde por causa de los muchos esteros y ríos que 
hay, el dicho Pedro de Villagrán y los que con él iban padecieron exce- 
sivos trabajos, y el dicho Pedro de Villagrán en todo lo que convino 
al dicho descubrimiento hizo á lo que debía á buen capitán, etc. 

13. — A las trece preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice es ver- 
dad y pasa como en ella se contiene, porque luego quel dicho Pedro 



56 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

bueno el socorro que á los sustentadores desta ciudad y tierra se fizo y 
metió el dicho Gobernador y el dicho Pedro de Villagrán, dende en ade- 
lante estas provincias é tierra fueron en la ampliación que agora tie- 
nen, y que fué público que la gente quel dicho Pedro de Villagra me- 
tió en esta tierra á la diclm sazón, fué el número y cantidad que la 
pregunta dice, á lo que se quiere acordar y le parece; y esto dijo della, etc. 

19. — A las diez y imeve preguntas, dijo: que lo que della sabe y le 
parece es que por razón de venir, como vino, desta segunda vez el dicho 
Pedro de Villagra tan bien aderezado y peltrechado de armas y caballos 
y otras cosas, y por la notoriedad que entonces [cuando] vino á esta tierra, 
donde este testigo estaba, do la carestía que en los dichos reinos del Perú 
tenían á la dicha razón las cosas semejantes, es cierto que no podía dejar 
de gastar cantidad de posos de oro, ansí en esto como en el prosegui- 
miento do la dicha jornada hasta llegar á osta tierra; y esto dijo della, 
etcétera. 

20. — A las veinte preguntas, dijo: queste testigo no se halló presente 
á ello, peio que como persona que ha venido el dicho camino y .que 
sabe de «derto ques de la cnlidad que la pregunta dice, de necesario y 
forzosamente no se dejaría de padecer grandes trabajos, en especial el 
dicho general Pedro de Villagra, por venir á su cargo el campo y gente 
que traía y haber de proveer y procurar á su campo y soldados el re- 
medio en los trabajos dichos, lo cual este testigo tiene por cierto quel 
dicho general Pedro de Villagra lo haría con toda solicitud y cuidado 
á causa de lo (jue del ha conocido en el tiempo que en esta tierra liau 
andado juntos en la guerra; y esto dijo della, etc. 

21. — A las veinte é una preguntas, dijo: que lo contenido en la pre- 
gunta este testigo lo oyó decir por público ó notorio á los soldados que 
á la dicha sazón vinieron con el dicho Pedro de Villagra; y esto dijo 
della, etc. 

22. — A las veinte é dos preguntas, dijo que no la sabe, mas que de 
habello oído decir, etc. 

23. — A las veinte y tres preguntas, dijo que no la sabe, mas de ha- 
bello oído decir; y esto dijo della, etc. 

24. — A las veinte é cuatro preguntas, dijo que no la sabe. 

25. — A las veinte é cinco preguntiis, dijo que no la sabe, mas de ha- 
bello oído decir; y esto dijo dolía, etc. 

2G. — A las veinte y seis preguntas, dijo: que lo contenido en la pre- 



VALDIVIA T SUS COMPAÍ5ER08 



67 



guata este testigo lo oyó decir y fué público é notorio en esta ciudad 
el dicho Podro de Villagra buber fecho ffeí^dol dicíio pueblo de la Sere- 
ua el dicho aviso al dicho Gobernador, que sea en gloria, y el diclio 
Gobernador haberle proveído de lo que la pregunta dice; y esto dijo 
della, etc. 

27.— A lus veinte é siete preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 

la pregunta contenido, porque [lo oyó] de personas que con el dicho 

Pedro de Villagra anduviein^n eti la pacificacit^n y conquista que en la 

;^ junta se contiene, jml>]ica é notoriamente en esta eiudnd y fuera 

I iia, este testigo entendió hai)er el dicho Pedro de \' illagra liecho y 

tan bien servido á S. M. cuanto la pregunta dice; y esto dijo della* etc. 

28, — A las veinte é ocho preguntas^ dijo: que lu que della sabe es 

que desta vex que la i>regunta dice, este testigo vio llegar á esta ciudad 

al ilicho Pedro de Villagra y traer consigo caciques é prencipales de 

paz, y que fué público y notorio liaber desta vez fecho gran asenta- 

tsmnifí y puesto quietud y sosiego entre los naturales que hay de esta 

ciudad á la de la Serena, é por ello haber servido mucho á S, M., é au- 

siioesnio haber dejado en la dicha citulad ile la Serena, para sustenta - 

cióu della, el recaudo que dice la pregunta; y esto dijo della. etc. 

2y.— A las veinte é nueve preguutas, dijo: que no la sube, mas de 
ijue vido este testigo salir desta ciudad para la población do la ciudad 
déla Serena al dicho Francisco de Aguirre, pero no sabe si estaba tan 
díípat cuanto la preguntíi dice el canjino de aquí á la dicha ciudad 
déla Serena; y esto dijo della, 

30.— A las treinta preguntas, dijo: que sabe este testigo questuvo 

Wta tierra luuclio tiempo sin ser socorrida, y que ansí por esto como 

por lo demás que en la pregunta se declara, este testigo vio que se ]>asó 

y padeció, por todos los que en ella se estaban, lo8 trabajos, tantos é 

tan excesivos como la pregunta dice; y que ansiniesmo sabe, ansí en 

wto como en lo demás que se ofrecía en cosas de guerra, siempre el 

dicho Pedro de Villagrán anduvo ocupado en ello, en todo lo cual se 

íliiba é dio siempre buena maña, y de ordinario salía con la pretensión 

que intentaba conveniente á la sustentación desta tierra, y que sabe lo 

dicho ser ansí verdad porque lo vio »er y pasar como dicho tiene; y 

cuto dijo della, etc, 

31. — A las treinta ó una proguntíiíí, dijo: que sabe ser verdiid la ida 
d& la dicha jornada que la dicha pregunta dice, y haber ido á ella el 



68 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

dicho Gobernador, ordenada la gente, como en la pregunta so declara, 
porque este testigo vio salir al dicho Gobernador y al dicho Pedro de 
Villagrán ó á los demás desta ciudad para ello, y que s ibo que puesto 
caso queste testigo no fué la dicha jornada, no se podían dejar de pa- 
sar y padecer los trabajos que la pregunta dice, á causa de ser tan malo 
el camino é tierra cuanto en la pregunta se contiene; y ansimesmo sa- 
be, porque fué público, que en toda la dicha jornada y que en lo ge- 
neral y particular, en lo que se ofreció, el dicho Pedro de Villagrán lo 
fi/.o muy bien é dio muy buena cuenta de sí, teniendo en todo lo que 
se le encargaba el cuidado que á buen capitán y maese de campo, como 
él era, se requería y debía; y esto dijo della, etc. 

32. — A las treinta é dos preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en la 
pregunta contenido, porque desde á muy poco que lo contenido en la 
pregunta pasó, este testigo llegó al real donde el dicho Gobernador es- 
taba y el dicho Pedro de Villagrán con él y demás gónte, en donde 
eitendió lo que la pregunta dice ser ansí con pública voz y fama dello, 
ansí en lo tocante al dicho Pedro do Villagrán como en lo demás; y 
esto dijo della, etc. 

33. — A las treinta é tres preguntas, dijo: que sabe ser verJ id lo en 
la pregunta contenido, porque después de haber llegado á donde el di- 
cho Gobernador estaba, como dicho tiene, entendió haber pasado lo 
que la pregunta dice, y ansí este testigo llegó á tiempo que se estaba 
haciendo de todo punto el fuerte que la pregunta dice, ques dentro del 
sitio donde es agora la dicha ciudad de la Concebción; y esto dijo de- 
lla, etc. 

34. — A las treinta é cuatro preguntas, dijo: que sabe ser verdad la 
guazábara que la pregunta dice, por queste testigo, de la llegada que 
ñzo á la dicha ciudad do la Concepción, entendió haber pasado, nn día 
ó (los antes ó poco más, donde vio estar muchos heridos de la dicha 
guazábara, y que allí entendió que en la dicha guazábara el dicho Pe- 
dro de Villagrán lo había hecho valientemente y con mucha discreción, 
ayudando para ello, ansí con su parescer como con la valentía é buen 
obrar de su persona en ello, que fué parte para que con los demás, 
mediante Dios, se consiguiese, como se i*econoció en la dicha guazába- 
ra, la Vitoria, la cual supo ser tan trabajosa de haber cuanto eu la pre- 
gunta se contiene; y esto dijo della, etc. 

35. — A las treinta é cinco preguntas, dijo: que lo que sabe desta pre- 



^AT.DIVt^ Y 8UB COBtPAÑEBOS 



69 



fqtie deíipiiés ele liíiber llegado este testigo, como dicho tiene, 
en la ciudad de la Concebcióii, se proveyó á esta ciudad á que la tuvie- 
se á Cíirgo y atlministraso en ella la justicia, y en la dicha aastóu prove- 
yó arisimesmo al dicho Podro de Villagnin para el efeto que la preguu- 
dice, y ansí para ello, esto testigo le vio íjalir eou gente, y este testigo 
vino a esta dicha ciudad, y después pühlicauícnte oyó decir cómo el 
dicho Pedro da Villagrán de la dicha jornadii lutbía hecho gran efeto y 
traÍ*lo muchos caciques é indios de paz, é que no puede i^er uieuos sino 
<l«e pasase los trabajos que la pregunta dice en lo susodiclio; y esto 
áijodella, etc. 

3^].— A las treinta é seis preguntas, dijo: que lo contenido en la di- 
cha pregunta fué público é notorio, é sabe ser verdsid la población do la 
ík ciudad de la Concebcióu y haber sido con td término que la pre- 
ntii dice, y en lo que en ella se declara es cierto haber servido nmy 
luchoá S. M el dicho Pedro de Villagrán, y i>or ello y jior lo demás 
digno que S. M. le haga toda merced; y esto dijo della, etc. 
31— A la treinta é siete peguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 
/nnta contenido, porqueste testigo vio venir a esta ciudad al dicho 
,i¡-> de Villagrán á la sazón que In preguntii flice, y salir della para la 
•ha ciudad de la Cloncebcióii con las cosas que en la pregonta se de- 
tlamn, é que sabe quel camino de aquí á la dicha ciudad de la Conceb- 
es peligroso y trabajoso, y por ello es cierto que el dicho Pedro de 
loarán pasaría los trabajos que la pregunta dice; y esto dijo della, 
€l(vtera. 

38.-*A las treinta é ocho preguntas, dijo: que no la sabe, mas de 
húmh oído decir por público é notorio lo que la pregunta dice; y esto 
*üjo ddla, etc. 
39 á la 73. — (No tienen contestación.) 

H.— A la setenta é cuatro i>regunt-íis, dijo: que sabe ser verdad que 
ansi m los cargos que ha usado en esta tierra de justicia como de capi- 
t^ael flichu Pedro de Villagrán, queste testigo ha visto, es cierto ha- 
•í^rlo hecho y ejcrcitlo con el término y de la manera que la pregunta 
uice, é ansiniesmo le ha visto tener é tratiu* su persona é cnmi con el iév- 
mimé posibilidad que la pregunta dice, é muy en orden de caballero 
fijode algo^ é ques ciertíj ó cosa muy mauiliesta que por la diclia razón 
00 puede dejar de haber gastado gran suma é cantidad de pesos de oro; 
Y «i9tu dijo della. 




60 OOLEOClÓir DE DOCVMENVO0 

76. — A las setenta ó cinco preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 6D 
la pregunta contenido, porque después de haberse intiniad^^ á esta tie- 
rra la provisión que la pregunta dice y se hace minción, este testigo 
vio cómo cierto tiempo des[»ués llegó á esta ciudad el dicho general Pe- 
dro de Villagrán, que venía de la dicha ciudad de la Imperial, y fué 
público é notorio venir é salir desta ciudad para los reinos del Perú con 
el intento que la pregunta dice, y ansí vio cómo salió dcsta dicha m- . 
dad á los dichos reinos en prosecución dello; y esto dijo della, etc. 

76. — A las setenta é seis preguntas, dijo: que cosa notoria es que, 
obra de ocho ó diez días, poco más ó menos, después de haber llegado 
á esta ciudad el dicho Pedro de Villagrán, como dicho tiene en la pre- 
gunta antes desta, vino nueva á esta dicha ciudad que los Confines ae 
había despoblado y subcediontemente, casi que á un tiempo vino, ni 
más ni menos, la nueva del desbarate de la dicha ciudad de la Concep- 
ción, é que públicamente á personas que en ello se hallaron, este testi- 
go oyó decir haber sulicedido el dicho desbarato con el término é aso- 
lamiento que la pregunta dice; y esto dijo della, ote, 

77. — A las setenta é siete preguntas, dijo: que ssiboser verdad lo enlá 
pregunta contenido, porque á la dicha sazón que en ella dice, vino d 
dicho proveimiento de la Real Audiencia de los Reyes para el dicho so- 
ñor gobernador Francisco de Viilagra, é que hasta dicha sazón, ui 
más ni menos, se tuvo la nueva de la alteración y robos que los nata- 
rales qué la pregunta declara hacían en la dicha provincia dé los poro- 
maucaes é términos de la dicha ciudad, é que para resistencia é castiga 
dellos, el dicho señor Gobernador proveyó un caudillo con gente, el 
cual fué á lo questá dicho, y á causa de tener escogido sitio los dichoi» 
natuniles alterados para ofender y no ser ofendidos, y también de qua 
lt).s españoles eran pocos, no se pudo hacerles ningund castigo, antes 
forzosamente el dicho caudillo se retiró, y retirando se le mataron u» 
soldado; ó questo es lo que desta pregunta sabe, etc. 

78. — A las setenta é ocho preguntas, dijo: que sabe que i>or atención 
do lo que la pregunta dice, el dicho Pedro de Villagi'án fué proveído 
para lo que en ella se declara, y este testigo vio ir al dicho Pedro de 
Villagrán á la dicha jornada desta ciudad, y sabe y es público quedo 
la dicha jornada los dichos indios ídterados se retiraron y fueron y ce- 
saron los daños que los susodichos hacían; y esto dijo della, etc. 

79. — A las setenta é nueve preguntas, dijo: que cosa pública es te- 



VALDIVIA Y 8ÜB COMFAKKICOg 



61 



*el dicho Pedro de Villngra en la ciiiílad de hi Impendí, á la sazón 
ue la pregunta dice, un muy preneipal repartimiento de indios de 
;ran posibilidad de loa naturales, y también Leiiíu otro repartimiento en 
^ta dicha ciudad, é que le paresee que si el dicho Pedro de Villagran 
pretendiera granjerias é aumentar su liacienda é no andar tini ocúpa- 
lo en lus cosas de la guerra é bien <le la liurra, es cierto que tuviera 
mucha más hacienda de lo que agora; y esto dijo dellu, etc, 
80 y 81-— (No tienen contestación, ) 

t<2. — ^A las ochenta é dos preguntas, dijo: que pocos días ha que llegó 
áeí^tociudail el dicho general l*etlro de Villagrán y en su compañía al- 
faaos soldados é criados suyos, en lo eoal es cierto que por tiahcr ve- 
nido por tierra desde la ciudad de los Royes hasta ésta, camino tíui lar- 
go é Irttbajoso, no podría dejar de halíer gastado cantidad de pesos de 
croen ello; é que en cnanto a la coujisión que la pregunta dice, este 
iwtigonn lo ha visto, mas d<« haljello oíilo decir por [íüblieo é notorio; y 
wta dijo della, etc. 

83. — A las ochenta é tres pregimtas, dijo: que dice lo que dicho úe- 
Ufieneíite su dicho, lo cual todo es la venlad para el juramento que fe- 
tho tiene, y firmólo de su nombre.— /íor/m/íj de Quiroga. — Ante mí. — 
Sítdmik' Gámica, escribano pü 1)1 ico y de cabildo. 

El dicho Pedro de León, vecino de la ciudad de Valdivia, testigo pre- 
wntAflrt por part43 del dicho general Pedro de Villagrán, é habiendo ju- 
laílo en forma según derecho, é siendo preguntado por las preguntas 

Kraen que fué ijresentíiclo por testigo, dijo ó de[uiso lo siguiente, etc.: 
i,— A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho Pedro de Vi- 
gnin de mAs <lc veinte é tres años á esta parte, é conosce á E'edro de 
^Átstm, Gseal, de más de ocho afios á esta puirto. 

Preguntado por las genernles,dijn: qacs de edad de más ile cincuen- 
ta nfios é que no le tocan ninguna de las generales de la ley para quo 
*Ííp el contrario de la verdad, etc, 

2 — A la seguinlu pregunta, dijo: que lo que della sabe es queste tes- 
tigo lin veinte t* tres aflos, poco m is ó menos, que vio al diclio general 
fiatim de Villagrán en las provincias del Perú servará S. M. con sus ar- 
é caballos en la provincia de los Charcas y otras comarcanas, y en 
toJo feo lo que era obligado al servicio de 8, M., etc. 

-A la tercera jíreguntíi, dijo: t|ue dice lo que dicho tiene en la 
ota anteé destu, y esto responde a ella, etc* 



70 COLBCCIÓN DE DOCUMENTOS 

pregunta declara, al cual respondió lo que en ella dice, y demás désto, 
otras muchas veces este testigo lo 03^0 decir y tratar al dicho Gobernador 
como la pregunta lo dice; y esto es la verdad, etc. 

45. — A las cuarenta é cin(;o preguntas, dijo: que sabe ser verdad que 
en la dicha ciudad' de la Imperial el dicho Gobernador dio un reparti- 
miento de Indios al dicho general Pedro de Villagrán, el cual fué pú- 
blico y notorio ser tan aventajado en cantidad de naturales cuanto la 
pregunta declara, y sabe este testigo y es verdad quel dicho general 
Pedro de Villagrán ha hecho servicio á S. M. y tiene merescer para seme- 
jante merced y otra más aventajada que se le hiciese; é questa es la 
verdad, etc. 

46. — A las cuarenta é seis preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 
la pregunta contenido, porqueste testigo á la dicha sazón poco antes 
había salido do la dicha ciudad Imperial para esta ciudad, y vuelto 
della, llegó á la de Valdivia donde la estaba poblando el dicho Gober- 
nador á la dicha sazón, en donde halló ansimesmo al dicho general Pe- 
dro de Villagrán, y ser público haber ido con el término y modo que 
la pregunta dice y en ello haber servido muy nmchoá S. M. y haber 
sido señalado y provechoso el socorro que al dicho Gobernador é á la 
gente que con él estaba había hecho, etc. 

47. — A las cuarenta é siete preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 
en la pregunta contenido, porque después de llegado este testigo, como 
dicho tiene en la pregunta antes desta. vio como en ella el dicho Pedro 
de V^illagrán fizo lo que la pregunta dice; y esto dijo della, etc. 

48. — A las cuarenta é ocho preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 
en la pregunta contenido, porqueste testigo vio salir la dicha jornada al 
dicho general Pedro de Villagrán, y aún este testigo dio para ello un 
soldado con armas y caballo, é que sabe que hacer la dicha jornada era 
cosa muy menesterosa á la dicha ciudad y provincia do la Imperial, y 
le vio volver della, y que ansimesmo sabe que á la dicha sazón el dicho 
señor Gobernador fué á hacer el dicho descubrimiento que la pregunta 
dice; y esto dijo della, etc. 

49. — A las cuarenta é nuevo preguntas, d^'jo: que sabe ser verdad lo 
en la pregunta contenido, y que por atención de lo que en ella se de- 
clara, dicho Gobernador, que sea en gloria, salió por su persona al cas- 
tigo de los naturales que la pregunta dice, y que, prosiguiendo la dicha 
jornada, le mataron á él y á los que con él iban; questa es la verdad, etc. 



VALDIVIA Y SUS COlirANEROS 



63 



. — A la novena pregnntai dijo: que stilje Iíi uregimüi con cii ella so 
contiene» porqneste testigo vido qoel riieho l^edro <Ie Villagrfi, por 
mandudo del dicho Gobernador fué con gente á los valles de Coquii li- 
bo, Chnapa y Limarí y otros valles, á redoeilli»?? al servieio de S. M., 
ide^ aiLSÍ por las giinzáliaras de los natnmles, coi no por hainljros y 
[os quel dicho Fcílrn fie V'illagrán [jaso inacliu trabajo, porque los in- 
dios naturales de los dielios valles son gente belicosa é índoinéstiea, y 
estó testigo, como dicho tiene, Siibe tcalo lo quo la pregunta dice por- 
que se h 1^11 ó presiente á ello con el diclio Pedro tle VillagnuK etc. 

10.— A las iliez preguntas, dijo: qneste testigo vido salir á la pacifi' 
Cución é conquista de los dichos valles contenidos en la pregunta antes 
desta, al dicho Pedro de Valdivia, golíoruador que era^ y á Francisco 
de Aguirre y otros capitanes, y jaiuis vido tpio pudieron atraer á los 
dichos naturales do pi/., hastn qu3l dic!ii Pe 1ro de Villigrúu fué y fizo 
loque la pregunta dice, etc, 

11.— A las once preguntas, dijo: que la sabe como en ella se contie* 
ne; preguntado cómo la sal)e, dijo porqneste testigo se halló presente 
albaeer del dichn fuerte en el río de Maule, ques treinta é cinco le- 
guas de^ta ciudad y en él estuvieron de gtiarnieión con el dicho Pedro 
deVillagrán mucho tiempo, sustentando la tierra y padeciendo en ella 
nincbos y excesivos trabajos, dondel diclio Pedro de V' illagrán hizo to- 
do lo que era obligado á buen capitán, celoso del servicio de su rey é 
boeu tratíXiniento de los naturales; y esto en ansí público é notorio, 
etcéU?ra. 

12.— A las doce pregunta», dijo: que la sabe, como en ella se contie- 
ne; preguntíido que cómo la sabe, dijo: que porqneste testigo salió del 
dicho fuerte á liacer lo que la pregunta dice, con el diclio Pedro <le Vi- 
llíigTán, y llegaron al rio Luidén, de donde, vista la disinisíción de la 
tierra y tomada gente que le dio entera noticia de lo de adelante, el di- 
cho Pedro de Villagntn y los que con él iban se volvió al dicho Gober- 
tíüáov al fuerte donde estaba, y le dio noticia de toílo lo tpie en la dicha 
jornada había hecho, tloiide por cansa do los muchos esteros y ríos que 
hñ}% el dicho Pedro de Villagrán y los que con éliban i>adecieron exce- 
áívos trabajos, y el dicho Pedro de \'illagrí'ni en todo lo que convino 
al dicho descubrimiento hixo u lo que debía á buen capitán, ete* 
13.— A las trece preguntas, dijo; que lo que la pregunta dice es ver- 
,d y pasíi como en ella se contiene, porque luego quel ilicho Pedro 



72 COLECCIÓN DÉ D0CUH£Nf06 

V O nueva del dicho Gobernador, por lo cual, én la dicha ciudad y en 
los sustentadores della, se tenía la calamidad que la pregunta dice, te- 
niendo é recelando lo que en ella se declara, y que, corao persona que 
siempre anduvo 3' se halló con el dicho general Pedro de Villagrán, ja- 
más conosció del que aquesto ni otra cosa fuese parte para que se le co- 
nosciese decaimiento de ánimo, antes, como la pregunta dice, hacía y or- 
denaba con crecido cuidado lo que en ella se declara^ sobre lo con viniente 
á la sustentación de la dicha ciudad; é questa es la verdad, etc. 

55. — A las cincuenta é cinco preguntas, dijo: que sabe ser verdad 
que á la sazón que la pregunta dice, el dicho general Pedro de Villa- 
grán, por indios tuvo la nueva quo en li^ pregunta se declara; y esto 
dijo della, etc. 

56. — A las cincuenta y seis preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 
en la pregunta contenido, porqu'este testigo vio á la sazón que la pre- 
gunta dice, hecha junta de los sustentadores de la dicha ciudad, propu- 
so é fizo la plática que en ella se declara, ansí ésta como otras veces, 
con las razones que la pregunta dice, con otras semejantes, y que sabe 
que, ansí por esto como por el amor que se le tenía al dicho gene- 
ral Pedro de Villagrán por los sustentadores de la dicha ciudad, en ge- 
neral, complían con grandísima voluntad los mandos del dicho Pedro 
de Villagrán que sobre lo questá dicho se hacía; é questa es la ver- 
dad, etc. 

57. — A las cincuenta y siete preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 
en la pregunta contenido, porqueste testigo fué uno de los que con el 
dicho Pedro de Villagrán fueron á la dicha jornada y de los que hicie- 
ron el dicho rompimiento del dicho fuerte y pucará, el cual sabe que 
fué con el término y modos que la pregunta dice; y esto es la ver- 
dad, etc. 

58. — A las cincuenta é ocho preguntas, dijo: que isabe ser verdad lo 
en la pregunta contenido, porque por los términos crecidos ordinarios 
de que el dicho Pedro de Villagrán uáaba en las cosas de la guerra, co- 
mo persona que siempre anduvo con él, vió'ser y pasar lo que la pre- 
gunta dice y que se hacían las dichas jornadas de noche, por el efeto 
que la pregunta dice, con lo cual era grande el acosamiento que lofe di- 
chos naturales traían, y los sustentadores de la dicha ciudad tenían al- 
gún tanto de descanso, como la pregunta dice, como es la verdad, etc. 

59. — A las cincuenta' ó nueve preguntas, dijo: que sabe ser verdad 



VALDIVIA r 8tI8 COMPAÑEROS 



es 



19,^ — A las diez ó uueye preguntas, iliju: i|iiüste testigo cree y lien© 
K)r cierto que en hacer la dielm gente y comprar los aderezos uescesa- 
rios para la guerra, hizo muchos gastos de peso*? de oro, porque la gen- 
te que trujo vin«* liíi'u Jiderezuda y arKiadií; y esto dijn tlesti\ pregun- 
ta, etc. 

211 — A las veinte preguntas» dijo: que por público é notorio oyó este 
testigo decir á los que vinieron con el dicho general Pedro de Villagrán 
lo que la pregunta dice: y esto dijo rlella, etc. 

21. — A las veinte é una preguntas, dijo: queste testigo vido al dicho 
Pedro de Villagnin llegara! valle de Coquimbn vah\ la gente que tenla^ 
y mucha della herida y trabajada de los trabajas (jue habían pasado en 
loque la pregunta dice, etc. 

22.— A las veinte é dos preguntas, dijo: queste testigo se halló con 
eUicho Pedro de Villagran y con la gente que trajo á este reino, en 
los valles de Cofiuiínbo, Chuapa y Litnarf y los demás valles comarca- 
nos, donde liobiernn nuicVias guazábaras y rencuentros con los natura- 
les, [K)r estar todos alzados y rebelados, y el dicho Pedro de Villagran 
Ieií lodo lo que convino tizo todo lo que buen capitán era obligatlo para 
cibica de naturalus y españoles que cc^nsigo tenía, etc. 
23.— A las veinte y tres pregniUas, dijo: que lo que la pregunta dice 
jBS público é notorio, por queste testigo sabe que mataron en el dicho 
hralle lie Copiapó al capitán Juan Bubón y los soldados que con él es- 
tolwin, y otros, [que] el capitár> Diego Maldonado trujo, y ansí este testigo 
.cnüemie y cree que la sjigacidad y prudencia del dicho Pedro de Villa- 
gran ñié parte para que no le matasen mucha gente de la que consigo 
traía; y esto es así público é notorio, etc. 

24.— A litó veinte y cuatro [preguntas, dijo: queste testigo se halló 
Con el dicho Pedro de Villagran al tiempo que la pi'cguntii dicey es- 
Undo cercados los espafioles, por el trato qncl dicho Pedro de Villa- 
gran tuvo con el caciítne capitán ile los dichos indios, le trujo de pase y 
^Mto ciudad, y los dichos indios alzados se tisoscgaron y se fueron á 
sti^casíis^ en lo que servio muy mucho á 8, M., etc. 

25,— A las veinte <S cinco preguntas, dijo: (pie Iva oído decir lo que la 
pregunta dice* 

M.—X las veinte y seis preguntas, dijo: qneste testigo se halló con 
et dicho Pedro de Viüagrtin en el dicho valle de Coquimbo, al tiempo 
qoe lú pregunta dice, y sabe ó vido todo lo que en ella se contiene, etc, 
poc. im 5 



74 COLECCIÓN DE DOCUKKVTOS 

servido que. mediante la buena exhortación á sus moldados del dicho Pe- 
dro de Villagrén y buen ánimo dollos y valentía, se pudo alcanzar vj- 
t(íria contra los dichos naturales, tan á riesgo de las vidas cuanto la pre- 
gunta dice, y rompidos y desbaratados los dichos naturales, el dicho 
Pedro de Villagrán tuvo cnn ellos el término de clemencia que la pre- 
gunta dice, en todo lo cual sabe y vio quel dicho Pedro de Villagrán 
sirvió muy mucho á S. M., y el efeto, con el acabamiento deste hecho, 
fué asegurar de todo en todo la tierra y quebrantar la fuerza y ánimo 
de los naturales, y esto dijo della, porqués la verdad. 

64. — A las sesenta é cuatro preguntas, dijo: que sabe sor verdad lo 
en la pregunUx contenido, porque, ansimesmo, mediante lo que la pre- 
gunta dice, este testigo vio cómo el dicho Pedro de Villagrán salió de 
la dicha ciudad de la Imperial á lo que la pregunta dice, y este testigo 
con él, donde vio ser y pasar lo que la pregunta dice, y que de la dicha 
jornada se ficieron á los dichos naturales muchas rotíis de juntas, ligas 
y fuertes, en todo lo cual se pasaron los trabajos ordinarios y questán 
dichos, é no menos se sirvió en ello á S. M. que en lo pasado; é quosta 
es la verdad, etc. 

65. — A las sesenta é cinco preguntiis, dijo: que sabe ser verdad lo en 
la pregunta contenido, porqueste testigo, puesto que no fué con él la di- 
cha jornada, le vio salir á lo contenido en la pregunta, de la dicha ciu- 
dad Imperial, y ansí fué público é notoiio y pública voz é fama que, 
llegado como fué á la dicha ciudad de Valdivia, debajo del intento 
que la pregunta dice, fizo é concluyó en ella todo lo que la preguntada- 
clara; é questa es la verdad, etc. 

66. — A las sesenta é seis preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en la 
jnegunta contenido, porque á la sazón que la pregunta dice este testi- 
go jinduvo con el dicho general Pedro de Villagrán, en donde vio y 
fué público que nn vecino de la dicha ciudad Imperial le escrebió lo 
que la pregunta dice, y ansimesmo sabe que de la dicha jomada fizo é 
acabó el dicho general Pedro do Villagrán lo que la pregunta declara y 
en ella se contiene. tf)do en pro de la sustentación de la dicha ciudad 
Imperial, en lo que se pasaron y tuvieron los trabajos que la pregunta 
dice, sirviéndose en ello á S. M.; y esto dijo della, etc. 

67. — A las sesenta y siete pregunUtn, dijo: que sabe ser verdad loque 
la pregunta contiene, porqueste testigo sabe quel dicho Pedro de Villa- 



VALDIVIA Y BUS COMPANKROS 



07 



32, — A las treijita y doá preguntas» ilijo: que por la niKÓii que tiene 
[icho €11 las preguntas antes desta este testigo sabe ser verdad, lo que 
pregunta dice, porqne vio venir los dichos indios contra el dicho 
lobernadíír é soldarlos que con él est4il>an, los cnales en multitud eran 
¡tutos cuantos la pregunta declara, y que ansí se trabó lu hatalln entro 
dichos naturales y españoles, la vitoria ele lo cunl estuvo nmy du- 
y el riesgo muy conocido, como la ¡u\^günta dice; y ques verdad 
|iie en ella el diclio general Pedro de Mllagrán traliajó, iizo ú peleó lo 
pque un buen cajiitán y caballero debía y era obligado, é que ansíinesmo 
Babe que lizo apear los soldados que la pregunta dice, lo que, después 
de Dios,.conoscidamente fué parte para que la dicha vitoria se consi- 
¿ese, como se alcanzó, y sabe que fué nuiy mucho en lo que á tí* M, 
ió en lo qnesta diclio; y esto dijo della, etc. 

k — ^A las treintíi y tres preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 
la jjregunla contenido, [>orq ueste testigo so halló presente á ello y fué 
jRiUico é notorio que por industria del dicho general se tizo el dicho 
fuerte en el sitio ó lugar que la |»reguuta dice^ üui á costa y trabajo de 
loa lóspañoles que cou el dicho Gobernador iban, cnanto la pregunta lo 
dice, eu todo lo cual el dicho general Pedro ile Villagrán se (jcupaha 
por extremo, ausi por ser^ como era y fué, uiaestro de campo general, 
cííiuo porque su cuidado era tanto en todo, (jue en nada perdía punto 
del que debía tener; y esto dijo della, etc. 

34.— A las treiuta y cuatro preguntas, tlijo: que sabe ser verdad lo 
cala pregunta contenido, porqueste testigo se halló presente á lo que 
lu i>regunta ilice» é vio cómo los dichos indios vinieron á cercar el dicho 
pucará, en donde, si no fuera jior la contradición que fizo e! dicho gene- 
nil, como la pregunta dice, estaba detenninudo de los aguardar* y ansí, 
tomado su parescer, sidió con la gente que la prcguuta *lice, y este tes- 
tigo cjou ellos, á pelear con los dichos naturales, y la pelea trabada fué 
**Ui [íeligTOsa y lu vitoria tan neutral cuantr» la [pregunta Ío iiianitiesta; 
y'iucfiabe y entiende que, después de Dios, este hecho se acabó con 
ül termino que la pregunta dice por lo que cu ella se contieno; y esto 
fÜ jo della, etc. 

35.— A las treinta é cinco preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 

k fireguntii contenido por c] ueste testigo le vi<) ir la dicha jornada y 

! después anduvo con él, y que ü la sazón que lo susodicho j>asó, el liujn- 

era tan tempestuoso cimnto la pregunta dice, y que, demás desto, 



68 COLKCCIÓK l>fi DÓCÜIISK'rbB 

la propia tieiTa de si estaba tan trabajosa cuanto la pregunta decla)*a; 
é que ansiniésmo vio que de la dicha jornada el dicho general consi- 
guió el efeto que la pregunta dice, como en ella se declara; y esto dijo 
della, etc. 

36. — A las treinta é seis preguntas, dijo: que sabe Ser verdad lo en 
ella contenido, como en ella se declara, porqueste testigo vio, cómo ve- 
nido el dicho general Pedro de Villagrán con el término é suerte que la 
pregunta dice, el dicho Gobernador, que sea en gloria, pobló la dicha ciu- 
dad con gran número de vecinos, á todos los cuales se les dieron muy 
copiosos repartimientos, uno de los cuales fué este testigo, y que siem- 
pre estuvo en dicho ])ueblo dende en adelante, en máxima de que ha- 
bía de ser la dicha ciudad tan populosa cuanto la preguntii dice; y esto 
dijo della, etc. 

37. — A las treinta y siete preguntas, dijo: que sabe ser verdad h) en 
la pregunt¿i contenido, porquestando este testigo en la dicha ciudad de 
la Concebción á la sazón que la pregunta dice, este testigfo vio cómo el 
dicho Gobernador, que sea en gloria, envió al dicho Pedro de Villagrán 
á esta ciudad á lo que la pregunta dice, y le vio volver della, y que «n- 
be que no podía dejar de en la ida y vuelta padecer trabajo, á causa de 
ser el camino de la calidad que la pregunta dice; y esto dijo della, etc. 

38. — A las treinta é ocho preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo on 
la preguntíi contenido, porqueste testigo vio ir la dicha jomada que la 
pregunta dice al dicho general Pe<lro de Villagrán y á las demás per- 
sonas, é que de aquella vez se alcanzó la noticia y descubrió la tierra 
que la pregunta dice, la cual toda [A] la dicha sazón es ciei-to que fué tan 
poblada y lo era cuanto la pregunta dice y declara, etc. 

39. — A las treinta é nueve preginitíis, dijo: que sabe quol dicho Go- 
bernador, que sea en gloria, mediante la relación que la pi'egunta dice, 
salió de la dicha ciudad de la Concebción al efecto que en ella se de- 
clara y que en el camino se junbu'on todos, como la pregunta dice, y 
fuiíron por las dichns provincias de Arauco, las cuales son, la gente y la 
propia tierra, de sí de la forma y calidad que la preguntíi declara, y que, 
como persona que iha allí, este testigo sabe y vio cómo el dicho general 
Pedro de Villagrán tuvo y dio en la dicha jornada el cuidado y orden 
que al cargo que ejercía debía y era obligado, y esto sin ningund tér- 
mino de descuido de que se le podía imputar, etc. 

40. — A las cuarenta pregimtas, dijo: que sabe que en el paraje é In- 



i 



VALDITIJL 7 8U9 COUPAKKROS 



69 



giir que la pregunta dice se tuvo con los ntiturales los roucuentros é 
gu<i7.ábíirns que la pregunta dice, en donde de ordinario sienipro so 
consiguió con ellos lu vitoria, y que, como dicho tiene, en tndo este tes- 
ligo siempre vio que! diclao Peilro tle Vilhigrán prevenía, ententlía y 
Hadaba como cuidadoso y sagnz y astuto capitiin, y que por ello estaba 
en opinión general do tjd, y que tiene por cierto que si lo dicho no in* 
terviniera, no pudiera ser menos sino que alguna^í desgraciaíí sucedie- 
ran, que no hubo, por lo questii dicho, etc. 

41. — A las cuarenta é una preguntíis, dijo: que sabe .ser vertlad lo en 
la pregunta contenido, porqueííte testigo, como dicho tiene. í<e halló pre- 
sente y vio como el dicho Gobernailor se volvió A la dicha ciudad de la 
Concebción dejando en la conquista de la dicha tierra al dicho Pedro 
de Villagrán, con el cual ansimesmo esto testigo quedó, donde vio ser 
y pasiir todo lo que la pregunt4L dice, como pers(»na que se halló pre- 
sente á ello, etc. 

42. — A las cuarenta é dos preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 
la pregunta contenido, porquesta jornada vio como el dielio Pedro de 
Villagrán la fizo, y fué este testigo uno de los que fueron con él, de la 
que sabe que se fizo y consiguió el efecto que la pregunta ibce, y que 
por ello en ella el dicho general Pedro de Villagrán sirvió muy mucho 
á S. Mm como en todo lo demás questá dicho; y esto dijo. 

43.— A las cuareut*i é tres preguntas, ti i jo: qne sabe ser ;^erdatl io en 
la pregunta contenido, y que á la sazón que la pregunta dice, estíuido 
la tierra con el termino que en ella se declara, el dichn (Tulieniadnr 
vino á hacer la dicha población de la ciuda<l Imperiah que hizn, en 
donde este testigo vio que se fizo con la explendidadde vecinos y re]>ar' 
tiinientos qne la preguntíi declara, y este t-estigo por dejar, como dejó, 
la vecindad primera, el diclio Gobernador le fizo en la dicha ciudad Im- 
perial vecino, é que sabe queen gejieral fueron muy copiosos y de gran 
numero de naturales los repnrtimientos quel dicho Gobernador dio íi 
los vecinos <le la dicha ciudad Imperial, y que ansimcsmo sabe que en 
la tierra quel dicho general Pedro ile Vilhigrún conquistó é pacificó, 
c^ino está dicho, están pobla<las las dichas tres ciudades que la pregun- 
ta dice; y esta es la verdad, etc. 

44.^ — A las cuarenta ó cuatro preguntas, dijo: que ^^alie ser verdad lu 
en la pregunta contenido, porquesta testigo se bailó presente al tiemp¡> 
é sansón quel dicho obispo fizo la pregunta al dicho Gobernador que la 



70 COLBCCIÓN DE DOCUMENTOS 

pregunta declara, al cual respondió lo que en ella dice, y demás desto, 
otras muchas veces este testigo lo oyó decir y tratar al dicho Gobernador 
como la pregunta lo dice; y esto es la verdad, etc. 

45. — A las cuarenta é cinco preguntas, dijo: que sabe ser verdad que 
en la dicha ciudad' de la Imperial el dicho Gobernador dio un reparti- 
miento de Indios al dicho general Pedro de Villagrán, el cual fué pú- 
blico y notorio ser tan aventajado en cantidad de naturales cuanto la 
pregunta declara, y sabe este testigo y es verdad quel dicho general 
Pedro de Villagrán ha hecho servicio á S. M. y tiene merescer para seme- 
jante merced y otra más aventajada que se le hiciese; é questa es la 
verdad, etc. 

46. — A las cuarenta é seis preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 
la pregunta contenido, porqueste testigo á la dicha sazón poco antes 
había salido de la dicha ciudad Imperial para esta ciudad, y vuelto 
della, llegó á la de Valdivia donde la estaba poblando el dicho Gober- 
nador á la dicha sazón, en donde halló ansimesmo al dicho general Pe- 
dro de Villagrán, y ser público haber ido con el término y modo que 
la pregunta dice y en ello haber servido muy mucho á S. M. y haber 
sido señalado y provechoso el socorro que al dicho Gobernador é á la 
gente que con él estaba había hecho, etc. 

47. — A las cuarenta é siete preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 
en la pregunta contenido, porque después de llegado este testigo, como 
dicho tiene en la pregunta antes desta. vio como en ella el dicho Pedro 
de V^illagrán fizo lo que la pregunta dice; y esto dijo della, etc. 

48. — A las cuarenta é ocho preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 
en la pregunta contenido, porqueste testigo vio salir la dicha jomada al 
dicho general Pedro de Villagrán, y aún este testigo dio para ello un 
soldado con armas y caballo, é que sabe que hacer la dicha jornada era 
cosa muy menesterosa á la dicha ciudad y provincia de la Imperial, y 
le vio volver della, y que ansimesmo sabe que á la dicha sazón el dicho 
señor Gobernador fué á hacer el dicho descubrimiento que la pregunta 
dice; y esto dijo della, etc. 

49. — A las cuarenta é nuevo preguntáis, d^'jo: que sabe ser verdad lo 
en la pregunta contenido, y que por atención de lo que en ella .se de- 
clara, dicho Gobernador, que sea en gloria, salió por su persona al cas- 
tigo de los naturales que la pregunta dice, y que, prosiguiendo la dicha 
jornada, le mataron á él y á los que con él iban; questa es la verdad, etc. 



>ALD1TIA Y 8ÜS COMPA^ER()« 



71 



50.--A las cincuenta preguntas, dijo: que sahe ser verrlnd lo en la 
pregunta contenido, porquestfiDdo este testigo en Ih ciudad Imperial, 
llegó la nueva de la nuierte del dielio GQbernaílor, que sea en gloria, y 
que con ella luego iin¡>ri>vísamente so satnlíró entre Iíks dichos natura- 
leúdela dichri ciudatl luiperial, y do tod i la tiinia on gonoral gnuidí- 
Sfiíim ultí^raeión y bullición, é que ansiin^smn snbe qu« luego se dio el 
dicho aviso ti la surAn al dicho g.^niirai Pedro de Villugrán, y en cuni|d¡* 
mionto dello, con la lirevcilad, vino á la dicha ciudad Iinperiíd; y esto 
dijodella, etc. 

51,— A las cincuenta é ana preguntan?, dijo: que saho ser verdad lo 
en lii pregunta contenido, porque^to testigo vió quedí'^|iuás rli* llegado 
ehlkho general Pedro de Villagráti á In dicha ciudad Iiiíperial, envi<> 
mt'n^ageros que la pregunta dice, é vió que log vecinos de la ilieha eiu- 
Wliiciise juntaron con los de la diclia eiudsid Imperial, como se le 
iiviaó; y esto dijo delln, eir, 

52. — A las cincuent'i e do-^ proguiitns, dijo: que ^alie ser verdad la 
venida del dicho señor riohernador á la ciudad Imperial, [Kjrqueste 
iéstigo estaba en ella á la dicha sazón, de doiido aiisiinesnio le vió sidir 
iNiniln diclni ciudad de la Concebci<)n y á la socorrer, y que quedó en 
iüMisteutación de la dicha ciuflad Ini[ier¡al el íliclio Pedro de Villagrán 
i'onla gente que la pregunta dice, poco más ó menos, entre los cuales 
Wiia hartos que no eran ele guerra , y queste testigo fué nud de los 
<|U^ qaerlaron en la dicha ciudatl Imperiíd, y que sabe (¡ue niediante lo 
<]np la pregunta dice, la dieha ciudad se pudo sustentar; é qurstii es la 
verdad, etc. 

S3, — ^A las cincuenta é tres pregtuitas, dijo: fjue saím ser verdad lo 
Pií la pregunta conteniílo, porqueste testigo, como dicho tiene, quedó 
en la sustentación de la dicha ciudad con el dicho general Pedro de Vi- 
ran, en donde vió ctano el dicho Pedro de Villagrán, para lo que 
regiinta dice, dio las ordenanzas y tuvo los modos y pláticas que la 
uta dice, con térmúin é tnodo de buen capitán y cuidadoso» y 
en efeto, «abe que, después de Dios, la iliclia eiudad Imperial pu- 
llo sustentarse é permanecer, mediante lo quel diclio general Pedro de 
Víllfigrán en ello y sobre ello tizo; é fpiesta es la vanlad, etc. 
I 54. — A tas cincuenta é cuatro preguíitas, dijo: que safíe ser verdad 
en la pregunta contenido, porqueste testigo vió cómo en todo el dicho 
iempo que la pregunta dice, en Iñ dicha ciudad Imperial nunca te tu- 




80 COtiSCOlÓK DS DOOtTMSlTTOS 

29. — A las veinte é nueve preguntas, dijo: que sabe ser verdad quel 
dicho gobernador don Pedro de Valdivia, que sea en gloria, envió al 
dicho Francisco de Aguirre á poblar la dicha ciudad de la Serena, y 
que á la sazón que llegó para ello al dicho pueblo, este testigo y los 
demiis quel dicho Pedro de Villagrán había dejado estaban allí procu- 
rando atraer de paz á los indios comarcanos al dicho pueblo, y que sabe 
que á la dicha sazón había muchos caciques de paz é que servían; 6 
questo sabe desta pregunta, etc. 

30. — ^A las treinta preguntas, dijo: que sabe que durante el tiempo 
queste testigo, como dicho tiene, anduvo con el dicho Pedro de Villa- 
gran en la conquista de los dichos valles de la ciudad de la Serena, se 
padeció en ellos los trabajos que la pregunta dice, en grand cantidad, ó 
que sabe que en todo lo que allá se ofreció y en queste testigo vio an- 
dar al dicho general Pedro de Villagrán, siempre le conosció extremar- 
se de procurar lo más conveniente á el efeto de lo en que andaba y 
conquistaba, con término de muy buen capitán y caballero; é que lo 
demás contenido en la pregunta este testigo no lo sabe, mas de habello 
oído decir por púbUco é notorio, etc. 

31. — A las treinta é una preguntas, dijo; que sabe ser verdad lo en 
la pregunta contenido, por queste testigo se halló presente en esta ciu- 
dad al tiempo quel gobernador don Pedro de Valdivia, que sea en glo- 
ria, salió desta dicha ciudad en prosecución de la jornada que la pre- 
gunta dice, y este testigo fué uno de los que á ella fueron, en donde 
vio quel dicho general Pedro de Villagrán ansimesmo fué á ella por 
maese de campo, y que sabe que en el camino, por razón de lo que la 
pregunta dice, se pasaron é padescieron muy grandes trabajos de to<líis 
calidades, en todo lo cual, ansí en lo tocante á la orden ó cuidado de la 
guaixia y defensa del dicho campo y gente que en la dicha jornada 
iba, como en correrías, rencuentros, guazábaras y desbarates, el dicho 
general Pedro de Villagnüi padeció muy mucho y sirvió á S. M. muy 
mucho y de la suerte y calidad que la pregunta dice; y esto dijo della, 
etcétera. 

32. — A las treinta é dos preguntas, dijo: que sabe que á la sazón que 
la pregunta dice los dichos naturales, con la multitud y términos que 
la pregunta dice, dieron la dicha batalla al dicho Gobernador, por ques- 
te testigo se halló presente á ello y vio que los dichos naturales pusie- 
ron en gran aprieto al dicho Gobernador é á los demás españoles que 



YAtBlVIA T 8Ü8 COMPAÑEROS 



78 



Ineii 1« pregunta coiitenirlo, porqueste testigo vio ir y volver dé hi di- 
clm jornftfla ni diclin Pí.'dro de Villjiíírán y á los qne con él fuerfin á 
cllojus cuales t^ los más vio que volvieron heridos, é oyó poj' público 
é notorio que en el ucaba miento y rompimiento dd dicho pucará y 
fuerte se tuvieron los términos que la preguuti\ dice; lo cual es la ver- 
dad, etc. 

íM), — A lii<? sesenta preguntas, dijo: que SHl>e ser verdad \o en la pre- 
gunta couteuido, porque, ausimesmo, de tos debita dii;!ia jornada alcan- 
zó noticia de los que con el diclio l*edro do Villagrán fueron á ello, los 
cuales dijeron á este t^^stigo baher pasado de la suerte, forma y inaue- 
i|iie la pregan Ui dice; y esto dijo fiel la, etc. 

6h — A las sesenUí é una preguntas dijo: que sabe ser vt*nlad loen la 

imta contenido, porqueste testigo vio cómo el dicho Pedi'o de Vi- 

áii fué receliido en la dicha ciudad, de vuelta de lo (juesta dicho, 

donde fué recebido con e! término é modo que la pregunta dice, y 

lesabe questando en la dielia ciudail, Ilegít la nueva de la juuta que 

facía en la isla (jne k pregunta declara, [)ara lo cual sabe é vio este 

;Jgo quel dicho Pedro de Villagrán usó del breve proveimiento que 

pregimta dice» porqueste testigo fué uno de lus que á e]h\ fueron y 

los que ayudaron á llevar las diclias canoas, porquosta es la verdad; 

iNStodijo della, etc. 

6?. — A las sesenta é dos preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 

coatenido, porque, llegados que fueron á la tlieba laguna, este tes- 

(ué mío de los primeros que etitraron en las canoas á rfcoiKiseer el 

?^<inbarcadero, y. reconocido, este testigo c(»n los demás volvió á tlar 

ieoJcllo al dich«) Pedro de Villagrán, donde el dicho general Pedro 

Villagrán entró en las dichas canoas (jon la más gente que pudr» y 

wiljos, y este tc^stigo con él, y llegados á donde los dichos indios esta* 

lii, vio que pasó t-odo lo contenido en la pregunta, así en el desemhar* 

lera como en la pelea que con ellos se trabó; y questa es la verdad, 

'tera. 

, — A las sesenta é tres pregimtas. dijo: quo sabe ser verdad lo on 
>regunl*i contcniílo, porque, como dicho tk^ne. este testigo se ludió 
ello, y vido que, trabada la [íclca entre los dichos naturales, el <licho 
1ro de Villagrán y los que con él iban, á causa de la muclia multitud 
Je indios que en la dicha isla había, ésto tuvo gran temor y falta de 
ifianza de conseguir la victoria y ser todos perdidos, y al fin fue Dios 



74 COLECCIÓN DB DOCUKRVTOS 

servido que. mediante la buena exhortación á sus moldados del diclio Pe- 
dro de Villagrán y buen ánimo dollos y valentía, se pudo alcanzar vi- 
tona contra los dichos naturales, tan á riesgo de las vidas cuanto la pre- 
gmitíi dice, y rompidos y desbaratados los dichos naturales, el dicho 
Pedro de Villagrán tuvo con ellos el término de clemencia que la pre- 
gunta dice, en todo lo cual sabe y vio quel dicho Pedro de Villagi-án 
sirvió muy mucho á S. M., y el efeto, con el ac^ibamiento deste hecho, 
fué asegurar de todo en todo la tierra y quebrantar la fuerza y ánimo 
de los naturales, y esto dijo della, porqués la verdad. 

64. — A las sesenta é cuatro preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 
en la preguntti contenido, porque, ansimesmo, mediante lo que la pre- 
gunta dice, este testigo vio cómo el dicho Pedro de Villagrán salió de 
la dicha ciudad de la Imperial á lo que la pregunta dice, y este testigo 
isún él, donde vio ser y pasar lo que la pregunta dice, y que de la dicha 
jornada se ficieron á los dichos naturales niuchas rotas de juntas, ligas 
y fuertes, en todo lo cual se pasaron los trabajos ordinarios y questán 
dichos, é no menos se sirvió en ello á S. M. que en lo pasado; é que«ta 
es la verdad, etc. 

65. — A las sesenta é cinco preguntas, dijo: que sabe ser verdad loen 
la pregunta contenido, porquoste testigo, puesto que no fué c<3n él la di- 
cha jornada, le vio salir á lo contenido en la pregunta, de la dicha ciu- 
dad Imperial, y ansí fué público é notoiio y pública voz é fama que, 
llegado como fué á la dicha ciudad do Valdivia, debajo del intento 
que la pregunta dice, fizo é concluyó en ella todo lo que la pregunUí de- 
clara; é questa es la verdad, etc. 

6{). — A las sesenta é seis preguntas, dijo: que sabe ser verdad loen la 
jufgimta contenido, porque á la sazón que la pregunta dice e.ste testi- 
go nnduvo con el dicho general Pedro de Villagrán, en <londo vio y 
fué púi)lico que un vecino de la dicha ciudad Imperial le e.screbió lo 
que la pregunta dice, y ansimesmo sabe que de la dicha jomada fizo é 
acabó el dicho general Pedro do Villagrán lo que la preguntii declara y 
en ellíi se contiene, todo en pro de la sustentación de la dicha ciudad 
Imperial, en lo que se pasaron y tuvieron los trabajos que la pregunta 
dice, sirviéndose en ello á S. M.; y esto dijo della, etc. 

67. — A las sesenta y siete pregunUis, dijo: que sabe ser verdad loque 
la pregunta contiene, porqueste testigo sabe quel dicho Pedro de Villa- 



VALDIVIA 7 SÜ8 COMPAÑEROS 83 

gente que con ellos iba muchos rencuentros y guazábaras, queriendo 
echar de allí á los españoles y que no poblasen en su tierra, en todo lo 
cual vido quel dicho Pedro de Villagrán, por su persona é orden que 
daba, trabajó é fizo lo que era obligado á buen capitán y vasallo de S. 
M., etc. 

41.— A las cuarenta é una preguntas, dijo: queste testigo vido quel 
dicho Gobernador, visto la fertilidad y población de gente de la dicha 
tierra y la buena dispusición para poblar en ella un pueblo despaftoles, 
dejó la dicha provincia de Cautén al dicho general Pedro de Villagrán 
con hasta ciento é cincuenta hombres, poco más ó menos, donde este 
testigo quedó, y el dicho Gobernador se volvió á invernar á la ciudad de 
la Concepción, y el dicho Pedro de Villagrán fizo en el dicho asiento 
de Cautén un fuerte, donde estando en él fizo muchas correrías y amo. 
nestaciones á los naturales para que viniesen de paz y diesen á S. M. 
el servidumbre que eran obligados, y en todo ello vio quel dicho Pedro 
de Villagrán dio muy buena orden y trabajó por su persona mucho, 
porque se pasaron excesivos trabajos con mucha nescesidad que había 
de muchos géneros de cosas, y esto es ansí público é notorio á todas las 
personas que dello tienen noticia, etc. 

42. — A las cuarenta é dos {)regunta8, dijo: queste testigo vido que 
del dicho fuerte, con cantidad de gente, el dicho Pedro de Villagrán sa- 
lió á visitar la tierra y á atraer los naturales comarcanos de paz, y con 
su salida y amonestaciones é buenos tratamientos que hacía á los na- 
turales que le venían de paz, trujo muchas provhicias comarcanas al ser- 
vicio de S. M., en lo cual es público é notorio li dicho Pedro de Villa- 
grán sirvió á S. M. como buen capitán, etc. 

43. — A las cuarenta é tres preguntas, dijo: queste testigo vido ques- 
tando muchos naturales de paz de las dichaá' provincias, el dicho Pedro 
de Villagrán avisó al dicho Gobernador de la dispusición de la tierra y 
de lo que en ella había hecho, y por el dicho aviso, el dicho Goberna- 
dor vino donde el dicho Pedro de Villagráu estaba y pobló la ciudad 
llamada Imperial, donde el dicho fuerte estaba, y en ella señaló y nom- 
bró mucha cantidad de vecinos, á los cuales sabe este testigo y vido 
que les dio mucha cantidad de indios de repartimiento en mucha más 
cantidad, á muchos dellos, de lo que la pregunta dice; y ansimesmo 
sabe que en las dichas provincias de Arauco y Angol, donde el dicho 
Pedro de Villagráu visitó y anduvo, están pobladas otras dos ciudades, 



76 ^ COLECCIÓN DX DOCUMRKTOd 

porqueste testigo fué con él, y, llegado al dicho pueblo, el dicho Pedí 
de Villagráa se volvió á la dicha ciudad Imperial, como la pregunta 1 
dice; y esto dijo della, etc. 

72. — A las setenta y dos preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo ei 
la pregunta contenido, porqaest3 testigo vio que, á la contina, traía loi 
dichos anaconas consigo, los cuales eran de tanto provecho y hac(áa 
tíinto fruto cuanto en la pregunta se contiene, y queste testigo tienepor 
cierto que, si el dicho general Pedro de Vinagran los ocupara en sacac 
oro ó en otras granjerias, interesara con ellos gran cantidad de peeoa 
de oro; y esto dijo della, etc. 

73. — A las setenta é tres preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 
elU contenido, porqueste testigo vio cómo, en virtud de la dicha provi- 
sión, quo fui pú'jlica ó muy notoria, el dicho Pedro de Villagra se desí|k 
tió del cargo de capitán y justicia de la dicha ciudad Imperial, lo coa 
fué á tiempo que, mediante lo contenido en la pregunta, los términqw 
de la dicha ciudad de la Imperial y de la de Angol estaban sujetos 2 
pacíficos; é questa es la verdad, etc. 

74. — A las setenta y cuatro preguntas, dijo: que sabe ser verdad W 
en la preguntíi contenido, porqueste testigo ha visto e.^'tar en repulí^ 
ción en todos los cabos donde el dicho Pedro de Villagrán ha usado Iq 
dichoá cargos de hombre muy afable y bienquisto y de caballero . 
ñjodalgo, y por tal estimado y tenido, é ansimesmo le ha visto qncshl 
bido de tal é siempre tratado su persona y cusa, y que. conforme á 1 
queste testigo le ha visto tener y facer en lo questá dicho, no es posibí 
menos sino que haya gastíido cantidad de pesos de oro, etc. 

75. — A las setenta é cinco preguntas, dijo: que lo que della sabe ^ 
q;icste testigo vio que, en la sazón que la pregunta dice, salió de la d 
c!i;i <!Ín 1 id Imperial el dicho general Pedro de Villagrán para estacif 
<l<i 1 11» S nitiago, y con el intento que la pregunta dice, y ansí despd 
supo que, llegado á esta dicha ciudad, prosiguió el dicho su viaje pif 
los dichos reinos del Perú, etc. 

7G. — A las setenta é seis preguntas, dijo: que de lo que della sabe 
que, á la sazón que la pregunta dice, este testigo estaba en la dicha ci 
dad Imperial, á donde vio que se recogieron los españoles questabí 
en la sustentiición de la dicha ciudad de Angol, con voz de que podí 
resistir á la fuerza de los naturales que sobre ellos venían, y que, ai 
mesmo, lo demás contenido en la pregunta es cosa tan pública 






r^ALDITtl ¥ SUS CO)IPA.KKtlOS 



77 



^sta tieiTa, que de cierto fué y |ííisó como en la ¡ircgnnta se decía- 
m, etc. 

77. — A Ifis setenta é «¡ote preguntas, dijo: tjue lo quf dolía sabe es 
que, en cuanto al proveimiento que la progunht diee haberse hecho en 
él dicho soñm' Gobernador, á la dicha sazón, saho ser verdad, porrjues- 
Uí testigo le vio usare! dicho cargo t!e justicia nuiyor en estn tierríí; y 
1)06 lo doniíis contenido en la prcganüi. no lo sabe, etc. 

78. — A las setenta é ocho preguntas, dijo: que no hi sabe, mas ^ 
habello oído decir, etc. 

79. — A las setenta y nueve preguntas, dijo: que le paresce á este tes- 
lign que si el dicho general Pedro de Villagrán fuera botidjre que pro- 
teuJienisu solo interese y no so-ocupara en el bien coiniín y servicio de 
8, M. como siempre lo ha hecho, fuera iiniy rico, porque putliera ha- 
ber t<ínirIo granjerias y términos con rpic lo pudieni ser; y esto dijo 
»ldla, etc. 

tíO.— A las ochenta preguntas, dijo: que sabe qur de Ins repartitnien- 
fc» quel dicho Pedro de Villagrán tenía se han dado de comer en elbisá 
ctmtrn 6 cinco vecinos» los cuales sustentan vecindad, como la pregun* 
\a Iu dice, etc. 

81.— A las ochenta é una pn*gnntas. dij<t: que sabe ser verdad lo en 
Ifl pfi^giinta contenido^ porque ansí fué [íüldico y notorio y os nuiy 
ricrto haber pasado y el dicho Pudro de Villagrán rcsiminlido lo que 
la pregunta <lice. como en ella se declara, etc. 

82— A livs ochenta é dos preguntas, dijo: que \ú contenido en la ]>re- 
pinlAe^te testigo lo oyó decir, y que lo que dicho tiene en este su di- 
pho es verdad, so cargo del juramento que fecho tiene, y firmólo de su 
tJomhre. — Pedro (k* León, — Ante mí, ^ — Nicolás de G ti mica, escrihíino pu- 
blico y de cabildo, etc. 

E! dicho Alonso de Ribems, testigo presentado por parte del dicho 
general Pedro de Villagrán, el cual desput's de haber jurndo, ^_ siendo 
iiktado por las pregimtas del dicho interrogatorio para en que fué 
^.,r litado por testigo, dijo é depuso lo siguiente, etc. 

I, — A la primera pregunta^ dijo: que coiiosce al diclio general 
Fedro de Villagra y ansimesmo al Hscal nombrado en esta cau- 

FVeguntndo por las preguntas generales ile la ley, dijo: ser de edad 
3e cuarenta años, poco más ó menos, y que no concurren en él nin- 




B() COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

convinicnte á lo susodicho fué paiie, después de Dios, para sustentarse 
y porniaRecor; y esto dijo della, etc. 

53» — A las cincuenta y tres preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 
on la pregunta contenido, porque, como dicho tiene, este testigo se halló 
l)resente siempre en la sustentación de la dicha ciudad Imperial, en 
donde vio ser y pasar lo en la pregunta contenido, ni más ui menos 
que en ella se contiene y declara, y que sabe que fué muy mucho lo 
que en lo susodicho el dicho general Pedro de Villagrán sirvió á Dios y 
á S. M.; y esto dijo della, etc. 

54. — A las cincuenta y cuatro preguntas, dijo: que sabe ser verdad 
que después de haber salido el dicho señor Gobernador de la dicha ciu- 
dad Imperial para el socorro de la dicha ciudad de la Concepción^ estu- 
vo mucho tiempo que no se supo del cosa ninguna, con no haber, como 
no hay. de una ciudad á otra más de treinta leguas, lo cual era cierta 
ocasión, y se tenía por tal, para tener dello, como se tenía, grandísima 
pena, entendiendo que lo susodicho consestía en lo qne subcedió, que 
fué desbaratar los naturales al dicho Gobernador y despoblarse la dicha 
ciudad de la Concebción,comoe8 notorio, de lo cual de cierto túvola di- 
cha ciudad de la Imperial y sustentadores della gran calamidad y pena 
ansí por entonces como después de sabida la nueva del dicho infortu- 
nio, y que sabe é vio que por ninguno de estos trabajos jamás le cayó 
el ánimo é sohcitud del dicho general Pedro de Villagi-áii, de su valor 
y cordura, y como tíil procurar solicitar y prevenir en todo aquello que 
á la sustentación de la dicha ciudad entendía ser menesteroso é conve- 
nir, y él ansimesiiio ofreciendo su persona á los casos más importantes 
dello, en todo lo cual este testigo sabe quel dicho general Pedro de Vi- 
llagrán sirvió muy mucho á S. M.; y esto dijo della, etc. 

55. — A las cincuenta é cinco preguntas, dijo: que cosa pública fué 
tener, á la sazón que la pregunta dice, el dicho general Pedro de Villa- 
grán la nueva que en ella se declara tocante al desbarate del dicho se- 
ñor Gobernador, en lo cual é lo demás que la pregunta en este caso 
declara, este testigo se remite á lo que tiene dicho en la pregunta antes 
desta, y ansimesmo sabe que de día en día le venía nueva al dicho ge- 
neral Pedro de Villagrán á la dicha ciudad da la Imperial, y se tenía 
en ella de cómo los dichos naturales querían venir sobre la dicha ciu- 
dad para la destruir y asolar; y esto dijo della, etc. 

56. — A las cincuenta é seis preguntas, dijo: que sabe ser verdad loen 



VALDIVIA Y SÜB COMPANEROS 



79 



, S. M. y cesasen de su rebelión, en lo cual aiisíinesnio fué mucho lo que 
bo general Pedro de \'illagrán sirvit'i ú S. M.; y esto dijo della, et<;. 
— A las veinte é cinco preguntas, dijo: que sabe ser verdad que, 
lenidn lu dicha notida que la pregunta dice, oculta y sceretarnentíí fué al 
tlicho valle del Hnaseo, en donde de .sobresalto dio Sdbre ellos, y con é! 
yafulálidíid í|ue la pregunta dice, detípués de haber cogido á un \ivv- 
tnauo del cacique preueipal clel dicho valle y á otros indios con él, los 
dejó üu tenia quietud y sosiego, diciéndole.s que procurasen de traer ni 
iiiáá ni jrcnos á la dit-ba (¡uieUid y (»bedieneiaá los demás que andabtni 
alterados y a tog ausentes del dicho valle, y ques tuviesen ciertos que ge 
le^ guardaría y fiusteiitaría la paz en que les dojalm y ansí se snlió del 
ilicho víUle del íiuaseo sin que en ello bo])iese otro término de más 
müliiSftia ni mal, «ntes los acarició y liahló de suerte que los dichos ¡n- 
íiiüs queflaron nniy contentos y satisfechos y du la suerte questá dicho; 
y esto flijo della, ete. 

2G.— A las veinte é seis preguntas, dijo: que sabe ser verdad que, pro- 
signiondo la dicha jonunla el ilielio general IVdro de ViHagrán eon 1» 
gente que eon él iba llego al sitio de la ciudad de la Serena, en donde 
élquedt') eon algunos soldados procurando traer de [nu á los natundes 
comarcanos al dicho pueblo, é ques cierto que daría el dicho aviso al 
dicho (Jahor na tlor que la [iregunta dice; y esto dijo della, etc. 

*^I — A las veinte é siete preguntas, ílijo: que sabe ser verdad lo ^.-n 
lü pregunta cortenido, por queste testigo fué uno de los que con el di- 
cho general Peílrn de \'illagran anduvieron en la conquista é pacitíea- 
cióii Je los valles comarcimos a la ciudail de la Serena, y que después^ 
'bjantlo en el dicho sitio del dicho pueblo de la Serena los sohlados y 
gente (le guarnición que le pareseió, y á este testigo entre ellos, el dicho 
general Pedro de Villíigrán se vino á esta ciudad de Santiago, é que de 
la dicha venida fué piildieo é notorio que no menos el tlicho general 
Peiro de Villagrán venía con los que consigo traía, allanando y paci- 
^ün<lo lo* valles é indios demás que hay por el dicho camino basta 
llegar áe??ta dicha ciudad de Santiago, é que aui^imesmo había traído 
de paz á los prencipales que la pregunta dice y á otros, é ques noiorio 
^» que en lo questá diclio el diclio Pedro de Villagi'án sirvió nuiy 
j A S. M.; y esto dijo dclla, etc. 
K — A las veint-e é ocho preguntas, dijo; que dice lo que dicho tiene 
c» liis pi*eguntas antes desta, á que se refiere, ele, 



80 COLSOOIÓK DS DOCÜMfilTTOS 

29. — A las veinte ó nueve preguntas, dijo: que sabe ser verdad quel 
dicho gobernador don Pedro de Valdivia, que sea en gloria, envió al 
dicho Francisco de Agairre á poblar la dicha ciudad de la Serena, y 
que á la sazón que llegó para ello al dicho pueblo, este testigo y loa 
demás quel dicho Pedro de Villagrán había dejado estaban allí procu- 
rando atraer de paz á los indios comarcanos a\ dicho pueblo, y que sabe 
que á la dicha sazón había muchos caciques de paz é que servían; é 
questo sabe desta pregunta, etc. 

30. — A las treinta preguntas, dijo: que sabe que durante el tiempo 
queste testigo, como dicho tiene, anduvo con el dicho Pedro de Villa- 
grán en la conquista de los dichos valles de la ciudad de la Serena, se 
padeció en ellos los trabajos que la pregunta dice, en grand cantidad, é 
que sabe que en todo lo que allá se ofreció y en queste testigo vio an- 
dar al dicho general Pedro de Villagnín, siempre le conosció extremar- 
se de procurar lo más conveniente á el efeto de lo en que andaba y 
conquistaba, con término de muy buen capitán y caballero; é que la 
demás contenido en la pregunta este testigo no lo sabe, mas de habello 
oído decir por público é notorio, etc. 

31. — A las treinta é una preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 
la pregunta contenido, por queste testigo se halló presente en esta ciu- 
dad al tiempo quel gobernador don Pedro de Valdivia, que sea en glo- 
ria, salió desta dicha ciudad en prosecución de la jornada que la pre- 
gunta dice, y este testigo fué uno de los que á ella fueron, en donde 
vio quel dicho general Pedro de Villagrán ansimesmo fué á ella por 
maese de campo, y que sabe que en el camino, por razón de lo que la 
pregunta dice, se pasaron é padescieron muy grandes trabajos de todas 
calidades, en todo lo cual, ansí en lo tocante á la orden é cuidado de la 
guarda y defensa del dicho campo y gente que en la dicha jornada 
iba, como en correrías, rencuentros, guazábaras y desbarates, el dicho 
general Pedro de Villagríin padeció muy mucho y sirvió á S. M. muy 
mucho y de la suerte y calidad que la pregunta dice; y esto dijo della, 
etcétera. 

32. — A las treinta é dos preguntas, dijo: que sabe que á la sazón que 
la pregunta dice los dicho.^ naturales, con la nmltitud y términos que 
la pregunta dice, dieron la dicha batalla al dicho Gobernador, por ques- 
te testigo se halló presente á ello y vio que los dichos naturales pusie- 
ron en gran aprieto al dicho Gobernador é á los demás españoles que 



VALDIVIA Y 8UB COMPANKROB 



81 



»ehftllaroiK <* fjue al íiii, por el buen ánimo é valtíutia que en gene- 

partieular se deinostró y dió por los dichos españoles y gente que 

con el fUcho Gobernaílor iba, fué Dios servido que se consiguiese 

íVilnria contra ellos, é que sabe que en esto el dicho general Pedro 

Villagrán sirvió á S. M, tnuy bien, ansí ufreeíeiido su persona á las 

é lugares más ineiiesterosos para el dicho efeto^ como en dar 

orden á los demás de lo que habían de hacer para ello; y esto sabe dea- 

tii pregunta, etc. 

ii3, — A las treinta é tros preguntas, dijo: que sabe que, mediante lo 
que lii pregunta dice, el tliclio (íobeniadnr deteruiin(> de poblar la dicha 
ciudad de la Concebcióu, como lo fizo, é ques cierto que, pues el dicho 
gfc^neral Pedro de Villagrán era su niaese de campo, se tomarla su pa- 
rescer en ello, como la pregunta cliee, y que sabe que en el sitio que se 
encogió para la dicha ciudad se ñzo el dicho fuerte, con tanta costa ó 
trabajo como en la [iregunta se declara, y que sabe que en todo esto el 
dicho general Pedro de V'illagráu sirvió muy mucho á S. M. y con el 
tírmiao que en lo ilemás esUi dicho; y esto dijo del la, etc, 

U.-~X las treiutíi é cuatro preguntas, dijo: que este testigo sal)0 lo 
fiaolapreginila dice ausí como en ella se contiene; preguntado como 
la sube^ dijo que porqueste testigo estaba con el íhcho goberna- 
iW don Pedro de Valdivia al tiempo que sobre el fuerte questaba en la 
Jiclia ciudad de la Concebción vinieron sobre él gran suma de indios 
en (ííícundrones para pelear y uiatiu" á los dichos españoles que con el 
dicho Gobernador estaban, donde vido este testigo quel dicho Gober- 
iiadorqiüso aguardarlos en el fuerte, y contradijo á ello el dicho gene- 
tkú Pedro de V^illagrán, y por su parescer se salió fuera del dicho fuer- 
te, y [Híleando con los dichos naturales fueron desbaratados y rotos, y 
^uóco^ía tenida por milagro, poríjue muchas veces estuvo en dubda la 
ia, y demás de mandar el dicho general Pedro de Villagrán á los 
díiilos que á bu cargo tenía, como maese de carupo que á la sazón era^ 
IíÍko por su persona todo lo (jue era obligado á caballero vasallo y 
íservidoi'de S. M.; y esto dijo de la pregunta, etc. 

Só—A las treinta é cinco preguntas, dijo: queste testigo sabe lo que 
Jiipreguuta dice porqueste testigo se halló con vi dicho Pedro de Villa- 
gráij en hacer todo lo que la pregunta dice, donde vido quel dicho Pe. 
de Villttgi'áu por su persona ó industria atraía á los naturales para 
le viniesen de pait y decía el bien que dellu conseguiría, y sabe que 
^QG. xm 6 




S¿ COLECCIÓN DK DOCUMENTOS 

en lo susodicho el dicho Pedro de Villagrán estuvo lo que la pregunta 
dice, poco más ó menos, etc. 

3(; — A las treinta y seis preguntas, dijo: queste testigo vido, como 
dicho tiene, quel dicho Pedro de Villagrán visitó y trajo de paz muchos 
naturales y relación de oti-as provincias eomarcíuias. donde, hecho lo 
susodicho, vino al asiento y fuerte quel dicho Gobernador tenía llamado 
Penco, y comunicado con el dicho Gobernador y dádolc cuent:i de lo 
que había visto, el dicho Gobernador pobló la dicha ciudad de la Con- 
ceju-nón donde al pres/^nte está poblada y fizo en ella muchos vecinos 
ciMi muchos indios de repartimiento, á cuya causa es una de las más 
pnMiei|>ales ciudades deste reino, etc. 

37. — A las treinta é siete pregmitas, dijo: que lo que desta pregunta 
sabe es quel dicho íiobernaiJor dcnde la dicha ciudad de la Concebción 
vino á esta ciudad de Santiago ])oy gente, la cual le vio volver y traer á 
la dicha ciudad de la ('onccbción para el efecto que la pregunta 

dice, etc. 

38. — A las treintíi é ocho preguntas, dijo: queste testigo fné con el 
dicho Pedro de Villagrán y el adelantado don Jerónimo de Alderete al 
descubrin)ionto de las provincias de Cautén y otras comarcanas, donde 
se descubrió mucha cantidad de indios, tantos que en tan poca tierra 
se juzgaba no haber tantos descubiertos, y en lo hacer vido este testigo 
questando enfermo el dicho Pedro de Villagrán, fizo por su persona é 
industria todo aquello que era obligado á buen capitán y vasallo de S. 
M., etc. 

39. — A las triMuta y nueve preguntas, dijo: que lo que desta pregun- 
tx sabe e-, queste te3tigo vido quel dicho Pedro de Villagrán y el dicho 
.Jerónimo de Alderete dieron aviso al dicho Gobernador de lo que ha- 
bían hecho y descubierto, y de su aviso el dicho Gobernador se juntó 
cm ellos en Andalicán é vinieron juntos por las provincias de Anmco 
y Tucapel, tierra ntuy poblada de indios y muy belicosos y que al pre- 
seiiteémuíílios días antes han estado rebelados, y pasado por las dichas 
provincias, liabiendo algunas guazábaras, vinieron á la provincia de 
Cautén, y en todo ello vio este testigo quel dicho Podro de Villagrán, 
como nmese de campo, mandó é fizo lo que era obligado, etc. 

40. — A las cuarenta pregunta*?, dijo: queste testigo vido y se halló 
presente al tiempo que los dichos naturales de las provincias de Cau^ 
tin dieron al dicho Gobernador y al dicho Pedro de Villagrán y á la 



Valdivia y bus compañeros 87 

ella contenido, porqueste testigo vio cómo el dicho general Pedro de 
Villagmn, tenida certinidad y nueva del desbarate del dicho sefior Go- 
bernador, fizo llamar á parlamento á todos los soldados y gente que en 
la dicha ciudad había, en donde les i)ropuso é dijo las cosas que la pre- 
gunta dice ó por semejante término, lo cual fué parte, ajisí dcsta vez 
como de otras muchas quel dicho general hacia las semejantes insta- 
ciones á los soldados y gente que á ellas estaban, para que con el tér- 
mino que en la pregunta se declara procurasen y cumi)lie.sen el efecto 
de sus mandos é todo lo conviniente á la defensa y sustentación de la 
dicha ciudad; y esto dijo della, etc. 

57. — A las cincuenta é siete preguntas, dijo: que lo que della sabe es 
que cosa notoria y pública fué haber pasado lo contenido en la pregun- 
ta de la suerte que en ella se declara y haberlo hecho el dicho general 
Pedro de Villagrán tan bien como la pregunta lo dice, pero queste testi- 
go no lo vido á causa de que con otros soldarlos estaba puesto en guar- 
nición en la provincia de Maqucgua por mandado del dicho general 
Pedro de Villagrán, etc. 

58. — A las cincuenta ó ocho preguntíis, dijo: que sabe ser verdad lo 
en la pregunta contenido, porque, como dicho tiene, este testigo siem- 
pre estuvo y asistió á la sustentación de la dicha ciudad Im^>erial, en 
donde en general se tenía por cierto lo que la pregunta dice y ser de- 
bajo de lo que en ella se declara, y que ansí en la dicha sazón, por lo 
questá dicho, los dichos naturales andaban en la confusión que la pre- 
gunta contiene; y esto dijo dolía, etc. 

59. — A las cincuenta é nueve preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 
en la preguntti contenido, porque, Como dicho tiene, este testigo siem- 
pre estuvo en la sustentación de la ciudad de la Imperial, y estando en la 
guarnición de Maquegua, que dicho tiene, ques cerca de la dicha ciu" 
dad como cuatro leguas, vio que pasó por allí el dicho general Pedro 
de Villagrán con la gente que á hacer lo contenido en la pregunta iban, 
y que después, vueltos dello, supo este testigo haber pasado de la suerte 
que la pregunta dice, por público ó notorio, é que muchos de los dichos 
soldados venían heridos de la dicha jornada, y que sabe que en acabar 
lo .susodicho y desbaratar á los dichos naturales del dicho fuerte fué muy 
mucho lo que á S. M. se sirvió y el bien que se fizo para la sustenta- 
ción de la dicha ciudad; y esto dijo della. 

íK). — A los sesenta preguntas, dijo: que público é notorio fué ser y 



84 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

y en todas tres cree este testigo que hay mAs de cien vecinos españoles; 
y esto es público é notorio, etc. 
44. — A las cuarenta é cuatro [>reguntíis, dijo: que no la sabe, etc. 
45. — A las cuarenta é cinco preguntas, dijo: queste testigo vido quel 
dicho gobernador Pedro do Valdivia, demás de lo quel dii'ho Pedro de 
Villagrán tenía por ropartiniientos en esta ciudad, le dio y encomendó 
en la dicha ciudad de la Imperial un repartimiento tenido por de los 
más prencipales de más y mejores indios, y es publico y notorio que fué 
mediantes lo mucho que su persona meresco é los muchos servicios que 
á S. M. en estas dichas provincias ha hecho, etc. 

46. — A las cuarenta y seis preguntas, dijo: que sabe ner verdad lo 
en la pregunta contenido porqueste testigo fué uno de los que queda- 
ron con el dicho Pedro de Villagrán en la sustentación de la dicha ciu- 
dad de la Imperial, donde vió que después, por consideración de lo que 
la pregunta dice, mandó apercebir cierta gente de á caballo y entre ellos 
á este testigo con los cuales salió en demanda y busca del dicho Gober- 
nador y este testigo con él, el cual y á la gente que consigo llevaba ha- 
llaron en el rio de Valdivia, alojados en el dicho rio de Valdivia que la 
preguntíi dice, con lo cual la gente que consigo tenia el dicho Gober- 
nador y ansimesmo el dicho Gobernador recebieron gi*an contento de 
alegría á causa de que para la mucha gente que habla en el castillo de 
do el dicho Gobernador estaba era mucha y por esta causa, estaban to. 
dos algo confusos porque los parecía tenían ocíisión de temer algund 
nial subceso, é que ansí sabe quel hacer ansí la dicha jomada el dicho 
general Pedro de Villagrán sirvió muy mucho á S. M. y meresció por 
ello mucho; y esto dijo della, etc. 

47. — A las cuarentíi y siete preguntíis, dijo: que no la sabe, porque 
cuando lo susodicho la pregunUí dice haber pasado, este testigo 
había ido fuera del campo y del sitio de la dicha ciudad de Valdivia 
con el adelantado don Jerónimo de Aldercte á otros descubrimientos y 
entradas; y esto dijo della, etc. 

48. — A las cuarenta é ocho preguntas, dijo: que cosa pública é noto- 
ria es lo contenido en la preguntíi en toda la tierra, tanto que y puesto 
caso queste testigo no se halló presente á causa destar en la sustenta- 
ción de la ciudad Rica, ques destas dichas provincias, á la dicha sazón, 
sabe ser venlad por ques ansí público é notorio y dello es notoria la 
certinidad; y esto dijo della, etc. 



Valdivia t svb compaííebob 89 

no viniese con próspero acabamiento de lo á que iba, y que sabe que, 
acabada que hubo de vencer la batalla de la dicha isla, se vino á la di- 
cha ciudad de la Imperial, donde fué recebido con el término que la 
pregunta dice, porque derechamente se tuvo entendido que con el aca- 
bamiento, fuera de los que después concluyó é feneció, estaba alcanza- 
da seguridad para no temer tan enteramente lo que hasta allí se había 
temido; y esto dijo della, etc. 

65. — ^A las sesenta ó cinco preguntas, dijo: que sabe ser verdad quel 
dicho general Podro de Villagrán, á la sazón que la pregunta dice, salió 
de la dicha ciudad Imperial, porqueste testigo estaba alíí entonces, y 
que fué é la dicha ciudad de Valdivia con gente de á caballo, pero que, 
como este testigo no fué allá, no sabe lo que en la dicha ciudad de Val- 
divia fizo, mas de queste testigo no se acuerda ni sabe que por ausen- 
cia suya subcediese ninguna desgracia en la dicha ciudad; y esto dijo 
della. etc. . 

66. — A las sesenta é seis preguntas, dijo: que no se acuerda do lo en 
la pregunta contenido, nías de que tiene por cierto que pasaría ansí, etc. 

67. — A las sesenta é siete preguntas, dijo: que sabe quel dicho gene- 
ral Pedro de Villagrán fizo los dichos mensageros que la pregunta dice 
á esta ciudad de Santiago para el efecto que en ella se declara, y que 
eu lo demás dice lo que dicho tiene en las preguntas antes desta, etc. 

68. — A las sesenta é ocho preguntas, dijo: que lo contenido en la 
pregunta este testigo lo oyó decir, ni más ni menos que en la pregunta 
.«e dice, en la dicha ciudad de la Imperial, y que en lo demás el dicho 
general Pedro de Villagrán prosiguió su conquista é pacificación de los 
dichos naturales, como siempre y con el cuidado que tiene dicho é de- 
clarado en las preguntas antes desta; y esto dijo della. 

69. — A las sesentíi é nueve preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 
en la pregimta contenido, por que á la sazón que la pregunta dice este 
testigo vio, como persona que siempre se hallaba con el dicho general 
Pedro de Villagrán presente, que muchos prencipales caciques é indios 
ofrecieron paz é servieron á la dicha ciudad Imperial, y otros fué pú- 
blico é notorio haberse recogido á las dichas provincias de Arauco, las 
cuales y la ¿ente dellas son de la calidad que la pregunta dice; y que en 
lo que toca á lo demás este testigo tiene por cierto que ninguna perso- 
na hobiem en toda esta tierra que ficiera ventaja á la pacificación y 
sustentación de la dicha ciudad de la Imperial ni al permanecimiento 



86 COLECCIÓN DB DOCUMENTOS 

convinieiite á lo susodicho fué pai-te, después de Dios, para sustentarse 
y permanecer; y esto dijo della, etc. 

53. — A las cincuenta y tres preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 
en la pregunta contenido, porque, como dicho tiene, este testigo se halló 
presente siempre en la sustentación de la dicha ciudad Imperial, en 
donde vio ser y pasar lo en la pregunta contenido, ni más ui menos 
que en ella se contiene y declara, y que sabe que fué muy mucho lo 
que en lo susodicho el dicho general Pedro de Villagrán sirvió á Dios y 
á S. M.; y esto dijo della, etc. 

54. — A las cincuenta y cuatro preguntas, dijo: que sabe ser verdad 
que después de haber saHdo el dicho señor Gobernador de la dicba ciu- 
dad Imperial para el socorro de la dicha ciudad de la Concepción^ estu- 
vo mucho tiempo que no se supo del cosa ninguna, con no haber, como 
no hay. de una ciudad á otra más de treinta leguas, lo cual era cierta 
ocasión, y se tenía por tal, para tener dello, como se tenía, grandísima 
pena, entendiendo que lo susodicho consestía en lo qne subcedió, que 
fué desbaratar los naturales al dicho Gobernador y despoblarse la dicha 
ciudad de la Concebción,comoes notorio, de lo cual de cierto túvola di- 
cha ciudad de la Imperial y sustentadores della gran calamidad y pena 
ansí por entonces como después de sabida la nueva del dicho infortu- 
nio, y que sabe é vio que por ninguno de estos trabajos jamás le cayó 
el ánimo é solicitud del dicho general Pedro de Villugián, de su valor 
y cordura, y como üd procurar solicitar y prevenir en todo aquello que 
á la sustentación de la dicha ciudad entendía ser menesteroso é conve- 
nir, y él ansimesmo ofreciendo su persona á los cavíos más importantes 
dello, en todo lo cual este testigo sabe quel dicho general Pedro de Vi- 
llagrán sirvió muy mucho á S. M.; y esto dijo della, etc. 

55. — A las cincuenta é cinco preguntas, dijo: que cosa pública fué 
tener, á la sazón que la pregunta dice, el dicho general Pedro de Villa- 
grán la nueva que en ella se declara tocante al desbarate del dicho se- 
ñor Gobernador, en lo cual é lo demás que la pregunta en este caso 
declara, este testigo se remite á lo que tiene dicho en la pregunta antes 
desta, y ansimesmo sabe que de día en día le venía nueva al dicho ge- 
neral Pedro de Villagrán á la dicha ciudad da la Imperial, y se tenía 
en ella de cómo los dichos naturales querían venir sobre la dicha ciu- 
dad para la destruir y asolar; y esto dijo della, etc. 

56. — A las cincuenta é seis preguntas, dijo: que sabe ser verdad loen 



ITALDIVIA y HIT8 CUMl'ANEHOfi 



87 



ella contenido» porqiieste testigo vio cómo el diclio genernl Pedro de 
Villiigmn, tenida cerliiudáíl y nueva del desbamte del dieho seüor Go- 
berimílor. fizo llamar á ptu'laniento á todos los soldados y gente que en 
ktliühü eiufkd hahía. en donde les [jropuso tí dijo \m eosií!*íjue la pro- 
pula tliceé por seniejunte termino, lo cual fué parte, mm desta voz 
eomo de oti-as mucliíis qnel dieho general Iiaeía las semejantes insta- 
eiones á los «oldadus y gent^.' que á ella.s eí^talmn, \n\m que eon el ter- 
mii)(M|Uf en h pregunta 8e declara procin-asiMi y einapliestMi t:i efeetíj 
desús mandos é todo lo convinieiite a la def<*nsa y Huwtentafión de la 

tdielm dudad; y esto dijo dellíi, etc. 
n7.— A las cincuenta é siete pregunta-H, dijo: que lo r|ue della ,'?¡ibe es 
quewisa notoria y publica fué haber paliado lo contenido en la pregun- 
tüdc la suerte que en ella se declara y haberlo liecljo el dicho genend 
Pdro de Villagrán tan bien como la i)rogunta lo dice, pero queste testi- 
go no lo \itlo á causa de que con ntros S(diUiili»H estaluí puestti en gunr- 
uiáén en la provincia de Maqucgua [>or nmndatlo del dicho general 
Pedro de Villagrán, etc. 

58. — A las cincuenta é ocho preguntas, tlijo: que sabe ser verdad lo 
m la pregunta contenitlí», porque, cotriu dicho tiene, este testigo siein- 
prv estuvo y ivsistió á la gusteutación de la dicha ciudad Ini_»crial, en 
donde en general se tenía por cierto lo que la pregunta dice y ser de- 
bajo de lo que en ella se declara, y que ansí en la dicha saxón, [inr lo 
qiiesta dicho, los dichos naturales andaban en la c infusión que la pre- 
giiiit4i contiene; y esto dijo della, etc. 

511, — A las cincuenta é luieve pregui*tas, dijo: quesalie ser verdad lo 
en la pregunta contenido, porque, Como dicho tiene, este testigo siem- 
pre estuvo en la sustentacit^u de la ciudad de la Imperial, y estando en la 
guarnición de Maque^ua. que dicho tiene, qiies cerca de la dicha ciu" 
duíl como cuatro leguas, vio que [jasó [lor allí ci dichti general Pedro 
de Vilhigrán con la gente que á hacer lo contenido en la pregunta iban, 
y que después, vueltos dello, supo este testigo haber pasado <lc la suerte 
qii«^ la progimta dice, por pid)lico c notorio, é tpie muchíts de los dichíKs 
soMados venían lieridos déla dicha ji>rnada, y que sabe que en acabar 
lo ¡susodicho y desbaratar á los diclios naturales del dicla^ fuerte fué muy 
mucho lo que d S* M. se sirvií'» y el bien que se fizo para la sustenta- 
ción de la dicha ciudad; y est»j dijo t leí la, 

Xt — A las sesenta preguntas, dijo: ^piu publiro é notorio fur* ser y 



92 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

Preguntado por las preguntas generales de Ih ley, dijo ser <le edad 
de cincuenta é tres años, poco más ó menos, é que no concurren en él 
ninguna de las calidades que se contienen en las preguntas generales 
que le fueron fecha?, etc. 

2 y 3. — (No tienen contestación). 

4. — ^A la cuarta pregunta, dijo que sabe ser verdad, porque ansí fué 
público é notorio, el dicho marqués don Francisco Pizarro haber dado 
al dicho gobernador don Pedro de Valdivia, que sea en gloria, la comi- 
sión para el descubrimiento é población dosta tierra que la pregunta 
dice, y que ansí vio cómo el dicho Gobernador vino á ello, y este tes- 
tigo en su compañía, ó que ansímesmo vio que vino la dicha jornada 
el dicho general. Pedro deVillagrán, bien aderezado y peltrecliado y en 
hábito (lü buen soldado y caballero, é que por esto tiene por cierto que 
no podía dejar de hacer gastos para la dicha jornada, á causa de la gran 
carestía que á la dicha sazón tenían todas las cosas de la guerra, en es- 
pecial de caballos é armas; y esto dijo della, etc. 

6. — A las cinco [jreguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en la pregun- 
ta! contenido, porqueste testigo, como dicho tiene, vino la dicha jornada 
con el dicho Gobernador, que sea en gloria, en donde vio que por las 
razones en las preguntas contenidas, se padescieron muchos y muy 
grandes trabajes, é que ansí en esto, y para salir de semejantes nesce- 
sidades, como en lo demás que en la pregunta se contiene é declara, 
este testigo vio quel dicho general Pedro de Villagrán, en todo y en ca- 
da caso que se ofreció lo fizo é facía como muy buen soldado y caba- 
llero, y sirvió muy mucho á S. M.; y esto dijo della, etc. 

6. — A la sexta pregunta, dijo: que sabe ser verdad quel dicho Gober- 
nador, que sea en gloria, des|)ués que en esta tierra le nombró por ca- 
pitáu, siempre, en todas las cosas que se le enc*argaron, y de ordinario, 
conseguía prósperos efectos en las cosas y jornadas (]ue hacía para la 
conquista, pacificación y sustentación desta tierra, é que ansí por ello 
este testigo vio y vía quel dicho general Pedro de Villagrán siempre 
estaba en común opinión de ser y tener la calidad que la pregunta tlice, 
esto como persona que .siempre se halló presente y porque, ni más ni 
menos, ejercitaba en cosas de la guerra; y esto dijo della, et(*. 

7. — A la séptima pregunta, dijo: que sabe ser verdail lo en la pre- 
gunta contenido, porqueste testigo vio poblar esUi dicha ciudad y fué 
uno de los pobladores, conquistadores y sustentadores della, donde vio 



VALDIVIA Y 8ÜB COHPaSEBOS 



89 




cotí próspero ftenlmmietito fie lo á que iba, y que sabe que, 
acabada que hubo de vencer la batalla de la dicha isla, se vina á la di- 
cha ciudad de la Iniíjerial, donde fué recebido con el término que la 
pi'egunta dice, porque derechamente se tuvo entendido que con el aca- 
bamiento, fuera de los que después concluyó é feneció, cataba alcíin5!a* 

segtiridad para no temer tan enteramente lo que hasta allí se había 
lo; y esto dijo della, etc* 

C5.— A las sesenta é cinco preguntas, dijo: que sabe ser verdad quel 

iho general Pedro de Villagrán, á la sazón que la pregunta dice, salió 

la dicha ciudad Imperial. porqucHte testigo estaba allí entonces, y 
que fué á la dicha ciudad de Valdivia con gente de á ealiallo, pero que, 
ooaia este testigo no fué allá, no sabe lo qne en la diclia ciudad de Val- 
diria fizo, inaa de queste testigo no se acuerda ni sabe que por ausen- 
cia suya subcodiese ninguna desgracia en la dicha ciudad; y esto dijo 

la. etc. , 

&h — A las sesenta é seis preguntas, dijo: que no se acuerda de lo en 
la (íregmita contenido, mas de que tiene por cierto que pasaría ansí, etc. 

*Í7. — A las sesenta é siete preguntas, dijo: que sabe quel dicho gene- 
Pedro de Villagrán fiz<» los dichos munsagcros que la pregunta dice 
« csUi ciudad de Santiago para el efecto que en ella se doclara, y que 
eii lo demás dicft lo que dicho tiene en las preguntas antes desta, etc. 

W,— A las sesenta é ocho preguntas, dijo: que lo contenido en la 
prcgtüita este testigo lo oyó decir, ni mus ni menos que en la pregunta 
se dice, en la dicha ciudad de la Imperial, y que en lo demás e! diclio 

üieral Pudro de Villagrán prosiguió su conquista é paciticación de los 
dicho» naturales, como siempre y con el cuidado que tÍLMie dicho é de- 
clarado en las preguntas antes dcsta; y esto dijo della. 

till — A las sesenta é nueve preguntas, dijo: que &ial)e ser verdad lo 

«ííila pregunta contenido, por que á la sazón que la pregunta dice est^ 

te«tigo vio, ootiio persona que siempre se hallaba con el dicho genei-al 

ro de Villagrán presente, que muchos prencipales caciques é indios 

ieron pa)5 é servíeron á la dicha ciudad Imperial, y otros fué pu- 

UitH) é notorio haberse recogido á las dichas jírovincias de Arauco, las 

emiles y la gente delks son de la calidad que la pregunta dice; y que en 

Jü que toca á lo demás este testigo tiene por cierto que ninguna perso- 

hubiera en toda esta tierra que ñciera ventaja A la pacificación y 

entatáón de la dicha ciudad de la Imperial ni al permaneciniicnto 



90 COLECCIÓN Di. I>OCUM£NTOt 

della ni á procurar lo á ella convinieiite al dicho general Pedi-o de Vi- 
llagi'án, lo cual sabe por lo que del vio y conosció, por se hallar, como 
siempre se halló en todo lo susodicho con e^l; y esto dijo della, etc. 

70. — A las setenta preguntáis, dijo: que sabe ser verdad la llegada del 
dicho señor gol)ernador Francisco de Villagrán á la dicha ciudad, 
por q ueste testigo á la dicha sazón estaba en ella, como dicho tiene, y 
vio que vino con gente de á caballo y socorro, en donde i^esultó haber 
y recebirse en la dicha ciudad Imperial, de los que en ella esttibau 
el con tonto y la alegría que la pregunta dice; y esto dijo della, etc. 

71. — A las setenta é una preguntas, dijo: que lo que della sabe es, 
questando en la dicha ciudad de la Imperial hizo la dicha jornada que 
la preguntii dice, y el dicho Pedro de V^illagrán con gente que para 
ello llevó, y que sabe que después desde á ciertos días salió de la dielia 
ciudad Imperial el dicho señor gobernador Francisco de Villagrán para 
el dicho sitio del pueblo de Angol y que, llegado allí, el dicho Pedro de 
Villagrán se volvió á la si.stentación de la dicha ciudad Imperial, en la 
cual dicha jornada fué público é notorio el dicho Pedro de Villagrán 
sirvió muy mucho á S. M.; y esto dijo dolía, etc. 

72. — A las setenta é dos preguntas, dijo: que sabe ser verdad quel 
dicho general Podro de Villagrán traía cantidad do yanaconas en la 
guerra suyos los cuales eran do tan de provecho cuanto la pregunta, 
dice, é que si los dichos yanaconas se ocuparan en sacar oro el tiempo 
que lo anduvieron en la guerra, os cierto que sacaran cantidad de pfe- 
sos de oro, y que entre ellos, como los traía el dicho general Pedro de 
Villagrán consigo, sirvió muy mucho á S. M., porque con ellos se con- 
seguían los efectos que la pregunta dice; y esto dijo della, etc. 

73 — A las setenta é tros preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo que 
].i preguntii dice cerca de la dicha provisión, porqueste testigo la oyó j 
pregonaren la dicha ciudad Imperial, publicamente, en cumplimiento de 
la cual el dicho Pedro de Villagrán so desistió do los cargos que tenía 
de justicia y Cíipitán, y que sabe que íwé á tiempo lo susodicho que la 
mayor parte do los términos de la dicha ciudad de la Imperial e.ítaba 
quietii y pacífica; y esto dijo della, etc. 

74. — A las setenta é cuatro preguntas, elijo: que sabe ser verdad lo en 
la preguntii contenido, porque en todo el tiempo quel testigo conosció 
usar los dichos cargos de justicia y capitán, este testigo vio que con ello 
cobró el renombre, fama y notoriedad de la bondad de su persona que 



VALDIVIA Y 8UB COMPAMEHOS 95 

destas provincias al dicho Pedro de Valdivia, y el dicho Pedro de Val- 
divia iKíT su mnese de c^impo al dicho "ToníTal Pedro de Villngrán, para 
que por su persona y valor ficiese gente y trújese socorro á estas dichas 
provincias, etc. 

18. — A las diez y ocho preguntas, dijo: queste testigo vido que dicjio 
Pedro de Villagrán trujo á estas dichas provincias mucha gente ó armas 
ó caballos é otras cosas noscesarias, y fué público é notorio que á este 
reino fizo gran provecho para la sustentación y einiobleciniientodél, etc. 

19. — A las diez y nueve preguntíis, dijo: queste testigo tiene por 
cierto é no puede ser menos, sino quel dicho Pedro de Villagrán ficiese 
muchos ga.stos y despensas en hacer la dicha gente y traerla á este 
reino, porque en aquel tiempo en el dicho reino del Perú valían caras 
todas las más cosas necesarias para hacer la dicha jornada, etc. 

20. — ^A las veinte preguntas, dijo: queste testigo sabe que para lle- 
gar el dicho general Pedro de V^illagrán con la gente que trajo á esUis 
dichas provincias, no podía ni pudo dejar de padescer grandes é into- 
lerables trabajos, por ser de grandes despoblados faltos de aguas y de 
otms cosas nescesarias para la sustentación humana, y tiene por cierto, 
por lo queste testigo conosce é ha conoscido del dicho Pedro de Villa- 
grán, que con su prudencia y valor faría el dicho camino dando buena 
orden para que los soldados que consigo traía no padescicsen ni los na- 
turales poblados en el camino, donde no pudo dejar de tener muchas 
guazábaras y peleas, por ser los naturales belicosos y haber muerto an- 
tes muchos españoles. 

21. — A las veinte é una preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
es público é notorio, etc. 

22. — A las veinte é dos preguntiis, dijo: que ha oído decir lo que la 
pregunta dice por público é notorio, etc. 

23. — A las veinte é tres preguntas, dijo: queste testigo tiene por tal 
jKírHona al dicho Pedro de Villagrán, como en la pregunta lo dice, y 
conforme á eso entiende este testigo que le subcedería como la pregun. 
ta lo dice, etc. 

24. — A las veinte ó cuatro preguntas, dijo: que no la sabe, etc. 

25 y 26. — (No tienen coatestación). 

27. — A las veinte é siete preguntas, dijo: que ha oído decir lo conte- 
nido en la pregunta por público é notorio. 

28 y 29. — (No tienen contestación). 



92 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

Preguntado por las preguntas generales de la ley, dijo ser de eda 
de cincuenta é tres aüos, poco más ó menos, é que no concurren en < 
ninguna de las calidades que se contienen en las preguntas generuU 
que le fueron fechas, etc. 

2 j' 3. — (No tienen contestíición). 

4. — A la cuarta pregunta, dijo que sabe ser verdad, porque ansí fiw 
público é notorio, el dicho marqués don Francisco Pizarro haber dado 
al dicho gobernador don Pedro de Valdivia, que sea en gloria, la comi- 
sión para el descubrimiento é población desta tierra que la pregunta 
dice, y que ansí vio cómo el dicho Gobernador vino á ello, y este tes- 
tigo en su compañía, é que ansímesmo vio que vino la dicha jornada 
el dicho general. Pedro deVillagrán, bien aderezado y peltrecliado y en 
hábito dü buen soldado y caballero, é que por esto tiene por cierto qu€ 
no podía dejar de hacer gastos para la dicha jornada, á causa de la gran 
carestía que á la dicha sazón tenían todas las cosas de la guerra, en es 
pecial de caballos é armas; y esto dijo della, etc. 

5. — A las cinco |)reguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en la pregun 
U\ contenido, porqueste testigo, como dicho tiene, vino la dicha joruadi 
con el dicho Gobernador, que sea en gloria, en donde vio que por bu 
razones en las preguntas contenidas, se padescieron muchos y muy 
grandes trabajes, é que ansí en esto, y para salir de semejantes nesce- 
sidades, como en lo demás que en la pregunta se contiene é declara» 
este testigo vio quel dicho general Pedro de Villagrán, en todo y enca- 
da caso que se ofreció lo fizo é facía como muy buen soldado y caba- 
llero, y sirvió muy mucho á S. M.; y esto dijo della, etc. 

6. — A la sexta pregunta, dijo: que sabe ser verdad quel dicho Gk)ber- 
niidor, que sea en gloria, después que en esta tierra le nombró perca- 
[)itáu, siempre, en todas las cosas que se le encargaron, y de ordinario« 
conseguía prósperos efectos en las cosas y jornadas (jue hacía pamlft 
conquista, pacificación y sustent^ición desta tierra, é que ansí por dk» 
este testigo vio y vía quel dicho general Pedro de Villagrán siemprt 
estaba en común opinión de ser y tener la calidad que la pregimta dioSi 
esto como persona que siempre se halló presente y porque, ni más ■ 
menos, ejercitaba en cosas de la guerra; y esto dijo della, etc. ; 

7. — A la séptima pregunta, dijo: que sabe ser verdail lo en la ¡wat 
gunta contenido, porqueste testigo vio poblar esUi dicha ciudad y fd 
uno de los pobladores, conquistadores y sustentadores della, donde ti 



VALDIVIA Y 8U8 COMPANEROS 



03 



y sabe que se pasaron las ncscesidades y trabajos que la pregunta dice, 
coiiin persona que, ansjmesnio, pasó ¡nr él el pnílecímieiito dello, ansí 
eii lo tocante á las neseesidmieíi iJo hambre como á los trabajos de la 
giterra. para remedio de lo cnal, este teHtigti nabcf quel flieho general 
IWroJe Villa^rán trabajó é fizo fS anduvo é conquisto, sirviendo en 
eiloáS. M. de la forma y nianem qne la pregunta lo dedara; y esta es 
la verdad, etc. 

8.— A las ocho preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en la pregón tíi 
contenido, porque, por lo que dicho tiene en las pregunbis antes desta. 
lo vio ser y pasar e«jmo en ella se dee!ju'a; y psto dijo <lella, ete. 

9.— A las nueve preguntas, dijo: que no la sabe, uias de ser público 
é notorio haberle enviado al dicho general Pedro de Villagrán el dicho 
gobcnindor Pedro de \^ddivia, que sea en gloria, á hí que la pregunta 
dice, ele. 

10.— A las diez pi'eguntas, dijo: que á la sazón que la pregunta dice, 
íistoíegtigo no esUdia en esta tierra, pero que fué público que de la di- 
cb jornada quel dicho general Pedro do Villngrán fizo» trajo muchos 
caciques de paz, y que sabe que á la eonf]UÍsta de los dichos valles ba- 
btaido el dicho Gobernador y otros capitanes, y que nunca se trajeron 
niiigmios indios de paz; y esto dijo della, etc. 

IL— A las once preguntas, dijo: que sabe ser verda<l quel dicbo Go- 
bemadop, quo sea en gloria, para el efecto que la pregunta dice mandó 
^ -t dicbo pucará y fuerte cerca del río Maule, porqués tan eonvi- 
>itio cuanto la pregunta lo declarn, para Jo que en ella se dice» 
y que sabe questuvieron allí soldados de guarnición siete ó ocho Ineses, 
«ntre los cuales estuvo el dicho general Pedro de Villagrán y este tes- 
tigo ansimesnio, y que en todo lo quo allí se ofreció este testigo vio 
íjuel dicho l*edro de Villagrán lo fizo como nniy buen soldado y caba- 
llero y co»i termino de tal^ y sirvió muy bien á S» M.; y esto dijo de- 
h etc. 
2. — A las doce preguntas, dijo que sabe ser verdad que desdel di- 
fuerte que lu pregunta dice, el dicho ÍTobernador, que sea en glo- 
envió al dicho descubiiiniento ciertfS soldados^ entre los cuales fué 
Una el dicho general Pedro de Villagrán» y desta vez llegaron édcscu- 
ifíerun hasta el río llamado Maule, y tle alH se volvieron á dar la noti- 
jiii que la pregunta dice, en donde en ir é ved ver se padecieron muchos 
hioiijr giundes trabajos, por la razón que la pregunta declara, y que 



IIH COLECCIÓN DE DOCTJMKNT08 

la dicha ciudad fué muy insigne y populosa, y el dicho Pedro de Villa- 
gran sirvió en ello y en la conquista é pacificación de las provincias de 
Angol y Amuco, dondesUin pobladas otras dos ciudades, que en ellas y 
en la dicha ciudad Imperial hay más de cien vecinos, sirvió mucho y 
muy hien á S. M., estando ausente el dicho gobernador Pedro de Valdi- 
via, etc. 

44. — (No tiene contestación.) 

45. — A las cuarenta ó cinco preguntas, dijo: queste testigo sabe y 
vido que, demás del repartimiento de indios quel Gobernador había 
dado al dicho Podro de Villagrán, le dio y encomendó en la dicha ciu- 
dad Imperial un repartimiento de indios, que era púbHcoy notorio eran 
de mucha suma y lo mismo que cuatro vecinos juntos otros no tenían 
tantos indios, y esto el dicho Gobernador fizo atento á quel dicho Pedro 
de Villagrán había servido á S. M. muchoy nmy bien en todo lo que se ha 
ofrecido en estiis (hchas provincias en el tiempo que lo susodicho pasó. 
4(). — A las cuarenta é seis preguntas, dijo: queste t-estigo vido quel 
dicho gobernador Pedro de Valdivia salió de la dicha ciudad Imperial 
al descubrimiento, adelante, por hi noticia que tenía, y dejó por capi- 
tán y teniente al dicho Pedro de Villagrán en la dicha ciudad, y dende 
algunos días el dicho Gobernador descubrió y pobló las ciudades de 
Valdivia y Villarrica; y esto dijo de la pregunta, ele. 
47. — (No tiene contestación.) 

48. — A las cuarenta y ocho preguntas, dijo: queste testigo vido que 
de la dicha ciudad Imperial, estando el dicho general Pedro de Villa- 
grán en el dicho cargo de capitán y teniente, salió con gente al descu- 
brimiento de las Salinas, detrás de la cordillera nevada, y en aquella 
sazón el dicho Francisco de Villagrán. gobernador que hoy es, era pú- 
blico fué al descubrimiento del Lago, y sabe quel dicho descubrimiento 
quel dicho Pedro de Villagrán fizo sirvió muy mucho á S. M., y los 
naturales y españoles recibieron pro, etc. 

49. — A las cuarenta é nueve preguntas, dijo: queste testigo sabe y 
es público y notorio que en los términos de la Concebción se desver- 
gonzaron algunos naturales, y el <licho Gobernador Valdivia por su 
persona y c^n gente fué á apaciguar las provincias alteradas, y le ma- 
taron á él y á los que con él iban en la provincia de Tucapel, sin que- 
dar persona espafiol de los que con él fueron vivos; y esto es público y 
notorio, etc. 



VALtlIVlA Y ííUB COMlVANfckOa 



Uo 



provincias al dicho Pedro de Valdivia, y el diclio Pedro do Val- 
li^ia por su rnaese de campo al *livho '^omral Pedro de Villagrún, para 
que por su pei'sona y valor ficiesp járonte y trújese ííocorro á estas dichas 
provincias, etc. 

18. — A las dicí', y oelio |íreguiita8, dijo: qnoste testigo vido que tlícho 

l*e<lrodc Villagráii trujo áestafí dichas proviurúnH nuiclia^cijie é armas 

é caballos é otras cosas uesecaarías, y fué publico c iiutorio que á este 

reino ñto gran provecho para la susteuUuuóu y eimobleciniieutodél^ etc. 

lí*. — A tas diez y uoeve preguntas, chjo: t¡ntóle lustigii tiene \h\t 

cierto é no puciJc ser rueuos, sino quel dicho Pedro de Villagráii tieiese 

njudios gastos y flcspensas en híicer la dicha gente y traerla á este 

leiiio» porque en aquel tiempo cu el dicho reino <lol Perú valían caras 

latlus las más cosas nccéí^arias para hacer la tlicliu jornada, etc. 

20, — A las voiríte preguntas, dijo: queste testígt* sabe que para lle- 
gare! dicho general IVdro de Villagrán con la gente tpie trajo á estas 
ílichas pmviiicias, no podía ni j>udo dejar de padescer gnnides é into- 
kraUes trabajos, por ser* de grandes despoblados faltos de aguas y de 
ote cosas nescesarias para la sustentación humana, y tiene pt)r ciertu, 
[)or lo qiieste testigo conosce é ha conuscido del dicho Petlro de Villa- 
gmn^ que con su prudencia y valor faria el dicho camino dando buena 
wáen (mra que los soldados que consigo traía no padeseiesen ni los na- 
taralespohhiilos en el canuno, donde no pudo dejar de tener mudáis 
gUtt/ibaras y peleas, por ser los naturales belicosos y hal)er muerto an- 
tes muchos españoles. 

-h— Alas veinte é una preguntas, íliju: que lo que la pregunta dice 
es público é notorio, etc. 
22.— A las veinte é dos |a'egnntas, dijo: que ha oído decir lo que la 
reguntii dice por público é notorio, etc. 

2Í— A las veinte é tres pi*egunt4is, dijo: questc testigo tiene [ior tal 
fHJna al dicho Pedro de Villagr¿vii, eomn en la |>reguntii lo (Hce, y 
rrinfomje á eso entiende este testigo que le nubccdería como la pregun. 
lo dice» etc, 

5í4. — A las veinte o cuatro preguntas, dijo: que ia> la sabe, etc. 
26 y 26. — (No tienen coutestaeión). 

21, — A las veinte é siete prognutas, dijo: í|ue ha oído ileeir la conte- 
nido en la pregunUí por público é notiaio. 
2H y "ÍD. — (No tienen contestación). 



loo COLECCIÓN DK D0CUUKKT08 

y nombró caudillos para hacer Ja pelea y hizo muchos razonamientos, 
como muy servidor de S. M., á los españoles que consigo tenía para 
que sustentasen en servicio de S. M., y mediante el dicho Pedro de Vi- 
llagrán y su buen industria^ sabe este testigo y vido que la dicha ciudad 
se sustentó y no murieron los es[)añoles que en ella estjiban, etc. 

54. — A las cincuenta é cuatro preguntas, dijo: queste testigo vido 
que en todo el tiempo que la pregunta dice jamás se tuvo certidumbre 
del subaeso quel dicho Gobernador había tenido en socorrer la dicha 
ciudad, de questaban los soldados y vecinos de la dicha ciudad Impe- 
rial trabajados y aflcgidos, y este testigo vido quel dicho Pedro de Vi- 
llagrán no tuvo alteracnón en su ánimo, antes se desvelaba y trabajaba 
en dosha3or pucaraes y fuertes que los naturales les hacían para venir 
sjbre ella, y en esto el dicho Pedro de VMllagrán sirvió como buen ca- 
pitiin y vasallo de S. M., etc. 

r>5. — A las cincuenta y cinco preguntas, dijo: queste testigo vido quel 
dicho Pedro de V¡lla;.jrán tuvo nueva cómo los naturales rebelados ha- 
bían desbaratiido al dicho señor Gobernador junto á la provincia de 
Arauco y le habían muert ) muchos españoles y su pereona, y otros ha- 
bían escapado della heridos y con mucho trabajo, y ansí se entendía 
ea la dicha ciudaJ que había habido algund mal subceso en los espa- 
ñoles, porque los diclios iiaturales siempre sobrepujaban en desver' 
güenzas y alteraciones, etc. 

oG. — A las cincu3nta y sois preguntas, dijo: queste testigo vido quel 
dioho Pedro de Villa?rá:i de ordinario exhortaba á los indios y solda- 
d )S que en la dicha ciudad había á que en la sustentación de la dicha 
ciudad ficiesen lo que eran obligados al servicio de S. M., y este testigo 
vido que todos tenían y tavieron deseo de lo ansí hacer, como lo fi- 
cieron. 

57.-— A las cincuenta é siete preguntas, dijo: queste testigo, á la sazón 
que lo susOvlicho fué y pasó ansí como en la pregunta dice y como en 
ella S3 contiene, por ser ansí público y notorio, se quedó en la dicha 
ciudad Imperial, por ser alcalde por S. M. y con la demás gente que 
quedaba, etc. 

58. — A las cincuenta é ocho preguntas, dijo: queste testigo vido quel 
dicho Pedro de Villagrán salió con soldados muchas é deversas veces, 
de d;a y de noche, por los términos de la ciudad á desbaratar los natu- 
rales questaban en paciuaes y fuertes y en montes y otras partes, á los 



tALmVIA T SUS COMPAÑEROS 101 

cUAles desbarató y fué causa para que los españoles tuviesen algund 
descanso, porque siempre padecían inseparable trabajo, y ansí fué pú- 
blico é notorio en aquella sazón, etc. 

59. — A las cincuenta é nueve preguntas, dijo: que todo lo que la pre- 
gunta dice es y pasó por público y notorio entre todos los que con el 
dicho Pedro de Villagrán fueron, y este testigo vido salir y volver heri- 
dos muchos dellos, porqueste testigo, como dicho tiene, se quedaba en 
la dicha ciudad con el dicho cargo; y esto dijo della, etc. 

60. — A las sesenta preguntas, dijo que dice lo que dicho tiene en las 
preguntas antes desta, y queste testigo, como dicho tiene, vido al dicho 
Pedro de Villagrán salió nnichas veces con gente á muchas rotas de 
pucaraes y fuertes de indios, y sabe y fué público que siempre, antes 
y después tuvo buen subceso en todo aquello que emprendió en la sus- 
tentación de la dicha ciudad y pacificación de los dichos naturales; y 
esto es público y notorio, etc. 

61. — A las .sesenta y una preguntas, dijo: queste testigo sabe y vido 
que, vuelto el dicho Pedro de Villagrán del desbarato de los dichos pu- 
caraes y ftiertes, vino á la dicha ciudad Imperial, donde fué recebido 
por los soldados y vecinos que en la sustentación de la dicha ciudad 
estaban, con mucho contento y alegría; y sabe y vido que dende a poco 
que llegó tuvo nueva cómo en la dicha laguna estaba mucha cantidad 
de gente, y salió de la dicha ciudad al desbarate della con nmchos sol- 
dados, llevando muchas canoas por el río hasta ponellas en el desagua- 
dero, y aquesüís y este aviso y cuidado sabe este testigo quel dicho 
Pedro de Villagrán tuvo por el mucho cuidado que tenía de proveer en 
las cosas necesarias de la guerra, etc. 

62. — A las sesenta y dos preguntas, dijo: queste testigo no fué la di- 
cha jomada con el dicho Pedro de Villagrán, mas de que por público 
y notorio todo lo que la pregunta dice oyó á las personas que con el di- 
cho Pedro de Villagi'án fueron y volvieron, etc. 

63.— A las sesenta y tres preguntas, dijo: que lo que la pregimta dice 
fué público y notorio en la dicha ciudad Imperial, como es público y 
notorio, etc. 

64. — A las sesenta y cuatro preguntas, dijo: queste testigo vido que, 
vuelto el dicho Pedro de Villagrán de lo que la preguntti arriba dice, 
tornó á salir con soldados fuera de la dicha ciudad, y fué público y no- 
torio que fizo lo que la pregunta dice, y padeció muchos trabajos y 



102 COLECCIÓN DB DOCÜHENTÓft 

desbarates de fuertes y otras cosas que fizo contra los dichos naturales; 
y esto dijo della, etc. 

66. — A las sesenta y cinco preguntas, dijo: queste testigo vido quel 
dicho Pedro de Villagrán, de la manera que la pregunta dice, salió con 
doce hombres á la ciudad de Valdivia á consolar y animar á los que en 
la dicha ciudad estaban y en la sustentación della, y vido que volvió á 
la dicha ciudad de la Imperial, donde fué público ó notorio que fizo 
todo lo que la pregunta dice, etc. 

66. — A las sesenta y seis preguntas, dijo: queste testigo sabe quel 
dicho Pedro de Villagrán siempre anduvo é andaba ocupado en el ser- 
vicio de S. M., sin descansar ningund momento, porque ansí era y fué 
menester, ansí porque de ordinario había armas y nuevas de naturales 
que [estaban] juntados en fuertes y escuadrones; y esto dijo desta pre- 
gunta, etc. 

67. — A las sesenta y siete preguntas, dijo: queste testigo vido que por 
orden del dicho Pedro de Villagrán salieron dos vecinos de la dicha 
ciudad Imperial para embarcarse en el puerto* de la ciudad de Valdivia 
y dar aviso al señor gobernador Francisco de Villagrán de lo que había 
en la tierra, porque por relación de los naturales se sabia que se había 
retirado la gente y vecinos de la dicha ciudad de la Concepción por 
temor de los dichos naturales rebelados; y esto sabe, etc. 

68. — A las sesenta y ocho pregunti\s, dijo: queste testigo vido en la 
dicha ciudad Imperial hacer regocijos con la venida de los uiensageros 
quel dicho Pedro de Villagrán había enviado por tener nueva que los 
de la dicha ciudad de la Concebción se habían retirado sin daño de los 
naturales, y sabe é vido quel dicho general Pedro de Villagrán trabajó 
con término de caballero capitán el tiempo que la pregunta dice; y esto 
dijo desta pregunta, etc. 

69. — A la sesenta é nueve preguntas, dijo: queste testigo vido y sabe 
que por la buena orden de guerra y ánimo de la valentía del dicho Pe- 
dro de Villagrán muchos de los dichos naturales vinieron de paz y sir- 
vieron á los dichos españoles y otros se fueron á tas provincias de Arañ- 
en, tierra de belicosos naturales, y que hasta hoy no se entiende dellos 
tener entera paz, por ser tan belicosos, y ansimesmo sabe y es notorio 
que en todo el reino ningund capitán ha hecho ventaja al dicho gene- 
ral Pedro de Villagrán en lo que le ha sido encomendado en nombre de 
S. M., etc. 



VALDIVIA Y 8Ü8 COMPAKKROS 



D9 



ciuilaJ 



50. — Alas cincueiita pi'egunlaíí, lÜjo: tjiie^te Instigo vido y es pübli- 
co y notono que, por la Tinierte del dicho tTobernador, todos los iiatu- 
ralo!* de \m provincííis do Araueo y IVnco y otras muchas úosie reino, 
se nlteraron, trataron y trataban la muertas de los españoles, y, estando 
deiasiinrte que la pregunta dice, y el dicho Pedro de Villagrán en el 
dicho descubrimiento, fué enviado ú llamar pot* el cabildo do la dit*lia 
ciudad Imperial, y vino á su llamado, etc, 
5b— A las cincuenta é una pregunU^s, dijo: que la sabe como en ella 
üeiie, porqueste testigo» como dicho tiene, vido que. llegado el di- 
Pedro de Villagrán á la tlicha ciudad luiperial, y sabido lo que ha- 
bla sulícedido, envió á decir á los vecinos y jíobladores de la Villarrica, 
se viniesen con sus armas é caballos á la diclia ciudad Imperial, para 
que, jautos, pudiesen mejor resistir á los naturales, y dio aviso de todo 
losubccdido antes é de la muerte del dicho Gobertiador al dicho Fran- 
cisco de Villagráiij que en el dicho descubrimiento estaba, etc. 

52.— A las cincuenta (* dos preguntas, dijo: que la sabe como en ella 
secuntiene, porqueste testigo vido quel dicho Francisco de Villagrán, 
gobenuidor, vino al soct)rro que se le pedía por el <l¡cho Pedio de Vi- 
tlagruu y cabildo de la dicha ciudad Ijnperial, y llegado y sabido la 
neaeesidad que tenía la ciuda<l de la Coneolxíióu de socorro de gente, 
pAsó á la dicha ciudad el dicho Francisco de Villagrán, y llegado el di- 
cho Pedro de Villagrán en la dicha ciudad de la Imperial con hasta 
ciento y cincuenta hond>ros, en gran peligro y aprieto, porque los na- 
lürales comarcanos eran mueliosy estaban muy desvergínrAudos y alte- 
aos, i cuya causa el dicho Pe4ro de \'illagrán y los que con él esta- 
ban, pasaron intolerables trabajos» ansí en correrlas como en desfacer 
Diícaraes y fuertes y asaltos que daban en los dichos naturales por des- 
a(»erlos y asegurar sus vidas, y esto es públii!<> y notorio, 3^ ansimesmo 
I dicho Pedro de Villagrán hizo todo lo que era obligado á buen capi- 

y vusallo de 8. M,, etc, 
63. — A las cincuenta é tres preguntas, dijo: queste testigo vido que, 
lido el dicho gobernador Francisco do Mllagrán al socorro de la dicha 
nadad de la Coneebeión, los naturales comarcíanos á la tUcha ciudad so 
vergonzaron de toílo punto, de uú ijianera que los españoles no te- 
n más i]uel circuito de la dicha ciudad , y visto por el dicho general 
dro de Villagráu la nescesidad en questaban, fortaleció la dicha ciu- 
,d y ñzo muchos fosos y cavas alredetlor della y hizo alarde de gente 



104 COLECCIÓN DB D0GUMBNT08 

Villagrán por celoso del servicio de S. M., lo pospuso todo y fizo mu- i 

chos gastos en lo questá dicho, etc. I 

80. — A las ochenta preguntas, dijo: queste testigo sabe lo que la pre- ¡ 

gunta dice, porque como personas vasallos deS. M., y que le han servi- 
do, tienen los indios de repartimiento quel dicho Pedro de Villagrán te- 
nía, y estas personas les ha visto sustentar casa, etc. 

81. — (No tiene contestación.) ¡ 

82. — A las ochenta é dos preguntas, dijo: queste testigo ha visto de ¡ 

un año á esta parte, poco más ó menos, entrar el dicho general Pedro ; 

de Villagrán en este reino con gente, armas é caballos, en lo cual no i 

pudo dejar de gastar muchos pesos de oro, y ansí es público é notorio, I 

etcétera. 

83. — A las ochenta é tres preguntas, dijo: que dice lo que dicho tie- | 

ne en las preguntas antes desta, en las cuales y en todas ellas se afirma 
y retifica, é ques la verdad para el juramento que fizo, y firmólo de su 
nombre. — Antonio Tarahajano. — Ante mí. — Nicolás de Gárnica, escri- 
bano público ó de cabildo. | 

El dicho Antonio de Torres, estante en esta ciudad de Santiago, tes- ' 

tigo i)resentado por parte del dicho general Pedro de Villagrán, el cual ¡ 

habiendo jurado en forma segund derecho, y siendo preguntado por ¡ 

las preguntas del dicho interrogatorio para en que fué presentado por 
testigo, dijo é depuso lo siguiente: 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conoce al dicho general Pedro 
de Villagrán, de catorce años, poco más ó menos tiempo, é al dicho fis- 
cal en esta causa nombrado, etc. 

Preguntado por las preguntas generales, dijo: ques de edad de treinta 
afios, más ó menos, é que no concurren en él nenguna de las calidades . 
que se contienen en las preguntas que le fueron fechas, etc. 

2 á la 16. — (No tienen contestación). 

17. — A las diez é siete preguntas, dijo: sabe ser verdad el nombra- 
miento que la pregunta dice, haber fecho en el dicho gobernador don 
Pedro de Valdivia, que sea en gloria, el dicho Presidente Gasea, porque 
ansí fué público é notorio, demás queste testigo vio aprrgonar las pro- 
visiones dello en la ciudad de Cuzco é ansí vio que como tal Goberna- 
dor proveyó por su capitán para que con gente y socorro viniese á es- 
tas provincias al capitán Juan Jufré, é que después veniendo la 
dicha jornada el dicho capitán Juan Jufré con los soldados y gente 



Valdivia y sus compañeros 105 

que traía, uno de los ciinles era este testigo, vio llegar allí al dicho Pe- 
dro de Villagra con gente, que ansimesmo venía á esta tierra y al so- 
corro della, el cual venia con voz y notoriedad común do maese de 
campo desta gobernación é que le vía nombrar por tal el dicho Gober- 
nador; y esto dijo della, etc. 

18. — A las diez é ocho preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene 
en la pregunta antes desta, y que en lo demás sabe ser verdad que des- 
pués que entró en esta tierra el socorro quel dicho Juan Jufré me- 
tió en ella y el dicho Pedro do Villagrán ni nías ni menos dende ade- 
lante fstas provincias fueron en la ampliación que la pregunta dice; y 
esto dijo della, etc. 

19. — A las diez é nueve preguntas, dijo: que lo que della sabe es que 
á la sazón que la pregunta dice, como dicho tiene, este testigo vio en- 
trar en esta tierra al dicho general Pedro de Villagrán bien aderezado 
y pertrechado de caballos ó armas, é su persona muy en orden de caba- 
llero hijodalgo, é que ansí por esto como por la carestía que este tes- 
tigo había dejado á la dicha sazón en los dichos reinos del Perú, es 
cierto quel dicho general Pedro de Villagrán no podía dejar de gastar 
cantidad de pesos de oro en la dicha jornada; y esto dijo della, etc. 

20. — A las veinte preguntas, dijo: que lo que della sabe es este tes- 
tigo, como dicho tiene, vino á esta tierra con el dicho capitán Juan 
Jufré por tierra é por el camino quel dicho Pedro de Villagrán había 
y debió traer, el cual sabe es tan fatigoso e trabajoso cuanto la pregun- 
ta dice, ó que ansí por esto como por el trabajo con que vio entrar al 
dicho general Pedro de Villagrán ó á los que con él venían en el dicho 
valle de Copiapó, entiende este testigo que se pasaría el trabajo que la 
pregunta dice, ansí el dicho Pedro de Villagrán como la gente que con 
él venía, etc. 

21. — A las veinte é una preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene 
en las preguntas antes desta, é sabe é vio que á la sazón quel dicho ca- 
pitán Juan Jufré llegó al dicho valle de Copiapó y este testigo con 
él, el dicho valle estaba de la condición que la pregunta dice, porque 
estaban en el campo tendidos los muertos que poco antes los naturales 
del habían muerto, y que al cabo de quince ó veinte días, poco más, lle- 
gó el dicho general Pedro de Villagrán, que entiende este testigo sería 
á un tiempo; y esto dijo della, etc. 

22. — A las veinte é dos preguntas, dijo: que lo que della sabe es que 



102 COLECCIÓN DB DOCÜHENTÓft 

desbarates de fuertes y otras cosas que fizo contra los dichos naturales; 
y esto dijo della, etc. 

65. — A las sesenta y cinco preguntas, dijo: queste testigo vido quel 
dicho Pedro de Villagrán, de la manera que la pregunta dice, salió con 
doce hombres á la ciudad de Valdivia á consolar y animar á los que en 
la dicha ciudad estaban y en la sustentación della, y vido que volvió á 
la dicha ciudad de la Imperial, donde fué público ó notorio que fizo 
todo lo que la pregunta dice, etc. 

66. — A las sesenta y seis preguntas, dijo: queste testigo sabe quel 
dicho Pedro de Villagrán siempre anduvo ó andaba ocupado en el ser- 
vicio de S. M., sin descansar ningund momento, porque ansí era y fué 
menester, ansí porque de ordinario había armas y nuevas de naturales 
que [estíiban] juntados en fuertes y escuadrones; y esto dijo desta pre- 
gunta, etc. 

67. — A las sesenta y siete preguntas, dijo: queste testigo vido que por 
orden del dicho Pedro de Villagrán salieron dos vecinos de la dicha 
ciudad Imperial para embarcarse en el puertode la ciudad de Valdivia 
y dar aviso al señor gobernador Francisco de Villagrán de lo que había 
en la tierra, porque por relación de los naturales se sabia que se había 
retirado la gente y vecinos de la dicha ciudad de la Concepción por 
temor de los dichos naturales rebelados; y esto sabe, etc. 

68. — A las sesenta y ocho preguntas, dijo: queste testigo vido en la 
dicha ciudad Imperial hacer regocijos con la venida de los mensageros 
quel dicho Pedro de Villagrán había enviado por tener nueva que los 
de la dicha ciudad de la Concebción se habían retirado sin daño de los 
naturales, y sabe é vido quel dicho general Pedro de Villagrán trabajó 
con término de caballero capitán el tiempo que la pregunta dice; y esto 
dijo desta pregunta, etc. 

69. — A la sesenta é nueve preguntas, dijo: queste testigo vido y sabe 
que por la buena orden de guerra y ánimo de la valentía del dicho Pe- 
dro de Villagrán muchos de los dichos naturales vinieron de paz y sir- 
vieron á los dichos españoles y otros se fueron á las provincias de Arañ- 
en, tierra de belicosos naturales, y que hasta hoy no se entiende dellos 
tener entera paz, por ser tan belicosos, y ansimesmo sabe y es notorio 
que en todo el reino ningund capitán ha hecho ventaja al dicho gene- 
ral Pedro de Villagrán en lo que le ha sido encomendado en nombre de 
S. M., etc. 



"^ Valbivia y fus compank-hob 



103 



I— A la^ setent*! pregunüis. flijo: qiiestu tostiji^o vitlo f|iiesUuKlo la 
dicha ciudad Imperial en ol estado que In pregunta Jii'riba í1íü<í, llt?g<j á 
«Da el señor Gobernador que hoy es con riontn é eincnonta liombreh, 

más ó menos, de que la diclm ciudad y lo*< (pie en vWn estaban iv- 
cebieron el contento que la pregunta dice, etc. 

11. — A las setenta y una preí^ontas, dijí>: (pieste tontito vido qutd 
(lidio Pedro de Villagráu salió de la ciudad Imperial á laicer lu que la 
pregunta dice, y fué público é notorio liacer lo que la pregunta dice, 
etdtera. 

T2.— A las setentíi é dos preguntas, ilijo: questc te*ítigo vidú qnel di- 
dio Pedro de Vil lagrán traía consigo gran cantidad du yamicunaí?, y 
anbe que si le sirvieran en las mina?, le Siiearírm mucbo oro, lo cual el 
ilicho Pedro de Vilkgrán no fixo por el gran provecho que bacían en 
aüílnr en la pacificación de las dichas provincias con el dicho Pedro do 

Fyilliigrán, etc, 
T3,— A las setenta é tres [a^egnutai^, dijo: que no la «abe ponpic no se 
hnltó en la dicha ciudad, eto. 

"4.— A las setenta é cuatro preguntas, dijo: qiiesta testigo, como dí- 
dm tiene, ha vÍ!^to qnel dicho general Peilro de Villagrán en todo lo 
íltielm hecho y us<ido, ansí conjo eafátan conjo de inaese do campo é 
justicia, ha hecho lo que buen vasallo de S. M. es obligatlo y celoso de 
su real servicio, y anmmesmn ha visto que ba tenido casa poblada y 
uiüclms armas é caballos y soldaílos en ella é criados, y es ciertí^ que no 
puede haber dejado de gastar gran cantidad de pesos tle oro, etc, 

75. — A las setenta é cinco preguntas, dijo: queste testigo vido quei 
dicho Pedro de Villagrán fué á la ciudad de los Reyes é le oyó decir 
que if>a á lo que la pregunta dice, y ansí ora pnldico é notorio, etc. 

7*V--A las setenta y seis preguntas, dijo: que no la sabe, mas de íia- 
herla oido decir, etc. 

71 — A las setenta y siete |>reguntas, dijo: qiieste testigo sabe que al 
dicho «eftor gobernador Francisco de Mllagrán vino provisión real de 
jiiííticia mayor destas provincias, etc. 

78. — A 1h9 setenta é ocho preguntas, dijo *pie no la Sídie, etc. 
9. — A las setenta é nuevo preguntas, <l¡jo: que sabe quel dicho ge- 
norul Pedro de Villagrán tenía en esta dicha ciudad un rí'[iartim¡ento 
de indios é otros eu hi dicluí ciudad imperial, (jueera público eran má¿i 
fie (piince mil indios, é este testigo sidie, por tener al rlicho Pedro de 



108 COLECCIÓN DE U0CUMKNT06 

de VillAgran dio nniy buena cuenta, siendo tenido y estimado por tal 
persona como la pregunta dice, y ansiniesino sabe y es público y 
notorio quel dicho Pedro de Villngrán hizo niuchos gnstos y expensas 
de su hacienda para la dicha jornada; y esto es púbhco y noto- 
rio, etc. 

32. — A las treintíi é dos preguntas, dijo: queste testigo vido que, lle- 
gado el dicho Gobernador é gente que consigo llevaba, junto al río de 
Bio-Bío, gran suma de naturales, en escuadras, con los términos que la 
prcguiíta dice, vinieron sobre el dicho Gobernador, y por ser t'inta la 
multitud de naturales, fué la guazábara muy peligrosa é reñida, donde 
este testigo vido quel dicho Pedro de Villagrán. ansí por su perscna 
como por su industria é consejo, sirvió muy mucho á S. M. é fué mu- 
cha parte para que los dichos naturales fuesen desbarattidos, como se 
desbarataron, quedando su persona muy herida y la mayor parte de los 
españoles que pelearon con los dichos naturales; y esto es ansí muy 
público é notorio, y este testigo, como persona que en ello se halló, sa- 
be ser y ])asar ansí lo que la pregunta dice. etc. 

33. — A las treinta é tres preguntáis, dijo: queste testigo vido ser é pa- 
sar lo que la pregunta dice, por queste testigo vido que por orden del 
dicho Pedro de Villítgrán se hizo el dicho fuerte que la pregunüi dice, 
ques donde hoy está poblada la dicha ciudad de la Concebción. donde 
vido quel dicho Pedro de Villagi-án y los que con él estiiban trabajaron 
muy mucho en hacer el dicho fuerte con sus personas, y este testigo 
vido y se halló en ello, etc. 

34. — A las treinta é cuatro preguntas, dijo: queste testigo vido hecho 
el dicho fuerte, como la pregunta antes desta dice, que un día, á medio 
(lía, vinieron sobre él grand cantidad de naturales, que cubrían mucha 
parte del campo cercano, donde el dicho Gobernador Valdivia proveyó 
que estuviesen los españoles dentro del fuerte, é importunado por el 
dicho Pedro de Villagrán se abrieron las puertas del dicho fuerte y al 
dicho Pedro de Villagi'án dijo el dicho Gobernador que hiciese y orde- 
nase lo que le paresciese, y el dicho Pedro de Villagrán tomó gente con- 
sigo y salió á lo llano junto al dicho fuerte, y dando con su ánimo varo- 
nil en los dichos naturales é animándose los demás que en el dicho 
fuerte quedaron, pelearon valerosamente, como dicho tiene, á cuya 
causa los dichos naturales fueron desl)arat¿idos, y se entendió entre to- 
dos los españoles que Nuestro Señor había usado de misericordia con 





Valdivia y svb compañkros 



ffiie tffiifTtino de los cuíilos em este testigo, v¡6 We^nv uWIhI diclio Pe- 
tiro de Villa<jra con gfiiie, que niisiiiiesnio voiiíii á esta tierra y íil so- 
corro della, el cual venÍH cun voz y notorieilacl coniüti ríe inaese de 
ciimpn desta gobenincióii t' que le vía nombrar pnr Inl v.l diclio Gober- 
nador; y esto dijo dclla, etc. 

18. — A las diez é ocho preguntas, dijo: que diere lo que dicho tieno 
en Ih pregunta antes desta, y que en lo tlertuis sabe ser verdad que des- 
|mé$ que entró en esta tierra el socorro quel didio Juan Jufré me- 
tióeii t41a y el dielio Pedro «It* Villagrán ni más ni menos dende íule- 
laiiterstaa provincias fueron en ¡a ampliación que la pregunta dice; y 
tfsta dijo della, etc. 

19.— A las diez e nueve preguntas, dijo: que lo que della sabe es que 
íiksay.ón que la preginita dice, como dicho tic-'ne, este testigo viá en- 
trar en eata tierra al diebo gcncnd Pedro do Villagrán bien aderezado 
y pertrechado de caballos e armas, é su persona uiuy en orden de caba- 
llea hijodalgo, c que ansí por esto como por la carestía que este t^&* 
tip) había dejado á la dicha sazón en los dichos reiriñs del Perú, es 
picrtfiquel dicho general Pedro do Villagrán no podía dejar de gastar 
cantidad de pesos de oro cu V\ dicha ji^rnadíi; y csttí dijo della, etc. 

20.— A las veinte pregnntJis, dijo: qvic lo que della sabe es este teS' 
^P», íioino dicho tiene, vino a esta tierra con el dicluj cíq>itíin Juan 
tóní por tierra e por el camino quel dicho Pedro de Villagrán lial)ía 

I'lebiú traer, el cual sabe es tan fatigoso c tralnijoso cuanto la [»rcgun- 
idice, é tjue ansí por esto como por el trabajo con que vio entrar al 
Wio general Pedro de Villagrán e á los que con él venían en el dicho 
Wkde tíopiapó. entiende este testigo que se pasaría el trabajo que la 
í^pnla dice, ansí el dicho Pedro de Villagrán como la gente que con 
ífl venía, etc. 

21— A las veinte c una preguntas, dijo: que <lice lo (jue dicho tiene 
^ü h$ preguntas antes desta ^ é sabe é vio que a la saz/m quel dicho ca- 
pitón Juan Jufré llegó al dicho valle tle Copiapó y este testigo con 
í?l. el dicho valle estaba de la condición que la pregmita dice, porque 
©ítiihan cu el campo tendid'»s Ins muertos que poco antes los natumles 
del haíiian nmerto» y que al calm de quince ó veinte días, poco máí?, lie- 
gá el dicho general Pedro de Villagrán, ipie entiende este testigo sería 
é un tiempo; y esto dijo della, etc. 

*J2, — A la» veinte é dos preguntas, dijf»: que \o que della sabe es que 



d^^ 



lio COLECCIÓN D£ DOCUMENTOS 

ron juntos las provincias de Árauco é Tucapel. gente tan belicosa, como 
es notorio, porque al presento están mucha parte rebelados, donde, ha- 
biendo algunas guazábaras, llegaron á los términos de la dicha ciudad 
Imperial, donde hoy está poblada, en todo lo cual vido este testigo quel 
dicho general Pedro de Villagrán hizo por su pereona é industria todo 
lo que buen capitán y vasallo de S. M. era obligado; y esto dijo dalla, 
etcétera. 

40. — A las cuarenta preguntas, dijo: queste testigo vido que en la 
parte que en la pregunta dice, los naturales dieron al dicho Goberna- 
dor muchas guazábaras y rencuentrros, donde, ansí, por la valentía co- 
mo por la prudencia del dicho Pedro de Villngrán los dichos naturales 
fueron desbaratados sieuipre, y el dicho Pedro de Villagrán procuraba 
que no se ficiese crueldad con ellos, é á los que tomaba presos predica- 
ba é decía las cosas de nuestra santa fee católica, y que para ensefiárseli s 
y facelles buenos tratamientos venía el dicho Gobernador á poblar en 
sus tierras; y esto dijo desta pregimta, etc. 

41. — A las cuarenta é una preguntas dijo: que sabe ser verdad lo en 
la pregunta contenido, porqueste testigo fué uno de los que quedaron 
en el dicho sitio, fuerte y lugar que la pregunta dice, en donde vio ser 
y pasar lo que en ella se declara, y ansimesmo, quel dicho Pedro de 
Villagrán tuvo en la pacificación de la dicha tierra el trabajo é término 
que la pregunta declara, en la cual sirvió muy mucho á S. M.; y esto 
dijo della, etc. 

42. — A las cuarenta é dos preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 
la pregunta contenido, porque á la sazón que la pregunta dice, este tes- 
tigo vio que de la del dicho fuerte el dicho Pedro de Villagrán fizo la 
jornada que la pregimta dice, y este testigo fué con él á ella, en donde 
vio que se consiguió el efeto que en la pregunta se contiene, é que los 
dichos naturales los puso de paz; y esto dijo de ella. 

43. — ^A las cuarenta é tres preguntas, dijo: que lo que della sabe es 
que después de haber puesto de paz el dicho Pedro de Villagrán la di- 
cha tierra, como dicho tiene en la pregunta antes desta, vio que vino 
de la dicha ciudad de la Concebción el dicho Gobernudor y se junto con 
el dicho Pedro de V^illugrán, y juntos, después de haber andado en la 
conquista y visita de las provincias comarcanas á la dicha ciudad Im- 
perial, como son las de Valdivia y Villarica, pobló la dicha ciudad Im- 
perial, donde fizo los vecinos que la pregunta dice, con tan espléndidos 



VALDIVIA Y 8US COMPANKHOS 



WJ 



ellos |>ara que 110 fuesen ninert<is ile los dicliosiiatnniles, pnr ser Uintos, 
_oomo tliclio tiene, etc. 

^35.— A las treinta é dnco prt*guntíi.«, dij»»: qneate testigo vido lo que 
Ta pregunta dice, porque estovo presente íd tiempo quel díelio Pedro 
íle Villagrán, por ninndiido del dieho (iobernadnr, solió a lo que la pre- 
Hmlíi íliee. por quuíste testigo fué uno de los que con él salieron y vi do 
quel lucho Pedro de \'illíigrán usixIju erm los dichos naturales que h\ 
pregiíiita dice, en lo cual estuvo seis ó siete meses mudándose los espa- 
fiolís lie veinte á veinte días, eonin la [Mvgünta dice, íjonde se pasaron 
y |jttileoieron muchos trabajos, ansí de hmnljres como de lluvias, por ser 
en medio del invierno, ete. 

36.^A las treinta y seis |)reguntas, dijo: qneste testigo vido que, 

I mello el dicho Pedro de Viliagnin de lo que la pregunta dice antes 

íesti, vido quel tlielio ÍTulK*rnad(>r, donde estaba el dielití fuerte pol>ló 

kciu<!ad de la Conceheión, donrle hijio tnuclios vecinos y les dio muy 

! principales repartimientos, y fué y ha sidu y es una du las principales 

durlndes deate reino, donde vido que en la población y sustentación y 

pacificación delia el didio general Pedro de X'^íllagran liizo toflo aquellf»- 

que buen capit^in era obligado, etc. 

37.— A las treinta é siet^ preguntas, dijo: queste testigo» vido que fe- 

\h que la pregunta dice, el dicho Gobernador envió á esta ciudad 

^tldicljó Pedro de Vilhigrún por gente y otras cosas nescesarias para la 

Ifuerra, las cuales este testigo vido quel dicho Pedro de Villagrán trujo 

^ílfl dicha ciudad de la Cuneebción, é no pudo tlejar de padecer y t4Hier 

«ndes trabajos el dicho Pedro tle Villítgrán; y esto m lo que Bal>e de 

pregunta, etc. 

L — A las treinta é ocho preguntas, dijo: q\ie la sabe como en ella 

outíeiie, por queste testigo fué en compañía del dicho l^eclro de \'i- 

!iin al descubrimiento de las dichas provincias de Augol y la Impe- 

, que en la dicha sazón se descubrió, por queste testigo fue uno de 

I que en lo susodicho se haltaron, y vido quel dicho Pedro de Viüa- 

ri, en la ilieha jornada, andaba enfcruio é hacía lo que era (j1 digado 

I servicio de 8. M. 

39. — A las treinüx é nueve preguntáis, dijo: queste testigo vido todo 
I que la pregunta dice, ser y pasar couny en ella se contiene, porqueste 
\ndo quel dieho Gobernado.* Valílivia, que sea en gloria, se jun- 
el dicho PjJro de Viüagr.ui pasailo el río tle Bio-Iiío é atravesu- 



lio COLECCIÓN D£ POCÜMENTOB 

ron juntos las provincias de Araueo ó Tucapel. gente tan belicosa, como 
es notorio, porque al presento están mucha pnrte rebelados, donde, ha- 
biendo algunas guazábaras, llegaron á los términos de la dicha ciudad 
Imperial, donde hoy está poblada, en todo lo cual vido este testigo quel 
dicho general Pedro de Villagrán hizo por su persona é industria todo 
lo que buen capitán y vasallo de S. M. era obligado; y esto dijo della, 
etcétera. 

40. — A las cuarenta preguntas, dijo: queste testigo vido que en la 
parte que en la pregunta dice, los naturales dieron al dicho Goberna- 
dor muchas guazábaras y rencuentrros, donde, ansí, por la valentía co- 
mo por la prudencia del dicho Pedro de Villagrán los dichos naturales 
fueron desbaratados siempre, y el dicho Pedro de Villagrán ¡rrocuraba 
que no se fíciese crueldad con ellos, é á los que tomaba presos predica- 
ba é decía las cosas de nuestra santa fee católica, y que para enseñársela s 
y facelles buenos tratamientos venia el dicho Gobernador á poblar en 
sus tierras; y esto dijo desta pregunta, etc. 

41 . — A las cuarenta é una preguntas dijo: que sabe ser verdad lo en 
la pregunta contenido, porqueste testigo fué uno de los que quedaron 
en el dicho sitio, fuerte y lugar que la pregunta dice, en donde vio ser 
y pasar lo que en ella se declara, y ansimesmo, quel dicho Pedro de 
Villagrán tuvo en la pacificación de la dicha tierra el trabajo é término 
que la pregunta declara, en la cual sirvió muy mucho á S. M.; y esto 
dijo della, etc. 

42. — A las cuarenta é dos preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 
la pregunta contenido, porque á la sazón que la pregunta dice, este tes- 
tigo vio que de la del dicho fuerte el dicho Pedro de Villagrán fizo la 
jornada que la pregimta dice, y este testigo fué con él á ella, en donde 
vio que se consiguió el efeto que en la pregunta se contiene, é que los 
dichos naturales los puso do paz; y esto dijo de ella. 

43. — A las cuarenta é tres preguntas, dijo: que lo que della sabe es 
que después de haber puesto de paz el dicho Pedro de Villagrán la di- 
cha tierra, como dicho tiene en la pregunta antes desta, vio que vino 
de la dicha ciudad de la Concebeión el dicho Gobernudor y se juntó con 
el dicho Pedro de Villagrán, y juntos, después de haber andado en la 
conquista y visita de las provincias comarcanas á la dicha ciudad Im- 
perial, como son las de Valdivia y Villarica, pobló la dicha ciudad Im- 
perial, donde fizo los vecinos que la pregunta dice, con tan espléndidos 



VALDIVIA Y HUS COMPANKHOB 



111 



repartimientos cuanto en día se derlara, y que snbe qwe en la tierra 
qiiol diclio genenil Pedro de Villagrán conqnisto y apaeiguó durante el 
iiuseiicia del dieho Gobernador, fjne í«ea en gloria^ están poblados los 
pueblos que Ift pregunta dice, en donde e^tán rennnienulos los solda- 
ilmx vecinos que en la preguntti ^e contiene, poco más ó iiienos, y esto 
(lijo tfella» etc. 

^h 44, — A las cuarentjv é cuatro preguntas, dijo: que cosa publica é no- 
loriHes en toda cstii tierra hidicr pasutlo lo que la pregunta dice, pero 
qnt»ste testigo no lo oyó á las pro]níis persoiut>i que la jaegunta decía- 
la; y esto dijo della, ete. 

46* — A las cuarenta é cinco preguntan?, dijo: que sabe ser verdad que 
en la dicba ciudad Itiqíeriat el diclio Gol)ernador, (|ue sea en gloria, dio 
al dicho Pedro <le Villagrán, por atención de lo que la pregunta dice, 
unirjiíy oopiuso repartimiento é dv muy nuicbos indios, é que ansinief?- 
mo sabe que para facer la semejante ruerced é otra que más crecida 
fuern, hal>{a merecer y fiervicios en el diclio Pedru de X'illagrán, etc. 

4G, — A las cuarenta e seis |>rcginita8, dijo: que sabe ser verdad quel 
dicho Pedro de Villagnin luzo la j^Jinnda que la pregunta dicn é con la 
geule de á caballo que en su compañía llovó, el cual llegó adonde el 
diclio Gobernador estaba alojado, que era ribera del dicbo río de la ciu-. 
dad fie Valdivia, y que en general se recibió contento crm su venida, é 
quenabe en ello sirvió muy inuclio á S. ^f., ponjuc íué á buen tiempo 
la joraaila y socorro quel dicbo general Pedro de Villagríin bizo á la 
dicha aassón; y esto dijo ilella, etc, 

41— A las cuarenta ó siete preguntíis, dijo: que sabe ser verdad que 

íe?<puós de buber llegado adonde vi dicbo Gol>crnador e.stjd)a, el diebo 

Pedm lie Villagrán, como dicbo tiene cu la pregunta antes desta, el di- 

• cbo Gobernador, que seJí en gloi^ia, pobló la didia ciudad de Valdivia, 

Éí! la tatai. durante el tiempo que alli estuvo el dicbo Pedro de Villa- 

|?Mn, usó de las cosas tocantes al ejercicio de su cargo do maese de 

nipo, ^ que. durante esto, sicnq^rebubo quietud en la (bctia ciutlad; y 

I rlijo della, etc. 

48. — A las cuarenta e ocbo pregiuitas, dijo: (ivie lo que della salie es 

fjUe, ef^tiindo e?íte testigo a la diclia sazón que la (iregunta dice, en la 

«iKte/itación de la ciudad Rica, díaide era vecino, l'ue público é no- 

! (or/o baber ido el dicbo Pedro de Villagrán, ¡lor njamlado del dicbo 

iGolwmttdor, que sea en gloria, la Jornada que la pregunta dice, é ansi- 



112 COLKCCIÓN DE DOCUMENTOS 

mesmo vido como á la dicha sazón el dicho señor Gobernador pasó por 
la dicha ciudad Rica en la prosecución de la jornada que en la pregunta 
se contiene; y esto dijo delln, etc. 

49. — A las cuarenta ó nueve preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 
en la pregunta contenido, porque ansí fué público é notorio haber sub- 
cedido la muerte del dicho Gobernador, porque luego fué la nueva 
dello á la dicha ciudad Rica, donde, como dicho tiene, este testigo era 
vecino y donde estaba y residía, lo cual se dijo ser ansí como en la 
pregunta se declara, etc. 

60. — A las cincuenta preguntas, dijo: que lo que della sabe es que 
luego que se supo la nueva de la muerte del dicho Gobernador, que sea 
en gloria, este testigo vio y conoció de los naturales que en la dicha 
ciudad Rica servían, que en general ocurrió en ellos la celeración é alte- 
ración que la pregunta dice, y ansí fué en las demás por allí cercanas, 
y que lo demás contenido en la pregunta fué púbUco é notorio ansí; é 
esto dijo de ella, etc. 

51. — A las cincuenta é una preguntas, dijo que sabe ser verdad lo 
en la pregunta contenido, porquestíindo, como dicho tiene este testigo, 
en la sustentación de la dicha ciudad Rica, llegaron al cabildo de la di- 
cha ciudad el aviso y cartas dello, que la pregunta dice, á la cual dicha 
sazón este testigo era uno de los del dicho cabildo, é que ansimesmo 
sabe, porque fué público é notorio haber enviado el dicho aviso que la 
pregunta dice al dicho seftor gobernador Francisco de Villagrán, é que 
vio cómo los sustentadores de la dicha ciudad Rica se recogieron á la 
dicha ciudad Imperial, porque, cierto, convino ansí para la sustentación 
de la tierra; y esto dijo della, etc. 

52. — A las cincuenta é dos preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 
en la pregunta contenido, porqueste testigo vio cómo llegó á la dicha 
ciudad Imperial el dicho señor gobernador Francisco de Villagrán, al 
socorro de la tierra que la pregunta dice, é luego pasó en prosecución 
del socorro de la dicha ciiuhid de la Concebción, de la cual se tenía la 
nueva <jue la preginiti dice y se contiene, y el dicho general Pedro de 
Villagrán quedó en la sustentación de Ia dicha ciudad Imperial, y este 
testigo con él, donde vio á^v y pasar todo lo que la pregunta dice, etc. 

53. — A las cincuenta é tres preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo. 
en la pregunta contenido, porque, como dicho tiene, este testigo quedó 
Qjii el dicho general Pedro de Villagrán en la sustentación de la dicha 



VALDIVIA Y Rüe COMPANKllOí? 



nr> 



ciudad Imperial, doude vio que forUileció la ilicluí ciudad con las cavas 
y fortificaciones que en Ifi pregunta se contiene, en cuyo ejercicio, con 
crecido término y cuidado, de ordinario se ocupaba, é ansimesnio vio 
quG hacía las incitaciones é pláticas r|uo la pregunta dice, é ordenó el 
modo Je la defon!=?a de la diclia ciudad, como la líregunta lo declara, y, 
(íuefeto, sabe que, después de Dios, la dicha ciudad se sustentó por su 
induíítria y maña, como es verdad, etc. 

54.— A las cincuenta 6 cuatro preguntas, dijo: que sabe ser verdad 
que después quel dicho scOor Gobernador salió de la dicliu ciudad liu- 
perial al socorro de la de Cbncebción, estuvo mucho tiempo quo no se 
supodéi en la dicha ciudad Imperial, mas de alcanzai'se noticia i>or in- 
dios que le huliian desbaratado, corno después pai^eció^ la cual nueva é 
incortinidad do lo demás causó pona en los sustentadores de la dicha 
ciudad Imperial; c que en lo demás en la pregunta conteni<lo este tes* 
tigosabe ser verdafl lo que en ella se declara ^ porque ansí lo vido ser y 
pflsnr. como en ella se contiene, etc. 

50. — A las cincuenta é cinco preguntas, dijo: que sabu ser verdad 
kWrse tenido en la diclia ciudad Imperial, por inquisición del dicho 
Pdro de Villagrán* la nueva que la jjregunta dice, cuyo temor y recelo 
áeiiipre se tuvo por cierto, por lo que en la pregunta se contiene y de- 
clara, antes que dello se tuviese esta diclia nueva; y esto dijo della, etc. 
5H,— A las cincuenta é sei? preguntas, dijo: que sabe ser verdad quo 
Cabimiento primero la dicha nueva la supo el dicho general Pedro 
de Villagrán por lo que dicho tiene en la pregunta antes dosta^ é que 
para la proponer hizo la junta de Jos soldados que consigo teiu'a, que la 
pregunta dice, á los cuales, con las palabras cpre la [íregunta dice u con 
olrQu semejantes, le.s hizo sabidfíres dclla, poniéíidoles, juntamente con 
6lla* las exhortaüiones que la pregunta dice, é que ansí vio quo antes 
y después y siempre el diclio Pedrfí de Villagrán y sus mandamientos 
ftu obedecidos é cumplidos cuanto le pregunta declara; é qucsta 
erdad, etc* 
57. — A las cincuenta é siete pregunUis, dijo: que sabe ser verdad lo 
m la pi-egunta contenido, pí)r(picste testigo fue uno dn los cpie fueron 
k dicJia jornada con el <heho Peilro de V^illagtviii, é á deshacer la dicha 
lia, In cual sabe que se tizo é concluyó é desbarató con tos ti^rminos é 
if]o6que la pregunta declara, é que, entrado dentro este testigo, vio quel 
fuerte era grande y de muchas cusas, aunque no sabe determinar 

^OC. Xltt 8 



114 COLECCIÓN D£ DOCUMENTOS 

cuál número delUis, mas que sabe que en la dicha jomada el dicho 
Pedro de Villngrán lo hizo tan bien é valerosamente como la pregunta 
lo dice, é que en ello sirvió muy mucho á S. M.; y esto dijo della, etc. 

58. — A las cincuenta é ocho preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 
en la preguntii contenido, ponpie, como dicho tiene este testigo, siem- 
pre se halló con el dicho general Pedro de Villagnln en la sustentación 
y clefensa de la dicha ciudad Imperial, donde vio ser y pasar lo que en 
la pregunta se declara y contiene; y esto dijo della, etc. 

59. — A las cincuenta é nueve preguntas, dijo: que sabe ser verdad 
lo en ella contenido, porqueste testigo fué uno de los que con el diclio 
general Pedro ile Villagrán fueron y se hallaron en el acabamiento de 
lo fecho que la pregunta dice, del cual este testigo salió bien mal heri- 
do, é que sabe é vio quel dicho gcneial Pedro de Villagrán, con los tér- 
minos y modos que la pregunta dice y tan á riesgo suyo y de todos, 
consiguió esta vitorin. la cual se tuvo tanto cuanto era razón, porque 
conocidamente se entendió questo fué [)arte para que la dicha ciudad 
fuera, como fué, en permanecimiento, y que por la di'^ha razón sabe y 
está visto lo que en ello sirvió á S. M.; y esto dijo della, etc. 

60. — A las sesenta preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en la pre- 
gunta contenido, porque viniendo de acabar el fecho y rompimiento 
que se contiene en la pregunta antes desta con el término y modo que 
e:i la pregunta se contiene, hizo el segundo desbarate que la pregunta 
dice, é que con los unos ó otros naturales vencidos, después de ser des- 
baratados é rompidos, este testigo vio como el dicho general Pedro de 
Villagrán tuvo con ellos el término é modo que la pregunta dice; y esto 
dijo della, etc. 

61. — A las sesenta é una preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 
la pregunta contenido, porqueste testigo vio como en el entrar de la 
dicha ciudad Imperial, de vuelta á ella de los dichos ronpimientos de 
los fuertes de los dichos naturales, se mostró en la dicha ciudad, en ge. 
neral, manifiesto y alegre semblante y contento, en donde á la sazón 
que la pregmita dice, este testigo vio como llegó ella la nueva que en 
la pregunta se contiene, por lo c.ial este testigo vio quel dicho general 
Pedro de Villagrán fi/o el aperccbimiento de los .soldados y de todo lo 
demás que la pregunta dice, porqueste testigo fué uno de los soldados 
que fueron á lo que en la pregunta se contiene con el dicho general 
Pedro de Villagrán; y esto dijo della, etc. 



VALDIVIA T SUS COMPANEROS 



115 



-A las sesenta é dos preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en la 
>regimta contenido» porqueste testigo vio eoino proveyó en las dichas 
canoas los corredores que la pregunta dice, para que reconociesen gI 
sitio del desembarcadero, y vueltos con la nueva doUool diclio Pedro do 
Villagrán proveyó ni cnpiUin Gregorio de < 'astaileda con quince solda- 
dos de á caballo, uno de tos cuales era este testigo, ]>íira que no herroja- 
senálas personas que á pelear con los dichos nniurales entrasen, ni al 
dicho Pedro dcAlllagrán qne fué el qne á ello entró, t^ ansiniesnio pnra 
que estuviesen haciendíj espaldas para lo qne fuese menester y convi- 
niese, é ansí vio como el dicho general Podro de Villagrán con la de- 
más gente ó parte della entró y se embarcó por su propia persona en 
las dichas canoas, y desembarcado en la diclia isla, acometió y peleó con 
los dichos naturales, que en número eran muchos é grande su multitud, 
m donrle con tantos riesgos cuíinto la pregunta dice, la vitoria por par- 
te del general Pedro de Villagrán estuvo nniy neutral y vacilosa, y al 
fin fué Dios servido que con su buen ánimo ó valentía pudiese con- 
trastar é vencer la furia de los dichos naturales é alcanzar contra ellos 
Vitoria, cosa bien señalada y tle grandísimo servicio á Dios é á S. M,, 
para poder permanecer la tlicha ciudad Imperial en sustentación, como 
dcnde en adelante lo fué, é que sabe que en esto fué mucho lo qnel di- 
cbo general Pedro de Villagrán sirvió á S. M., porque fué hecho y aca- 
imiento de muy grandísima importancia; y esto dijo della, etc, 
63— A las sesenta é tres preguntas, dijo: que dice lo que dicho 
tiene en las preguntas antes desta, etc. 

tu.— A las sesenta ó cuatro preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo 
<in la pregunta contenido, porqueste testigo le vio ir á hacer la correría 
geoeral que la pregunta dice, y este testigo fué con él á ella, en donde 
tiuque se tuvieron é padecierou 6 pasaron los tralmjos é riesgos que 
l^IJreguiita dice, é ansimesmo que con los dichos naturales se tuvieron 
Jos rencuentros, guasábaras y batallas que la pregunta dice, porque, 
como dicho tiene, este testigo fue con él á ello, y allí lo vio ser y pasar 
)' es k vtrdad, como la pregunta lo declara, y que ansí en esto como en 
lodo lo detaás este testigo vio que de ordinario siempre el dicho gene- 
Tsl Pedro de Villagrán se ocupaba en servir á S. M, con crecido cuida- 
do; y esto dijo della, etc. 

65. — A las sesenta é cinco preguntas, dijo: (jucs verdad queste testi- 
go vio que siempre el dicho general Pedro de Villagrán daba los avisos 



116 COLECCIÓN D£. DOCÜHKNtOS 

que le parecía más convenir á los sustentadores de la ciudad de Valdi- 
via para en defensa y sustentación della, y que á la sí»zón que la pre- 
guntii dice este testigo vio como el dicho Pedro do Villagrán fué 
á la dicha ciudad, en donde fué público é notorio, porqueste testigo no 
fué allá, quel dicho general Pedro de Villagrán con la dicha su ida ha- 
bía conseguido los efetos que la pregunta dice, lo cual el dicho Pedro 
de Villagrán hizo dejando en la dicha ciudad Imperial el recaudo con- 
viniente, como la pregunta dice, para la sustentación della, y que? cierto 
que en hacer la dicha jornada sirvió muy mucho á S. M.; y esto dijo 
diílla, etc. 

OG. — A las sesenta é seis preguntas, dijo: que sabe quel cabildo de 
la dicha ciudad Imperial, andando el dicho general Pedro de Villagrán 
o 'upado en lo que la pregunta dice, vio que le escribieron la carta que 
la pregunta dice y que vio que no osUmte ello el dicho general Pedro 
áíi Villagián prosiguió su conquistíi y participación de la dicha tierra, 
é queste testigo le oyó decir al dicho Pedro de Villagrán que no ostíuite 
lo que así Icscribía el dicho cabildo él no volvería á la dicha ciudad 
hiista en tanto que entendiese que quedaba la dicha tierra en alguna 
manera de quietud é sosiego, é que ansí lo hizo; é questo sabe desta pre- 
gunta, etc. 

G7. — A las pesen ta é siete preguntas, dijo: que sabe ser verdad el 
despacho quel dicho Pedro de Villagrán hizo á los dichos mensageros 
á esta dicha ciudad de Santiago, de los cuales volvió el uno dellos que 
fué Andrés Descebar, vecino de la dicha ciudad Imperial, cojí la nueva 
y certitud que la preguntii dice; y esto dijo della, etc. 

G8. — A las sesenta é ocho preguntáis, dijo: que sabe ser verdad lo en 
la pregunta contenido, porque por atención de lo que la pregunta dice, 
esto testigo vio que se tuvo algmul contento en la dicha ciudad Impe- 
rial é que ansimesmo sabe é vio quel ejercicio de la dieha conquista é 
pacificación el dicho general Pedro de Villagrán la continuó como la 
pregunta dice, pero ciue no se acuerda que tanto tiempo se gastaría en 
ella, mas de que tiene por cierto que sería el tiempo que la pregunta 
declara; y esto dijo della, etc. 

üi). — A las sesenta é luieve preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 
la pregunt:i contenido, porqueste testigo vio como á la sazón que hi 
pregunta declara, iniichos caciques ofrecieron paz é sirvieron á la dicha 
ciudad Imperial, é otros fué público haberse retirado á las provincias 



TALDITIA T 8TJ8 COVPANEBOS 117 

de Arauco y qneste testigo tiene por cierto que los unos y los otros lo 
lucieron por lo que la pregunta declara, é ansimesmo sabe que las di- 
chas pro\nncias de Arauco y naturales della son de la suerte y calidad 
que en la pregunta se contiene, porqueste testigo las ha andado y tn;- 
tado y lo ha conocido dellos, etc. 

70. — A las setenta preguntas, dijo: que sabe ser verdad haber, á la 
sazón que la pregunta dice, el dicho Gobernador fecfjo el socorro que 
en la pregunta se declara, é que cree por los sustentiidores de la dicha 
ciudad se recibió el contento que la pregunbi declara; y esto dijo della, 
etcétera. 

71 á 75. — (No tienen contestiición,) 

76. — A las setenta é seis preguntas, «lijo: queste testigo, por publico 
é notorio ha oído decir todo lo que la pregunta dice y este testigo tiene 
por cierto, porque á muchos vecinos que en la población de los Confi- 
nes y reedificación della Concebción se hallaron, los vio fuera della con- 
tando é deciendo lo que la pregunta dice, etc. 

77. — A las setenta é siete preguntas, dijo: queste testigo oyó decir lo 
que la pregunta dice, y es público y notorio que la dicha provisión llegó 
á estas provincias para quel señor Gobernador usase el cargo de corre- 
gidor deste reino, y este testigo se lo vido usar, etc. 

78. — A las setenta é ocho preguntas, dijo que no la sabe, etc. 

79. — A las setenta é nueve preguntas, dijo: queste testigo sabe que 
si el dicho Pedro de Villagrán no se ocupara en siempre servir á S. M. 
de CJipitán y maese de campo en estas dichas provincias, teniendo, 
como tenía, un repartimiento de indios, que eran, segnnd público é no- 
torio, más de doce mil indios, pudiera y pudo vivir muy aventajada- 
mente de muchos vecinos que en este reino había, é sabe é vido que 
por servir á S. M. hizo muchos gastos y expensas y evitó muchos peli- 
gros é riesgos que los españoles padecían, ó pudiera ser que algunas 
ciudades que se sustentaron y están pobladas en el servicio de S. M. se 
despoblaran, etc. 

80. — ^A las ochenta preguntas, dijo: queste testigo sabe que en los 
indios del repartimiento que en esta ciudad y en la d^ la Imperial el di- 
cho Pedro de Villagrán tenía han gratificado cinco vecinos, que son: 
Diego García de Cáceres y Luis Pergae y Grabiel ch Villagra y Juan 
de Cuevas y Pedro de León; y esto es público é notorio, é sabe que tie- 
nen en ello algund remedio los susodichos para sustentarse, etc. 



118 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

81. — A las oclienta é una preguntas, dijo: queste testigo estaba en la 
ciudad de la Imperial al tiempo que la pregunta dice, é fué público é 
notorio lo que en ella se dice, y se remite al libro de cabildo de la dicha 
ciudad Imperial, etc. 

82. — A las ochenta é dos preguntas, dijo: queste testigo vido, habrá 
seis meses, poco más ó menos, al dicho general Pedro de Villagrán lle- 
gar de las provincias de Perú con gente, armas y caballos y un oficial 
herrador, y este testigo cree y tiene por cierto que según los adrezos de 
caballos é otras cosas que traía no pudo dejar de hacer nmchos gastos 
y expensas en lo susodicho, y fué público é notorio y al presenta lo es, 
que para hacer y traer la dicha gente áeste reino tuvo comisión del V^i- 
sorrey de las provincias del Perú, etc. 

83. — A las ochenta é tres preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene 
en las preguntas antes desta, en las cuales se afirma é retifica y afirmó 
y retificó, y es la verdad para el juramento que hizo, é firmólo de su 
nombre. — Antonio de Torres. — Ante mí. — Nicolás de Gárnica, escribano 
púbhco. 

El dicho Gaspar Chacón, estante en esta ciudad de Santiago, testigo 
presentado por parte del dicho general Pedro de Villagrán, el cual, ha- 
biendo jurado en forma de derecho y siendo preguntado por las pre- 
guntas del dicho interrogatorio para en que fué presentado por testigo, 
dijo é depuso lo siguiente: 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho general Pedro 
de Villagrán de más de catorce años á esta parte, poco más ó menos, é 
al fiscal nombrado en esüi causa tiene noticia del, etc. 

Preguntado por las preguntas generales, dijo ques de edad de más 
de cuarenta é cinco años é que no le tocan ninguna de las preguntas 
generales para decir el contrario de la verdad, etc. 

2 á la 8. — (No tienen contestación). 

9. — A la novena pregunta, dijo: queste testigo sabe lo que la pre- 
gunta dice, porque vido que desta ciudad salió el dicho general Pedro 
de Villagrán, nombrado por maese de campo, con gente, y este testigo 
fué uno de los que con él fueron, y llegado al valle de Coquimbo, Ula- 
pel y Litnarí y Chuapa, el dicho Pedro de Villagrán apaciguó los natu- 
rales de los dichos valles, de tal manera, que sirvieron á la ciudad pobla- 
da é que se dice la Serena y á esta ciudad de Santiago, que estaban de 
su comarca muchos de sus naturales rebelados, en lo cual el dicho 



TAIiDITIA T gUB COMPANEBOS 119 

Pedro de Villagrán hizo Jo que era obligado á buen capitán y vasallo 
deS. M.,etc. 

10. — A las diez preguntas, dijo: que este testigo por público é noto- 
rio oyó decir que á hacer la conquista que la pregunta antes desta dice 
fueron muchos capitanes antes quel dicho Pedro de Villagrán y no lu- 
cieron el efeto en la pacificación dellas, hasta quel dicho Pedro de Vi- 
llagrán hizo todo lo que la pregunta dice y en ella se contiene, etc. 

11 á la 13. — (No tienen contestación). 

14. — A las catorce preguntas, dijo que dice lo que dicho tiene en las 
preguntas antes desta, etc. 

15. — A las quince preguntas, dijo: queste testigo sabe é vido quel 
dicho gobernador Pedro de Valdivia, teniendo nueva que las provincias 
del Perú estaban rebeladas, salió desta ciudad y fué á los reinos del 
Perú y quedó en estas dichas provincias ol dicho Pedro de Villagrán; y 
vido que por ausencia del dicho Gobernador ó inquietud de muchos 
naturales comarcanos, el dicho Pedro de Villagrán trabajó é anduvo en 
la conquista ó sustentación dellos mucho tiempo, y sabe que en ello el 
dicho Pedro de Villagrán hizo lo que buen capitán servidor de S. M. 
es obligado á facer, y padeció mucho trabajo en hacer lo que la pre- 
gunta dice, etc. 

16. — A las diez é seis preguntas, dijo: queste testigo sabe que des- 
pués quel dicho Pedro de Villagrán apaciguó los valles y tierra co- 
marcana á esta provincia, que la pregunta dice, vido que so fué á 
los reinos del Perú, y fué público ó notorio lo que la pregunta 
dice, etc. 

17. — A las diez ó siete preguntas, dijo: queste testigo vido en esta 
ciudad quel proveimiento de gobernador en el dicho Pedro de Valdivia 
y de niaese de campo en el dicho Pedro do Villagrán por el Presidente 
Gasea se apregonó públicamente en esta ciudad, y os público é notorio 
lo que la pregunta dice, etc. 

18. — A las diez é ocho preguntas, dijo: queste testigo vido venir al 
dicho general Pedro de Villagrán á estas provincias con mucha gente, 
caballos ó armas, y sabe y es público ó notorio queste reino recibió gran 
provecho é aumento en ello, etc. 

19. — A las diez é nueve preguntas, dijo: queste testigo cree y tiene 
por cierto quel dicho general Pedro de Villagrán no pudo dejar de ha- 
cer muchos gastos y expen.sas para la dicha jornada, porque, como di- 



120 COLECCIÓN DE DOCTJMBNTOB 

cho tiene, metió en ella muchas cosas necesarias para la sustentación 
deste dicho reino, etc. 

20. — A las veinte preguntas, dijo: queste testigo sabe y es público é 
notorio que para venir á este reino el dicho Pedro de Villagrán con la 
gente que traía no pudo dejar de padecer grandes é intolerables traba- 
jos, porque son casi seiscientas leguas de camino y mucho del despo- 
blado y falto de muchas cosas necesarias para la sustentación humana, y 
este testigo cree é tiene por cierto que mediante la sagacidad é pruden- 
cia del dicho Pedro de Villagrán se compadecería el trabajo & los sol- 
dados que con él vinieron, porqueste testigo, por haber andado en su 
compañía, sabe quel dicho Pedro de Villagrán tiene buena orden para 
hacer lo que la pregunta dice, etc. 

21. — A las veinte é una preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
es público j' notorio, etc. 

22. — A las veinte é dos preguntas, dijo que dice lo que dicho tiene 
en las preguntas antes desta, etc. 

23 á la 26. — (No tienen contestación). 

27. — A las veinte é siete preguntas, dijo: queste testigo sabe ó vido 
quel dicho Pedro de Villagrán, vuelto de las provincias del Perú, es- 
tando alzados é rebelados todos los valles que antes él había conquista- 
do é pacificado, que eran la Serena, Guaseo y Limarí y otros comarca- 
nos, volvió á ellos con gente, y es público é notorio que los conquistó 
é redució, y este testigo sabe y es público ó notorio que en todo lo 
arriba dicho el dicho Pedro de Villagrán lo hizo con la. prudencia ó sa- 
gacidad que tiene, etc. 

28. — A las veinte é ocho preguntas, dijo: que lo que deste caso sabe 
es queste testigo vido quel dicho Pedro de Villagrán volvió de hacer lo 
que la pregunta dice, á esta ciudad, y á dar al dicho Gobernador cuen- 
ta de lo que había fecho^ y lo demás que la pregunta dice fué público 
é notorio, etc. 

29. — A las veinte é nueve preguntas, dijo: queste testigo vido que 
por mandado del dicho Gobernador Valdivia salió desta ciudad el dicho 
Francisco de Aguin^e para ir á la Serena, con hasta seis ó siete hom- 
bres, y era y fué público é notorio que las dichas provincias el dicho 
Pedro de Villagrán habla dejado tan pacíficas, que bastaba la gente 
que llevaba para sustentarlas en la paz y quietud que tenían; y esto fué 
público é notorio, etc. 



VALDIVIA Y BUS COMPAÑKROB l2l 

30. — A las treinta preguntas, dijo: qne^te testigo sabe é vido quel 
tiempo que la preguntíi antes desta dice, en estíi ciudad j' sus comar- 
cas se padecieron grandes necesidades de hambres y ropa necesaria 
para la sustentoción humana, y sabe é fué público é notorio que, me- 
diante este tiempo, siempre el dicho Pedro de Villagrán se ocupaba en 
cosas impoilantes é de más calidad, en apaciguar los naturales y en to- 
do lo que hacia y emprendía se daba tim buena orden y mafia que al- 
canzaba é alcanzó renombre de venturoso y buen capitán; y esto dijo 
desta pregunta, etc. 

31. — A las treinta ó una preguntáis, dijo: queste testigo vido que por 
el dicho Gobernador Valdivia fué determinado ir á la pacificación é 
descubrimientos de las provincias de Arauco, y vido que para ello se hi- 
cieron las compañías de gente que la pregunta dice, y al dicho Pedro 
de Villagrán \'ido este testigo ocuparse en lo más necesario para la di- 
cha jornada, y fecho lo necesario, salió desta ciudad el dicho goberna- 
dor Pedro de Valdivia y los demás que la pregunta dice, donde, siendo 
míese de campo el dicho Pedro de Villagrán, llegaron al río de Biobío, 
q le la pregunta dice, con mucho trabajo de ríos y pasos peligrosos, y 
tuvieron muchos rencuentros con los naturales en el camino, donde este 
testigo vido quel dicho Pedro de Villagrán hizo todo ío que la pregun- 
ta dice; y ansí fué público é notorio, etc. 

32. — A las treinta ó dos preguntíis, dijo: queste testigo sabe é vido 
todo lo que la pregunta dice, porqueste testigo estuvo presente al tiem- 
po que los naturales de las provincias de Arauco y Tucapel y otras mu- 
chas comarcanas, dieron sobresalto sobre el dicho Gobernador, siendo 
muy grand cantidad, é que cobrían mucha parte del campo ó traían Ins 
armas que la pregunta dice, donde vido este testigo que toda la gente 
española estuvo en muy grave aprieto y señales para se perder, y sabe 
y vido que en lo más menesteroso de todo ello el dicho Pedro de Villa- 
grán sobrevenía y daba orden para todo ello, é le vido que mandó ape- 
ar mucha gente de á caballo para que pelease á pie, lo cual fué tan ne- 
cesario que, mediante estf), este testigo entiende que se consiguió la vi- 
tona, y los dichos naturales fueron desbaratados, y el dicho Pedro de 
Villagrán sirvió en ello muy mucho á S. M., é ansí es público é noto- 
rio, saliendo su persona herida de la dicha guazábara, etc. 

33. — A las treinta ó tres preguntas, dijo: queste testigo Síibe é vido 
quel dicho Gobernador mandó hacer un fuerte en el asiento que boy 



122 COLECCIÓN DK DOCUMENTOS 

está poblada la ciudad de la Concebción, para que los dichos espa- 
ñolea se amparaseu del trabajo pasado y se susteutíise el dicho descu- 
bi'iinieiito, el cual dicho fuerte se hizo con grand trabajo de los dichos 
españoles, ponion<lo el dicho Pedn» de Villagrán el cuidado y solicitud 
necesario; y ansí es público é notorio, etc. 

34. — A las treinta é cuatro preguntas, dijo: qucste testigo sabe évido 
ser y i>asar ansí como la pregunta lo dice, porquesto testigo vio ques- 
t indo los dichos españoles en el dicho pucará é fuerte, vinieron sobre 
ellos grand multitud de naturales, en escuadrones que cobrían mucha 
p irte del campo, y vista por el dicho Gobernador, queriendo cerrarse 
e i el dicho pucará y pelear dentro y defenderse solamente, el dicho 
Pedro de Villagrán contradijo el parecer quel dicho Gobernador daba, 
y tomando consigo algunos españoles de á caballo arremetió á los dichos 
n iturales y se desbarataron y desmanpararon el cerco, cosa que fué de 
milagro, é donde el dicho Pedro de Villagrán es público é notorio que 
sirvió mucho é muy bien á S. M., haciendo por su persona lo que buen 
soldado, é mandando, como buen capitán, lo que era obligado como 
hombre de expiriencia y sagacidad que en él siempre se ha visto y co- 
nocido, y este testigo sabe é vido lo que la pregunta dice, porque se 
halló presente á todo ello. 

35. — A las treinta é cinco preguntas, dijo: queste testigo sabe que 
p)r el dicho Gobernador vista la expiriencia y sagaci<lad del dicho Pe- 
dro de Villagrán, el dicho gobordador Pedro de Valdivia le proveyó 
con gente para que las provincias comarcanas apaciguase, descubriese 
é allanase, y este testigo fué con él á lo que la pregunta dice, donde vi- 
do quel dicho Pedro de Villagrán atrajo al servicio de S. M. muchos 
n iturales, á los cuales decía y aclaraba cómo venía él y los demás espa- 
ñolea á enseñarles la dotrina cristiana y hacerles bien y guardarles jus- 
ticia, y sabe que en lo susodicho el dicho Pedro de Villagrán se ocupó 
el tiempo que la pregunta dice, poco miis ó menos, y en ello, por ser el 
t'empo llovioso y tempestuoso, padeció muchos é intolerables trabajos, 
él y los que con él iban, etc. 

36. — A las treinta é seis preguntas, dijo: queste testigo vido que, 
vuelto el dicho Pedro de Villagrán de hacer lo que la pregunta antes 
desta dice, y dado relación al dicho Gobernador de lo que había visto 
y fecho, el dicho Gobernador pobló la ciudad que hoy se dice la Con- 
cebción, donde señaló y nombró muchos vecinos y dio muy espléndi- 



VALDIVIA y 8U8 COMPAKKK08 



121 



Kdian 
Hlojr 



30. — A la8 treinta preguntas, dijo: rjueste testigo sabe é vido qucl 
tiempo que la pregunta antes desta dice, en eí^tu eindiid y sus comar- 
cas se padecieron giiiudes uecesidadee de lianibres y ro|>a necesaria 
pam la sustcutiieióii humana, y sabe é fué público é nnlorio qne, nio- 
diantxí este t¡eni¡ío, sienipre el dicliu Pedro tle Villí^grán ne ocupaba en 
,s importantes é de más calidad, en íipaciguar lo8 naturales y en to- 
ólo que hacía y emprendía se daba tiui buena orden y ninña que íd- 
cauzaha é aleanssó renombre de venturoso y buen capitrin; y estíJ dijo 
denta pre*;(unta, etc. 

BL— A Uvs treinta é una [n-ot^untas» dijí>: quesle testigo vido que por 
pI «Jicbo Gobernador Valdivia fué determinado ir á la pacificación é 
descubrimientos de las provincias de Arauco^ y vido que para ello se hi- 
cieron las compañías de gente que la pregunta dice, y al dicho Pedro 
do Villagi'án \ádo este testigo ocuparse en lo más necesario para la di- 
cha jornada, y fecho lo necesario, sahó desta ciudad el dicho goberna- 
dop Pedro de Valdivia y los demás que la pregunta dice, donde, siendo 
laieso de campo el dicho Pedro de Villngrán, llegaron al río de BioWo» 
le Ift [pregunta <Hce, con mucho traliajo de ríos y pasos poligroí^os, y 
vieron muchos rencuentros con los naturales en el camino, donde esto 
testigo vido quel dicho Pedro de Villagráti hizo todo lo que la pregun- 
tíl %\\m; y flnsí fué público é notorio, etc. 

32. — A las treinta é dos preguntas, dijo: q ueste testigo sabe é vido 
tndíiloque la pregunta dice, porqueste testigo estuvo |)resente al ticnv 
po fjue los naturales de Ins ¡irovincias de Anuieo y Taca¡>cl y otras mu- 
chas comarcanas, dierotí sobresalto sobre el tlichrí Gobernador, siendo 
nnuy grand cantidad, é que cohrían nuicba j»arte del canqjo c traían las 
ánnas que la pregunta dice, domlc vido este testigo que toda la gente 
©'pKÜola estuvo en muy grave ajirieto y señales |>ara so perder, y salíc 
y vido que en lo más menesteroso de todo ello el dicho Pedro de Villa- 
páii sobrevenia 3^ daba orden para todo ello, é le vido que mandó ape- 
^f fnacba getito de á calíallo para que peicaseá pie, lo cual fué tan ne- 
ce^rioqne, mediante esto, este testigo entieiuie que se consiguió la vi- 
tmu, y los dichos naturales f nerón desbaratados, y el dicho Pedro de 
lagrán sirvió en ello muy mucln» á 8. M., é ansí es publico é noto- 
ria. saliendo hu fiersona herida de la dicha guambara, ete, 

33. — ^A las treinta é tres preguntas, dijo: q ueste testigo sabe é vido 
^uel dicho Gobernador mandó hacer uu fuerte en el asiento que hoy 



124 COLKCCIÓN DJC DOCUMENTOS 

guían Icns Vitorias, y daba orden para qiio los naturales fuesen bien 
tratados y recibiesen el menor dafio posible; y esto es público é noto- 
rio, etc. 

41. — A las cuarenta é una preguntas, dijo: queste testigo sabe é vido 
que. fecho el dicho descubrimiento y jornada, el dicho Gobernador Val- 
divia se volvió á invernar á la dicha ciudad de la Concepcit^n con al- 
guna gente y el dicho Pedro de Villagrán quedó en un fuerte donde está 
poblada la dicha ciudad Imperial, con hasta ciento ó cincuenta hombres, 
de donde envió ó iba por su persona á facer amonestaciones á los na- 
turales comarcanos para que viniesen de paz al dominio de S. M., en 
lo que se padeció grand trabajo de hambres é otras necesidades; y esto 
es público é notorio, etc. 

42. — A las cuarenta ó dos preguntas, dijo: queste testigo vído salir 
del dicho fuerte al dicho Pe<lro de Villagrán muchas veces, á lo que la 
preguntfi dice, y sabe que salió últimamente con hasta cincuenta hom- 
bres á visitar la tierra é atraer á los naturales al servicio de S. M., de 
la cual salida tuvo efeto que muchos naturales vinieron de paz é sir- 
vieron á los dichos españoles, etc. 

43. — A las cuarenta é tres preguntas, dijo: que sabe e.^^te testigo 
questando muchos naturales de la dicha provincia de Cautén de paz, 
vino el dicho Gobernador á la dicha |)rovincia y pobló en nombre de 
S. M. la ciudad Imperial, á donde hizo ó nombró muchos vecinos é 
dio muchos naturales de repartimiento, en tanta cantidad que era la 
mis insigne ciudad deste reino, y sabe y vido que en lo qucl dicho Pe- 
dro de Villagrán descubrió y visitó están po))ladas hoy tres ciudades, 
que se dicen Imperial y Confines y Cañóte, donde tienen repartimientos 
más de cien españoles; esto es público é notorio, etc. 

44. — A las cuarentii é cuatro preguntas, dijo: que no la sabe, etc. 

45. — A las cuarenüi ó cinco preguntas, dijo: queste testigo sabe é 
vido que por el dicho gobernador don Pedro de Valdivia, en nombre 
de S. M. fueron dados y encomendados en el dicho Pedro de Villagrán 
uu repartimiento do indios que por público é notorio se tenía ser diez 
ó doce mil indios, y esto testigo sabe quel dicho Gobernador se los dio 
l>or lo mucho y bien quel dicho general Pedro de Villagrán á S. M. ha- 
bía servido, y sabe y es público que cuatro vecinos juntos no tenían 
más indios, que tenía solo el dicho Podro de Villagrán, etc. 

46. — A las cuarenta é seis preguntas, dijo: que lo que della sabe es 



VALDIVIA Y BUS COMPAKER08 



123 



irtiiMK^iitt»8 lie naturales, á cuya eñum sahe este tesligo que la 

dicha ciudad fué y es una de In^ miU princ ipnlos deste reino, en todo lo 

ciialel dicho Pedro de Villagrán este testiixt> le vio í^ervir eoino prinei" 

pal jmi"sona qne era después del dirhn Oobernadnr, eon nnielio cuidado 

y solicitud, etc. 

3T.^A las treinta é siete pregtnüas, dijo: queste testigo vido al di(*ho 
Pedro de Villagi^án, por mandudo del dicho Gobernador, venir á esta 
ciudad á hacer gente, la enal este testigo le vidn volver á estii ciudad á 
hacer gente, la cual este testigo lo vido volver con ella á la dicha eiu- 
dfifl do la Concepción, é no pudo dejar de paclecer grandes trabajos en 
ellu, por ser los caminos peligrosos de aguas y ríos. 

(Se observa repetición en la anterior contestación en Li cuncerinente 
¿hacer la gente, pero m halla conforme con el original), 

38, — A las treinta é ocho preguntas, dijo: qucsie testigo salie é vido 
lo que la pregunta dice, porqueste testigo fué con el dicho general Pe- 
dro de Villagrán y el adelantado don Jerónimo de Aldereto al descu- 
tirimieuto que la pregunta dice, y sabe é vido que en aquella saxón el 
dirlio Pedro de Villagrán y lo? que cor» él fueron, descubrieron la di- 
cha provincia de Angol y la de Canten, las cuales estaban tíin pol)lada8 
deiiAturales quo era amx de admiración verlas, y sabe é vido que en 
todo lo susodicho el dicho Pedro de Villagnín hiííolo que siempre acos- 
tumlíró hacer en semejantes jonmílas. (jucera v es servir muy bien á 
8.M. 

3^— A las treinta é nueve |iregnTdas, dijo: quesle testigo vido ser y 
pftsartodo lo que la pregunta dice, pon] ueste testigo vido quel dicho 
íntlntiiíidor [)or la retadón que tnvn did difdm Alderete y Pedro de 
> illíigriíii^ se juntó con ellos ccm la gente íjuc llevó y toilos juntos atra- 
vcíiaroii hís provincias de Arauco y Tucapcb y otras comnreana,s. gente 
^Q Wiroüa que janiás tle inditKs se ha conocido otra tná,s, con los cua- 
tuvieron algunas guasábaras en el camino, y vidí» este testigo ijuc 
Mo subcedía y sucedió bien porqutd dicho Pedro de Villagrán. 
ínaesede campo, y <lal>a Inda la onlcn que era necesaria, etc. 

4(), — A las cuarenta preguntas, dijo: questtí testigo vido que en la 

parte que la pregunta dice el diclio Gobernador y los í|uc con c! ibjuí 

tüvioroD muchas guazábaras y rencuentros con los naturales, y en to- 

íte ellas vido este testigo el dicho Pedro de Villagrán se mostralja é 

señi\h\m como buen ca|átán, de tal manera (pie con buejí fin se conse- 



126 COLBCCIÓH DE DOCimHTOS 

52. — A las cincuenta é dos preguntas, dijo: q ueste testigo sabe ó vido 
que por la nueva quel dicho Pedro de Villagrán envió al dichoseñor Go- 
bernador vino á la dicha ciudad de la Imperial, y por tener nueva que 
la Concebción estaba en aprieto, pasó adelante con la gente é quedó en 
la dicha ciudad Imperial el dicho Pedro de Villagrán con hasta ciento é 
cincuenta hombres, cosa de grand riesgo y peligro, porque en las co- 
marcas de la dicha ciudad había grand cantidad de naturales questaban 
desvergonzados, y mediante la sagacidad y trabajos del dicho Pedro de 
Villagrán y los que con él estaban, la dicha ciudad se pudo sustentar, 
porque les desbarataron muchos puracaes y fuertes que tenían en la 
comarca, y en ello como en todo lo demás, el dicho general Pedro de 
Villagrán sirvió muy mucho á S. M., etc. 

53. — A las cincuenta é tres preguntas, dijo: que sabe la pregunta 
como en ella se contiene, porqueste testigo estuvo en la dicha ciudad 
y vido que los naturales se desvergonzaron de tal manera que los espa- 
ñoles no poseían más círculo que lo de la dicha ciudad, y visto por el di- 
cho Pedro de Villagrán, comenzó á peltrechar y fortificar la dicha ciu- 
dad y hacer fosos y cavas, y fizo alarde y muchos razonamientos á la 
gente é incitándoles para la sustentación de la dicha ciudad, y proveyó 
caudillos que iban y venían por el término de la dicha ciudad y desba- 
rataban fuertes y pucaraes de naturales, y es cierto y notorio que, des- 
pués de Dios Nuestro Señor, para que la dicha ciudad se sustentase, 
fué grand parte el dicho Pedro de Villagrán, y la sustentó, con harto 
trabajo de su persona y los que con él estaban, etc. 

54. — A las cincuenta é cuatro preguntas, dijo: queste testigo sabe y 
vido que en mucho tiempo y meses no se tuvo ni supo nueva en la 
dicha ciudad de la Imperial del subceso quel dicho Gobernador había 
tenido, y por lo dicho se entendía, como después se entendió, que todo 
ostaba asolado, eceto la dicha ciudad de la Imperial, y sabe que por esta 
sospecha no hubo d'3íjaiJ3 en el dicho Pedro de Villagrán, antes ma- 
yor solicitud y cuidad ) y pDuer ánimo á los que con él estaban y salir 
por su persona á todo lo que la pregunta dice, como buen capitán, «te. 

55. — A las ciocuent.i é cinco preguntas, dijo: queste testigo sabe ó 
vido que dende á muclio tiempo el dicho Pedro de Villagrán tuv^o 
nueva quel dicho señor Gobernador había salido con gente á apaciguar 
las provincias de Arauco y en un paso le habían aguardado muy grand 
cantidad de naturales, y él solo con algunos españoles había escapado, 



VALI>1VIA Y SUa COMPAÑEROS 



125 



8^ este testigo virio f^nlir do lu dicha €¡u<lii<l Imperial al ílitho Oolitír- 
iiBilor Viiklivia con gotUo para desoja' ¡ir \:\ñ proviiu-ias do adelante, y 
8al)€ quel dicho Pedro d^^ Vilíagrán quedn por capitán y teniente en la 
dielmcintlad y dende algunos días salió en bnsca del dicho Gobenia* 
iWcon algnna geiíte, pfínjiic tnvo nueva rfuc li gente que iluí descu- 
briendo era mucha y le [jodría subcecler algund nial snbceso; y fue pú- 
blico é notorio quel rucho Pedro de Villagrán con su llegada sirvió 
muy mucho á S. M,, etc. 

47* — A las cuarenta é siete pregón tus, dijí*: <| ueste testigí» estuvo en 
la dicha ciudad do Valtlivia despuÚH de hjdjerla poblailoel dicho Gober- 
nador, y vido que muchos nnturalfS servían á los .españoles, y lo de- 
más que la pregunta dice era piililico é notorio. 

48, — A las cuaienta é ocho pregunta», dijrt: questc testigo vido salir 
al dicho Pedro de Villagrán con gente a descubrir lo que Ijabfa <letrH9 
delii grand cordillera, ]iorqoe se tenía nueva había gente y unas salinas, 
y \ido volver al dicho Pedro de N'illagrán de las diclias salinas con 
muclia sal y deciendo había mucha noticia de lo de adelante, etc. 

49. — A las cuarenta é nueve preguntas, dijo: queste testigo siihe por 
publico é notorio todo lo que la pregunta dice» pí>rque fué y pasó todo 
loque en ella se contiene, etc. 

50. — A las cíncnent"! preguntas, dijo: q ueste testigo sube y es públi- 
ca y aotirio fj^ie en toda-í la^ pr U'iu',i¡ is d^ste reitio p>r la mierte dA 
dich')gob3riiiil'ir Pedro de Valdivia, que sja en gloria, liubi» graml al- 
tomcióa en los naturales y miuiitie-^tas desverg[leu7,as parase rebolar, y 
sabe (|iie, eu el dicho tiempo el dicho Potlro de V¡üagi\ln estaba en el 
descubrí inieii lo de las dichas salinas, y quel cabildo de la dicha ciudad 
de k Imperial le envió á Ihunar y dio cueiUa de lo subccílido de la 
muerte ílel dicho (jroi>ernador. y sabe que entm luego el diclio Pcdm de 
Villagrán ckiu la gente que traía á la rlicha ciudad Lnperial 

51. ~A las cincuenta e una preguntas, dijo; cpio esto testigo vido y 
s^W que, vuelto el dicho Pedro íle \'illagráu á la dieba ciudad Lnperial 
Wió inensagero á la ciudad Ilica para que se recogiesen á la dicha ciu- 
M baperiab |>orque los naturales ostidmn desvergonzados por la muer- 
te del dicho Gol}ernador, y totlos juntos sustentarían mejor la tierra, ó 
/máinícsmo sabe que envió alia mensagoros al dicho señor gobernador 
Fmuciscó de Vilagrán á dar aviso de la íjue había subcedido en la tie- 
etc. 



128 oot.egci6k ds doodmbktob 

cho lo que la pregunta antes desta dice, el dicho Pedro de Villagrán 
tuvo nueva cómo en la dicha isla se hacia la dicha junta, á la cual con 
gente salió para la deshacer, y este testigo vido que para ello llevaron 
muchas canoas por tierra, é vido que volvieron de hacer lo que la pre- 
gunta dice, é volvieron dello muchos españoles heridos á la dicha ciu- 
dad; y esto fué público ó notorio, etc. 

62. — A las sesenta ó dos preguntas, dijo: queste testigo dice lo que 
dicho tiene en la pregunta antes desta, y sabe por público ó notorio to- 
do lo que la pregunta dice. 

63. — A las sesenta ó tres proguuta*^, dijo: que dice lo que dicho tiene, 
é que por público é notorio oyó decir lo que la pregunta dice. 

64. — A las sesenta ó cuatro preginitas, dijo: queste testigo vido, como 
dicho tiene, volver al dicho Pedro de Villagrán de hacer lo que la pre- 
gunta dice, ó sabe é vido que después de haberse curado muchas herí 
das que trujo de la dicha jornada y tenido nueva que los dichos natu- 
rales se tornaban á rehacer, salió de la dicha ciudad con gente á hacer 
lo que la pregunta dice, é fué público ó notorio hacer todo lo en ella 
contenido. 

65. — A las sesentii ó cinco preguntas, dijo: queste testigo sabe é vido 
quel dicho general Pedro de Villagrán con grand cuidado é solicitud 
procuraba de ordinario saber lo que subcedía en la dicha ciudad de 
Valdivia de los españoles que en ella estaban poblados, y vido este tes- 
tigo quel dicho Pedro de Villagrán fué á la dicha ciudad de Valdivia 
con doce hombres y le vido volver della, siendo público é notorio todo 
lo que la pregunta dice. 

66. — A las sesenta é seis preguntas, dijo: queste testigo por público 
é notorio oyó todo lo que la pregunta dice, y sabe é vido que los espa- 
ñoles sustentadores de la dicha ciudad tenían por su fuerza é amparo 
principal al dicho Pedro de Villagrán; y esto es público é notorio, etc. 

67. — ^A las sesenta é siete preguntas, dijo: queste testigo vido quel 
dicho general Pedro do Villagrán despachó dos personas para que fue- 
sen á dar aviso al dicho señor gobei'uador Francisco de Villagrán de lo 
que la dispusición de la tierra y asiento de los naturales mostraba, uno 
de los cuales vido volver á la diciía ciudad de la Imperial, con lo quel 
dicho señor Gobernador había acordado de hacer; y fué público é noto- 
rio todo lo que la pregunta dice, etc. 

68. — ^A las sesenta é ocho preguntas, dijo: queste testigo vido que, 



VALDIVIA V SUfi COMrANJáROS 



127 



«ta caiisa entendía, y todos entendieron, qne los natumlüs estabtm 
lesvergonzados y ei'haban unnyas para venir sobrt» la dicha cindad 
y nuturales que en día estaban* 

56. — A las driiuerita é seis pregan tns, dijo: qut*ste testigo vido al ili- 
<?tio Fednr de Villní^'^an haeientlo juntar los Hí*ldndos |H'opnne!le^ el ra- 
í&OimuruMito que la pregniitii dice e (birles elnridad du e^Miio el dicho se- 
ftor Gobernador era desbaratado, é sabe é tiene por cierto que todos en 
getienib y cada uno en particular, tenían ánimo y deseo de ríui^tcntar la 
dicha cindad basta morir, y era niucba parte lo qucl dtebo general Pe- 
dro de Villagniíi les decía y platicaba para ello, etc. 

f)7 ~A las ciiicuenUí é siete preguntas, dijo: <picste testigo sabe ó 
vidoquel dicho Pedro de Villagrán salió con gente al desbarate del di- 
diojincíini y fuerte, y fué público o not-i>rio que con el áninii>, sagaci- 
dad y prudencia de su [»ersona se desbarató y se sirvió á S. \L muy 
mucho eii ello, etc. 

68.— A las cincuenta é ocho preguntas, dijo: que sal>e lo que la [ire- 
pintíi dice, porqueste testigo vido al diebo Pe<U*o de Villagrán andar 
(\ni solicitud y cuidado, procurando orden y moílo con que á los <l¡cho8 
uatumles oprimiese para que no viniesen sobre la tlieba ciudad, é á esta 
CQusa \ido que |ior su persona salía de noche y de día á desliara tar ¡iiU' 
tttíí y fiierteí?, de tal manera rpie los dichos naturales publicaban el te- 
inorqi.ewl diebo Pe'th*o de \'illagrán tenían, y los dichos españoles á 
estacausíi tenían atgund descanso, etc. 

^—X las cincuenta ó nueve preguntas, dijo: queste testigo sabe y 
vido que los naturales hacían junto a la dicha ciudad muchos fuertes y 
IMicaraesi, quel dicho Pe(b'o tie \' ilhigrán les deslíaratalni, é ansimesmí», 
^jueldieliü Pedro de Villagrán fué n\ desbarate del dicho fuerte fie Pel- 
^cubi, douile fue jiúblico hizo toilo nquello que la pregunta dice, y este 
**^% vido que volvió de la dicha jornada, el y his que con él venían, 
'"^ly cmisudos y muchos beridos, é fué púbhco é iiotuj'io todo lo íjue la 
f^^gnm dice, etc. 

Oí).— A las sesenta preguntas, dijo: queste testigo vido imichas veces 

Guviiiral dicho Pe<bo d( Villagrán mensageros naturalen á los demás 

CfK'ifjues é naturales á hacerles el razonamiento que la i)rcgüiit.íi dice, é 

/ué|HÍldico é notorio quel diebo r*rdro de Villagrán é los que con él 

fuvfou hicieron lo (pie la pregunta dice. 

tíL — A las scsentii é una [ireguntas, dijo: queste testigo vido que, he- 



128 cot.ecci6h ds doodmbktos 

dio lo que la pregunta antes desta dice, el dicho Pedro de Villagrán 
tuvo nueva cómo en la dicha isla se hacía la dicha junta, á la cual con 
gente salió para la deshacer, y este testigo vido que para ello llevaron 
muchas canoas por tierra, ó vido que volvieron de hacer lo que la pre- 
gunta dice, é volvieron dello muchos españoles heridos á la dicha ciu- 
dad; y esto fué público ó notorio, etc. 

62. — A las sesenta ó dos preguntas, dijo: queste testigo dice lo que 
dicho tiene en la pregunta antes desta, y sabe por público ó notorio to- 
do lo que la pregunta dice. 

63. — A las sesenta é tres preguntáis, dijo: que dice lo que dicho tiene, 
é que por público é notorio oyó decir lo que la pregunta dice. 

64. — A las sesenta é cuatro preguntas, dijo: queste testigo vido, como 
dicho tiene, volver al dicho Pedro de Villagrán de hacer lo que la pre- 
gunta dice, ó sabe é vido que después de haberse curado muchas hori 
das que trujo de la dicha jornada y tenido nueva que los dichos natu- 
rales 80 tornaban á rehacer, salió de la dicha ciudad con gente á hacer 
lo que la pregunta dice, é fué público ó notorio hacer todo lo en ella 
contenido. 

65. — A las sesenta é cinco preguntas, dijo: queste testigo sabe ó vido 
quel dicho general Pedro de Villagrán con grand cuidado é solicitud 
procuraba de ordinario saber lo que subcedía en la dicha ciudad de 
Valdivia de los españoles que en ella estaban poblados, y vido este tes- 
tigo quel dicho Pedro de Villagrán fué á la dicha ciudad de Valdivia 
con doce hombres y le vido volver della, .siendo público é notorio todo 
lo que la pregunta dice. 

66. — A las sesenta é seis preguntas, dijo: queste testigo por público 
é notorio oyó todo lo que la pregunta dice, y sabe é vido que los espa- 
ñoles sustentadores de la dicha ciudad tenían por su fuerza é amparo 
principal al dicho Pedro de Villagrán; y esto es público é notorio, etc. 

67. — ^A las sesentii é feicte preguntas, dijo: queste testigo vido quel 
dicho general Pedro de Villagrán despachó dos personas para que fue- 
sen á dar aviso al diclu) señor gobernador Francisco de Villagrán de lo 
que la dispusición de la tierra y asiento de los naturales mostraba, uno 
de los cuales vido volver á la diciía ciudad de la Imperial, con lo quel 
dicho señor Gobernador había acordado de hacer; y fué público é noto- 
rio todo lo que la pregunta dice, etc. 

68. — A las sesenta ó ocho preguntas, dijo: queste testigo vido que, 



VALDIVIA Y 8Ü8 COMPAÑEROS 



120 



venkia la nueva de c'»ino e! dicho señor Cloheniador se hnhía retirado 
i }í\ ciudad de Saiitiatío, de la de la Cüueehción, é se hizo regocijo de 
los españoles que on la dioha ciudad estahaii, y sabe quel dicho Pedro 
je Villíigrán antes y después de lo suáodichu, el dicho tiempo que la 
pregunta dice, sietnpre liizo por su persona lo que buen capitán y va- 
sigilo de S. M. era obligado, de tal juanera, que?te testigo tiene [mr 
^ác^rto que, mediante su persona, después de Dios, fué sustentada la di- 
^^p a ciudad, etc. 

€i9. — A las sesenta ó nueve preguntas, dijo: queste testigo sabe é vido 
qO€, mediante el ánimo, sagacidad y trabajo del dicho general Pedro de 
Villagnln, visto por los dichos naturales que entendía sus ardides y 
hiertee y mañas que traían, muchos se ofrecieron y dieron la paz é ser- 
vían en la dicha ciudad é otros despoblaron sus casas, y era púIiUco 
eran idos á la provincia de Arauco y TucapcL gente bel ¡rosa, é que al 
presente están de paz é mal acondiciotuidos, y esle testigo, por lo que 
ha visto é vio é conoció del dicho Pedro de Vilhigrán, sabe, cree y tiene 
por cierto que nenguna persona, en servirá S. M. en lo quesiá dicho, 
hiciera ventaja ul dicho Pedro de Viltagrán; y esto es público é noto- 
rio, etc, 

10.— A las setenta preguntas, dijo; que este testigo sabe é vido quel 
dicho señor Gobernador llegó ti la dicha ciudad Imperial con hasta 
ciento i cincuenta hombres, cotí la cual venida 1(»3 que en ella estaban 
recibieron grand alegría é contento, porque con su veoiíla los dichos 
e^paftolea se evitarían de tanto trabajo como habían tenido, y los dichos 
íiaturftles se asegurarían más y asentarían en sus casas, etc. 

71.— A las setenta é una preguntas, dijí»: queste testigo vido salir al 
<licho general Pedro de Villagrán de la dicha eimlad Imperial á lo que 
la pregunta dice, con los españoles que en ella dice, poco mtis ó menos, 
y wé público é notorio todo lo que la pregunta dice^ etc. 

7i^A las setenta ó dos preguntas, dijo: queste testigo vido quel di- 
cho Pedro de Villagrán, en hacer toíio lo qucstá dicho en las preguntas 
antes desta, trujo consigo grand suma de yanaconas, los cuales hacían 
iodo lo que la pregunta dice, y es público é notorio que hicieron grand 
provecho para l\ sustentación de la dicha ciutlad, y es público y este 
teatigó tiene [»or cierto, que si los ocupara en otra cosa, hobiera mucho 
provecho dellos, etc. 

73. — A las setenta é tres preguntiis, dijo: queste testigo vido tiues- 
£»oc« un cj 



130 COLECCIÓN DB DOCUMENTOS 

lando en la dicha ciudad Imperial el dicho Pedro de Villagrán llegó la 
provisión real que la pregunta dice, y vido este testigo quel dicho ge- 
neral Pedro de Villagián se desistió del cargo que había tenido, y sabe 
que á ia dicha sazón servían nuicha cantidad de indios é natundes A h\ 
dicha ciu<lad, etc. 

74. — A las setenta é cuatro preguntas, dijo: q ueste testigo, como dicho 
tiene y es público é notorio, el dicho general Pedro de Villagrán, usando 
cargos de capitán, niaesc de canij)o general y justicia, y en cosas de 
la guerra y república, ha hecho con toda retitud y cuidado y valor, y 
ha visto de ordinario que ha tenido su casa y servicio de españoles y 
número de caballos y el necesario de peltrechos de armas, como caba- 
llero é hijodalgo, que por tal es habido y tenido, y no puede ser menos 
sino que haya gíistado grand cantidad de pesos de oro en lo que la pre- 
gunta dice, poique ansí es público é notorio, etc. 

75. — A las setenta é cinco preguntas, dijo: queste testigo vido venir 
al dicho general Pedro de Villagrán de la dicha ciudad de la Imperial 
á esta de Santiago, y en el camino le dijo que venía á hacer todo lo 
que la pregunta dice, etc. 

70. — A las setenta é seis preguntas, dijo: queste testigo sabe é vido 
lo que la pregunta dice, por público é notorio, etc. 
77 y 78. — (No tienen contestación). 

79. — A las setenUí é nueve pregunüxs, dijo: queste testigo sabe que 
si el dicho Pedro de Villagrán no fuera tan celoso del servicio de S. M. 
y quisiera esUu' en su casa, teniendo, como tenía, dos repartimientos do 
indios, el uno en esta ciudad y el otro en la dicha ciudad Imperial, y 
ád los mejores que en ellas había, pudiera vivir muy á su contento, 
siendo, como es. persona tan principal; é sabe que á causa de hacer lo 
que la preguntti dice, hizo nmchos gastos y expensas de su hacienda, y 
ansí es público é notorio. 

80. — A las ochental preguntas, dijo: queste testigo sabe por cierto, y 
es público e notorio, todo lo que la pregunta dice, porquel repartimien- 
to de indios quel dicho Pedro de Villagrán tenía, tienen cinco personas 
vecinos en este reino, y con ello tienen pasadla é sustentar sus casas, 
armas y caballos, etc. 

81 y 82. — (No tienen contestación). 

83. — A las ochenta é tres preguntas, dijo que dice lo que dicho tiene 
Q}\ las preguntas antes desta, á que se refiere, lo cual es todo verdad 



VALDIVIA Y 8ÜS COMPANEROS 131 

para el juramento que tiene fecho, en lo que se afirmó é retificó, é fir- 
mólo de su nombre. — Gaspar Chacón. — ^Ante mí.— Nicolás de Gárnica, 
escribano público, etc. 

El dicho Alonso de Córdoba, vecino de esta ciudad de Santiago y al- 
calde por S. M. della, testigo presentado por parte del dicho general 
Pedro de Villagrán, el cual habiendo jurado é siendo preguntado por 
las preguntas del dicho interrogatorio para en que fué presentado por 
testigo, dijo é depuso lo siguiente: 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conoce al dicho general Pedro 
de Villagrán de más de veinte é dos años á esta parte, é ansimesmo 
conoce al fiscal nombrado en esta causa, etc. 

Preguntado por las preguntas generales, dijo ques de edad de más 
de cincuenta años é no le tocan ninguna de las preguntas generales 
para decir lo contrario de la verdad^ etc. 

2 y 3. — (No tienen contestación). 

4. — A la cuarta pregunta, dijo: que dice é sabe lo que la pregunta 
dice, como en ella se contiene, por queste testigo se halló presente á 
todo lo que en ella dice, porque fué uno de los que [fueron] al descubri- 
miento y población destas dichas provincias con el dicho gobernador 
Pedro de Valdivia, que sea en gloria, el cual vino proveído por el Mar- 
qués don Francisco Pizarro, y vido venir la dicha jornada al dicho ge- 
neral Pedro de Villagrán en estofa de caballero hijodalgo, en pertrechos 
é otras cosas necesarias, no pudo dejar de hacer muchos gastos y ex- 
pensas para ello, por venir á su costa é minción, y en aquel tiempo las 
cosas [valían] á excesivos precios, etc. 

5. — A ia quintil pregantíi, dijo: que este testigo sabe é vido lo que 
la pregunta dice, porque vino la dicha jornada y sabe ques el camino 
de ías leguas que la pregunta dice, de grandes despoblados, etc.. 

6. — A las seis preguntas, dijo: queste testigo sabe lo que la pregunta 
dice como en ella se contiene, porqués público é notorio quel dicho go- 
bernador Pedro de Valdivia, por tal persona, como la pregunta lo dice, 
proveía é encíirgaba cargos de capitán al dicho general Pedro de Villa- 
grán, por conocer de su persona el valor y sagacidad que tenía, y 
conforme á ella, .siempre este testigo le vido dar muy buena cuenta y 
ganar honra y prez en lo que se le encomendaba, etc. 

7. — A la séptima pregunta, dijo: que lo que la pregunta dice es pú- 
blico y notorio, y este testigo la sabe porque se halló presente y vido 



132 COLECCIÓIC D£ BOCUKKNTOS 

quel dicho general Pedro de Villagrán fué j>oblador en esta ciudad y 
como capitán por el dicho Gobernador trabajó é hizo é sustentó lo que 
otro más principal en aquella sazón; é sabe que en ello sirvió muy mu- 
cho á S. M.. por queste testigo vido pasarse las hambres é necesidades 
é mortandades que la pregunta dice; y esto es publico é notorio, ete, 

8. — A la otava pregunta, dijo: que sabe lo que la pregunta dice, iK>r- 
ques ansí público é notorio, y este testigo sabe que por el dicho Gober- 
nador le fueron dados y encomendados indios de repartimiento en 
ttTminos de.sta dicha ciudad, de los cuales se servía é servio quieta é 
l>acíí¡camente, los cuales le fueron dados en alguna parte é remunera- 
ción de sus servicios é trabajos, etc. 

9. — A la novena preguntii, dijo: queste testigo vido quel dicho Go- 
bernador proveyó por nuiese de campo general deste reino al dicho 
Pedro de Villagrán y por capitán, con gente, á la conquista y pacifíca- 
ción de los valles que la pregunta dice, porquel dicho Gobernador, en 
el valle de Coquimbo, pobló é quiso poblar una ciudad; y sabe y es 
público é notorio quel dicho Pedro de Villagrán conquistó é hizo suje- 
tar á muclios naturales en el servicio de S. M., donde fué público é 
notorio que tuvo é padeció grandes trabajos y riesgos de su persona y 
de los que con él iban, porque los naturales son belicosos ó indomés- 
ticos, etc. 

10. — A las diez progmitas, dijo: que dice lo que dicho tiene en la 
pregunta antes destii, y es público é notorio lo que la pregunta di- 
ce, etc. 

11. — A las once pro;>;untas. dijo: queste testigo sabe quel dicho gene- 
ral Pedi-o de Villagrán estuvo con gente en el dicho fuerte, é sabe é vi- 
do que en aquella sazón era la fuerza más importante deste reino, é por 
estar los naturales alzados é rebelados, no ¡nido dejar de pasar grandes 
y excesivos trabajos, en lo cual este testigo sabe y es público é notorio 
quel dicho Pedro de V^illagran hizo lo que buen capitán vasallo de S. 
M. era obligado á su cesáreo servicio, etc. 

12. — A las doce preguntas, dijo: queste testigo no fué, la dicha jor- 
nada con el dicho Pedro de Villagrán, pero que fué público ó notorio 
lo que la pregunta dice, etc. 

13. — A las trece [)reguntas, dijo: queste testigo sabe quel dicho ge- 
neral Pedro de Villagrán estuvo en el dicho asiento de Apalta, con gen- 
te, y es público y notorio que dende el dicho asiento el dicho Pedix) de 



VALDIVIA r 8ÜB GOMPAÑEROg 



133 



Villagráti Wizo niuclia^ correrías y tuvo inüchn?^ rencíLiciiinís con hs 
iiHtuniles. porque, on aquella sazón, ostabau rebelados, y todo lo CjUt^la 
pregunta dice es público é notorin, etc. 

14. — A las oaiorce pregunta^, dijo: quoste t(í'*t¡gn sah?. todo lo que la 
pregunta dice, porqueste testigo vido que por el dicho (Tuberuador fué 
apereebida gentil pnra el dicho des.nilirinnciito. y el dicho Tcdro de Vi- 
llagrán tiié ciipitáii la dicha Jnrnatia, y llegaron al río de Biohío, que la 
pregunta dice, tlondo se deseiibrierou ni:ic!ias provincia**, y cl dicho 
general Pedro fie Villagrán, en todo lo sui nlicho Iiizo aqucUu que bncn 
capitán es obligítdo á facer en servicio de S. M,, [Kirqueste te^^tigo vido 
todo lo (jue dietio tiene, pr>rqae fué um» de los que con el dicho Uobur- 
imdor fueron, eie. 

ib, — A las quince preguntas, dijo: queste testigo vido que en esta 
ciudad públicainente se dijo estar alterados y rebeladi>s Itís reinos del 
Perú contra el servi(*io de y. M . é vid»» salir para (dl(K ni chelín gober- 
nador Pedro de Valdivia, y ijucdur en asía ciudad por maese de cinnpo 
general el dicho Pedro de Villagrán, dnnde hi/.u hido aipiello que era 
obligado, ptínpie j>or su persona y con gente sieuiprc ftié a todas las 
ixirrerías é |)acitieaci6n de naturales que de ordinario se rebelaban, é á 
lusa de trabajos que, en esta tierra, en aquella sazón habla, el dicho 
Pínlro de Villagrán sirvió muy nmelu) á 8. M , y en uiui-ln» de lo qtie 
ansí conquistó é apaciguó este testigo lo vido» y lo demás que hizo es 
público é notorio, etc. 

10. — A las diez é seis preguntas, diju: queste testiiro vidr» que, dcs- 
ptit^s de haber servido el dicho general Pedro de Villagrán en lo que la 
pregunta antea desta dice, el dicho Pedro de Villagrán fué á los reinos 
del Perú á servir á S* M., y es piiblico y notorio todo la qne la pregun- 
ta dice, etc. 

17 á la 20, — (No tienen contestación.) 

27. — Alas veinte é siete preguntas, dijo: que sabe qut^, á la sazón 
que la pregunta dice, ol dicho genei-al Peiln» íle Villngrán atíduvo en la 
conquista 6 paciHcación de los naturales de los valles (pieliay desde esta 
ciudad hacia la Serena, é que sabe é fué público que tie la dicha jorna- 
ii^da resultó gruiid proveiílio en la dicha pacificación, y que pfa^ ello el 
dicho general Pedro de Villagrán sirvió nniy mucho á S. M., [morque 
anuí fué púidico é notorio, é que de lo demás contenido en la pregunta 
no !*e acueHa; y esto dijo dclla, etc. 



134 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

28. — A las veinte é ocho preguntas, dijo: que sabe ser verdad que, á 
la sazón que la pregunta dice venir el dicho Pedro de Villagrán á esta 
ciudad, porque lo vio entrar en ella y estar, y que fué público que eu 
los valles que la pregunta dice dejaba bastante recaudo para la con- 
quista dellos; y esto dijo della. etc. 

29. — A las veinte é nueve preguntas, dijo: que sabe ser verdad quel 
dicho Francisco de Aguirre fue á la población de la dicha ciudad de la 
Serena é á la conquisUir é pacificar, porqueste testigo le vio ir á él, pe- 
ro que no so acuerda la gente que consigo llevó para ello qué tanta 
fuese; é que lo demás en la pregunta contenido este testigo no lo sa- 
be, etc. 

30. — A las treinta preguntas, dijo: que sabe sor verdad, porque no 
podía ser menos, que en la conquista é pacificación de los valles y natu- 
Tciles que la pregunta dice, se padecieron los trabajos que la pregunta 
declara, ansí y como en ella se contiene y de las calidades que declara, 
ansí por vía que, de ordinario, se suelen padecer en semejantes jorna- 
das é conquistas, como por la necesidad de ropa que, á la dicha sazón, 
hobo en esta tierra, la cual tuvo el tiempo que la pregunta dice, sin ser 
socorrida, y que sabe que, de ordinario, el dicho Pedro de Villagmn se 
ocupaba en lo que en la pregunta se contiene, dando muy buen ñu y 
venturoso y próspero en todas las cosas que emprendía para el amplia- 
miento y sustentación destas provincias; y esto dijo della, etc. 

31. — A las treinta é una preguntas, dijo: que sabe ser verdad la sa- 
lida [)ara la dicha jornada del dicho Gobernador, que sea en gloria, y 
que sabe que á ella fué el dicho Pedro de Villagrán con cargo de maese 
de campo, á la cual lo vio ir su persona muy en orden y como caba- 
llero hijodalgo, y pertrechado de armas y caballos y otras cosas nece- 
sarias, é ques ciert<j que para ello forzosamente se había de gastar, co- 
mo se gastó, cantidad de pesos de oro, ansí en esto como en socorros 
que sabe este testigo hizo á personas particulares el dicho Pedro de Vi- 
llagrán para que fuesen la dicha jornada, é que cosa muy pública é no- 
toria es en ella haberlo hecho muy bien y señaladamente en todo lo 
que se ofreció como muy buen capitán y caballero, y ansí se trataba 
alabando sus hechos de ordinario entre los demás capitanes que á la 
dicha jornada fueron, hallándose al trato desto presente este testigo mu- 
chas veces; y esto ^dijo della, etc. 

32 á la 35. — (No tienen contestación). 



VALOITIA T SUS COMPAÑEBOB 135 

36. — A las treinta é seis preguntas, dijo: qiies cosa nuiy pública la 
IH)blación de la dicha ciudad de la Concepción que la pregunta dice, 
y haber sido su primera fundacióu y población tan próspera cuanto la 
pregunta dice, que nadie hay que lo inore, é que on lo demás tocante á 
la parte quel dicho Pedro do Villagrán fuera para lo q\ie la pregunta 
dice, es notorio haber pasado como en ella se declara; y esto dijo della, 
etc. 

37. — A las treinta ó siete preguntas, dijo: que no la sabe, etc. 

38 á la 69. — (No tienen contestación). 

70. — A las setenta preguntas, dijo: que. al tiempo que como dicho 
tiene, salió desta ciudad para la conquista de la tierra de arriba, este tes- 
tigo le vio sacar desta ciudad grand cantidad do yanaconas, y después 
acá este testigo de ordinario ha oído decir que durante el tiempo quel 
dicho Pedro de Villagrán ha and \do en la conquista de la tierra de 
arriba, siempre ha traído los yanaconas que la pregunta dice, y que 
han sido de tatito provecho cuanto en ella se declara, é que si, como los 
ocupaba en esto, los ocupara en sacar oro, es cierto que le sacaran grand 
cantidad dello; y esto dijo della, etc. 

71 H la 73. — (No tienen contestación). 

74. — A las setenta é cuatro preguntas, dijo: que sabe ser verdad que 
en douílequiera quel dicho Pedro do Villagnin ha estado usando de 
los c<irgos que la pregunta dice, se ha dado ttuí buena maña en ello 
qae antes ha alcanzado afabilidad, amistad y buen querer con todos, 
qiios co^a notoria, y demíí dcstD este t'jstigo del tiempo que ha que le 
conoce y el que la pregunta dice, siempre le ha visto tener y tratar su 
persona de la manera que la pregunta dice, y que por esto esto testigo 
tiene por cierto que no puede ser mein)s sino que haya gastíido grand 
suma de pesos de oro; y esto dijo della, et<;. 

76, — (No tiene contestación). 

76. — A las setenta ó .seis preguntas, dijo: que lo contenido en esta 
pregunta es cosa notoria é muy pública en esta tierra, porqueste tes- 
tigo vio venir á esta ciudad y á socorrerác en ella todos los que del dicho 
desbarate de la diclví ciudad de la Cjucebción escaparon, los cuales en 
común trataban y decían, y siempre se trató y dijo haber pasíido como 
la pregunta dice, y que en lo que toQa á lo de los Conlines, esto testigo 
lo ha oído ansimesmo decir que se despobló, etc. 

77. — A las setenta é siete preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 



136 COLECCIÓN DE I>OCÜMENTOB 

la pregunta contenido, porque á la sazón que la pregunta dice este tes- 
tigo vio corao el dicho señor gobernador Francisco de Villagrán usaba 
el dicho cargo que la pregunta dice, y vio que por atención de lo que 
la pregunta declara, el dicho señor Gobernador proveyó el dicho cau- 
dillo, el cual en nada pudo conseguir el efeto á que iba, antes se retiró, 
como en la pregunta se contiene, con muerte del dicho español; y esto 
dijo della, etc. 

78. — A las setenta é ocho preguntas, dijo: que sabe que, tenida la 
nueva contenida en la pregunta antes desta, el dicho señor gobernador 
Francisco de Villagrán proveyó para la dicha jornada al dicho Pedro 
de Villagrán, el cual fué á desbaratar los dichos naturales, con gente, 
desde esta ciudad, y fué público que de la dicha jornada los rompió á 
los dichos naturales, y los fechó del fuerte y pucará donde estaban re- 
cogidos, alojados, haciendo los daños questá dicho; y esto dijo delia, etc; 

79. — A las setenta é nueve preguntas, dijo: que sabe que si el dicho 
Pedro de Villagrán ansí como se ocupó siempre en esta tierra en servir 
á S. M. en ella y amplialla, lo hiciera en grangerías y otras cosas de 
tratos, que hombres que pretenden su interés suelen tener, el dicho Pe- 
dro de Villagrán tuviera y alcanzara cantidad de pesos de oro; y esto 
dijo della, etc. 

80. — A las ochenta preguntas, dijo: que sabe ser verdad que en los 
repartimientos quel dicho Pedro de Villagrán tenía en esta tierm hau 
estado repartidos y están en las personas que la pregunta dice; y esto 
dijo della, etc. 

81. — A las ochenta é una preguntas, dijo: que sabe ser verdad la ve- 
nida del dicho general Pedro de Villagrán que la pregunta dice, por- 
queste testigo le vio entrar en esta ciudad y en su compañía y con él 
algunos soldados, y que es público haberlos traído á su costa é minsión, 
. é ansimesmo el herrador que la pregunta dice, y que para esto y para 
la demás gente que traer pudiera se le dio comisión por el señor Viso- 
rrey, como la pregunta lo dice; y esto dijo della, etc. 

82. — (No hay contestación.) 

83. — A las ochenta é tres preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene 
en este su dicho, todo lo cual es la verdad, é lo que sabe en lo que 
preguntado le ha sido, so cargo del juramento que fecho tiene, é firmó» 
lo de su nombre. — Alonso de Córdoba. — Ante mí. — Nicolás de 6rár»tca, 
escribano público, etc. 



VALDIVIA T Büfi COMPASeBOS 



ISÍ 



El elidió don Diego ile Giizinán, testigo presentíido por parte del di- 
cho general Pedro de Villagrán, el cual despinífl do haber jurado é sien- 
do pregunta'lo por el tenor do la pregunta [lara en que fué presentado 
por testigo, dijo é depuso lo siguiente, etc. 

L— A la primera pregunta, dijo: que conoce al dicho general Pedro 
íleVillügnin y al fiscal nombrado en esta causa, e te. 

Preguntado por las preguntas generales de la ley, dijo ser de edad de 
Riásíle veinte é cinco años, é que no concurren en él las ealidades quo 
se contienen en las preguntas generales qne ie fueron fechas, 
2 á lo 81. — (No tienen contestación.) 

82.— A las ochenta i^ dos preguntas, dijo: qne sabe ser verdad lo en 
la pregunta contenido, porqneste testigo vino en cotnpafíía del dicho 
general Pedro de Villagráu de los reinos del Perú á esta tierra, en tlonde 
vtóque trajt) eonsigo los soldados que la |>regunta dice, de la suerte y 
cnliríad que en ella se declara, é ansimesmo el herrador que en la pre- 
^ntase contiene, y sabe que para traer la dicha gente, como la trujo á 
esla ciudad, tuvo comisión para los poder traer del dicho señor Viso- 
Trey Conde de Nieva, pf orqueste testigo la vio y leyó muchas veces, lo 
es la verdad so cargo del jtn'amonto que fecho tiene, e Hrmólo do 
nombre. —Don Diego de Guzmán. — Pasó ante mí. — Nicolás de Gami- 
ta, escribano público, etc. 
El dicho Hernando Ruix de Arce, vecino de la provincia de Cuyo, es- 
te en esta ciudad de Santiago, testigo presentado por parte del dicho 
t^hvrú Pedro de Vilhigrán, ei cual habiendo jurado en forma segtnid 
dereclio é siendo preguntado por las pregnnUs del dicho interrogntorio 
pamen que fué presentado por testigo, dijo é de|iuso lo siguiente, etc. 
I. — A la primera pregunta, dijo: que conoce al dicho general Pedro 
de Villagráu é ansimesmo al fiscal tvombrado en estti causa, etc. 
Preguntado por his preguntas generales de la ley; dijt> ser de edad 
de cnarenta años ó más, é que no concurren cu él ninguna de las cali. 
[laJea que se contienen en las preguntas que le fueron fechas, ete 

2, — A la segunda preguntas, dijo: tpio lo quo tlestíi pregunta sabe es 
|Ue podra haber veinte é cuatro ó veinte é cinco años, poco más ó me- 
os. que fuá poco después que se dio la baUdla de las Salinas, que fué 
fH loa reinos del Perú, entre Hernando Pizarro é don Diego de Alma* 
I, el capitán Mercadillo con gente que consigo llevó fué al descubri- 
iiiento de los Andes, que cae á las espaldas del valle que se llama Jau- 



13ft COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

ja, con el ciml dicho capitán este testigo fué con los demás que con él 
fueron, y estando dentro de la dich:i tierra que ansí iban á descubrir, al 
cabo de algunos día=?, el dicho g3neral Pedro de Villagrán llegó á so- 
correr al dicho capitln Mjrc idilio con cierta g^mt'.), al cual este testigo 
vio que entró muy en orden d3 cal) dlero hijodalgo y su persona bieu 
aderezada y portre^hada de caballos ó armas, é después que se juntó con 
el dicho More idilio, en lo que se ofreció durante el tiempo que con él es- 
tuvo lo hizo é sirvió muy bien á S, M., é después este testigo vio cómo 
por tenerle el dicho Mercadillo por persona tan de calidad cuanto la pre- 
gunta dice, le proveyó á él y á un Mosquera para que saliesen á los 
roinos del Perú á meter y traer al dicho descubrimiento y á él gente, 
s >Gorro y posibiUílad p ira proseguir el dicho tlescubrimiento y jorna- 
da; y esta es la verdad, etc. 

3 á la 82. — (No tienen contesUición.) 

83. — A las ochentii é tres pregmitas, dijo: que dice lo que dicho tie- 
ne en este su dicho, lo cual todo es la verdad, so cargo del juramento 
que fecho tieiíe, é firmólo de su nombre. — Hernando RuÍ2 de Arce. — 
Ante mí. — Nicolás de Gárnica, escribano público. 

El dicho Juan GaiUin, estante en esta (íiudad de Santiago del Nuevo 
Extremo, testigo presentado por parte del dicho general Pedro do Vi- 
llagrán, el cual, habiendo jurado en forma de derecho, y siendo pregun- 
tado por las preguntas del dicho interrogatorio para en que fué presen- 
tado por testigo, dijo é dopusí) lo siguiente, etc. 

1; — A la primera pregunta, dijo: que conoce al dicho general Pedro i 
de Villagrán y al fiscal nombrado en esta causa, etc. i 

Preguntad) por las i)regiintas generales, dijo: ques de edad de trein- j 
1 1 ailos, poco nías ó monos tiempo, ó <|ue no concurren en él nenguna j 
de las preguntas generales que le fueron fechas, etc. j 

2 á la 81. — (No tienen contestación.) \ 

82. — ^A las oclienta é dos preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en i 
la pregunta contenido, porqucstando este testigo en el asiento ó valle 
de Atíicama la Grande, ques en los límites de los reinos del Perú é des- 
tas provincias, llegó allí el dijln Pe 1ro d) Villagrán con cierta gente ó 
soldados, de camino para estas provincias, á donde entendió qiiel dicho 
Pedro de Villagrán traía los dichos soldados y el dicho oficial herra- 
dor que la pregunta dice, é públicamente se decía haber traído algu- 
nos dellos á su costa y socorrídoles para que viniesen á esta tierra, é 



VALDIVIA Y BUB COMPA^EBOB 139 

que después acá, le ha visto en esta dicha ciudad de Santiago á algu- 
nos de los dichos soldados ansimesmo, é Uiinhieii sabe ser verdad la 
dicha provisión que la pregunta dice, porqueste testigo la ha visto ó 
leído muchas veces, é sabe que todos los dichos soldados que ansí con 
él vinieron, el dicho Pedro de Villagrán los proveía é sustentaba ásu 
costa y minsión; é que esta es la verdad de lo que si)brc este caso sabe, 
y es la verdad para el juramento quo tiene f jcho, é firmólo de su nom- 
bre.— /wan Gaiíán. — Ante mi.— ^Nicolás de Gárnica, escribano pú- 
blico é de cabildo, etc. 

El dicho R )drigo de Sande, estante en esta ciudad de Santiago, tes- 
tigo presentíido por parte del dicho general Pedro de Villagrán, el cual, 
habiendo jurado en forma, segund derecho, é siendo preguntado por 
las preguntáis del dicho interrogatorio para que fué presentado i)or tes- 
tigo, dijo é depu-so lo siguiente, etc. 

1.— A la primera pregunta, dijo: que conoced los en ella conte- 
nidos. 

Preguntado por las preguntas generales, dijo: ques de edad de más 
de veinte é dos años, é que no concurren en él nenguna de las 
calidades contenidas en las preguntas generales que le fueron fe- 
chas, etc. 
2ák 81.— (No tienen contestación.) 

82.— A las ochentii é dos preguntas, dijo: que sabe ser verdad lo en 
líipregimta contenido, porque.ste testigo fué uno de los que vinieron 
<^ii el dicho general Pedro de Villagrán desde los reinos del Peni á es- 
fe tierra, y vio que trajo en su compañía soldados y el oticial herrador 
^uela [iregunta dice, é que sabe que los soldados que venían con él, ó 
losraiis de ellos, vinieron á costa é minsión del dicho general Pedro de 
[ Villagrán, hasta los poner en esta dicha ciudad de Santiago, é ansí sabe 
j J' es cierto que, por la dicha razón, no podía dejar de gastar cantidad 
de pesos de oro; y ansimesmo sabe que para traer la dicha gente y la 
demás que con él quisiera venir, tuvo comisión del dicho señor viso- 
rrey Conde de Nieva para ello, ponjue ansí fué público é notorio y es 
ansí la verdad. 

83. — A las ochental é tres preguntas, dijo: que dice lo que dicho tie- 
ne, lo cual es la verdad, so cargo del juramento que fecho tiene, y fir- 
mólo de su nombre. — Ilodrigo de Sande. — Ante mí. — Nicolás de Gárui- 
:«, ctícribano público. 



140 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

En la dicha ciudad de Santiago, á diez é sicto días dol mes de Ota- 
bre, de mil é quinientos é sesenta é dos años, antel dicho señor alwilde 
Diego García de CAceres, é por ante mí Joan do Céspedes, escribano 
público ó del cabildo dolía, é testigo, pareció presente el dicho Alonso 
de Vallío, en el dicho nombre, é presentó el escrito del tenor siguien- 
te, etc. 

Muy magnífico señor: — Alonso de Vallío, en nombre del general Pe- 
d/o de Villagrán, mi señor, digo: que en la probanza de servicios que, 
e:i nombre del dicho parte, en esta ciudad tengo hecha, no hallo más 
testigos para presentar que digan sus dichos en olla, é los que saben er 
lo tocante á las preguntas por mí presentadas, esUín en la ciudad di 
arriba, etc. 

A V. M. i)ido y suplico mande á Nicolás de Gárnica, escribano que 
fué della, me dé originalmente lo que de la dicha probanza está hecho 
en mi pedimiento é interrogatorio, en la cual, signada por el dicho (es- 
cribano, V. M. interponga su autoridad y decreto judicial y en todo jus- 
ticia y en lo necesario. — Alonso de ValHo, etc. 

Yj presentado, dijo: que mandal)a é mandó que se notifique al dicho 
Nicolás de Gárnica que dé la dicha probanza á la parte del dicho gene- 
ral Pedro de Villagrán, como la pide; testigos: el señor alcalde Alonso 
de Córdoba é Antonio Zapata. — Ante mí. — Francisco de Céspedes, escri- 
bano público. — (Sigue una legalización.) 

En la muy noble é leal ciudad de S.mtiago del Nuevo Extremo, ca- 
beza de Gobernación de Chile, á diez é nueve días del mes de Julio, 
año del Señor, de mil é quinientos é sesenta é tres años, estando juntos 
en su cabildo é ayuntíimiento los muy magníficos señores Justicia é 
Regimiento de la dicha ciudad, conviene á saber, los muy magníficos 
señores capitáli Francisco de Riberos é Santiago de Azoca, alcaldes, é 
Juan Gómez é Pc<lro Gómez é Juan Godínez é Alonso Descebar é Pe; 
dro de Miranda, regidores de la dicha ciudad, é por ante mí, Nieolásde 
Gárnica, escribano público del dicho cabildo, pareció presente Francis- 
co de Orbina, en noml)re del señor Pedro de Villagrán, gobernador é 
capitán general deste reino, é presentó la probanza original que de suso 
se hace mención é la petiíáón é poder siguiente: 

Muy magníficos señores: — P>ancisco de Horbina, en nombre del se» 
ñor gobernador Pedro de Villagrán parezco ante vuestras mercedes 
en este cabildo é digo: que por su parte se ha hecho pmbanra pan 



VALDIVIA T 8Ü8 COMFANKBOS 



141 



iuforiDar á S* M. He los servicio*! que le luí hecho en ainplÍHeióii de sus 
reinos é reñ\ píUriinntiio, la cunl es ésta fie que anl4? vuestnis mereedes 
hago presentación, ó pnrtjue, mediante ser, corno es. UhIu h^ en ella 
interrogado é prohado eatera realiilud ile venhuL oon viene qvie para 
más finne/ji é a[>roba(^ión sea por vnefítraH niereedes vista y dado su 
parecer de lo que eonfornie íl ella y á vueHlms inereedes ¡es eousUi eu 
elca^o hay y pasa, ele. 

A vuestras mercedes pido ansí se haga, pues es justieia. i>ara In enal 
el oficio (le vuestras niereedes \m\>hn'o.—Fí'anri,^rft tk Ilorhinn. 

St^pan cuantos esta eartíi vieren 0(>iiif> yo, e! general Pedro de Villa- 
gran, vecino de la ciudail del Cuzco, provincias del Perú, eátaiite en esta 
ialaCancebeión, destas provincias du Nueva Extnuuíidnra, otorgué 
ot>nozca que doy é otorgo todo mi pader coiuplid^i cuan bastante de 
derecho se requiere é más dehe valer á BarU>lonié Flore;^, vecino de la 
ciudad de Santiago, é á Francisco de Horbina, estiuite en ella, que es- 
táis Hosentes, bien ansí com > s\ Uw^ch presentes, auibcMi a dos junta- 
mente é cada uno é cuahjuier dellns [)or sí in aolidmn, es¡)ecialmcnte ¡mra 
íjuepor nn' y en mi nomln'eéansí como yo misino puf^lan ello^? ó ctial- 
í|U¡erdellos parecer é jiarezcan ante todos é cualesquier jueces é justiciua 
ieSS* MM. destas dichas [U'ovÍucÍíís, de cuales* piier ]>artes que sean, é 
presentar los pediuiientos é interrogatorios <le preguntas que cun vengáis 
pam hacer eualesquier iirobanzas en mi nombre ad perpefnam rei me- 
mriam, con la forma é solenidad que se requieren para su Vfilidación, 
délos servicios que yo á S. M. he hecho en esüís dichas provincias y 
en las demás destos reñios de bu Indias é de otras cosas que á un de* 
ítclio convengan, é fechas las diehas probanzas, bis puedan sacar de 
poder de cualesquier escribano ante quien hayan pasillo, é pedir se las 
matulen dar escrito en limpio en públitM forma en manera que liaga fee, 
■ laeual ilicha probanza puedan presentju" ante el cabildo, justicia é re* 
giiflieutu de la cHeha ciüihid de Santiago, estando juntos en él segund 
^ ' libre, é pedir aprobación y contírniaeióri de la dicha prolianza* 
^ .[ é como convenga i>ai'ii niás vali<lacióii y hrnieza tic la dicha 
pwhmxzñf y lo sacar to<lo [jor testimonio, y siendo necesario, en razón 
puedan hacer eualesquier pediinient(»s y re<]ucnmientos, proteíítacioneB 
c asentaciones de testigos y tcídos los demás autos que c(ai vengan é que 
'O luiriA siendo presente, ponpie cuand compliilo poder como yo tengo 
lü Éjue dicho es, utro lal lo otorgo é doy á b*s susodichos Íh solidutn 



142 COLECCÍÓN DB DOOÜHEKTOB 

con poder de lo sostítuir en una persona ó dos ó más, á los cuales é á 
ellos relievo segund derecho, en testimonio de lo cual otorgué esta 
carta antel escribano público ó testigos de yuso escritos, que fué feclia 
ó otorgada en esta dicha ciudad de la Concebción, á diez ó nueve días 
del mes de Abril, afio del Señor de mil ó quinientos é sesenta é tres 
aQos, siendo testigos á lo susodicho Podro de Colmenares é Luis Gon- 
zález ó Francisco Ortiz, estantes en esta dicha ciudad, y el dicho otor- 
gante, á quien yo, el dicho escribano, doy fee que conozco, lo firmó 
aquí de su nombre; no quedó registro. — Pedro de ViUa^rán. — E yo, 
Antonio Lozano, escribano de S. M. é publico ó del cabildo desta diclia 
ciudad de la Concebción por S. M., presente fui en uno con el dicho 
otorgante é testigos é lo fice escribir segund ante mí pasó, é por ende 
fice aquí este mi signo, ques á tal en testimonio de verdad. — Antonio 
Lozano, escribano de S. M., etc. 

E presentada la dicha petición ó poder que de suso se hace mención 
é vista la dicha probanza original que de suso so hace mención, los 
dichos señores Justicia ó Regimiento dijeron que verán la dicha pro- 
banza, ó vista, proveerán é harán en el caso lo que más convenga al 
servicio de Dios ó de S. M., é ansí lo proveyeron. — Testigos: Juan de 
Céspedes ó Pedro de Padilla, estantes en la dicha ciudad de Santiago. 
— Ante raí. — Nicolás de Gárnica, escribano público y de cabildo, etc. 

S. C. R. M.: — Parece por esta probanza quel gobernador Pedro de 
Villagrán, que por fin é muerte del gobernador Francisco de Villagrán, 
que en gloria sea, de V. M. en estas provincias de presente gobierna, 
pasó á servir á V. M. á ellas y á los reinos del Perú de más de veinte 
é cuatro años á esta parte, en donde con costa mucha de su hacienda y 
riesgo de su persona siempre de ordinario se ha ocupado en todo lo á 
ello tocante, en especial en el descubrimiento, población é conquista 
é allanamiento destas dichas provincias é alteración diversas veces sub- 
cedida en ellas por los naturales, población de las ciudades en nombre 
de V. M. en estas provincias pobladas, en todo lo cual y en oti-as mu- 
chas cosas que por esta probanza parece, lo ha hecho con el término 
que buen y leal vasallo de V. M. debe y es obligado, todo lo cual nos 
consta por haber así visto de ordinario hacerlo y ocuparse en la obra 
dello, por lo cual está y ha venido en necesidad y gran recrecimiento 
de deudas, ó es persona en quien concurren las calidades que se requie- 



VALDIVIA Y 8U8 COHPANKBOS 



14a 



Ten para merecer la merced rjne V, M. fuese servido hueerle. en r|nifn, 
la que nsí fuese» estaría bien einplcíida; é por ser ansí é ñnr á V. M. 
rekciíju y ctírtidunibre ciello, io íinnanios de uuestrr*» nnnilíres. — Fran- 
tiscú (h Ricitros. — Stiniiüfjo de Azocar — Jnan (¿ónifi — Fedro (róni^z, — - 
Juan Godinei,—AIo) so Dcseobar. — /Ví/ro de Mirnnda. — -Por mandado 
tk Iti riudud dcí Santiago. — Nicolás de Gárnica^ escribano publico é de 
cubildo. 

Yá\ la ciudad déla ('onccpcjnii, mino dt* (liilc. á nueve días del mes 
tk Diciembre, año del Seftor de mil c (piinientos é sesenta ó dos años, 
míie el muy magnífico señor el capitán Abniso de Reiuoso, teniente de 
gobcraador en eBta dicba ciudad por el uuiy ilustre señor el mariscal 
<l«»n Francisco de Villagrán, gobernador é capitán general en este diclio 
reino, por S. M., c por ante mí Antonio Lo^aní», escribano de S. M., 
pülilico é del cabildo della, é testigos yuso escript^ns, paresció Antonio 
de Torres en nombre del general Pedro de Viliagrán, é por virtud do 
8u [loder que del tiene, de que ln/,o presentación é presentó un escriíJto 
té iiilcrro^atorio é ciertas jtrcju^nitas del tenor siguiente, etc. 

Muy aiagnifico señor. ^ — ^Anlonio de Torres, en nombro del general 
Pednj ríe VlUagráii, digo: qnel dicho mi parto tiene nescesidad de hacer 
rima probanssa ad perpHuam rd memoriam tle los sorvieioft que á 8. M. 
6n estos reinos de Chile ha hecho i>ara infnrniar dello á B, M. etc. 

Pido é sviplico á vuestra merced que los testigos que yo presetitare 
leíittle viu^tra merced los que fuese sor\ido, digaii é declart^n i>or el 
Interrogatorio de preguntas que presento, é lo que nnsí dijeren t* dupu* 
siertniíielo mandé dar en publica forma signmlo éant<»riJíado. interpo- 
tiifiíido vuestra merced en ello su autoridíitl é decreto judicial, y en todo 
justicia V en lf> necesario. — Atüouio de Torres. 



Se|>an cuantos esta carta <le poder vieren, cónio yo, Podro de Villa- 
gniíi vecino de la ciudad de Cuzco, ques en los reinos del Perú, estan- 
te al [aveente en estii ciuila<l tic la Ctaiccpción, reino de iliile, otorgo ú 
conozco por esta presente carta que doy é otorgf* todo mi poder cuíii- 

io, libre J leñero, bastant*}, üü cual de derecliosc rrq ui(.'rc c inás ]íuc- 
I y debe valer á vos, Antonio de Torres, que sois presente, especial- 

'^" para qne por \ni y en mi nondire, é así cojno yo mismo lo i>o- 
nacer, representando mi propia persona, podáis hacer y hagáis en 



144 COLECCIÓN DE DOCÜMBVTOB 

cualosquior parte y lugares deata Gobernación, ante cualesquier justi - 
cia de S. M., todae é cualesquier probanza é probanzas de cualquier 
género y condición que sean que á mi derecho convengan y fuesen ne- 
cesarias, é para que por mí y en mi nombre, y como yo mismo, podáis 
recaudar, recibir, haber y cobrar, ansí en juicio como fuera del, de to- 
das y cualesquier personas que sean, todos é cualesquier maravedís, 
pesos de oro, plata, piedras, perlas, esmeraldas, caballos, ganados, huer- 
tas, chácaras, heredades ó otras cosas cualesquier que á mí me deben ó 
se me debiesen de aquí adelante, ansí por obligaciones, conoscimientos, 
cartas, cuentas é cuentas corrientes, cláusulas de testamentos é en otra 
cualquier manera é de lo que recibiéredes y cobráredes en el diclio 
mi nombre^ podáis dar y deis vuestras cartas de pago 6 de fínequito, 
que valgan como si yo mesmo las diese é otorgase, é lo que dicho es re- 
cibiese y cobrase, presente siendo é no derogando la especialidad á la 
generalidad, ni por el contrario, vos doy este dicho poder cumplido ge- 
neralmente para en todos mis pleitos y causas ceviles y criminales, de 
cualquier calidad y condiciones que sean, que yo he y tengo y espero 
liaber, tener y mover con cualesquier personas, y las tales personas los 
han y tienen contra mí en cualquier manera, y esto para ante S. M. ó 
sefiores de su muy alto Consejo, presidente é oidores de sus Reales Au- 
diencias y chancillerías é ante otros cualesquier jueces é justicias de 
cualquier fuero é jurisdición que sean, eclesiásticas y seglares, é ante 
ellos é cualquier dellos podáis pedir y demandar, responder, defender, 
negar y conoscer, emplazar, requerir é protestar excepciones y defensio- 
nes, de nuevo poner é presentar todas las demandas, pedimentos, re- 
querimientos, citaciones, protestaciones, ejecuciones, prisiones, ventas 
y remates de bienes é aprehender cualesquier posesiones, pedir costas, 
jurarlas é recibir la tasación y pago.dellas, presentar escriptos y repli- 
catos, testimonios, escritura é probaiizas é otro cualesquier género de 
prueba, ó ver, presentar, jurar y conoscer los testigos de probanzas por 
las otras partes presentados, é los tachar, ansí en dichos como en perso- 
nas, é los testigos é probanzas en mi nombre presentados, abonar, con- 
cluir é pedir é oir sentencias ansí interlocutarias como defínitívas, con 
sentir en las que por mí y en mi favor se diesen, é de las en contnirío 
apelar y suplicar é seguir el apelación é supHcación ante quien é con* 
derecho se puedan y deban seguir é dar quien las siga, é hacer todos 
los juramentos ansí de calumnia como decisorio, é pedir ser hechos 



VALDIVIA y BUS COMPANKBOS 



145 



por las otras partes, absolver preguntas y pusiciones como mejor á mi 
derecho convenga, recusar cualcíiqíiier jueces y escribanos con la sole- 
nidad que de derecho se reqniere, é para que podáis sacar é saquéis 
cualesquier eseriptnras é probanzas, procesos á mí tocantes y pertene- 
deutes de poder de cualesquier escribanos y otras personas que las ten- 
gan, é usar dellas como mejor viéredes que convenga, y para que po- 
Aáis ganar cualesquier cartíis ó provisiones de S. M. ¿ de otros cnales- 
quier jueces y las intimar y notiíiear á cnalosqnier jueces y personas, 
^_élf> P'^^^i^ ^^^^ P*^*' testimonio para en guarda de mi derecho; é jtara 
^Bt^c poíláís hacer ó hagáis todos los otros autos y diUgencias judiciales 
y extrajudiciales sean necesario do se hacer, 6 que yo mcamo haría ó 
hacer podría presente siendo, según dicbo es, en si requieran é deban 
H\m otro mi más especial i)oder c presenciar personas, é para que en 
vuestro lugar y en el ilicho mi nombre podáis sustituir un procurador, 
dos o más, todavía en vos quedando este dicho poder, que cuan cum- 
plido le tengo para todo lo que dicho es é para cada una cosa é parte 
dello, otro tal y ese mesmo doy é otorgo á vos el dicho Antonio de To- 
rres éá los dichos vuestros sostitutos, con sus incidencias é dependen- 
cias, anexidades y conexidades é con libre é general adtíiinistraeión, 
para en cuanto alo que dicho es, é siendo necesario vos relievo é á los 
dichos vuestros sustitutos en debida forma de dereclio acostumbrada ó 
prometo ó me obligo de haber por firme este poder, y lo que por virtud 
del fuere fecho so obligación é hago de mí porsona é bienes que para 
^Ho obligo, en testimonio de lo cual otorgué esta carta ante el escrilmno 
púMieo é testigos yuso escriptos, que fué fecha é otorgada en la diclm 
cinda<ide la Concepción á veinte é siete días del jnes de Noviembre de 
^íJ éíjuinientos é sesenta é dos afios, estando presentes por testigos á 
1^1 ^ue dicho es, Lope de Lanidor é Hernando de Santillán e Pedro Ber- 
ttiodex, vecinos y estantes en la diclia ciudad, y el dicho otorgante, al 
í^al yo, el dicho escribano, doy fee que cono/.co !o ñrmó de su nond»re 
en el registro desta carta.— JVfíro í/í' Villatp-a. — E yo Felipe López de 
•SaJazar, escribano de la Mnjestad Keal é público c uno de los del nú- 
mero desta dicha ciudad do la Concepción fui |)resente á lo que dicho 
í'S en uno con los dichos testigos p otorgante é lo escribí segund que 
íinto mi pasó, é por ende fice aquí este mío signo en testimonio de ver- 



P 



dad. — Felipe López de Satamr, escril>ann público, 
f] por su merced visto, dijo: que lo había ó bobo por presentado 



iK>c« zin 



10 



146 COLECCIÓN Bfi DOCUMENTOS 

cuanto ha lugar fie derecho, é que mandaba é mandó al dicho Antonio 
de Torres en el dicho nombre señale los testigos que han de decir en la 
dicha causa, que su merced está presto de los recebiry nombrarlos que 
han de decir cómo se le pide é hacer en todo lo que de derecho debe 
ser hecho, é que atento á que al presente está en esta ciudad el fiscal 
general deste reino mandaba é mandó se cite ó notifique para que se 
halle presente al ver jurar y recibir de los dichos testigos é hacer lo 
demás que viere que conviene en nombre de la real justicia é lo que 
debe al dicho oficio é cargo de tal fiscal, é así lo proveyó é mandó é fir- 
mólo, siendo testigos Francisco de Ilurbina é yo el dicho escribano. 
— Alofiso de liet/noso. — Ante mí. — Antonio Lozano^ escribano de 
S. M. 

E después de lo susodicho en este dicho día, mes é año dichos, yo, 
el dicho escribano, notifiqué lo susodicho é cité en forma á Babilés Are- 
llano, fiscal en este reino por S. M., siendo testigos Felipe López de Sa- 
lazar,. escribano público del número desta dicha ciudad, é Alonso de la 
Vega, estante en ella. — Ante mí. — Antonio Lozano, escribano de S. M. 

En la ciudad de la Concepción, á imeve días del mes de Diciembre 
de mil e quinientos y sesenta y dos años, ante el sefior capitán Alonso 
de Reinoso, teniente de Gobernador, é por ante mí el dicho Antonio 
Lozano, escribano de S. M. é público en ella paresció Alonso Babilés de 
Arellano, fiscal en este dicho reino por S. M., é presentó el escripto si- 
guiente: 

Muy magnífico señor: — Babilés de Arellano, fiscal de S. M. en estas 
provincias, en la probanza que Antonio de Torres, en nombre de Pedro 
de Villngra, pretende hacer diz que de los servicios que ha hecho^ digo 
que si el susodicho ha hecho algunos servicios á S. M. le han sido pa- 
gados é gratificados por los Gobernadores y Capitanes que en este reino 
y en otras partes han sido, é que para que dello é de otras cosas S. M. 
sea informado. 

Pido á V. merced que á los testigos que presentare vuestra merced los 
mande examinar i>or las preguntas yuso contenidas é que á los testigos 
por su parte presentados al cabo de cada un dicho, so pregunten por 
1. s dichas preguntas, é que todo vaya debajo de un signo, é nulo uno 
sin lo otro, para que dello conste, para lo cual, etc., é pido justicia. 

I. — Primeramente, si conoscen á mí, el dicho Babilés de Arellano, 



VALDIVIA Y SUS C0MFANEKO8 



147 



Iscal de S. M. en estas provincias, y al dicho Pedro de Villagráii^ é de 
qué tiempo á esto parte, 

2. — ^Item, si saben, etc, quel dicho Pedro de Villagrán se ha hallado 
en algún motín é alteración, y en eoinpailfa de algnn tirano en algnn 
tiempo, contra el servicio de S. M., ó le ha dado lavoré ayuda ó ha he- 
cho otras cosas control el real servicio, digan y declaren lo qno saben ó 
han visto, oído decir, etc. 

3. — Item^ 8Ísaben»etc., que si el dicho Pedro tle Villagrán ha servido 
en este reino ó en otras partes, le han sido pagados ó gratificados sus 
servicios por los Capitanes, Virreyes ó Gobernadores, en nombre de 
S. Ni., dándole muchos indios en encoiniendf\, ansí en la ciudad de San- 
tiago como eu la de la Imperial» é caljallerías do tierras, chácaras y 
huertas é solares y muchos socorros, caballos é armas y en mucha can- 
tidad^ con que, los dichos sus servicios le han sido pagados; digan é de- 
claren particularmente ques lo que saben é han visto acerca de lo con- 
tenido en esta pregunta. 

4. — ítem, si saben, etc., que de todo lo susodicho es pübUca voz é fa- 
ina. — Babilésdc Ardlano^ etc. 

E por su merced visto, dijo que lo habfa y bobo por presentado 
cuanto ha lugar en derecho ó que mandaba é inandu que á los testigos 
que el dicho Antonio de Torres presentare en el dicho nombre, se les 
pregxmte las preguntas presentidas por el dicho fiscal, seguud é como 
lo pide, para en todo vaya incorporado é debajo de un signo, é así lo 
proveyó é mandó, é firmólo. — Alomo de Heinoso. — Ante mí. — Anionio 
Lojiano, escribano de S. M. 

E después de lo susodicho, cuesto diclia ciudad de la Concepción, en 
nueve días del mes de Diciembre del dicho año de mil é quinientos ó 
sesenta é dos años, por ante el dictio sefior ca[íitán Alonso tle Reiuoso, 
teniente de gobernador, é de mí el dicho escribano paresció el dicho 
Antonio de Torres en el dicho nombre c presentó por testigos en esta 
razón á Lope de Landa, vecino destín dicha ciudad, ó á don Francisco 
Ponce de León, vecino de la ciudad luq^erial, estante en esto dicha 
ciudiid. de loa cuales é de cada uno delins t'ué recelado juramento 
en forma debida de derecho, y ellos lo íi/Jerou, so cargo del cual pro- 
metieron decir vertlad. — Testigo: Felipe López de Salazar, escribano 
público^ é yo el dicho escribano. — Ante mí. — Antonio Lozano^ escribano 
de S. M. 



148 COLECCIÓN BÜ DOCUMISNTOB 

E después de lo susodicho, en esta dicha ciudad de la Concepción, 
en doce días del dicho mes de Diciembre del dicho aüo, por ante el di- 
cho señor teniente de Gobernador é de mí el dicho escribano, paresció 
el dicho Antonio de Torres en el dicho nombre ó presentó por testigo 
en esta razón á Juan de Morales, estante en estíi dicha ciudad, del cual 
fué tomado é recebido juramento en forma debida de derecho, y él lo 
fizo, so cargo del cunl prometió de decir verdad. — Testigos: Rodrigo 
Rolante, vecino desta dicha ciudad, é yo, el dicho escribano. — Ante mí 
— Antonio Loaano, escribano de S. M., etc. 

El dicho don Francisco Ponce de León, testigo presentado en esta 
razón por el dicho Antonio de la Torre en el dicho nombre, habiendo 
jurado según derecho, é siendo preguntado por las preguntas del di- 
cho interrogatorio, dijo ó depuso lo siguiente, etc. 

I . — A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho Pedro de Vi- 
llagra, de más de veinte é cuatro afios á esta parte, é al dicho Babilés 
de Arellano, fiscal en este reino, de dos aílós á esta parte. 

De las generales dijo que no le tocan ninguna dellas, é que esto tes- 
tigo será de edad de más de cuarenta é cinco afios, etc. 

2. — A la segunda preginita, dijo: que podi-á haber el tiempo que la 
pregunta dice, queste testigo vido venir al dicho general Pedro de Vi- 
llagrán á los reinos del Perú, en hábito y estofa de caballero hijodalgo, 
é muy en orden, con sus armas, caballos, con los cuales le vido este 
testigo siempre servir á S. M. en todo lo que se le ofreció, ó publica- 
mente á mucha.s personas que venían de las provincias de Santa Marta, 
este testigo oyó decir que en ellas el dicho Pedro de Villagrán había 
servido á S. M. como buen soldado, é de la presunción que es, y cree y 
tiene por cierto, ])or no haber oído otra cosa en contra, que sería á su 
costa é minción, sin haber paga ni socorro de S. M. ni de otra persona 
en su real nombre. 

3. — A la tercera pregunta, dijo: que este testigo en muchas cosiis de 
lo que la pregunta dice, se halló presente, donde vido al dicho Pedro de 
Villagrán hacer é trabajar con su persona, armas é caballos como buen 
vasallo de S. M., é lo que este testigo no vido, ei público é notorio 
ques é pasa como lo dice la pregunta, etc. 

4. — A la cuai-ta pregunta, dijo: que la sabe como en ella se contiene; 
preguntado como la sabe, dijo: que porque este testigo vino con el di- 
cho gobernador Pedro de Valdivia, que sea en gloria, al descubrimien- 



TALDIVIA T SUS COMPAÑEROS 



14:1 



to, población é conquista dcstas provinciAs de < 'liille, é á ellas vidu ve- 
nir al dicho general Pedro de Villfigrán en el lidhito e presunción que 
la pregunta dice, ó sabe que por valor conio valían en aquella sa- 
rdón, armas é ealiallos ó otrn.s pertrechos de guerra, mucha BUmn. de ] jo- 
sos de oro, el liiclio l*edro de Villagrán no putlo dejar tle hacer uiuehos 
gastos, por venir, couio vino, á su costa é iniuciíSn; y esto es púhlieo é 
notorio, etc. 

6. — A la quinta pregimta, dijo: que la sabe cnruo cu ellii se euutione 
j>orqiie, eouio dicho tiene, vino á estas dichas provincias eon el dicho 
Gobernador y el (helio Pedro do Villagrán ansiunsmo viuo, donde ¡>or 
ser como es el reino uiuy largo é ele tiuichos despoblados, padescieron 
nuicho trabajo 4I0 bairibre é frió é nesecsidades de otras cosas, doude 
ahi, y este testigo ha visto que muchas personas ban perescido; é vido 
qiicl dicho Pedro de Villagrán, en todo lo que se ofreció fie desbarates 
de pucaraes é fuertes é jimias de naturales, hizo todo aquello que era 
obligado, muy aventajadamente é con la presunción y valor que su per- 
sona ha mostrado é muestra, é así es público é notorio, etc. 

G.— A la sexta pregunUí, dijo: qoe este testigo sabe é virio que» llega- 
do á estas dichas provincias de Chile el dicho gobernador Pedro de 
Valdivia, visto la buena cuenta qnel dicho Pedro de A'illagrán ilaba, le 
encargó é dio muchas veces gente pnra que con ella ajiíunguara los na* 
turales e trajese de paz, con lo cual, con hi sagacidad, prudencia é va- 
lor de su persona darla é dio nuiy buena cuenta, y era tenido é habido 
por muy buen capitán e nuiy venturoso en todo lo qtu* emprendía é 
hacia; é ansí es publico é notorio, etc. 

7. — A la séptima preguntíi» dijo: que este testigo sabe ávido que, lie- 
gndo á estas dichas provincias el diebo (lohernador pobló la ciudad de 
Santiago, donde el dicho Pedro de Villagrán fué pol>!ador, y este testi- 
•go rido que los pobladorefl de la dicha ciudad, por estar los naturales 
eoitiarcanos de guerra, padescienai e tuvieron grandes y excesivos tra- 
bajos é nescesidades de comidas, donde este testigo vi do que por el di- 
cho Gobernador fnemn encomendados á Pedro de Vilhigrán muchas 
correrías^ desbarates de pucaraes é otraí? cosas, en lo cual, y en lo de- 
más necesario que se ofreciii, viílo este testigo quel dicho Pedro de Vi- 
llagrán dio cuenta como mny buen capitán é venturoso 4¡ye era en las 
semejantes cosas, y es publico, y este testigo por tal lo tiene, que nin- 
gún capitán proveído por el diclio (Tut»vmador se le aventajó en 



150 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

ningún tiempo en hacer todo lo susodicho; é así es público é noto- 
rio, etc. 

8. — A la ota va pregunta, dijo: que este testigo vido que dende 
algunos días que la dicha ciudad se pobló, el dicho Gobernador dio y 
encomendó al dicho Pedro de Villagran^ en nombre de S. M., un repar- 
timiento de indios, que en aquella sazón era cosa muy prencipal, de 
los cuales este testigo le vido servirse; ó ansí era público é notorio, etc. 

9. — A la novena pregunta, dijo: que lo que este testigo desta pre- 
gunta sabe es que en la dicha ciudad de Santiago, estiuido el dicho Go- 
bernador én ella é sabido la disj)usición de la tierra é valles de Copiapó, 
Guaseo, Coquimbo é Liniarí ó Chuapa y Illapel é Chile é otros comar- 
canos, proveyó para la conquista é allanamiento é pacificación dellos, 
por maese de campo é capitán al dicho Pedro de Villagrán, el cual, á 
lo questá dicho, este testigo le vido salir con gente é le vido volver con 
ella dende muchos días, siendo público é notorio que había allanado é 
apaciguado los dichos valles é habían dado los naturales dellos la obe- 
diencia á S. M., ecepto el valle de Copiapó; é todo lo que la pregunüi 
dice, é lo mucho é nmy bien quel dicho Pedro de Villagrán en ello á 
S. M. sirvió é los trabajos que ])adesció en hacer lo susodicho, etc. 

10. — A la décima pregunta, dijo: que este testigo vido que de la di- 
cha ciudad de Santiago á hacer la dicha conquista é pacificación de los 
dichos valles antes quel dicho Pedro de Villagrán á ellos fuese, salió el 
dicho Gobernador ó Francisco de Aguirre á apaciguar los dichos valles, 
y era público é fué que no pudieron apaciguarlos ni traerlos de ¡)az, 
hasta quel dicho Pedro de Villagrán fué á ellos; é así fué público é no- 
torio, etc. 

11. — A la oncena pregunta, dijo: que la sabe como en ella se con- 
tiene; preguntado como lo sabe, dijo: que porque este testigo vido quel 
dicho Gobernador, dando orden á la ])acificación de la tierra, mandó al 
dicho Pedro de Villagrán hiciese un fuerte junto al río de Maule, trein- 
ta é cinco leguas de la dicha ciudad de Santiago, en el cual fuerte este 
testigo estuvo con el dicho general Pedro de Villagrán é con pocos inás 
de veinte soldados estuvieron ocho meses, poco más ó menos, donde 
este testigo vido quel dicho Pedro de Villagrán padesció é tuvo grandes 
y excesivos trabajos, por las muchas (*orrerías quél y los que con él es- 
tiban hacían, é desbarates de fuertes é pucaraes que los naturales ha- 
cían é tenían contra ellos, etc. 



TALDIVIA Y BÜ8 COMPANKEOS 



151 



12. — A las doce preguntas, dijo: que esto testigo vida quePítando en 
el (lielio fuerte é río de Maule el dieho general Pedro de X'ilhigníi), lle- 
gó «donde estalla el diclio giiberiuulor Teilro de \'aldivia de In nutieia 
que de lo de adelante tenía y de lo que haln'a lieclni en el dielií» fuerte, 

Pjri dicho Gobernador le mandó que con gente fuese al deseubrinneuto 
flíklfinte, el cual dielio Pedro de Vilbigrun lo íizo, é tomando alguna 
g^íM fué hasta el dieho rio, é teniendo noiicia por los naturales que en 
el camino tonial>a é despusición de la tierra que h[d>ía, ge volvió á dar 
cuenta, como dio, al dielio Gobernador, y este testigo por ir (*oii el di- 
cho Pe<lro de Villagráu, sabe é vido que pnde»eió grandes y exeesivc^s 
tmbajos por hacer lo arriba dioho, y en todo olio tuvonnteha sngacidiid 
y prudencia é hizo todo lo qm3 buen cajub'ui t^ra obligado á Imeer, ete* 
13,— A la» trece preguntas, dijo: que e^te testigo sabe é viilo que es- 
tmido pu el thclio fuerte de Maule, el dicho Pedro de Villiigrán tuvo 
Cjiíias del dicho gobernador Pedro de Valdivia para que viniese á tener 
la dicha guarda é frontera en el asiento de Apalta, diex é srin leguas 
más hacia la dicha ciudad de Santiago, y el dicho Pedro de Villagráu, 
liadeiido é cumplienrio lo que le fué mandado, estuvo en el dicho 
wnto de Apalta muchos días, donde hizo muchas correrías é deshará* 
t**^ de |nicar«es. trabajando por su persona, sagacidad é industria en 
tí)do aquello que buen capitán es oldigado á hacer» donde Iiíko mucho 
provecho é nuichos natui-ales rebelados ilieron la paz, y estauílo en lo 
s^^^^dicho, por jnandado del dicho Gobernador, el dicho Pedro de Villa- 
p^ii con la gente que tecnia se ñie n la dicha ciudad de Santiagoá darle 
cuenta de lo qtie balȒa, etc. 

14— A las catorce preguntas, dijo: que este testigo vido que, vuelto 

el dicho Pedro de Villagrán de la dicha provincia de Apalta. el dicho 

üoliernador Valdivia apercibió gente para hacer el descubrimiento e i»a- 

CJficación de las provincias de Arauco ó demás comarcanas, donde el 

díiclio general Pedro de Villagrán salió por capitán de á caballo, é fué 

publico é notorio qu<5 llegaron hasta l?io-líío, é salie este testigo que 

para la dicha jornada el dicho Pedro de Villagrán un pudo dejnr de ha- 

¡r muchos gastos, é así es público é notorio que fueron á su costa é 

ilición, etc. 

ib, — ^A las quince preguntas, dijo: que este testigo sabe é vido que, 
Ito el dicho Gobernador del dicho descul>rimieuto é saliido el alta- 
da é desasosiego que en las provincias del Perú había por Gonzalo 



152 COLECCIÓN DK DOCUMENTOS 

Pizarro é sus secuaces fué á ellas, y en el medio tiempo que en él estu- 
vo, por la poca quietud é asiento que en los naturales había, el dicho 
Pedro de Villagrán, como capitán que en aquella sazón era, hizo mu- 
chas correrías é trabajó é conquistó muchas provincias comarcanas, 
como muy buen capitán vasallo de S. M., etc. 

16. — A las diez é seis preguntas, dijo: que este testigo vido que es- 
tando pacíficas todas las más provincias comarcanas de la dicha ciudad 
de Santiago se fué á los reinos del Perú, é por público é notorio se de- 
cía iba á hacer lo que la pregunta dice, é fué público que cuando llegó 
á las dichas provincias, el dicho Gonzalo Pizarro é sus secuaces habían 
sido desbaratados, etc. 

17 á la 78. — (No tienen contestación). 

79. — A las setenta é nueve preguntas, dijo: que este testigo sabe todo 
lo que la pregunta dice, porque este testigo sabe é vido que si el dicho 
Pedro de Villagrán, teniendo, como tenía, un tan crecido repartimiento, 
que era público ser de más de diez mil indios en la dicha ciudad Impe- 
rial é otro de l^s mejores en la dicha ciudad de Santiago pudiera vivir 
con aventajado descanso é prosperidad que otro ningún vecino de toda 
la tierra, lo cual vido este testigo quel dicho Pedro de Villagráfi pos- 
puso sólo á efeto de servir á S. M., porque así convenía á su real servi- 
cio, porque segund la alteración é muerte de muchos españoles que en 
este reino ha habido por los naturales del, fué necesario quel dicho Pe- 
dro de Villagrán trabajase con su sagacidad é valor en la pacificación 
de los dichos naturales, como lo fizo, y en los términos de la ciudad 
Imperial y en otras partes destos reinos, é sabe que ha hecho en lo su- 
sodicho el dicho general Pedro de Villagrán muchos gastos; é ansí es 
púbHco é notorio, etc. 

80. — A las ochenta preguntas, dijo: que este testigo sabe é vido que 
con los repartimientos de naturales quel dicho Pedro de Villagrán tcm'a 
en estas provincias, lo han tenido é tienen cinco vecinos, personas muy 
honradas que han servido á S. M. é han sustentado é sustentan sus ca- 
sas é vecindades muy honradamente, etc. 

81. — A las ochenta é una preguntas, dijo: que lo que la pregunta di- 
ce este testigo, como vecino que era y es de la dicha ciudad Imperial, 
vido cómo se tratíiba é trató ansí como la pregunta lo dice, é así este 
testigo tiene por cierto que se hallará en el libro del cabildo de la dicha 
ciudad Imperial, á lo cual se remite, etc. 




VALDIVIA Y SÜ8 COMPAÑEROS 



82. — (No tiene contestíKnt'm.) 

8ii, — A las oclieiitñ v ivvs pregniiUis. dijo: que diw lo quo diclio liono 
eiibg preguntas antes deMa, en laa ciuiles y en cada una dellas se afir- 
ma é mtiíica é afirmó é ratificó, y es la verdad para el jurameiitn qiio 
fíx'lio tiene, y firmólo de su nombre. — Don Framisco Ponte de León. — 
Antetní- — Antonio Lozano, escribano de S. M, 

I— A la primera pregunta del liscal, dijo: que conoce ol dicho Babí- 
lósdo Arellano de dos aüos á eata parte, e al dicho l*edro de Villagrán, 
del tiempo que dicho tiene. 

2.— A la segunda pregunta, diji>: questo testigo no sabe ni ha oído 
ni visto en ningún tiempo después acá quo conopeo al dicho Pedro do 
Villajírán se haya hallado en cosa alguna en deservicio de S. M. ni en 
ninguna cosa de lo quo la [iregunta dice, etc* 

3.— A la tercera pregunta, dijo: que este testigo Itti visto que en este 

itino, [»or el gobernador ilou Pedro df^ ^'aIdivi!l, que sea eu gloria, le 

hierotnlados al dicho Pedro de ViHagrán nuichus in<l¡ofi do reparti- 

miento, en nombre <le S. M., ansí en la ciudad de Santiago como en la 

di b Imperial, que al presente están encomentlados en otras personas, 

f ariííimesmo. lo han sirio dados ehacnraes y estancias é solar3S, y es 

piililicD é notorio que en log términos ile la ciudad di^I (^uzco tiene 

ahucho Pedro de Villagrán, por- repartimiento, la mitad deuna pro- 

a que se dice Parinacocha, en la cual diclia ciudad del Cuzcío el 

'lio ppdro de Villagrán es público tiene su casa y vecmidad; y esto 

de la pregunta* y es la verdad para el juramento que tiene heclio, 

lo cual ee afirma, é firmólo de su nombre.^ — Don Francisco Ponce de 

—Ante mí. — Aniottio Losano, escribano de 8. M. 
¡Eltlicho Lope de Landa, vecino dest^i dicha ciudad déla Concep- 
teMigo presentado en estíi razón ]>or el dicho Antonio de Torrea 
«1 dicho nombre, habiendo jurado según derecho, é siendo pregun- 
ptn* las preguntas del flielio interrogatorio, dijo é depuso lo si gin cu- 
ete. 

— A la pnnu'ia pit ginita, dijo: que ccniosce ni dicbu Pedro de Vi- 
llagrán de veinte é cinco nfios á esta parte, antes tníisquc inenos, éque 
a} dicho Babilés de Arellano, fiseal en este reino, le coiiosee de tres 
ilOi^ á esta part-e, i>oeo más ó menos, etc. 

De \m preguntas generales, dijo: que es de edad de miis tle rnnrenla 
í cinc-r^ afios, é quo O" I»^ tuca ninguna de las dichas ¡iregunt-as, etc. 



154 COLECCIÓN DB DOCUMENTOS 

2. — A la segunda pregunta, dijo: que á el tiempo que la pregunta 
dice, poco más ó menos, que este testigo conosció en los reinos del Pe- 
rú al dicho general Pedro do Villagrán, en eslofa é suerte de cí^ballero 
hijodalgo de mudia ¡>rosunción, serviendo á S. M., é oyó decir antes 
de aquel tiempo hal)ía servido á S. M. en las provincias do Santa Mar- 
ta y otras partes, sin liaber oído decir que se le hobiese dado socorro ni 
otra cosa alguna, etc. 

3. — A la tercera pregunta, dijo: que este testigo dice lo que dicho 
tiene en la pregunta antes desta, ó lo en esta pregunta contenido es pú- 
blico é notorio, porque en estofa, como dicho tiene, de buen servidor é 
vasallo de S. M. este testigo conosció al dicho Pedro de Villagrán, etc. 

4. — A la cuarta pregunt<i, dijo: que este testigo sabe lo que la pre- 
gunta dice, porque vino con el diclio gobernador Pedro de Valdivia al 
descubrimiento é [)oblación destas dichas provincias, ó vido en su 
acompañamiento venir al dicho general Pedro de Villográn con anuas 
é (»aba]]<.»s é otros pertreolios nescesarios, é por valer, como valían en 
aquella sazón, üui caras las cosas nescesarias para la dicha jornada, sa- 
be quel dicho Pedro de Villagrán no pudo dejar de hacer muchos gas- 
tos, ponpie ninguna paga ni socorro jamás este testigo oyó ni supo 
que al dicho Pedro de Villagrán le fuese dado, etc. 

5. — A la quinta j)regunta, dijo: que lo que la pregunta dice es y pa- 
SI como en ella se contieno, porque el grande despoblado por donde á 
estas provincias llegaron con el dicho Gobernador, es inhabitable é te- 
merario de tal manei-a que, á gran riesgo de sus personas, hicieron el 
diclio descubrimiento é viaje, é sabe quel dicho Pedro de Villagrán i>a- ' 
d-^ció el trabajo que todos los demás, é por su persona hizo, ansí en 
d sbanites é fuertes como en otras cosas que fueron necesarias en el 
camino hacerse, todo aquello que era obligado, como ))ersona que era 
do mucha cuenta y presunción, é ansí fué público é notorio, etc. 

6. — A la sexta pregunta, dijo: que este testigo sabe é vido lo que la 
pregunt^i dice, ponpie este testigo vido al dicho Gobernador, conoscida | 
la i)rudencia. valor é sagacidad del dicho Pedro de Villagrán en las co- ^ 
sas de la guerra y en lo demás necesario, que le proveía ó prf»veyó por ' 
capitán, con gente, i)ara hacer la pacificación de los naturales comarca- ^ 
nos de las provincias, é siempre vido que dio muy buena cuenta de sd,! 
consiguiendo, en lo í]ue ansí hacía, lo que era nescesario, sin saber id; 
entender que nadie se le aventajase en hacer lo que dicho tiene, etc. 



VALDIVIA Y SUS COlfPANEROS 



165 



A la s^pliina pre^mtn, dijo: que este testigo viJo qyel ílicho Oo- 
jenmilor pobló ki tliclia ciuilad de Síiutiiígo. ilonde el dieho Pedro do 
riilagrau fué poblador; é vido que en la dieba sustentrnióii della é pa- 
ificacióii de los nattii'ales vi iVuñm Podro do \'ilhi^ü;i'án trabajó como 
mn oupitiín, haciendo oiucbas correrías ó padeciendn nl,rü*í trabajos 
hambre é otras cosas que, como es notorio, fueron intolerables, sin 
ftber, ni ver, ni oír este testigo que ningún soldado ni capitán se aven- 
tjase al dicho Pedro de Villagrán; y esto es público o notorio, etc, 
8. — A la otava pregunta, dijo: que la sabe como en ella se contiene, 
|>rqne ef»te t^estigo vido qno en reMumeración de lo qocl dicho Pedro 
Villagrán había servido á S. M, le din y encomendó uno de los pren- 
pales repartí inie utos de la dicha cuidad do Siuitiago» etc. 
*J- — A la novena i)regunta, dijo: que este testigo sabe é vido que por 
dicho Gobernador el dicho Pedro de Villagrán fué ¡iroveído por 
de campo del reino, é como capitán, con gente, fué á la pacifica- 
re todos los valles qne la pregunta dice, é fné público á notorio 
htJto 1h íHcha pacificación é allanamiento, donde por ser, como síui, 
naturale.^ ite los dich-is valles tan belicosos, padeció mucho trabajo 
ti3>lo aquello f|ue bnen capitán era obligado á liacer, donde fue 
rio el valor y prudencia de su persona faciese el efecto que la 
uta dice^ etc. 

. — A la décima pregunta, dijo: que esto testigo vido salir al dicho 
mador don Pedro de Valdivia é a otros cñpitiuies al allimarnicntrj 
ificación de los dichos valles, donde fué |)úbl¡co <jue hasta aqu*^IIa 
inttira no salieron de paz; y esto es ansí público é notorio, 
» — A la oncena pregunta!, dijo: que lo que la pregunta dice es ¡ni- 
é notorio, ansí como en ella se contiene, etc. 
!. — A las doce pregunUis, dijíi: que !o que la ])rci^unta dice fue pii- 
é notorio, etc, 

. — ^A las trece preguntas. <hjo que tlm: lo que diclio tiene en las 
ntfis anu*8 dosta, é que lo (|ue en ésta se contiene fué y es públi* 
notorio, etc, 

4- — A las cntoree preguntas, chjo: que esto Irstigo síd>e é vhlo quel 
general Pedro de Villagrán vino con el dicho gobenindor ílon 
de Valdivia al descubrimiento destas diclias |>rov¡ncias, con cnr- 
tat Cíipitín, como !u pregunta dice, é llegaron al dicbo río de 
Tlhi cu la cual dicrija jornada este testigo cree é tiene [iot- cierto 



Afe 



4 



156 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

quel dicho Pedro de Villagrán no pudo dejar de gastar muchos pea 
de oro en caballos é armas é otras cosas necesarias para la dicha jo 
nada, etc. 

15. — A his quince preguntas, dijo: que la sabe como en ella se coi 
tiene; preguntiido cómo la sabe, dijo que porque al tiempo quel did 
gobernador don Pedro de Valdivia fué á servir á S. M. á las provindi 
del Perú, al efeto que la pregunta dice, vido cómo el dicho general F 
dro de Villagrán sirvió a S. M. en estas provincias en todo lo quel 
pregunta dice é con los cargos que en ella se declara, como muy bufl 
capitán, en lo cual se padeció los trabajos quo dice la pregunta, etc 

16. — A las diez é sois preguntas, dijo: que sabe la pregunta como i 
ella se contiene, porque este testigo fué juntíimente con el dicho gM| 
ral Pedro de Villagrán á las dichas provincias é vido lo que la pr^ 
ta dice ser é pasar ansí como en ella se contiene. 

17. — A las diez é siete preguntas, dijo: que sabe la pregunta cod 
en ella se contiene; preguntíido cómo la sabe, dijo que porque se ha| 
presente al tiempo quel dicho general Pedro de Villagrán fué provd 
por tal maese de campo, como la pregunta dice, etc. 

18 á la 82. — (No tienen contestación). 

83. — A las ochenta é tres preguntas, dijo: que dice lo que dicho 
ne en las preguntas antes desta, en que se afirma y es la verdad, 
cargo del juramento que fecho tie:ie, é firmólo de su nombre. 
de Lancia. — Ante mí. — Antonio Lozano, escribano de S. M. 

1. — A la primera pregunta del fiscal, dijo: que conosce al dicho 
bilés de Arellano, fiscal, é al dicho Pedro de Villagrán del tiempo 
dicho tiene, etc. 

2. — A la segunda pragunta, dijo: que este testigo no sabe ni ha< 
decir en ningún tiempo quel dicho general Pedro de Villagrán se 
h lUad ) contra el servicio de S. M. en ninguna rebelión, ni in< 
en otra cosa alguna, etc. 

3. — A la tercera pregunta, dijo: que este testigo sabe é vido 
estas provincias, en noml>re de S. M., por el gobernador don Pedí 
Valdivia, le fueron dados al dicho Pedro de Villagrán muchos 
de repiu'timicnto. ansí en la ciudad Imperial como en la ciudad de 
tiago, é ansiinesmo se le dio chacaraes y solares y estancias, 
vecjino c capitán deste reino; é (jue otr.i cosa de socorro, así de 
como de otras cosas, cste testigo no lo sabe, ni ha visto ni sabe 



VALDIVIA Y fltS COMPAÑEROS 157 

lo susodicho ha sido pagado délo que á S. M. ha servido, enteramente; 
y es público é notorio que al presente es vecino en la ciudad del Cuzco 
y tiene indios de repartimiento en ella, etc. 

4. — A la cuarta pregunta, dijo que dice lo que dicho tiene, en que se 
afirma y es la verdad para el juramento que fecho tiene, é firmólo de 
su nombre. — Lope de Landa. — Ante ra(. — Antonio Lozano, escribano 
de S. M. 

El dicho Juan de Morales, estante en esta dicha cuidad de la Con- 
cebción, testigo presentado en esta razón por el dicho Antonio de To- 
rres, en el dicho nombre, habiendo jurado según derecho é siendo 
preguntado por las preguntas del dicho interrogatorio, dijo é depuso lo 
siguiente, etc. 

1. — A la primera pregunta, dijo: que este testigo conosce al dicho 
Pedro de Villagrán de más de un año á esta parte, é al dicho Bahilés 
(le Arellano, fiscal, de quince días á esta parte, poco más ó menos, etc. 
De las preguntas generales de la ley, dijo que no le tocan ninguna 
dellas, é que este testigo será de edad de veinte y seis años, poco más ó 
menos, etc. 
2 á la 81. — (No tienen contestación). 

82. — A las ochenta y dos preguntas, dijo: que este testigo salió de las 
provincias del Perú para venir á esta de Chile, como vino, con el dicho 
general Pedro de Villagrán; é sabe é vido que consigo trajo cantidad 
de soldados para estas dichas provincias, é vido que á algunos dellos 
dio caballos é ainnas y herraje é frazadas é sillas é otras cosas necesa- 
rias, é trajo consigo seis españoles por criados ó tres pajes é cuatro ne- 
gros é una negra é indios é indias de su servicio é un herrador que se 
dice Morales, á cuya causa este testigo sabe que, por haber seiscientas 
leguas de camino dende donde el dicho Pedro de Villagrán salió á estas 
dichas provincias, no pudo dejar de gastar é hacer muchos y excesivos 
gastos, é así c.3 público é notorio quel dicho Pedro de Villagrán los fizo; 
y esto responde á esta pregimta y es la verdad para el juramento que 
fizo, é firmólo de su nombre. — Juan de Mondes. — Ante mí. — Antonio 
Lozano, escribano de S. M. 

1. — A la primera pregunta del fiscal, dijo: que conosce á los dichos 
Pedro de Villagrán é Babilés de Arellano, fiscal, como dicho tie- 
ne, etc. 
2.— A la segunda pregunta, dijo: que este testigo no sabe ni ha oído 



168 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

decir ni entendido en ningún tiempo ninguna cosa de lo que la pregun 
ta dice, etc. 

3. — A la tercera pregunta, dijo; que este testigo ha ofdo decir que en 
este reino el dicho Pedro de Villagrán tuvo muchos indios de reparti- 
miento é que en las provincias del Perú sabe que tiene en las provin- 
cias de Parinacocha un repartimiento; é que esto sabe y es la verdad, 
80 cargo del juramento que fecho tiene, en lo cual se afirma é ratifica, 
é firmólo de su nombre. — Juan de Morales, — Ante mí. — Antonio Loza- 
no, escribano de S. M. 

E después de lo susodicho, en esta dicha ciudad de la Concepción, 
en catorce días del dicho mes de Diciembre del didio año de mil é qui- 
nientos y sesenta é dos años, por ante el dicho señor teniente goberna- 
dor é de mí el dicho escribano, paresció el dicho Antonio de Torres en 
el dicho nombre é dijo que pedía, é pidió á su merced, atento á que no 
quiere presentar más testigos en esta dicha ciudad de los que tiene pre- 
sentados, mandase á mí, el dicho escribano, le diese la dicha probanza 
que ante mí ha pasado oreginalmente para que la pueda proseguir 6 
acabar en las demás ciudades deste reino, interponiendo su merced i 
ella su autoridad é decreto judicial para que valga é faga fee á doquiflt 
que paresciere, á lo cual fueron presentes por testigos Francisco Gudie] 
é yo el dicho escribano, etc. 

E luego el dicho señor teniente de gobernador, visto lo susodicha, 
dijo que mandaba, é mandó, á mí, el dicho escribano, dé la dicha pra 
banza que ante mí pasó, oreginalmente, al dicho Antonio de Torres es 
el dicho nombre, para el efeto que la pide, interponiendo, como intop- 
pone, su merced á ella su autoridad ó decreto judicial, tanto cuante 
puede é con derecho debe, é lo firmó de su nombre, siendo testigos lo( 
susodichos. — Alonso de Beinoso, — Ante mí. — Antonio Lozano, escribana 
de S. M., etc. 

En la ciudad de la Concepción, en el reino de Chile, á catorce dial 
del mes de Diciembre, año del Señor de mil é quinientos y sesentas 
dos años, ante los iniiy inngníficos señores justicia é regidores desta fi- 
cha ciudad, conviene á súber, Pedro Pantojaé Gonzalo Hernández de ll 
Torre, alcaldes por S. M. cu esta dicha ciudad, é Pedro Orue, regidoij 
é Gabriel de Cifuentes, algiiacil mayor, é por ante mí, Antonio Lozanoa 
escribano de S. M., público, é del cabildo desta dicha ciudad por S. MJ 
paresció el dicho Antonio de Torres en el dicho nombre del dicho gO; 



VALDIVIA Y 8ÜB COMPA OTEROS 



159 



Reral Pedro de Villagraii* é preint'utó unte sus mercedes esta probanza 
que ante mi ha pasado para que sus mercedes la a[irolmRei) é viesen, 
éque por sus mercedes vista, dijevfm que lu ajírnhídvau é aprobaron, é 
qne conoíícen á los testigos que en v\h\ han iluAin v depuesto sus dichos, 
espacia I mente á los dichos Lope ile I.anda é don Francisco Tonce de 
lieón, el cuid saben ques cabidlero notorio, y el diclio Lope de Landa 
hijo«Iíilgo, é personas nniy honradas y de nuit^ha autorida<l é que por 
ninguna cosa dejarán de deeir verdad, ó que aiLsiinesino al dicho Juan 
de Morales tienen por hombro de I)ien que no dejará de decii' verdad, 
é que cus mercedes asiniesnio eonoscen al dicho IVdro de Villagmn, 
de veinte años á esta parte, é saben que ha servido A S. \L en este rei- 
no, del dicho tiempo ac*l en lo que dice en sus preguntas, de lo cual é 
dek mayor parte de lo en ellas conteniflo é de<'lara<lo son testigos, y 
ésypasa así como en ellas lo dice y declara, h) cual es cosn muy pú- 
blica é notoria en todo este dicho reino, c muy sabid«, é por tal ssua 
es aprobaban y aprobaron la dicha probanza, é á elk, siendo ne- 
, interponían é interpusieron su autoridad e decreto judicial 
ito cuanto pueden é con dereeho deben {lara (pie valga é faga fée en 
[Oicio y fuera del doquier que paresciese, y lo tirmaron de sus nom- 
--Ptdro Panioja. — Gonmh Hernández de la Torre. — Vedro On4f. 
^irahid de Cifuentes. — Ante inL — Autonio Lagatw, escribano de Ca- 
bildo, etc. 



En la ciudad de los Confines^ en diez é nueve días del mes de Di* 
rifiíubre de mil é quinientos é sesenta é dos aüos, ante el muy magni- 
fico señor caintán don Miguel de Avendnílo é Velasen, teniente de (Jo- 
benmdor de la dicha ciudad, por el rtuiv ilustre sefior ma fiscal don 
Francisco de V^illagi^a, goberna<lnr é capitán general dostos reinos por 
8. Mm y en presencia de mí, Martín de Argaraín, escribano público é 
éa^nldo de la dicha ciudad por 8. M., i* testigos yuso eseriptos paresció 
¿fitonio de Torres en nombre del g<*neral Pedro de Villagnin. e pre- 
senta su poder bastante con cierk» interrogatorio de preguntas jiechas 

él y por el fiscíd deste reino é la pcaición siguiente, etc. 
Muy magnífico señor: Antonio de Torres, en nombro del general Pe- 
Idro de VíHagran. <ligo quel dicho mi parte tiene necesidad de liacer en 

ciudad vnia probanza rtíi/ze/yj'/w/iw rei mvmoriam de los servicios 

¿ S. M. ha hecho en el reino del Ferú y en estas provincias de Chile. 



160 



COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 



Porque á vuestra merced pido é suplico mande tomar 6 rescebir ju- 
ramento de los testigos que en este caso yo presentaré, é vuestra mer- 
ced fuese servido señalar para que digan sus dichos en las preguntas 
del interrogatorio ó en parte de él, é ansimesmo declaren en las que 
por el fiscal deste reino tiene presentadas, y en todo, justicia en lo ne- 
cesario, etc. — Antonio de Torres. 

E leída por mí, el dicho escribano, é visto todo por su merced, dijo 
que la había é hobo por presentada en cuanto ha lugar de derecho, y 
es pertinente, é que traiga é presente en el dicho nombre los testigos de 
quien se entiende aprovechar, que los examinará é mandará examinar 
por las preguntas de los dichos interrogatorios, estando presentes por 
testigos Sebastián del Hoyo é Gregorio de Orta, vecinos do la dicha 
ciudad. — Don Miguel de Avendaño é Velasco. — Ante mí. — Mariin de 
Argaraín^ escribano público é cabildo. 

E después de lo susodicho, en la dicha ciudad, el dicho día, raes é 
año susodichos, ante el dicho señor teniente, el dicho Antonio de Torres 
en el dicho nombre presentó por testigos para la dicha probanza al di- 
cho señor don Miguel de Avendaño é á don Cristóbal de la Cueva, y 
Hernán Páez, é Juan Negrete, é Gaspar de Vergara, vecinos desta di- 
cha ciudad, y el dicho señor teniente juró, é de los susodichos de cada 
uno por sí tomó ó rescibió juramento en forma de derecho, por Dios é 
Santa María, é por las palabras de los santos cuatro Evangelios, é por 
una señal de cruz tal como esta f, en que corporalmente pusieron sus 
manos derechas, é á la fuerza é conclusión del dicho juramento, res- 
pondieron cada uno dellos: sí, juro ó amén; so cargo del cual prome- 
tieron de decir verdad de lo que supieren en lo que les fuere pregun- 
tado, estando presentes por testigos los dichos Sebastián del Hoyo é 
Gregorio de Orta, vecinos de la dicha ciudad. — Pasó ante raí. — Martín 
de Argaraín, escribano público é cabildo. 

E lo que los dichos testigos, siendo preguntados por el tenor de las 
preguntas de los dichf)s interrogatorios, dijeron é declararon es en la 
manera siguiente, etc. 

El dicho Juan de X;\:jret3, vecino desta ciudad de los Confines, testi- 
go presentado por piivíj i\A dicho general Pcíh'o de ViUagrán, el cual 
hábil- u^ln jurado segund forma de derecho, é siendo preguntado por 
tpnor lie las preguntas del interrogatorio en que fué presentado, dijo é 
depuso lo siguiente, etc. 



VALDIVIA Y SUS COMPAÑEROS IGl 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho general Pedro 
deVilIagrán de veinte 6 cuatro años, poco más ó menos, é que conosce 
al dicho Babilés de Arellano, fiscal, de más de tres años á esta parte. 

Alas generales, dijo: ques de edad de más de cincuenta é cinco años 
áesta parte é que no le tocan ni empecen ninguna de las generales. 

2.— A la segunda pregunta, dijo: que lo que la pregunta dice ha oído 
decir por público ó notorio, etc. 

3.— A la tercera pregunta, dijo: que este testigo sabe 6 vido cómo 
por el marqués don Francisco Pizarro fué proveído por capitán gene- 
ral para el descubrimiento 6 población destas dichas provincias de Chi- 
le el gobernador don Pedro de Valdivia, que sea en gloria, y este tes- 
tigo vido venir aellas y hacer lo que la pregunta dice al dicho Pedro 
de Villagrán, y este testigo vido lo susodicho porque vino la dicha jor- 
nada, y el dicho Pedro de Villagrán vino con sus armas é caballos. 

4.— A la cuarta pregunta, dijo: que esto testigo sabe é vido todo lo 
que k pregunta dice, porque vido venir á la dicha jornada con el dicho 
Gobernador al dicho Pedro de Villagra, é sabe que todos los que á ello 
™ieron padescíeron muchos y excesivos trabajos por las asperezas que 
hay en el camino é grandes despoblados, é sabe que en muchas corre- 
durías é fuertes é pucaraes de natin*alos el dicho Pedro de Villagrán 
hizo lo que buen caballero é hijodalgo es obligado á hacer en el servi- 
cio de 8. M., é así es público é notorio, etc. 

6.— A la quinta pregunta, dijo: que lo que la pregunta dice es y 
pasa como en ella se contiene, porque este testigo vido quel dicho Go- 
bernador Valdivia conoscía la sagacidad é valor del dicho Pedro de Vi- 
llagrán, le hizo capitán é dio gente, con la cual iba é fué á la pacifica- 
ción de muchas provincias comarcanas el dicho Pedro de Villagra- 
é YiiOy y es ansí público é notorio, que do todo lo que se le encomendó 
y encomendaba, daba la cuenta que tal capitiín, como él era, era obli- 
gado á dar, y en tal estima é reputación era é fué habido é tenido, etc. 
6 y 7. — A la sexta é séptima pregunta, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa como en ella so contiene, porque este testigo vido quel 
dicho Gobernador Valdivia pobló la ciudad do Santiago, en la pobla- 
ción de la cual el dicho Pedro de Villagra so halló, y en la sustentación 
é pacificación della é de las demás provincias comarcanas hizo é trabajó 
tocio aquello que como buen caballero era obligado, de tal manera ques- 

te testigo no eabe ni entiende que otro ningund capitán ni soldado en 
DOC, xni II 



1(52 COLECCIÓN DE DOCüMElítOB 

aquella sazón se le aventajase, y esto es. era y fué publico é noto- 
rio, etc. 

8. — A la otava pregunta, dijo: que lo que la pregunta dice es público 
ó notorio, y pasa y es como en ella se contiene, porque este testigo vido 
quel dicho gobernador Pedro de Valdivia, en nombre de S. M. y en re- 
muneración, en parte de lo mucho quel dicho Pedro de Villagrán á 
S. M. habla servido, le dio y encomendó un repartimiento de indios en 
términos de la dicha ciudad de Santiago, y esto es é pasa como en la 
pregunta se contieno, etc. 

9. — A la novena pregunta, dijo: que lo que la pregunta dice, es y 
pasa como en ella se contiene, porqueste testigo sabe é vido que por el 
dicho Gobernador Valdivia, sabida y entendida la dispusición de los di- 
chos valles de Copiapó, Guaseo é Serena é Limarí é otros comarcanos, 
pobló junto á ellos y en ellos una ciudad, en la cual hizo vecinos, re- 
partió y encomendó los dichos valles, é repartidos, envió á llamar de 
paz á los naturales dellos, y hechas muchas amonestaciones é llama- 
mientos, visto que no querían venir de paz, como á tal capitán que la 
pregunta dice, proveyó con gente al dicho Pedro de Villagrán para que 
allanase é pacificase los dichos valles é diesen la obidiencia que eran 
obligados á S. M., ó salido el dicho Pedro deVillagrán. sabe que apaci- 
guó los dichos valles é trajo de paz, élo mesmo los de La Ligua ó Chua- 
pa é Illapel, é sabe y es público que han sido y son indios belicosos, 
y en hacer lo susodicho, sabe que el dicho Pedro de Villagrán no pudo 
dejar do tener muchos y excesivos trabajos, é ansí es público ó notorio 
que en ello sirvió mucho á S. M., etc. 

10. — A la decena pregunta, dijo: que este testigo sabe é vido que an- 
tes quel dicho Pedro do Villagra fuese á la pacificación de los dichos 
valles como la dicha pregunta de arriba lo dice, salieron á ello el dicho 
Gobernador é otros capitanes, y entre ellos el diclw Francisco de Agui- 
rre, é sabe que jamás apaciguaron ni asentaron los naturales de los di- 
chos valles hasta quel dicho Pedro de Villagrán fué á hacer é hizo lo 
que la pregunta dice, y entiende (]ue fué mediante la buena sagacidad 
y prudencia del dicho Pedro de Villagrán, etc. 

11 á la 13. — (No tienen contestación). 

14. — A las catorce preguntas, dijo: que este testigo sabe é vido que 
para hacer el descubrimiento de las provincias de Arauco é Tucapel ó 
otras muchas comarcanas, el dicho Gobernador Valdivia hizo cuatro 



VALDIVIA y SUS C0MPANKR08 



163 



inías de á caballo en la fli(ília ciudad ck^ Santiago, y entre ellas fué 
por capitán el dicho FtiJro de Vülagráii, ó sabe é fué púbüeo é noto- 
rio todo lo que la pregunta dice, é lo mucho que gaístó é hizo el dicho 
Pedro de Villagráii en el dicho descubrimiento, etc. 

15. — A la quincena pregunta^ dijo: que e^ite testigo sube c vido que 
teniendo nueva el dicho Gobernador Valdivia que líis provincias del 
Perú estiibau alzadas é alteradas, fué á ellas, u por su ida, las proviu- 
ciítóde naturales que quedaron inquietas, é pasaban é pasaron los es- 
pañoles pobladoiH?s dellas necesidades do comidas» é vido é sabe que 
ara asentar los dichos naturales, el dicho Pedro de Víllagrán salía é 
ülió con gente á ellas, c vidt), sabe^ y es público é notorio que siempre 
consiguió buen Ihi en todo aquello que eouienzaba y se le encargaba, ó 
trabajó é antluvo en ello como buen capiUin, vasallo do S. M., etc. 

Ití. — A las diez é seis preguntas, dijo: que este testigo sabe é vido 
liic quedando quietas é padticas muchas provincias de naturales co- 
marcanas de la dicha ciudad de la Serena é Santiago, el dicho Pedro do 
^^illftgráu salió y se fué á los reinos del Peni, y este testigo por público 
lé notorio oyólo que la pregunta dice. 

17.— A las diez é siete preguntas, dijo: que totlo lo que la pregunta 
'dice es público é notorio, é pública voz é fama, etc. 

18.— A las diez é ocho preguntas, dijo; qae este testigo sabe é vido 
quelJicbo general Pedro de Villagrán vino de las provincias del Perú 
¿estas (Je Chille, con gente, que no sal le cuanta fué, é muchos caballos 
^ urittíis, é otras cosas nescesarias para la sustentación dellas, donde 
creo y entiende que no pudo dejar ile hacer muchos y excesivos gastos* 
13*— Alas diez é nueve preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene 
Cillas preguntas antes desta, etc. 
^ ala 30. — (No tienen contentación). 

3h— A las treinta é una preguntas, dijo: tpie es y pasa como en ella se 
^wtiene, porqueste testigo sabe é vido que, llegado el dicho Pedro do 
'floran de los reinos del Perú á estos de Chille é á la ciudad de San- 
^'^^'«» el dicho Gobernador hizo inaese de campo al dicho Pedro de Vi- 
l«*gráiij y hechos capitanes^ salió de la dicha ciudad do Santiago con 
geute é vino al descubrimiento, población é allanamieuto de las pro- 
vinciiis j(j Amueo é Tucapel^ donde este testigo vido é sabe quel dicho 
"^Iro (!(. Villagrán serviendo cotno tal maose de campo que era, daba 
e m muy buena cuenta, orden é traer cu todo lo que era nescesario y 



164 COLECCIÓN UE DOCUMENTOS 

darse de tal manera, que en las guazábaras é rencuentros que prosi- 
guiendo la dicha jornada con los naturales tuvieron en el campo, se 
consiguió é hobo buen fin, y el dicho Pedro de Villagrán trabajó mu- 
cho é muy bien, como buen caballero é hijodalgo é segund el cargo que 
tenía, ó esto es é pasa público é notorio, ó lo demás que la pregunta 
dice y en ella se contiene, etc. 

32. — A las treintíi é dos pregunta», dijo: que este testigo sabe é vido 
todo lo que la preguntíi dice, porque vido é so halló presente al tiempo 
quel dicho Gobernador con la gente que consigo traía llegó al dicho río 
de Bío))ío, y estando junto á él, dieron sobre repentinamente grand 
multitud é mucho número do naturales que traían picas ó flechas ó 
otras armas, donde mucho espacio anduvo la pelea y dudosa la vitoria, 
por la cual duda é peligrjs p2leando valerosamente los españoles, fue- 
ron desbaratados é rompidos los diclios naturales, en todo lo cual sabe é 
vido j' es público é notorio quel dicho Pedro de Villagrán, como tal 
maese de campo que era, peleando é ordenando la gente, sirvió muy 
mucho áS. M., ó hizo lo que buen capitán hijodalgo es obligado á hacer 
en servicio de su rey, é así es público é notorio, ó pública voz é fama 
en todo este reino, etc. 

33. — A las treinta é tres preguntas, dijo: que lo que la pregunta, 
dice y en ella se contiene, es y pasa ansí, porque este testigo sabe S& 
vido quel dicho Pedro de Villagrán era en aquella sazón maese d^ 
campo general, é ansimesmo que, dada la dicha guazábara, el dicho Go- 
bernador, vista la abundancia de gente de naturales que había comar- 
canos ó dispusición de la tierra, ávido de poblar una ciudad é hasta me- 
jor ver el sitio, mandó hacer un fuerte donde hoy está poblada la ciu- 
dad de la Concepción, en todo lo cual sabe quel dicho Pedro do Villa, 
gran mandando ó haciendo por su persona, trabajó é hizo lo que buea 
capitán era obligado en servicio de su rey y señor natural, etc. 

34. — A las treinta é cuatro preguntas, dijo: que todo lo que la pre- 
ginita dice os y pasa como en ella f?e contiene, porque este testigo vido 
que, esUmdo en cl dicho fuerte el dicho Gobernador é los que con él es- 
taban, un día á medio día vinieron sobre él gran número de naturales 
de guerra en nnichos escuadrones é con muchas armas, y el dicho Go- 
bernador queriendo aguardarlos en el dicho fuerte, el dicho Pedi-o de 
Villagrán lo contradijo, é tomando su parescer, pelearon fuera del dicho 
fujrtc con los dichos naturales, é durando mudio tiempo la pelea, viéu- 



VALDIVIA t »UB COHPASeBOS 165 

dose en gi*an riesgo los españoles, fué Nuestro Señor servido que log di* 
hos naturales fuesen desbaratados, en todo lo cual, ansí mandando, co- 
mo por su pei-sona. hizo todo lo que buen capitán era obligado al 
dernoio de S. M.; y así es público é notorio. 

35. — ^A las treinta é cinco preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella se contiene es y pasa ansí, porque este testigo sabe é vido 
que dende algunos días que fueron desbaratados los dichos naturales, 
conoscido por el dicho Gobernador el valor ó prudencia del dicho gene- 
ral Pedro de Villagrán le envió con gente á apaciguar las provincias ?o- 
inarcanas, donde sabe este testigo quel dicho Pedro de Villagrán estuvo 
el tiempo que la pregunta dice, poco más ó menos, é pasó los trabajos 
que en ella se contiene; y ansí es público ó notorio, etc. 

36. — A las treinta é seis preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene 
en las preguntas antes desta é sabe é vido todo lo en la pregunta con- 
tenido, porque sabe que, venido el dicho Pedro de Villagrán de hacer lo 
que la pregunta antes desta dice ó traída por él la relación de las pro- 
vincias comarcanas é muchos caciques ó indios que había, el dicho Go- 
bernador pobló en el dicho fuerte la ciudad de la Concepción, como al 
presente está poblada, en la cual hizo muchos vecinos, é á este testigo 
entre ellos, é dio y encomendó muchos naturales á cada vecino, y es y 
era é fué muy buena ciudad, do las mejores deste reino, y esto es pú- 
blico ó notorio, é lo mucho que en todo ello el dicho Pedro de Villa- 
grán hixo ó sirvió, siendo poblador, é como tal capitán maese de campo 
que era, pacificador é allanador dellas con la gente que á su cargo 
traía, etc. 

37. — (No tiene contestación). 

38. — ^A las treinta é ocho preguntas, dijo: que este testigo sabe é vido 
que dende algunos días que la dicha ciudad de la Concepción se pobló, 
el dicho Gobernador, sabido del dicho Pedro de Villagrán las muchas 
provincias de naturales que adelante había, proveyó por capitanes con 
cient hombres al dicho Pedro de Villagrán é al adelantado don Jeróni- 
mo de Alderete, é salieron á la ligera, como la pregunta dice, é habien- 
do algunas guazábaras, hicieron el descubrimiento de los términos desta 
ciurlad é de la Imperial, y era y es público y notorio que en el dicho 
descubrimiento el dicho Pedro de Villagrán hizo é trabajó lo que buen 
capitán era obHgado al servicio de S. M., etc. 

39. — A las treinta é nueve preguntas, dijo: que lo que la pregunta 



166 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

dice es y pasa como en ella se contiene, porqueste testigo sabe'é vido 
que, hecho el dicho descubrímiento por los dichos Pedro de Villagráii é 
Jerónimo de Alderete, avisaron de lo que habían hecho al dicho Go- 
bernador Valdivia, é de su aviso el dicho Gobernador salió á hacer el 
descubrimiento de Arauco é Tucapel, é habiéndose juntado todos con 
el dicho Gobernador, pasaron por las provincias de Arauco é Tucapel 
é llegaron á las provincias de Cantón, donde se pobló y está poblada la 
ciudad de la Imperial, y es público y pasa ansí, que las dichas provin- 
cias han sido é son belicosas é de mala gente, porque hasta hoy han 
inquietado é inquietan este reino, y que con la buena orden é cuidado 
é sagacidad del dicho Pedro de Villagrán se hizo todo lo que la pre- 
gunta dice, etc. 

40. — A las cuarenta preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice es 
y pasa como en ella se contiene, porque este testigo vido, sabe é se 
halló presente á todo lo en ella contenido é á las guazábaras é rencuen- 
tros que los naturales dieron al dicho Gobernador porque no poblase la 
dicha provincia con españoles, y es público ó notorio é pasa ansí, quel 
dicho Pedro de Villagrán fizo, trabajó é anduvo como buen capitán é 
maese de campo que era, etc. 

41. — A las cuarenta é una preguntas, dijo: que este testigo sabe ó 
vido que, visto por el dicho Gobernador Valdivia la dispusición de la 
tierra 6 que en ella se podía poblar, como se pobló, una ciudad, \'isto la 
fuerza del invierno, se volvió á la ciudad de la Concepción, y en el fuerte 
dclla, ques Cantón, dejó al dicho Pedro de Villagrán con gente, y es 
público é notorio que hizo lo que la pregunta dice, etc. 

42 á la 82. — (No tienen contestación). 

83. — A las ochenta é tres preguntas, dijo: que dice lo que dicho tie- 
ne en las preguntas antes desta, en las cuales y en cada una dellas. dijo 
que se afirma é retifica, afirmó é retificó, é siéndole tornado á leer, dijo: 
ques verdad é lo que sabe para el juramento que fecho tiene, y lo firmó 
de su nombre. — Juan Negrcte. — Ante mí. — Maríín (le Argaraín, escri- 
bano público é cabildo, etc. 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho Babilés de 
Arellano, fiscal en este reino, é ansimesmo al <hcho Pedro de Villagrán, 
ó ques de edad de más de cincuenta é cinco años, é que no le tocan 
ninguna de las generales, etc. 



VA.LDiyiA. Y BUS compaAkros 167 

?. — A la segunda pregant i, dijo: que este testigo no sabe ni ha oído 
ni visto ninguna cosa de lo contenido en la dicha pregunta, etc. 

3. — -A la tercera pregunta, dijo: que lo que d^ílla sabe este testigo es 
que por el dicho g)bemador Pedro do Valdivia le fueron dados y en- 
comendados al dicho Podro de Villagrán muchos caciques é indios, ansí 
en términos de la dicha ciudad Imperial como en la de Santiago, donde 
fué vecino, y solares, caballerías, estancias, é al presente es público é 
Dotorio ques vecino en la ciudad del Cuzco en los reinos del Perú; y 
esto sabe y dice desta pregunta, etc. 

4. — A la cuarta pregunta, dijo: que dice lo que dicho tiene en las 
preguntas antes desta, en las cuales y en cada una ddlas, dijo que so 
afirmaba, é afirmó, retifica é retiñcó, é firmólo de su nombre. — Juan 
Negrete, — Martín de Argaraíny etc. 

El dicho Hernán Páez, vecino en la ciudad do la Conco[)C¡ón, testigo 
presentado por parte del dicho general Pedro de Villagrán, el cual ha- 
biendo jurado segund forma de derecho, é siendo preguntado por tenor 
del dicho interrogatorio en que fué presentado por testigo, dijo ó de- 
puso lo siguiente, etc.: 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho general Pedro 
de Villagrán de más de veinte é cinco años á esta parte, poco más ó 
menos, é que conosce á Babilés de Arellano, fiscal de K. M. en este 
reino, de má? de tres años, etc. 

A las generales de la ley, dijo: ques de edad de más de sesenta años, 
poiK) más ó menos, é que no le tocan ni empecen ninguna de las geno- 
rales para decir el contrario do la verdad, etc. 

2. — A la segunda pregunta, dijo: que esto testigo conosció al dicho 
general Pedro de Villagrán en las provincias del Perú y Charcas el 
titMiipo que la pregunta dice, y en ellas le vido servir á S. M. en las 
conquistas é descubrimientos ele aquellas provincias, tratando su per- 
sona con lustre de caballero hijodalgo ansí é como en la pregunti\ se 
dice y contiene; y esto es muy público é notorio, etc. 

3. — A la tercera pregunta, dijo: que dice lo que dicho tiene en las 
preguntíis antes desta, é sabe é vido quel dicho general Pedro de Villa- 
grán entró al descubrimiento de los Chupachos con el capitán Merca - 
dillo, y en el dicho descubrimiento sabe ó vido quel dicho Podro de 
Villagrán hizo todo aquello que le fué naandado y encargado en nom- 



168 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

bre de S. M., como buen vasallo suyo; y ansí es público ó noto- 
rio, etc. ^ 

4 á la 30. — (No tienen contestación). 

31. — A las treinta é una preguntas, dijo: quelite testigo sabe ó vido 
que, venido el dicho gobernador Pedro de Valdivia de las provincia.«r 
del Perú á este dicho reino, en la ciudad de Santiago fizo capitanes ó 
ordenó la gente para el descubrimiento destas dichas provincias, donde 
el dicho. Pedro de Villagrán fué y era maese de campo, y en el descu- 
brimiento arriba dicho sabe este testigo que con los naturales de las di- 
chas provincias se tuvieron muchas guazábaras ó rencuentros, é sabe 
que en la dicha jornada el dicho Pedro de Villagrán hizo lo que era 
obligado, como buen capitiín vasallo de S. M., etc. 

32. — A las treinta é dos preguntas, dijo: que todo lo en la pregunta 
contenido es y pasa como en ella se contiene, porque est^ testigo se 
halló presente a todo ello, é sabe é vido que llegado el dicho Goberna- 
dor é la gente que consigo tenía al río Bio-Bío, los naturales destas pro- 
vincias se congregaron é súbitamente dieron en los españoles, é por ser 
tanta la multitud de los naturales tuvieron gran riesgo en las personas, 
é fué muy reñida ó tra))ada la guazábara, de tal manera que estuvo en 
aventura el perderse, hasta que Nuestro Señor fué servido se desbara- 
tasen los naturales, en todo lo cual, ansí en el mandar de la gente como 
en el pelear por su persona, vido este testigo quol dicho general Pedro 
do Villagrán hizo todo aquello que buen caballero hijodalgo es obliga- 
do al servicio de S. M.; y esto es público é notorio, etc. 

33. — A las treinta é tres preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
es y pasa como en ella se contiene, é porque este testigo vido quel di- 
cho Gobernador, vista y entendida la dispusición de la tierra, busjcó uu 
sitio bueno para hacer un :^uerte, é buscado que fué, donde al presente 
está poblada la ciudad de la Concepción, se fizo el dicho fuerte por in- 
dustria del dicho Pedro de V^illagrán, como maese de campo que era, 
donde él y los españoles que por su mandado lo hacían, hicieron con 
gran trabajo de sus personas lo que la pregunta dice, etc. 

34. — A las treinta é cuatro preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa como la pregunta lo dice y en ella se contiene, porque 
este testigo vido como estíuido en el dicho fuerte el dicho Gobernador 
vinieron á dar guazábaras muchos naturales y en escuadrones de nui- 
cho número, é queriendo el dicho Gobernador aguardarlos en el dicho 



VALDIVIA Y SUS COHPASsBOB 169 

fuerte, el dicho Pedro de Villagrán, como maese de campo que era, no 
^nsintiendo en ello, por su parescer pelearon con los dichos naturales 
fuera del dicho fuerte, é siendo muy trabada ó reüida la guazábara é 
con mucha dudanza de yitoria, los dichos naturales fueron desbarata- 
dos, en todo lo cual y en la buena orden quel dicho Pedro de Villagrán 
dio como maese de campo é lo que peleó por su persona, hizo lo que 
buen caballero hijodalgo es obligado á hacer en el servicio de S, M.; ó 
así es y fué público é notorio, etc. 

35. — A las treinta é cinco preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es publico é notorio, y es é pasa como en ella se contiene, porque 
este testigo vido que, dada la dicha guazábara, el dicho Gobernador vista 
la expiriencia é mafia del dicho general Pedro de Villagrán, le proveyó 
con gente á la pacificación é allanamiento de todas las provincias co- 
marcanas, donde el dicho Pedro de Villagrán estuvo muchos meses ha- 
ciendo lo que la pregunta dice, hasta que apaciguó é allanó nmchas 
provincias comarcanas, en todo lo cual es público é notorio quel dicho 
Pedro de Villagrán hizo é trabajó por su persona lo que buen caballero 
hijc dalgo es obligado á hacer; é así fué y es público é notorio, etc. 

36. — A las treinta é seis preguntas, dijo: ques verdad lo que la pre- 
gunta dice, porque este testigo vido é sabe que, venido el dicho Pedro 
de Villagrán de hacer la dicha pacificación é allanamiento que la pre- 
gunta antes desta dice, al fuerte donde estaba el dicho Gobernador, por 
la relación que trajo de muchos caciques é indios é provincias que ha- 
bía en la comarca y otras adelante, el dicho Gobernador pobló la ciudad 
dj la Concepción y en ella fizo mucthos vecinos, donde esto testigo fué 
nombrado por uno dellos, á los cuales sabe que dio muy espléndidos 
repartimientos é se hizo una ciudad muy suntuosa, en todo lo cual, y 
en la población y sustentación, este testigo sabe é vido quel dicho ge- 
neral Pedro de Villagrán fizo todo aquello que era obligado al cesáreo 
servicio; é ansí es público é notorio, etc. 

37. — ^A las trehitíi é siete preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene 
en las preguntas antes desta é lo en ésta contenido es y pasa como en 
ella se contiene, porque le vido al dicho Pedro de Villagrán ir é venir 
con la gente que hizo en la dicha ciudad de Santiago, en lo cual no 
pido dejar de padescer grandes y excesivos trabajos; y ansí es público 
é notorio, etc. 

38, — A las treinta é ocho preguntas, dijo: que lo que la pregunta 



170 COLECCIÓN DB DOCUMENTOS 

dice es y pasa ansí como la pregniita lo dice, porque este testigo vido 
que, venido el dicho Pedro de Villagrán de la ciudad de Santiago, el 
dicho Gobernador prove}'ó con Jerónimo de Alderete por capitanes, é 
con cient hombres á la ligera descubrieron muchas provincias hasta la 
ciudad de la Imperial, donde hallaron gran número de gentes n atínjales, 
en todo lo cual sabe, y es público é notorio, quel dicho general Pedro 
do Villagrán servio muy mucho é bien á S. M., haciendo lo que era 
obligado, etc. 

39 á las 82. — (No tierien contestación). 

83. — A las ochenta é tres preguntas, dijo: que dice loque dicho tiene 
en las preguntas antes desta, en las cuales y en cada una delUis, dijo: 
que se afirmaba é ratificabn, afirmó é ratificó, é tornado á leer, os la ver- 
dad 6 lo que subo para el juramento que fizo, é firmólo. — Hernán 
PÚ3Z. — Ante mí. — Mirlin de Argiraín, es3r¡bano piibHco é cabil- 
do, etc. 

El dicho Hernán Páez, el cual habiendo jurado é siendo preguntado 
por las preguntas presentidas por el dicho fiscal, dijo é depuso lo si- 
guiente: 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho Babilesdo 
Arellano, fiscal en este reino de S. M.. de más de tres años, é al dicho 
Pedro de Villagrán de veinte é cinco años, poco más ó menos, é que no 
le tocan las generales. 

1. — A la primera pregunUí, dijo: que no la sabe ni ha oído decir 
cosa de lo en la pregunta contenido, etc. 

(Esta que debe ser la segunda contestiición á la pregunta del fiscal, 
consta también como primera eñ el original, según se deja ver). 

3. — A la tercera pregunta, dijo: que este testigo sabe que el dicho 
Pií.h' ) do Villagrán le dio y encomendó el gobernador Pedro de Valdi- 
vi:i, en este reino, dos repartimientos de indios, el uno en la ciudad Im- 
perial y otro en la ciuda<i de Santiago; é chácaras, é estancias, y solares, 
y es público é notorio ques al presente vecino en la ciudad del Cuzco, 
provincia del Perú, é lo demás no lo sabe. 

4. — A la cuarta pregunta, dijo: que dice lo que dicho tiene en las 
l)reguntas antes desta. y en ello se afirma é ratifica, afirmó é ratificó, é 
firmólo de su nombre. — Hernán Páez. — Martín de Argarain. 

El dicho Gaspar de Vergara, alcalde ordinario por S. M., vecino en 
la dicha ciudad de los Confines, el cual habiendo jurado en forma de 



VALDIVIA y BUS COMPASÉEOS 171 

derecho, é siendo preguntado por las preguntas del dicho interrogato- 
rio en que fué presentado, dijo é depuso lo siguiente, etc. 

1.— A la primera pregunta, dijo: que conosce al diclio general Pedro 
deVillagrán, de más de veinte é cinco años á esta parte, é al dicho 
Babilés de Arellano, fiscal en este reino por S. M., de más <le tres años, 
etc. 

Alas generales, dijo: ques de edad do más de cincuenta años, é que 
no le tocan ni empecen ninguna de las generales para decir el contrario 
de la verdad, etc. 
2.— A la segunda pregunta, dijo: que este testigo á el tiempo que la 
¡ pregimta dice, poco más ó menos, que conosció en las provincias del 
Perú al dicho general Pedro de Villagrán, especial en la entrada de los 
Chupadlos que hizo el capitán Mereadillo, donde sabe ó le vido servir 
áS. M. en orden de caballero hijodalgo, vasallo de S. M., teniendo ar- 
mase caballos, etc. 
3.--(No tiene contestíición). 

4.— Ala cuarta pregunta, dijo: que este testigo sabe é vido que por 
el marqués don Francisco Pizarro fué proveído por capitán general el 
dicho Pedro do Valdivia, para el descubrimiento é conquista destas di- 
chas provincias, é á ellas á servir á S. M. vido venir al dicho Pedro de 
Villagrán con armas é caballo, en orden, é sabe que por venir á su 
costa é minsión, no pudo dejar de hacer muchos gastos, por valer las 
cosas en aquella sazón excesivos precios, etc. 

5--A la quinta pregunta, dijo: que todo lo qne la pregunta dice y 

^» ella se contiene, es y pasa ansí, porqueste testigo fué uno de los que 

vmieron la dicha jornada con el dicho señor Gobernador, é sabe, y es 

público é notorio que pasaron todos los que vinieron la dicha jornada 

grandes y excesivos trabajos de hambres, fríos é otras cosas, é sabe é 

vido que en todo lo que se ofreció en el campo de la dicha jornada de 

«esbarates de pucaraes, fuertes é otras cosas que con los naturales usó 

f el dicho Pedro de Villagrán, servio áS. M. mui principalmente, é como 

buen caballero hijodalgo, é así es público é notorio, etc. 

^x—A la sexta pregunta, dijo: que lo que la pregunta dice y en ella 

se contiene, es y pasa ansí, porqueste testigo vido que, venido el dicho 

Gobernador á esüís dichas provincias, conoscido lo mucho é bien 

que) dicho Pedro de Villagrán servía á S. M., é buena cuenta que daba 

en lo que se le mandaba, le proveyó por su capitiin y envió con gente 



172 colecoi6n.dk documentob 

& muchas coiTcdorías é pacificaciones, y otras cosas que se ofrecieron 
en las provincias comarcanas, y esto es público, é también que de lo que 
se le encomendó, dio siempre buena cuenta ó fué tenido por buen ca- 
pitón, y eso dice, etc. 

7. — A la séptima pregunta, dijo: que lo que la preguntó dice y en 
ella se contiene, es y pasa ansí, porqueste testigo vido é ^abe quel di- 
cho señor Gobernador Valdivia pobló la ciudad de Santiago, y en la 
p'^blación y sustentóción della, vido quel dicho Pedro do Villagrán so 
halló sirviendo de capitán ó haciendo todo lo que era nescesario, de tal 
manera que en lo qne se le encomendaba ninguno se lo aventójó, y así 
es, y fué público é notorio, etc. 

8. — A la otava pregunta, dijo: que lo que la pregunta dice, es y pasa 
ansí como en ella se contiene, porqueste testigo sabe é vido que, po- 
blada la dicha ciudad de Santiagí» por el dicho Gobernador, fue- 
ron dados y encomendados por el dicho Gobernador al dicho Pe- 
dro de Villagr¿ín en remuneración de lo que á S. M. había servido, un 
repartimiento de indios en términos de la dicha ciudad, de los cuales le 
vido servir quieta é pacíficamente, etc. 

9. — A la novena pregunta, dijo: que este testigo sabe é vido que al 
tiempo que la pregunta dice, el dicho general Pedro de Villagi-án fué 
proveído por maese de campo por el dicho Gobernador Valdivia, é sabe 
é vido que fué á hacer é hizo lo que la preguntó dice, etc. 

10. — A la decena preguntó, dijo: que este testigo sabe é vido que á 
la pacificación de muchos valles contenidos en la preguntó antes des- 
ta salió el dicho Gobernador, é Francisco de Aguirre é otros capita- 
nes, é jamás vido ni oyó decir que se pacificasen los dichos valles bas- 
tí que fué el dicho Pedro de Villagrán á hacer lo que la pregunta dice, 
y c.^t) sabe porque esto testigo sahó á los dichos valles con el dicho 
G )l)ornador é jamás los dichos naturales le dieron la [)az, é cree é tiene 
por cierto que la que dieron al dicho Pedro de Villagra fué por su in- 
dustria y sagacidad é trabajo, que tuvo de su persona é gente que con- 
sigo llevaba, etc. 

11. — A la oncena preguntó, dijo que lo que la preguntó dice es y 
pasa como en ella se contiene, porque este testigo sabe é vido que por 
el dicho Gobernador fué encargado al dicho Pedro de Villagrán de ba- 
cjr un fuerte en el río de Maule y estar en él con gente en frontera, y 
este testigo sabe é vido quel dicho Pedro de Villagrán lo hizo y estuvo 



VALDIVIA T SUS COMPAÑEROS 173 

en él más de ocho meses con gente, teniendo con gran cuidado en el 
reparo del, y esto este testigo sabe é vido porque estuvo presen- 
te, etc. 

12. — A las doce preguntas, dijo: que esto testigo sabe quel dicho Pe- 
dro de Villagrán fué al descubrimiento que la piegunta dice, é llegó al 
rioLiilén con gente é del volvió con la relación de lo que había al di- 
cho Gobernador; y esto dice desUi pregunUí, etc. 

13.— A la trecena pregunta, dijo: que este testigo sabe é vido que por 
mandado del dicho Gobernador, el dicho Pedro de Villagrán vino con 
la gente que tenía en el dicho fuerte de Maule, al asiento de Apalta, 
donde el dicho Pedro de Villagrán sustentó aquello con los demás que 
con él estaban en servicio de S. M.; y esto dice desta [)reguntii, etc. 

14.— A la catorcena pregunta, dijo: que lo que la preguntíi dice esto 
testigo sabe y es público e notorio, porque vido que al tiempo que la 
pregunta dice y aclara el dicho Gobernador se determinó á ir con gente 
al descubrimiento do las provincias de Arauco, é así hizo cuatro com- 
paüías de á caballo, donde el dicho Pedro de Villagrán fué capitán de 
unadellas, y sabe quel dicho Gobernador llegó al rio de Bio-bío, é te- 
niendo algunas guazábaras é rencuentros, tomada relación de la tierra, 
el dicho Grobernador se volvió á la ciudad de Santiago, y este testigo 
sabe é vido que en la dicha jornada, como capitán que era, el dicho 
Pedro de Villagrán servio muy prencipalmente como caballero hijo- 
dalgo, é para la dicha jornada no pudo dejar de hacer muchos gastos, 
etcétera. 

15.— A la quincena pregunta, dijo: que este testigo sabe é vido que, 
vuelto el dicho gobernador Pedro de Valdivia de hacer el descubri- 
miento de la pregunta antes desta, tuvo nueva cómo en los reinos del 
Perú estaba alterado 6 rebelado Gonzalo Pizarro, é fué á ellos dejando 
estasdichas provincias comarcanas no bien asentadas ni de toda paz, de- 
jándola con mucho trabajo é neseesidnd, 6 sabe é vido este testigo quel 
dicho general Pedro de Villagrán hizo lo que era obligado, como buen 
caballero hijodalgo, etc. 

16.— A las diez é seis preguntas, dijo: que este testigo sabe é vido 
cómo después de estar asenUida la provincia de la dicha ciudad y otras 
comarcanas, el dicho Pedro de Villagrán .salió deste reino é fué á las 
provincias del Perú é oyó decir é fué público que antes quel dicho ge- 
neral Pedro de Villagrán llegase, el dicho tirano Gonzalo Pizarro é sus 



174 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

secuaces eran desbaratados y muertos muchos dellos, y esto dice desta 
pregunta, etc. 

17. — A las diez é siete preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene 
en las preguntas antes desta, é que lo en la pregunta contenido es públi- 
co é notorio. 

18. — A las diez é ocho preguntas, dijo: que este testigo vido volver 
al dicho Pedro de Villagrán con gente de las provincias del Perú é con 
muchas armas, caballos é otras cosas, y por la nescesidad que en esta 
tierra hay de todo lo susodicho y en aquella sazón había, sabe é tiene 
por cierto que hizo muy gran provecho, ó ansí es público é notorio, etc. 

19. — A las diez é nueve preguntas, dijo: que este testigo cree ó tiene 
por cierto que en hacer la dicha jornada el dicho Pedro de Villagrán 
no pudo dejar do hacer muchos y excesivos gastos, y este testigo así lo 
cree é tiene entendido, etc. 

20 A la 82. — (No tienen contestación.) 

83. — A las ochenta é tres preguntan, dijo: que dice lo que dicho tieno 
en las preguntas antes desta, en las cuales se afirma é ratifica, afirmó é 
ratificó, é tornado á leer dijo ques la verdad para el juramento que fe- 
cho tiene, ó lo firmó de su nombre. — Gaspar de Ver gara. — Martin de 
Argarain, escribano público é cabildo, etc. 

A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho Babilés de Arella- 
no, fiscal de S. M., de tres años á esta parte, é al dicho Pedro de Villa- 
grán de más de veinte é cinco años, poco mis ó menos, é ques de edad 
d3 ni'.ís de cincuenta años, é que no le tocan las generalis, et3. 

2. — A la segunda pregunta, dijo: que no la sabe ni ha oído decir 
C03a de lo en ella contenido, etc. 

3. — A la tercera pregunta, dijo: que de lo que della sabe este testigo 
es, que ha visto que por el dicho gobernador Pedro de Valdivia en este 
reino al dicho Pedro de Villagrán le fueron dados y encomendados dos 
repartimientos de indios, el uno en la ciudad Imperial 6 otro en la ciu- 
dad de Santiago, é caballerías, estancias é solares é otras cosas desta 
suerte, que son huertas, y es público ó notorio que al presente tiene en 
la ciudad del Cuzco, en la provincia del Perú, un repartimiento de in- 
dios, y esto es ansí público é notorio, etc. 

4. — A la cuarta pregunta, dijo: que dice lo que dicho tiene en la pre- 
gunta antes desta, en las cuales y en cada una dellas dijo que se afirma 
é ratifica, afirmó, ratificó, ó firmólo de su nombre. — Gaspar de Ver- 



VALDIVIA Y 8Ü8 COMPAÑEROS 175 

jara. — Ante mí. — Martín de Argaraín, escribano público ó cabil- 
do, etc. 

El dicho don Cristóbal de kv Cueva, vecino desta ciudad de los Con- 
fines, testigo presentado por parte del dicho general Pedro deVilIagrán, 
el cual habiendo jurado segund forma de derecho, so cargo del cual 
prometió decir verdad, é dijo é depuso lo siguiente, etc. 

1.— A la primera pregunt^i, dijo: que conosce aldiclio general Pedro 
deVillagrán, de trece afios á esta parte, é que ansimesmo conosce á 
Babilés de Arellano, fiscal de S. M. en este reino, de tres años, poco 
más ó menos. 

A las generales de la ley, dijo: ques de edad de más de treinta anos, 
éque no le toca ninguna de las generales para decir el contrario de la 
verdad, etc. 
2 á la 16. — (No tienen contestación). 

17.— A las diez é siete preguntas, dijo: queste testigo sabe é vido co- 
mo en los reinos del Perú el Presidente Gasea proveyó por gobernador 
é capitán general en nombre de S. M. al gobernador Pedro de Valdivia, 
é sabe é vido que siendo tal gobernador proveyó con conduta por 
maese de campo al dicho general Pedro de Villagrán, el cual como tal 
capitán le vido este testigo venir con gente, é lo que la pregunta dice, 
es y pasa como en ella se contiene, etc. 

18.— A las diez é ocho preguntas, dijo este testigo: que sabe é vido 
como el dicho general Pedro de Villagnin entró con gente en estas pro- 
vincias é con ella trajo muchos caballos é armas é otros pertrechos de 
pierra, de suerte que conoscídamonte se vio y entendió hacer, como 
liizo, gran provecljo á la sustentación y ennoblecimiento desUis dichas 
provincias, é así fné y es público é notorio. 

19— A las diez é nueve preguntáis, dijo: que lo que la pregunta dice 
esp^Wico é notorio, y este testigo lo sabe y vido, ansí porque le vio 
^^nir, como dicho tiene, muy reparado de muchas cosas é adeudarse ó 
gastarse en muchos pesos de oro, ó ansí fué y es cierto, porque en 
aquella sazón valían las cosas nniy excesivos precios, especialmente co- 
sa5 quel dicho Pedro de Villagrán trajo, etc. 

20.-— A las veinte preguntas, dijo este testigo: que oyó decir á mu- 
chas ])ersonas lo que la [)regunta dice, ó sabe que en parte del camino 
Jjasta que este testigo se embarcó en Arica pasó gran trabajo, é ansí es 
público é notorio, etc. 



176 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

21 á la 30. — (No tienen contestación). 

31. — A las treinta é una preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
es público é notorio, y este testigo sabe ser verdad lo en ella contenido, 
porque sabe que, llegado el dicho Pedro de Villagrán á la ciudad 
de Santiago, donde el dicho Gobernador Valdivia estaba, le encargó co- 
mo maese de campo que era, el ordenar las cosas nescesarias para ve- 
nir al descubrimiento de las provincias de Arauco é Tucapel, el cual 
haciendo el dicho mando, 6 ordenando la gente, vino con el dicho Go- 
bernador é se halló en todas las guazábaras é rencuentros que se dieron 
por los naturales, donde este testigo estaba y se halló, é sabe y entiende 
que, mediante su buena orden, tuvieron buensubceso, y en ello trabajó 
ó hizo el dicho Pedro de Villagrán lo que buen vasallo era obligado, 
haciendo muchos gastos y ex{)ensas de socorros y otras cosas para sol- 
dados, y esto es público é notorio y pública voz ó fama, etc. 

32. — A las treinta ó dos preguntas, dijo: que lo que la pregunta dico 
es y pasa así como en ella se contiene, porqueste testigo vido 6 se halló 
presente al tiempo questando el dicho Gobernador con los espa- 
ñoles que consigo tenía sobre el río Bíobío, llegaron gran multitud de 
indios naturales é trayendo muchas armas, que tienen de picas ó fle- 
chería, dieron sobre los españoles, ó por ser tanta la multitud dellos, pu- 
sieron en gran aprieto al dicho Gobernador y españoles, é pelean, 
do con ellos valerosamente fué Nuestro Señor sei'vido que los dichos 
naturales fueron desbaratados, y es y pasa ansí, é este testigo vido co- 
mo mediante el cuidado, valor y sagacidad del dicho Pedro de Villa- 
grán, como maese de campo que era, después de Nuestro Señor, fueron 
desbaratados los dichos mdios, y en ello se sabe y es notorio que Nues- 
tro Señor fué muy servido é S. M. alcanzó el poblarse estas dichas pro- 
vincias, como después se poblaron, y esto es y pasa ansí, etc. 

33. — A las treinta é tres preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
es público é notorio, y este testigo sabe é vido que, visto por el dicho 
Gobernador la disi)nsicióii de la tierra é que en ella se podía poblar 
una ciudad, con paroscer dol dicho Pedro de Villagrán, como maese <le 
campo que era, hizo en la parte é lugar donde al presente está poblada 
la ciudad de la Concepción un fuerte, donde los españoles se recogieron; 
y este testigo sabe é vido que en el hacerse y ordenarse lo nescesario, 
el dicho Pedro de Villagrán trabajó é hizo por su persona lo que era 
obligado, como persona de su calidad ó cargo que tenía, etc. 



I 



VALDIVIA Y SUS COMPAÑEROS 177 

34.— A las treinta é cuatro preguntas, dijo: que lo (juo la pregunta 
dice y en ella se contiene es y pasa ansí como en ella so contiene, i)or- 
que este testigo lo vicio y se halló presente al tiempo que estando el 
dicho Gobernador é los que con él estaban en el dicho fuerte, vinieron 
gran suma é multitud de naturales en escuadrones de ü\nto número, 
que no tenían cuento, sobre el dicho Gobernador y españoles, é que- 
riendo el dicho Gobernador aguardar en el dicho fuerte, por parescer 
del dicho Pedro de Villagrán, fueron acometidos fuera del, tan varonil 
é fuertemente, que fué Nuestro Señor servido fueran desbaratados, en 
todo lo cual, ansí peleando por su persona como ordenando la gente, el 
dicho Pedro de Villagrán lo íizo tan valerosamente é como buen capi- 
tán,.que no tiene número el precio que merecía en lo que en la dicha 
guazábara trabajó, fizo é ordenó; y esto es público é notorio, etc. 

35.— A las treinta é cinco preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí como en ella se contiene, porque este testigo sabe ó 
vido que, dende algunos días que la dicha guazábara se dio, el dicho 
Gobeniador, conoscida la prudencia é valor del dicho Pedro de Villa- 
grán, le envió con gente, que serían los que la pregunta dice, á apaci- 
guarla tierra é provincias comarcanas ó darles á entender á los naturales 
dallas lo que la pregunta dice, y en apaciguar y allanar lo susodicho, 
sabe este testigo quel dicho Pedro de Villagrán estuvo el tiempo que 
la pregunta dice, é por ser tiempo de invierno, sabe este testigo que 
padesció grandes y excesivos trabajos ó servio muy mucho á S. M. en 
ello, etc. 

36.— A las treinta ó seis preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
y en ella se contiene es y pasa como lo dice é reza, porque este testigo 
vido como, llegado el dicho Pedro de Villagrán de la pacificación de las 
dichas provincias al dicho fuerte con la relación de naturales que al 
dicho Gobernador trajo, pobló la ciudad de la Concepción, ó poblada 
eu nombre de S. M., el dicho Gobernador encomendó muchos indios 
mtarcoles en vecinos que fizo en ella,. donde se hizo é pobló una ciudad 
(le las mejores destas provincias, y sabe que en la poblar y ordenar 
todo lo necesario para ella, el dicho Pedro do Villii;^r¿in hizo lo que era 
oWigado como maese de campo é persona prencipal que á la dicha sa- 
zón eia é hoy es; y fue público é notorio, etc. 

37. — A las treinta é siete preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa como en ella se contiene, porque este testigo vido que, 

DOC. Xm 12 



178 COLECCIÓN DE BOCUMENTOB 

poblacla la dicha ciudad por el dicho Gobernador é vista la relación que 
de lo de adelante el dicho Pedro de Villagrán le había dado, le envió 
por gente á la ciudad de Santiago, donde esto testigo lo vido ir por ella 
é traerla con muchas armas é caballos é pertrechos nescesarios para la 
sustentar, é por ser, como era, el tiempo recio y el camino tan lleno de 
ríos, no pudo dejar de tener mucho riesgo é trabajo en su persona; é 
ansí es público é notorio, etc. 

38. — A las treinta é ocho preguntíis, dijo: que lo que la preguntti di- 
ce es y pasa como en ella so contiene, porque este testigo sabe é vido 
que, venido el dicho Pedro de Villagrán con la dicha gente do la dicha 
ciudad do Santiago, el dicho Gobernador proveyó por capitanes é con 
"Cient hombres á la ligera al dicho general Pedro de Villagrán é al ade- 
lantado Jerónimo de Alderete para el descubrimiento de las dichas pro- 
vincias de Angol ó Cautén, que hoy están pobladas las ciudades de los 
Confines é Imperial, ó sabe é vido que hicieron el dicho descubrimiento 
é á lo hacer el dicho Pedro de Villagrán fué estando indispuesta su 
persona, y en el dicho descubrimiento, por ser tanta la multitud de 
gente que había do naturales, fué público que padcsció gran trabajo é 
sirvió muy mucho á S. M., porque hubo en el dicho descubrimiento 
muchas jruazábaras é otras cosas, etc. 

38 á la 70. — (No tienen contestación). 

71. — A las setenta é una preguntáis, dijo: que este testigo sabe que 
lo que la pregunta dice [sor] ansí y como en ella se contiene, porque 
este testigo salió con el dicho Pedro do Villagrán, como vecino que era 
desta dicha ciudad, á la conquista é pacificación de las provincias que 
caen entre la ciudad de la Concepción y la Imperial, donde el dicho 
Pedro de Villagrán hizo todo lo qi.o la pregunta dice, y en ello trabajó 
muy mucho en servicio de S. M.; y esto es ansí público ó noto- 
rio, etc. 

72. — A las setenta é dos preguntas, dijo: que este testigo sabe é vido 
cómo el dicho Pedro de Villagrán, en las conquistas é pacificaciones 
que hizo en todo este reino en aquella vsa/,ón, trajo consigo doscientos 
yanaconas, poco más ó menos, que eran de sus repartimientos, los cua- 
L)s por andar pertrechados de cosas de la guerra é ser amigos do los 
españoles hacían gran provecho parala dicha pacificación é allanamien- 
to, y es público é notorio que si el dicho Pedro de Villagrán los ocupara 
eu minas, como otros yanaconas do otras personas, le sacaian muchos 



VALDIVIA Y SUS COMPAÑEROS 179 

pesos de oro de que se aprovechara, todo lo cual el dicho Pedro de Vi- 
llagrán pospuso por servir á S. M.; y esto es público é notorio. 
73 á la 82. — (No tienen contestación). 

83. — A las ochenta é tres preguntas, dijo: que dice lo que dicho tie- 
ne eu las preguntas antes desta, en las cuales y en cada una dellas dijo 
que se afirmaba é ratificaba, afirmó é ratificó, é tornado á leer, es la 
verdad para el juramento que fecho tiene, é lo firmó de su nombre. — 
Don Cristóbal de la Cueva. — Ante mí. — Martin de Argaraín, escribano 
público y de cabildo, etc. 

1.— A la primera pregunta, dijo: que conoscc al dicho Babilés de 
Arellano, fiscal deste reino, é al dicho Pedro de Villagrán, ó ques de 
eílad de más de treinta años é no le tocan ninguna de las genera- 
es, etc. 

2.— A la segunda pregunta, dijo: que no la sabe ni tal ha visto ni 
oído decir, etc. 

3.— A la tercera pregunta, dijo: que lo que della sabe este testigo es 
que eu este reino es público ó notorio que por el gobernador don Pe- 
dro de Valdivia, en nombre de S. M., fueron dados y encomendados al 
dicho Pedro de Villagrán dos repartimientos de indios, el uno en la 
ciudad de Santiago y el otro en la Imperial, é chácaras y caballerías y 
solares, é al presente es público é notorio que tiene un repartimiento 
en la ciudad del Cuzco, ques en los reinos del Perú; y esto es público é 
notorio, etc. 

4.^A la cuarta pregunta, dijo: que dice lo que dicho tiene, y en ella 
y en cada una dellas se afirma y ratifica, afirmó é ratificó, c firmólo do 
su nombre. — Don Cristóbal déla Cueva. — Ante mí. — Martin de Arga- 
»"flm, escribano público é de cabildo, etc. 

El dicho don Miguel Avendaño y Velasco, capitán é teniente de go- 
bernador en esta dicha ciudad, testigo presentado por parte del dicho 
general Pedro de Villagi'án, el cual habiendo jurado en forma do dere" 
cho é siendo preguntado por [el] tenor del dicho interrogatorio é pre- 
guntas eu que fué presentado, dijo é depuso lo siguiente, etc. 

1.— A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho general Pedro 

(le Villagrán de más de trece años á esta parte, é conoscc al dicho Ba. 

bilés de Arellano, fiscal de S. M. en este reino, de más do tres años á 

estíi parte, etc. 

Preguntado por las preguntas generales de la ley, dijo ques de edad 



180 COL£C<;iÓN DE DOCÜMEKTOB 

de más de treinta é cinco años é que no le tocan ninguna de las gene- 
rales para decir el contrario de la verdad, etc. 
2 á la 48. — (No tienen contestación). 

49. — A las cuarenta é mievo preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí como en ella se contiene, porque este testigo sabe 
é vido que por estar desvergonzados los indios rebelados del estado do 
Arauco y Tucapel, el dicho gobernador Pedro de Valdivia fué al casti- 
go dello con gente, y es [»úblico é notorio, é anal fué é pasa, que su 
persona é los que con él fueron fueron muertos por los dichos natura- 
les, etc. 

50. — A las cincuenta preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice y 
en ella se contiene es ansí público é notorio, porque este testigo sabe é 
vido que entre los dichos naturales, por ansí haber muerto al dicho 
Gobernador é á los que con él fueron al dicho castigo, hubo mucha al- 
teración é removimiento é lo propio é insinias dello tuvieron todos los 
dichos naturales é los comarcanos, ó que por la dicha alteración fué y 
es público quel cabildo de la dicha ciudad Imperial envió á llamar al 
dicho Pedro deVillagrán para que se hallase en la sustentación de la 
dicha ciudad; y esto pasa ansí, etc. 

51. — A las cincuenta é una preguntas, dijo: que lo que en la dicha 
pregunta se dice y contiene es y pasa ansí, porque, venido el dicho ge- 
neral Pedro de Vinagran á la dicha ciudad Iinperial, vido este testigo 
que despachó meúsageros á la dicha Villarrica avisándoles del subceso 
susodicho é que se viniesen á juntar con él para mejor sustentar la di- 
cha ciudad Imperial, el cual aviso, asimesmo, sabe que dio al dicho 
señor gobernador Francisco de Villagrán, que estaba en el descubri- 
miento del Lago, etc. 

52. — ^A las cincuenta é dos preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí como en ella se contiene, porqueste testigo vido ve- 
nir al dicho señor Gobernador por el dicho aviso que tuvo á la dicha 
ciudad Imperial con hi gente que al descubrimiento del dicho Lago ha- 
bía llevado; é por tener nueva que en la ciudad de la Concepción había 
gran nescesidad de su persona y socorro de gente, para la sustentar se 
fué á ella, y en la dicha ciudad Impciúal y en la sustentación della que- 
dó el dicho general Pedro de Villagrán con hastti ciento é cincuenta 
liombres, que muchos dellos no eran de guerra, cosa en aquella sazón 



VALDfVIA T SU» COlirAÍrKOB 



1^1 



\m 



hleí^bara 



muy temeraria é de gran riesgo por ostar los naturales mii}" desvergon- 
zados é iilterados, é aer en gran nüineru los qiie habla en la comarca 
(le la dicha ciudad, lo cnal se austentó é hizo mediante la solecitud. tra- 
bajo é cuidado del dicho general Pedro de Villagrán é gento que con- 
sigo tenía por las muchas corrcdorías é desUftrates de pucaraes é fuertes 
que liicierou, en todo lo cual es notorio é \)i\m ansí, ¡lorqueste testigo lo 
vido ése halló presente, quel dietio Pedro deVillagrán sirvió muy mu- 
cho áS. M., etc. 

53.— A las cincuenta é ivm prognntaíí, dijo: que lo que la pregunta 
^cey pasa es como en ella se contiene, porqueste testigo estuvo á todo 
lo presente é vido que después de ser ido de la dicha ciudad Imperial 
el dicho señor Gobernador á la sustentación de la dicha ciudad de la 
Coacepción, los naturales dieron en tantíi desvergüenza que los es- 
piflolea de la dicha ciudad no poseían uuU qtiel círculo de la dicha 
ciudad, y el dicho Pedro de VillagrAn, visto lo í<usndic!io, mandó 
ficar é fortificó la dicha ciudad con fosos y otras cosas nescesa- 
é immbró Cíiudillos é gent^ para liacellos que saliesen á las correrías 
■ates de pucaraes é otras cosas uesccíüirias. tX los cuales é demás 
teuL^dores de la dicha ciudad, el dicho Peiiro de Mllsignin h¡/.o ó fa- 
inuchos mzoiíamientos é incitaba á la defensa de In dicha eimlad, y 
público é notorio é pasa ausi que en lo susodicho el dicho Pedro de 
u hizo é trabajó ])or su persona todo aquello que buen capitán 
i al servicio de S, M, 
R— A \ivi cincuenta é cuatro preguntas, dij*»: rjue lo que la ja'egunta 
es y pasa ansí como en ella se contiene, |>orquesto testigo sabe é 
oque dtíspués de haber salido el dicho señor Gobernador á la sus- 
i^tíiuión de la dicha eiudatl de la Ooncepeióu, en más de ocho meses, 
infesesupn nueva de su subccso, cosa nianiticstti del ilntlo que había 
qtie los dichos naturales poseían la dicha ciudad é términos della, lo 
Ittuaqueel dicho Pedro de Villagran entendía, este testigo no vio 
le se des miniase para la sustentación de la dirha ciudíid, antes salía 
congenie á hacer desbarates y correrías en bís naturak^s y en todo ello 
¿loque mis la pregunta dice es público é notca'io quel dicho geneml 
ro de V^íUagrán hizo lo cpic bianí capitán era obligado ni servicio 
M., etc. 
— A las cincuenta y cinco pj'egtmtas, dijo: tpic h que la preguntu 



íwligadi 



íido 



¡Ufa 



182 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

dice y reza es como en ella se contiene é pasa ansí, porqueste testigo 
estaba en la dicha ciudad Imperial al tiempo que lo susodicho pasó y 
sabe que fué ansí como en ella se contiene, etc. 

56.— A las cincuenta y seis preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella se contieno, es y pasa ansí, por quel dicho Pedro de Vi- 
llagrán declaró á los sustentadores de la dicha ciudad la nueva que t«" 
nía del dicho desbarate ó la obligación que tenían á sustentar la dicha 
ciudad en nombro de S. M., lo cual el dicho Pedro de Villagrán hizo 
muchas veces, como buen capitán celoso del servicio de S. M. 

57. — A las cincuenta é siete preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella se contiene é declara es y pasa ansí, porqueste testigo 
se halló presente á todo ello con el dicho Pedro de Villagrán, é vido 
que tenida la nueva de la dicha junta é fuerte que tenían los dichos na- 
turales, el dicho Pedro de Villagrán salió á ello, é que con la orden é 
manera que la pregunta dice, desbarató los dichos naturales, habién- 
doles primero fecho muchos amonestamientos para que viniesen de paz, 
en todo lo cual este testigo vido, y es ansí público é notorio, quel dicho 
Pedro de Villagrán hizo lo que buen capitán vasallo de S. M. era obli- 
gado, etc. 

58. — A las cincuenta ó ocho preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella se contieno es y pasa ansí, porqueste testigo sabe ó vido 
que siendo inseparable el trabajo de los sustentadores de la dicha ciu- 
dad, el dicho Pedro de Villagrán procuró é procuraba hacer todo el mal 
ó daño que á los dichos naturales podía para que se arredrasen do la 
dicha ciudad ó tuviesen algund descanso los españoles, ó ansí con mu- 
chas tranochaílas é repentinos acometimientos les hacía é hizo mucho 
daño, é ansí es é fué público ó notorio quel dicho Pedro de Villagrán 
hizo en ello lo que buen capitán vasallo de S. M. era y es obligado, 
etc. 

59. — A las cincuenta ó nueve preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella se contiene es y pasa ansí, porqueste testigo sabe é vido 
que los dichos naturales muy desvergonzados para acometer por todas 
partes la dicha ciudad, hicieron muchos fuertes ó fosos en tomo de la 
dicha ciudad, los cuales con gente el dicho general Podro de Villagrán 
deshacía é desfizo muchos dellos, é deshechos, tuvo nueva é aviso que 
en el asiento de Peltacabí estaba muy gran junta é un fuerte muy re- 
cio, é sabido por él, fué á él, donde este testigo se halló ó vido que por 



Valdivia y ñvs comi'axekos 



183 



ser liin fuerte é peligrado píini los f-5^piiílolt'Fí, el dic lio PfMlrt» tlrVillográn 
' con ardides, espías é eentiiielas que pnra ello tuvo, aeofnelió prjr dos 
pnrtrRlaíí monoí* pelijcí'^^^i^a^, ó itroinofidns Ior dichoií luítnnilo^. aunque 
imuchos cspaf\n1c«í fueron lloridos é uialtraptadop. fueron de^^l í^ratados, 
^n trido lo cual é pelenr por su jiorsonn, esto testit^n vidfíquel di(dio Pe- 
rfro de Villíig^nín lo fi/o coínn muv vjdiíntt' cnpítún i- ridttso drl sorvicio 
ieS. M.,etc. 

fiO. — A Iaí% seseutn proguiitaí*, tlijo: que lo i¡\]v la |ire*íutdn dice y tn 
Ib se eontíene es y paí^a ansí. porr|ueste teítigo .se lialltj presento á 
do ello, é vido que después de liaber deslietdm el dicho Pedro de Vi- 
^gnía í los que eon é] iban el dirho fuerte, halvló á los dichos natin^a- 
15 que en él tomó á prisión las palnhrns é otras cosas ninelms que la 
'prei^tata dice, dcavde este testi^ro vido fpie supo [de] otro fuerte que los 
dídios naturales teniíin junto al pasado, é yendo á el eon la gente que 
cnnsigo tenía, leí? tomólas centinelas, i^ deslmrató, é luihló é dijo lo 
r|neálos pasados antes, y ansí fué y es público é niitorio tpie en todo 
ello el dichn Pedro de Villagrán servio nniy mucho á S. M é ív/m lo quo 
hmn enpittln é vasallo do S. M. era oldigado, citc 

OL — A las sesent^i é una pregunta^, dijo: qnelo que la pregunta dice 
y Hi ella se contiene es é pasa ansí, porque este testigo se halló presen- 
teévidoque, desbaratados por el dicho í*i'dro di* \'illngraii Ins dichos 
pucaraes y fuertes, vino A la ciudad Ini}n*iiaK donde tuvo nueva quo 
, junto á la dicha ciudad y en una laguna, baliía gran suma de gente 
Irecogidn para venir sobre la dicha ciudnd, c para proveer en el remedio 
litólo el dicho Pedro de Villagrfin nmudó recoger todas las canoas quo 
IHiío, é llevándolas A cuestas media legua de la dicha ciudad á un río, 
fuéá días con gente, donde se paí^ó grau trahnjo c se fizo lo que la pre^ 
¡ guníA dice, etc. 

(2.— A las sesenta é dos pregimtas, dijo: que loque la pregunía dice 

jm ella se contiene es y pasa ansí, porque esto testigo sahe é vido que, 

ílcgndo el dicho Pedro de Villagríín á la laguna ílonde el dicho fuerte 

wlsha, mandó echar en ella todas las canoas que an^í había traído, y 

en ellns, echando veinte é cinco honibres, poco más ó in^^nos. é tornan- 

fhá tneter otra vez y embarcar gente, íicometió el diclio fuerte y á los 

dichos naturales, é recibiendo d*dloH el dicho general Pedro ile Villa- 

p-áu é los que con él iban muchas heridns, fueron tlesharatadosy echa 

ilctó de la dicha laguna, en todo lo cual este testigo vido quel diclio Pe- 



184 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

dro de Villngrán sufrió é padesció por su persona mucho é intolerable 
trabajo é peligro é fizo lo que era obligado á buen capitán vasallo de 
S. M., etc. 

63. — A las sesenta é tres preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
y en ella se contiene es y pasa ansí, porque este testigo estuvo en ello 
y se halló presente al tiempo que los dichos naturales fueron acometi- 
dos en la dicha laguna, ó por ser mucha la multitud dellos y el fuerte 
grande ó pehgroso, estuvieron en gran peligro é riesgo los españoles 
para desbaratarlos, é duró muchas horas la pelea, é ansímesrao vido 
que por la mucha matanza que en los dichos naturales se hacía é mo- 
rían, en el agua, el dicho Pedro de Villagrán previno á lo susodicho é 
fizo todo lo que la pregunta dice, y es é fué ansí público é notorio, etc. 

64.' — A las sesenta é cuatro preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella se contiene es y pasa ansí, porque este testigo sabe ó vido 
que, hecho por el dicho Pedro de Villagrán todo lo que la pregunta an- 
tes desta dice é reza se vino á la ciudad Imperial, é siendo en ella rece- 
bido con mucho gozo é alegría de los sustentadores della, donde á pocos 
días supo cómo en muchas partes los dichos naturales tornaban á hacer 
juntas ó fuertes, é sabido por el dicho general Pedro de Villagrán, to- 
mando consigo hasta cincuenta hombres, salió á correr toda la comarca 
más cercana, en la cual correría, estando muchos días, sabe é vido este 
testigo, porque se halló presente, que desbarató muchos pucaraes é 
fuertes é los rompió en muchas partes donde se juntaban, é vido é sabe 
que en lo susodicho el dicho Pedro de Villagrán trabajó é hizo por su 
persona todo lo que buen capitán era obligado al servicio de S. M., etc. 

65. — A las sesenta é cinco preguntas, dijo: que lo que de la pregunta 
este testigo sabe, es que vido quel dicho general Pedro de. Villagrán en 
la dicha ciudad Imperial tenía cuidado é solicitud necesaria para saber 
lo que subcedía en la dicha ciudad de Valdivia, que á causa de la dicha 
calamidad se creía estaba aflita 6 con gran riesgo, é lo vido salir de la 
dicha ciudad Imperial con doce de á caballo para lo que la pregunta 
dice, é fué público é notorio todo lo que la pregunta dice y en ella se 
contiene, etc. 

66. — A las sesenta é seis preguntas, dijo: que todo lo que la pregun- 
ta dice es y pasa como en ella se contiene, y este testigo lo vido así ser 
y pasar, etc. 

67. — A las sesenta y siete preguntas, dijo: que este testigo sabe lo en 



VALDIVIA T SUfl COMPASeBOB 185 

la pregunta contenido, porque este testigo vido al dicho general Pedro 
de Villagráu despachar á don Pedro de Avendafío é Andrés de Escobar 
á lo que la pregunta dice, é todo lo demás en la pregunta contenido fué 
público é notorio, etc. 

68. — A las sesenta ó ocho preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
es y pasa como en ella se contiene, porquoste testigo vido que, sabido en 
la dicha ciudad Imperial que la dicha ciudad déla Concepción no se ha- 
bla despoblavlo sino por evitar lo que podría subceder, se regocijó muy 
mucho, y el dicho general Pedro de Villagrán prosiguió su conquista ó 
anduvo de ordinario allanando y apaciguando todas las dichas provin- 
cias, con excesivo trabajo, en la cual conquista, sustentación ó pacifica- 
ción duró el tiempo que la pregunta dice, poco más ó menos, 6 ansí es 
é ftié público é notorio, etc. 

69. — A las sesenta ó nueve preguntas, dijo: que este testigo sabe ser 
verdad todo lo en la pregunta contenido, porquesto testigo vido que, 
mediante el mucho cuidado é trabajo quel dicho Pedro de Villagrán 
siempre tenía é tuvo en deshacer los dichos naturales ó sus fuertes ó li- 
gas, muchos dieron la paz é servieron á la dicha ciudad é otros muchos 
83 fueron á las provincias de Arauco, ó que es verdad ó púWico á no- 
t >rio son indomésticos é indios belicosos é de guerra, é sabe este testigo 
tiene é tuvo al dicho Pedro de Villagrán por tal capitán é persona que 
en lo semejante ningún capitán ni persona alguna le hacía ni hizo ven- 
taja, etc. 

70. — A las setenta preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice y en 
ella se contiene es verdad é público é notorio é pasa ansí, quel dicho 
señor Gobernador fué con ciento é cincuenta [hombres] á favorescer el 
sustento de la dicha ciudad, de que recibieron contento é alegría los que 
en ella estaban, etc. 

71. — A las setenta 6 una preguntas^ dijo: que este testigo vido que, 
llegado el dicho señor Gobernador á la dicha ciudad Imperial, el dicho 
Pedro de Villagrán salió della con hasta ochenta hombrt s, poco más ó 
menos, á hacer lo que la pregunta dice, é sabe que anduvo en lo que 
es dicho, tiempo de cuatro meses, poco más ó menos, é por estar tan 
desasosegada la gente de la dicha provincia, no pudo dejar de tener nm- 
cho trabajo, etc. 

72. — A las setenta é dos preguntas, dijo: que en toda la dicha con- 
quista este testigo vido quel dicho general Pedro de Villagrán trajo mu- 



186 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

cha cnntidnd de yanaconas, los cuales es piiblico ó notorio ficieron mu- 
cho ])rovecho á la sustentación dé la diclia ciudad, é cree é tiene por 
cierto qnel dicho general Pedro de Villagrán lo hacía é fizo por más 
servir áS. M.. porque de otra manera con ellos podía sacar mucha 
cantidad de ])esos de oro, é ansí es público é notorio, etc. 

73. — Ala setenta é tres preguntas, dijo: que al tiempo que la dicha 
provisión llegó á la dicha ciudad Imperial, este testigo era ido á la ciu- 
dad de Santiago por mandado del señor gobernador Francisco de Vi- 
llagrán á lo que la i>regunta dice, este testigo lo oyó decir á muchas per- 
sonas, ó así fué y es público é notorio, etc. 

74. — A la setenta é cuatro prcguntíis, dijo: que este testigo sabe y así 
es público é notorio quel dicho Pedro de Villagrán todo el tiempo que 
fué capitán é teniente en la dicha ciudad Imperial siempre fizoé admi- 
nistró las cosas de la justicia y en las cosas de la guen'a como buen ca- 
ballero hijodalgo ó muy buen cristiano, é por tal este testigo le tiene, é 
sabe ansimesmo como que tuvo é tenía su casa poblada é nmchos ca- 
liallos é armas en ella, é criados, é que sustentaba é sustentó muchos 
soldados, é no pudo dejar de gastar mucha cantidad de pesos do oro, 
porque daría á soldados é otras personas cosas nesce.sarias para la sus- 
tentación de las dichas provincias é ciudad, etc. 

75. — A las sotent'i é cinco pregunta^?, dijo: que este testigo vido ir á 
las provincias del Perú al ('icho Pedro de Villagián, é fué público é no- 
torio fué á hacerlo que la pregunta dice, é así el dicho Pedro de Villa- 
grán lo conumicó é trató antes que se fuese con este testigo, etc. 

76. — A las setenta é seis preguntáis, dijo: que lo que la pregunUí dice 
es y pasa ansí, y es público é notorio é pública voz é fama, etc. 

77 y 78. — (No tienen contestación.) 

70. — A las setenta é nueve preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella se contiene este testigo lo sabe, cree é tiene por cierto, 
porque si el dicho Pedro de Villagrán no anduviera en la conquista é 
pacificación de la dicha ciudad Imperial é términos é quisiera estarse 
como vecino que era en la ciudad de Santiago, donde tenía un repaili- 
miento, y en la ciudad Imperial donde tenía otro, podía muy bien sus- 
tentarse y granjcmr mucha hacienda, lo cual pospuso, y este testigo cree 
y tiene por más servir á S. M.,á cuya causa perdió nuicha suma de pe- 
sos de oro, etc. 

80. — A las ochenta preguntas, dijo: que este testigo sabe é ha visto 



VALDIVIA T 8TT8 COMPAÑEROS 187 

que los repartimientos quel dicho Pedro de Villagrán tenía en la ciudad 
Imperial y en la de Santiago se rejiartieron é han repartido en cinco 
vecinos, gente prencipal deste reino, é al presente lo tienen en sns per- 
sonas é se sustentan inny honradamente; é ansí es público é notorio, etc 

8 1 y 82. — (No tienen contestación). 

83. — A las ochenta é tres preguntas, dijo: que dico lo que dicho tiene 
en las preguntas antes desta y en cada una dellas, en las cuales se afir- 
mó é ratificó y es la verdad é lo que sabe para el juramento que fecho 
tiene, é lo firmó de su nombre. — Don Miguel de Avmdaño é Velasco. — 
Ant€ mí. — Martín de Argarain, escribano público é cabildo. 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho Babilés de 
Arellano. fiscal de S. M. en este reino, é al dicho Pedro de Villagrán, é 
ques de edad de más de treinta ó cinco años é no le tocan ninguna de 
las generales. 

2. — A la segunda pregunta, dijo que no la sabe ni lo ha oído de- 
cir, etc. 

3. — A la tercera pregunta, dijo: que lo que della sabe es quel dicho 
Pe<lro de Villagrán tuvo en este reino por don Pedi'o de Valdivia, en 
nombre de S. M., dos repartimientos de indios, el ano en la ciudad Im{)e- 
rial y en la ciudad de Santiago el otro, y estancias, chacaracs y caballe- 
rías, é al presente es público é notorio que en los reinos del Perú, en 
las términos de la ciudad del Cuzco, tiene un repartimiento de indios; 
y esto sabe desta pregunta, etc. 

4. — A la cuarta pregunta, dijo: que dice lo que dicho tiene en las 
preguntáis antes desta, en las cuales y en cada una dellas dijo que se 
afirma é ratifica, afirmó é ratificó y firmólo de su nombre. — Don 3fi- 
guel de Avendaño é Vcla^co. — Ante mí. — Martín de Argaraín, escribano 
público é de cabildo, etc. 

E después de lo susodicho, en la dicha ciudad de los Confines, pro- 
vincias de Chille, á veinte é dos días del mes de Diciembre de mil é 
quinientos é sesenta é dos afios, por ante el dicho seflor capitán é te- 
niente don Miguel de Avendafio é Velasco ó ante mí, el dicho Martín 
de Argaraín, escribano público ó del cabildo desta dicha ciudad, é tes- 
tigos yuso escriptos, paresció presente el dicho Antonio de Torres en 
el dicho nombre ó dijo que pedía é pidió á sus mercedes, atento quél 
no quiere presentar más testigos de los que tiene presentjidos, mandase 
á mí el dicho escribano le diese la dicha probanza que ante mí ha pa- 



188 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

sado, oreginalmente, para que la j)ueda proseguir é acabar en las demás 
ciudades deste reino, interponiendo su merced en ella su autoridad ó 
decreto judicial para que valga é fnga fee á doquier que paresciere, á 
lo cual fueron presentes por testigos Francisco de Orbina é Pedro de 
Artaño. — Ante mí. — Martin de Argarain, etc. 

E luego el dicho señor teniente de gobernador, visto lo susodicho, 
dijo que mandaba é mandó á m(, el dicho escribano, dé la dicha pro- 
banza que ante mi ha pasado, oreginalmente, al dicho Antonio de Torres 
para la acabar de hacer en las partes é lugares que quisiere, é que en 
lo que ante mí ha pasado y en cada una cosa é parte dallo, yendo fir- 
mado de mi nombre é signado con mi signo, dijo que interponía é in- 
terf»uso su autoridad é decreto judicial para que valga é faga fee en 
juicio é fuera del. é lo firmó de su nombre, siendo testigos los dichos. — 
Don Miguel de Avendañoy Velasco. — E yo el dieho Martín de Argaraín, 
escribano susodicho, en uno con el dicho señor teniente é testigos, fui 
presente al tomar é recebir de los dichos testigos, é sus dichos é decla- 
raciones con el ped i miento fice escrebir segund que ante mí pasó en 
estas diez é nueve hojas de papel con esta en que va mi signo, ques á 
tal, testimonio de verdad. — Martín de Argaraín, escribano público é de 
cabildo, etc. 

En lu eíudul de los Confines, provincia de Chile, en los dichos vein- 
te é dos dÍM8 del dicho nics de Diciembre del dicho año, estando juntos 
vn Hu eubiMí» é ayuntamiento, como lo han de uso é costumbre, los muy 
ma*íriífi':oH señores don Miguel de Avendnño y Velasco, capitiín é tenien- 
t<^ tlul f iiíheri^ador, é Sebastián del Hoyo Villota é Gaspar de Vergara, 
fth'aliles ordítuirios por S. M.,é don Cristóbal de la Cueva é Juan Bara- 
li[i!íM V ííííspitr de Aviles, regidores en esUi dicha ciudad, é por ante mí, 
M iriiíi ilv Ai'garaín, escribano público é del cabildo de la dicha ciudad 
V 1< siii-iis yuso escriptos, parcsció el dicho Antonio de Torres en nom- 
l»rü cU4 diclio general Pedro de Vilhigriin, é presentó ante sus mercedes 
es\ii \u'i\\rA\\/Ai, ó [)or sus mercedes vista é haber pasado ante mí el di- 
cho ctícrilKuin, dijeron que la aprobaban ó aprobaron, é que conoscen 
ti lúH U^^iií^fK íjue en ella han dicho é depuesto sus dichos, porque los 
ítiás ilrlIuH ñui\ el dicho señor capitán é alcaldes é regidores, y ellos y 
hm dciiiuíí Hiiu vecinos é hijosdalgo muy conoscidos é notorios é perso- 
nas inny Ijíüi radas é de mucha calidad é autoridad, é que por ninguna 
cosa deja tía II de decir la verdad; ó que sus mercedes ansimesmo conos- 



VALDIVIA Y ñXlH OOMPANRUOS 



189 



,al dicho general Podro de Vülagrán, de vointe é cinco nfms algu- 
1, é otros de quince nímñ, [lOco luás ó mciin>;» á eí^la piíi-te, é saben y 
©s ansi público é notorio í>n todo este reino qne ha servido á R, 
M. en todo lo fjue dice en .«us jiregniitas é interrogatorio, de lo cual, 
mno es dicho, algunos dellns sojí» de la mayor j»íirto, testigos, y es é 
pasa 6 ansí é como en olla se contiene é se dice é declara, y es público 
é notorio, é por tal la npro!>aban é aprobaron, éasf en to nescesario in* 
terponían é interpu,sierot) en ella y en cndn nna de ella .su autoridad é 
ííecreto judiciab tant^c^ cuanto pueden é con dereclio deben, para que 

Kaga fee en juicio é fuera del, á doquiera que paresciere; é demás de 
susodicho lian tenido é tienen id dicho general Pedro de \'ilhigrán 
ir muy buen vasallo de S. M. ó caballero hijodalgo^ porque en tal 
pí'csuución é reputación es habido é tenido, 6 lo firmaron de sus nom- 
bf es. — Don Miguel de Avendatlo y Vehtsco. — Sehastián (M IIo¡fo VÜhta, 
t^aspar de Vevgara.^Dm Crislóhal de la Ctw:a. — Joan de Harona. 
Gaspar de Ardes. — Con acuerdo de sus mercedes, — Matiín de Árga- 
hctfft^ escribano público é cabildo, etc. 

En la ciudad Imperial destas provincias do Chile, á veinte e cuatro 

dias del mes de Diciembre de mil é quinientos é sesenta é dos años, 

&nie el muy magnifico señor capitán Gabriel de Villagi*a, teniente do 

gobernador, por el muy ilustre señor mariscal Francisco do Villagrán, 

gobernador é capitán generiil ptir S. M. en e^^te reino, y en presencia 

Ae mí, Alonso Núñez, escribano de 8. M, público e del cabildo della^ é 

►testigo^ páreselo presente Antonio de Torres, en nondjre del general 
Pedro de Villagrán é por virtud del poder que del tiene, de que hi/.o 
presentación, e presentó el interrogatorio y escrito del tenor siguiente, etc* 
May magnifico señor: — Antonio du Torres, en nombre del general 
Pedro de Villagrán. digo: quel «lii^ho mi parte tiene nescesida*! de ha- 
cer en esta ciudad una lírobanzn ad perpetuam rei memoriam de lo que 
AS, M. en este reino ha servido. 

A vuestra merced pido é suphco mande rcccbir juramento <le 1í)3 
testigos que cu este casn presente, lf»s cuales sean examinados por las 
preguntas que en este ínter rogatorio van señnlaílas, é repreguntados 
p jr las repregimtas quel fiscal de B. M. en este reino tiene presenta- 
d is contra el dicho mi parte: cu todo justicia y en lo necesario, etc.^^ — 
A^ik^iwj de Torres, etc* 



190 COLECCIÓN DK DOCUMENTOS 

E presentado el dicho escripto, poder é interrogatorio de la manera 
que dicha es, su merced del dicho señor Grabiel de Villagra, teniente , 
dijo: que lo había é hobo por presentado en cuanto halugar de derecho, 
é mandaba é mandó quel dicho Antonio de Torres, en el dicho nombre 
presente los testigos de que en esta causa se entiende aprovechar, que 
está presto .á los examinar por las preguntas contenidas en el dicho in- 
terrogatorio por él presentado é por las generales de la ley é por las 
demás del interrogatorio del fiscal de S. M., é firmólo; testigos: Antonio 
de Montiel é Juan do Villanueva, vecinos desta dicha ciudad. — Ga- 
briel de Villagra, — Alonso Nüñez, escribano, etc. 

E después de lo susodicho, en la dicha ciudad Imperial, en el dicho 
día veinte é cuatro del dicho mes de Diciembre del año de mil é qui- 
nientos é sesenta é dos años, ante el dicho señor Grabiel de Villagra, 
teniente de gobernador en la dicha ciudad, y en presencia de mí el di- 
cho Alonso Núñez, paresció presente el dicho Antonio de Torres en el 
dicho nombre, é pi-esentó por testigos en la dicha razón á Antonio de 
Montiel é Juan de Villanueva, ambos vecinos de la dicha ciudad, de 
los cuales é de cada uno dellos el dicho señor teniente tomó é recibió 
juramento en forma de derecho sobre la señal de la cruz, donde pusie- 
ron sus manos derechas, so cargo del cual prometieron de decir verdad 
de lo que en este caso supieren é les fuere preguntado, é á la conclu- 
sión del dicho juramento, dijeron: sí, juro é amén; é lo que cada uno 
dellos dijo, secreta é apartadamente, es lo siguiente. — Alonso Xúñejí, es- 
cribano, etc. 

E después de lo susodicho, en la dicha ciudad Imj^erial, á veinte é ocho 
días del mes de Diciembre del dicho año, ante el dicho señor Grabiel 
de Villagra, teniente de gobernador, é en presencia de mí el dicho es- 
cribano, paresció presente el dicho Antonio de Torres en el dicho nom- 
bre, é presentó por testigos en la dicha razón á Francisco Ortiz Pache- 
co ó á Hernando de Samartín, alcalde ordinario, é á Mai-tíu de Peñalo- 
sa é Andrés Descobar c Leonardo Cortés, todos vecinos desta dicha 
ciudad, de los cuales é de cada uno dellos tomó é rescibió juramento en 
forma de derecho, sobre la señal de la cruz, donde pusieron sus manos 
derechas, so cargo del cual prometieron de decir verdad, é á la conclu- 
sión del dicho juramento, dijeron: sí, juro é amén; é lo que cada uno 
dellos dijo, secreta é apartadamente, es lo siguiente. — Ante mí. — Alonso 
yúñez, escribano, etc. 



VALDIVIA Y SUS COMPANEROS 191 

El dicho Juan Ortiz Pacheco, vecino desta ciudad Imperial, testigo 
pi-esentiido por parte del dicho Pedro de Villagrán, el cual, liabiendo 
jcirado 83gún forma de derecho ó sienflo preguntado por el tenor del 
dicho interrogatorio ó preguntas en que fué presentado, dijo é depuso 
lo siguiente, etc. 

1.— A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho general Pedro 
de Villagrán de más de treinta aílos á esta parto, é conosce, asimesmo, 
al dicho Babilósde Arellano, fiscal de S. M. en este reino, de un año á 
esta parte, etc. 

Preguntado por las generales, dijo: ques do edad de más de cuarenta 
é cinco años, poco más ó menos, é que no le tocan ninguna de las ge- 
nerales, etc. 

2.— A la segunda pregunUí, dijo: que este testigo conosció al dicho 
general Pedro de Villagrán en los reinos del Perú, habrá veinte ó ixes 
[ años á esta p irte, de la suerte que la pregunta dice y en ella se con- 
tiene, etc. 
?.— ( No tiene cui testación.) 

*!.— Ala cuarta pregunta, dijo: que lo que la pregunta dice es y pa- 
sa ansí, porque este testigo vido que, habrá el tiempo que la pregunta 
dice, quel marqués don Francisco Pizarro encargó el descubrimiento é 
población destas dichas provincias al dicho gobernador Pedro de Val- 
divia, é á ellas de la suerte é manera que la pregunta dice vido venir 
al dicho Pedro de Villagrán, donde sabe é vido que por valer, como 
lidian, la? cosas nescesarias para la guerra, no pudo dejar de hacer 
inuchosy excesivos gastos; y esto sabe porque este testigo vino la di- 
^íia jornada con el dicho Gobernador, etc. 

5— A la quinta pregunta, dijo: que lo que la pregunta dicfi es y pasa 
^nsícomoen ella se contiene, porque esto testigo vino la dicha jornada, 
^mo dicho tiene, y en ella, por causa de los nmchos despoblados que 
%, inhabitables asperezas, se pasaron grandes y excesivos trabajos, y 
^beévido que en la dicha jornada el dicho Pedro de Villagrán hizo 
por su persona todo lo que la pregunta dice y en ella se contiene, etc. 
i).— A la sextxi preguntii, dijo: que este testigo sabe é vi<lo que, llega- 
do que] dicho Pedro de ^'illagrá^ fué á estas provincias, el dicho Go- 
fceniador Valdivia, conoscido el valor ó sagacidad del dicho Pedro de 
riJJagrán, le proveyó muchas veces con gente, por ca[)itán, para que 
cou ella asentase é conquistase y pacificase las provincias comarcaníis, 



192 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

é vido este testigo que en las tales jornadas que hizo y se encargó siem- 
pre dio buena cuenta é consiguió renombre do buen capitán é persona 
que conseguía lo que se le encomendaba y encargaba; y esto es y fué 
público ó notorio, etc. 

7. — ^A la séptima pregunta, dijo: que lo que la pregunta dice es y 
pasa ansí, porque este testigo se halló presente al tiempo quel dicho 
gobernador Pedro do Valdivia pobló la ciudad de Santiago, donde vido 
quel dicho Pedro de Villagrán fué poblador, y en la sustentación della, 
con gente que á su cargo tenía, hizo lo que era obligado, sin conoscer- 
se ni este testigo entender que ninguna persona se le aventajase; y esto 
es y fué público é notorio, etc. 

8. — A la ota va pregunta, dijo: que lo que la pregunta dice es y pasa 
ansí, porque este testigo vido que por el dicho Gobernador, en nombre 
de S. M., en remuneración é parte de lo que á S. M. había servido el 
dicho Pedro de Villagrán, le dio y encomendó en términos de la dicha 
ciudad, un repartimiento de indios, de que se servía; y esto es an- 
sí, etc. 

9. — A la novena pregunta, dijo: que este testigo sabe ó vido que, vis- 
to é sabido por el dicho Gobernador Valdivia, que atrás, hacia el reino 
del Perú había los valles que la pregunta dice y en ellos podía poblar 
una ciudad, en nombre de S. M. la pobló y encomendó los naturales 
della á pobladores que en ella había, y es y pasa ansí que, poblada, los 
naturales, por ser tan belicosos é indomésticos, no quisieron venir á 
la obediencia, é visto por el dicho señor Gobernador la contumancia 
que en ello tenían, conoscido el valor y sagacidad del dicho general 
Pedro de Villagrán, le proveyó por maese de campo general del reino, 
é con gente fué á la pacificación de lo ques dicho, y es é fué púbHco é 
notorio que hizo todo lo que la pregunta dice y en ella so contiene, etc. 

10. — A la décima pregunta, dijo: que lo que este testigo sabe é vido 
es que con el dicho Go'oi-rnador Valdivia é su capitán Francisco do 
Aguirre este testigo íwó al jjunas veces á la pacificación é conquista de 
los dichos valles, t* las jonuidas que así fué é otras que fueron con otra 
gente, jamás pudioi-')[i liaer ningún natural de paz, hasta quel dicho 
general Pedro de Vülíigráu fué é hizo lo que la pregunta dice antes 
desta y en ésta se contiene, etc. 

11. — A la oncena pregunta, dijo: que este testigo sabe que por orden 
del dicho Gobernador Valdivia se hizo un fuerte en el río de Maule, y 



VALDIVIA Y BUS COMPAÑEROS 193 

eu el dicho fuerte estuvo mucho tiempo el dicho Pedro de Villagrán, 
con gente, donde este testigo asimesmo estuvo, é sabe é vido que du- 
rante lo que así estuvo el dicho Pedro de Villagrán en el dicho fuerte, 
hizo é sustentó aquellas provincias, haciendo muchas correrlas ó otras 
cosas de mucho trabajo, en que el dicho Pedro de Villagrán padesció 
por su persona é los que con él estaban. 

12. — A la docena pregunta, dijo: que lo que la pregunta dice es y 
fué público é notorio, etc. 

13. — A la trecena pregunta, dijo: que, estando este testigo en la sus- 
tentación del dicho fuerte del río Maule, por mandado del dicho Gober- 
nador Valdivia, el dicho Pedro de Villagrán le dejó 6 vino á la provin- 
cia de Apalta, diez é seis leguas más hacia la dicha ciudad, donde, he- 
cho un fuerte, estuvo con gente en la sustentación del, y en él se hizo, 
ordenó ó trabajó para lo que la pregunta dice, et<;. 

14. — A la catorcena pregunta, dijo: que lo que la pregunta dice y en 
ella se contiene es y pasa ansí, porque este testigo vido é sabe quel di- 
cho Gobernador, por la relación que tenía de la gente que había ade- 
lante, hizo en la dicha ciudad de Santiago gente de á caballo, é parte 
della encomendando al dicho Pedro de Villagrán y este testigo fué 
uno de los que eu su compañía fueron é llegaron al río de Biobío, don- 
de tuvieron noticia de las provincias de Arauco ó Tucapel é otras mu- 
chas comarcanas, é sabido é visto alguna parte, el dicho Gobernador y 
demás gente se volvió á la ciudad de Santiago; y es é pasa así quel di- 
cho Pedro de Villagrán no pudo dejar de hacer muchos gastos en el di- 
cho descubrimiento, etc. 

15. — A la quincena pregunta, dijo: queste testigo sabe ó vidó que, 
vuelto el dicho Gobernador del dicho descubrimiento, tuvo nueva en la 
dicha ciudad de Santiago como en los reinos del Perú so habían alte- 
rado Gonzalo Pizarro y sus secuaces ó fué el dicho Gobernador á ello 
á servir á S. M., é vido este testigo que á la sazón quel dicho Go- 
bernador se fué, estas provincias estaban trabajostis ó inquietas por los 
naturales é había muchas nescesidades en ellas é sabe é vido que en la 
sustentación dellas el dicho Pedro de Villagrán hizo lo que buen capi- 
tán vasallo de S. M. era obligado, y esto fué y es público ó notorio, 
etc. 

16. — 'A las diez ó seis preguntas, dijo: queste testigo sabe é vido que 
dende algunos meses quel dicho Gobernador Valdivia fué á las dichas 
DOC. zin i3 



194 COLECCl6l7 DE DOCCMEKTOB 

j)rovnicios del Perú y el dicho general Pedro de Villagráii fué nnsi- 
nKMTio á ella?, é lo demás que la pregunta dice fué público é notorio, 
etc. 

17. — A las diez é siete i)ieguntas, dijo: queste testigo ha visto el pro- 
veimienlo quel dicho Piepidcnte Gasea hizo de gobernador destas pro- 
vincias en el dicho Pedro de Valdivia, é ansiniesnio el quel dicho Val* 
divia en el dicho general Pe<lro de Villagrán hizo de niaese de campo 
deste reino, lo cual este testigo sabe, creo é tiene por cierto que fué 
por conosccr el valor c sagacidad quel dicho Pedro de Villagrán tenia, 
etc. 

18. — A las diez é ocho preguntas, dijo: queste testigo sabe é vido 

quel dicho Pedro de Villagrán volvió como maese de campo que era, 

con gente, á estas dichas provincias, y este testigo le vido traer muchas 

cosas para ennoblecimiento é sustentación dellas, y esto es y pasa ansí, 

etc. 

19. — A las diez é nueve preguntas, dijo: queste testigo cree é tiene 
por cierto todo lo que la pregunt¿i dice y en ella se contiene. 

20 á la 30. — (No tienen contestación.) 

31. — A las treinta é una preguntas, dijo: que Jo que la pregunta dice 
es y pasa por público é notorio, i)orqueste testigo sabe é vido que, ve- 
nido d dicho Pedro de Villagrán de la conquista de los dichos valles 
segunda vez que vino de las provincias del Perú, el dicho gobernador 
Pedro de Valdivia comenzó á hacer el númei*o de gente que había de 
venir con él á la conquista é descubrimiento de las provincias de Arau- 
co é Tuca peí, y encargó el hacerlas é or<lenarlas, como su niaese de 
campo que era, al dicho Pedro de Villagrán, el cual, ansimesmo, como 
capitán trajo gente á su cargo, y en lo susodicho é demás que la pre- 
gunta dice no se pudo dejar de pasar tralajo, especial el dicho Pedro 
de Villagrán, etc. 

32 á la 3G. — (No tienen contestiición). 

37. — A las treinta é siete preguntas, dijo: questando este testigo en 
la sustentación de la dicha ciudad de Santiago, vido quel dicho Pedro 
dy Villa<^rán fué a ella por gente é la trujo, donde es y pasa ansí que 
tuvo much'j trabajo é gasto de su hacienda, etc. 
38 á la 44. — (No tienen contestación.) 

45. — A las cuarcntíi é cinco preguntas, dijo: queste testigo sabe é 
vido que por el dicho Cubcinr.clor Valdivia en ncmbre de S. M. fueron 



VALDIVIA y sus COMPAÑEROS 195 

dados y encomendados en el dicho Pedro de V'^illagi'áu en términos 
desta dicha ciudad muchos indios de repartimiento, que fué, era, y es 
púbh'co é notorio, en cantidad de más de diez mil indios, teniendo an- 
siinesmo el otro repartimiento que en las preguntas antes desta dice, en 
la ciudad de Santiago, é sabe y es ansí público ó notorio que cuatro 
personas muy honradas no tenían juntas de repartimiento lo quel dicho 
Pedro de Villagrán solo, etc. 

4(>. — A las cuarenta é seis preguntas, dijo: queste testigo sabe é vido 
que, hecho el descubrimiento desta dicha ciudad, el dicho Pedro de Val- 
divia acordó do ir á descubrir las provincias adelante, con gente, ó 
yendo á ellas el dicho Podro de Villagrán, sabido y entendido que las 
dichas provincias eran muy pobladas, é podría el dicho Gobernador ó 
los que con él iban tener riesgo, salió en deinanda del dicho Goberna- 
dor con la gente que la pregunta dice, poco más ó menos, y estando el 
dicho Gobernador en el asiento donde hoy está poblada la ciudad de 
Valdivia, llegó el dicho Pedro de Villagrán, y es y pasa ansí, que en lo 
hacer el dicho Pedro de Villagrán servio muy mucho á S. M., etc. 

47. — A las cuarenta é siete preguntas, dijo: queste testigo sabe ó vido 
que, llegado el dicho general Pedro de Villagrán donde el dicho Gober- 
nador Valdivia estaba, usaba el cargo de maese de campo; ó la dicha 
ciudad, poblada, en la sustentación della hizo lo que le fué mandado y 
encargado, como otras veces antes, é así es éfué público ó notorio, etc. 
4S. — A las cuarenb é ocho preguntas, dijo: queste testigo sabe quel 
dicho general Pedro de Villagrán, por mandado del dicho Gobernador, 
fué al descubrimiento detrás de la cordillera desta dicha ciudad, á las 
salinas que dicen, y esto es y pasa ansí, etc. 

49. — A las cuarenta é nueve preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella se contiene es y pasa ansí, porqueste testigo sabe que en 
este medio tiempo el dicho Gobernador Valdivia é los que con él iban 
fueron muertos por los naturales de las provincias de Tucapel, sin que- 
dar persona viva, y esto es y pasa ansí como dicho tiene, etc. 

50. — A las cincuenta preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice es 
y pasa ansí como en ella se contiene, porque este testigo sabe é vido 
que todos los naturales deste reino, habiendo muerto al dicho Gober- 
nador Valdivia, tomaron avilantez y se rebelaron é alteraron en tal 
manera que se conosció dellos por los españoles; é asimesmo sabe é vido 
que por el Cabildo ó Regimiento desta ciudad fué enviado á llamar el 



196 COtECCJÓlf PS DOCUMENTOS 

dicho Pedro de Villagrán, que en el dicho descubrimiento estaba, para 
qi:c frFldilffe en esta dicha ciudad, é por el dicho llamamiento sabe 
qne vino á ella. 

61. — A las cincuenta é una preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella pe contiene es y paFa ansí, porque este testigo sabe que, 
venido el dicho Pedro de Villagrán á esta dicha ciudad é certificado de 
todo lo que había Fubccdido, (n vio á los pobladores de la Villa Rica 
para esta dicha ciudad, se junta.<5en, é todos juntos, pues sabían la alte- 
ración de los dichos naturales, sustentasen esta dicha ciudad, é ansi- 
nie^mo envió á dar aviso de lo subcedido al sefior Francisco de Villa- 
grán, gobernador que hoy es destos reinos. 

52. — A las cincuenta é dos }>reguntas, dijo: que esto testigo sabe, é 
ansí es püblici» é notorio, que por la nueva que ansí el seílor Francisco 
de Villagrán. gobernador, tuvo, vino con la gente que tenía á esta di- 
cha ciudad Imperial, donde, sabido por las corrcdorías que la ciudad 
de la Concepción estaba en gran aprieto por los dichos naturales, acor- 
dó de salir con gente, y el dicho general Pedro de Villagrán quedó en 
la sustentación desta dicha ciudad é con hasta ciento é cincuenta hom- 
bres, é no todos de guerra, lo cual era y fué gran temeridad en los que 
ansí quedaban, por haber, como había, tan gran suma de naturales á 
la redonda, lo cual se sustentó mediante, después de Dios Nuestro Se- 
ñor, el cuidado, trabajo ó manera é sagacidad del dicho Pedro de Villa- 
grán, y esto ó otras muy muchas cosas se podrían decir: é ansí es pú- 
blico é notorio, etc. 

53. — A las cincuenta é tres preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella se contiene, es y pasa ansí, porque este testigo vido quel 
dicho general Pedro de Villagián, visto que esta dicha ciudad estaba 
tan cercana á se perder, la fortaleció é hizo baluartes, fosos é cavas para 
que los naturales no la asolasen de golpe, é haciendo llamamiento de 
la gente que había é razonamientos de lo que Dios ó S. M. so servían 
de la sustentación de la dicha ciudad, é proveyó caudillos con gente 
para que peleasen y hiciesen his correrías, velas ó otras cosas nesccsa* 
rías, de Uú manera que este testigo sabe é cree que otro ningún capitán 
lo ficiera ni pudiera facer mejor; y esto es ó pasa ansi, público é noto- 
rio, etc. 

54. — A las cincuenta é cuatro preguntas, dijo: que este testigo sabe 
é vi'lo nue, salido el dicho señor Gobernador desta dicha ciudad á la sus* 



VáLDITIA X HITB COMPAÑEROS 197 

tentación de la dicha ciudad de la Concepción en más tiempo d'3 seis 
meses, poco m ís ó menos, en esta dicha ciudad no se tuvo nueva cierta 
de lo que habfa subcedido, á cuya causa se entendía que no debía tener 
buen subceso lo quel señor Gobernador había ido á liacer, y en este 
medio tiempo jamás esto testigo conosció temor, flaqueza ni otra cosa 
en el dicho general Pedro de Villagrán, antes <le ordinario trabajaba 
por su persona en correrías, desbarates de pncaraes, fuertes de natura- 
les y otras cosas de mucho trabajo, animando en todo á los 03pañ>les 
que consigo tenía é traía, y esto es é fuá así público é notorio, porque 
esti testigo lo vido é se halló presente á todo ello, etc. 

56. — 'A las cincuenta ó cinco preguntis, dijo: que este testigo sabe ó 
vido todo lo que la pregunta dice, porque se halló presente al tiempo 
que por naturales el dicho Podro de Villagráu tuvo nueva cierta cómo 
el dicho señor Gobernador había salido con gente de la ciudad de la 
Concepción, é que junto á las provincias de Arauco y en un m il paso 
todos los naturales, que era gran número do ellos, le desbarataron 6 
mataron muchos españoles, y era y es cierto ó público que en los natu- 
rales de los t^íFininos de la dicha ciudad había ó bobo gran avilantez, 
de tal manera que cada día al dicho general Pedro de Villagráu daban 
armas que venían sobre ella á la desbaratar 6 asolar los españoles, etc. 

56. — ^A las cincuenta é seis preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí como en ella se contiene, porque este testigo sabe é 
vido cómo el dicho Pedro de Villagrán hizo juntar la gente que en esta 
dicha ciudad había, á la cual hizo s ibidores dol subceso é desbarate de 
dicho señor Gobernador é la obligación que tenían á la sustentación 
desta dicha ciudad é otras muchas cosa?, de tal m mera que esto testigo 
conosció y entendió de to«ios juntos é cada uno por sí que morirían en 
la sustentación desta dicha ciudad obedeciendo ó h icion lo lo quel di- 
cho Pedro de Villagrán les mandaba y eii'jargaba en nombre de Su 
Majestad, etc. 

57. — A las cincuenta ó siete preguntas, dijo: que este testigo sabe é 
vido como el dicho general Pedro de Villagráu estamlo en esti dichi 
ciudad, tuvo nueva como cinco leguas desta dicha ciudad los naturales 
comarcanos se habían juntado é metido en un fuerte para venirse so- 
bre esta dicha ciudad, é sabido por él, mandó apercibir gente de á ca- 
ballo 4 fué sobre ellos, é llegado, hallando que estiban en el dicli 3 fuerte 
tí que era necesario acordado consejo para acometello, asentó su gente 



198 COLECCIÓN^ DE DOCUMENTOS 

é asentada, por espías é corredurías supo é vido como por dos partes 
menos peligrosas podían ser acometidos y desbaratados; é visto por el 
dicho Pedro de Villflgrán, aguardando una mafiana que hacía nebHna 
cerrada, les acometió tan varonilmente, con tíuito ánimo, que los dichos 
naturales se despeñaron é dejaron el dicho fuerte, en el cual se halla- 
ron muchas rancherías é comidas é pertrechos de sus armas, en lo cual 
por se hallar esté testigo presente, sabe é vido quel dicho Pedro de Vi- 
Uagrán lo fizo como muy buen capitán é servio en ello muy mucho á 
S. M.; ó así es é fué público é notorio, etc. 

58. — A las cincuenta é ocho preguntas, dijo: que este testigo sabe lo 
que la pregunta dice ser ansí y público é notorio, porque á la sazón 
que lo que la pregunta dice y en ella se contiene, los naturales, de los 
trabajos pasados ó presentes padescían intolerablemente, é los naturales 
por no estar asentados y en la ostinación pasada juntos á la dicha ciu- 
dad, haciendo juntas é fuertes, é para remediar el trabajo de los dichos 
españoles é subjetar el ánimo de los dichos naturales, este testigo vio 
como de continuo el dicho Pedro de Villagrán hacía correrías con gen- 
te, de día y de noche, é de tal manera, que los dichos naturales le te- 
mían é los españoles se aseguraban é tenían algún descanso, etc. 

59. — A las cincuenta é nueve preguntas, dijo: que dice lo que diclio 
tiene, é sabe é vido que, sabido por el dicho general Pedro do Villagi-án 
que en el asiento de Peltacaví los naturales destas provincias tenían un 
fuerte azaz peligroso, por estar junto á una ciénaga, fué á él con gente 
para le desbaratar, é hallándole tanto é más fuerte de lo que había sido 
informado, y asentado su gente cabe él, é tomando consejo de lo que 
haría é algunas veces tomando espías de la orden y suerte en que esta- 
ban, los acometió por dos partes, de tal manera, que fué Nuestro Señor 
servido que los dichos naturales fueron desbaratados, lo cual, por ser 
como está dicho, tan peligroso de acometer, corrieron ó tuvieron gran 
riesgo en sus personas los españoles, en todo lo cual, por este testigo 
hallarse presente; sabe é vido quel dicho Pedro de Villagrán servio muy 
mucho á S. M., etc. 

60. — A las sesenta preguntas, dijo: que este testigo sabe é vido como 
el dicho general Pedro de Villagrán, desbaratado el dicho fuerte de Pel- 
tacaví, á muchos naturales que en él tomó habló las cosas que la pre- 
gunta dice é otras muchas, de los cuales supo que poco adelante había 
otro fuerte con gente, c sabido, con la gente que tenía, fué sobre él, ó 



VALDIVIA Y BUS ÜOMlM^EftOS 



li*9 



VMSíñiTas espfíis entró en él é lo íleslmrató, é a^iiiiesmo hubló lo rjuQ 
alosdeiTuls antes había hecho; y esti* testigo «e halló ju'oseute il toda 
ello, etc. 
CK— A las scFíeutn é iiuíi preguntas, dijo: qm» este teátigo sabe é vicio 
inii) acnbados Ins desbiu^atos qne la pre¿;unta antea desta diív, el dieliü 
Wrode Villagrán vino A esta di<íha eindad y en ella fue» roc::bido con 
demás qne cunaigo trajo, alegremente, é ftierun curados los heridos 
,ue consigo trajo, é luego supo como en nnii Inguna é junto á la tlicha 
iuiWl, se habían juntado, é juntaban, gran suma é nndtitud de Matu- 
les para venir sobre esta dielia cuidail, lo cual sabido por él, mandó 
.l>eitil)¡r la gente que la pregunta dice, 6 tomando é busciuido las cn- 
loas mas cercanas é Imciendolas llevar más de inedia legua á cuestas 
rtierra^ hastíi las |K»ner cu el desaguadero de In dicln laguna» fué 
brelos dichos naturales, así como la pregunta lo dice, etc. 
BS.^A las sesentii é dos pregunhis, dijn: que este testigo vido, pnr 
balhrse presente, que. llegado el dicho IVdro de Villagrán é lo-í que con 
^\ ibíHiá la isla donde los dichos naturales estaban heelaís fuertes, aper- 
t^bieiido algunas gentes de espaílnles é indins amigos en canoas los en- 
vióaverel sitio é minera que tenían para pelear, é aunqne fué uuiel:o 
d peligro que tenían é tuvieron, desi'ubi'íer ai el fuerto que tenían, é se 
Ivierou a avisar al dicho Pedro do Villagr.in, e! cual subid ) é tormin- 
Ugeiito conmigo, unos dolante é otn>.^ en rezigü» acometió loi dichos 
atúrales que en la dicha laguna e fuerte e^t:ib:iu, de t d m mora, quo 
tnque fueron algunos lieri los é un espafl il muerfc) da 1 is heriilos (jue 
ftillhubo. los dichos naturales fueron desb uvitados, en lo cual el dicho 
ro de Villagrán é los qne con él fuíniíi tuvíci^Hi é padesciL^ron mu- 
y excesivos trabajos, i'tc. 
63 — A las sesonta y tros preguntas, dijo: que dice !o que dicho tiene 
las preguntas antes destíi, é sabe y es cierto, púlílico é n'>torio lo que 
reguntíi dice, etc. 

A las sesenta y cuatro preguntas, dijo: que lo i\nv la pregunta 
y en ella se contiene es y pasa ansí, por<pie este testigo sfvbe qtie, 
desbaratados los dichos indios de la dicha lagvuui é ¡sin, el dicho IVdro 
Villagrán é los quo con él estaban se volvieron á esta tlieha ciudad, 
ella fueron recebídos con gran g>/,o é alegría, y estando reparando 
Sirándose de lo pasado, vido quel iliclio general Pe 1ro tle VillagrAii 
nueva de que los naturales se tornaban a rehacer é juntar junto ú 



A 



200 COLECCIÓN DK DOCUMENTOS 

esta ciudad, cabe la cordillera de ella, é sabido, tomó cottsigo cincuenta 
hombres, poco más ó menos, é salió á correr la tierra comarcana, é an- 
dando muchos días en ella ó tomando muchos naturales los amones- 
taba é procuraba decir que se quietasen y asentasen en sus casas, ó 
sabe é vido que en todo lo susodicho el dicho Pedro de Villagrán hizo 
lo que buen capitán vasallo do S. M. era obligado é debía, etc. 

65. — A las sesenta é cinco preguntas, dijo: que este testigo sabe é 
vido como el dicho general Pedro de Villagrán siempre procuraba saber 
la sustentación de la dicha ciudad de Valdivia, que está veinte é dos 
leguas desta dicha ciudad, é sabe é vido que secretamente con doce 
hombres do á caballo fué desta ciudad á ella; é lo demás que la pre- 
gunta dice fué público 6 notorio, etc. 

66. — A las sesenta y seis preguntíis, dijo: que este testigo sabe ó 
visto que estando el dicho Pedro de Villagrán en los términos desta di- 
cha ciudad en la conquista, pacificación é allanamiento della, vuelto do 
la dicha ciudad do Valdivia, el cabildo desta dicha ciudad le escrebió é 
suplicó á ella viniese, á lo cual el dicho Pedro de Villagrán respondió 
quól andaba haciendo el allanamiento de los naturales, é siempre infor- 
maba de la nescesidad que podría tener la dicha ciudad ó que á esta 
causa no volvería, é sabe que estuvo en lo susodicho muchos días sin 
volverse, é no pudo dejar de tener ó recibir muchos trabajos ó peligros 
en su persona, etc. 

67. — A las sesenta é siete preguntas, dijo: que este testigo sabe é vido 
cómo desta ciudad el dicho general Pedro de Villagrán envió á lo que 
la pregunta dice á don Pedro de Avendaño é Andrés de E.scobar, é den- 
de algunos días volvió el dicho Escobar é se supo cómo el dicho seftor 
Gobernador é los que con él estaban en la dicha ciudad de la Concep- 
ción, como la habían despoblado, etc. 

68. — A las sesenta é ocho preguntas, dijo: que este testigo vido que 
esta ciudad, siendo sabidora de lo que la pregunt i dice, se regocijó, por- 
que antes se tenía que los naturales hobiesen muerto á los españoles c 
al dicho señor Gobernador, é no obstante lo susodicho, vido este testigo 
quel dicho Pedro de Villagrán prosiguió la conquista ó allanamiento de 
los términos desta dicha ciudad, é ansí es y fué público ó notorio, etc. 

69. — A las sesentii é nuevo preguntas, dijo: que este testigo sabe 6 
vido que por temor de los ardides y mañas quel dicho Pedro de V^illa- 
grán é la gente que consigo traía, que andaba de día é de noche, mu- 



VALDIVIA Y BUS COMPAÍ^EROB 201 

chos naturales comarcanos servían á esta dicha ciudad, y es cierto, á lo 
que este testigo sabe é cree, que en lo que ansí hizo el dicho Pedro de 
Villagmn ó sustentó ningún otro capittín ni persona le hiciera ni hizo 
ventíija, é ansí es público é notorio, etc. 

70. — A las setentív preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice y en 
ella se contiene es y pasó ansí, porque este testigo vido entrar en esta 
dicha ciudad al dicho señor Gobernador con la gente, poco más ó me- 
nos, que la pregunta dice, é con su venida ó socorro se recibió é tuvo 
gran contento, etc. 

71. — A las setenta é una preguntas, dijo: que este testigo sabe é vido 
cómo llegado á estti dicha ciudad el dicho señor Gobernador, salió della 
el dicho general Pedro de Villagrán con ochenUí hombres, poco más ó 
menos, á lo que la pregunta dice, donde fué público é notorio todo lo 
que en ella se dice é contiene, etc. 

72. — A las setenta ó dos preguntas, dijo: que este testigo vido al di- 
cho Pe<lro de Villagrán en toda la diclwi pacificacióu é conquista, traer 
consigo gmn cantidad de anaconas, á los cuales para tomar espías é 
para guias é descubrir malos pasos el dicho Pedro de Villagrán ocupa- 
ba, y en lo dicho sirvieron é hicieron mucho provecho é descanso á los 
españoles, y este testigo sabe é cree quel dicho Pedro de Villagrán los 
ti*aia ó trajo por más servir á S. M., porque si esto no pretendiera ó qui- 
siera, los dichos yanaconas le sacaran é dieran mucha cantidad de pe- 
sos de oro, y esto es y pasa ansí por público ó notorio, etc. 

73. — A las setenta é tres preguntas, dijo: que este testigo sabe é vido 
cómo estando en el esUido que está dicho las cosas destas provincias y 
el dicho Pedro do Villagrán en esta dicha ciudad, llegó á ella una pro- 
visión real para loque la preguntíi dice, y en cumplimiento della, el di- 
cho Pedro de Villagrán se desistió del cargo que tenía, é sabe que al 
tiempo que así dejó el dicho cargo, á esta dicha ciudad servían nmchos 
indios comarcanos, etc. 

74. — A las setenta é cuatro preguntas, dijo: que este testigo, dende 
que en este reino entró y se pobló é ha conpscído é conosce al dicho 
Pedro de Villagrán en cargos de capitán, maese de campo, general é 
Justicia mayor, é le ha visto traUu* c^mo celoso del servicio de Dios 
Nuestro Señor é de S. M. é tener su casa poblada con nmchos criados, 
armas é caballos o sustentar muchos caballeros é hacer lo demás que 
todo buen caballero é hijodalgo es obligado á hacer, de tal manera que 



202 COIiECClÓK DE DOCUMENTOd 

110 puedo dejar de haber gastado muchos pesos do oro y en gmn canti- 
dad, é ansí es púbh'co é notorio, et'j. 

75. — A la setenta é cinco preguntas, dijo: que este testigo vido salir 
desta ciudad al dicho Podro de Villagrán é con el proveimiento de la 
dicha provisión, ó no haber cabeza en esta gobernación, sabe que cada 
día iba de mas en peor la dicha pacificación destas diclias provincias; y 
esto dice á esta pregunta. 

76. — A la setenta ó seis preguntas, dijo: que este testigo por público 
é notorio sabe que algunos españoles que sustentaban los términos de 
la dicha ciudad de los Confines la despoblaron, é ansimesmoes público 
fqae[ en la ciudad do la Concepción se tuvo el subceso que la pregunta 
d.co, etc. 

77. — ^A las setenta é siete preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice, este testigo lo oyó ansí decir, etc. 

78. — (No tiene contestación.) 

79. — A las setenta é nueve preguntas, dij >: que lo que la pregunta 
dice y en ella se contiene este testigo sabs é cree que es é pasa ansí, 
porquel dicho Pedro de Villagrán si en servir á S. M. en lo antes dit-ho 
no se ocupara, teniendo, como tenía, dos repartimientos de indif»s, uno 
en la dicha ciudad de Santiago ó otro en esta dicha ciudad Imperial, vi- 
viera como el qu3 mejor en este reino, y entiende que por servir á Su 
Majestad se dispuso á todo ello, é así es público é notorio, etc. 

89. — A Lis oiíhenL{\ preguntas, dijo: que este testigo sabe que con los 
repartimientos que en esta ciudad y en la de Santiago el dicho Pedro 
de Villagrán tenía, los han dado é dieron á cinco personas honradas, 
ansí como la pregunta dice y en ella se contiene, etc. 

81. — A las ojhenta é una preguntas, dijo: que este testigo sabe é 
vid » L-óni ) por un alcidde é un regidor desta dicha ciudad fué pedido al 
di'jlio l\'dro de Villagrán su espada, para memoria de que por la bon- 
dad de su persona estíi dicha ciudad se había sustentado, é s¿ibo quel 
dicho Pedro de Villagrán, no queriendo aceptar su demanda, respon- 
dió ciertíis razones, á lo cual, é lo que está asenüido sobre este caso en 
el libro de cabildo, este testigo se remite, etc. 

82. — (No tiene contóslación). 

S;V — A las oííhenta é tres preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene 
en las preguntas antes desta y en cada una dellas, en las cuales se afirma 
ó ratifica, aíirmó é ratificó, y es la verdad é lo que sabe para el ju- 



VALDIVIA T BUS COMFAÍ^EBOB 203 

ramento que fecho tiene, é firmólo de su nombre, é ratificóse en él des- 
pués de se lo haber leído. — Gabriel de Vülagrán. — Juan Orlis Pacheco. 
— Alonso Núñez, escribano, etc. 

A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho Babilés de Arella- 
no, fiscal, é al dicho general Pedro de Villagrán, y es de edad de cua- 
renta é cinco años ó no le tocan ninguna de las generales, etc. 

2. — A la segunda pregunta, dijo que no la sabe ni ha oído decir. 

3. — A la tercera pregunta, dijo: que lo que della sabe es que este tes- 
tigo vido que por el gobernador Pedro de Valdivia fueron dados y en- 
comendados en el dicho Pedro de Villagrán, en nombre de S. M . dos 
repartimientos, el uno en términos desta dicha ciudad y el otro en la 
de Santiago, é chacaraes, solares y estancias; y esto sabe é ha visto, etc. 

4. — A la cuarta pregunta, dijo: que dice lo que dicho tiene en las 
preguntas antes desta, en las cuales se afirma é ratifica, afirmó é ratifi- 
có, y es la verdad para el juramento que hizo, é firmólo de su nombre. 
^Gabriel de Villagra. — Juan Orliz Faclieco. — Alonso Nüñez, escriba- 
no, etc. 

El dicho Antonio do Montiel, vecino desta ciudad Imperial, testigo 
presentado por parte del dicho general Pedro de Villagrán, el cual ha- 
biendo jurado segund forma de derecho é siendo preguntado por el tenor 
del dicho interrogatorio é preguntas en que fué presentado, dijo é depuso 
lo siguiente, etc. 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho general Pedro 
de Villagi'án de más tiempo de veinte é tres años, poco más ó menos, 
é que ansimesrao conosce al dicho Babilés de Arellano, fiscal, de más 
de dos años. 

Preguntado por las preguntas generales de la ley, dijo que es de edad 
de más de cuarenta é cuatro años ó que no le tocan ni empecen ningu- 
na de las generales de la ley, etc. 

2. — A la segunda pregunta, dijo: que esto testigo conosció en los rei- 
nos del Perú al dicho Pedro de Villagrán habrá más de veinte é tres 
años, é que al tiempo que le conosció le vido servir á S. M. en la estofa 
é presunción que la pregunta dice, etc. 

3 á la 8. — (No tienen contestación). 

9. — A las nueve preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice es y -pa- 
sa ansí, porque este testigo, i>or mandado del gobernador Pedro de Val- 
divia, filé á poblar la ciudad de la Serena, donde fué nombrado por un 



201 



COLBCCIÓK HE DOCDHKNTOS 



que 

íica- 

1 



vecino^ y estando los naturales de los valles coinarcanoa, que son 
piapó, ül Guaseo, la Serena, qne se dice Caqniínbo, Ghiiiipa é Ltm; 
de guerra é no queriendo dar la paz, estando este testigo ea la ciu 
de Santiago fué proveído á la conquista é paciñcación de lt»s d^clios va 
llea con gente ó por ni.ieae d^ campo genaral el di:.'ln Pedro de Vülar 
grán; é Sídido Ala dicha conquista, este testigo anduvo niueho tiet 
con el dicho Pedro de Villagrin en ella, h ista que los dichos natuní 
de los dichos valles dieron la paz é ohidiencia que ilcbían, é nsimesmo 
los valles do Chille é Illapel, y es público é notorio é ansí es verdad que 
en lo susodicho, por shf Inrgo el tiempo que ansí en la dicha pacifica 
ción anduvo como por ser los naturales tan indomésticos é belicosos, 
dicho Pedro de Villagrán trabajó muy mucho é 8er\nó muy biei 
S. M; é todo lo que la didia pregunta dice es y pasa ansí. 

10 — A la decena pregunta, rlijo: cjue este testigo «alfó ala conquista 
de los dichos valles é pacificación de los naturales dellos cotí el dicho 
gohcniarlor Pt-tlro de \^alcllvia, y en todas las voces que ansí el dicho 
G ibeniador míhS con gente, jamás apaciguó los tlíchos valles, h 
qnel dicho Pedro ríe Vjllagrán fizo lo que la pregunta dice antes di 
y roxa, como dicho tiene, fué por quel <l¡cho Podro de Villagrdu traba- 
jó muy mucho é consiguió ventaja en haeerlo, etc. 

11 á la 13.— (No tienen cnutestíieión). 

14' — A la catorcena pregunta, dijo: que todo lo que la pregunta di 
y en ella se contiene, es y [ms i ansí, ponqué esUs testigo se halló pr< 
to á todo ello é virio que por el diídio Gobernador fueron hechas cu¡ 
comnanf:is de á cahnllo para el cfeto que la pregunta dice, é fué 
capitán ele una eoiupanín el dicho Pedro de \'ill:igrán é hasta allega 
Bio-Píhí c Lomar relación de todo lo (romarcano, el dicho Pedro de 
ragíMsi, como ciqiitáu, lii/,o e tnihíijó muy nuiulio, haciendo niuc 
gastos de sn haeicnda para el dicho efeto, etc. 

15.— A hts quince preguntas, dijo: que este testigo sal>e é vi do coi 
vuelto el dicho Gobernador del di'jho descubrimiento, sulíido que 
reinos del Perú estaban alterados é rebolados, so fué á ellos, y que 
fu ida é no estar los unturales íiseut:idos é (piietos, se p;ide^eió niai 
trabajo, ansí de guerra como de otras cosas, y en este tionipo al di' 
generul Pedro <le Villagríln vido este testigo liacer lo que sientpr 
untes había heiího en su tlenüu* y pacificar los íhchos uaturak\3¡ y n 
es pübhco é notorio, eto. 



VALDIVIA Y SUS COMPAÑEROS 205 

16. — A las diez é seis preguntas, dijo: que este testigo sabe é vido 
como dende algün tiempo quel dicho Goberundor era ido á las provin- 
cias del Perú, estando todo lo más comarcano á la dicha ciudad de San- 
tiago de paz é quieto, el dicho Pedro de Villagrán se fué á las provin- 
cias del Perú, é que fué público é notorio que cuando el dicho Pedro 
de Villagrán llegó á ellas, el dicho tirano é sus secuaces eran muertos é 
desbaratados, etc. 

n. — A las diez é siete preguntas, dijo: queste testigo vido al dicho 
gobenmdor Pedro de Valdivia venir á estas dichas provincias proveído 
nuevamente por gobernador, é fué y era público é notorio quel dicho 
Gobernador por conoscer la sagacidad é valor del dicho Pedro do Villa- 
grán lo tornó nuevamente á proveer por su capitán é maese de campo, 
é ans( es público é notorio, etc. 

18.— A Lis diez é ocho preguntas, dijo: queste testigo vido venir por 
tierra á estas dichas provincias al dicho Pedro de Villagrán é traer mu- 
cha gente é armas é caballos é pertrechos nescesarios para la conquista 
é descubrimiento é sustenttición dellas, y en lo ansí traer fué visto é co- 
noscido el gran provecho que hizo á ellos y servio á S. M. 

19— A las diez é tmeve pregunUxs, dijo: queste testigo sabe, cree y 
entiende por lo mucho quol dicho Pedro de Villagrán metió en estas 
dichas provincias, que no pudo dejar de hacer muchos gastos para traer 
<»nio trajo el dicho socorro. 

20.— A las veinte preguntas, dijo: queste testigo vino á estiis dichas 
provincias por tierra é sabe que lo que la pregunUí dice y en ella se 
coatibne, es y pasa ansí, porque hay los despoblados é trabajos que en 
ella se dicen, é á esta causa entiende que mediante el trabajo del dicho 
Pedro de Villagrán se reservaron los que con él vinieron de mucho 
trabajo que pudieron tener, etc. 
21 á la 28. — (No tienen contestación). 

29.— -A las veinte é nueve preguntas, dijo: que lo que della sabe es 
que este testigo vido que, venido el dicho Pedro deVillagrán de la con- 
quista de los dichos valles, el dicho Gobernador envió á la sustentación 
de la dicha ciudad de la Serena é por capitán ó teniente della al capi- 
tán Francisco de Aguirrc, é le vido salir con seis hombres, porque era 
público que los dichos valles casi todo estaba sujeto de paz é sirviendo 
á los españoles, etc. 

30.— A las treiuta preguntas, dijo: queste testigo sabe é vido durante 



206 COLECCIÓN DK DOCUMENTOS 

el tiempo que en estas dichas provincias conosció al dicho Pedro do Vi- 
Uagrán que siempre por su persona anduvo en la sustentación ó con- 
quista de las provincias comarcanas á la dicha ciudad de Santiago, é 
por haber las nescesidades de ropa ó otras cosas que en estas dichas 
provincias había, padesció 6 tuvo grandes trabajos é ser\nó á S. M., y 
este testigo sabe é vido que en las cosas que emprendió ó se le enco- 
mendaron de la pacificación susodicha, dio buena cuenta é consiguió 
buena fortuna, é por tal capitán este testigo le tiene y es tenido en este 
reino, especialmente de los que le conoscen, y han andado con él, como 
este testigo ha hecho, etc. 

31. — A las treinüi ó una preguntíis, dijo: queste testigo sabe ó vido 
todo lo que la pregunta dice y en ella se contiene, porqueste testigo es- 
tuvo y se halló presente al tiempo quel dicho Gobernador encargó en 
la dicha ciudad de Santiago el hacer de la gente para el descubrimiento 
destas dichas provincias al dicho Pedro de Villagrán, é sabe é vido que 
vinieron con el dicho Gobernador los capitanes que la pregunta dice, y 
en el camino hasta llegar al río de Biobío sabe este testigo, porque á 
todo ello se halló presente, que con la buena orden quel dicho Pedro de 
Villagrán daba, no se padescía tanto trabajo y en las guazábaras, ren- 
cuentros que hasta el dicho río de Biobío hubo se consiguió vitoria, é 
ansí es público é notorio, etc. 

32. — A las treinta ó dos preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
y en ella se contiene, es y pasa ansí, porqueste testigo se lialló presente 
junto al dicho río de Biobío al tiempo que una noche vinieron sobr<3 el 
dicho Gobernador ó los que con él venían, gran multitud de mucho nú- 
mero de indios, é acometiéndole por muchas partes, los dichos españo- 
les se vieron en mucho peligro é riesgo, é sabe é vido este testigo quel 
dicho Pedro de Villagrán, como buen capitán, peleando por su persona 
é animando los demás españoles, hizo ó trabajó por su persona muy 
mucho, ó fué mucha parlo la orden quél daba é dio para desbaratar 
los dichos naturales, é ansí fué y es púbhco é notorio. 

33. — A las treint.i é tres preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
y en ella se contiene as y pasa ansí, porqueste testigo sabe ó vido que 
todo lo antes desta dicli.) y en lo demás adelante en la dicha jornada 
siendo maese de campo general el dicho Pedro de Villagrán, acordó el 
dicho Gobernador hasta ver mejor la dispusicióu de la tierra é dondc^ 
m3Jor pudiese po)>lar, hacer un fuerte para raampararse los españoles, 



VALDIVIA Y SUS COMPAÑEROS 207 

el cual, mandando é ordenando como maese de campo el dicho 
Pedro de Villngrán, se hizo donde hoy está poblada la ciudad de la 
Concepción á gran costa de los españoles, é ansí es público é notorio, 
etc. 

34. — A las treinta é cuatro pregnntíis, dijo: qucstc testigo sabe é vi(^o 
qnestando el dicho Gobernador é su gente en el dicho fuerte, un día 
ya t>irde, vinieron sobre él gran número de escuadrones de indios, re- 
partidos en muchas partes, é acometieron al dicho Gobernador é su 
gente de tal manera que estuvo mucho espacio dudosa la vitoria, hasta 
que fué Nuestro Señor servido se desbaratasen los dichos naturales, 
que fué cosa de milagro, é ansí se tuvo entendido lo era, y este testigo 
vido en la dicha guazábara al dicho Pedro deVilIagrán, como maese de 
campo que era, pelear por su persona é dar orden é mandar como otros 
lo hiciesen, en lo cual hizo lo que siempre este testigo le vido hacer y 
era obligado al servicio de S. M , y esto es y pasa ansí, etc. 

35. — A las treinta é cinco preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella se contiene es y pasa ansí, porqueste testigo vido al dicho 
GoloMiador proveer con gente para lo que la pregunta dice al dicho 
general Pedro de Villagrán, y este testigo fué uno de los que con el 
fueron, é sabe ansimesmo que hizo lo que la pregunta dice, y pasó, ]>or 
ser, como era, invierno, grande é intolerable trnbajo, sin jamás mudar- 
se del en el tiempo que la pregunta dice, lo cual no hacían los que con- 
él andaban, porque de mes á mes, ó peco más é poco menos se nuuk- 
ban los soldados, por el dicho Goberuador se proveían otros para lo que 
la pregunta dice, é todo lo en ella contenido es y píisa ansí, etc. 

36. — A las treintíi é seis preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
y en ella se contiene es j- pasa ansí, porqueste testigo sabe é vido como, 
vuelto el dicho Pedro de Villagrán de la dicha pacificación, el dicho 
Gobernador Valdivia, vista la relación que le había traído de lo comar- 
cano, pobló donde el dicho fuerte la ciudad de la Concepción, y en ella 
fizo treinta é cinco vecinos, poco más ó menos, y dándoles muy es- 
plendidos repartimientos, se entendió que sería, como fué y es, una de 
las prencipales ciudades deste reino, y en la dicha población y lo demás 
que se ofrescía, el dicho Pedro de Villagrán hacía lo que sienjpre hizo, 
etcétera. 

37. — A las treinta é siete ju-eguntas, dijo: queste testigo vido salir de 
la dicha ciudad de la Concepción al dicho general Pedro de Villagián 



208 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

por orden del dicho Gobernador para hacer socorro de gente para ésta é 
descubrir é poblar adelante, la eual ¡da é venida este testigo vido ha- 
cer al dicho Pedro de Villagrán, ó no pudo dejar de tener mucho tra- 
bajo on ello, por ser el camino muy trabajoso, etc. 

38. — A las treinta é ocho preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella se contiene es y pasa ansí, porqueste testigo se halló al 
tiempo que por el dicho Gobernador Valdivia fueron proveídos para ha- 
cor el dicho descubrimiento el dicho general Pedro de Villagrán y el 
adelantado don Jerónimo de Alderete é salieron á ello con cient hom- 
bres, á la ligera, con lanzas, armas y sus caballos, y en aquella jornada 
se descubrieron los términos de la dicha ciudad Imperial é los de An- 
gol, donde hoy está poblada la ciudad de los Confines, cosa tan poblada 
de gente, que en tan poca tierra se certifica no haber visto otra tanta, 
y este testigo por hallarse á todo presente vido quel dicho Pedro de Vi- 
llagrán hizo é trabajó con su persona ó industria lo que buen capitán 
era obligado, é antes é después desto hecho, é ansí es público é notorio, 
etcétera. 

39. — A las treinta é nueve preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella so contiene y aclara es y pasa ansí, porqueste testigo sabe, 
vido é á todo ello se halló presente, que los dichos Pedro de Villagrán 
é don Jerónimo do Alderete, hecho el dicho descubrimiento y visto la 
gran población que en la dicha comarca había, dieron aviso dello al di- 
cho Gobernador, é por su aviso se juntó, é todos juntos, pasaron por 
las provincias de Arauco é Tucapol, gente tan mala, indoméstica é be- 
licosa como al presente paresce, sin estar quieta, é llegaron hasta este 
dicho asiento que hoy es la Imperial, y en ello se reorescieron guazi- 
baras é otras cosas peligrosas, en todo lo cuol este testigo vido al 
dicho Pedro de Villagrán dar tal orden que por ella siempre se consi- 
guió buen fin é sirvió á S. M. tan prencipalmente como es noto- 
rio, etc. 

40. — A las cuarenta preguntas, dijo: queste testigo vido é se halló 
presente á todo lo que la pregunta dice y en ella se contiene, é como 
tal presente, vido que llegó el dicho Gobernador é los que con él venían 
al paraje desUi dicha ciudad Imperial, y en ella los naturales comarca- 
nos creyendo lo que la pregunta dice, dieron muchas guazábaras, á to- 
das las cuales é velas é correrías é otras cosas que se ofrescieron, este 
testigo vido quel dicho Pedro de Villagrán, como maese de campo, so- 



VALDIVIA T SüB COMPAÑEROS 209 

prevenía con gran cuidado é presteza, y en todo se consiguió buen ñn, 
é así es público é notorio, etc. 

41. — A las cuarenta é una preguntas, dijo: queste testigo sabe é vido 
quel dicho Gobernador, hecho lo que la pregunta antes desta dice y se 
contiene, se volvió á invernar á la ciudad de la Concepción y este tes- 
tigo se volvió con él, dejando en la pacificación destas dichas provin- 
cias con gente al dicho Pedro do Villagrán, ó así es público é notorio, 
etcétera. 

42. — (No tiene contestación.) 

43.— A las cuarenta é tres preguntas, dijo: queste testigo sabe é vido 
' como por la noticia del dicho Pedro de Villagrán quostaba en la dicha 
provincia, el dicho Gobernador vino á se juntar con él, y este testigo 
awsimesmo vino, y juntos poblaron la ciudad Imperial, como al presente 
está poblada, y en ella nombró é hizo el dicho Gobernador setenta é 
niás vecinos, é dio muchos indios de repartimiento, como la pregunta lo 
dice y aclara, porqueste testigo fué un vecino dellos, como al presente 
lo es, y por ser tantos vecinos é tantos naturales encomendados en ellos, 
sabe é vido testigo que fué de las prencipales ciudades deste reino, ó 
wwiraesrao sabe que en lo que ansí el dicho Pedro de Villagrán fué 
descubridor é conquistador, como maese do campo que era, están po- 
bladas tros ciudades, que son: Imperial, Cañete ó Confinos, donde hay 
Dúmero de vecinos é tienen repartimientos de indios; é ansí es público 
é notorio, etc. 
^.--(No tiene contestación.) 

45.— A las cuarenta é cinco preguntas, dijo: queste testigo sabe é 
vido que, demás de un repartimiento quel dicho Podro deVillagi-án te- 
nía en la dicha ciudad de Santiago, el dicho Gobernador Valdivia, eív 
nombre de S. M. le encomendó otro en esta ciudad, que tenía más nú- 
mero de indios do doce mil, é sabe y es público que á cuatro conquis- 
tadores é vecinos desta ciudad, no dio tanto como al dicho Pedro dó 
Ví/Iagrán solo, y este testigo entiende, cree ó tiene por cierto que fué 
mediante lo mucho é bien que á S. M. había servido en estas dichas 
provincias. 

46. — A las cuarenta é seis preguntas, dijo: qui^ste testigo vido salir 
desta dicha ciudad, con gente, al descubrimionto de las provincias de 
adelante, donde hoy es Valdivia é Osorno é Ciudad Rica, al dicho Go- 
bernador, dejando en ésta por su capitán é teniente al dicho general 

DOC. XIII 14 



210 COLECCIÓN D£ D00UMSNT08 

Pedro de Villagrán. de donde deiide pocos días, este testigo vido salir 
con gente en demanda del dicho Gobernador y fué público lo que la 
pregunta dice y en ella se contiene. 
47. — (No tiene contestación). 

48. — A las cuarenta ó ocho preguntas, dijo: queíte testigo vido que 
siendo capitán c teniente de gobernador en esta dicha ciudad Impe- 
rial, el dicho Pedro do ViHagrán saUó con gente al doscubriinicnto do 
unas salinas que decían había de la otra parte de la Cordillera Nevada; 
6 lo demás público é notorio fuó en este dicho reino, etc. 

49. — A las cuarenta é nueve i>reguntas, dijo: que todo lo que la pre- 
gunta dice es y pasa ansí, y es público ó notorio en todo este reino que 
los naturales de las dichas provincias mataron al dicho Gobernador ó á 
los que con él iban al dicho castigo, etc. 
50 á la 82. — (No tienen contestación). 

83. — A las ochenta é tres preguntas, dijo: que dice lo que dicho 
tiene en las preguntas antes desta, en las cuales y en cada una dolías 
dijo que se afirmaba é i-atificaba, afirmó ó retificó, é siéndole tornado á 
leer, dijo ques la verdad para el juramento que fecho tiene, é firmólo 
de su nombre. — Grabiel de Viüagra. — Antonio de Montiel. — Alonso Nú- 
ñez, escribano, etc. 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho Babilós de 
Arellano, fiscal de S. M. en este reino, de más de dos años á esta parte, 
é que asimesmo conosce al dicho Pedro de Villagrán, de más de los di- 
chos veinte é tres años, é ques de edad de cuarenta é cuatro afios, é que 
no le tocan ninguna de las generales, etc. 

2. — A la segunda pregunta, dijo: que no la sabe ni ha oído decir, 
etc. 

3. — A la tercera pregunüij dijo: que lo que della éabe es queste tes- 
tigo conosció al dicho Pedro de Vilhigrán tener en la dicha ciudad de 
Santiago un repartimiento de indios y en esta ciudad de la Imperial 
otro repartimiento, de los cuales le vio servir, chácaras ó solares é caba- 
llerías, é lo demás no lo sabe, etc. 

4. — A la cuarta prcguntn, dij'»: que dice lo que dicho tiene en las 
preguntas antes desta, en las cuales y cu cada una dellas dijo que se 
afirmaba é ratificaba, afirmó é ratificó, y es la verdad para el juramento 
que fecho tiene, y firmólo de su nombre. — Grabiel de Viüagra, — An- 
tonio de Montiel. — Alonso Nuñez, escribano, etc. 



VALDIVIA Y STJS COMPAÑEROS 211 

El dicho Juan de Villanueva, vecino en esta ciudad Imperial, testigo 
presentado por parte del dicho general Pedro de Villagrán, el cual ha- 
biendo jurado segund forma de derecho, é so cargo del prometió decir 
verdad, é siendo preguntado por tenor del interrogatorio que fué pre- 
sentado é preguntt\s en que fué presentado, dijo lo siguiente, etc. 

1. — A la primera pregunta, dijo que conosce al dicho general Pedro 
de Villagmn, de más de veinte é cuatro años á esta parto, é que ansi- 
mesiiio conosce á Babilés de Arellano, fiscal de S. M. en este reino, de 
dos años á esta parte, poco más ó menos, etc. 

Preguntado por las preguntas generales, dijo ques de edad de más 
de cuarenta años á esta parte é que no le tocan ni empecen ninguna 
de las generales, etc. 

2. — ^A la segunda pregunta dijo queste testigo conosoió al dicho Po- 
dro de Villagrán en los reinos del Perú, habrá el tiempo que la pre- 
gunta dice, donde le.vido servir á S. M., con armas y caballos y en es- 
tofa de caballero hijodalgo, como la pregunta dice, é lo demás oyó decir 
públicamente, etc. 

3 á la 26. — (No tienen contestación). 

27. — A las veinte ó siete preguntas, dijo: que lo que della sabe est^ 
testigo es, questando en el valle de Limarí, juuto á la ciudad de la Se- 
rena, llegó con mucha gente é armas ó caballos de las provincias del 
Perú el dicho general Pedro de Villagrán, é llegado al dicho valle con 
la gente que traía consigo é otra poca que en el dicho valle do Limarí 
halló, comenzó á correr la tierra é hacer llanamientos é amonestaciones 
á los naturales comarcanos para que viniesen de paz y en la dicha paci- 
ficación é allanamiento hasta tornar á traer de paz los dichos valles é 
traer á la ciudad de Santiago, donde el gobernador don Pedro de Valdi- 
via estí\ba, los caciques Michimalongo é Changa y Manga, por donde, 
como dicho tiene, se apaciguó la tierra ó dieron la paz, en todo lo cual, 
por ser el tiempo tan recio y en la fuerza del invierno, el dicho Pedro do 
Villagrán trabajó por su persona é industria, lo que buen capitán era 
obligado, y en ello por habor sido é ser tan indomésticos los naturales 
de los dichos vaUes, servio mucho ó muy bien á S. M., é así es púbhco 
é notorio, etc. 

28. — A las veinte é ocho preguntas, dijo: que lo que la pregunta di- 
ce es y pasa ansí, porque este testigo vido al dicho general Pedro de 
Villagrán que, acabada la conquista ó pacificación de los dichos valles. 



212 COLfiCCIÓN t>B DOCtJllEKTOB 

tomando consigo algunos españoles é los caciques que la pregunta antes 
destn dice, fué á dar cuenta al dicho Gobernador de lo que había hecho, 
dejando el nccoFario recaudo para la sustentación de la dicha ciudad 
de la Serciui y en el dicho valle de Limarí veinte hombres; y esto es 
ansí público é notorio, etc. 

29. — A las veinte é nueve pregunüís, dijo: que este testigo sabe é 
vido, como dií'lio tiene, venir á la dicha ciudad de Santiago al dicho 
Pedro de Villagrán, el cual, dando cuenta al dicho Gobernador Valdi- 
via de lo que l'i pregunta dice, despachó á la administración de la jus- 
ticia é pof caíiitán á la dicha ciudad de la Serena al dicho Francisco de 
Aguirre, el cnal fué á ella con seis hombi*es, y esto testigo, como diclio 
tiene, vio quel dicho Pedro de Villagrán dejó tan quietos é pacíficos 
los dichos valles, que bastó la gente que llevó el dicho Francisco de 
Aguirre; y esto es y pasa ansí, etc. 

30. — A las treintíi preguntiis, dijo: que este testigo sabe é vido que 
en estas dichas i)roviacias, al tiempo que este testigo entró en ellas, por 
los pobladores dolías, se sustentaban con mucho trabajo é nescesidad 
de muchas cosas, y en lo que esto testigo trató é al dicho Pedro de Vi- 
llagrán le vido siempre, como capittin é maese de campo que era, servir 
á S. M., trabajando por su persona en la pacificación ó sustentación de 
las dichas provincias; é así es público é notorio, etc. 

31. — A las treinta é una preguiítas, dijo: que lo que la pregunta dice 
es y pasa ansí, porque este testigo se halló presente al tiempo que por 
el dicho Gobernador Valdivia fué encargado en la dicha ciudad de 
S.mtiago al dicho general Pedro de Villagrán el hacer de la gente ó dar 
la orden que, como maese do campo, convenía para hacer el descubrí, 
miento ó allanamiento ó población de las provincias de Penco, Arauco 
é Tucapel, donde este testigc vido que la gente que para lo susodicho 
hubo, se encargó á los Cíipitanes que la pregunta dice, ó llegaron al río 
de Bio-Bío juntos, y en el camino, habiendo algunas guazábaras con 
los naturales, sal e é vido este testigo que con la buena manera ó pru- 
dencia quel dicho Pedro de Villagrán tenía é daba, subcedió todo muy 
bien é los diclios naturales se desbarataban, é asimesmo los soldados 
que á su cargo el dicho Pedro (¡e Villagrán Iraía se mostraban é seña- 
lab m ó daban buene cuenta de sí; ó así es público é notorio, etc. 

82. — A las treinta é dos preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
ei y pasa ansí como en el'a se contiene, porque este testigo se halló 



213 

presento ó vido que estando el dicho Gobernador ó la gente que oonsH 
go tenía junto al río de Bio-Bío, una noche dieron 3o!)re gran inult¡tu<l 
(le naturales con las armas que la pregunta dice, é peleando muy ani- 
masainente los españoles, fué Nuestro Señor servido que los dichos 
naturales se desbarataran, y este testigo vido cómo en toda la dicha 
guazábara el dicho Pedro de VillagrAn, peleando por su persona é ani- 
mando toda la demás gente é dando la orden que la pregunta dice, hizo 
lo que buen capitán era obligado al servicio de S. M.; é lo que la pre- 
gunta dice es y pasa ansí, etc. 

33. — A las treintíi é tres preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
y en ella se contiene es y pasa ansí, porque este testigo sabe que, pasa- 
da la dicha guazábara, el dicho Gobernador mandó hacer el dicho fuer- 
te donde hoy está poblada la dicha ciudad de la Concepción, el cual, 
ordenándose por el dicho general Pedro de Villagrán ó con gran trabajo 
de los españoles, se hizo ó así es lo que la pregunfci dice, etc. 

34. — A las treinta é cuatro preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa así como en ella se contiene, porque este testigo se halló 
presente y estaba en el dicho fuerte al tiempo que gran cantidad do 
naturales en escuadrones vinieron sobre el dicho Gobernador ó demás 
espafloltís, é queriendo el dicho Gobernador que se esperasen en el di- 
cho fuerte, contradiciéndolo el dicho Pedro de Villagrán, como maese 
de campo que era, salieron fuera, y peleando animosa y valerosamente 
con los dichos indios, fueron deshará taclos, 'cosa bien manifiesta en mi- 
lagro é donde los dichos españoles corrieron gran riesgo, en todo lo 
cual é pelear por su persona el dicho Pedro de Villagrán, mandando 
como maese de camp:) que era, vido este testigo que lo hizo vale- 
rosamente é como buen capitán; é así fué y es público é noto- 
rio, etc. 

3o. — A las treinta ó cinco preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa como en ella so contiene, porque este testigo vido que 
por la buena orden é manera que en todo el dicho Pedro de Villagrán 
daba, le proveyó el dicho Gobernador Valdivia con gente á la pacifica- 
ción é descubrimiento de todas las provincias comarcanas, donde el di- 
cho Pedro de Villagrán fué y este testigo asimesmo, é sabe ó vido que 
en todo el tiempo que la pregunta dice el dicho Pedro de Villagrán é 
los que con él andaban padecían granJes é intolerables trabajos é nes- 
cesidades, é no pudiéndolo sufrir, se mudaban los españoles por sus 



2U 



COLECCIÓN DE DOCÜMENTOa 



tiempos, basta qnel ílielin Pedro de Villagrán apaciguó é allanó m 
que anduvo, e lo que la pregunta dice es y ¡msa ansí, etc. 

36. — A las treinta é seis preguntan, dijo: que lo que la pregunta el 
y en ella se contiene es y pasa ansí, porque este testigo vido que, vu 
el dicho Pedro de Vilhigrán de la dielm pacificación é allanamiento 
la noticia é relación que ira jo tle las i>rovincias que había andado é 
cificado é otras jttnto á ellas, el dicho Gobernador pobló la ciudad 
la Concepción y un ella hi/o uiiielioB vecinos é dio espléndidos repi 
mientos. por donde fué y es una de las prencipales ciudades dcste reí 
en todo lo cual el dicho Pedro de Villagrán hizo lo que era obliga 
etcétera. 

37. — A las treinta é siete preguntas, dijo: que este testigo vido 
dicho Pedro de Villagrán salir por socorro do la ciudad ile Santiago é 
le vido volver con gcut-e :l la diclia ciudad de la (*oneepción, donde en 
el camino, por ser tan trabajoso, como es notorio, no pudo dejar de 
ner trubajo, etc- 

38.^A las treinta ó ocho preguntas, dijo: que lo que la pregunta di 
ce es y i>asa an.sí, |>orque este testigo so halló presente al tiempo q 
dicho Gobernailor Valdivia proveyó por capitanea paní el descubrimicP 
to que la pregunta dice, á los dichos generales Pt!dn> de Villagraj 
é don Jerónimo de Atderete, lus cuales salieron a ello con cient h' 
bres, á la ligera, con caballos ó lanzas, y descubrieron los términos def 
ta dicha ciudail, é los de los Conliiies, do!ide este testigo, j*or irla di' 
jornada, viílo fpic ¡insó todo lo que la pregunta dice y en ella se 
tiene, etc. 

39.— A las treinta é nueve preguntíis, dijo: que lo que la preguntcr 
dice es y pasa ansí, porque este testigo se halló presente á todo ello, e 
vido que, dando aviso de lo que habían heebu el diclio Pedro de Villa- 
grán y el ílicho Jerónimo de Aldcreto, al dicho Gobernador Valdivia, 
vino con gente á ayuntar.se con ellos, y todos juntos, pasando por liis 
provincias de Araiico ó Tucapel, que son tan belicosos é indoineüticoss 
como la pregunta dice, vinieron ó llegaron al asiento donde hoy está 
polilnda esta dicha ciudad, donde este testigo vido quel dicho genenü 
Pedro de Villagrán previno é prevenía á totlo daño é riesgo que i»o^ 
suceder, como tal ca|)itán que era, etc. 

40. — A las cuarenta líreguntas, dijo: que este testigo vitlo, por 
liarse presente, quel dicho Gobernador é los que con él venían llegí 



VALbiviA V SUS ct»MrASi:i:o8 216 

á los términos desta dicha ciudad, é los naturales comarcanos, querien- 
do resistir el asiento que hacía, los dieron nuichas guazábaras, ño obs- 
üuite que este testigo vido quel dicho Pedro de Villagi'án hablaba é 
anionestíiba á los naturales que tomaba, diesen la paz, porque con ella, 
sabe, consiguieran provecho é sirvieran á Dio>5 Nuestro Señor, é otras 
amonestaciones que, como buen capitán, hacía, que en todo ello conos- 
ce este testigo é sabe, por haber visto otros capitanes, que ninginio se 
le podría aventajar, etc. 

41. — A las cuarenta é una preguntas, dijo: que este testigo so halló 
á todo ello presente é vido cómo el dicho Gobernador Valdivia, temien- 
do la fuerza del invierno, se volvió de donde estaba, con gente, ése fué 
á la ciudad de la Concepción, é dejó en estos términos dosta ciudad de 
h Imperial al dicho Pedro do Villagrán. con hasUi ciento é cincuenta 
hombres, y el dicho Pedro de Villagrán, haciendo un fuerte, enviaba 
por cuadrillas á apaciguar la tierra é hacer las amonestaciones que la 
pregunta dice á los naturales, y en todo ello tuvo é padeció mucho tra- 
bajo el dicho Pedro do Villagrán, etc. 

42. — A las cuarenta é dos preguntiis, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella se contiene es y pasa ansí, porque sabe este testigo que, 
estando alguna gente comarcana de |)az, el dicho Pedro de Villagrán, 
timando consigo hasta cincuenta hombres, que este testigo fué uno de- 
llos, salió á correr la tierra, é de aquella vez se apaciguó nuicha comar- 
ca, dando la obediencia que debía, y en ello este testigo vido al dicho 
Pedro de Villagrán hacer á los naturales muchas amonestaciones é bue- 
nos tratamientos y lo que más era obligado á Uú capitán, como lo es, y 
eáto testigo como lo tiene, etc. 

43. — A las cuarenta é tres preguntas, dijo: que este testigo sabe é vido 
que, es! ando ausenta el dicho Gobernador Valdivia, el dicho general Po- 
dro de Villagrán trujo <le paz todas las provincias coníarcanas á esta ciu- 
dal, é dando aviso dello al dicho Gobernador, vinoá ellas é poblaron esta 
ciudad Imperial, y el dicho Gobernador, en nombre deS. M., repartió los 
naturales délos términos della é hizo los vecinos que la pregunta dice é 
dio muchos indios dj repartimiento, por donde siempre fué y es una 
de las insignes ciudades deste reino; é ansimesmo sabe, porque á todo 
ello se halló presente, que en todo lo que ansí conquistó, descubrió é ' 
visitó el dicho Podro de V^illagrán, están al presente pobladas ti-es ciu- 
dades, que son: esta Imperial é los Confines é Cañete, donde hay los 



216 COLECCIÓN D£ DOCUMENTOS 

vecinos que la pregunta dice, y lo en. ella contenido, es y pasa 
ansí etc. 

44. — (No tiene contestación.) 

45. — A las cuarenta é cinco preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella se contiene es y pasa ansí,. porque este testigo sabe é vi- 
do que, teniendo el dicho general Pedro de VlUagrón en la ciudad de 
Santiago un repartimiento de indios, el dicho Gobernador. Valdivia lo 
dio y encomendó otro en esta dicha Imperial, que tenía los indios que 
la pregunta dice, é aún más, al parescer deste testigo, é que, ausi- 
mesmo, sabe que cuatro personas mantenían juntos tanto como el 
dicho Pedro de Villagrán solo, é sabe que para lo mucho que hacía é 
trabajaba é ordenaba, no fué nada lo que le dio, porque merescía mu- 
cho más, etc. 

46. — A las cuarenta ó seis preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es público é notorio, y este testigo vido al dicho Gobernador salir 
desta ciudad á las provincias, de adelante é al dicho Pedro de Villagrán 
dende algunos dias sahr con gente tras él, é así es público é notorio, 
etcétera. 

47. — (No tiene contestación.) 

48. — A las cuarenta é ocho preguntas, dijo: que este testigo vido 
que, vuelto el dicho Pedro de Villagrán de donde había hallado al di- 
cho Gobernador, salió desta dicha ciudad é fué al descubrimieuto de las 
salinas detrás de la Cordillera Nevada, de donde este testigo le vido 
volver á traer sal á esta dicha ciudad, é lo que la pregunta dice es pú- 
blico é notorio, etc. 

49. — A las cuarenta é nueve preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella se contiene es púbUco é notorio, etc. 

50. — A las cincuenta' preguntas, dijo: que este testigo sabe ó vido 
que por la muerte del dicho Gobernador Valdivia é los que con él fue- 
ron, los naturales destas provincias se animaron á quererse levantar ó 
matar los españoles, y en esta dicha ciudad vido que, sabido la dicha 
nueva, avisaron al dicho Pedro de Villagrón de lo subcedido, é vino 
luego á ella para la sustentar, etc. 

51. — A las cincuenta é una preguntas, dijo: que este testigo sabe é 
vido cómo llegado á esta dicha ciudad el dicho Pedro de Villagmi é 
visto el alteración de los naturales, envió á dar aviso dello á los pobla- 
dores de la ciudad Rica y también para que á esta dicha ciudad vinie- 



VALDIVIA T SUS COMPAÍ^EBOS 217 

fien, y todos juntos la sustentasen mejor, á los cuales este testigo vido 
venir á ella; y lo demás de la pregunta es público é notorio, etc. 

62.— A las cincuenta é dos preguntas, dijo: que este testigo sabe ó 
vido cómo dende algunos días quel dicho Pedro de Villagrán envió el 
aviso al dicho señor gobernador Francisco de Villagrán vino á esta 
ciudad con gente, y sabido en ella por corredores que la ciudad dé la 
Concepción estaba cercada é con nescesidad, fué á ella con gente, que- 
dando el dicho Pedro de Villagrán en esta dicha ciudad 6 sustenUición 
della con .hastA ciento é chicuenta hombres, é no todos de guerra, y 
sabe que por su mucho trabajo, industria é solicitud é muchas velas y 
correrías que hizo é otros trabajos de buen capitán, que este testigo 
cree é tiene por cierto que ninguno lo i)odía hacer mejor, fué Nuestro 
Señor servido sustentar esta dicha ciudad, y esto es ansí público é no- 
torio, etc. 

53.— A las cincuenta ó tres pregunta, dijo: que lo que la pregunta dice 
y en ella se contiene es y pasa ansí, porque tíste testigo vido que, salido 
el dicho señor Gobernador desta dicha ciudad é quedando el dicho Pe- 
dro de Villagrán con la gente que está dicha, fué tanta la avilantez ó 
desvergüenza en que los naturales comarcanos dieron, que los españo- 
les no tenían ni poseían más tierra de la que tenían debajo do los pies, 
ácuya causa esto testigo vido que, como buen capitán, el dicho giíneral 
Pedro de Villagrán hizo foi-tiíicar la ciudad é torno della con fosos ó 
tóiicheas, é hizo muchos razonamientos y exhortaciones á los españo- 
les, é repartiéndolos por caudillos, enviaba é iba á muchas corredorías é 
desbarates, todo lo cual, como dicho tiene, sabe que, después de Nues- 
tro Señor, fué parte para la susteutación desta dicha ciudad é no per- 
derse, porque era notorio el peligro, etc. 

54.— A las cincuenta é cuatro i)reguntas, dijo: que lo que la pregunta 
fe Y en ella se contiene, es y pasa ansí, porqueste testigo sabe que en 
echo meses, poco más ó menos, no se tuvo nueva ninguna de lo que 
habla subcedido al dicho señor Gobernador, con no haber más de treiu- 
t*i leguas de una ciudad á otra, é por la braveza c contuniacia délos 
naturales se daba á entender el mal subceso, como después paresció 
q^ie había tenido, cosa queá los españoles había admirado é admiraba 
é ponía espanto, é se creía que en todo este reino no habría otra cosa en- 
hiesta sino esta dicha ciudad, y conoscido lo susodicho por el dicho Pe- 
tlru de Villagrán, exhortaba á los españoles c con grandes amonestacio- 




218 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

nos animaba, teniendo ó mostrando gran ánimo é valor é yendo de or- 
dinario do noche é do día muchas é diversas veces á correrías, asaltos y 
deshacer fuertes, poniendo de ordinario su persona en gran riesgo é pe • 
ligro, é así es y pasa, que por su valor y esfuerzo y maña, oomo dicho 
tiene, so sustentó esta dicha ciudad, etc. 

65. — A las cincuenta é cinco preguntáis, dijo: que este testigo sabe é 
vido como, pasado el término de los dichos ocho meses que la pregunta 
antes dcsta dice, el dicho general Pedro de Villagrán por naturales tuvo 
mieva como al dicho señor Gobernador los naturales habían desbarata- 
do en las provincias de Arnuco, é habiéndose escapado con algunos sol- 
dados é vecinos había despoblado la ciudad de la Concepción ó ido á la 
ciudad de Santiago, lo cual siempre se entendió había subcedido ansí 
]>or la contumacia que los naturales <lesta comarca mostraban é armas 
que de ordinario daban para venir sobre esta dicha ciudiid é asolarla de 
todo punto. 

56. — A las cincuenta é seis preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí como en ella se contiene, porque este testigo vido 
como el dicho general Pedro de Villagrán, sabida la nueva de lo subce- 
dido al dicho señor Gobernador, la publicó y dijo álos que en esta ciu- 
dad e.staban, é con ella mach is [)ilabras de exhortación de buen capitán 
é va.sallo de S. M., de tal manera que este testigo conosció que cada un 
español tenía por suyo el negocio é morir por la sustentíición desta di- 
cha ciudad, aunque no era parte [)ara que las mujeres é niños no an- 
duviesen afligidos é alborotados del gran miedo é temor que tenían, etc. 

67. — A las cincuentíi ó siete preguntas, dijo que este testigo al tiem- 
po que la pregunta dice, el dicho general Pedro de Villagrán le había 
enviado (!on gente á desl)aratar otro fuerte é pucará de naturales, ó lle- 
gó, h ibiendo hecho lo que se le había encargado, donde el dicho Pedro 
de Villa.iírán estaba, donde desbarató los dichos naturales, el cual fueiie 
é lo que en él había es como la pregunta dice é público é notorio lo que- 
en ella se contiene, etc. 

58. — A las ciuL^ienta ó ocho preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí, porq ueste testigo vid^) el dicho Pedro de Villagrán 
no durmiendo é velando sobre la sustentación desta dijhi ciudad, mu- 
tília^ V diversas veces por su persona, con gente salir de noche é de día 
y líU todo tiempo á desbaratar nuuhos fuertes é [)U jarais que los dichos 
naturales tenían é hacían, en tal manera que este testigo conoscía que 




VALDIVIA Y SUB COMPAÑEROS 219 

no tenían los dichos naturales cosa segura; y así es ó fué público en 
todo, y este testigo vido, que por ser continuación del trabajo quel di- 
cho Pedro de Villagrán tenía y hacía, echaba Siingre por la boca do mo- 
lido; y esto es ansí público é notorio, etc. 

59. — A las cincuenUí é nueve preguntas, dijo: que este testigo sabe é 
vido como de ordinario los dichos natuniles procuraba:) hacer y hacían 
fuertes en torno desta dicha ciudad, á los cuales, proviniendo el 
dicho Pedro de Villagrán, deshacía, ó ansimenij sabe este testigo quel 
dicho Pedro de Villagrán salió con gante á desburatar un fuerte, ques 
el que la pregunta dice, el cual desbarate este testigo no vido por estar 
ocupado con gente en otra cosa quel dicho Pedro de Villagrán le enco- 
mendó, mas de que habiéndole desbaratado, llegó este testigo é vido ser 
tan fuerte é peligroso como la pregunUí dice, y esUxr heridos é maltrap- 
tíidos todos los que con el dicho Pedro de Villagrán fueron á lo susodi- 
cho, en lo cual este testigo cree quel dicho Pedro de Villagrán hizo lo 
que otras veces antes é después. 

CO.— A las sesenta preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice y en 
olla se contiene, es ansí público é notorio, etc. 

61.— A las sesenta y una preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
y ^n ella se contiene es y pasa ansí, porque este testigo vido venir á 
osta dicha ciudad de lo que la pregunta antes desta dice al dicho gene- 
ral Pedro de Villagrán, é siendo recibido por los pobladores desta dicha 
ciudad con mucho regocijo é alegría, tuvo nueva como en la dicha la- 
g^HA había gran número de naturales juntos, é sabido por el dicho ge- 
^^ral Pedro de Villagrán, apercibiendo gente para ello, mandó buscar 
^ traer á esta dicha ciudad todas las canoas que en torno della había, é 
teinadas por tierra á cuestas é con mucho trabajo, fueron llevadas junto 
^1 desaguadero de la dicha laguna, donde estaba una isla é los dichos 
líaturales, etc. 

62.— A las sesenta é dos preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
^'^ y pasa ansí como en ella se contiene, porque llegados al embarcadero 
"6 la dicha isla, el dicho general Pedro de Villagrán mandó á este tes- 
tigo que con veinte é cinco hombres entrase con la? canoas ó rcconos- 
CJeseel fuerte é número de los dichos indios é la parte por donde me- 
jor los pudiesen acometer; é ido este testigo é los demás, hallando 
grande resistencia en los dichos naturales, dio mandado al dicho Pedro 
Je Villagrán de lo que había, é sabido i)or él, entrando todos en canoas, 



220 COLECCIÓN DS DOCUMENTOS 

unos delantp, otros detrás, llevando suscabiillos á na lo. entraron en la 
dicha isla, siendo nmy resistidos por los dichos naturales, de tal manera, 
que padescieron gran peligro y trabajo; y es ansí lo que la pregunta 
dice y en ella se contiene, etc. 

63. — A las scsenüi é tres preguntas, dijo: que lo que la pregunUí dico 
es y pasa ansí como en ella se contiene, porque estíuidoya todos juntos 
sobre los dichos naturales, que tenían foruiados sus escuadrones en 
grande número, dieron sobre ellos por dos partes é con grande ánimo 
é valentía los acometieron, é andando trabada la pelea, estuvo mucho 
tiempo de horas en duda, hasta que Nuestro Señor fué servido quel 
ánimo ó valor del dicho Pedro de Villagrán y exhortaciones de ánimo 
que á los españoles ponía, fueron desbaratíidos los dichos naturales, é 
los dichos españoles seguieron el alcance hasta quel dicho Pedro de Vi- 
llagrán, visto que los naturales se echaban al agua, mandó que no los 
siguiesen, y tomándolos 'consigo á muchos dellos, habló é amonestó para 
qa3 oitavie-ien s3¿u:'o.s en sa^ cuas, puM a^og'irai'l )S, en t)Jo lo cual 
el dicho Podro de Villagrán hizo lo que buen capitán era obligado, etc. 

64. — A las sesenta ó cuatro preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí, porque este testigo vido que, venido el dicho Pedro 
de Villagrán de lo que la pregunta dice, vino á esta dicha ciudad, don- 
de siendo recebido por los que en ella estaban con mucho gozo é ale- 
gría, dende á pocos días tuvo nueva como por las comarcas á la redon- 
da los dichos naturales tornaban á rehacer y hacer fuertes é pucaraes, 
ó sabido por el dicho Pedro de Villagrán, tomando consigo hasta cin- 
cuenta hombres, salió á ello é á correr toda la tierra comarcana, donde 
este testigo salió, 6 andando nmchos días en ello el dicho Pedro de Vi- 
llagrán é los que con él iban, desbarataron muchos i)ucaraes é fuertes 
ó corrieron la tierra, en lo cual el dicho Pedro de Villagrán trabajó é 
hi//) lo que buen capitiin es obligado, etc. 

65. — A las sesentí\ é cinco preguntíís, dijo: que este testigo sabe que 
con doce de á caballo el dicho Pedro de Villagrán salió desta dicha ciu- 
dad á lo que la i)regunta dice; y es ansí público é notorio, etc. 

66. — A las sesentii é seis preguntas, dijo: que este testigo sabe é vido 
como andando el dicho general Pedro de Villagrán fuera desta ciudad 
y en la paciñcación de las comarcas cercanas, el cabildo desta ciudad 
le enviaba de ordinario á suplicar viniese á la sustentad i. i della, pues 
del dependía el sustentarse, como se sustentó, etc. 



VALDIVIA Y SUS COMPaSeROS 221 

67.— A las sesenta é siete preguntas, dijo: que este testigo sabe é vi- 
do lo que la pregunta dice, porquel dicho Pedro de Villagrán mandó á 
este testigo que con gente echase fuera de los términos desta dicha ciu- 
dad á don Pedro de Avendafío é Andrés Descobar, personas que fue- 
ron alo que la pregunta dice, é trujoron el uno dellos la relación de 
todo lo que había subcedido al dicho sefior Gobernador, etc. 

68. — A las sesenta é ocho preguntas, dijo: que dice lo que dicho tie- 
ne en las preguntas antes destíi, y lo en ésta contenido es y pasa ansí, 
líorque en esta ciudad, sabido de Andrés Descobar, persona quel dicho 
Pe<lro de Villagrán había enviado á saber el subceso de lo que al dicho 
señor gobernador Fnmcisco de Villagrán había subcedido, é que volun- 
tariamente había despoblado la dicha ciudad de la Concepción, se re- 
gocijó mucho, é no obstante lo susodicho, el dicho Pedro de Villagrán 
prosiguió la ¡lacificación dcstas dichas provincias ó anduvo en ellas pa- 
cificándolas el tiemp)0 que la pregunta dice, en lo cual, con continuo 
trabajo, el dicho Pedro de Villagrán sirvió á S. M. como muy buen ca- 
pitán, etc. 

69.— A las sesenta é nueve preguntas, dijo: que este testigo sabe é 
vio que, visto por los dichos naturales destas comarcas que los ardides 
í juntas que hacían eran de poco provecho, é que de contino el dicho 
Pedro de Villagrán los deshacía, acordaron muchos dellos de dar la 
P^ é la dieron, é otros se fueron á las provincias de Arauco, que hasta 
% son indomésticos é malos y están de guerra, la cual conquista é 
I paz les prometía é prometió á los dichos naturales el dicho Pedro de 
Villagrán [é] hizo, como buen cristiano, temeroso de Dios Nuestro Señor, 
íe tal manera que este testigo entiende, é por lo mucho que en indios 
'kí mandado, sabe que no ha habido mejor capitán que dicho Pedro de 
Villagrán. 

'0.— A las setenta preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice es y 
pasa ansí. 
71.— A las setenta é una preguntas, dijo: que este testigo sabe é vido 
■ fjue el dicho Pídro de Villagrán snlió á la conquista de lo quela pregun- 
f til dice, y es y pasa ansí por público é notorio, como en ella se contie- 
ne, etc. 

T2.-— A las setentíi é dos preguntas, dijo: que este testigo sabe é vido 
oó/iio en toda la pacificación é allanaíniento destas dichas provincias, 
eJ dicho general Pedro de Villagrán, de ordinario trujo mucha cantidad 



222 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

de anacerías, los cuales, por servir, como servían, con tanto amor fue- 
ron y eran mucha parte para conseguir la vitoria que se conseguía, 
porque tomaban espías é descubrían malos pasos é otras cosas de mu- 
cho provecho, y sabe y es público que, si no los trujera é quisiera echar 
á las minas é otros aprovechamientos, se le diera muy grande y en mu- 
cha cantidad de pesos de oro; y esto es ansí. 

73. — A las setenta é tres preguntas, dijo: que lo que la pregimta di- 
ce es y pasa ansí, porque por venir la dicha provisión real, el dicho Pe- 
dro de Villagrán dejó el cargo que tenía é usaron de justicia mayor los 
alcaldes ordinarios, é ansimesmo sabe que al tiempo que dejó el dicho 
cargo, estaban todas las más provincias Comarcanas de paz; y esto es 
ansí, etc. 

74. — A las setenta é cuatro preguntas, dijo: que este testigo, como 
dicho tiene, ha visto que, usando los cargos de capitán, maese de cam- 
po é justicia mayor, el dicho general Pedro de Villagrán lo ha hecho 
con gran retitud é cuidado, ansí en lo tocante á la guen-a como en la 
república, do tal manera que cree que ninguna persona ó ninguno se 
le haya aventajado, é demás de lo susodicho, le ha visto tratarse como 
caballero hijodalgo, que por tal este testigo le tiene, y tener su casa po- 
blada é armas ó caballos é muchos caballeros soldados en ella, de tal 
manera que no puede dejar de haber gastado gran suma de pesos do 
oro, y en tanta cantidad como la pregimta dice, y todo lo en la dicha 
preguntíi contenido este testigo lo tiene por cierto y es público é noto- 
rio, etc. 

75. — A las setenta é cinco preguntas, dijo: que e^ie testigo vido salir 
al dicho Pedro de Villagrán desta ciudíid para ir á los reinos del Perú 
á lo que la pregunta dice, porque así lo trató con este testigo, y sabe ó 
ha visto que dende que la dicha provisión vino, no se ha remediado el 
dafio que hizo el estar sin cabeza este, reino; é ansí es público é noto- 
rio, etc. 

76 á la 78. — (No tienen contestación.) 

79. — A las setenta ó nueve preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella se contiene es y pasa asi, porque este testigo sabe qucl 
dicho general Pedro de Villagrán, no queriendo ocuparse, como se ocu- 
pó, personalmente en servir á S. M., lo pasara muy mejor que otros 
vecinos deste reino, por tener, como tenía, un repartimiento muy bue- 
no en la ciudad de Santiago é otro en la dicha ciudad Imperial; y 



VALDIVIA Y SÜ8 COMPAÑEROS 223 

estoy lo que la pregunta dice es y pasa como en ella se contiene, etc. 
80. — A las ochenta preguntí^s, dijo: que lo que la pregunta dice es 
ansí, porque este testigo ha visto que han dado de comer, con lo que 
dicho Pedro de Villagrán tenía en este reino, á cinco personas muy 
honradas; y esto es ansí público é notorio, etc. 

81. — A las ochentíi é una i>reguntas, dijo: que este testigo sabe é vi- 
do cómo en esta ciudad, al tiempo quel dicho Podro de Villagrán so 
quiso irá los reinos del Perú, fué á él un alcalde ó un regidor y escri- 
banodesta ciudad, y por las palabras que la pregunta dice,, le pidieron 
su espada, y el dicho Pedro do Villagrán, recusándolo por todo térmi- 
no, respondió muchas cosas, las cuales este testigo sabe que esüín en 
el libro de cabildo desta dicha ciudad; y esto es ansí. 
82.— ^No tiene contestación.) 

83.— A las ochenta é tres preguntíis, dijo: que dice lo que dicho tie- 
ne en las preguntas antes desta, en las cuales y en cada una dellas so 
afirma é ratifica é afirmó é ratificó, y es la verdad para el juramento 
que fizo, é firmólo de su nombre. — Juan de ViUanueva. — Grahielde Vi- 
^gra,— Alonso Núflejs, escribano, etc. 

1.— A la primera pregunta, dijo: que este testigo conosce al dicho 
Babilés de Arellano, fiscal de S. M. en este reinó, de dos años á esta 
parte, é al dicho Pedro do Villagrán, de más de veinte é tres afirs, poco 
i"ás ó menos, etc. 

Preguntado por las generales de la ley, dijo: ques de edad de más do 
cuarenta años, é que no le tocan las generales. 
2.— A la segunda pregunta, dijo: que no la .sabe ni ha oído decir, etc. 
3 — Aía tercera pregunta, dijo: que lo que dclla sabe es que esto 
testigo ha visto que por el gobernador Pedro de Valdivia le fueron en- 
comendados en términos dest.a dicha ciudad un repartimiento muy 
prencipal de indios, y en la ciudad de Santiago tenía otro y estancias, 
chácaras é solares; é lo demás no sabe ni ha visto. 

4.--A la cuarta pregunta, dijo: que dice lo que dicho tiene en las 

preguntas antes desta, en lo cual y en cada una dellas dijo que se afir. 

flii é ratifica, afirmó ó ratificó, y es la verdad para el juramento que 

fecho tiene, y firmólo de su nombre. — Juan de VlUanufra. — Gvahiel de 

Fülagra. — Alonso Níulez, escribano. 

El dicho capitán Martín de Peñalosa, vecino desta ciudad Imperial, 
testigo j)re3entado por parte del dicho general Pedro de Villagrán, el cual 



224 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

habiendo jurado segund forma de dere-^lio, ó siendo preguntado por e 1 
tenor del dicho interrogatorio ó preguntas dél en que fué presentado 
])or testigo, dijo é depuso lo siguiente, etc. 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho general Pedro 
de Villagrán de más de trece aftos á esta parte, é asimesmo á Babilés 
de Arellano, fiscal de S. M. en este reino, de dos años á esta parte, etc. 

A las generales de la ley, dijo ques de edad de más de cuarenta años 
á estti parte, poco más ó menos, é que no le tocan ninguna de las gene- 
rales, etc. • 

2 á la 16. — (No tienen contestaci'^n.) 

17. — A las diez é siete preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice y 
en e*la se contiene es y pasa ansí, porque estando este testigo en las 
provincias del Perú, sabe quel dicho Presidente Gasea provej^ó al dicho 
Gobernador Valdivia por gobernador deste reino y el dicho Gobernador 
por su maese de campo al dicho Pedro de Villagrán, porque por tal fué 
habido é tenido, etc. 

18. — A las diez é ocho preguntas, dijo: que este testigD, estando en 
el valle de Copiapó con cierta gente, llegó el dicho general Pedro de Vi- 
llagrán á él con los soldados, poco mis ó menos, que la pregunta dice, 
los cuales traían muchas armas é caballos é otras cosas nescesariaspara 
la ampliación destas dichas provincias, etc. 

19. — A las diez é nueve preguntas, dijo: que este testigo, por ver ve- 
nir al dicho general Pedro de Villagrán de la suerte que vino, tiene por 
cierto hizo muchos y excesivos gastos para la dicha jornada, etc. 

20. — A las veinte preguntas, dijo: que este testigo, por venir poco 
antos al dicho valle de Copiapó é ver venir al dicho general Pedro de 
Villagrán, sabe que trujeron y padescieron mucho trabajo de todo lo 
que la pregunta dice, porque cuando al dicho valle llegaron, venían con 
gran nescesidad y trabajo; y esto es y pasa ansí, etc. 

21. — A las veinte é una preguntas, dijo: que este testigo vido quel 
dicho Pedro de Villagrán entró en el dicho valle con la gente que con- 
sigo traía, estando en el campo tendidos muchos cuerpos de hombres, 
que los naturales poco antes habían muerto, con el capitán Juan Bohón, 
é los naturales del dicho valle estaban alzados y rebelados, y á esta 
causa es y pasa lo que la pregunta dice, etc. 

22. — A las veinte é dos preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
es y pasa ansí como la pregunta lo dice, porque este testigo vido que, 



VALDIVIA y SUS COMPAÑEROS • 225 

llegado el dicho general Podro de VillagrAii al dicho valle con la gente 
que consigo traía, é juntos muchos naturales y otros comarcanos, sa- 
liendo á buscar comidas, les dieron muchas guazábaras é hirieron mu- 
cha gente, é mediante la sagacidad é ardides del dicho Pedro de Villa-: 
gran, sabe é vido este testigo que siempre se tuvo vitoria de los dichos 
naturales, etc, . . 

23« — ^A las veinte é tres preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene 
en lo en esta pregunüi contenido y es y pasa ansí, é público ó notorio 
A todos los que la dicha jornada vinieron, etc. 

24. — A las veinte ó cuatro preguntas, dijo; que este testigo vido ó 
sabe, por Imllarse presente, que estando [el íiicho] Pedro de Villagrán y 
los que con él estaban cercados en el dicho valle é algunos naturales 
diciéndoles muchas palabras feas, el capitán dellos, que se decía Cateo,- 
habló con el dicho Pedro de Villagrán, ó de las. palabras que á solas- 
hablaron, estando algo apartados, cesó la guazábara ó los dichos indio» 
alzaron el cerco é quedaron todos los más de paz, todo lo cual sabe 
este testigo 30 consiguió por la buena industria del dicho Pedro de Vi- 
llagrán. 

25. — A las veinte é cinco preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí, porque este testigo estuvo á todo ello presente, ó 
sabe é vido cómo el dicho general Pedro de Villagrán, en el dicho valle 
dé Copiapó, tuvo noticia cómo los naturales de todos los valles adelanto 
se habían juntado ó congregado é muerto á los vecinos pobladores de 
la ciudad de la Serena é que nuevamente estaban juntos en el valle del 
Guaseo, lo cual sabido por el dicho general Pedro de, Villagrán é pre- 
viniendo é apercibiendo su gente, caminó al dicho valle secretamente, ó 
dando una trasnochada «obre el dicho valle ó indios que en él. estaban 
juntos, tomó muchos ó prencipales dellos, amansó á los.., (roto)... amo- 
nestando é hablando para que diesen la paz, la dieron é se asentaron 
é pacificaron, en lo cual el. dicha Pedro de Villagrán servio muy mu- 
cho á S. M.; é así es é pasa, etc. 

26. — A las veinte é seis preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
y en ella se contiene es y pasa ansí, porque este testigo vido cómo, de- 
jando pacíficos los indios de los valles de Copiapó y el Guaseo y la 
mayor parte dellos, el dicho general Pedro de Villagrán vino al valle 
de Coquimbo con su gente, é hallando la ciudad de la Serena, que en 
el dicho valle solía estar poblada^ quemada, destruida ó asolada,, dando 
DOC. xni i5 



22G COLECCIÓN Di: docümektob 

aviso al dicho Gobernador Valdivia de lo qno había liecho é paeificíado 
y nesce idad que de herraje los soldados tenían, salió del dicho vallo é 
j»asó adelante, al valle de Limarí, que estaban de guerra; é lo que hi 
pregunta dice es y j^asa ansí, etc. 

27. — A las veinte é siet^i preguntas, dijo: que todo io que la pregun- 
ta dice y en ella se contiene es y pasa ansí, porque -este testigo sabe 
que en la conquist^i é pacificación de los dichos valles el dicho general 
Petlro de Villagrán ancluvo siete nieses, poco iniís ó menos, y es y pa«a 
ansí que tuvo en la dicha pacificación 6 c(»nquista uuicha sagacidad y 
prudencia é valor, ó que en todo ello sobrevenía con su persona, é por 
ser el tioíupo recio el susodicho é la gente que consigo traía padesció é 
tuvo mucho y excesivo trabajo é nescesidad; é ansimesmo sabe que 
tomó é trujo de [mz al dicho cacique Michimalongo é otros muchos ca 
ciques que tenían desasosegada la tierra comarcana é la provincia de 
Santiago, é por estar y hallarse este testigo á todo ello presento, sabe 
que servio nuiy nuicho á S. M. 

28. — A las veinte ó ocho preguntas, dijo: que este testigo vido todo 
lo que la pregunta dice y en ella se contiene, porque vido quel dicho 
general Pedro de Villagrán, después de haber andado mucho tiempo 
en la conquista é pacificación de los dichos valles é habiéndolos traído 
de i)az, é dejando gente bastiAiite para la sustentación de la ciudad de 
la Serena, nuevamente reedificada, é veinte hombres en el valle de 
Limarí, donde este testigo quedó por orden del dicho Pe<lro de Villa- 
grán, tomando consigo muchos caciques se fué á la ciudad de la Sere- 
na, donde el dicho Gobernad(»r Valdivia, etc. 

29. — A las veinte é nueve preguntas, dijo: que este testigo vido ve- 
nir de la ciudad do Santiago á FranciscíO de Aguirre con seis hombres 
para la sustentación <le la ciudad de la Serena, y en aquella sazón que 
vino, por estar tridos los valles asosegados é quietos, excei)to todo el 
valle de Copiapó, bastó la gi'utc que trujo, porquel dicho Pedro de Vi- 
llagrán los había dejado de la manera que la pregunta dice. 

30. — A las treinta preguntas, dijo: que este testigo vido é sabe que 
al tiempo que entró en las dichas provincias de Chile el dicho Pedro de 
Villagrán había gran nescesidad de nuichas cosas en ella, porque á mu- 
chos vecinos é pobladores de las d¡( has i)rovincias vio este testigo ai> 
dar con pellejos <le zorros, y en lo que este testigo vio hasta esta pre- 
gunta servir al diiho Pedro de Villagrán, le vido hacer lo que buen 



VALDIVIA r 8Ü8 COMPAÑEROS 227 

capitán es obligado é conseguir ventura en lo que emprendía, é así es 
público é notorio que sirvió muy mucho á S. M., etc. 

31. — A las treinta é una preguntas, dijo: que todo lo que la pregun- 
ta dice y en ella se contiene es y pasa ansí, porque este testigo, venido 
de la pacificación de los dichos valles, vido que por el dicho Goberna- 
dor Valdivia, en la ciudad de Santiago encargó al dicho Pedro de Villa- 
grán. como niaese de campo que era, el hacer ó ordenar la gente que 
había de ir al descubrimiento y población de las provincias de adelan- 
te, que eran de Arauco, Tucapel y Penco ó otras muchas, é ordenada 
la gente y hechos los capitanes que la pregunta dice, el dicho Goberna- 
dor é gente que consigo traía llegaron de aquella vez hasta el río de 
BioBío, donde por causa de los muchos ríos é ciénegas é otros azares 
de mal camino que hay é guazábaras que dieron y les daban los natu- 
rales, pasaron grandes y excesivos trabajos, en todo lo cual, como buen 
capitán é maese decampo quel dicho Pedro de Villagrén era, sobreve- 
nía á todo tiempo nescesario, é daba tan buena orden como convenía y 
con ella se consiguió siempre vitoria á servir é S. M., y así es y pasa lo 
que la pregunta dice. 

32.— A las treinta é dos preguntas, dijo: que todo lo que la pregunta 
fe y en ella se declara es y pasa ansí, porque este testigo se halló pre- 
sente á todo ello, é vido que estando el dicho Gobernador é gente que 
consigo tenía sobre el río de Bio-bío, una noche gran cantidad é núme- 
ro de naturales dieron sobre los españoles, y siendo gran ímpitu el que 
Rieron, pusieron en grande aprieto el real y creyeron perderse, en la 
cual guazábara este testigo vido al dicho Pedro de Villagrán pelear por 
8u persona muy valerosamente, como caballero hijodalgo, que por tal 
^3te testigo le tiene, é andar como maese de campo é animar la gente 
* dar orden como se hiciese, como hizo, un escuadrón de picas, de 
W manera que fué Nuestro Señor servido que los dichos naturales, 
dejando muchos españoles heridos, fueron desbaratados é se consiguió 
¿ Vitoria dellos, en todo lo cual el dicho Pedro de Villagrán hizo lo 
^ que era obligado, y este testigo cree, por lo mucho que ha visto, 
qae otro capitán ni maese de campo en lo susodicho se le aventa- 
jara. 

33. — A las treinta é tres preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
Y en ella se contiene es y pasa ansí, porque este testigo vido que en el 
asiento donde hoy está poblada la ciudad de la Concepción se hizo un 



228 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS' 

fuerte, á gran costa de los españoles, manílando é ordeimiulo el dicho 
Pedro de Villagrán, como maese de campo que era. 

34. — A las treinta é cuatro preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en olla se contiene es y pasa ansí, ])orque este testigo á todo ello 
se halló presente, é vi<l() cómo estando en el dicho fuerte el dicho Go- 
bernador y su gente, un día á medio día vino sobre tanta multitud de 
gente de naturales con armas que ellos traen do picas y flechería que 
cobrían gran parte del campo, y el dicho Gobernador, por ser imita y 
queriendo aguardarlos é pelear con ellos en el dicho fuerte, el dicho 
Pedro de Villagrán, contradiciendo su parescer é tomándose el suyo, 
ajometieron fuera del en una loniLi á lo^ dichos naturales con tiuito ím- 
petu é fortaleza, que esUxndo muy dudosa la pelea nuiehas horas, fué 
N jestro Señor servido desbaratasen los dichos naturales, cosa bien ma- 
nifiesta á milagro, en todo lo cual pelear por su persona é ordenar é 
animar la gente, este testigo vido quel dicho Pedro de Villagrán hizo lo 
q 10 buen capitiin es obligado á hacer y ordenar, sin que este testigo 
entienda que ninguna persona en aquella sazón se le pudiese mejorar, 
y esto es y pasa ansí, etc. 

35. — A las treinta é cinco preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí, porquesto testigo vido como pasado lo atrás en la 
pregunta ante^ desta, el dicho Gobernador, conoscido el valor y sagaci- 
dad del dicho general Pedro de Villagrán, le envió con gente á la paci- 
ficación y allanamiento de todas las provincias comarcanas, donde este 
testigo sabe estuvo el tiempo que la pregunta dice, porque en toda la 
dicha conquista estuvo siempre en su acompañamiento, aunque otros se 
mudaban, por ser tjuí trabajoso el invierno, en lo cual se padesció é 
tuvo gran trabajo hasta que muchos naturales comarcanos vinieron de 
pa/., é se hizo, y el dicho Pedro do Villagrán ordenó lo que la pregunta 
dice, etc. 

3'j. — A la treinta é seis preguntas, dijo: que todo lo que la pregunta 
dice y en olla se contiene es y pasa ansí, porque este testigo vido y se 
halló presente, é así es que, venido el dicho Pedro de Villagrán de la di- 
cha pacificación é visita, el dicho Gobernador, por la rehición que le 
trujo, pobló en el dicho fuerte la ciudad de la Concepción, queho}* día 
esUí poblada, ó hizo muchos vecinos en ella é dio muchos indios de re- 
partimiento, en todo lo cual el dicho Pedro de Villagrán servio muy 
mucho á S. M., etc. 



VALDIVIA V aUS COMI'A^B^ÍOS 



2.0 



37. — Alas treinta ó siete preguntas, dijo: que lo que la jireguuta dice 
y eii ella se coitieue es y pasa í^hsj, |tnrf|ne este testigo vido ir al dicho 
Pedro de Villagráii á la dicha ciudad do Santiago por gente é venir ooii 
MHü, CDmo la pregunta di?p, é ir> pu 1j dejar de tener muidio trabajo, 
^Kfser el caTnino peligroso, etc. 
" 38.— A laa trsíinti e oelio proguntíH, dijo; que In que h\ pregunta 
dice es y pa^a ansí, porque e.^te testigo vido que, vení lo el dicho Pedro 
djVillagrán de la ciu-Iad de Sintiag'j con e! soínrro de gente que tru- 
j'S el dicho Gjbernalor proveyó por capitules al dicho Pedro de Vilta- 
grán, é don Jerónimo de AMerete, con cieiit hombres á la ligera los en- 
vió al de"5eubri ni iento de his provincias que estaban adelante, y ejete 
tcitigí), |)or venir la dicha jornada, sabe é vido que se hizo de aquella 
veíddoscubritniento desta provincia de Caut*Mi é Angol é otras mu- 
cliastíomarcanaa, y el diclio Pedro de Villagráii hizo !o que antes é siem- 
pre había hecho en servir á 8, M., etc. 

3!).— A las treinta é nueve pregunUis, dijo: qne este testigo snbc é 
viloeiiiño, fecho el descubrimiento que la pregan tii ante.s dosta dice 
p'jrlos dichos Pedro de \'illagrfln é Alderete, dieron aviso de lu hecho 
tthliclio Gobernador Valdivia, el cual con gente vino á juntarse con 
í>llo3, é todos juntos pasaron é vinieron por las provincias de Arauco é 
T«^;a()2l é otras comarcanas, (jne eran é son de naturales tiUi indomds* 
ííoí, belicosos é malos» qtie hasta Iioy no se han visto más ningunos 
*>tro!j, B ilándoies algtniísguazábiras llegaron á e^tix dicha provincia do 
^Mky, en todo lo cti il, por la indmtfia é sagieidad quel diclio Pedro 
^loViüdgrán, como inaese de campo que era, daba, se consiguió buen fin 
^Vitoria de lo que emprendían, etc. 

4(K— A las cuarenta preguntas, dijo: que lo que la pregunta! dice es 

í píi-síi ansí, porqneste testigo vido r sabe ecíino, llegados el dicho Go- 

l^tíniudor é la gente que consigo traja a este asiento donde hoy está po- 

"l'uiula ciudail Imperial, los naturales della,creyenilo lo que la pregun* 

^Niee, dieron algunas guay.ábaras c rencuentros, en todos las cuales el 

'üdiü Pedro Pedro de Villagnin vido este testigi) hi/.o lo que antes, 

como buen Ciipit^in é uiaesc «le campo qvie era, é asimesinosabe que la 

ílielíiiconquistíi é pacificación é descubrimiento el dicho Pedro de Vi- 

Rtí^rán liaciu cxyujo cristiano, con el menor dañtí p >siblc á los dichos na- 

aJes, y esto es y jmsa ansí. etc. 

[L — A la.s ciuti'enta é una i»reguutas, dijo: que lo que la pregunta 



•230 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

dice y en ella se contiene es y pasa ansí, porqueste testigo vido y se 
halló á todo ello presente, é así es que deste asiento donde hoy está po- 
blada esta ciudad, se volvió á la de la Concepción el dicho Gobernador 
Valdivia á invernar y el dicho Pedro de Villagrán quedó con hasta 
ciento é ci)icuenta hombres por capitán, donde, salido el dicho Gober- 
nador, hizo un fuerte á gran trabajo de los españoles, y heclio, envió 
cuadrillas despañoles y naturales para que amonestasen á los naturales 
que venían á darles pulida é ley cristiana, predicándoles el Santo Evan- 
gelio, á cuya causa sabe que fué parte para [que] muchos caciques é in- 
dios comarcanos diesen la paz é obidiencia que debían, etc. 

42. — A las cuarenta é dos pregunUis, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí, porqueste testigo salió con el dicho Pedro de Villa- 
grán á visitar toda la comarca desta dicha ciudad, é con su salida é 
amonestaciones que á los dichos naturales se les hicieron, vinieron mu- 
chos, é la mayor parte de p¿iz, sin quedar desta provincia ninguno que 
no la diese, en lo cual se servio muy mucho á S. M., etc. 

43. — A las cuarenta é tres preguntas, dijo: que todo lo que la pre- 
gunta dice y en ella se contiene es y pasa ansí, porqueste testigo se ha- 
lló á todo ello presento é vido questando esta comarca pacífica de los 
naturales della, el dicho Pedro de Villagrán dando aviso al dicho go- 
bernador Valdivia, vino á ella, é juntos poblaron esta dicha ciudad, y 
en ella el dicho Gobernador hizo los vecinos que la pregunta dice, á los 
cuales dio y encomendó en nombre de S. M. muchos indios de reparti- 
miento, así y como la pregunta dice, ó fué una do las prencipales ciu- 
dades deste reino, é asimesmo sabe que en lo que ansí apaciguó, con- 
quistó é allanó el dicho Pedro do Villagrán, ó visita que hizo, están 
al presente pobladas las ciudades que la pregunta dice, y en ellas hay 
cien vecinos, poco más ó menos, etc. 

44. — (No tiene contestación). 

45. — A las cuarenta é cinco preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí, porqueste testigo sabe é vido que por el dicho Go- 
bernador en nombre de S. M, fueron dados y encomendados en térmi- 
nos desta di(;ha ciudad al dicho Pedro de Villagrán muchos indios de 
repartimiento, y por público é notorio los que la pregunta dice, demás 
de otro repartimiento que tenía en la ciudad de Santiago, ó sabe cierto 
que fué por lo mucho que á S. M. sirvió é había servido el dicho Pe- 
dro de Villagrán, etc. 



^ÁJiDIYlA Y SUS COMrANfiUO» 



231 



46. — A las cnarontii é seis piTgnritiií*, dijo: qiicate tentigo vido ñntir 
deíta ciu'-lad al dicho Gobenindor VaMiviii al descubriniieuto qiie Iti 
pregantíi dlc6, y este tustigo yendo cnii úl ¡lor lOíuididn del ílii;Iio Go- 
bernador, volvi*5ndofíe á esta ciudad topó al dirho ^tíiieml Pedro de Vi 
Ikgma que ¡luí en laisca del diulio GolíerH:id[ir, é por sor la tierra pm 
aqiK'lla «azón tan poblada, fué muy acorttido lo quel (IílíIio Pedro do 
Villagráii liizo ó sernó A 8. M., etc. 

47 y 48. — A liis cuarenta é siete é odio preguntas, dijo: que dico lo 
que lucho tiene, y ?íabeé vitlo como el diiího Pt*<h'0 duVillagráii estando 
mmih eu esta dicha ciudad el cargtíde capitln é teniente, coint) la pre- 
gunta dice, salió della al descubrimiento de las saünai, con gente, y ora 
público é notorio lo que la preguntíi dice, etc. 

♦9.— A las enarentvi é nueve [)reguntas, dijo: que lo que la pregunta 
<licees y pasa, y público é notorio que ni dielio Gobernndor Valílivia é 
«los que con él iban nialaron en las provincias dcTucapcL 

60. — ^A las cincuenta preguntas, dijo: que lo que de la pregunta esto 
testigo s^jibe es que por la muerte del diclio Gobernador é gente que 
coasigo llevaba, los naturales destas pi'ovinc;¡asse desvergonzaron gran* 
JemeuLe, y ^ste testigc» por no hallarse en esta ciuílad no sabe más 
Jestíi pregunto, etc. 

51. — ^A líis cincuenta é una preguntas, dijn: que lo que la pregunta 
iliüoes an-íí, inirque, llegado este testigo áestaciudad, vidoenellaal d¡- 
thogpQeral Pe<lro ilc Viilagrán y que envió á llamíu* é avisar á los po- 
Wudm-cs de la ciudad Uicu paia que viniesen á la sustentación desüi di- 
Au dudad, porque todos jnntí)S estarían más seguros, y asf este testigo 
loa vi(io venir, etc. 

61— A las cincuenta é dos preguntas, dijo: tpiestc testigo vido venir 
^ esta dicha ciudad al dicho señar gobernador Francisco de Villagra 
W la gente qtte trujfí pnr tierra djl descnlíHmieuto tlel Ligo, é llega- 
<K 8Uj»o por muchos como la ciudad de la C meepcióa estaba cercada 
¿loíe?ípHft«dc3 engrande aprieto, li cuya causa o! dicho señor Gnborna- 
díTÍuéá ella, y eu esta dicha ciudad rpiedó el ilicho general Pc<lro de 
Vilhigrau con hasta ciento é cincuenta hombres, é no todos xle guerra, 
ciiSií eu aquella sazón de manifiesto petigru y riesgo, por esüu* los natu- 
j^iiví? tan desvcrgonza«los é ser en gran cantidacl los que había comar- 
canos, é todo lo que la pregunta dice es y pasa ansí, juíblicü é notorio, 
tftera. 



252 COLECCIÓN DE DOCUMSKTOB 

53. — A las cincuenta é tres preguntas, dijo: que todo lo que la pre- 
gunta dice y en ella se contiene es y pasa ansí, porqueste testigo á todo 
ello se halló presente d vido que, salido desta ciudad el dicho señor go- 
hernador Francisco de Villagrán é su gente, los naturales comarcanos 
desta ciudad dieron en tanta rebelión y desvergüenza que los españoles 
no poseían más del círculo desta dicha ciudad, á cuya causa el dicho 
Pedro de Villagrán hizo fortificar la ciudad ó hacer muchos fosos é 
f uerzas é razonamientos á los españoles é ordenar caudillos para que 
saliesen á correr la tierra, é mediante esto é presteza é cuidado quel di- 
cho Pedro de Villagrán en todo ha tenido, tenía é mostraba, sabe este 
testigo que fué el todo para que esta ciudad se sustentase en servicio 
de S. M. é los naturales no matasen á los pobladores della, etc. 
• 54. — A las cincuenta é cuatro preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí, porqueste testigo sabe ó vido, por hallarse presente, 
que en mucho tiempo, con no haber más leguas desta ciudad á la de la 
Concepción que la pregunta dice, no se supo ni tuvo nueva del dicho 
señor gobernador Francisco de Villagrán, aunque por la desvergüenza 
é alteración que los naturales mostraban, se conoscía y entendía el mal 
sabceso que le había acontecido, á cuya causa esto testigo vido quel di- 
cho Pedro de Villagrán se desvelaba ó daba orden como de día é de 
•noche los dichos naturales no se juntasen, en todo lo cual este testigo 
por su persona mandando é ordenando como buen capit¿in vido al di- 
cho Pedro de Villagrán servirá S, M. sin mostrar flaqueza de ánimo, é 
así es público é notorio. 

bb.—r-A las cincuenta é cinco preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice, pasa y es ansí, porqueste testigo vido como el dicho general Pe- 
dro de Villagrán en esta ciudad tuvo nueva como el dicho señor Gober- 
nador había ido á las provincias de Arauco y Tucapel al castigo de los 
naturales, y en un mal paso le habían desbaratado mucha cantidad de 
escuadrones, y que su persona ó otros algunos que llevaba se habíau 
escapado y salido huyendo á la ciudad de Concepción, lo cual siempre 
eite testigo entendió por el avilantez é ánimo que los comarcanos na- 
turales mostraban de cada día, ó así fue y es público é notorio, etc. 

5tí. — A las cincuenta é seis preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella se contiene es y pasa ansí, porqueste testigo se halló pre- 
sante al tiempo quel dicho Podro de Villagrán, certificada la nueva que 
tjuía del dosbanitc del dicho soñor Gobernador, dijo las pidabras á los 



VALDIVIA Y SUS COMPAÑEROS 233 

Bustentadores de la dicha ciudad que la pregunta dice, é producieron 
tanto, queste testigo entiende que cada vez el soldado tenía i>or prcnci- 
pal cuidado ó honra morir en h\ sustentación desta dicha ciudad, etc. 

57.— A las cincuenta é siete preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansi, público é notorio, porque lo que la pregunta dice 
este testigo vido salir con gente id dicho general Pedro de Villagrán, y 
después de haber llegado el dicho Pedro de Villagrán é los que con él 
ihau, é desbaratado el dicho fuerte é naturales, este testigo habiendo 
ido con gente á le socorrer, vido ser muy fuerte el dicho sitio, ó haber 
eu él gran número de ca.sas, ó muchos españoles heridos, y esto es y 
pisa ansí, etc. 

58.— A las cincuenta é ocho preguntas, dijo: queste testigo vido ó 
sabecotnode ordinario y cada día iban creciendo los ánimos de los 
dichos naturales, y el trabajo que los españoles padescían era mucho, 
á cuya causa el dicho Pedro deVillagrán de ordinario salía con gente, ó 
otrüs enviaba de noche para que diosen en cualquier junta 6 fuerte que 
liallasen é los deshará tiisen, lo cual así se hizo é hacía ordinariamente, 
á cuya causa los españoles, arredrando los naturales comarcanos, tenían, 
huelga é decsanso, etc. 

59.— A las cincuenta é nueve pregunUis. dijo: que todo lo que la pre- 
guita dice y en ella se contiene es y pasa ansí, porqueste testigo sabe 
<í viflo como estando gran cantidad de naturales juntos en el dicho 
fuerte de Peltacabí, el dicho Pedro de Villagrán fué sobre ellos con 
g^ute y hallándolos tan fuertes y estiuulo en harto riesgo é peligro la 
Vitoria, dando sobre ellos animosamente, fué Nuestro Señor servido se 
desbaratasen los dichos naturales, muy á costa é trabajo <le los dichos 
c^pafíoles, demás de quedar muchos heridos, en todo lo cual é lo que la 
pregunta dice es notorio el dicho Pedro do Villagrán ha servido nuicho 
énmy bien á S. M., do tiil manera queste testigo cree é tiene por cierto 
que ningún capiUin en lo que emprendió se le aventajara ni aventajó 
e/1 aquella sazón, etc, 

60. — A las sesenta pregunUis, dijo: que lo que la pregunta dice es y 
pasa ansí, porque vido al dicho general Pedro de Villagrán hacer á los 
naturales, que ansí en el dicho pucará é fuerte tomó, las íimonestacio- 
nes que la preguntii dice, é dellos su|)o como cerca de allí estaba otro 
fuerte con mucha gente recogida, di donde á lo desbaratar el dicho 
Pedro de Villa^jrán salió, é tomando las centinelas, desbarató con poco 



234 COLECCIÓN D£ DOCUMENTOS 

daño de los naturales, é dijo é amonestó lo que á los pasados, on todo 
lo cual el dicho Podro de Villagrán sirvió muy mucho A S. M., etc. 

61. — A las sesenta é una preguntas, dijo; que lo que la prtígunta 
dice y on ella se contieno es y pxsaansf, pon^uesto testigo vido que, 
vuelto el dicho Pedro de Villagrán do deshaxn* los dichos pujaracs ó 
fuertes, estándose curando los heridos que en ellos había habido, tuvo 
nueva como en una isla que estaba en una laguna jtnito á esta dicha 
ciudad, se hacía una junta grande de naturales para venir sobreestá di- 
cha ciudad, é sabido i)or el dicho general Pedro de Villagrán, mandó 
apercibir gente é mandó asimesmo juntar todas las canoas que pudo 
é haciéndolas llevar por tierra á cuestas é con muuho trabajo, más 
de me^lia legua, llegó con ellas al desaguadero do la dicha lagu- 
na, etc. 

G2, 63 y 64. — A las sesenta é dos é tres é cuatro preguntas, dijo: 
que lo en las preguntíis contenido fué público é notorio en esta ciudad 
entre las personas que en ello estuvieron, etc. 

65. — A las sesenta é cinco preguntíis, dijo: que lo que la preguntíi 
dice es y pasa ansí como en ella se contiene, porque este testigo fué 
uno de los doce que con el dicho general Pedro de Villagrán fueron á 
la dicha ciudad de Valdivia, donde el dicho Pedro de Villagrán, hacien- 
do juntiu- á cahrMo y exhortando la defensión de la dicha ciudad, etc. 

6fí, — A las sesenta é seis preguntas, dijo: que lo que e.ste testigo sabe 
[es] quel dicho Pedro de Villagrán era cai)itíxn en estii dicha ciudad y 
andaba en todo lo que la pregunta dice, y que, faltando su peraona, era 
cosa que 3e mandaba sin cabeza ni orden. 

67. — A las sesenta é siete preguntas, dijo: que este testigo vido al di- 
cho general Pe<lro de Villagrán que destii ciudad despachó para lo que 
la preguntíi dice á don Pedro de Avendaño é Andrés Descobnr, los cua- 
les f'ieron en un navio que en la ciudad de Valdivia estaba ó donde 
algunos días el dicho Andrés Descobar volvió é trujo la nueva de todo 
lo subcedido; é así es público é notorio, etc. 

68. — A las sesentíi é ocho preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí, i>orque este testigo vido que, sabida la nueva quel 
dicho Escobar trujo de como la despoblada de la dicha ciudad de la 
Concepción había sido voluntaria é no forzosa por los naturales, se ale- 
graron é regocijaron, sin dejar el dicho Pedro de Villagrán en todo esto 
de hacer la conquista é pacificación cristianamente é como todo buen 



Valdivia y bub compañeros 236 

cristiano é capitón es obligado, lo cual duró el tiempo que la pregunta 
dice, poco más ó menos. 

69. — A las sesenta é nueve preguntas, dijo: que lo qi.e la pregunta 
dice y en ella se contiene es y pasa ansí, porque este testigo vido que 
los naturales comarcanos nuichos dellos dieron la paz al dicho Pedro 
de Villagrán ó servían á esta dicha ciudad, é otros muchos, no la que- 
riendo dar por sus fines, es público é notorio que se fueron á las pro- 
vincias de Ai-auco, donde los naturales son indomésticos é malos, de 
tal manera que al presente estón de guerra, y este testigo sabe, entiende 
é tiene por cierto que en la dicha conquista é sustentación ningún ca- 
pitón hizo ni hacía ventaja al dicho Pedro <ie Villaírrán en ninguna 
cosa, porque sirvió mucho ó muy bien á S. M.; ó ansí es público é no- 
torio é pública voz é fama, etc. 

70. — A las setenta preguntas, dijo: que este testigo vido venir á esta 
ciudad al señor gobernador Francisco de Villagrán con gente, y es pú- 
blico é notorio lo que la pregunta dice, etc. 

71. — A las setenta ó una preguntas, dijo: que este testigo vido salir 
con gente, á lo que la pregunta dice, al dicho general Pedro de Villa- 
gmn, estando en la pacificación della muy mucho tiempo, ó fué públi- 
co é notorio lo que la pregunta dice, etc. 

72. — A las setentó é dos preguntas, dijo: que este testigo vido quel 
dicho general Pedro de Villagrán, en la dicha conquista, trujo mucha 
cantidad de yanaconas, los cuales, así para descubrir caminos como 
I)ara tomar espías ó otras cosas, hicieron ó hacían muíího prove(;ho, é 
sabe y esto testigo entiende que si el dicho Pedro de Villagrán los ocu- 
para en minas ó en otras cosas, le darían mucho provecho; y esto es y 
pasa así, etc. 

73. — A las setentó é tros preguntas, dijo: que lo que la preguntó dice 
es y pasa ansí, porque este testigo vido que á esta dicha ciudad llegó 
la dicha real provisión y el dicho Pedro de Villagrán se desistió del 
cargo de capitón é teniente que tenía é quedó el gobierno déla repúbli- 
ca en los alcaldes, é al tiempo que así se desistió del dicho cargo, la 
mayor parte de naturales comarcanos desta ciudad estaban de paz, etc. 

74. — A las setenta é cuatro preguntas, dijo: que este testigo, del tiem- 
po que ha conoscido é con osee al dicho Pedro de Villagrán, ansí siendo 
maese de campo general como capitón é teniente, le ha visto traUír é 
usar retitud, verdad, justicia ó buen ejemplo con mucho valor ó pru- 



.236 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

dencia, ansí en las cosas de la guerra como en la ropública, é lia tenido 
casa poblada é armas é caballos é criados ó huéspedes, de tal manera 
que no pudo dejar de gastar muchos pesos de oro, etc. 

75. — A las sotenta é cinco preguntas, dijo: que este testigo vidocoino 
habiendo dejado el diclio Pedro de Villagrán el gobierno é cosas de la 
guerra desta provincia, comenzó á empeorarse la tierra é andar de behe- 
tría, é vido quel dicho Pedro de Villagrán se fué desta ciudad á los rei- 
nos del Perú á lo que la pregunta dice. 

76. — A las setenta é seis preguntas, dijo: que este testigo sabe é vido 
que si el dicho Pedro de Villagrán no quisiese esUn\se sustentando estas 
provincias y en la pacificación é allanamiento dellas como buen vasa- 
llo de S. M., que con dos repartimientos prencipales que tenía en e.sto 
reino, el uno en la ciudad de Santiago y el otro en est:i Imperial, vivie- 
ra nmy descansado é más rico que otro nenguno; y esto es así público 
é notorio, pública voz é fama, etc. 

77 á la 79. — (No tienen contestación^ 

80. — A las ochen üi preguntas, dijo: que esto testigo sabe y es público 
é notorio que los dos repartimientos que en este reino tenía el dicho 
Pedro de Villagrán ala sazón que dicho tiene, al presente están reparti- 
dos en cinco vecinos deste reino; y os así [uíblico ó notorio, etc. 

81. — A las ochenta é una preguntas, dijo: que este testigo, por públi- 
co é notorio oyó decir lo que la preguntí\ dice y en olla se c<nitiene, etc. 

82. — (No tiene contestación). 

83. — A las ochenta ó tres preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene 
en las preguntas antes desta, en las cuales y en cada una dellas dijo 
que se afirma é ratifica, afirmó é ratificó, é firmólo de su nombre. — 
Mnihi rf^ Feñalosa. — Grahiel da Villftgra — Alomo Nniiez, escribano. 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho Babilés de 
Ardían ), fiscal de S. M. en este reino, de dos años á esta parte, é (|ue 
íisim(ísmo conostío al dicho Pedro de Villagrán de trece años á esta par- 
te, etc. 

De las generales, dijo ques de edad de más de cuarenta años é no lo 
tocan ni empecen ninguna de las generales de la ley. 

2. — A la segunda preguntíi, dijo: que no la sabe ni oyó decir, etc. 

3. — A la tercera pregunta, dijo: que este testigo sabe é así es público 
é notorio quel dicho Pedro do Villagrán en este reino le han dado los 
capitanes é gobernadores en nombro de S. M. dos reparthnientos de 



VALDIVIA Y SUB COMPANEROS 237 

indios, el uno en la ciudad do Santiago y el otro on esta ciudad de la 
Imperial, y estancias, chacaraes é solares: y esto sabe desta pregunta, 
etcétera. 

4. — A la cuarta preguutn, dijo: que dice lo que dicho tiene y on ellos 
y en cada una dellas se afirma é ratifica, afirmó é ratificó, y es )a ver- 
dad so cargo del juramento que fizo, é firmólo de su nombre. — Martín 
HePerialosa. — Grahicl de Villayra. — Alomo Nañez, escribano. 

El dicho Hernando de San Martín, alcalde ordinario por S. M. en 
esta ciudad Imperial, vecino en ella, testigo presentado por parte del 
dicho Pedro de Villagrán, el cual habiendo jurado segund forma de 
derecho é siendo preguntado por el tenor del dicho interrogatorio de 
pregunttis on que f uó presentado é preguntas en que se nombró, dijo 
k) siguiente, etc. 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho general Pedro 
de Villagrán de mas tiempo de veinte años á esta parte, ó al dicho Ba- 
bilés de Arellano, fiscíü de S. M., de más tiempo de dos años á esta par- 
te, etc. 

Preguntado por las generales, dijo quos de edad de más de cuarenta 
aftos é que no le tocan ni empecen ninguna de las generales de la ley- 
para decir el contrario de hi verdad. 

2.— A la segunda pregunUí, dijo: que esto testigo conosció al dicho 
general Pedro de Villagrán en los reinos del Perú en hábito y estofa 
de caballero hijodalgo, sirviendo á S. M. más tiempo de veinte años, 
etcétera. 
3 ala 13. — (No tienen contestación). 

14.— A las catorce preguntas, dijo: que este testigo vido que, venido 
el dicho Pedro de Villagrán de otras i)rovinciíis adelante, el dicho Go- 
bernador Valdivia mandó apercebir gente, é hechas cuatro compañías 
dea caballo, salió con la dicha gente y el dicho Pedro de Villagrán con 
el dicho cargo al descubrimiento de las dichas provincias, é de aquella 
vez llegaron hasta el río de Bio-Bío, de donde, vista la dis[)usición de 
Ja tierra, el dicho Gobernador se volvió á la ciudad do Santiago, é á la 
d/cha jornada el dicho Pedro de Villagrán llevó armas é caballos, á su 
costa é minción, etc. 

15. — A las quince pregunüís, dijo: que este testigo vido que, vuelto 
el dicho Gobernador del dicho descubrimiento que la pregunta antes 
djüta dice, teniendo nueva que los reinos del Perú estaban alterados ó 



238 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

rebelados, se partió por la mar á ellos á servir á S. M., é al tiempo que 
se partió ó después vido este testigo como por no estar asentados los 
naturales dostas provincias, quedó trabajosa la tierra, ó durante el au- 
se.\cia del dicho seftor Gobernador esto testigo vido muchas veces salir 
con gente al dicho general Pedro de Villagrán á la pacificación de los 
dichos naturales, en lo cual pasó mucho trabajo en servir á S. M., etc. 

16. — A las diez é seis preguntas, dijo: que este testigo, muchos días 
después quel dicho Gobernador Valdivia se fué á los reinos del Perú, 
el dicho Pedro de Villagrán se fué á ellos á servir á S. M.; é fué público 
é notorio lo que la pregunta dice, etc. 

17. — A las diez é siete pi'eguntas, dijo: que este testigo, por haber 
visito el proveimiento quel Presidente Gasea, en nombre do S. M., hizo 
e i el dicho Gobernador Valdivia de gobernador destas dichas provin- 
cas, fué proveído por gobernador dellas; é asimesmo sabe quel dicho 
Valdivia proveyó por su maese de campo al dicho Villagra; y esto e5> 
ansí público é notorio, etc. 

18. — A las diez é ocho preguntas, dijo: que este testigo vido al dicho 
Pedro de Villagrán, en la sazón que la pregunta dice, traer gente, ar- 
mns é caballos de las provincias del Perú á estas de Chile. 

19. — A las diez é nueve preguntas, dijo: que este testigo tiene por 
cierto lo que la pregunta dice, porque, como dicho tiene, vido al dicho 
Pedro de Villagrán traer gente á estas dichas provincias, é no pudo 
dijar de gastar muchos pesos de oro, etc. 

20 á las 30. — (No tienen contestación.) 

31. — A las treinta é una preo:untas, dijo: que todo lo que la pregun- 
t.i dice y en ella se contiene es y pasa ansí, porque este testigo vido 
qje, dende algunos días quel dicho Pedro de Villagrán vino de la pa- 
cificación de los dichos valles, el dicho Gobernador Valdivia, querien- 
do hacer el descubrimiento de las provincias de Penco, Arauco é Tu- 
capel é otras comarcanas, encargó, como á maese de campo general que 
era, el hacer y ordenar de la gente iiescesaria para el dicho descubri- 
miento al dicho general Pedro de Villagrán, el cual, haciéndolo y or- 
d^Miándolo, el dicho Gobernador Valdivia nombró por sus capitanes al 
dicho Pedro de Villagrán é al adelantado don Jerónimo de Alderete é 
al capitiin Diego Oro, é otra el dicho Gobernador, con la cual gente pa- 
descieron trabajo por los muchos ríos que hay en el camino, llegaron 
ftl río de Biobío, y en el medio del camino este testigo vido que con los 



VATiDlVIA y SUS COMPAÑEROS 230 

naturales se tuvieron refriegas é gaazábaras é correrías y velas, en to- 
do lo cual este testigo vido quul dicho general Pedro de Villagrán daba 
la orden que era necesaria, é como maese de cain|>o que era é como 
capitón, con su gente, en todas las cosas que se le ofroscían tenía é con- 
seguía Vitoria, y este testigo sabe é vido lo que la i)rogunta dice, por 
estar presente, etc. 

32.— A las treinta é dos preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
es y pasa ansí, porque este testigo se halló presente c vido cómo, estan- 
do el dicho Gobernador é los que con é\ venían la dicha jornada, sobre 
el río de Biobío una noche vinieron sobre gran junta é multitud de na- 
turales sol)re los espafioles, é trayendo las armas que la pregunta dice, 
con tanto ímpito y braveza que, peleando nuichas horas los es{)anoles 
con ellos, estuvo muy dudosa la vitoria, hasta que fué Nuestro Señor 
servido que fuesen desbaratados, quedando muy heridos muy muchos 
espafioles, y este testigo en toda la dicha guazábara vido cjuel dicho 
Pedro de Villagrán, como maese de campo que era, mandando é orde- 
nando é animando la gente, 6 como capitán, con la gente que á su car- 
go traía, hizo lo que suelen hacer los caballeros hijodalgos, que por tal 
tste testigo lo tiene, y en todo lo que la pregunta dice es y pasa ansí 
que sirvió muy señaladamente á S. M. en ello, etc. 

33.— A las treinta é tres preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
^8 y pasa ansí, porque este testigo vido que, dada la dicha guazábara 
• que la pregunta que antes destii dice, el dicho Gobernador mandó ha- 
cer un fuerte donde hoy está poblada la ciudad de la Concepción, y el 
dicho Pedro de Villagrán, mandando y ordenándolo, se hizo muy á cos- 
ti(^ trabajo de los españoles; é así es público é notorio. 

34.— A las treinta é cuatro preguntas, dijo: que lo que la pregunta 

dice es y pasa ansí, porque este testigo se halló presente á todo ello ó 

vido cómo, estíindo en el dicho fuerte el dicho Gobernador é su gente, 

viiueron sobre él gran cantidad é número de naturales en escuadrones, 

/H)r muchas partes, á lo que la pregunta dice, y el dicho Gobernador, 

queriendo pelear con ellos en el dicho fuerte, y el general Pedro de Vi- 

i/agrán contradiciendo el parescer, salió á una loma, con gente de á 

p.'e é de á caballo, é dando varonilmente él ó los que con el iban, en los 

dichos naturales, é durando mucho espacio la |>elea, é siendo tan refíi- 

di que muchas veces estuvo dudosa la vitoria, hasta que fué Nuestro 

Sdñor servido que milagrosamente los dichos indios se desbarataron, 



240 COLECCIÓN DE DOCTTMENTOa " 

en todo lo cual, así como capitán é maeso de campo, éste testigo vido- 
al dicho Pedro de Villagrán hacer lo que suelen hacer é acostumbrar 
los capitanes é maeses de campo celosos del servicio de su rey; y esto 
es y pasa ansí y es público y notorio, etc. 

35. — A las treinta ó cinco preguntas, dijo: que lo que la pregunta-di- 
ce es y pasa ansí, porque est j testigo vido que, dada la dicha guasába- 
ra, dende algunos días el dicho Gobernador, conoscido el valor é saga- 
cidad del dicho general Podro de Villagrán, le proveyó con gente á la 
pacificación é allanamiento de muchas proxnncias comarcanas, donde 
este testigo le vido salir, y estuvo en su acompañamiento muchos días, 
y en lo susodicho, por ser tan llovioso é trabajoso el invierno, y el tiem- 
po que la pregunta dice, poco más ó menos, la dicha pacificación, el 
dicho Pedro do Villagrán é los que con él estaban pasaron ó padescie- 
ron grandes é intolerables trabajos, ó trujo muchos naturales do paz, 
en todo lo cual dio la cuenta que siempre daba, é sirvió muy señalada- 
mente á S. M. en ello, etc. 

36. — A las treinta é seis preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
es y pasa ansí como en ella se contiene, porque este testigo vido como 
llegó el dicho Pedro de Villagrán al dicho fuerte, donde el dicho Go- 
bernador estiiba, é le dio cuenta de lo visto é pacificado é relación de lo 
que adelante tenía noticia, pobló la ciudad de la Concepción, como al 
presente está poblada, y en ella hizo muchos vecinos é repartió y en- 
comendó muchos naturales, por donde í»e vio y es visto ser una de las 
prencipales ciudades de todo este reino, etc. 

37. — A las treinta ó siete preguntas, dijo: que este testigo vido ir al 
dicho Pedro de V^illagrán, por mandado del dicho Gobernador, por so- 
corro de gente para lo que la pregunta dice, é asimesmo volver coii él 
á la dicha ciudad, donde el dicho Gobernador estaba, y en ello no pudo 
dejar de tener mucho trabajo, etc. 

38. — A las treinta ó ojlio preguntas, dijo: que lo que la pregunta di- 
ce es y pasa ansí, p')r.];ij este testigo vido que, vuelto el dicho Pedro 
de Villagrán, que Li pij^ uita antes desta dice, el dicho Gobernador, 
sabido la mucha go.iLj y población que adelante había, proveyó por 
capitán al adelantado J ).i Jerónimo de Alderete y al dicho Pedro de 
Villagrán, para que con gente saliesen al descubrimiento que la pre- 
gunta dice, á los cuales este testigo vido salir y fué uno de los que con 
ellos fueron á la ligera, y de aquella vez se descubrieron las provincias 



VALDIVIA Y SUS COMPAÑEROS 



241 



do Angol, ques la que llainnn dé los Confine», y esta dj Cautín, donde 
está poblada esta ciudud Imperial, y es derto no haberse visto en aque- 
lla sazón, en tan poco iínnino ái' tierra, tanta gente poblada, y á la di- 
chasaxóa este testigo virio qnel diclio Pedro de Villngrán estaba muy 
iudíspuesto de salud, y, ansiniismo, en el dicbo dcí?tnibrimiento el diebo 
general Pedro de Villíigrári, con su iiuhistria é cuidado y solicitud bizo 
In que era obligado y sirvió á S. M; y así es público é notorio, etc. 

39:— A bus treinta é nueve preguntaH, dijo: que lo que la pregnnta 
dice y en ella se contieue es y pasa ansí, porque eí^to testigo lo vido y 
seliíillí'i presente y fué proveído por los diebos Pedro de Yillagnin tí 
Jei'óiiimo de Alderete al dicho Gobernador para darle cucnbi de toílo 
etdioho def'oubrimiento é tierra r^ue en las dicba,s pronncias so balíla 
visto, y, sabido por el diebo Gobernador, tomando alguna gente con- 
sigo y volviendo con ^1 este testigo, ho juntó con los dichos capitanes» 
y, juntos, de aquella vez, que fué la [nimira, atnivesaron y pii<^aron 
por las provincias de Araaco y Tucapel, halíiendo con los naturales al- 
gUMí gna'íábaras, los cuales stai tau ind(ím<^tiros y malos, que basta 
hoy estila rebelados, en todo el cual dicho descubrimiento y guaxdbara 
yokraseosas de proveimiento nescesario al camino, este testigo vido 
qíieMicho Pedro do Villagrán hizo, como inaese de Cíunpo y capitán 
qaeera, lo de anteí? y después, que fué servir muy señaladamente á 

40.— A las cuarenta preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice es 
y píLsaansf, porque este testigo se halló á tntlo Mu presente y vido que 
<fii til paraje donde hoy estd poblada esta diclia ciudad, los níiturales 
c^inaiv'íinoí, creyendo hacer lo que la pregunta dice, dieron al dicho 
(Jo!}(íriiiidor y a los que ctm él estaban, algunas guasiábaras, en todas 
**5 cuales y lo que más sobrevenía y era nescesarlo y á la sustentacién 
íWcaiijj)o y buen tratamiento de los naturales, este testigo vido quel 
aidio Pedro de Villagrán hizo lo de antes y después, como laien capí* 
^íi y Víisídlo de S. M., etc, 

41— A las cuarenta e una preguntsis, dijo: que lo que la pregunta 

dífley 6» ella se coutier»e es y pasó ansí, porque este testigo se ludió 

presente y vido cómo, estando el dicho Gobernador, hizo gente en el 

B¿míú donde boy está poblada esta dicha ciudail, y temiendo la fuerza 

ác-l invierno, se voivió A la ciudad de la Concepción, donde bahía sali- 

I y dejado hasta ciento ó cincaenta hombres al dicho Pedro do Villa- 



DOC. xtn 



i^ 



242 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

gran, el cual, haciendo un fuerte y corriendo muchas veces la tierra y 
amonestando á los naturales, muchos caciques dieron la paz é ohedien- 
cia A S. M., padesciendo y pasando en ello el dicho Pedro de Villagrán 
y los que con él estaban, grandes nescesidades y trabajos; y ansí es pú- 
blico é notorio, etc. 

42. — A las cuarenta é dos preguntas dijo: que lo que la pregunta di- 
ce es y pasa ansí, porque este testigo vido que, donde algunos dí:isqucl 
dicho Pedro de V^illagrán en el dicho fuerte estuvo, salió con hasta cin- 
cíonta liombi'es á correr la tierra y visitarla, y de aquella vez, con las 
amonestaciones quel dicho general Pedro de Villagrán liada, mucha 
gente de naturales y caciques comarcanos dieron la paz é obediencia 
que á S. M. debían; y se servio muy mucho á S. M. en ello, etc. 

43. — A las cuarenta é tres preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella se contiene este testigo lo vido y pasa ansí, y porque este 
testigo se halló siempre con el dicho Pedro do VillagrAn y vido cómo, 
estando toda la tierra corrida, visitada y con su vista de paz, avisó al 
dicho Gobernador de todo lo sucedido, y de su dicho el dicho Goberna- 
dor vino con gente á esta dicha ciudad, y, de aquella vez, se pobló y 
nombró ciudad, y al presente se llama y nombra la Im|)erial, y en ella 
el dicho Gobernador hizo los vecinos que la pregunta dice y dio muy 
princii)ales repartimientos, en todo lo cual el dicho Pedro de Villagrán 
sirvió á S. M. muy principalmente, etc. 

44. — (No tiene contestación). 

45. — A las cuarenta é cinco preguntas, dijo: queste testigo vido y 
sabe como el dicho Gobernador Valdivia, demás del repaiümiento quel 
dicho Pedro de Villagrán tenía en términos de la dicha ciudad de San- 
tiago, le dio y encomendó en términos des^a dicha ciudad un reparti- 
miento muy prencipal de indios, lo cual el dicho Gobernador, cree este 
testigo, hizo teniendo atención á lo mucho y nuiy bien quel dicho Pe- 
dro de Villagrán había servido á S. M.. y á esta causa sabe que á cua- 
tro ni cinco vecinos desta dicha ciudad juntos no dio tanto como á él 
solo, etc. 

46. — A las cuarenta é seis preguntas, dijo: queste testigo sabe é vido 
como dejando el dicho GobernadorValdivia en esta ciudad por capitán 
y teniente al dicho Pedro de Villagrán, se fué al descubrimiento y po- 
blación de las provincias de adelante, y estando el dicho Gobernador 
fuera, el dicho Pedro de Villagrán salió en su demanda y con gente á 



VALDIVIA Y BUS COMPAÑEROS 243 

bascarle, donde este testigo fué asiinesmo, y le alcanzaron en el río 
junto á la ciudad de Valdivia, en lo cual conocidamente el dicho Pedro 
de Villagrán sirvió muy mucho á S. M., etc. 
47.— (No tiene contestación). 

48.— A las cuarenta y ocho preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí, y público é notorio, porque, venido el dicho Pedro 
de Villagrán de donde el dicho Gobernador estaba, dende á ciertos días 
salió al descubrimiento que la pregunta dice, con gente, y es público ó 
notorio quel dicho señor gobernador Francisco de Villagrán estaba en 
el descubrimiento del dicho Lago, etc. 

49.— A las cuarenta y nueve preguntas, dijo: ques público é notorio 
todo lo que la pregunta dice. 

50.— A las cincuenta preguntas, dijo: que todo lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí, porqueste testigo sabe é vido como habiendo muer- 
to los naturales de la dicha provincia do Tucapel al dicho Gobernador 
y dios que con él iban, fué grande el avilantez que tomaron to<los los 
naturales comarcanos y destas provincias, y sabe y es público quel di- 
cho Pedro de Villagrán fué enviado á llamar á esta ciudad, y dado 
aviso de la muerte del dicho Gobernador, y así es público é noto- 
rio, etc. 

51.— A las cincuenta y una preguntáis, dijo: que lo que la pregunta dice 
í^ y pasa así, porqueste testigo vido como el dicho Pedro de Villagrán, 
llegado á esta ciudad, despachó un mensagero y dio aviso á los pobla- 
dores de la Ciudad Rica para que á esta ciudad se recogiesen y en ella 
sustentasen lo principal, porque en ello se servía á S. M., y lo que la 
pregunta dice es público é notorio, etc. 

52.— A las cincuenta y dos preguntas, dijo: que lo que la pregunta 

^ce es y pasa ansí, porqueste testigo sabe y vido cómo el señor gober- 

i^dor Francisco de Villagrán vino á esta ciudad del descubrimiento 

íel Lago, y della salió á la ciudad de la Concepción para la sustentar 

en nombre de S. M., por tener nueva el dicho Peilro de Villagrán como 

por los naturales estaba aflita y con nescesidad, y el dicho Pedro de 

Villagrán quedó en la sustentación de la dicha ciudad con hasta ciento 

é cincuenta hombres, no todos de guerra, á cuya causa, por ser tanta la 

desvergüenza de los naturales, fué cosa bien vista ser en manihesto 

peligro y riesgo, lo cual el dicho Pedro de Villagrán sustentó con gran 

cuidado, solicitud, trabajos y valor én su persona, con muchas correrías 



244 COLECCIÓN DK DOCtJHEKTOB 

y desbarates y otras cosas que se hicieron, de que S. M. se sirvió muy 
mucho, etc. 

53. — A las cincuenta é tres preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y jmsa ansí como en ella se contiene, porquestc testigo vidoqne, 
8 ilido el dicho Gobernador desUv ciudad, fué muy grande la desvergüenza 
en que los naturales comarcanos dieron, que sólo el círculo desta dicha 
ciudad tenían los españoles, á cuya cabsa el dicho Pedro de Villagrán 
mandó fortificar todo el círculo desta dicha ciudad é hacer fuertes para 
m unpararso de los naturales comarcanos? si viniesen sobre olla, y para 
ello haciendo razonamientos á los sustentadores de la dicha ciudad y 
nombrando caudillos y pers )nas para ello, hizo y hacía muchas corrc- 
r'.is y desbarates de pucaraes y otras cosas, por donde este testigo sabe 
y entiendo que! dicho general Pedro de Villagrán sirvió muy principal- 
mente á S. M., y hizo todo lo que buen capitán es obligado, y ansí es 
público ó notorio, etc. 

54. — A las cincuenta é cuatro preguntas, dijo: que lo que la pregun- 
ta dice y en ella se contiene es y pasa ansí, porquestc testigo vido de en 
gran tiempo después quel dicho señor Gobernador salió desta dicha 
ciudad á la de la Concepción, no se supo nueva ninguna de su subceso, 
á cuya causa esta ciudad padesoió trabajo y calamidad, con no estar la 
dicha ciudad de la Concepción poco más de treinta legu.as desta dicha 
ciudad, y mediante el dicho tempo, este testigo vido quel dicho Pedro de 
Villagrán con el valor y sagaci<lad que siempre tenía y tuvo, sustentaba 
esta dicha ciudad con hacer por su persona y mandado, á otras muchas 
correrías é desbarates de pucaranes é otras cosas en que ponía su per- 
sona á riesgo y peligro, sirviendo, como dicho tiene, muy principalmente 
á S. M., etc. 

55. — A las cincuenta y cinco preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasó an«í, porque fué público é notorio que al dicho señor 
Gobernador, junto á las provincias de Arauco le desbaratiron los natu- 
rales dellas, é que ansimismo habiéndole muerto mucha gente escapó 
sa persona con algunos esimñoles, y según el avilantez y ánimo que los 
naturales desta provincia tenían, sienqire se entendió debía tener al- 
gún mal subceso, porque cada día echaban nueva los naturales que ve- 
nían á batir y asolar esta dicha ciudad, y ansí es y fué público é noto- 
rio, etc. 

66. — A las cincuenta y seis preguntas, dijo: queste testigo sabe é vido 



VALJJÍVIA Y BUS COMPAÑEROS 



245 



como el dicho general Pe<lro iJe Y'úlagvAn, sahirla Iji certidiiinbro tlel 
feímmte del flielio senor Gohernniltn*, la dio á entender á U*^ «uíítenta- 
dores ile la didia etudud, y como valeroso y bnen eíipit^if), é hizo nrii- 
tíios y muy buenos razonaniientos para la sustentadun du hi dielm eiu- 
fcu:U y ansí cada uno entendió éste e tenía por cosa propia ol susteu- 
«rse esüi dichji ciudad, porqne, en efeto, era y fue neseesario el valor 
de todos loí? sustentadores de lia. etc*, 

57, — A la^ eiupuentft é «Icte preguntas^ dijo: «]U(^ lo que la pregunta 
diííe es y pítsa a así, porqués te testigo vid o que) dieho Pedro de Vil la - 
gniíi eii esta ciudad tuvo nueva eóino etneo leguas della estaba nn fuer- 
te muy grando y en el gran snin i y niuhituJ de naturales para venir 
íM^bre esta dicha ciudad, lo euat sabiln p^ir el dielio l\*dr i «lo Villagrán 
y 'apercibida ge:itode á caballo, íué á lo tlesbaratar, y este testigo, corno 
l'ii vecino df» la dinba ciudad» fue á ello, dondn lialíiendo lleg:ido á re* 
cWfMcer por el dicho Pendro de Villagritii ser tan fnorte y peligroso, 
^f^xando la mejor orden (^ara desbaraüirlos, y agnartlando una luaüana 
9**0 hacia una neblina escura, diA por inuchíiH parte?< cu los dichos na- 
tundes, de tal manera que, mediante !a orden y íUiímo de lus españoles, 
^' dicho fuerte se ílesbarató y el dicho Peílru de Vlllagrán hacía en ello 
lo que buen capitiin y vasallo de 8, M. es obligado y debe, y ansí es 
l*úh}ieo é nntorif). oU\ 

58. — A las eiiicuentíi y ocIh) preguntas, dijo: que lo que la pregunta 

<lice es y |iasa, porq ueste testigo sabe fpic en esta ciud id h>s sastentji- 

<lnres della padescieron y tfíidau de ordinario grandes trabajos, por estíir 

^li inquiotos é desasosegados los naturales, é á e«ta c^una este testigo 

vido quel dicho Pedro de Vlllagrán con gente y encomendándolo á 

^tras personas, de ordinario deshacía pucaraes, juntáis, y trabajaba y 

liHeía en t<^»do lo que butai capitiui era y es obligado, etc. 

59.— A las ciucuentti é nueve preguntas, dijo: que lo que la pregnn- 
tiflice es y pasa ansí, porqueste testigo vido que en esta ciudad, sabido 
l'orelrlicho Pedro do Villagrán qtie en el dicho asiento de PeUaeaví 
fí'Ubii junta, congi'cgada gran multitud de naturales en ella, para ve- 
nir ea esta dic!m ciudad, el dicho susodicho mandó aitercebir gente de 
áunballo. donde este testigo^ como vecino desta dicha ciudad, fué, y llo- 
g-i'lo hI dicho fuerte, halló que estaba con nuiclios fosos á la redonda y 
May fortificailo, de tal manera que acometiéndole sin tomar sngajt 
íxmsejo en ello, estaba y era muy peligroso, y así echando es¡uas y pro- 



246 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

curando la mejor gente para entralle, entró en él con la gente que traía 
por muchas partes, y hallando gran resistencia en los dichos naturales, 
fué Nuestro Señor servido, y estando dudosa la vitoria, fueron desba- 
ratados, quedando muchos heridos, y el dicho Pedro de Villagrán como 
buen capitán, ansí peleando como mandando y ordenando la gente, 
vido este testigo que hizo lo que era obligado, ó así este testigo conosce 
y entiende que fué uña de las cosas señaladas de peligro y riesgo que 
en este reino ha habido, y así es público é notorio. 

60. — A las sesenta preguntas, dijo^ queste testigo sabe é vido cómo 
desbaratado el dicho pucará é fuerte, el dicho Pedro de Villagrán amo- 
nestó á muchos naturales diesen la paz é obediencia que debían, é ha- 
ciéndoles las amonestaciones dichas, supo de otro fuerte que tenían fe- 
cho junto á la pasada, el cual yendo el dicho Pedro de Villagrán, des- 
hizo, é con los naturales usó lo que con los pasados, que fué darles á 
entender que viniesen de paz, ó así es y pasó. 

61. — A las sesenta y una preguntáis, dijo: queste testigo sabe lo que 
la pregunta dice, porque, llegado á esta ciudad el dicho Pedro de Villa- 
grán, los pobladores é sustentadores le rescibieron con gran contento y 
regocijo por la vitoria habida, é pasado lo susodicho, luego supo como 
junto á esta ciudad, en una isla é laguna se juntaban gran suma de na- 
turales, lo que, sabido por el dicho Pedro de Villagrán, mandó aperce- 
bir gente y juntar todas las canoas comarcanas para que al desaguadero 
de la dicha laguna se llevasen por tierra, y estando juntas, se llevaron 
con gran trabajo más de una legua por tierra, y llevando la gente con- 
sigo fué á desbaratar el dicho fuerte, etc. 

62. — A las sesenta é dos preguntas, dijo: queste testigo vido, por ha- 
llarse presente, que, llegado el dicho Pedro de Villagrán y los que con 
él iban á la isla donde los dichos naturales estaban fechos fuertes, aper- 
cebiendo alguna gente despañoles é indios amigos, en canoas los envió 
á descubrir é ver el sitio que los dichos naturales tenían, para que, visto 
los pudiesen uiejor acometer, y habiéndolo visto, aunque fueron resisti- 
dos, dieron aviso al dicho Pedro deV^illagrán dello, y visto por el dicho 
Villagrán, tomando la gente que allí estaba en las dichas canoas llegó á 
la dicha isla, y teniendo gran resistencia á la entrada, peleando animo- 
samente el dicho Pedro de Villagrán y los que con él iban, entraron 
dentro y pelearon con ellos de tal manera que fué Nuestro Señor ser- 
vido se desbaratasen, heriendo nuestros españoles, de los cuales murió 



VAl.JilVU Y SUS COMPAÑEROS 



247 



nnn, eti Imlo lo cual el lIÍcIio Perlro de VillugrAii peleanrln por su per- 
sona é onlenaiitlo eoirio luieii ea|iitáii, hizo ¡o qnQ era <>bl¡<,radü íil servi- 
cio ile S, M , y así es [niblieo é Historio, etc. 

63»— A las sesoüt'i é tres jiregniitusi» dij*»: quo tuce lo qne dicho tiene 
en las [íi'egiuitii'í antes desta, y os y ptisa inisí ¡uiblico é iv^torio, ete. 

M— A las sesenta é cuatro preguntíis. dijo: que e-^te testigo sabe ó 
\ih lo que la pre^^uiita diee y en ella ae eonlieue. porque, llegado el di- 
ehn Pedro de Villa t^nin á esta eindar!, fué reeil)Ídu eu ella oon gozo o 
alegría tle los pobladores sustentadorcíí della, y estando reparándose y 
descaiií^ndo del trabajo pasudo, supo como junto á lu cordillera mu- 
chos naturales se inquietaban é juntaban, é sabido por el dicho Pedro 
tle Vülagrán, salió á la paeilieaeióu é allsuiatniíaito dell i 6 á visitíir la 
tierra comarcana, y esto testigo fué uno dellos que c>>n el dicho Pedro 
tk Villognin fueron á lo susotüelio, d<uide el diclnt I*cdro de Villagr¿ui 
tavoinacho trabajo, é los que con él fueron, y en tolu lu//> lo (pvj buen 
m\ú\án es obligado al fiervieio de S. M., etc. 

65.— A las se.^enta y cinco ¡iregautis, dijo: que este testigo sube ó 
viJooomo el dicho Pedro de ViüagrAu teniendo cuidado de la susten- 
t'iciÓude la ciudad de Valdivia, quLMti ad^lmite diita, apercibió doce 
|Hirsmas veeiao^ sold i Us deáta eiu li 1 p um qu j co!\ él fa^nou, entre 
l'w cuales fué este testigo uuo djllo-?, y sabe quol dic!ij Pi.vJi'0 de Villa- 
griii, llegado á la dicha ciu la<l, le rijibieron e holgaron ni icbo con él y 
<:i>ií Iq« que con él fueron, y poniendo capitanes eu la dicha ciudad que 
M susteata?cn . que fueron los alcaldes ordinarios que á la mzów había, 
*9 volvió á esta ciudad, dejando en la dic!ia ciudad do Valdivia la or- 
"^11 que para la mejor sustentación dclla era necesana; é ansí es pú* 
Wict) é notorio, etc. 

W.— A las sesenta é seis preguntas, (hjo: quo este testigo vido ques- 
eo d rlicho Pedro de Villagrán tn la snstenlación de los tenuinos 
<li.*áta «liclai ciudad, el cabildo tiesta ciudad le escribió una carta supH* 
eiiiilole viniese á ella, y el dicho Podro de Villagrán, por esttir en la 
'lidia pacificación ocupado^ no venía á ella tan breve, y que quería 
iiííentiir y apaciguar los dichos téruiiuos, y que cada día avisaría de có- 
fiíj le sucediese, é que siendo menester su persona, lo dejaría todo é 
iX'íidría Á la sustentacióíi desta dicha eiu<lad, etc. 

. — A las sesenta é siete pregu titas, dijo: que este testigo sabe ó 

como el dicho general Pedro de \'illagrán dosta ciudad á la de San- 



248 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

tiago envió á don Pedro de Avejidaño y Andrés Descpbar para saber el 
suceso quel dicho señor Gobernador Villagrán había tenido, y supo por 
nueva que trujo el dicho Pedro Descobar, como la dicha ciudad de la 
Concepción se había despoblado sin vejación ni fuerza de los naturales, 
mas do por nueva que querían venir todas las provincias comarcanas 
sobre ellos, etc. 

68. — A las sesenta é ocho preguntas, dijo: que este testigo sabe y vido 
omo sabido por los vecinos é pobladores desta dicha ciudad quel so- 
ñor Gobernador y los vecinos de la dicha ciudad do la Concepción es- 
taban salvos y buenos en la dicha ciudad do Santiago), se regocijaron, 
p )r tener por cierto los habían muerto, porque ansí lo decían los natu- 
r lies dosta provincia, y sabe quel dicho Pedro de Villagrán prosiguió 
la pacificación de los dichos naturales así y como la pregunta lo dice, etc. 

69. — A las sesenta é nueve preguntas, dijo: que este testigo sabe ó 
vido que los naturales comarcanos á esta ciudad, visto cuaii poca segu- 
ridad tenían y las muchas correrías y trasnochadas quel dicho Pedro de 
Villagrán y los que con él andaban les hacían, algunos dieron la paz y 
servían á esta ciudad y otros se huyeron, á lo que fué público, á otras 
partes, y en todo lo en la pregunta contenido antes y después desto, 
este testigo vido quel dicho Pedro de Villagrán hizo é hacía lo que 
buen capitán vasallo de S. M. es obligado, etc. 

70. — A las setenta preguntas, dijo: que este testigo vido entrar en 
esta ciudad al señor gobernador Francisco de Villagrán con hasta ciento 
y cincuenta hombres, poco más ó menos, ó que es público lo que la 
pregunta dice, etc. 

71. — A las setenta y una preguntas, dijo: que este testigo vido como, 
llegado á esta ciudad el diclio señor Gobernador, el dicho Pedro de Vi- 
llagrán salió della con hasta ochenta hombres, poco más ó menos, á la 
pacificación é allanamiento de las provincias comarcanas; c que fué 
público lo que la pregunta dice, etc. 

72. — A las setenta y dos preguntas, dijo: que este testigo vi<lo que 
en la dicha pacificación el dicho Pedro de Villagrán de continuo trujo 
mucha cantidad de yanaconas, los cuales aprovecharon mucho en el 
descubrir caminos y tomar guias y centinelas y otras cosas nescesarias 
para mejor hacer la dicha pacificación, y sabe y cree que si en otra 
cosa los ocupara el dicho Pedro de Villagrán, le dieran mucho prove- 
cho, etc. 



VALDIVIA Y SUS COMPANEROS 



249 



73.— A las setenta é tres preguntas, dijo: que este testigo sabe c vicio 
como estando el dicho Pedro de Villagrán en la sustentación desta di- 
clia ciudad y por teniente é capitán en ella, llegó una provisión real en 
que inand;;ba que los alcaldes ordinarios administrasen la rei)iiblica. y 
ausí vido que, en cumplimiento de lo susodicho, el dicho Pc(h"0 de Vi- 
llagrán se desistió del cargo que tenía, y ansímismo (pie cuando lo dejó 
á esta ciudad servían muchos naturales, etc. 

74.— A las setenta é cuatro preguntas, dijo: (jue este testigo durante 
el tiempo que conosció al dicho Pedro de Villagrán con cargo de capi- 
tán maese d^ campo general é justicia mayor, siempre le ha visto tra- 
tar .su persona como cahidlero hijodalgo y con toda rectitud, cristian- 
dad y valor y en servicio de Dios Nuestro Señor y de S. M., y tener 
muchas armas é caballos y criados y sustentar su casa con muchos hués- 
pcíles, muy honradamente, de tal manera ques público é notorio que 
no puede dejar de haber gastado muchos pesos de oro y en gran 
cantidad en lo susodicho; y así este testigo lo cree y tiene por cier- 
to, etc. 

75.— A las setenta é cinco preguntas, dijo: que este testigo vido quel 
dicho Pedro de Villagrán, despu(^s de llegada la dicha provisión y di- 
sistiilo del cargo que tenía, se dispúsola ir á los reinos del Perú, 6 para 
ello salió desta ciudad; é sabe é vido que después de llegada la dicha 
provisión con el proveimiento dell.i, .siempre anduvo d^ mal en peor la 
pacificación de lo? naturales, por no tener una c{d)eza para que los 
mandasen, etc. 

70.— A las setenta y seis preguntas, dijo: que este testigo sabe y fué 
ansí público é notorio, que después del proveimiento é cumplimiento 
de la dicha real provisión, los españoles poblados en los términos de 
1">8 Confines y los pobladores de la ciudad de la Concepción .se habían 
huido y algunos. habían nnierto los naturales, etc. 

<7.— A las setenta é siete [)reguntas, dijo: que oyó decir loque la pre- 
gunta dice y en ella se contiene, etc. 

78.^No tiene contestación). 

"79.— A las setentíi y nueve pregunbis, dijo: que lo que la preguntíi 
dice y en ella .se contiene, este testigo lo tiene ansí [)or muy cierto, por- 
que si el dicho Pedro de Villagrán no se ocupara en servir á S. M. en 
Jo qna las preguntas antes desta dicen y (piisiera esténse en la ciudad 
de Santiago ó en esta de la Inq)erial, donde era vecino, pudiera susten- 



250 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

tíirse y tener lo que el más principal vecino dcstc reino, 5' ansí entiendo 
que todo lo pospuso por servir á S. M. etc. 

80. — A las ochenta preguntas, dijo: questo testigo sabe é ha visto 
y es público é notorio que los repartimientos <lel dicho Pedro de Vi- 
Ihígrán en este reino al presente los tienen cinco vecinos muy honrados; 
y esto pasa ansí, etc. 

ftl. — A las ochenta y una preguntas, dijo: queste testigo sabe que en 
esta ciudad pidieron al dicho Pedro de Villagrán, personas del cabildo 
ddla, su espada para el dicho efecto, y sobró el dicho caso pasaron car- 
tas de mandas é respuestas, questán en el libro del cabildo, á las cua- 
les este testigo se remite, porque más claramente se verá y constará lo 
que pasa, etc. 

82. — {No tiene contestación). 

83. — A las oclicntíi c tres [preguntas, dijo: que dice lo que dicho tie- 
ne en las j)reguntiis antes dcstii, en las cuales y en cada una dellas, 
dijo que se afirma é ratifica, afirmó é ratificó, y es la verdad para el 
juramento que fecho tiene, y finnr^lo de su nombre. — Grabiel de Vüla- 
gran. — Hernando de Sun Martín. — Alonso Núñez, escribano, etc. 

1. — A la primera preguntíi, dijo: que conosce al dicho Babilés de 
Arellano de más de dos años á esta parte, é sabe que es fiscal de S. M. 
en este reino, é que conosce al dicho Pedro Villagrán de más de veinte 
años á esta parte, etc 

A las generales, dijo: ques de edad de más de cuarenta años, y que 
no le tocan ninguna de las generales, etc. 

2. — A la segunda preguntii, dijo: que no la sabe ni ha oído decir, etc. 

3. — A la tercera pregunUí, dijo: que lo que della sabe es queste tes- 
tigo ha visto al dicho Pedro de Villagrán en este reino en nombre de 
S. M. le han sido dados dos repartimientos de indios muy principales, 
uno en la ciudad de Santiago y otro en esUi ciudad Imperial, y cháca- 
ras y solares y est<uicias; y lo demás no sabe, etc. 

4. — A la cuarta pregunta, dijo: que dice lo que dicho tiene en las pre- 
guntas antes desta, y en ello se afirma é ratifica, y es la verdad y lo que 
sabe para el juramento que tiene liecho, y lo firmó de su nombre. — 
Grabkl de Villagrán. — Hernando tle San Mar/ín — Alonso Nüilez^ escri- 
bano, etc. 

El dicho Andrés Descobar, vecino desta ciudad Imperial, testigo pre- 
sentiido por ¡larte del dicho general Pedro de Villagrán, el cual ha- 



VALDIVIA Y SUS COMPAÑEROS 251 

biendo jurado según forma de derecho é siendo preguntado por el te- 
nor del interrogatorio é preguntas del, en que fué presentado, dijo ó 
depuso lo siguiente: 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho general Pedro 
de Villagrán de más de diez y ocho años á esta parte, é al dicho Babi- 
les de Arellano de dos años á esta parte, etc. 

Preguntiido por las generales de la ley: dijo; ques de edad de más de 
cuarenta y tres años é que no le tocan ninguna de las generales para 
que diga el contrario de la verdad, etc. 

2 á la 30. — (No tienen contestación). 

31. — A las treinta é una preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
y en ella se contiene es y pasa ansí, porque este tí^stigo vido que, llega- 
do el dicho Pedro de Villagrán de la conquista de los valles que la pre- 
gunta dice, el dicho gobernador Peilro de Valdivia determinó de venir 
con gente al descubrimiento de las provincias de Arauco y Tucapel y 
otras comarcanas, para las poblar en nombre de S. M., y como á su 
luaese de campo general que era encargó el hacer de la gente y orde- 
narla al dicho Pedro de Villagrán, el cual proveyendo y ordenando en 
todo lo nescesario, se hicieron las cuatro compañías de gente y con los 
capitanes que la pregunUí dice, y ndo que iiasta llegar al río de Bio. 
Bío, en todas las guazábaras y demás cosas tocantes á la guerra y orden 
della, el dicho Pedro de Villagrán, como capitán y maese de campo que 
era, hizo lo que era obligado al servicio de S. M., y en todo es y pasa 
lo que la pregunta dice, porque á todo este testigo se halló presen- 
ta, etc. 

32. — A las treinta y dos preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
es y pasa ansí como en ella se contiene, porque este testigo vido y se 
halló presente al tiempo questixndo el dicho Gobernador Valdivia y la 
gente que consigo traía, muchos naturales y con gran número descua- 
drones vinieron de noche con las armas que la pregunta dice y con 
gran ínipitu sobre los españoles, y dando la dicha guazábara, por ser 
tantíi la Jnultitud dellos, los españoles estuvieron en gran peligro y 
riesgo, hasta que por la valentía de los españoles fué Nuestro Señor 
servido que los dichos naturales se desbaratasen y alzasen el gran cerco 
de gente que tenían sobre el dicho re*il, en todo lo cual así peleando el 
dicho Pedro de Villagrán con su gente como capitán y ordenando á lo 
más necesario, con)o maese de campo que era, vido que hizo lo que 



252 col£C(u6n ve documentos 

suelen y acostumbran hacer los caballeros ¿ hijosdalgo de su profesión, 
que por tal este testigo lo tiene, etc. 

38. — A his treinta é tres preguntas, dijo: (jne lo que la pregivnta diee 
y en ella se cojitiene es y pasa ansí, ponjue este testigo vido ípie, dada 
la dicha guazábara, el dielío Gobernador acordó de hacer un fuerte par<i 
repíU'o de los españoles en el lugar y sitio donde hoy está pol)lada Ja 
ciudad de la Coneei)CÍón, el cual se hizo inuy á costa do Ids españoles, 
dando la orden nescesariu el dicho Pedro de Villagrcin, como inaese de 
campo que era, etc. 

• 34. — A las treinta é cuatro preguntíis, dijt): que lo que la preguntíi 
dice es y pasa ansí, porque esto testigo vido, por hallarse á todo ello 
presente con el dicho Gobernador, cómo estando en el dicho fuerte, un 
día á mediodía, vinieron sobre él gran nniltitud de naturales é indios, 
en muchos escuadronea, y conosció ser tan gran número de naturales 
los que al dicho fuerte vinieron, [que] el «lidio Gobernador mandó á 
este testigo que al di jho Pedro de Villagrán, questaba con alguna gento 
a leíante, se retirase y viniese al dicho fuerte, donde su persona estaba, 
porque en el pensaba pelear con los dichos naturales, y el dicho Pedro 
de Villagrán vino donde el dicho Gobernador estaba, y contradiciendo 
su parescer, porque era mejor acometer los dichos indios antes que 
fuese la noche y en camj)aña y no en el dicho fuerte, tomando su i)a- 
rescer, salió con gente de á caballo adelante y con gente de á pie atrás, 
y acometió á los dichos indios con gran ím|)itu y velocidad, así su per- 
sona como los que con él ib in, de t¿il manera que, aunquestuvo muy 
dudosa la vitoria y en mucho espacio de tiempo, fué Nuestro Señor 
servido, cosa bien milagrosa, que los dichos naturales se desbaratasen, 
quedando muchos españoles heridos; y en todo lo arriba dicho, así pe- 
le.in 1 ) por su ¡)erson'i como ani.nando la gente y ordenando todo lo 
ne>'jes;i:io, como maose de campo y ca[)itán quel diclio Pedro de Villa- 
grán era, este testigo vido que lo hizo muy animosa y valerosamente y 
como buen capitán vasallo de S. M.. porque, mediante su buen conse- 
sejo, valentía y ánimo é industria, entiende este testigo que fué Nues- 
tro Señor servido fuesen desbaratados los dichos indios, etc. 

35. — A las treinta é cinco preguntas, dijo: que lo quo la [)regunti 
dice es y pasa como en ella se contiene, porque este testigo vido que, 
díula la (hch i guasábara, el dicho Pedro de Villagrán, por mandado del 
dicho Gobernador, salió con gente á lo que la pregunta dice, y este tes- 



VALDIVIA T SUS COMPANEROS 253 

tigo salió en su compafSía. donde, por ser tan tempestuoso y trabajoso 
el invierno, el dicho Pedro de Villagrán y los que con él fueron é de 
ordinario iban mudándose de tiempo á tiempo, padosciondo grandes ó 
intolerables trabajos, y es y pasa ansí lo que la pregunta dice. 

36.— A las treinta é seis preguntas, dijo: que lo que la pregunta dico 
y en ella se contiene es y [>asa ansí y es [mblico é notorio, porque esto 
testigo se halló presente y vido que, vuelto el dicho Pedro de Villagrán 
de la dicha pacificación y visita de tierra, el dicho Gobernador Valdi- 
via, visto el aparejo que había para poblar una ciudad y los nuichos 
naturales que había en su comarca, pobló la dicha ciudad de la Con- 
cepción donde estaba el dicho fuerte, y en ella hizo muchos vecinos y 
dio muy principales re[)artimientos, á cuya causa fui y es una de las 
principales ciudades destas provincias, etc. 

37.--A las treinta y siete preguntas, dijo: queste testigo vido cómo 
el dicho Pedro de Villagrán, por mandado del dicho G ^bornarlor, fué 
por socorro é gente á la ciudad de Santiago y della le vido volver esto 
testigo con el socorro que la j^regunta dice, etc. 

38.— A las treinta y ocho preguntas, dijo: queste testigo vido salir á 
los dichos general Pedro de Villagrán é al dicho Jerónim') de Alderete 
al descubrimiento que la pregunta dice, y lo demás en ella contenido 
es público é notorio, etc. 

39.— A las treinta y nueve preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice yeu ella se contiene es y pasa an.^í, por queste testigo saba é vido 
ése halló presente cuando el dicho Gobernador so juntó con los dichos 
capitanes, é todos junto? pasaron y atravesaron por las provincias de 
Amuco ó Tucapcl é otras comarcanas, gente tan indoméstica é mala, 
^ue hasta hoy están de guerra é indom3sticables, y llegaron hasta los 
^•nninos desta dicha ciudad LnpcM'ial, doud'3 y en muchas partes, espe- 
^^''^1 pasando los ríos que en el camino hay, los n^iturales les dieron 
bichas guazábaras y rencuentros, en todo lo queste testigo vido al di- 
CíO Pedro de Villagrán que, como capitán y maesc de campo que era, 
Paleando por su persona é ordenando la demás gente, trabajó é hizo lo 
í'íe era obligado, de tal manera que cree y tiene i)or cierto este testigo 
í'iecon la sagacidad y [prudencia del dichf) Pedro de \'illagráii, que en 
iodo daba é akíanziba é conseguía vitoria é buen íin en todo; y es ansí 
público é notorio, etc. 
40. — A las cuarenta preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice es 




254 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

y pasa ansí como en ella se contiene, porqueste testigo lo vido y se 
halló presente al tiempo quel dicho Gobernador Valdivia llegó al para- 
je á donde esta ciudad Imperial está poblada, donde este testigo vido 
los naturales comarcanos dieron alguna guazábara al dicho Gobernador 
para el fin que la pregunta dice, donde este testigo vido al dicho Pedro 
de Villagrán hacer lo que convenía, como buen capitán y maese de 
campo que era, dando orden cómo los dichos naturales fuesen tratados 
con el menos daílo posible, etc. 

41. — A las cuarenta y una preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella se contiene es y pasa ansí, porqueste testigo sabe é \ádo 
cómo el dicho Gobernador, temiendo la fuerza del invierno, se volvió 
con gente á la ciudad de la Concepción y dejó en el dicho asiento al 
dicho Pedro de Villagrán con hasta ciento y cincuenta hombres, donde 
el dicho Pedro de Villagrán hizo hacer un fuerte, y fecho, haciendo 
machas corredurías y desbarates, hizo todo lo que la pregunta dice, 
etcétera. 

42. — A las cuarenta y dos pregunüís, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella se contiene es y pasa ansí, y j)orqaeste testigo se halló 
presente y vido que del dicho fuerte el dicho Pedro de Villagrán salió 
con gente á visitar y paciguar la tierra, y de aquélla sabe é vido que 
muchas provincias comarcanas dieron la paz, é ansí es público é noto- 
rio, etc. 

43. — A las cuarenta é tres preguntas, dijo: queste testigo sabe é vido 
cómo estando el dicho Pedro de Villagrán en el dicho fuerte y mucha 
gente comarcana de paz dio aviso al dicho Gobernador de lo que se 
había fecho, y sabido por el dicho Gobernador, vino con gente, y de 
aquella vez se pobló esta ciudad Imperial, y en ella el dicho Goberna- 
dor hizo sesenta y cinco vecinos, á los cuales dio muy espléndidos re- 
partimientos, ansí como la pregunta lo dice, é ansi mismo como en las 
provincias que allanó, visitó é pacificó el dicho Pedro de Villagrán es- 
tiin ]>ol)líidjiíi tres ciudades y en ellas muy muchos vecinos, y es ansí 
IiüIjIíco V notorio, etcétera. 

44 _^(Xo tiene contestación.) 

45.— A las cuarenta y cinco preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ^\hi se contiene es y pasa ansí, porqueste testigo sabe é vido 
que, dornas <lel repartimiento quel dicho Pedro de Villagrán tenía en la 
ciudad de *Santiago, el dicho Gobernador Valdivia le encomendó otro en 



^ 



VALDIVIA Y StTS COMPAÑEROS 255 

término desta ciudad, tan principal, que se decía tenerlos indios que la 
pregunta dice, yes público é notorio que cuatro Vecinos juntos no te- 
nían tantos indios de repartimiento como el dicho Pedro de Villagrán 
solo, y ansí es público é notorio. 

46.— A las cuarenta é seis preguntas, dijo: (jueste testigo sabe é vidí) 
cómo estíindo el dicho Gobernador Valdivia jinito al río donde hoy está 
poblada la ciudad de Valdivia llegó el dicho Pedro de Villagrán con 
gente (le á caballo, á donde por ser Uuún la nudtitud de los naturales 
quel dicho Gobernador iba descubriendo, el dicho Pedro de Villagrán 
sirvió mucho á S. M., y ansí es público y notorio, etc. 

47.~A las cuarenta y siete preguntas, dijo: que este testigo sabe ó 
vido cómo llegado el dicho Pedro de Villagrán donde el dicho Gober- 
nador estaba, usando el cargo de maese de campo y en lo demás ace- 
sorio, sirvió en la conquista é pacificación de la dicha ciudad é repú- 
b'ica della, y así es y fué público é notorio, etc. 

48.— A las cuarenta y ocho preguntas, dijo: queste testigo .sabe é 
vido cómo desta ciudad salió el dicho Pedro de Villagrán al dcscubri- 
miantode las provincias de la sal, tras la CVordillera Nevada, y al tiem- 
po que así fué al dicho descubrimiento, el seilor gobernador Francisco 
áe Villagrán era ido al de.scubrimiento del Lugo, y ansí es público o 
notorio, etc. 

49.— A las cuarenta y nuevo preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí, como es público é notorio en todo este reino 6 lo 
que la pregunta dice y en ella se contiene, etc. 
I oO.— A líis cincuenta preguntas, dijo: ques verdad y p isa ansí todo 
ío que la pregunta dice, porque [de] los naturales de todo este reinóse 
conosció dallos estar alterados y desvergonzadf)S, y el cabildo desta di- 
cha ciudad es an.sí que de la dicha nueva dieron aviso al dicho general 
Pedro de Villagr¿in y suplicaron viniese al socorro y sustentación des- 
^ dicha ciudad, y ansí es público é notorio, etc. 

51.— A las cincuenta é una preguntas, dijo: que lo que la pregunta 

feyen ella .se contiene es y pasa ansí, i)v')rqaestG testigo sabe 6 vido 

tómo llegado á esta dichrí ciudad, cómo el dicho Pedro de Villagrán 

del dicho descubrimiento envió á dar aviso de lo sucedido á la ciudidy 

pobladores de la ciudad Rica para que á esta ciudad viniesen, los cua" 

Íes por su aviso vinieron, y lo demás que la pregunta dice es público é 

jiotorio; etc. 



256 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

52. — Alas cincuenta ó dos pregan ta^*, dijo: queste testigo sabe é vi- 
do cómo por el aviso quel dicho Pedro de Villagrán á el dicho señor 
gobernador Francisco de Villngrán dio, vino á esta dicha ciudad, con 
gente, donde supo que la ciudad de la Concepción estaba aflita y con 
nescesidad de socorro, lo cual sabido por el dicho Gobernador, salió á 
ella, }'' el dicho Pedro de Villagrán quedó en la sustentación desta dicha 
ciudad, con hastii ciento y cincuenta hombres, y no todos de guerra, y 
sabe que con su valor y esfuerzo y sagacidad, pudo sustentar, como 
sustentó, esta dicha ciudad, etc. 

53. — A las cincuentíi y tres preguntíis, dijo: queste testigo sabe ó vido 
y es y pasa ansí como en la pregunta se dice, porque so halló presente 
á todo ello y vido cómo, salido ol dicho señor Gobernador al socorro de 
la dicha ciudad de la Concopción, se desvergonzaron los naturales co- 
míircanos, de tal manera, que los españoles poseían el círculo de la di- 
cha ciudad, y, visto por el dicho Pedro de Villagrán, proveyendo y or- 
denando en todo como buen capitán, hizo fortificar esta dicha ciudad 
con fosos y cavas, y ordenó caudillos y gente para que con ella corriesen 
la tierra, é hizo los razonamientos ó pláticas que en la pregunta dice, de 
tal manera, queste testigo sabe y cree y tiene por cierto que, mediante 
el valor y sagacidad del dicho Pedro de Villagrán, esta ciudad se sus- 
tentó, etc. 

54. — A las cincuenta y cuatro preguntas, dijo: que lo que la pregun- 
ta dice es y pasa ansí, porqueste testigo sabe é vido cómo, salido desta 
dicha ciudad á la de la Concopción, el dicho señor gobernador Francis- 
co de Villagrán, no habiendo de mía ciudad á otra poco más de treinta 
leguas, en más tiempo que la pregunta dice no se supo nueva del suce- 
so del dicho señor Gobernador, cosa de gran pena y aflición para esta di- 
cha ciudad, porque notoriamente se vía y entendía por las desvergüen- 
zas de los naturales el suceso que se había conseguido, como se consi- 
guió, y en todo este mediu tiempo este testigo no conosció en el dicho 
Pedro do Villagrán menos cuidado valor y ánimo quel pasado, porque, 
de ordinario, hacía por su persona é por caudillos, correrías é desbara- 
tes; y esto es público é notorio, etc. 

55. — A las cincuenta y cinco preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí como en ella se contiene, porqués público é notorio, 
é sabe é vido que en tiempo ninguno quel dicho Pedro de Villagrán 
sustentó esta dicha ciudad dejó siempre y de ordinario de hacer mu- 



VALDIVIA Y SUS COMPaSeROB 257 

chas correrías, y, con todas, jamás Imbo iniiestras de dar la paz, antes 
continuaban su desvergüenza; y así es y fué público é notorio, etc. 

56. — A las cincuenta y seis pi-eguntas, dijo: queste testigo sabe é vi- 
do, por estar presente, el dicho Pedro de Villagrán exhortando y animan- 
do á los sustentadores desta dicha ciudad, hizo muchos razonamientos 
y pláticas, de tal manera qu este testigo entendió que todos, en gene- 
ral y cada uno en particular, tenía por suya la sustentación desta dicha 
ciudad, etc. 

57. — A las cincuenta y siete preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí, porqués público é notorio todo lo que la pregunta 
dice, porqués verdad que, teniéndose nueva cierta que los dichos na- 
turales estaban juntos en una montaña y sierra, para mejor se fortificar 
con sus mujeres y ganados, y ellos venir sobre esta dicha ciudad, y el 
dicho Pedro de Villagrán salió con gente y/ mandó á este testigo que- 
dar en la sustentíición desta dicha ciudad, y á la vuelta que el dicho Pe- 
dro de Villagrán á esta ciudad hicieron, aunque venían muchos heri- 
dos por la Vitoria que habían conseguido, al dicho Pedro de Villagrán se 
le hizo solene recibimiento, y este testigo tendió la capa en la plaza para 
que sobre ella pasase el dicho Pedro de Villagrán, como capitán que á la 
repúbhca desta dicha ciudad había dado tan gran contento y desa- 
temorizado del temor que habían tenido; y esto es público ó noto- 
rio, etc. 

58. — A las cincuenta ó ocho preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí, porque, visto los sustentadores y vecinos de la di- 
cha ciudad la desvergüenza y atrevimiento que los dichos naturales 
mostrabim é de ordinario acrecentaban y tenían y padecían gran tra- 
bajo, lo cual el dicho general Pedro de Villagrán, procurando arredrar 
de los españoles é apartar los dichos naturales de lo cercano á la dicha 
ciudad, les hizo é hacía corredurías é asaltos, de día ó de noche, por su 
persona y con caudillos que para ello pro vela, A cuya causa los españo- 
les descimsaban é aseguraban algún tanto; y ansí es público é notorio, 
etcétera. 

59. — A las cincuenta y nueve preguntas, dijo: que lo que la pregun- 
ta dice y en ella se aclara y contiene es y pasa ansí, porque, vuelto del 
dicho desbarate el dicho Pedro de Villagrán, este testigo le vido venir 
mal herido en un muslo y á muchos que con él venían, donde fué pú- 
blico é notorio quel dicho Pedro de Villagrán hizo por sus mañas é co- 
poc, XIII 17 



258 COLECCIÓN DE DOCTJMENTOB 

rrediiríns é persona todo lo que la pregunta dice y en ella ansí se de- 
clara, eto. 

60. — A las sesenta preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene, y 
que. ansiniisnio, es público é notorio lo en esta pregunta contenido, etc. 

()1. — Alas sesenta é una |>regnntas, dijo: que.^te testigo vido [que] como 
vino el <l¡oho Podro de Villagrán do los desbarates que las preginitas 
antes dosta dice, en esta ciudad fué recil)ido con increíble gozo y ale- 
gría, por haber sido de tanta iniportíincia lo que había fecho, porque [de] 
no acertarse, era cierto perderse estíi ciudad, y estando en ella curándo- 
le y descansando, tuvo nueva cómo, junto á esta dicha ciudad, en una 
isla é una laguna, junto á la mar, se había juntado gran cantidad do 
naturales, y della querían batir y escalar esta dicha ciudad, lo cual, sa- 
bido por el dicho Podro de Villagrán, con grande presteza apercibien- 
do soldados y las canoas que más pudo juntar, y mandándolas llevar, 
con grande trabajo de esj^afioles, á cuestas, más do media legua, las? 
puso en la parte é lugar donde podían ir por agua, donde la dicha jun- 
ta costaba; y así es público é notorio, etc. 

02. — A las sesenta y dos preguntas, dijo: que lo que la pregunta di- 
ce es y pasa ansí público é notorio, etc. 

63. — A las sesenta y tres preguntáis, dijo: que lo que la pregunta di- 
ce y en ella se contiene es y pasa ansí como en ella se contiene, por ser 
público é notorio es tenido en esta dicha ciudad, etc. 

64. — A las sesenta y cuatro preguntas, dijo: ques verdad y pasa ansí 
lo que la pregunta dice, porqucsto testigo vido que, fecho el dicho des- 
barate do la diclia laguna, el dioho Pedro de Villagrán, estíindo en esU\ 
cinc^al reparándose, tuvo nueva cómo los naturales en muchas partes 
se tornabíin á rehacer on fuertes y puoaranes, y .«abido por el susodi- 
cho, tomando la gente que la pregunta dice, donde este tc^stigo fué, sa- 
lió 1 or los términos de la dicha ciudad, y dosl)aratando algunas juntas 
y dando algunas trasnochadas, se volvió á esta dicha ciudad, haciendo 
lo que I ucn caiitán vasallo de S. M. es obligado, etc. 

C5.— (No tiene contestación.) 

66. — A las sesenta y seis jíregimtas, dijo: que este testigo sabe é vi<lo 
cómo, estando el dioho Podro do Villagrán en la pacificación é conquis- 
tii de los indios naturales, en términos dosta ciudad, el cabildo deJla le 
envió á suplicar [or una (arta que ante este testigo dio el escribano de 
cabildo á un soldado que donde él ostuba iba, que á esta ciudad viniese, 



VALDIVIA Y SUS COMPAÑEROS 259 

porqjio con su persona hacía gran fruto, y fué público ó notorio quel 
dicho Pedro de Villagrán los respondió quél andaba en la sustentación 
desta dicha ciudad, y on ello sirviendo á S. M., como servía, tenía con- 
tento; y así es público é notorio, etc. 

67. — A las sesenta y siete preguntas, dijo: questo testigo y don Pedro 
de Avendaño, por mandado del dicho general Pedro de Villagrán fue- 
ron á la ciudad de Valdivia á se embarcar en un navio, para en él co- 
rrer la costa y saber cómo estíiba el sefior gobernador Francisco de Vi- 
llagrán, y si se sustentaba la dicha ciudad de la Concepción, y viendo 
y reconociendo este testigo questaba la dicha ciudad despoblada é asola- 
da é abrasada, se fueron á la ciudad de Santiago y en ella supieron de 
todo lo sucedido, y como la dicha ciudad de la Concepción habían des- 
poblado voluntariamente, -por temor que los naturales no diesen sobre 
ella; y esto es y pasa ansí, etc. 

68.^A las sesenta y ocho preguntas, dijo: queste testigo, sabido lo 
sucedido al dicho señor Gobernador, vino á esta dicha ciudad, y dando 
toda la nueva dello al dicho Pedro de Villagrán, sabe quel susodicho 
proseguía y prosiguió su conquista con la prudencia ó sagacidad que 
todo buen capitán era obligado, de tal manera que en todo mostró y 
mostraba el celo que al servicio de S. M. tenía. 

69. — A las sesenta y nueve preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí, porquoste testigo vido cómo, prosiguiendo la dicha 
conquista é pacificación el dicho general Pedro de Villagrán. muchos 
naturales sirvieron á esta dicha ciudad, é algunos se fueron huyendo á 
otras provincias comarcanas, y sabe y este testigo entiende que en todo 
lo que ansí el dicho general Pedro de Villagrán hizo, ningún capitán 
se le aventajara, porque ansí es púbHco é notorio, etc. 

70. — '(No tiene contestación.) 

71. — A las setenta é una preguntas, dijo; queste testigo sabe é vido 
cómo, después de haber llegado á esta dicha ciudad el dicho señor Go- 
bernador con la gente que trujo, el dicho Pcdn^ de Villagrán salió des- 
ta dicha ciudad con la gente que la pregunta dice, y anduvo en la con- 
quista é pacificación de lo que la pregunta dice, nuicho tiempo, etc. 

72. — A las setenta y dos preguntas, dijo: queste testigo vido quel di- 
cho general Pedro de Villagrán durante el tiempo que anduvo en la di- 
cha conquista ó.pocificación trujo consigo muclwi cantidad de yanaco- 
nas, indios amigos, que serían los que la pregunta dice, poco más ó 



260 COLECOIÓN DK DOCUMENTOS 

menos, los cuales siempre el dicho Pedro de Villagrán ocupaba en corre- 
rías y dcí^cul»riniiontos de caminos y toma de espías y ntras [cosas] nece- 
sarias para la guerra, de tal manera que siempre hicieron é hacían mu- 
cho provecho, yol dicho Pedro de Villagrán servía asimismo con ellos 
á S. M.. y sabe, y así es notorio, que si los ocupara en minas y en otras 
cosas le dieran mucha suma de pesos de oro de aprovechamiento; 3' a«í 
es y pasa todo lo que la pregunta dice y en ella se contiene, etc. 

73. — A las setenta y tres preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
y en ella se contieno es y pasa ansí, porqueste testigo vido quesUuido 
el dicho general Pedro de Villagrán en la sustentación desta dicha ciu- 
dad llegó á olla una provisión de la Real Audiencia en que mandaba 
que los alcaldes administrasen la justicia, y visto por el dicho Pedro 
d© Villagrán, y obedeciendo y cumpliendo los mandatos de S. M., se 
desistió del dicho cargo y quedó en poder de los alcaldes ordinarios, y 
á la dicha sazón y tiempo estaban los naturales de los términos desta 
dicha ciudad quietos y pacíficos, y así es y pasa, etc. 

74. — A las setenta y cuatro preguntas, dijo: queste testigo en todo el 
tiempo que ha conoscido al dicho general Pedro de Villagrán, así sien- 
do maese de campo como capitán é justicia mayor, siempre le ha tenido 
y conoscido con gran cristiandad y retitud y valor y prudencia, sin ja- 
más liaber visto ni conoscido del cosa en contrario, asimismo tener su 
casa poblada con muchas ai*mas é caballos ó criados y sustontar mu- 
chos caballeros soldados en ella, y ansí es y pasa, que no ha podido de- 
jar de gastar mucha suma de pesos de oro, y así es público í notorio, etc. 

76. — A las setenta y cinco preguntas, dijo: queste testigo vido que 
después de haber llegado á esta dicha ciudad la dicha provisión real, 
con el cumplimiento della, las cosas do la guerra fueron de mal en 
peor y era cosa de behetría, ácuya causa con este testigo comunicó el 
dicho Pedro de Villagrán lo que la pregunta dice, y se fué desta ciudad 
para la de Santiago, y así es público é notorio, etc. 

76 á la 80. — (No tienen contestación). 

81. — A las ochenta y una preguntas, dijo: queste testigo se halló pre- 
sente y vido que por un alcalde y un regidor y escribano público y del 
cabildo desta dicha ciudad fué rogado é importunado el dicho general 
Pedro de Villagrán, para que les diese su espada para que quedase en 
memoria en la casa de cabildo, ])or haber sido instrumento de la sus- 
tentación desta dicha ciudad y república, y el dicho Pedro de Villagrán 



tlLBIVIA Y 8UB OOMPAÜE&OB 261 

los respondió que no la quería dar, porque la liorna la quería de mano 
de su rey, y que bastaba que ellos conoscicseu que inerescía su persona 
aquella honra, y que las demás razones y respuesüís que sobre esto i>a- 
saron, este testigo se remite al libro del cabildo desta diclia ciudad, etc. 

82. — (No tiene contestación). 

83. — A las ochenta y tres preguntas, dijo: que dice lo que dicho tie- 
ne en las preguntas antes desUi, y en las cuales y en cada una dellas, 
dijo que so afirma é ratifica, afirmó é ratificó, y es la verdad para el ju- 
riiinento que fecho tiene, y firmólo de su nombre. — Andrés de Escobar, 
— Grabiel de Viüagrán. — Alonso Nüñez, escribano, etc. 

1. — ^A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho Babilóá de 
Arellauo, ñscid de S. M. en este reino, de dos años á esta parle, é al di- 
cho Pedro de Villagrán, de más de diez y ocho años á esUi parte, é ques 
de edad de más de cuarenta y tres años, é que no le toca ninguna de 
las generales, etc. 

2. — A .la segimda pregunta, dijo que no la sabe. 

3. — A la tercera pregunta, dijo: queste testigo sabe é ha visto cómo 
por el Gobernador deste reino el dicho Pedro de Villagrán ha tenido 
en él dos repartimientos muy principales, el uno en la ciudad de San- 
tiago y el otro en esta ciudad de la Imperial, y chíicaras, solares y es- 
tancias; y esto sabe, etc. 

4. — A la cuarta preguntii, dijo: que dicelo que dicho tiene en las pre- 
guntas antes desta, en las cuales se afirma é retifica y es la verdad para 
fcl juramento que fecho tiene, y firmólo de su nombre. — Andrés de Es- 
cobar, — Grabiel de Villagrán. — Alonso Nhñez^ escribano. 

El dicho Leonardo Cortés, vecino desta dicha ciudad Imperial, testi- 
go presentado por parte del dicho general Pedro de Villagrán, el cual, 
habiendo jurado según forma de derecho, ó siendo preguntado i)or te- 
nor del dicho interrogatorio é preguntas en que fué presentado por 
testigo, dijo é depuso lo siguiente, etc. 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho general Pedro 
de Villsigrán de más de catorce años, poco más ó menos tiempo, en 
estas partes, é al dicho Babilés de Arellano, fiscal de S. M., de dos años 
á t'Sta parte, etc. 

Preguntado por las generales, dijo ques de edad de más de treinta y 
claco años á esta parte, é que no le tocan ninguna de las generales, etc. 

i á la 42. — (No tienen contestíición). 



262 



>0CUMEKT08 



' 43.^— A Ifls cnnrenla y tres preguiitíiB, dijo: qiiesle' testigo se hfiílíó e 
d gnbtrnador don Pedro de Valdivia ni tiempo qne pobló en e^ta pro\i 
cío de C'atitén la ciudad que ul presente está poldada y se dice la Im^j 
rial, donde este testigo vido que lazo y nombró los vecinos qwe la pi 
gunta dice, y por les dur, como les dio y encomendó gran suma 
naturales, fue una de las insignes deste reino, y eu la |>oblación del 
este testigo vido al diehu general Pedro de Villiígrán, conio maese 
eaniijo y capitán que era, Imeer todo lo que era necesario y convenía 
eervicio de S, AI.; y así es publico y notorio. 

44 á hi 50. — (No tienen contestación), 

57. — A las cincuenta y siete preguntas, dijo: que» verdad y pasi 
lo que la pregunta dice, por queste testigo vido y gabo, porque se hal 
pttííente á todo ello, questando el diclto-Pedro do Villagrán en la si 
tentación desta dicha ciudad, supo cómo cinco legóos della los niiiui 
les, por SU8 causas, se habían ninehas personas junta<lo y fecho 
fuerte, en el que, recogiéndose, querían asfolar y batir esta dicha ciudí 
y sabido por el dicho Pedro de Villagrán y tomando consigo gente di 
caliallo, fué sobre el diclio fuerte y pucará, y roconoscido aer muy peli- 
groso é aguardando una mañana que hacía neblina, repartiéndola gen- 
te que consigo llevaba, dio sobre ellos con t^nito ánimo y valentía q 
mediante lo que su persona y los que con el iban hicieron, los dicl 
naturales fueron desbaratados, y dejando el dicho fuerte, fué visto ser 
muy grande y en «M haber muchas cosívs é rancherías, como la pregunta 
dice, y ^ste testigo vido y así es notorio que en lo quel dicho genend 
Pcflro de Villagrán hizo por su persíuia c or<lenó c(ann ^*a{•i^an hizo 
que buen capitán vasallo de S, M. es obligado, etc. 

58,— (No tiene contestación). 

59. — A las cincuenta y nueve preguntas, dijo: que lo que la pregwn* 
ta dice es y puí^a ansí, p^r queste te.*?ligo se halló presente á todo ello y 
vida que los natundes desías dichas |U'<iv¡ncias, (jueriendti desüniir i¡ 
asolar cst4T dicha ciudad, hacían é hicieron muchos puc^iraes y fuerti^s, 
los cuales desbarataba y deshacía el dicho Pedro de Villagmn, y es* 
tauilo en la dicha sustentación, supo cómo tos dichos nattirales. en of 
asiento que se dice I\dtaeaví, términos <lesta dicha ciudad, haVííati he- 
cho y teman un fuerte, lo cual sabido por el dicho Pedro de Villagrán, 
fué sobre él con gente, donde este testigo, conjo dicho tiene, fui 
halló presente y vidu que, llegado sobre el, era do la suerte que lu pru- 




gunta dice, porvjue á la rcdonla (Ul Irihla muchas cavas ó fosos, y 
tomando sagaz cousejo pura lo deshacer y do.sbaratar, repartió su gente, y 
acometiendo él y los que con él iban animosamente, fué Nuestro Señor 
servido questando muy dudosa la vitoria, los dichos naturales se des- 
baratasen, quedando muiíhus españoles heridos, en todo lo cual este 
testigo vido y pasa ansí quel dicho general Pedro de Villagrán, i»cloan- 
do por su persona y ordenando como buen capitán, hizo lo que era 
nescesario y convenía y convino á la sustentación desUi dicha ciudad, 
que en nombre de S. M. estaba poblada. 

60 á la 80. — (No tienen contestación). 

81. — A las ochenta y una preguntas, dijo: que lo que la pregunta di- 
ce y en ella se contiene es y pasa ansí, por quuste testigo sabe ó vido 
cómo el dicho general Pedro de Villagrán, de parte del cabildo desta 
dicha ciudad, fué á él un alcalde ó un regidor y escribano de cabildo á 
le suplicar y le rogar que porque hubiese memoria de cómo siendo el 
dicho general Pedro de Villagrán capitán en esta dicha ciudad, habien- 
do estado en tanta calamidad y trabajo, la había sustentado en nombro 
de S. M., á la cual demanda sabe este testigo quel dicho Pedro do 
Villagrán respondió que no la quería dar é otras cosas que así pa- 
saron, á las cuales, por estar asentadas en el libro del cabildo, se remi- 
te, etc. 

82. — (No tiene contestación). 

83. — A las ochenta y tres preguntas, dijo: que dice lo que dicho tie- 
ne en las preguntas antes desta, y en ellas y en cada una dellas se afir- 
ma é retifica, afirmó é retificó, é es la verdad para el juramento que 
fecho tiene, ó firmólo de su nombre. — Leonardo Cortés. — Alonso Ntiñez, 
escribano. 

1. — A la primera pregunta, dijo que conosce al dicho Baliilés de Are- 
llano, fiscal de S. M., é ansiraismo al dicho general Pedro do Villagrán, 
etcétera. 

Ques de edad de más de treinta y cinco años. 

2. — ^A la segunda pregunta, dijo que no la sabe. 

3. — A la tercera pregunta, dijo: queste testigo sabe que en este reino 
el dicho Pedro de Villagrán tuvo en encomienda, en nombre de S. M., 
dos repartimientos <le indios, [el uno] en la ciudad de Santiago y el otro 
C.1 esta dicha ciudad, é chácaras é solares y estancias; y lo demás no 
sube, etc. 



204 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

4. — 'A la cuarta pregunta, dijo: que dice lo que dicho tiene en las 
preguntas antes desta, y en ello y en cada una cosa y parte della, se 
afirma ó retifica, é afirmó é retificó, y es la verdad para el juramento 
que hizo, é firmólo de su nombre. — Leonardo Cortés. — Alonso Nüñez, 
escribano, etc. 

E después de lo susodicho, en la dicha ciudad Imperial, á dos días 
del mes de Enero de mil é quinientos y sesenta y tres años, antel dicho 
señor Grabiel de Villagrán, teniente de gobernador desta dicha ciudad, 
y en presencia de mí, el dicho Alonso Núñez, escribano público, pá- 
reselo presente el dicho Antonio de Torres en el dicho nombre, é dijo 
que él no tiene más testigos que presentar en esta causa: por tanto pe- 
día é pidió á su merced del dicho señor teniente le mande dar á nu', el 
dicho escribano, la dicha probanza que en nombro del dicho Pedro de 
Villagrán tiene fecha, orijinalmente, cerrada y sellada, en pública forma 
en manera que haga fee, y pidió justicia; testigos: Pedro de Olmos de 
Aguilera é Hernando de Sanmartín, é Leonardo Cortés, vecinos desta 
dicha ciudad. — Alonso ískñez, escribano, etc. 

E luego incontinente, el dicho día, mes é año dicho, visto por el di- 
cho señor tiniente lo pedido por el dicho Antonio de Torres en dicho 
nombre dijo que mandaba é mandó á mí el dicho Alonso Núñez, es- 
cribano, dé á el diclio Antonio de Torres la dicha probanza que ante 
mí se ha fecho, originalmente, sin quedar de ella registro, cerrada y se- 
llada y en pública forma, en manera que haga fee, en la cual interponía 
éhiterpusosu autoridad ó decreto judicial tanto cuanto podía é de derecho 
debía, para que valga é haga fee en juicio é fuera del, é firmólo de su 
nombre, siendo testigos los dichos Pedro de Olmos y Hernando de San 
Martín é Leonardo Cortés. — Grahiel de Villagrán. — Ante mí. — Alonso 
Núfícz, escribano, etc. 

En la dicha ciudad Lni)erial, á dos días del mes de Enero de mil é 
quinientos é sesenta é tres años, estando juntos en su cabildo y ayun- 
tiimiento los muy magníficos señores Consejo, Justicia é Regimiento 
desta dicha ciudad, conviene á saber: Grabiel de Villagrán, capitán é 
teniente de gobernador, é Pedro de Olmos de Aguilera é Hernando de 
S.ui Martín, alcaldes ordinarios, é Leonardo Cortes, Martín de Peñalosa, 
é Juan de Villanueva é Bartolomé Martín, regidores, Francisco Loarte, 
alguacil mayor, y en presencia de mí, Alonso Núñez, escribano de 8. M. 
pAblico é dul cal)¡ldo, paresció presente Antonio de Torres en el nombre 



VALDIVIA T BUB COMPASÍEBOB 265 

ílel dicho general Pedro do Villngrán, é pidió á sus mercedes vean esta 
dicha probanza que ante mí el dicho escribano ha fecho en nombre del 
dicho Pedro de Villagrán, é por sns mercedes vista, laapriieben y com- 
prueben; é vista por los dichos señores dijeron: que ellos conoscen á to- 
dos los testigos que en la dicha probanza tienen dicho y declarado su 
dicho de más tiempo de trece é quince ó veinte años, é los tienen ó son 
habidos por hijosdalgo é personas muy honradas é tales que i)or nin- 
guna cosa dejaran de decir verdad, é ansiinismo conoscen al dicho Pe- 
dro de Villagrán de veinte ¿ños á esta parte, é saben ques caballero 
hijodalgo é por tal habido é tenido ó que meresce, ansí por su persona 
como por lo mucho que á S. M. ha servido en los reinos del Perú y en 
e?tos, S. M. le haga muy crecidas mercedes, é aprobaban é aprobaron 
la dicha i)robanza, é la daban é dieron por cierta ó verdadera como en 
ella se contiene, é lo firmaron de sus nombres. — Grahiel de Villagrán. 
— Pedro de Olmos de Aguilera. — Hernando de San Martín. — Leonardo 
Cirlés. — Martín de Peñalosa. — Juan de Viüanurva. — Bartolomé Martin. 
—Francisco Loarle. — Alonso Nhñez^ escribano del cabildo, etc. 



En la ciudad Rica, provincia de Chile, en ocho días del mes de Eno- 
ri> de mil é quinientos é sesenta y tres años, antel muy magnífico señor 
Joan Fernández Puerto Carrero, alcalde ordinario en ella por S. M., y 
en presencia de mí, Juan de Ayala, escribano público y del cabildo do- 
lía, é los testigos de yuso escriptos, páreselo presente Antonio de To- 
rres, vecino desta dicha ciudad, en nombre del general Pedro de Villa- 
grán, é por virtud del poder que del tiene, que presentó para el dicho 
efeto, presentó el escripto siguiente, é junünnente con él un interroga- 
t )rio de preguntas del tenor siguiente; testigos: Juan de Aro é Pedro 
Sánchez, vecinos desta dicha ciudad, etc. 

Muy magnífico señor: — Antonio de Torres, en nombre del general 
Pedro de Villagrán, digo: quel dicho mi parte tiene nescesidad de hacer 
en esta ciudad una probanza ad perpettmm rei memoriam de lo que áS. 
M. ha servido, etc. 

A V. M, pido y suplico mande recebir juramento en forma de los 
itístigos que yo presentare, los cuales han de ser examinados por las 
j»reguntas deste interrogatorio, é ansimismo repreguntados por las pre- 



266 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

guntas que Babilés de Arellaiio, fiscal deste reino, tiene contra el dicho 
mi parte presentada-, todo jimto, originalmente, se me mande dar, por- 
que así conviene al derecho del dicho mi parte, y en todo justicia y en 
lo nescesario. — Antonio de Torres, etc. 

E presentado el dicho escripto, poder é interrogatorio, en la manera 
que dicha es, el dicho señor alcalde, dijo: que él lo había é hubo por 
presentado, en cuanto ha lugar de derecho, é mandaba e mandó quel di- 
cho Antonio de Torres, en el dicho nombre del dicho general Pedro de 
Villagrán, presentase los testigos de que en este caso se entiende aprove- 
char, que él está presto de los examinar por las preguntas del dicho in- 
terrogatorio por él jiresentíido, é por las generales de la ley é por las de- 
más del interrogatorio del fiscal de S. M., é firmólo de su nombre. — 
Juan Fernández Ptwto Carrero, — Ante mí. — Francisco deAyála^ escri- 
bano, etc. 

El didio Juan do Vega, vecino de la ciudad Rica, testigo presentado 
por el dicho Antonio de Torres, en nombre del dicho general Pedro de 
Villagrán, el cual habiendo jurado eegún forma de derecho, so Cíirgo 
del cual prometió de decir vcidad. é siendo preguntiulo por el tenor del 
interrogatorio é preguntas del en que fué presentado, dijo é depuso lo 
siguiente, etc.' 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho general Pedro 
de Villagrán de más de catorce añfíS á esta parte, poco más ó menos, é 
ansimismo al dicho Rabiles de Arellauo, fiscal de S. M. en este reino, 
de más de dos años, etc. 

Progimtado por las generales, dijo: ques de edad de más de treinta 
o dos años, é que no le toca ninguna de las preguntíis generales para 
(leen- oí contrario de la verdad, etc. 

2 á hi 16. — (No tienen contestación.) 

17. — A las diez y siete preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
es y pasa ansí y es público é notorio, porqueste testigo sabe é vido có- 
mo en las provincias del Perú el Presidente Gasea proveyó por gober- 
nador é cajíitán general en esüís provincias de Chile, en nombre de S. 
M.,á don Pedro de Valdivia, gobernador que fué en ollas, y ansirnisiuo 
quel dicho Gobernador proveyó por su maese de campo general al di- 
cho Pedro de Villagrán, ó le dio comisión para hacer gente y traer al 



Valdivia y sus compaSkkob 267 

socorro dest^is dichas provincias, y á esta causa sabe é vido lo que la 
pregiuita dice, etc. 

18.— A las diez y ocho preguntas, dijo: q ueste testigo sabe é vido 
cómo el dicho general Pedro de Villagrán hizo gente en las dichas pro- 
vincias del Povtí, en mucha cantidad, la cual este testigo vido traer al 
dicho Pedro de Villagrán por tierra, y con ella muchas armas é caba- 
llos é otros portrechos de guerra, é ansimismo este testigo sabe que con 
ol dicho socorro estas dichas provincias se ampliaron, y se sirvió muy 
mucho á S. M. en ello; y ansí es público é notorio, etc. 

19. — A las diez y nueve preguntas, dijo: quesle testigo cree, entiende 
y tiene por cierto quel dicho general Pedro de Villagrán, en hacer la 
dicha gente y comprar armas é caballos é otras cosas nescesarias para 
la dicha jornada, no pudo dejar de gastar muchos pesos de oro; y esto 
es ansí público é notorio, etc. 

20.— A las veinte preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice y en 
ella se contiene es y pasa ansí, porqueste testigo vino la dicha jornada 
con el dicho Pedro de Villagrán, y vido que en ella, á causa de ser el 
tóimino tan largo como la pregunta dice, y en él haber tiui grandes 
despoblados, como es notorio hay, el dicho Pedro de Villagrán y los 
que con él venían, pasaron grandes é intolerables traimjos, ansí de ham- 
bres como de frío, sed y otras malas venturas, porque, de ordinario, 
perescían y morían los caballos que traían, é á esta causa estuvieron 
muchas veces á riesgo de perder las vidas, á todo lo cual este testigo vi- 
do quel dicho Pedro de Villagrán, como buen ca[>itán, sobrevenía con 
cuidado y diligencia, é á esUi causa trabajó é padesció nuiy mucho; ó 
, es ansí público é notorio, etc. 

21.— A las veinte é una preguntas, dijo: que lo (pie la pregunUí dice 
^y pasa ansí como la pregunta lo dice, porqueste testigo se halló pre- 
sente y vino la dicha jornada, y s*ii)e que, llegado el dicho ca[)itán Pe- 
¡ dro de Villagrán é la gente que consigo traía al valle de Copiapó, halla- 
fon que pocos días antes los naturales del habían muerto al capitiin 
Juan Bohón é á los que con él esUiban, y sus cueij)os tendidos en el 
©iinpo. á cuya causa, aunque venían muy fatigados y con nescesidad 
rferujnirarse del trabajo pasado del gran despo])lado, hubo liiogo mu- 
chas correrías, trasnochadas y velas y otros excesivos trabajos, en todo 
lo cual el dicho Pedro do Villagrán hacía lo que buen cai)itán era oi)li 
gado, etc. 



268 COLECCIÓN DE D0CÜHEKT06 

22. — 'A las veinte y dos preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
es y pasa ansí, porquc^ste testigo viiln y se halló presente al tiempo que 
los dichos naturales del dicho vallo de Copii'pó dieron al dicho Pedro 
dó Villagrán é á.hi gente que consigo tr¿iía, muchas guazábaras y ren- 
cuentros y asaltos, y vi do que con la buena orden y sagacidad del di- 
cho general Podro de Villagrán, siempre se consiguió victoria en todo, 
y en ello el dicho Pedro de Villagr¿in trabajó muy mucho y sirvió á S. 
M., etc. 

23. — A las veinte y tres preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
es y pasa ansí com:) en ella se contiene, porqueste testigo vido que los 
dichos naturales del dicho valle de Copiapó, por estar tiUi animosos y 
vitjriosos dj la gente que habían muerto pocos días antes al capiUín 
Maldonado y en el [)resente al capitán Juan Bohón y á sus soldados, aco- 
metían con grande ánimo y estaban muy desvergonzados, y fué bien 
nescesaria la prudencia, cuidado y valor del dicho general Pedro de 
Villagrán para do ordinario dcsbanitarlos, como se deshará üirou, y á 
esta causa es y pasa ansí todo lo que la pregunta dice y en ella se con- 
tiene, etc. 

24-. — A las veinte y cuatro preguntáis, dijo: queste testigo sabe é vido 
orno e.:5tando cercados por los naturales del dicho valle db Copiapó el 
dicho Pedro de Villagrán y los que consigo tenía, un día traUu'Ou entre 
ol cacique y capitán general de los dichos indios y el dicho general Pe- 
dro de Villagrán, que alzasen y retirasen ol cerco que tenían y se fue- 
sen á sus casas, porque les guardaría la paz, é sabe é vido que del dicho 
concierto resaltó alzar el cerco (jue tenían los dichos naturales é irse, 
co no so fueron, é los dichos españoles asegurarse del trabaj») que pa- 
djSvíían é habían padescido antes del dicho concierto, et«. 

2'). —A las veinte é cinco preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene 
en las pi-jgimtas antes deáta, y es público é notorio lo en esta pregunUí 
contenido, etc. 

2d á la 82. — ¡No tienen contestación). 

83.— A las ochenta y tres preg.int.is, dij >: quodicj lo quodich j tiene 
en las progantas antes de.st.i, y en ellas y en cada una dellas se afínna 
y retifua, é afirmó é retiíicó.y es la verdad para el juramento que fecho 
tiene, é firmólo de su nombre. — Juan Fernández Puei\ o Carrero, — Juan 
de Vega. — Ante un'. — Juan de Ayala, escribano público. 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho Babilés de 



VALDIVIA t SUS COBIPANER08 2()9 

Arellano, fiscal de S. M. en este reino, é ansiinismo al dicho general 
Pedro de Villaj^ríín do más de c:ito]\?e año^, 6 ques de edad de más de 
treinta é dos años é no le tooíni ninguna de las generales, etc. 
2.— A la segunda pregunta, dijo: que no la sal)e ni ha oído decir, etc. 
3.~A la tercera pregunta, dijo: que lo que della sabe es queste tes- 
tigo vido al dicho general Pedro de Villagrán tener en la ciudad de 
Santiago y en la de la Imperial dos repartimientos de indios é chácaras 
é solares; y lo demás no sabe. etc. 

4.— A la cuarta preginita, dijo: que dice lo que dicho tiene en las 
preguntas antes desta, en las cuales .y en cada una dellas, dijo que se 
afirma é retifica. é afirmó é retitícó é firmólo de su nombre. — Jumi de 
Vfga.—Juan Feíiiándpz Puerto Carrero. — Ante mí. — Juan de AyaJa, 
CíKribínío público, etc. 

Elílii-ho Jnan de Cereceda, vecino de la ciudad Rica, testigo presen- 
tado por parte del dicho general Pedro de Villagrán. el cual, habiendo 
jurado según forma de derecho c siendo yireguntado por el tenor del 
dicho interrogatorio é preguntas en que fué presentado por testigo, dijo 
y depuso lo siguiente, etc.: 

1.— A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho general Pedro 
de Villagrán de más de diez y siete años, é ansiinismo conosce al dicho 
Babilés de Arellano de dos años á esta parte, etc. 

Preguntido por las generales de la ley, dijo ques de edad de cincuen- 
ta años, poco más ó menos, é que no le tocan ninguna de las genera- 
les, etc. 
2á la 8. — (No tienen contestación.) 

9.— A las nneve preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice es y 
i pasa así como en ella se contiene, porqueste testigo, por mandado del 
i gobernador don Pedro de Valdivia, fué á poblar la ciudad de la Seré- 
\ lw,y estando los naturales de los valles comarcanos, (pie son Copia])ó, 
. d Guaseo y (Coquimbo y Chuapa y Limarí de guerra, y no queriendo 
; 4ir la paz, estando este testigo en la ciudad de Santiago fué [)roveído á 
r laamquista é pacificación de los dichos valles con gc^nte y por maese 
decampo general el dicho Pedro de Villagrán, y salido á la dicha con- 
gnista este testigo anduvo mucho tiempo con el dicho Pedro de Villagrán 
en ella, hasta que los dichos naturales de los dichos valles dieron la paz 
[ éobidiencia que debían, é ansimismo los valles de Chile é Illa[)el, y es 
¡|mblico é notorio, é ansí es verdad, que en lo susodicho, por ser largo el 



270 COLECCIÓN DE D0CTI1IENT08 

tiempo que ansí en la dicha pacificación anduvo, el dicho general Pe- 
dro de Villagrán trah)ajó muy muelio y sirvió muy bien á S. M., porque 
los naturales de los dichos valles es gente belicosa é indomésti- 
ca, etc. 

10. — A las diez preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice es y 
l)asa ansí como en ella se contieno, porqueste testigo salió algunas ve- 
ces á la dicha conquista é pacificación de los dichos valles con el dicho 
gobernador don Pedro do Valdivia y con el capitán Francisco de Agui- 
rre y otros capitanes, y jamás los dichos naturales quisieron dar ni die- 
ron la paz hasta quel dicho general Pedro de Villagrán fué á ellos y 
los pacificó é redució al servicio de S. M. como al presente están, y 
sabe é vido por hallarse presente, quel dicho Pedro de Villagrán, me- 
diante su sagacidad y prudencia, fué parte para que los dichos naturales 
diesen, como dieron, la paz, y es ansí público é notorio, etc. 

11. — A las once preguntas, dijo: que lo que la pregunta 'dice es y 
pasa ansí, porqueste testigo sabe quel dicho Gobernador Valdivia prove- 
yó con gente para hacer lo que la pregunta dice al dicho general Pedro 
de Villagrán, el cual estuvo en la sustentación de los términos de la di- 
cha ciudad de Santiago y en el dicho río de Maule mucho tiempo, y es 
público é notorio lo que la preganta dice y en ella se contiene, etc. 

12. — A las doce preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice y en ella 
se contiene es y pasa ansí y es público y notorio, etc. 

13 y 14. — (No tienen contestación.) 

15. — A las quince preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice y en 
ella so contiene es y pasa ansí, porqueste testigo sabe é vido cómo, te- 
niendo nueva el dicho Gobernador Valdivia que los reinos del Perú os- 
tibau rebelados é alterados contra el servicio de S. M, fuéá ellos el di- 
cho Gobernador á lo que la pregunta dice, y estas dichas provincias, 
por su ausencia y no estar los naturales bien asentados, padoscieron 
trabajo de hambre y otr.u cosas, y durante este medio tiempo este tes- 
tigo vido quel dicho Pedro de Villagrán de ordinario andaba en la pa- 
cificación é allanamie.Uí) de las dichas provincias con gente, en lo cual 
sirvió muy mucho á S. M., etc. 

IC), A las diez y seis preguntas, dijo: quoste testigo vido que dende 

alc'ún tiempo quel dicho gobernador Pedro do Valdivia fuéá las pro- 
vincias del Perú, asimismo salió á ellas el dicho general Pedro de Vi- 
llagrán, y á la sazón que salió vido este testigo cómo las provincias co- 



VALDIVIA y SU8 COMPAÑEROS 271 

marcarías á la ciudad de Santiago estaban de paz, y ansí es público ó 
notorio, etc. 
17.— (No tiene contestación.) 

18— .\ las diez y ocbo preguntas, dijo: qnestc testigo vido volver de 
lo8 reinos del Perú al dicho Pedro de Villagrán con gente y socorro de 
armas, caballos é otras cosas á estas dichas provincias, t'^ llamarse ó in- 
titularse maesc de campo general, como antes lo había sido, y aun el 
socorro qne trujo, esto testigo sabe é vido questas dichas provincias se 
nmplinron en el servicio de 8. M., etc. 

19. — A las diez y nueve preguntas, dijo: que lo que lo que la pregun- 
ta dice y en ella se contiene, este testigo lo tiene ansí por cierto, y es 
amí público é notorio, etc. 
20 á la 28. — (No tienen contestación). 

29.— A las veinte y nueve preguntas, dijo: ques verdad queste testi- 
go ndo que, venido el dicho Pedro de Villagrán de la conquista é paci- 
ficnción de los dichos valles, el dicho Gobernador envió por capitán y 
teniente á la ciudad de la Serena al dicho capitán Francisco de Agui- 
rre,alcual esto testigo vido salir con poca gente, porque era público ó 
notorio que todos los dichos valles de Guaseo, Coquimbo y Limarí é 
los demás hacia la dicha ciudad de Santiago estaban de paz y el dicho 
Pedro de Villagrán los había dejado; 3' es ansí público é notorio, etc. 

30.— A las treinta preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice es y 
pasa ansí como en ella se contiene, por queste testigo sabe que en este 
^ tiempo que en la pregunta antes desta dice, en la ciudad de la Serena y 
¡ ciudad de Santiago se pasaron y pasaban grandes é intolerables trabajos 
' de liambres, nescesidades de otras nuichas cosas, en todo lo cual y de 
ordinario, en la pacificación de las dichas provincias, este testigo vido 
al dicho Pedro de Villagrán trabajar con gente de ordinario é servir á 
; 8. M.; y así es y pasa lo que la pregunta dice y en ella se contie- 
ne, etc. 
31.— A las treinta ó una preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
j y en ella se contiene es y pasa ansí, j)or quoste testigo lo vido y se halló 
i todo presente, porque, venido el dicho Pedro de Villagrán de la paci- 
ficación é conquista de los dichos valles, este testigo vido quel dicho 
gobernador Pedro de Valdivia encargó como á maeso de campo que era 
^ eí dicho Pedro de Villagrán el hacer de la gente y lo demás nescesario 
Ijwra el descubrimiento de las provincias de Penco, Arauco y Tucapel é 



272 COLECCIÓN DE DOCUMENTO» 

otras tierras comarcanas y repartir, y viniendo en ella por capitanes los 
personas que la pregnntii dice, el dicho Gobernador salió al dicho des- 
cubrimiento y población, y teniendo grande trabajo y algunas guazá- 
baras y rencuentros en el campo, llegó hasta el río de Bio-Bío, donde 
este testigo vido qucl dicho Pedro de Villagrán, ordenando como maese 
de campo y como capitán, con la gente que á su cargo traía, trabajó é 
hizo lo que era obligado al servicio de S. M.; y todo lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí, etc. 

32. — A las treinta y dos preguntas, dijo: que todo lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí como en ella se contiene, por queste testigo se halló 
á todo ello presente y vido como, estando el dicho Gobernador en el 
dicho río de Bio-Bío ordenando lo que era nescesario y la pregunta 
dice, vinieron sobre él y la demás gente que consigo tenía gran canti- 
dad de naturales, y siendo de noche, le dieron é acometieron tan ani- 
mosamente, que, durando mucho la pelea, estuvieron los españoles en 
gran riesgo de se perder, hasta que fué Nuestro Señor servido que los 
desbarató, en todo lo cual este testigo vido quel dicho Pedro de Villa- 
grán sirvió muy señaladamente á S. M. é hizo todo lo que la pregunta 
dice y en ella se contiene, etc. 

33. — A las treinta y tres preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
y en ella se contiene es y pasa ansí, por queste testigo se halló presente 
é vido como, dada la dicha guazábara, el dicho Gobernador, hasta me- 
jor ver y entender la dispusieión de la tierra, mandó hacer un fuerte 
donde hoy está poblada la ciudad de la Concepción, lo cual se hizo con 
parescer é industria del dicho Pedro de Villagrán, como maese de cam- 
po que era, y con grande trabajo de los españoles, etc. 

34. — A las treinta y cuatro preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí como en ella se contiene, por queste testigo estuvo á 
todo ello presente y sabe é vido cómo los -dichos naturales, estando el 
dicho Gobernador en el dicho fuerte, vinieron un día sobre él, y siendo 
grande é innumerable la cantidad de indios y repartidos en escuadro- 
nes, queriendo el dicho Gobernador pelear ccm ellos eil el dicho fuerte 
y contradiciéndolo el dicho general Pedro de Villagrán, se salió á pe- 
lear con ellos fuera del dicho fuerte, y acometiéndolos varonilmente, 
fué Nuestro Señor servido questando muy dudosa la vitoria, los dichos 
naturales se desbaratasen, en todo lo cual este testigo vido quel dicho 
Pedro do Villagrán, ordenando y mandando como maese de campo y 



VALDIVIA Y 8TJS COMPANEROS 273 

capitán que era, hizo lo que era obligado al servicio de S. M.; y así es 
público é notorio, etc. 

35.— A las treinta y cinco preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí, por queste testigo vido que. dada la dicha guazá- 
bara, el dicho Gobernador proveyó á lo que la pregunta dice al dicho 
Pedro do Villagrán y este testigo salió con él y anduvo mucho tiempo, 
y todo lo que la pregunta dice y en ella se declara es y pasa ansí, etc. 
36. — A las treinta y seis preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
es y pasa ansí como en ella se contiene, por queste testigo vido cómo, 
venido el dicho Pedro de Villagrán de hacer lo que la preginita antes 
desta dice, el dicho Gobernador Valdivia, visto por la relación quel di- 
cho Pedro do Villagrán le había traído, podía poblar una ciudad, la 
pobló en la parte y lugar [en] quel dicho fuerte estaba y la nombró la ciu- 
dad de la Concepción, y en ella hizo y nombró muchos vecinos y dio 
muchos repartimientos de naturales, y es y fué una de las más princi- 
pales ciudades deste reino, y el dicho Pedro de Villagrán hizo lo que la 
pregunta dice, etc. 

37.— A las treinta y siete preguntáis, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí como en ella se contiene, por queste testigo vido ir 
y volver con gente de la ciudad de Santiago al dicho Pedro de Villa- 
grán para el descubrimiento adelante, etc. 

38.— A las treinta y ocho preguntas, dijo: queste testigo sabe é vido 
todo lo que la pregunta dice, porque vido quel dicho Gobernador pro- 
'^eyó para hacer el descubrimiento de las provincias de adelante al dicho 
general Pedro de Villagrán y al adelantado don Jerónimo de Alderetc 
con cien hombres á la hgera, y de aquella vez se descubrieron las pro- 
vincias de Engol, Canten é otras comarcanas, las cuales estaban muy 
pobladas y con gran número de gente, y es y pasa ansí, y este testigo 
í todo ello presente, etc. 
[ 39. — A las treinta y nueve preginitas, dijo: que todo lo que la pre- 
gunta dice es y pasa ansí como en ella se contiene, porqueste testigo se 
Jialló presente y vido como dado aviso el dicho Pedro do \'illagrán y el 
dicho Jerónimo de Alderete de lo que había adelante descubierto, el di- 
cho Gobernador saHó de la ciudad de la CV>ncc|)ción y vino con los dichos 
capitanes, y de aquella vez pasaron por las provincias de Arauco é Tu- 
capel, y teniendo muchos rencuentros y guazábaras en el camino, por 
ser los naturales tan belicosos, indomésticos é malos, padcscieron mu- 

DOC. ZIII i8 



274 COLECCIÓN DE DOCtJHKNTO» 

oho tralajo, todo lo cunl como maese de campo y capitán qiiel dicho 
Pedro de Villngrán era, ordenando y mandando hizo lo que era obli- 
gado y antes había fecho, y ansí es público é notorio, etc. 

40. — A las cuaienta preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice es y 
pasa ansí, porquesto testigo se halló presente é \ndo cómo llegado el 
dicho Gobernador y los que con él fueron la dicha jornada ni asiento 
y valle de Cautín, donde hoy está poblada la ciudad Im}>erÍHl, los na- 
turales del le dieron muchas guazábaras, en todo lo cual sobrevenía el 
cuidado y solicitud del dicho Pedro de Villagrán, etc. 

41. — A las cuarenta y una preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí como en ella se contiene, porqueste testigo se halló 
presente y vido cómo el dicho Gobernador se volvió con gente á la ciu- 
dad de la Concepción y dejó en el dicho asiento con hasUi ciento é cin- 
cuenta hombres al dicho Pedro de Villagrán y quedando en él, hizo un 
fuerte, y tuvo nuichas guazábaras y rencuentros, y es y pasa lo que la 
pregunta dice, etc. 

42. — A las cuarenta y dos preguntíis, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí, porqueste testigo vido que sirviendo algunos natu- 
rales comarcanos al dicho Pedro de Villagrán, acordó con hasta cin- 
cuenta hombres de saHr á correr la tierra, y con su salida hizo lo que 
la i)regunta dice, [)orqueste testigo se halló á todo ello presente, etc. 

43. — A las cuarenta y tres preguntíis, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí como en ella se contiene, porqueste testigo sabe é 
vido como el dicho Gobernador Valdivia por el aviso que tuvo del di- 
cho Pedro de Villagrán de ser la tierra muy poblada, vino á ella, y 
donde el dicho fuerte estaba pobló la ciudad Imperial, y en ella hizo se- 
tenta y cinco vecinos con repartimientos muy suntuosos, así y como la 
pregunta lo dice, y f i:é una de las principales ciudades deste reino, en 
todo lo cual el dicho Pedro de Villagrán hizo lo que siempre, y ansí es 
público ó notorio, etc. 

44.— (No tiene contestación). 

45. — A las cuarenta y cinco preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice y en ella se contiene es y pasa ansí, jmrqueste testigo vido quel 
dicho gobernador don Pedro de Valdivia, demás del repartimiento 
quel dicho Pedro de Villagrán tenía en la ciudad de Santiago, le enco- 
mendó otro en términos de la dicha ciudad Imperial de la cantidad quo 
la pregunta dice, y es público é notorio que cuatro vecinos juntos no 



VALDIVIA Y StTS COMPANEROS 275 

tenían los indios de repartí iniento que tenía el dicho Pedro de Villa- 
grún solo, y esto es y pasa ansí, etc. 

46.— A las cuarenta y seis preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí, porqueste testigo vido que i)oblada la dicha ciudad 
Imperial por el dicho Gobernador Val(hvia, el dicho Pedro de Vilhigrán 
quedó por capitiín é tiniente en ella, y el diclio Gobernador salió con 
gente á descubrir y poblar las ciudades de adelante, donde hoy está po- 
blada esüi ciudad Rica y Valdivia, y donde algunos días que salió vido 
salir de la dicha ciudad Imperial al dicho Pedro de Villagrán con gente 
de á caballo á lo que la pregunta dice, y así es público é notoi'io, etc. 

47.— (Xo tiene contestación). 

48.— A las cuarenta y ocho preguntíis, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pa.sa ansí, porqueste testigo vido, á lo que la pregunta dice, 
salir al dicho Pedro deVillagrán con gente, de donde le vicio volver con 
la gente que llevó y hacer el descubrimiento que la pregunta dice, etc. 

49.— A las cuarenta ó nueve preguntas, dijo: que lo que la i)regunta 
dicees y pasa ansí, y es público ó notorio que los naturales de las pro- 
vincias de Arauco y Tucapel mataron al gobernador Pedro do Valdivia 
y á los que con él fueron al castigo de un espafiol que habían muerto 
i otras desvergüenzas que comenzaban á hacer y ordenar, y por su 
muerte se desvergonzaron de todo punto, y así es público é notorio, etc. 

50 alas 82. — (No tienen contestación). 

83.— Á las ochenta y tres preguntas, dijo: que dice lo que dicho 
^ene, y en ello y en cada cosa é parte dello, y es la verdad para el jura- 
mento que fecho tiene, y firmólo de su nombre. — Jhoan de Cereceda. — 
Jiwn Hernández Puerto Carrero. — Ante mí. — Juan de Ayala, escribano 
público, etc. 

1— A la primera pregunta, dijo: que cono.sce al dicho Bal)il6s de 
Arellano, fi.scal de S. M. de dos años á esta parte, y ansimismo al dicho 
general Pedro de Villagrán de más de catorce años, 6 ques de edad de 
cincuenta años, é que no le toca ninguna do la.s generales. 

2.— A la segunda pregunta, dijo que no la sabe, etc. 

3.— A la tercera pregunta, dijo: questc testigo sabe quel dicho Pedro 

íe Villagrán tenía en la ciudad de Santiago un rei)iirtimiento de indios 

éoti'o en la ciudad de la Imperial, é chácaras 6 cal)allerías. 6 así es pú- 

tlíco é notorio, é que al presento es vecino en las provincias del l*erú; 

etcétera. 



2Í() COLECCIÓN Dfi DOCtJMBKTOB 

4. — A Ins euntro preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene en las 
preguntas ai. tes desta, en las cuales se afirma é retifica, é afirmó é reti- 
íicó, é firmólo de su nombre. — Juan de Cereceda. — Juan Fernández 
Pueito Carrei'o. — Ante mí. — Juan de Ayala^ escribano público, etc. 

El dicho Juan de Na veda, vecino destji dicha ciudad, testigo presen- 
tado por el dicho Antonio do Torres en nombre del dicho general Pedro 
de Villagrán, el cual después de habar jurado é habiendo declarado por 
las preguntas del dicho interrogatorio en que fué preguntado, dijo é 
declaró lo siguiente: 

1. — A la primera pregunta, diji : que conosce al dicho general Pedro 
de Villagrán de trece años á esta parte, poco más ó menos, y ansimis- 
mo dijo que conosce al dicho Babilés de Arellano, fiscal de S. M. en 
todo este reino de Chile, de un año á estt\ parte, poco más ó menos, etc. 

De las generales que le fueron declaradas, dijo: ques de edad de cua- 
renta y cuatro años, poco más ó menos, é que no le toca ninguna de 
las generales, etc. 

2 á la 16. — (No tienen contestación). 

17. — A las diez y siete preguntas, dijo: que sabe é vido questando 
este testigo en el reino del Pera, después do haber dado la batalla de 
Xaquixaguuii, vido quel Presidente Licenciado Gasc.i proveyó ó nom-^ 
bró por gobernador dostas provincias á don Pedro de Valdivia, que se^^ 
en gloria, y esto testigo desJe á poOv-) se partió del dicho reino del PerxS 
para estas provincias en compañía del capitán Esteban de Sosa, y Mel- 
gados que fueron á la ciudad de Santiago, desde á poco fueron y vol- 
vieron [á] hacer la guerra á los naturales comarcamos á la ciudad de la S€> 
rena, los cuales liabían ivuierto á todos los españoles que en ella habiü, 
así vecinos como soldados, á la sazón de lo cual vido este testigo que 
llegó por tierra el dicho general Pedro de Villagrán con gente dea pié 
y de caballo, y venía por maese de campo general de toda esta gober- 
nación nombrado por el dicho Gobernador Valdivia; y esto sabe desto i 
pregunta, etc. 

18. — A las diez y ocho preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene 
en la pregunta antes desta, é que sabe que en la jomada que dicho 
tiene liizo gran servicio á S. M. á causa de que metió en esta goberna- 
ción nuicha co[)ia de soldados, caballos y armas y otros pertrechos de 
guerra, que fueron parte de ampliar é socorrer todo este reino, como 
en efeto se socorrió, como claro paresció de ahí adelante, etc. 



VALblTIA Y tUB ÜOUPAÍ^EIíOI 



277 



19. — A ka diez y nueve pregunüis. dijo: que lo que della saUe es que 
altieiTi[io que entfo el dicho genernl Pedro de Villagrán en enUx tiorní, 
como dicho tiene, v¡do este testigo q'ie entró muy a'Jürez:id) é ilustro- 
80 4e caballos, armas é criados é aderezos de sn persona y muy en or- 
den; y flsto sabe de esta [pregunta, etc, 

20.^A las veinte preguntas, dijo: qii9 no sal>e más de queste testigo 
híi pasado el dicho camino, é veniendo |>or él tlesdo el reino del Perú, 
en el cual entiende el dicho general Peih*o de Villagráu no puilo dejar 
de pasar los trabajos é riesgos e peligros que la pregunta dia\ por- 
queste testigo los pasó al tiempo que vino á estas provincias, los cuales 
Sube son intolerahles y de uuiclio riesgo é peligro; é por esto lo sabe, etc. 
Ü.—X las veinte é uua preguntiis, dijo: que no sabe más de habollo 
oído decir por jiúblico é notorio á los que con el dielio general Pedro de 
Villagráu venían, porque á la sazón este testigo, como dicho tiene, es- 
taba y 8e halláis la eiuiiad de la Serena y su socarro, etc, 

22.— A las veinte y dos preguntas, dijo: que no sabe uiás de babello 
oído decir como en la preguntti se cíjutieiie y en ella se específica, etc* 
23, 24 y 25. — A las veiutt^ y tres preguntas y cuatro y cinco, dijo: 
^Uí! no sabe más de babello oído decir por |allitico é notorio li todas las 
[^Tftimnñ que con el dicho General venían, y por ser tjuí notorio, se cree 
y tiene por verdad é asi se trat:dja entre loi espafudes de aquel tiem- 
po, etc. 

26.*-A las veinte y seis preguntas, dijo: queste testigo, como dicho 
tieüe, se halló presente al tiempo quel dicho general Pedro de ViJIagrán 
"^g^^al sillo é lugar donde estídm poblada la ciudad de la Serena, é vi- 
•l^'iuepasó en ella lo (pie la pregunta dice, é que dio el tlieho aviso el 
«icho general Pedro de Villagrán al dicho Gobernador, cómo y de la 
'nauenique la pregunta lo relata, á la cual se remite, etc. 
2T— A las veinte y siete pregunUis, dijo: que sulie é vido este testi- 
qae todo el tiempo que anduvo en compaüía de el dichu general Pe- 
de Villagrán, en la dicha guerra é conquista de los valles, siempre 
'pasó gran trabajo y excesivo de guerra, hambre, Ciío y cansancio, por 
corno em, invierno» y dándonoslos naturales guazabaras y rencueu- 
tms de noche y de día, en todo lo cual el diclio general Pedro de Villagmn 
iíempre era el príjnero en todo, como muy valeroso capitán, resistien- 
il<) á los enemigos y su furor^ é que ansimismo vido que cou su astu- 
é saber, prendió los caciques que la pregunta dice, los cuales traían 



278 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

alborotada toda la tierrra é inquietada é de guerra, los cuales trajo con- 
sigo á la ciudad de Santiago; y esto sabe desta pregunta, etc. 

28. — A las veinte y ocho preguntas, dijo: que la sabe como en ella 
se contiene, porque lo vido ser y pasar ansí como la pregunta dice y lo 
especifica, á la cual se remite, etc. 

29. — A las veinte y nueve preguntas, dijo: que lo que della sabe es 
que, después de llegado el dicho general Pedro de Villagrán á la ciudad 
de Santiago, donde dio cuenta al Gobernador Valdivia de lo que había 
ordenado y mandado, vido que salió el dicho capitán Francisco de 
Aguirrre con algunos soldados, el cual se decía iba por tiniente de la 
dicha ciudad de la Serena, la cual, juntamente con la mayor parte de 
los valles, había dejado el dicho general Pedro de Villagrán de paz, y 
asentado los naturales de aquella comarca, donde sino era parte del 
valle de Copiapó, questaba de guerra^ todo lo demás estabay había que- 
dado de paz, como la pregunta dice, etc. 

30. — A las treinta preguntas, dijo: que la sabe como en ella se con- 
tiene, porque lo vido ser y pasar ansí como la pregunta [lo] dice, y se 
halló presente á todo ello, y por esto lo sabe, etc. 

31. — A las treinta é una preguntas, dijo: que lo que della sabe es 
queste testigo vido que. al tiempo que de la ciudad de Santiago, el Go- 
bernador Valdivia saHó para la conquista desta tierra é descubrimiento, 
el dicho Pedro de Villagrán vino por maese de campo general de toda 
la gente que con el dicho Gobernador venía, que eran cuatro ó cinco 
compañías de pie é de caballo, las cuales venían encargadas á las 
personas é capitanes que la pregunta dice, ó que para la dicha jomada 
vido quel dicho general vino muy en orden, gastando para ello gran 
cantidad de pesos de oro, y así, prosiguiendo la dicha jornada y descu- 
brimiento, vido este testigo se pasaron grandes y excesivos trabajos é 
riesgos de hambres, guerras y peligros en ríos 6 pasos peligrosos, á to- 
do lo cual el dicho general Pedro de Villagrán acudía con su pruden- 
cia, saber é sagacidad é buena orden que en todo daba, acudiendo á los 
rencuentros y guazábaras que los natiu-ales daban, siendo sieni[)re <le 
los primeros, de donde y á esta causa se conseguían Vitorias é buenos 
sucesos, en todo lo cual sirvió muclio á S. M., como la pregunta lo dice 
y este testigo lo tiene aclarado, etc. 

32. — A las treinta y dos preguntívs, dijo: que lo sabe como en ella se 
contiene, porque lo vido por vista de ojos y se halló presente á lo que 



VALDIVIA Y BUS COJirAi^EHUíi 



279 



k pregunta dice, á la cuíil este testigo se remite y en ella so retifiea, íío- 
nio si lii hubiese dicho é ilecliinulo, etc. 

33. — A las treinta y tres pregunUis, dijo: que la sabe como en oTla so 
contiene, porque viílo que, después de ) nasudo lo eu la pregunta antes 
destii contenido, el dielio Golternador ValdiTÍa, con el pareseer <lel dielio 
general Pedro de Viilagrán, hizo im fuerte en el sitio é lugar donde 
figoraes la ciudad déla Concepción, clcuíd sehi/,o eon gran trabajo de 
l<>s espaüoles y con el calor y maña qncl diciio general Pedro de \llla- 
gráudjó, trabajandü con su persona muy mnclio é tirdenar y mandar 
lo que la pregutitíi dice, á lo cual este testigo se halló presente y fué 
unt> de los que hicieron el dicho fuerte, 

U.^A las treiuta y cuatro preguntas, dijo: que la salie enmo en ella 
se* contiene, porque lo vido ser y jnisar ansí como la jiregunta Itv dice, 
porque en el dicho tiempo que k gnni multitnd ile los indios y esc na* 
dfOües vinieron sobre el dicho fuerte antes dicliu, á matar los espano- 
les, vido e-Ste testigo que si no fuera por el ánimo grande y sagacidad 
del Jiülio general Pedro de Villagrán que tuvo, sustent4mdo con todos 
que saliesen fuera á pelear ctai los dichos indios, se tiene por cierto pa- 
saran muchos peligros en las vidas, y ansí, por su i>aresccr y mandado^ 
üitlierua á pelear fuera del dicho fuerte con los dichos imlios, donde so 
trabóla bat4Ula con ellos, la vitoria de la cual estuvo en ventura gran 
e8|iaei<), hasta que fué Nuestro SefVor servidlo fuesen desbaratados y 
rompiflos, en lo cual vido este testigo el diclio general I\^dro de Villa- 
gran trabajó y sirvió mucho á tí, M., haciendo en todo lo que debia á 
cíiUllero hijodalgo y persona de quien pendía el remedio do la soliei- 
Mm semejanto.H casos, quéste que fue uno de los señídaíjos que en 
wta gobernación t^ reino han habido, etc, 

3c).~A las treinta y cinco preguntas, *Iijt*: (pie la saije como eu ella 
^'<^íiitieno, porque lo vido ser é pasar ansí como la pregunta lo dice y 
fíuliase ospeciHca, porque lo vido por vista de ojos y se halló presen- 
te á loflo ello. etc. 

3ti.— A las treiutíi y seis preguntas, dijo: que [lo que] dolía s;d)e es 

que fiespués al cabo de los ocho meses declarad' js en la pregunta antes 

fetii, vido est€ testigo que vino al dicho fuerte el ilicho general IVdro 

de Villagrán trayendo relación y copia de grati ujuiliilid de indios al d¡- 

WioGabenu\<lt>r Valdivia, el cual pobló por la dichi rclaei<>n é [ui^ 

tír ilel dicho Pedro de Villagrán la ciudad de la í V>rí<'(*pc¡ón, que 



280 COLECCIÓN DE DOCUMEKTOB 

agora está poblada, on la cual hizo los vecinos que la pregunta 
dice, etc. 

37. — A las treinta y siete preguntas, dijo: que la sabe como en ella so 
contieno, porque lo vido sor ó pasar como en ella se especifica é declara, 
á la cual se remite y en ella se retifica como si lo hubiese aclarado, etc. 

38. — A las treinta é ocho preguntas, dijo: que sabe é vido que des- 
pués de vuelto el dicho general Pedro de Villagrán de la ciudad de San- 
tiago con el socorro que había traído, el dicho Gobernador le envió á él 
y al Adelantado Alderete con hombres al descubrimiento de las provin- 
cias de adelante, tierra y términos donde agora son las ciudades de 
Engol y ciudad Imperial, en la cual dicha jornada y descubrimiento 
vino este testigo en compañía del dicho ganeral Pedro de Villagrán y 
por mandado del dicho Gobernador Valdivia, y por esto lo sabe, etc. 

39. — A las treinta é nueve preguntas, dijo: que la sabe como en ella 
se contiene, porque lo vido ser y pasar ansí como la pregunta lo dice y 
en ella se especifica, y lo vido por vista de ojos, y que en ello el dicho 
general Pedro de Villagrán sirvió mucho á S. M.. etc. 

40. — A las cuarenta preguntas, dijo: que lo que della sabe es que, vi- 
niendo el dicho Gobernador Valdivia con toda la gente, en el paraje donde 
agora es la ciudad de la Imperial, con propósito de la poblar, los naturales 
comarcanos á aquella provincia, con ánimo de que los españoles se volvie- 
sen, salían á les dar guasábaras y rencuentros, á lo quel dicho general 
Pedro de Villagrán, como persona que tan á su cargo estaba el acudir 
á todo, como maese de campo general que era, señalaba é trabajaba do 
suerte que se conseguía victorias de contino en todas las guazábaras 
que se daban, porque ni de noche ni de día reposaban sino acudiendo 
á lo qne se debía hacer, poniendo orden en todo lo nescesario, etc. 

41. — A las cuarenta y una preguntas, dijo: que la sabe como en ella 
se contiene, porque vido que después de fecho el dicho fuerte, el dicho 
Pedro de Villagrán con hasta cincuenta soldados, salió á visitar la 
tierra, dejando la demás gente en el dicho fuerte, de la cual jornada 
agentó los naturales y los trajo de paz, trabajando en todo con toda so- 
licitud y cuidado, como siempre lo tenía en servir á S. M., é questo 
sabe desta pregmita, etc. 

42. — (No tiene contestación.) 

43. — A las cuarenta y tres preguntas, dijo: que la sabe como en ella 
se contiene, porqueste testigo vido quel dicho Goobernador y el dicho 



VALDIVIA Y BUS COMPaSeROB 281 

Pedro de Villagrán poblaron la ciudad Imperial, la cual fué una de las 
populosas desta gobernación; y esto sabe desta pregunta, etc. 

44. — A las cuarenta y cuatro preguntas, dijo: que no la sabe, por- 
queste testigo no entendía lo quel dicho Gobernador trataba con sus ca- 
pitanes en secreto, por ser, como era, un particular soldado, etc. 

45.— A las cuarenta y cinco preguntas, dijo: que lo que della sabe es 
questo testigo vido que al tiempo quel gobernador Pedro de Valdivia 
repartióla ciudad Imperial, vido este testigo que dio al dicho Pedro de 
Villagrán, demás de los indios que tcníti encomendados en la ciudad de 
Santiago, otro repartimiento de muy gran cantidad de indios, el cual 
se decía por público era más que lo de cuatro vecinos de la ciudad 
hnperiiil, el cual se lo dio en pago de lo mucho y bien que á S. M. ha- 
bía sen'ido en este reino, y aun era muy poco, sogund es que merescía, 
etcétera. 

46.— A las cuarenta y seis preguntas, dijo: que la sabe como en ella 
se contiene, porque vido quel Gobernador Valdivia dejó por su capi- 
tán é teniente al dicho Pedro de Villagrán en la ciudad Imperial y él 
pasó adelante, y vido este testigo en todo pasó lo que la pregunta dice 
como lo relata. 

47— A las cuarenta y siete pregunta.s, dijo: que sabe c vido que des- 
IHiésde poblada la ciu<lad de Valdivia por el dicho Gobernador, salió 
de la Imperial el dicho Pedro de Villagrán en su busca, en la cual ciu- 
w le halló, y en el sustento y guerra y demás cosas que se ofrescieron 
acudió el dicho Pedro de Villagrán, usando é mandando en ellas y en 
wdo como maese de campo general, que siempre lo fué/ mediante lo 
^'üiil la dicha ciudad y su república y naturales estuvo en toda paz y 
sosiego^ etc. 

^•— A las cuarentíi y ocho preguntas, dijo: ques muy público é no- 
torio y así es verdad que por la ausencia del dicho Pedro de Villagrán 
y delserlor Francisco de Villagrán, gobernador deste reino, el dicho 
Gobernador Valdivia, por no tener á quien encargar el castigo é allana- 
íüíento de cierto alboroto y desvergüenza que haÍ5ía en los naturales, 
salió de la ciudad de la Concepción caminando para un fuerte é ca?a 
que tenía e)i la provincia de Tucapel, donde salieron á él gran fuerza 
de indios y le mataron á él y á los que con él iban, que no escapó un 
soJo Jionibre, etc. 
41). — (No tiene contestación). 



282 COLECCIÓN D£ DOCUMENTOS 

60. — A las cincuenta preguntas, dijo: que la sabe como en ella se 
contiene, porque lo vido ser é pasar ansí como en ella se especifica y 
declara, ó questo sabe porque lo vido por vista de ojos, etc. 

61 á la 82. — (No tienen contestíición). 

83. — A las ochentíi y tres preguntas, dijo: que todo lo ques dicho y 
aclarado tiene y es á este testigo público é notorio y la verdad, so cargo 
del juramento que tiene fecho, é firmólo do su nombre. — Juan de Xá- 
veda. — Juan Fernández Puerto Carrero. — Ante nn'. — Juan de Jyala, es- 
cribano público, etc. 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce á los dichos Babilés de 
Arellano, fiscal de S. M. en este reino, de un año á esta parto, poco 
más ó menos, é que conosce al dicho general Pedro do Villagrán de 
trece años á estii parte, poco más ó menos, é ques de edad de cuarenta 
y cuatro años, poco más ó menos, etc. 

2. — A la segunda pregunta, dijo: que nunca este testigo del tiempo 
de los trece años que conosce al dicho general Pedro de Villagrán nun- 
ca ha visto, oído ni entendido que por alguna vía, modo ni manera se 
haya hallado en ninguna parte de las queste testigo le ha conoscido con- 
tra el servicio de S. M., sino siempre buen servidor y vasallo suyo cu 
todo lo que se ha ofrescido en su servicio y do su corona real, etc. 

3. — A la tercera pregunta, dijo: que lo que della sabe es queste testi- 
go ha visto que en este reino el Gobernador Valdivia, que haya gloria, 
le dio y encomendó indios de repartimiento al dicho Pedro deVillagrán 
en la ciudad <lc Santiago, donde tuvo su casa, chácara, huertas y sola- 
res, y después en la ciudad Imperial le dio el dicho Gobernador Valdi- 
via otro repartimiento de indios de gran calidad, tanto que él solo tenía 
tanto como cuatro vecinos de los principales de la Imperial, porque todo 
lo que se le dio fué muy poco é casi nada por merescer, como en esta 
tierra ha mercscido y mcresce, mayores mercedes y de mayor y más 
cantidad y calidad, por ser, como es, persona que lo meresce en mayor 
grado, por haber servido tanto y tan bien á S. M. en todu este reino, en 
el cual siempre este testigo le vido socorrer y dar á soldados caballos, 
armas ó aderezos de sus personas, con que siempre los sustentiiba y 
atraía á que de mojor voluntad le siguiesen ó sirviesen á 8. M. en la 
conquistii destc reino; c questo sabe desta pregunta y no otra cosa, etc. 

4. — A hiS cuatro preguntas, dijo: que todo lo que dicho é aclarado 
tiene es á este testigo público é notorio y la verdad, so cargo del jura- 



VALDIVIA r suB compaSehos 283 

mentó que tiene fecho, é firmólo de su noinbro. — Juan de Náveda. — 
Juan Fernániejs Puerto Carrero.— A\úq wú.—Juan de AijaJa, escribano 
público, etc. 

El diclio Hernando de Belnionte, vecino desta dicha ciudad, testigo 
presentido por el dicho Antonio de Torres en el dicho nombre del dicho 
general Pedro de Villagrán, el cual dos))ucs de haber jurado c habiendo 
de declarar por las {)reguntas del dicho interrogatorio, dijo é declaró lo 
siguiente, etc. 

1.— A la primera pregunta, dijo: que conosce á los contenidos en ella, 
al dicho genenil Pedro de Villagrán de catorce años á esta i)arte, poco 
más ó menos, y al fiscal de S. M. en este reino, ques Babilcs de Arclla- 
no, de un año á esta parte, poco más ó menos; é (juesto sabe dusta pre- 
gunta, et<;. 

De las generales que lo fueron declaradas, dijo ser de edad de treinta 
y seis años, poco más ó menos, é que no es pariente ni enemigo de nin- 
guna de las partes ni le tocan ninguna de las preguntas, etc. 

2 ala 17. — (No tienen contestación). 

18.— A las diez y ocho preguntas, dijo: que lo que della sabe es questan- 
doeste testigo en la conquista de los naturales do la ciad id de la Serena, 
habrá catorce años, poco más ó menos, vido que vino á estas provincias 
el general Pedro de Villagrán, que venía de las provincias del Perú con 
gente, soldados, caballos y armas y pertrec;hos de guerra (jue consigo 
traia,el cual se decía p')r maese de campo del (jobernador Valdivia, que 
Kvu gloria, y ansí con esta vez entró en este reino, como dicho tiene, 
y l>or tal maese de campo general lo recibieron en él; y questo sabe 
desta pregunta, etc. 

W.— A las diez y nueve pregunüís, dijo: que dice lo que dieho tiene 
en las preguntáis antes desta, porque vio quel dicho general Pedro de 

villagrán, al parescer deste testigo, no pudo dejar de venir y entrar en 
estereino empeñado y adeudado é gastado, á causa de, como dicho tiene, 
cuando entró en él vino muy bien aderezado de caballos, armas é cria- 
dos y aderezos de su persona é casa, la cual traía con hartos eaballeros 
hijosdalgo é persona que representiiba la mesma del Gobernador Val- 
divia; y por esto lo sabe, ete. 

20.-— A las veinte preguntas, dijo: (pie lo que della sabe es queste 
testigo ha pa.sado é venido del reino del Perú á éste i)or tierra, en la 
distancia del cual se pasan tial)ajos excesivos de hambre, frío é 



284 



COLECtJlÓN DK DOCUMENTOS 



cansancio, pasnnrlo, ooino se pasí\l)a, deí^poblidos ríe mis de cien loj 
sin ííomid^i ni agua y con graiules fríos y t':^rroinotos de viento é niev^é? 
ül cual sabe e.^tü testigíj pasó el dicho Pedro de Villaíjrán con harl 
riesgo de su persona y de los que con é\ venían, y así los vido este 
tigo llegar al diulio [mebla ó ciudad de la Sc^rcna, rlonde este testigo 
tuba, etc. 

21 ♦^A lns veinte é una preguntas, dijo: que no la sabe, mas de qi 
cuando el diebo Pedro de Villugrán Ilegf^ al diebo valle de Copinpó 
nicndo del Peni, este testigo estaba en el valle del Guíisco, que todo es- 
taba de guerra, y .sóli» eí?taba el dicho valle de Copiajió donde llegó 
dicho Pedro de Villagnhi, é pasó lo que la pregiuita dice, y ansí 
público e notorio entre los que con él vein'an, 

22. — A las veinte y dos preguntas^ dijo: que no sabe, mas de habel 
oído deeh' por público é ]\oturin entre todos los soldados é personas qi 
se hallaron presentes a lo que la pregunta dice con el dicho Pedro 
A'illagráii é por esto se tiene por verdad, y ansí se trata é ha tratado 
esta gobernación, etc, 

23. — A las veinte y tres preguntas, dijo: que la sabe como en ella se 
contiene, porqncste testigo lo oyó decir por público é notorio á los sol- 
dndos que .se hallaron con el dichí) Pedro de Villagrán en el dicho valle 
de Coinapó, dímde FiiLe habían muerto los naturales al capitán Juan 
Bollón y á otros nuuhos españoles que con él estaban, en todo lo cual 
sirvió muclio el lüirlin Pi-dio dt'^^i^agrán é congi^an calor en el susteii 
é [mcificHción tie todas aquellns pn^vineias, haciendo en todo ello coi 
buen servidor é vasallo tle S. XL, etc. 

24. — A las veinte y cuatro pregimtas, dijo: (pie lo oyó decir por 
blico é notorio, y este testigo lo tiene por verdad, por ser tan públic( 
p{jr esto lo sabe, etc. 

25.^ A las veinte y cinco preguntas, tlijo: que lo que dclla sal c 
qucste testigo vido que los naturales de las ¡provincias do los valles co- 
marcanos á la ciudad de la Serena mntíiicni los es|mñoIea que en ella 
estaban y á todos los empalaron, y quemaron la ciudad, y se alzaron é 
rebelaron, y [en] aquella sazóti el dicho Pedro tle Villagiiin llegó al valle 
«leí Guaseo, donde con su astucia y maña, oyó decir este testigo, había 
traídt» de paz y á la snbjoción de H. M. parte de los caciques de nqu< 
dicho valle, v <juesto sal je desta pregunta, etc. 

26. — A las veinte y seis preguntas» dijo: que lu que della sab;3 es q1 



VALDIVIA Y SUS COMPANEROS 285 

llegado el flicho Pedro de Villagrán á la dicha ciudad de la Serena, en- 
rió gente en el bergantín por la mar á dar aviso al Gobernador Valdi- 
via del estado en que aquella tierra estxiba, y de su llegada á ella y de 
los tnibnjo.s y neseesidades que habían pasado y se pasaban de contí- 
mio, de hambre é guerra y neseesidades de ropa y herraje jjara los ca- 
ballos y demás gente para conquistar acjuella tierra, etc. 

27.— A las veinte y siete preguntas, dijo: que la sabe como en ella se 
contiene, porque lo vido ser y pasar ansí como la pregunta lo dice, y 
se halló presente á todo ello en el prendimiento de los caciques Michi- 
malongo, Changaimange en la pregunta contenidos, los cuales fueron 
parte para traer toda la tierra de paz, como se trujo, donde y en todo 
liizo el dicho general Pedro de Villagrán uno de los señalados servicios 
que á S. M. ha fecho en este reino, y questo lo sabe porque se halló 
presente en todo, como dicho tiene, etc. 

28.— A las veinte y ocho preguntas^ dijo: que la sabe como en ella 
se contiene, porqueste testigo vido que después de apaciguadas las pro- 
vincias de los dichos valles de Copiapó, Guaseo, Coquimbo, Limarí y 
todos los demás comarcanos en todas aquellas comarcas y dejando re- 
caudo en todos ellos, trayendo consigo los caciques que había prendido 
é traído de paz, se vino á la ciudad de Santiago á dar cuenta de todo al 
Gobernador Valdivia, en todo lo cual paresció haber fecho muy gran 
servicio á S. M.; é questo sabe desta i)regunta, etc. 

29.— A las veinte y nueve preguntas, dijo: que lo que della sabe es 
que después de haber llegado el dicho Pedro de Villagrán y dada cuen- 
ca su Gobernador, luego se despachó á la ciudad de la Serena al capi- 
*¿u Francisco de Aguirre, el cual fué proveído por tiniente é capitán de 
«que! pueblo, el cual salió con hasta seis hombres, porque en la dicha 
ciudad y valles estaba recaudo de gente; é questo sabe desta pregunta, 
etcétera. 

30.— A las treinta preguntas, dijo: que la sabe como en ella se con- 
tiene, porque lo vido ser y pasar ansí como la pregunta lo dice, y se 
liaJlóeste testigo presente á todo ello y ayudó á llevar los trabajos de 
guerra, hambres y neseesidades siempre en compañía del dicho Pedro 
de Villagrán, el cual siempre este testigo le vido hacer y señalarse en 
Cü^as arduas y dificultosas de vitoria, con las cuales sicnii)re salió á luz 
y con buen suceso, excepto en la ciudad de Santiago, questo testigo no 
Jo sabe, mas de habello oído decir. 



28(5 COLECCIÓN DE D0CITME1ÍT08 

31. — A las treinta y una preguntas, dijo: que la sabe como en ella se 
contiene, porque vido que al tiempo quel Gobernador Valdivia se dis- 
puso al descubrimiento é conquista de acá arriba vido que le encargó al 
dicho Pedro do Villagrán el cargo de maese de campo general, con el 
cual sirvió é trabajó en todo lo que la pregunta dice, sirviendo en ello 
á S. M. 6 haciéndole sefialados servicios, gastando, como gastó, que se 
pertrechaban cantidad de pesos de oro para su sustento y de soldados, á 
quien socorrió hartáis veces; é questo sabe desta pregunta y todo lo de- 
más en ella contenido, etc. 

32. — A las treinta y dos preguntas, dijo: que la sabe como en ella se 
contiene, porqueste testigo se halló presento á todo ello é vido lo que la 
pregunta dice como en ella se relata, así en la guazábara que los natu- 
rales dieron, como en el ver ordenar y mandar al dicho Pedro de Vi- 
llagrán con el calor y valentía, astucia y mafia que cualquier buen ca- 
pitán debía é requería tener en tiempo tan nescesario, en lo cual siem- 
pre se señaló sirviendo en todo á S. M. como la pregunta lo dice. 

33." — A las treinta y tres preguntas, dijo: que la sabe como en ella se 
contiene, porque vido quel dicho Gobernador Valdivia con parescer del 
dicho Pedro de Villagrán, que siempre en todo lo que se ofrecía le to- 
maba y se aconsejaba con él, é hizo un fuerte como la pregunta dice, 
donde agora es la ciudad de la Concepción, en la cual se retrujeron é 
aseguraron de los naturales y de sus fuerzas, en todo lo cual sirvió el 
dicho Pedro de Villagrán muy mucho á S. M.; ó questo sabe dcstíi pre- 
gunta, etc. 

34. — A las treinta y cuatro preguntas, dijo: que lo que la pregunta 
dice es y pasa ansí, porqueste testigo se halló presente al tiempo que 
gran cantidad de naturales é más escuadrones vinieron sobre el dicho 
Gobernador é demás españoles, é queriendo el dicho Gobernador que 
se esperasen en el dicho fuerte, contradiciéndolo el dicho Pedro de Villa- 
grán, como maese de cíim[)0 que era, salieron fuem, é peleando animo- 
sa é valerosamente con los dichos indios, fueron desbaratfidos, cosa 
bien manifiesta é milai^ro. en todo lo cual, peleando por su persona y 
mandando en lo quo se fifrecía, vido este testigo que lo hizo el dicho 
Pedro de Villagrán vak'r;).siimente é como buen capitán buen servidor 
de S. M., que tal se mostraba, etc. 

35. — A las treinta y cinco preguntas, dijo: que la sabe como en ella 
se contiene, porqueste testigo lo vido ser y pasar ansí como la pregun- 



VALDIVIA y SUS COMPAÑEROS 287 

ta lo dice, porque siempre po halló en compañía del dicho Podro de Vi- 
llagrán en todo lo que se oítccíó, en lo cual siempre le vido acudir co- 
mo buen servidor de S. M., etc. 

3C. — A las treinta y seis preguntas, dijo: que la sabe ct^mo en ella se 
contiene, porque lo vido ser y pasar ansí como en ella se rclat^i, ó vido 
que i)or la relación 6 certiíicación de noticia de naturales é tierra quel 
dicho Pedro de Villagrán llevó al dicho Gobernador de lo de adelante, 
pobló, con pnrescer del dicho Pedro de Villagrán, la ciudad que agora 
Cí5tá poblada de la Concepción, donde en ella sefíaló é dio de comer á 
cantidad de vecinos 6 soldados que habían servido á S. M., los cuales 
vido este testigo estaban contentos; é questo sabe desta pregunta, etc. 
37.— A las treinta y siete i>i'eguntas, dijo: que la sabe como en ella 
se contiene, porque vido que después de poblada la ciudad de la Con- 
cepción, el dicho Gobernador Valdivia envió al dicho Pedro de Villa- 
grán á la ciudad de Santiago por gente y socorro, el cual fué y volvió 
con el dicho socorro, en todo lo cual trabajó mucho é hizo señalado ser- 
Vicio áS. M. en aquesto desta pregunta, etc. 

38.— A las treinta y ocho preguntas, dijo: que la sabe como en ella 
8e contiene, porqueste testigo fué uno de los que con Pedro de Vi- 
llagrán salieron al descubrimiento de los naturales comarcanos á la 
^t«dad Imperial ó ciudad Engol, en todo lo cual el dicho Pedro de Vi- 
llagrán sirvió mucho á S. M. en el descubrimiento é conquista de los 
ténninosde aquellas provincias comarcanas á las ciudades dichas, que 
fepués se poblaron; é questo sabe destíi pregunta, etc. 

39.— A hs treinta y nueve pregunUis, dijo: que la sabe como en ella 
^W)ntiue, porque lo vido ser y pasar ansí como la pregunta lo dice, y 
^te testigo se halló presente á todo ello siempre en acompañamiento 
"^1 dicho Pedro de Villagrán, y en todo siempre asistía como nuiy buen 
^pitán servidor de S. M., etc. 

*0.— A las cuarenta preguntas, dijo: que la sabe como en ella se con- 
tiene, porque vio que siempie, en todo, después de haberse juntado el 
ífeho Pedro de Villagrán con el dicho Gobernador Valdivia para ve- 
nir á ¡x)blar la dicha ciudad Imperial, los naturales do aquella comar- 
Cfi le salieron á dar cantidad de guazábaras, rt^^icuentros é otros géne- 
ros de batidlas, á las cuales asistía el dicho Pedro de Villa<rrán é se ba- 
ilaba en todas, ordenando, mandando é jieloando siempre como buen 
capitán é persona que tan á su cargo estaba el remedio de toda la tic- 



288 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

rra, como buen servidor de S. M., que siempre lo fué y lo mostró en to- 
do lo que se ofreció, etc. 

41. — A las cuarenta é una preguntas, dijo: que sabe é vido que, des- 
pués de vista por el Gobernador Valdivia la dispusición é fertilidad de 
la tierra, é que se podría poblar una ciudad, viendo é teniendo cerca 
el invierno, acordándose volver á invernar á la ciudad de la Concep- 
ción, dejando, como dejó, al dicho Pedro de Villagrán en la conquista 
de aquella tierra, el cual quedó con hasta ciento é cincuenta hombres, 
con los cuales pobló é hizo un fuerte, donde se recogió á invernar el 
invierno, el cual él y los españoles que con él estaban se ocuparon en 
visitar la tierra é traella de paz, en lo cunl tra])ajó mucho é hizo seña- 
lado servicio á S. M., sirviendo como leal vasallo suyo, etc. 

42. — A las cuarenta y dos preguntas, dijo: que la sabe como en ella 
so contiene, porque lo vido ser y pasar ansí como la pregunta lo dice, 
y este testigo se halló presente á todo ello, é por esto lo sabe, etc. 

43. — A las cuarenta y tros preguntas, dijo: que sabe é vido que, des- 
pués de visitada la tierra é traída de paz por el dicho general Pedro de 
Villagrán, dio dello aviso alGobernador Valdivia, que estaba en la ciu- 
dad de la Concepción, el cual vino, y, juntamente con el dicho Pedro de 
Villagrán, poblaron la ciudad de la Imperial, donde señalaron por ve- 
cinos della más de sesenta vecinos, á los cuales se dieron repartimien- 
tos dé mil é dos mil é tros mil indios, é fué una de las populosas ciuda- 
des que en estas provincias se poblaron; é asimismo sabe que en el res- 
tante de los vecinos é tierra quel dicho Pedro de Villagrán visitó é tra- 
jo de paz, se han poblado después acá dos ciudades, que la una es la 
de los Confines y la otra la ciudad de Cañóte, en todo lo cual sirvió el 
dicho Pedro de Villagrán muy mucho á K. M., etc. 

44. — A las cuarenta y cuatro preguntas, dijo: que lo que della sabo 
es y entiende quel Gobernador Valdivia quería mucho al dicho Pedro 
de Villagrán, por donde entiende este testigo tenía con él el cumpli- 
miento y palabras que la pregunta dice, por merecello su persona y ser 
tan buen servidor de S. M., etc. 

45. — A las cuarenta y cinco preguntas, dijo: que sabe é vido quel di- 
cho Gobernador Valdivia, conoscido lo mucho quel dicho Pedro de Vi- 
llagrán había servido á S. M. le dio y encomendó en la dicha ciudad 
Imperial, de más de los indios que tenía en la ciudad de Santiago, un 
repartimiento de indios, que serían cantidad de más de diez mil indios. 



VALDIVIA Y 8ÜB COMPANF.HOd 



289 



entonces no tenían cuatro veomus ucj Jos do la dicna cuulad tanto 
todos cuatro como él solo, y qne todo esto fué poeu para lo que nie- 
resc'ia, había trabajado é servido i^n este reino á S. M.» etc, 

4<i, — A las eunrenta y seis preguntas, dijo: que sabe é vido que des- 
pués de poblada é repartiíla la ciudad Imperial por el dicho Goberna- 
dor Valdivia y teniendo noticia du nnieha gente en la tierra de adelan- 
te, el dicho Gobernador salió de la elidía Im[>orial a! descubrimiento é 
conquista de lo de adelante, dejando por su capitán é tiniente al dicho 
Pedro de Villagrán, entendiendo é sabiendo por cierto tuviera algún 
riesgo el dicho Gobernador, des<le á pocos días saltcj con gente de á ca* 
bailo en su busca, al cual halló sobre el rio de Valdivia asentado su reai, 
ioTide sirvió á S. M., etc. 

47.— A las cuarenta é siete i)reguntas, dijo: que \a sabe como en ella 
Be contiene, porque lo vido ser y pasar ansí como la pregunta lo dice, 
y se halló presente á todo ello, ó por esto lo sabe, etc. 

48.— A las cuarenta y ocho preguntas, dijo: que sabe é vido quel di- 
cho Pedro de Villagrán, pormanJatlo del dicljo Gobernador Valdivia, 
íuédetnis de la Cordillera Nevada con gente á<leseubrir é tener noticia 
íe aquella tierra y á descubrir y traer sal do unas salinas que allá esta- 
llan, cosa menesterosa en este reino por falta que hay della, el cual fue, 
y^naíjuelia coyuntura asimesuio fué al descul>riiniento del Lago el 
seflor gobernador Francisco de Villagráu, que entonces era capitán ge- 
Jieral. todo lo cual se hizo por mandado de! diclio Gobernador Valdivia, 
etcétera. 
'^''*.— A las cuarenta ó nueve preguntas, dijo: que la sabe corno en 
''i se contiene, porque vido questando absenté dcsta tierra el seno r 
''trnaJor Francisco de Villagrán y el dicho Pedro de Villagrán, que 
''<mees eran capitanes del tlicho Gobernador Valdivia, hubo en la 
n^ y entre los naturales della manera de alzaruiento é rebelación, de 
• fte que mataron un espafiol, y el dicho Gobernador Valdivia que- 
"do jiroveer de remedio, salió de la ílieha ciudad de la ('oncepeión, 
''fie estaba, y caminando para las provincias de Arauco, salieron a él 
'>i fuerza de naturales y le dieron una guazábara y rencuentro, do 
ríe que le mataron u el y á todos los que llevalm en su compañia, de 
suiTte que no escai»ó áninni nacida que diese nueva dello. 

50. — A las cincuenta i>reguntas, dijo: que lo que della salie es que des- 
pués de muerto el dichu Gobernador Valdivia, todos los naturales deste 
DOC. xni 1^ 




¿i^O COLECCIÓN D& ÜOCUMEKtOB 

reino se trataron é comunicaron, de suerte que todos en general jnostraron 
manera de se querer alzar y rel)elar, y así lo hicieron la mayor parte de 
toda la tierra, á cuya causa vido este testigo que acudió el dicho Pedro 
de Villagrán al socorro de la ciudad Imperial, como persona que la te- 
nía á su cargo; y esto sabe destii pregunta, etc. 

51. — A las cincuenUí y una preguntas, dijo: que la sabe como en ella 
se contiene, porque lo vido ser y pasar ansí como la pregunta lo dice, 
y so halló presente á todo ello é i)or esto lo síibe, etc. 

52. — A las cincuenta y dos preguntáis, dijo: que la sabe como en ella 
se contiene, porque vido que después quel dicho Pedro de Villagran 
dio aviso al señor gobernador Francisco de Villagrán, questaba en el 
Lago, luego desde á pocos días vido que llegó á la dicha ciudad Im- 
perial, donde el dicho Pedro de Villagrán estiiba, y de allí Sidió con 
gente á socorrer la ciudad de la Concepción, que se decía estaba cerca- 
da y en gran riesgo, quedando, como quedó, el dicho Pedro de Villa- 
gnín en el sustento é gobierno de la ciudad Imperial con hasta ciento é 
cincuenta hombres, y no todos de guerra, los cuales quedaban con har- 
to temor, á causa de los naturales é tiin belicosos que en aquella co- 
marca haljía, a los cuales el dicho Pedro de Villagrán con su prudencia, 
sagacidad y maña resistió, sustentándose con harto trabajo, riesgo é pe- 
ligro de Sil |)ersona y de los que con él estaban, en lo cual sirvió mucho 
á S. M., etc. 

53. — A las cincuenta é tres preguntas, dijo: que la sabe como en ella 
Sü CMiitiene, porque lo vido })or vista de ojos y .se halló presente á 
todo lu que la pregunta dice, en todo lo cual vido este testigo, como 
}iersona que se halló con el dicho Pedro de Villagi'án siempre en todo 
lu que se tjf recio, á todo lo cual vido fué nescesario la maña, ardid y 
^t.tgíiL¡díid del buen capitán sobredicho, que tal lo fué en todo lo que se 
o f rució en todo este ixíino en servicio de S. M., etc. 

54.— A las cincuenta y cuatro pregunUis, dijo: que sabe é vido que 
d'.^s|tULH «lií salido el dicho g(»bcrnador Francisco de Villagrán pam el 
^ucurru de la Concepción, como está dicho, estuvo el dicho Pedro de 
Vjllíi;;mH en la sustentación de la dicha ciudad Imperial, término y es- 
pucin du uL'lio meses, sin que se entendiese ni supiese el suceso que 
líiilíiíi it'iud*», ni tal se |>udo salier, cosa de gran calamidad, pena y tra- 
linjo i]\n* rausó entre todos los de la ciudad, ii lo cual el dicho Pedro de 
\'illagiaii no mostraba sentimiento alguno, sino antes se desvelaba cou 



\ 



VAT,DIVtA Y 8ÜS COMPANEROS 291 

todo cuidado en el sustento de la dicha ciudad, mostrando buen sem- 
blante y animando los soldados que consigo traía, haciéndoles parla- 
mento é pláticas amorosas, por donde los atraía á su voluntad, é po- 
niendo su persona en los riesgos y peligros que se ofrescían, siendo do 
los primeros en todo, etc. 

55. — A las cincuenta y cinco preguntas, dijo: que la sabe como en 
ella se contiene, porque lo vido ser y pasar ansí como la pregunta lo 
dice, y así es público é notorio en todo esto reino, entre todos los espa- 
ñoles, vechíos y soldados del, etc. 

56. — A las cincuenta y seis preguntas, dijo: que sabe é vido que des- 
pués de sabido la nueva del desbarate del dicho gobernador Francisco 
de Villagrán, siempre y á la continua el dicho Pedro de Villagrán ha- 
cía é hizo parlamentos, con los cuales atraía á sí ó sustentaba los solda- 
dos é gente que consigo traía, lo cual fué mucha parte para sustentar 
la dicha ciudad Imperial y estar hoy en pié, como lo está; y esto sabe 
dcsta pregunta, etc. 

57. — A las cincuenta y siete preguntas, dijo: que sabe é vido ques- 
tando el dicho Pedro de Villagrán en esta calamidad y trabajo en la di- 
cha ciudad Imperial y en su sustento, tuvo noticia como los naturales 
comarcanos hacían juntii en dos partes para venir sobre la ciudad Im- 
perial y matar los españoles que en ella había, [y] el dicho Pedro de Vi- 
llagrán, con su buena manera é solicitud, apercibió hasta cuarenta hom- 
bres y salió en demanda de la dicha junta de los dichos naturales y fué 
á dar en un fuerte donde estaban juntos mucha cantidad dellos, sobre 
los cuales asentó su real, y estando asentado cerca dellos, les hizo mu- 
chos requerimientos y amonestaciones porque viniesen de paz, los cua- 
les no imprimieron razones que se les dijesen, sino antes burlaban del 
dicho Pedro de Villagrán y su gente, con escarnio, paresciéndoles que 
era cosa imposible podellos echar del dicho fuerte ni aun pelear con 
ellos, y estando en esta confusión, el dicho Pedro de Villagrán, con su 
buena manera y astucia, procuró de saber é inquirir por qué parte se 
les podría entrar, é una mañana en amaneciendo, con una niebla que 
Jesucristo milagrosamente envió, se dispuso á los acometer, y así con 
ánimo valeroso del dicho capitán é soldados, encomendándose á Dios y 
al apóstol Santiago, les acometieron y desbarataron, matando mucha 
gente dellos, entrando, como les entraron, en el dicho fuerte, el cual, 
después de visto, paresció á todos cosa de milagro y espanto habellos 



292 OÓLfiCCiÓK Dt ÜOCÜMfiNtOa 

desbaratnáo, pl>rque había dentro del dicho fuerte gran suma y multi- 
tud de casas y rancherías, por lo que'se entiende había más de seis mil 
indios; y con esta vitoria se vinieron á la dicha ciudad Imperial, etc. 

58. — A las cincuenta é ocho preguntas, dijo: que la sabe como en 
ella se contiene, porqueste testigo lo vido y se halló presente á todo ello, 
porque era uno de los que siempre andaban con el dicho Pedro de Vi- 
llagrán y en su compañíii; y por esto lo sabe, etc. 

59. — A las cincuenta y nueve preguntas, dijo que la sabe como en 
olla se contiene, porque lo vido ser y pasar ansí como la pregimta dice, 
é vido questando el dicho Pedro de Villagrán en la dicha ciudad Impe- 
rial con harto trabajo y calamidad y riesgo, porque siempre á la conti- 
nua se decía que venían sobre la dicha ciudad los indios, el dicho Pedro 
do Villagrán con todas nuevas salía donde gente se juntaba para des- 
baratallos antes que hubiese copia de gente que los pusiese en riesgo é 
peligro, ó ansí un día tuvo nueva que en una provincia que se dice 
Peltacaví habla un fuerte é gran junta en él de gente, y así salió de la 
dicha ciudad con hasta cuarenta soldados, poco más ó menos, y fué á 
dar .sobre la dicha junta é fuerte, el cual halló tan fortificado como la 
pregunta dice, de suerte que á todos puso espanto y temor, porque no 
había remedio de los poder entrar sin gran riesgo y peligro de los espa- 
ñoles, y entrando en acuerdo con los que allí estaban, determinó de les 
acometer por dos partes, y ansí repartió su gente, encomendándose á 
Dios y animándolos como mejor que pudo, y apeándose él y siendo de 
los primeros dieron Santiago en ellos, atollando por ciénagas é hasta 
la cinta, y cavas llenas de agua, pele*n*on con los dichos indios á pié y 
á fuerza de brazos los deshará ti ron y mataron gran gente, y entrando 
en el dicho fuerte se escandalizaron é recibieron temor en sus corazo- 
nes de ver cosa tan fuerte y do tiuita gente, á todo lo cual fué parte 
para la vitoria el buen gobierno, manera y sagacidad de tan buen capi- 
tán como traían los soldados; y esto sabe desta pregunta, etc. 

60. — A las sesenta preguntas, dijo: que la sabe como en ella se con- 
tiene, porque lo vido ser }'' pasar ansí como la pregunta lo dice, y este tes» 
tigo se halló presente á tolo ell.) y fué uno de los que con el dicho Pe- 
dro de V^illagrán andaban, con el cual andaba tan contento, [por su] ha- 
bilidad y afabilidad quo siempre, sin lo aporcibir, iba á servir en todas 
las cosas [en] que se halló, etc. 

61. — Alas sesenta é una preguntas, dijo: que la sabe como en ella se 



Valdivia t sus compañeros 2?3 

contiene, porque se halló presente á ello ó vido que, después de desba- 
ratados los dichos fuertes arriba declarados, el dicho Pedro de Villagrán 
y los que con él andaban se vinieron á la ciudad Imperial, en la cual, 
él y los que con él venían fueron recibidos por los de la ciudad con 
gran gozo y alegría, teniendo entendido que con aquella vitoria se ase- 
guraba la dicha ciudad, que ternía alguna manera de descanso y quie- 
tud, y, llegados, se procuraron se curar todos los más que venían heri- 
dos de muchas heridas que habían recibido; y ansí, dende á pocos 
días el dicho Pedro de Villagrán, con su buena astucia y mafia que 
siempre tenía, por el mucho recaudo que para saber cosas procuraba, 
supo cómo en una laguna se hacía un fuerte en una isla que en ella es- 
taba, donde se tenía por cierto, como después páreselo, haber gran can- 
tidad y suma de gente recogida, con propósito, después de juntos, ve- 
nir á dar sobre la dicha ciudad Imperial, lo cual, sabido por el dicho 
Pedro deVillagrán, sin más se detener, apercibió copia de gente de á ca- 
ballo y las más canoas que pudo haber, las cuales llevó por tierra y á 
cuestos casi media legua, hasta ponellas en el desaguadero de la dicha 
laguna, á lo cual este testigo se halló presente, etc. 

62. — ^A las sesenta ó dos preguntas, dijo: que la sabe como en ella se 
contiene, porque lo vido ser ó pasar ansí como la pregunta lo dice y en 
ella se declara, en la cual este testigo se retifica como si la hubiese di- 
cho é declarado. 

63. — A las sesenta y tres preguntas, dijo: que la sabe como en ella 
se contiene, porque vido que, después de haberse desembarcado el di- 
cho Pedro de Villagrán y .«u gente, y entrando en la isla, con harto pe- 
ligro y riesgo de sus personas, acometieron los escuadrones questaban 
formados con mucha multitud de naturales, y, arremetiendo á ellos, 
yendo el dicho Pedro de Villagrán en los delanteros, con su ánimo y 
valor y de sus soldados, se trabó una pelea y guasábara tan trabada, 

questuvo incierta de gran espacio de tiempo, tsmto que convino mani- ¡ 

festarse el esfuerzo y valentía del dicho Pedro de Villagrán, porque se j 

estuvo peleando con los dichos naturales espacio de tres ó cuatro horas, I 

al cabo de las cuales fué Dios servido de darle vitoria, desbaratándolos, ¡ 

como los desbarató, y ansí matando en ellos, de temor iban huyendo y 
se arrojaban al agua, lo cual visto por el dicho Pedro de Villagrán, 

mandó suspender la matanza, y con lenguas que para ello llevaba les ] 

amonestó é habló, requiriéndoles viniesen de par., porque no se les pre- 



294 COLECCIÓN DE DOCTJMKNTOB 

tendía hacer daño ninguno, en lo cual el dicho Pedro de Villagrán tra- 
bijó muy mucho é hizo muy señalado servicio á S. M.; y esto sabe dcs- 
1 1 pregunta, etc. 

64. — A las sesenta y cuatro preguntas, dijo: que la sabe como en ella 
se contiene, porque vido que, después de desbaratados los fuertes conte- 
nidos en las preguntas antes desta, el dicho Pedro de Villagrán continua- 
mente salía de la dicha ciudad Imperial á corredurías, donde le daban 
guazábaras, rencuentros, batallas, en malos pasos y en llanos y quebra- 
das, en todo lo cual asistía como buen capitán, y era siempre uno de 
los primeros, lo cual hacía con ánimo para dar calor á los que consigo 
llevaba, pasando en todo muchos riesgos ó trabajos personales y espi- 
rituales, y todo por sustentar este reino y su ciudad, como lo sustentó, 
etcétera. 

(55. — A las sesenta y cinco preguntas, dijo: que la sabe como en ella 
so contiene, porque lo vido ser y pasar ansí como en ella se declara, y 
so halló presente á ello y fué uno de los que con el dicho Pedro de Vi- 
llagrán fueron á la ciudad de Valdivia; y por esto lo sabe, etc. 

GG. — A las sesenta y seis preguntas, dijo: que lo que della sabe es 
que siempre y á la continua vido este testigo quel dicho Pedro de Villa- 
grán andaba en la guerra fuera de la ciudad, sin entrar en ella sino po- 
cas veces, acudiendo, de ordinario, á los trabajos, rencuentros, guazá- 
baras, rompimientos de fuertes que con los naturales tenía, haciendo en 
todo lo que era obligado, como buen capitán, etc. 

G7. — A las sesentíi y siete preguntas, dijo: que lo que della sabe es 
queste testigo vido quel dicho Pedro de Villagrán, no teniendo noticia 
en aquella sazón del señor gobernador Francisco de Villagrán, ni se 
podía tener por estar la tierra de guerra, acordó de enviar mensageros 
por la mar en un navio, los cuales fueron á la ciudad de Santiago, don- 
do hallaron al dicho señor Gobernador que se había retirado de la ciu- 
dad de la Concepción y despobládola á causa de los muchos naturales; 
y esto sabe desta preguntíi, etc. 

G8. — A las sesenta y ocho preguntas, dijo: que [lo que] della sabe es ques- 
te testigo vido que. después de llegadas las nuevas á la ciudad Imperial 
do cómo el señor Gobernador se había retirado y estaba vivo y sano, 
hubo gran regocijo entre los que en la ciudad estaban, é sabe é vido 
que do allí adelante el dicho Pedro de Villagrán continuaha é continuó 
la dicha guerra y conquista con toda solicitud y cuidado, lo cual hizo 



VALDIVIA y sus C0MPAKRR08 2f>6 

tiempo y espacio de un año, poco más 6 menos, sin qne le acudiese so- 
corro de ninguna parte. 

69. — 'A las sesenta y nueve preguntas, dijo: quo la sabe como on ella 
se contiene, porquo lo vido ser y pasar ansí como la pregunta lo dice, 
y se halló presento á olio « vido ó ha visto despuc^s acá y entonces y 
antes que ninguna persona, capitán ni soldado ha hecho ventaja al di- 
cho Pedro de Villagrán en todo lo que se ha ofrescido en este reino y 
muchos capitanes le han llegado; y esto sabe desta pregunta, etc. 

70. — A las setenta preguntas, dijo: que lo quo della sabe es questan- 
do el dicho Pedro de Villagrán en la ciudad Imperial con la calamidad 
y trabajos dichos, vido este testigo llegó á ella el dicho señor Goberna- 
dor Francisco de Villagrán con socorro de hasta ciento é cincuenta 
hombres, cosa de que se recibió grande contento entre los españoles do 
la dicha ciudad y los naturales perdieron el brío que tenían viendo el 
socorro dicho; y que esto sabe desta pregunta, etc. 

71. — A las setenta é una preguntas, dijo: que la sabe como en ella 
s}. contiene porque lo vido ser y pasar ansí como la pregunta dice, y 
este testigo .se halló presente á todo ello y por esto lo sabe, etc. 

72. — A las setenta é dos preguntas, dijo: que la sabe como en ella so 
contiene, porque vido que durante el tiempo de la dicha guerra é con- 
quista el dicho Pedro de Villagrán siempre é á la continua traía y trujo 
consigo cantidad de yanaconas á la ligera, muy valientes, determinados 
y atrevidos, los cuales eran tan nescesarios y trabajaban tanto que mu- 
chf^s veces se conseguían Vitorias por su respeto, en todo lo cual y prin- 
cipalmente en esto del traer de los dichos anaconas, el dicho Pedro de 
Villagrán hizo gran servicio á S. M.; y esto sabe desta pregunta, etc. 

73. — A las setenta y tres preguntas, dijo: que la sabe como en ella 
se contiene, porquo vido que al fin de lo sobredicho, estando el dicho 
Pedro de Villagrán en la ciudad Imperial, llegó á ella provisión de la 
ciudad de los Reyes, en la cual se contenía administrasen justicia 
los alcaldes ordinarios hasta que S. M. otra cosa proveyese; en cumpli- 
miento de lo cual el dicho Pedro de Villagrán, como servidor de S. M., 
cumplió en ella con todo, disistiéiidose del dicho cargo do capitán y ti- 
niente, dejando la administración de justicia de la dicha ciudad en los 
alcaldes della, quedando, como quedaron, todos sus términos quietos é 
de paz; y esto sabe desta pregunta, etc. 

74. — A las setenta y cuatro preguntas, dijo: que la sabe como en ella 



296 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

se contiene, porque vido que durante el dicho tiempo de los catorce 
años á esta parte queste testigo conosció al dicho Pedro de Villagrán 
siempre lo ha visto en los cargos que ha tenido de capitán é maese de 
campo general é justicia en las cosas de la guerra como en las de repú- 
blica ha tenido y lo ha usado con toda retitud, prudencia y cordura, con 
gnm confianza de valor y bondad, y siempre le ha visto tratar é tener y 
estimar su persona y casa como caballero hijodalgo, teniendo siempre 
en su servicio españoles, negros é yanaconas, caballos, pertrechos de 
armas, sustentándose siempre á su costa é minsión, y en su mesa é 
casa sustentando soldados, alojándolos y dándoles de lo que tejiía, en- 
tendiendo hacía servicio en ello á S. M., en lo cual paresce á este testigo 
ha gastado gran suma de pesos de oro, etc. 

75 á la 82. — (No tienen contestación.) 

83. — A las ochenta y tres preguntas, dijo: que todo lo que dicho tie- 
ne y ha declarado este testigo es á él público é notorio y la verdad 
so cargo del juramento que tiene fecho, é firmólo de su nombre. — 
Hernando de Belmonfe. — Juan Fernández Puerto CaiTero. — Ante mí. — 
Juan de Ayala, escribano público, etc. 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce á Babilés de Arellano, 
fiscal de S. M. en este reino, de un año á esta parte, poco más ó menos, 
é al general Pedro de Villagrán de catorce años á esta parte, poco más 
ó menos, é ques de edad de treinta é seis años é no lo tocan ninguna de 
las preguntas, etc. 

2. — A la segunda pregunta, dijo: que nunca este testigo ha visto quo 
durante el dicho tiempo que ha que conosce al dicho Pedro de Villa- 
grán le ha visto que haya deservido á S. M. ni halládoseen ningún mo- 
tín ni alteración contra su Conma Real, ni lo ha oído decir. 

3. — A la tercera pregunta, dijo: que lo que della sabe es queste testi- 
go ha visto quel dicho Pedro de Villagrán ha sido pagado é gratificado 
parte de sus servicios que ha fecho á S. M. en este reino de Chile, le 
han sido dados, ansí en la ciudad de la Imperial como en la de Santia- 
go, indios en encomienda y fecho merced de solares, huertas, chácaras 
y estancias; pero que todo ha sido muy poco, y ti\nto, que merescía é 
mcresce mucho más, por ser, como ha sido, tan buen servidor del Rey y 
haber trabajado tanto en su servicio en el descubrimiento, conquista é 
población, pacificación, sustentación de todo este reino de Chile, y ques 
persona á quien S. M. debe hacer señaladas mercedes, etc. 



VALDIVIA Y SUB COMPANEliOB 



297 



t^A la cuarta pregunta, dijo: que todo lo que dicho y declarado 
ne es á esto testigo púldico é uoturio y la verdíid, so cargo dt^I jura- 
mto f|iie üeue focha, y lo firiuó de su nt>ud)rc. — Hrnmndo tlr Bel- 

\t€.—Jimn Fermmleí Puerto Omero, — Autu mi,— Jmm ch Ayala^ 

ibímo público. 



Eit k ciudad Rica, provim-ia de la Nueva Extremadura, eu veiuto y 



días del 



mes de Euero de mil 6 fiuiuieiitoíí é scseuta é tres años, 
estando eu cabildo é ayuutttniieuto los muy magíiíficos señores Pedro 
de Amnda Valdivia, capiülu é teuieute cu elln por S. M,, é Joáu de 
Wga, é Bcruardiuo de Loarte, alcaldes ordiuarios, é Gonzalo Sánchez, 
i hiw de Haro, é Juan Fernández Viejo, Alvaro de \^¡ven>, é Martín 
Hernández, regidores; ven preáencia de mí. Juan de Ayahí, escribano de 
cal>]Idodella por S. M., pareseió présenle Antonio de Torres, vecino dos- 
ladicha ciudad, en nombre del gí'ueral Pedro de Villagrán, ó por virtud 
uel [>otler que del tiene, presentó ante kn dichos señorea del cabildo esta 
pfobanxa de te«ítigos fecha ante la justicia desta dicha ciudad, el cual 
pidiéé requirió á \ofi dichos señores la lean, y vista, la comprueben y 
digíín que conoscen los testigos en ella contenidos y los tienen por per- 
filas qac por ninguna cosa dirán et contrario déla verdad de loque 
I^asa y les ha sido preguntado; luego incontinente, los dichos señores 
Justicia é Regimiento vieron la dicha probanza feclia á pedimieutu del 
tto Antonio de Torres en el dicho nombre é los testigos en ella con- 

ttBwdos, que son Juan de Vega, alcalde ordinario en ella por S. \L, é 
piíide Na veda, fator é veedor de la real hacienda desta dicha ciudad, 
«Juaii (le Ceraceda y Hernando de Rcdíuvinte, vecinos della» á los cua- 
plo8 tienen por personas de mucha honra é autoridad e que entienden 
itienen confianza de sus j>ersonas que por ningún interese dirán al 
contmrio de la v^enlnd, é que 8. M. é su lleal Consejo les pueden dar 
fiaíem fee y crédito á sus dichos ó depusiciones, porque sus mercedes 
m conoscen é los tíeiien por las personas que dicho tienen, y así lo 
¿ij&Ton é lo firmaron aquí de sus nombres.— Pí? /ro d*^ Aranda Valdivia, 
--Jiujn de Vi^ga. — B^nianUno de Lnarir,— Gómalo Sánchci^—Juan de 
dfú, — Tuan FernlndfM Viejo, — Alvaro de Vivero. — -MarUn Ihrnámips. 
—Ante mi.— Juan de At/ala, escribano dtd cahíldo, etc. 




298 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

En la ciudad de Osorno, provincias de Chile, á diez y ocho días del 
mes de Hebrero, alio del Señor do mil é quinientos é sesenta é tres 
aflos, ante el muy mignífioo señor capitán Joh?ln de la Rjinaga, capi- 
tán é tiniente de í^obornador eji esta ciudad, por el muy illustre señor 
Fran'jisco de Villagrán, m!iriseal.go!)ornadí)r é capitán general en estfis 
provincias por S. M., ó ante mí Joaeliín de Rueda, escribano público 
é del cabildo della, ó do los testigos yuso escritos, paresció presente An- 
tonio de Torres é presentó el escripto siguiente, etc. 

Muy magnífico señor: — Antonio de Torres, en nombre del geneml 
Pedro de Villagrán, digo: quel dicho mi parte tiene nescesidad de hacer 
en esta ciudad una probanza ai pirpetuim rei m'imon'rim do lo que á 
S. M. en este reino ha servido: á vuestra merced pido y suplico mande 
rescebir juramento de los testigos que en este caso presentare, los cua- 
les sean examinados por las preguntas que en este interrogatorio van 
señaladas y repreguntados por las preguntas quel fiscal de S. M. en este 
reino tiene presentadas contra el dicho mi parte, y en todo justicia y lo 
nescesario. — Antonio de Torres, etc. 

E presentado el dicho escripto, en la manera que dicha es, por el di- 
cho señor capitán é teniente de gobernador visto, dijo que lo había é 
hubo por presentado cuanto es pertinente, é que no obstante quel fiscal 
general deste reino, ques el dicho Babilés de Arellano, está citado para 
ver jurar é conoscer los testigos, que, atento que está al presente en est'i 
ciudad el dicho Babilés de Arellano, mandaba é mandó se cite, é que, 
citado, el diciho Antonio de Torres presente en este caso los testigos de 
quien se entiende de aprovechar é questá presto mamlallos examinar 
por el dicho interrogatorio, siendo testigvos Alonso de Garrión ó Matea 
de Castañeda, é rubricólo, etc., etc. 

Este dicho día, mes é año dicho, por mí, el dicho escribano fué cita- 
do el dicho Babilés de Arellano, fiscal deste reino en su persona, siendo 
testigos Julián Carrillo, el cual dijo que lo oía por mí. — Joaquín de 
Uuedfi, escribano público, etc. 

E después de lo susodicho en la dicha ciudad de Osorno, á diez y 
nueve días del mes de Ilebrero é del dicho año de mil é quinientos c 
sesenta é tres años, antel dicho señor capiUín ó teniente de gobernador 




VALBIVIA Y SUB COMPANKKOS 



299 



é ante mí el dicho escribano^ parescit'i prcserit-C el dirlio Antonio do Tu- 
pies, en el flicho nombre, é preí^ontó por teatigo en mía mzón a Juan 
del Puerto Rentería, del ciml fuu tomiidoé recil>ido juramento on fonnn 

t> dareebo. jurandf) [^nv I)íí>s Nuestro fi?A'ir é porSi\ntu Murta é por la 
nal de la ern?;. on que puso su mano, ó por virtud del eua! prometió 
¿e de^ir verdad.— Ante mí. — Joaquín da /{/i'^ir/, esuribano piíblieo, etc. 
■ E después de lo susodicího, en la dicha ciudjid dt: í ísnnio, en veinte é 
nos dííis del dicho mes i\e H«:»broro del dit*!io año do mil é (piiuieutos e 
seseiitü é tres aüo?, antel rlielio señor eapitár» é tiniente de pibernadtjr 
é ante mí, el dicho encribanoj parecido el di<^ho Antonio de Torres, en 

t dicho nondire» é presentó por testigo on esta nlzón á Gaspar de Ro- 
e^ é li Tomás Fnleón, vecinos desta ciudad, de Im uuíUes 6 de aida 
lo deIlo8 fué tninndo ó rodbido juraiuímto en f<jrma dü doreoho, se- 
lud í|ue los do suso, por virtud ihl cuu! promotieron tío dcn-ir verdad. 
-Ante mt—Joaqtñn de RuojIíi, osoriimno público. 



E lo que los dichos tastigos ó outla uno floUos dijeron é tlopusieron, 
nda uno por sí, secretamoute, es lo siguiente, etc.: 
El dicho Juan tlel Tuerto de Rentería, vecino desta ciudad de Osor- 
fl» testigo pre-sentado por ol d\d\n Autñuui de Torres, el oual hahiendo 
jurmlii segund derecho é siendt» {jreguutado por las preguutíis did dicho 
"'"^rogatorio para en que fue prcsf/ntado por testign, dijo lo siguion- 

1— Ala primera pregunta, dijo: que eonoscc al dicho Pedro do Vi- 
ll*gi'áti de catorce ailos á esta parte, poco más ó menos, é conosce al üs- 
i(ail4e!a justicia real é ques de etlad do treinta é dns años, poco mis ó 
Jíüenos^ é no le tocan las geueralos ni ali^una clellas, ote. 
íAla 1(5. — (No tienen coutestíicióu). 

iH-— A las dio/, y siete preguntas, dijo: que [lo que] elollasabe osé virio 
'ile^fMjés de desbaratado Gonzalo Pizarro eii la bíitalla de ^aqnixa- 
bia. el diclio presiilente Pedro de la ítasua provcy<V, en nombre de S. 
kl dicho gobernador don Pedro de Va!<li vía para que viniese por 
ii'loni estíis provincias de Chile, é dio cjiui^i^n pin traer cier- 
allerias é soldados á estas provincias al díclif) Pedrj d ' Villi^ráu, 
o ruínjílimicuto d'»llo, trajo por tierra á e^tus dichas provincias 
»l<ladi»<4, aunque alguna gente dullos se tornaron al reiui"* del 
cuales vinieron muy eu urden, con juuy buenos cabaUüS é ur- 



300 



COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 



iiiH^ y el ditrho general Podro de Villagníu viii<) ni'iy nderezíulo é 
treelmdr», 6 que ín4 parto 1h gente que entonces vino á esUif? provincíS? 
con el dicho genoni! para que la tierra se conquistase é i)acitícase bien 
brevemente, lo eual mho [mrque fw* uiin de los que vinieron en^eouv 
pnñía del dicho general é lo vido; y esto dijo desta pregunta, ele, 

18. — A las diez é ocho preguntíi^, dijo que dioo lo que dicho tietií 
en la pregnnU de suso, á que se remite, etc. 

11), — A las diez y nueve preguntas, d¡j'»: queste testigo sabe ú 
quel dicho general lY^dro de V^illagnin metió en estus provinciíis 
chos caballos é armas é ad^irezos de guerra, é que en aquella s^tzóii- 
h'an los caballos á mil pesos é aun á mil é disrrientos ca la uno, é ai 
parece valdrían los que trajo el dicho general, porque ermí buen 
que por esta causa no [Hido dejar do gastar suma do pesos de o: 
ellos y eri los domas aderezos de guerra, la cantidad de lo euvvl este 
tigo no la sabe, los cuales caballos vio este testigo meter á est4\spr< 
cías al dicho general ó que en su enl)alleriza le paresció metió cinco 
ballos muy buenos e mucljos aderezos de guerra; é questo rcíípondeá 
estsi pregunta porque lo vidn, etc. 

20. — A las veinte preguntas, dijo: que sabe y os verdad que á la srt- 
zón quel dicho general Pedro de ^'illagnin vino ai estas provincias ék 
gente que con él venía, se pasaron muchos y excesivos traba jos, aiisi d« 
hambre como de seil, é quos verdad que desde el dicho reino del Peni 
á estas provincias hay distancia de imís de quinientas leguas* en Ú 
cual camino sabe é vido este testigo que se pasó lo que la pregunta 
dice, é que murieron nmchas personas é caballos, é que en la did^* 
jornada el diclio genenil, usando de buen capitán é am'moso, hizo la 
que pudo é trahajó excesivamente, animand'i los soldados é halagiiaío' 
los. é íidelantándose adelante ú buscar los caminos c lo nescesario par* 
bastimento de la gente, é fueron tantos los trabajos que se padescieron. 
que lesacaetió á los scdda^los por no tener í|ue comer c faltalles elbas- 
ti mentó, esperar en el cannutí que madurasen las comidas de iudiol i 
para las coger é comer, é que á cnosa de ser unu-ha parte despoblad! 
estéril de agua é yerba ^ murieron, ctíino diclio es, muchos caballosé 
indios de hambre é de sedjo cual sabe porque lo vidoy se h?dl>'i m r\\ 
etcétera. 

2K — A las veinte <t una preguntas, dijo: que lo que la preguntad!^ 
es verdad como en olla se declara, porqueste testigo» como dicl: 



VÁLDtVIA Y 8ÜS COH^ÁNEBÓfi BOl 

vino la dicha jornada con el dicho general Pedro deVillagrán, é lo vido 
como á la sazón que llegaron al dicho valle do Copiapó hallaron muer- 
tos los españoles que dice la pregunta é al capitán Juan Bollón é tuda 
la tierra alterada por los naturales, lo cual fué un trabajo muy grande 
para los españoles, á causa de venir muy trabajados é cansados del lar- 
go camino que habían andado, é flacos, por lo cual les fué forzado á 
los españoles de ponerse en orden é pelear con los naturales é tener 
rencuentros, guazíibaras con ellos, en todo lo cual el dicho Pedro de Vi- 
llagrán hizo como buen capitán, porque á causa de conoscelle los di- 
chos indios, por haber andado en conquistíi de aquella tierra antes que 
fuese al Perú, del temor que del tenían lo dejaron pasar adelante 
con la gente que llevaba, lo cual sabe, porqueste testigo, como 
diclio tiene, fué uno do los que vinieron con el dicho general, é lo 
vido, etc. 

22. — A las veinte y dos preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene 
en la pregunta antes desta, é ques verdad que en todo lo que se ofieció 

con los dichos naturales, continuamente el dicho general Pedro de Vi- 

llagrán salió con vitoria y hizo lo que bueno y valeroso capitiin podía I 

hacer; é questo es verdad porque lo vido. 
23. — A las veinte y tres preguntas, dijo: ques verdad y lo cree y tiene 

por muy cierto este testigo que, mediante ir por capitán en la dicha 

jornada el dicho general Pedro de Villagrán, entraron en la tierra los . 

españoles que con él vinieron, porque, como ha declarado, conosciendo 

los naturales ser el dicho Pedro de Villagnin el que venía, é conoscelle 

da antes, como le habían conoscido su valor, no quisieron tener compe- 
tencia con él, aunque estaban muy vitoriosos por haber muerto los es- 
pañoles que dice la pregunta, é para que más claro se vea lo queste 

testigo declara y dice es verdad, que á la sazón que llegaron al dicho 

valle de Copiapó, como estaban los indios alterados, é viendo los espa- 
ñoles, se vinieron á ellos é tuvieron muchas guazábaras, y estaj)do en 

mucho extremo de nescesidad, les habló el dicho general á los caciques 

principales y les dijo como estaba allí, los cuales no le creyeron hasta 

que bajaron é se juntaron ciertos caciques que lo conoscían, de un alto, 

é le vieron é conoscieron, é conoscido, nunca más le dieron batalla, ni 

osaron pelear, é así fué parte para cesar las guazábaras é rencuentros; 

é questo responde á esta pregunta porque lo vido, etc. 

24. — A las veinte é cuatro preguntas, dijo: ques verdad lo que la 



302 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

pregunta dice, é que lo que ha declarado en la pregunta antes desta lo 
dice de nuevo, etc. 

25. — A las veinte é cinco preguntas, dijo: que lo en ella expresado 
pasa ansí como la pregunta lo dice, porqueste testigo lo vido y se halló 
en todo ello, é fué uno de los soldados que iban en compañía del dicho 
general Pedro de Villagrán, é por esto lo sabe, etc. 

2G. — A las veinte y seis preguntas, dijo: ques verdad lo que la pre- 
gunta dice como en ella se declara, porque lo vido ser y pasar como lo 
dice la pregunta, y se halló á ello, etc. 

27. — A las veinte y siete preguntas, dijo: ques verdad quel dicho ge- 
neral Pedro de Villagrán anduvo en la dicha conquista é pacificación 
de los dichos valles el tiempo que la pregunta dice, en lo cual se pa- 
descieron nmchos é muy excesivos trabajos de hambres, guazábaras é 
corredurías, ó romper de pucaranes é rencuentros é velas, y en ello el 
dicho general Pedro de Villagrán se sefialó mucho é trabajó como muy 
buen capitán, previniendo de lo que era nescesario,é siempre se hallaba 
ordinariamente en todos los trabajos de guerra, padesciéndolos como 
buen capitán, é ques verdad que fué parte con su habilidad é modos 
que tuvo para que los indios de que era señor el dicho cacique é capi- 
tán general Michimalongo é los demás diesen la obediencia á S. M., éfué 
un servicio muy señalado que se hizo, lo cual sabe porque lo vido, etc. 

28. — A las veinte y ocho preguntas, dijo: ques verdad quel dicho ge- 
neral Pedro de Villagrán, después de pasado lo que la pregunta dice, é 
dejando en orden é recaudo la ciudad de la Serena, se fué á la de San- 
tiago á dar cuenta al dicho gobernador don Pedro de Valdivia, é llevó 
ciertos caciques consigo, este testigo sabe se quedó en la sustentación 
de la dicha ciudad de la Serena con otros soldados, é questo es verdad, 
etcétera. 

29. — A las veinte y luieve preguntas, dijo: que después de haber ido 
el dicho general Pedro de Villagrán á la ciudad de Santiago á verse 
con el dicho gobernador don Pedro de Valdivia, desde á ciertos días 
volvió el dicho capitán Francisco de Aguirre á tener en paz la tierra de 
la Serena é valles della, é (]ues verdad que á la sazón que vino el dicho 
Francisco de Aguirre estaba la tierra de paz é servía, excepto el vtiUe 
de Copiapó, que estaba de guerra, é fué mucha parte el dicho general 
Pedro de Villagrán para con su buena industria traellos de paz, é ser 
lo que los naturales hicieron, y esto sabe porque lo vido, etc. 



VALtUVíA Y SXTS COMPANEROS 



303 



SO.^A las treinta pregmita.s, rujo: que [lo rjuo] tlice la lu'ogmita es 
DrdaJ corno en ella se declara parqne lo vi<lo, y. por el <'oníiif;u¡íMite, 
vido lo quel dicho general l'eilro (lo Villagrán lii/.o, al menos nnieliii 
píirte dello; é questo rospoinlc á esta pregunta. 

31. — A las treinta é nna pregnntas, dijo: rpie lo que della sahe vñ 
que desde ciertos tl¡a>s quel di el] o general iVvdni de Villagrán llego á la 
dicha cindad de Santiago, el dicho gobernador don I*odro de Valdivia 
salió dolía con cierta suma do oahalleros é snldadoí* ípie con él esta* 
banal descubrimiento de la tierra <le arriba, questulja por descubrir é 
conquistar, é yendo en el dicho tlescubriiniento por nniese do campo ge- 
neral el dicho general Podro de Villagrán, é dio muy buena orden en 
la gente de guerra, como siempre lo ha hecho, p^a'qae desde los dichos 
c^torct) años á esta parte que ha q ueste testigo lo conosco, en el cual 
tiempo le ha visto en co^^a'? árdii:i3 é dudosa?^ y empresas peligrosas, 
ríiempre le han sucedido todas bien é lo ha fecho ooino valeroso capitán 
é venturoso tí animoso é lo demás que se puede decir; oque en la (beba 
jornada que dice la pregunta no pudo dejar do gastar el dicho general 
|Pe<lrrj de Villagrán mucha sumado pesos de oro. por ir, como fue, muy 
¡íri orden, con buenos caballos éarrnns ó criados é con muaba autoridad 
^m persona, como siempre; é que demás desto, dio socorro á ciertos 
ioldaílas«, é que en la dicha jornadíi en todo lo que se ofrcsció hubo 
tieu sucedo é fin porque hul>o orden é buen gobierno, siendo mucha 
arte partí ello el dicho general Pedro de Villagrán, é en totlo traba- 
uuh mucho é sirviendo á S. M. aventajadamente, así cu lo que tenía 
IcargOi como peleando cuando se ofrecía, valiente é valerosamente, ó 
|f|ttepndescierou muchos trabn jos por lo que dicho ha en la pregunta 
[íporlo? muchos rencuentros é guasábaras que tuvieron coa muchos 
|ltóturules, é queá los solilados que conmigo llevaba, por su buena orden 
>fe sucedió ningún daño, ó so señalaban como Inicuos soldados, lo 
Fcnal sabe porque lo vido j^^ se halló en olio, etc. 
31— A la*í treinta é dos pregtnvtas, dijo: ques verdad que despu/'s de 
aber llegado al dicho río tic Üio bí<» el diclio gobci'nador don Pedro de 
tOiWivia¿ lo*? demis caballeros é moldados y el dicho maese de cami>o 
iPeíirode \*illagrán, los naturales hicieron una jiintü tln nuiflia suma 
[de indio*»: ó una no^jho. estindo el reai junto e alojado cerca de dondt 
j — -<ente esti poblada la ciudad de la ConcejíciíSn, vinieron é dicrmí 
~ españoles con tanto ímpetu ó fuerza de gente que lesi»U8¡eron en 



304 COLECCIÓN DE DOCtlHBKTOS 

mucho aprieto é riesgo, ó pelearon mucho ó hirieron muchos españoles 
é caballos, é casi todos pelearon hasta que fueron los dichos naturales 
desbaratados, en la cual pelea trabajó mucho el dicho general ó maese 
de campo Pedro de Villagrán, é hizo como valeroso capitán, señalándo- 
se de tal suerte, que él é su caballo en que peleó salieron con muchas 
heridas, é de tal suerte, que todos en general le loaron de animoso é 
buen capitán, é que peleó aventajadamente, é ques verdad que animó 
mucho la gente, así en palabras como en obras hazañosas que hizo, lo 
cual sabe porque lo vido é se halló en ello, etc. 

33. — A las treinta y tres preguntas, dijo: que lo que la pregunta dice 
es verdad, como en ella se declara, porque lo vído, y demás de verlo, es 
público é notorio é cosa sabida é cierta quel dicho gobernador don Pe- 
dro de Valdivia, por dicho é parescer del dicho general Pedro de Villa- 
grán, hizo el fuerte que la pregunta dice, en el cual trabajó excesiva- 
mente, más que capitán el dicho Pedro de Villagrán; ó questo respon- 
do, porque, como dicho tiene, lo vido, etc. 

34. — A las treintA é cuatro preguntas, dijo: queste testigo estaba, en 
la sazón que dice la pregunta, en el fuerte de la dicha Concepción, é 
questando allí en la hora que dice la pregunta, vinieron mucha suma 
de naturales, é tantos, que cubrían toda la tierra, dando muchas voce.«?, 
fechos escuadrones, con lanzas é otras armas, é viendo tanto número 
dellos, estuvo determinado el dicho gobernador don Pedro de Valdivia 
de los esperar en el dicho fuerte, dentro dól, é por parescer del dicho 
general Pedro de Villagrán, porque si allí esperaban dentro del fuerte, 
por ser pequeño é no poder aprovecharse de los caballos, corrían tanto 
riesgo que páresela ser cosa imposible escaparse dellos, é que ansí, por 
parescer del dicho general Pedro de Villagrán, el susodicho salió á 
caballo con cierto número de soldados, quedando el dicho Gobernador 
dentro, 6 peleó tanto con los dichos naturales, con tanta solicitud, ó ar- 
dimiento dio á los demás soldados que, mediante Dios, como cosa que 
generalmente se ha dicho ser milagro, los desbarataron é prendieron 
cuatrocientos indios, poco más ó menos, cosa admirable é bien notada, 
que tan pocos soldados que eran, pues no había en los que quedaron 
en el fuerte y los que salieron con el dicho Pedro de Villagrán, más 
de ciento é cincuenta hombres, é que desbaratasen inñnidad é cosa 
innumerable de indios, en lo cual trabajó é peleó el dicho general 
muy señaladamente de bien, como muy valeroso ó valentísimo ca- 



VALBIVIA T 8ÜS COMPAÑEROS 



306 



pitan; lo cual sabe porque lo viilo y fue uno de los que salieron á 
ello, etc. 

35.— A las treinta y cinco preguiitaa» dijo: ques verdad que después 
de pasado lo que dico la pregunta, sabe ó vido este testigo quel dicho 
geiieml Pedi*o de Villagrán se ocujíó en lo que dice la pregunta todo el 
tiempo que en ella se declara, é ques verduíl, püblic<T ó notorio queí di- 
cho general Pedro de Villagrán, aunque la gente de guerra so mudaba 
de mes á mes, siempre continuamente se quedaba en la dicha pacifica- 
ción el sobredicho, pasamlo ó padesciendo trabajos muy grandes, ó 
veláoste teí?tigo que los soldados que venían do donde estaban, venían 
muy destro^íidos é destruidos é sin ropa é pesándoles del trabajo que 
podescían, lo cual é lo demás que dice la pregunta, pasó, en efeto, de 
verdad, como en ella se declara, porqués publico é notorio; y esto dijo 
Mk, ete, 

36.— A las treinta y seis preguntas, dijo: ques verdad lo que dice la 
pregunta como en ella se declara, porque lo vido ser é pasar ansí, de- 
míis de ser en este reino todo público é notorio, etc. 

37^^A las treinta y siete preguntas, dijo: que sabe é vido que, des- 
pués de poblada la dicha ciudad de la Concepción, el dicho general Pe- 
dro de Villagi'án fué á la ciudad de SantÍ£ígo por mandado del dicho 
gobernador don Pedro de Valdivia, é trajo ciertos pertrechos é cosas de 
guerra para la pacificación ilestas provincias, y en el camino pasaría, 

►ríjue no pudo dejar de pasar, muchos trabajos, á causa de ser la tie- 
Je nuiclios ríos 6 aguas, é trajo consigo ciertos soldados para la d¡- 
dia jomada, lo cual sabe porque lo vido ir este testigo, é después le vi- 
ilo volver; é por esto lo sabe, etc. 

J8.— A las treinta é ocho preguntas, dijo: qut.'s verdail que después 
áe venido el dicho general Pedro de Villagrán de la ciudad de Santia- 
go ala Concepción, en que trujo el dicho socorro é armas, el dicho go- 
b'^mador don Pedro de V^ildivia le encomendó que fuese él é junta- 
íuente el adela nüido Jerónimo de Alderete al dLvsenl>ritniento de la tie- 
truáe adelante, los cuales fueron con cien soldados que consigo lleva- 
fotí de á caballo, é descubrieron la tierra é términos de las ciudades que 
§gk>rii esftiúi fundadas, Imperial é Engol; é ques verdad que era la tie- 
jxa tan poblada do naturales en aquella sazón, que por ninguna parte 
[Jíiidaban que no fuese labranzas de indios, en lo cual el dicho general 

ió á S, M. é hizo lo que buen capitiin debe hacer en lo que se ofre- 

DOC* jUlf 90 



306 COLECCIÓN Di DOCUMENTOS 

ció; y esto dijo della, porque fué uiio do los que fueron la dicha joma- 
da coa el dicho general, é lo vido, como lo ha declarado. 

39. — A las troiutíi y nueve preguntas, dijo: ques verdad que des{uiés 
de haber descubierto la tierra de arriba el dicho general Pedro de Vi- 
llagrán envió á dar aviso al dicho Gobernador de todo, lo cual sabido, 
so vino con la gchte que pudo á la tierra de arriba, é atravesaron por 
las provincias de Arauco, que tan pobladas eran ó de gente tan indo- 
méstica, que nunca so ha podido bien apaciguar, el dicho Pedro de Vi- 
llagráu se i)revino de aquello que para la guarda é custodia que se po- 
dría recrecer, convenía, como buen capitán, é así se vinieron á juntar 
con el dicho gobernador don Pedro de Valdivia en el camino, é se jun- 
taron é fueron por medio de las provincias de Arauco; é questo sabe 
porque lo vido, etc. 

40. — A las cuarenta preguntas, dijo: que sabe y es verdad que prosi- 
guiendo la dicha jornada, llegando a la ciudad Imperial donde al presen 
te está fundada la dicha ciudad, salieron muchos naturales y en 
diversas veces y le dieron al dicho gobernador don Pedro de Valdivia 
é á su maese de campo é á las españoles que iban en su compañía, mu- 
chas guazábarivs é rencuentros, en los cuales se señaló mucho el dicho 
general ó maese de campo Pedro de V^illagrán, haciendo lo que siem- 
pre, como valeroso capitán; é que sabe é vido muchas veces que con su 
buena industria é sagacidad estorbaba y estorbó muchos daños que pu- 
dieran venir á los naturales, usando de misericordia é hablándoles é tra- 
tándoles con mucho amor y voluntad, dándoles á entender lo ques obli- 
gado á católico buen cristiano temeroso de Dios, que por tal este testigo 
lo tiene; y esto responde á esta pregunta, porque, como persona que se 
halló en ello, lo vido, etc. 

41. — 'A las cuarenta é una preguntas, dijo: ques verdad que después 
de llegado el dicho gobernador don Pedro de V^ildivia al asiento donde 
está al presente fun-lada la ciudad Imperial, desde á pocos días se vol- 
vió á la ciudad de la Concepción á invernar en ella, y el dicho general 
Pedi'o de Villagrán so quedó en el sustento de la dicha ciudad con la 
gante que la pregunta dice, uno de los cuales fué este testigo, y que 
ansí quedado, ordenó el dicho general é hizo un fuerte muy fortaleciílo 
en que so recogieron los españoles, é después comenzó á tnier la tierra 
y naturales della de paz é á la obediencia de S. M., enviando esi)añoles 
é caudillos para ello, é yendo asimismo por su persona propia, ti-aba- 



VALDIVIA Y SUS COMPANEROS 307 

jando é padesciendo muchos y excesivos trabajos de guerras ó guazá- 
baras é otras calamidades; lo cual sabe porque lo vido ó se halló en todo 
eUo. 

42.— A las cuarenta é dos preguntas, dijo: ques verdad que después 
de pasado lo que la pregunta de arriba dice, el dicho general Pedro de 
Villagrán, entendiendo todavía en la pacificación 6 conquista de la tie- 
rra, trabajó tanto que puso todos los términos do la dicha ciudad Im- 
perial de paz debajo el dominio de S. M., saliendo él en persona con 
cincuenta hombres que dice la pregunta, á ello; é questo es verdad é lo 
demás contenido en ella, porque pasa así é lo vido y se halló en todo 
eUo, etc. 

43.— A las cuarenta y tres preguntas, dijo: que todo lo contenido en 
la pregunta es verdad, como en ella se declara, porque pasa ansí, y es 
notorio en este reino é cosa sabida é cierta, é que, por lo que ha visto 
este testigo, como lo dice la pregunta lo dice , etc. 
44.— A las cuarenta y cuatro preguntas, dijo: que no la sabe, etc. 
45.— A las cuarenta y cinco preguntas, dijo: que sabe este testigo 
qiiel dicho general Pedro de Villagrán tenía un repartimiento de indios 
en la ciudad de Santiago, é que demás desto le encomendó, como es 
notorio, el dicho gobernador don Pedro do Valdivia, en la dicha ciudad 
Imperial, mucha é muy. gran cantidad do indios, que era público é no- 
torio é ansí lo decían, que tenía de repartimiento quince mil indios de 
visitación é le venían algunas veces gente do mita para serville mil in- 
íos juntos, ó quel propio general lo señaló para sí, lo cual es público 
mercscía muy bien é aunque fueran muchos miís, según lo mucho ó 
Diuybien que á S. M. sirvió ó ha servido con tanta calidad é gastos de 
su persona, é que le paresce á este testigo que tenía el dicho general en 
la dicha ciudad Imperial indios de repartimiento tantos como cuatro 
conquistadores de los que allí había; y esto es notorio en este reino y lo 
! declara porque lo vido. 

4í).— A las cuarenta y seis preguntas, dijo: quos verdad que después 
de repartidos los indios que servían á la ciudad Imperial, el dicho Go- 
i temador don Pedro do Valdivia so partió para el (l:3Sfiubrimicnto de la 
' tierra de adelante ó dejó en la dicha ciudad Imperial por capitán é te- 
niente al dicho general, é desdo á ciertos días el dicho general salió do 
h dicha ciudad con cierUi gente en busca del dicho gobernador don 
Pedro de Valdivia, ó lo vido ir este testigo y no sabe dónde se juntó 



308 



ÜOLKCClÓíí UL UOCÜMKKTOS 



con él pnrqncste testigo se quedó en el sustento de la dielmciadaí 
per¡íV!; y esto responde á esta ¡iregunta y lo demás no lo s^abe, etc. 

47. — A las cuarenta y siete preguntas, dijo: que, como dicho 
esto testigo se quedó en la ciudad líuporial á la sazón que ol dicho g( 
bcrnador don Pcilni de Valdivia liahía ido al descubriniienio de la m 
dad dvl misino noiubiu c el dicliu Pedro de ViUiígrán ansimismo, íi 
í|ne cree quel dicho general usaría su cargo de inaese de eanipo ooni 
siempre lo ha usüdo; y esto responde é esta pregunta^ etc. 

48, — A hi.s cunrcnt;; é ocho preguntas, dijo: que sabo y es verdaí 
questando el dicho general-redro de Villiigrán en el uso y ejercicio d( 
su cargo, que era capitán é tinienteen la dicha ciudad Imi>erial, tenien 
do noticia de las salinas c|uestáíi detrás de la cordillera de la nieve, tí 
zo cierto apercibimientn de soldadoíí, con los cuales fu¿ A ella potm 
cosa nescesíuia, é volvió dcnde ti cierto tiempo c trajo sal é noticiad 
que había mucha gente detrás de la dicim conlillera é otras noticias, 5 
en este dicho t¡eini)0 fué a descubrir el lago que llaman de Valdivia ^ 
sefior gobernador que al presente es» Francisco de Villagnin; é que$M 
es verdad é público é notorio. 

40. — A las cuarenta y nueve pregunta?, dijo: ques verdad qliesUmi 
el dicho genend Pedro de Villagrán en la dicha ciudad Imperial, á 
que se aeuerdin, que hiibía venido ¡hico hidaa é questaba, queste teíítíj 
no se acuerda bien en e! thcbo descubrinnento de las salinas, y el <lic'lwr 
señor gobernador Francisco de Mllagrán en el descubrimiento del l*ijp> 
é tierra de adelante, subcedió que los nidios de las provincias do Tui 
peí y Arauco, qut^tabiiu rclielados^ halíiendo ido el dicho gobeniadóÉ 
don Pedro de Valdivia á los pacincar» le mataron á él é á cuantos cou! 
go llevó, ques público é notorio eran cincuenta españoles é mur^ 
dios amigos, sin que ninguno se escapase, lo cual es público t 1 
é cosa cierta en este reino. 

50* — A las cincucnla preguntas, dijo: ques verdad que por la ar 
del dicho gol)ernador don Pedro de Valdivia los naturales do 
tierra, desile los tJriuinos desta ciudad de Osorno, questidaí en 
por poblar é servmn á la ciudad de Vahiivia, hasta los términos 
ciudad de Santiago, se rebeUu*on é alzaron contra el servicio de §• 
hicieron muclios tlaños, é sabido por el cabildo de la ciudad Impí 
enviaron á hacerlo saber al señor gobernadta* Francisco de Villaj 
ques agora, y dicho general Pedio de Villagián llegaba enioucts 



Vat.divta t rus compañeros 309 

bfa llegado poco había; y esto dijo dcsta pregunta, porque, como este 
testigo estíiba en la dicha ciudad Imperial, lo vido, etc. 

51. — A las cincuenta é una preguntas, dijo: que luego como so en- 
tendió en la dicha ciudad Imperial la muerte del dicho gobernador don 
Podro de Valdivia, los vecinos' é gente questaban, como se comenzó á al- 
terar toda la tierra, estaban con mucho temor, como era razón tenello, é 
luego, como ha declarado en la pregunta antes desta, lo hicieron saber al 
dicho señor gobernador Francisco de Villagrán y el dicho general Pe- 
dro de Villagrán lo envió á hacer saber á la Villa Rica é pidió que se 
juntasen en la ciudad Imperial para reformarse é, que no estuviesen 
divididos; é questo sabe desta pregunta porque lo vido, etc. 

52. — A las cincuenta 6 dos preguntas, dijo: que todo lo contenido en 
la pregunta pasa como en ella se declara y este testigo lo vido ser y 
pj\sar ansí como lo dice, é vido al dicho general Pedro de Villagrán que 
hizo lo que so declara, en. la dicha pregunta é trabajó como buen capi- 
tán ó muy solícito é valerosamente, tanto cuanto este testigo, en estas 
partes de Indias ni en otras ninguna, ha visto ni entendido que otro 
cíipitán lo pudiera hacer mejor que él ni con mas cuidado é ventura 
en todo cuanto hacía ó hizo, lo cual es tan notorio ó cosa sabida ó cierta 
en este reino que no hay para qué en particular tratallo porque paresce 
que á los que se contase le temían por dicha imposible, segund lo mu- 
cho é muy bien que á S. M. sirvió é trabajos que pasó, con tanta cordura 
é sagacidad que no se puede encarescor ni decir; ó que esto lo dice, este 
testigo como persona de vista que se halló en ello. 

53.— A las cincuenta y tres preguntas, dijo: ques verdad que después 
de ¡do el dicho señor gobernador Francisco de Villagrán al socorro do 
la ciudad de la Concepción, quedando el dicho general Pedro de Villa- 
grán en la ciudad Imperial con la gente que consigo tenía é con el pe- 
ligro que la pregunta dice, á causa destar los naturales de la mayor 
parte de la tierra rebelados, tuvo el dicho general tantos ardides é ma- 
ñas en la defensa de la ciudad ó tanto cuidado ó solicitud para que so 
pudiesen sustentar, que, mediante su muiiho trabajo é ardides que tuvo, 
de.spu¿s de Dios, fué parte para sustentar, como se sustentó, la dicha 
ciudad é los españoles della é librarse de la multitud de los enemigos de 
que estíiban por todas partes cercados, ó trabajó en lo dicho tanto el 
dicho general Pedro de Villagrán é tan bien como se especifica en suma 
en la pregunta, lo cual sabe este testigo porque se halló en ello é lo 



L 



310 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

vido; é ques verdad que desbarató muchos pucaraes é fuertes de indios 
é tuvo, así á pie coiuo á caballo, muchos rencuentros é guazábaras, é 
con todos estos trabajos que padescian, por su buena industria é manera 
é buenas palabras é obras que tenía é buena fortuna, los soldados é ca- 
balleros que andaban en su compañía le amaban é seguían en todo, é 
con andar en los dichos trabajos andaban contentos, porque, demás de 
lo dicho, todas sus cosas iban encaminadas á Dios, el cual siempre mos- 
traba tener por delante, é ansí lo cree este testigo que tenía el celo dello 
ó siempre le ayudó Dios en ello; y esto responde á esta pregunta, por- 
que lo vido y se halló en las dichas calamidades ó trabajos, etc. 

64. — A las cincuenta é cuatro preguntas, dijo: que lo que dice la pre- 
gunta es todo verdad como en ella se declara, porque pasa ansí como 
lo dice y este testigo se halló en ello y lo vido, é demás de lo declarar 
este testigo, e? manifiesto en este reino, porqués la verdad como en la 
pregunta se declara, é mucho mejor que se podría especificar, etc. 

65. — A las cincuenta é cinco preguntas, dijo: ques verdad lo que la 
pregunta dice é como en ella se declara, porque pasa ansí en efeto de 
verdad, y este testigo estaba en la ciudad Imperial en la sustenUición 
della, é lo vido, é por esto lo sabe, etc. 

56. — A las cincuenta é seis preguntas, dijo que, sabida la dicha nue- 
va de cómo el dicho señor gobernador Francisco de Villagrán había 
sido desbaratado en la provincia de Arauco, luego el dicho general Pe- 
dro de Villagrán, teniendo, como tenía ó tuvo é de^de allí adelante 
mucho más cuidado de lo que hasta allí, continuamente andaba é andu- 
vo animando en gran manera á los caballeros é soldados que estaban 
en la sustentación de la dicha ciudad Imperial, diciendo muchas cosas 
de buen capitiin é nescesarias para la dicha sustentación, é que de or- 
dinario lo hacía é mostraba siempre gran valor en su persona, é fue 
mucha parte para poner ánimo á los soldados á que hiciesen el deber, 
como lo hicieron; ó questo es verdad é público é notorio, etc. 

57. — A las cincuenta y siete preguntas, dijo: ques verdad que an- 
dando en la pacificación de la dicha ciudad Imperial con los trabajos 
do la guerra que la pregunta dice, se tuvo nueva del fuerte 6 pucará 
quesUiba fecho cinco leguas de la dicha ciudad, poco más ó menos, é 
fué á ella el dicho general Pedro de Villagrán con cierta suma de sol- 
dailos é los desbarató é pasó lo que la pregunta dice, en lo cual trabajó 
mucho el dicho general é hizo lo que siempre que aqueste testigo le 



1^ 



rAliTlIVfA Y HITS CDMPA^KHOa 



811 



conosce^ ques ríe valeroso é Yentiiroíío cnpitán; é quoMo sabe porque lo 
viíloj etc, 

58. — A Ifls cincuenta o ocho ¡»rr«gnntíis, ílijn; que sabe é vi do y es 
verdad que durnnte la guí-rm que en la diclm eiudad Itnperial liubo de 
la«ñltomcioiies de los nntnnilñs, qno fu*' tieítif»o de cinco ailop. poco 
más ó menos, en el cual dicho tiempo solas laciudatJ Iniperinl é ciudad 
de Valdivia de teclas las demás do por ucáarribii se sustentaron, se pa- 
descierou muchos e muy excesivos trabajos, y en este tiempo sabe ó 
^iiloesle testigo que trabajó en lo que dice la pvegniiU oí dicho gene- 
mi Pedro de Villagrán con gran solicitud é mudio cuiíludo é gran ries- 
Kdeáu poi-áona, continuantlo á romper piutaranos e deshacer inuetíos 
riese juntas, trasnochnndo é madrugando c desvelándose en ello 
iiumitfts veces, en tanto grado que no se puede determinar este testigo 
quí' tuntas juntas so deshicieron é pelean tuvieron, é muchas dellas que 
l>ure'<k:ia ser cosa milagrosa salir con el empi'csa, en todo lo cual el di* 
chogeaeral sirvió á S. M. é tnibajó excesivamente con muela) cnithulo 
éhueaft fortuna, que en todo tuvo siempre, sin tont^r descanso alguno, á 
qüefiitj mucha paiHe la buena industria é ánirno del dicho general Pe- 
de Villagnln é la solicitud ú anüd con que lo hizo, y esto es verdad 
sabida é cierta, por dar descanso é ahviar del trabajo á los espa- 
les qaestaban cercados, porque después de fecho esto, de allí adelan- 
teníamos lugar los esjmñoles para dar por algunas partías é comen- 
á servir algunos indios, lo cual sube ponpie lo vido, etc. 
51).— A las cincuenta é nueve [íreguntH, dijo: fpie es verdad que du- 
teol tiempo questuvo hi diclia í-iudud lm|»criul (*ii id trabajo é cala- 
midades dichas, siempre de ordinario andaba el dicho general Pedro 
dí^ Villagrán rompiendo fuertes é desbaratando juntas, como lo tiene 
declarado en la pregunta de atn'ts, que fueron tsuitos que no se puedo 
íWíoniar este testigo, especialmente se acuei'da del fuerte que !a pregun- 
ta dice, llamado Peltacíiví, en el cual esUiba macha copia de gente de 
guerra, y el dicho general le acometió con la gente que llevaba y lo 
de,%rató é trabajó en ello muy mucho, en tanto grado, rjue fue una de 
litó cosas señaladas que en estas provincias y en otras partea se han fe- 
cho en acometer una empresa tan grande contra tanta inidtitud de ene- 
tnigos. desbaratadlos Uin poco número de espaAvdes, é stií)e que fué 
i£niy duvlosa 6 que de allí salieron la mayívr [jíartej dellos heridos é mal - 
lados, en lo cual se mostró bien el valor tlel dicho general á todos 



312 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

manifiesto, lo cual sabe porque vido el fuerte é lo demás que dice la pre- 
gunta, é por esto lo sabe, etc. 

60. — A las sesenta preguntas, dijo: ques verdad que, desbaratado el 
dicho fuerte que dice la pregunta, el dicho general Pedro de Villagrán 
fué al segundo é hizo lo que la pregunta dice, de tomar las centinelas 
con ardid que tuvo, é después de tomadas entró en él é lo desbarató; é 
lo tocante á lo que hablaba con los naturales atrayéndolos por bien, det 
paz, ques verdad que continuamente les hablaba é requería con ella,^ 
usando de buen capitán é como buen cristiano é leal vasallo de S. M..^ 
é questo sabe porque lo vido muchas veces hacer; y esto responde ó. 
esta pregunta, etc. 

61. — A las sesenta é una preguntas, dijo: ques verdad que después 
de venido el dicho general Pedro deVillagránáladicha ciudad Imperial, 
de la cual venida todos recibieron gran contento, y estando reparándose 
do las heridas que hal^ían recibido é trabajos excesivos de la guerra, se 
tuvo nueva de la junta que se hacía en la laguna que dice la pregun- 
ta, lo cual sabido por el dicho general Pedro de Villagrán, salió con los 
soldados que la pregunta dice, é fue público é notorio deshizo la dicha 
junta é hizo cosas hazañosas, con mucho riesgo, como buen capitán, 
aunque este testigo en la dicha batalla é pelea no se halló por haberse 
quedado entonces sustentando la dicha ciudad; y esto dijo della, etc. 

62. — A las sesenta y dos preguntas, dijo que lo contenido en la pre- 
gunta es público é muy notorio é cosa cierta, aunque este testigo no se 
halló, como dicho tiene, en la dicha sazón, por estar, como ha declara- 
do, en la ciudad Imperial, en el sustento della. mas que por cosa muy 
verdadera é como lo dice la pregunta se decía é dijo; y esto responde 
á esta pregunta, etc. 

63. — A las sesenta y tres preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene 
en la pregunta antes desta, á que se remite, etc. 

64. — A las sesenta y cuatro preguntas, dijo: que todo lo en ella con- 
tenido es verdad como se declara, porqueste testigo vido quel digho ge- 
neral Pedro de Villagrán después de haber venido de la dicha pacifica- 
ción que la pregunta de arriba dice, con la gente que consigo trajo, 
bien destrozado é herido é habiendo pasado muchos trabajos é riesgos, 
estando descansando algún tanto, ñe tuvo nueva como los dichos indios 
se tornaban á juntar, é salió de nuevo á la dicha pacificación con cin- 
cuenta soldados, uno de los cuales fué este testigo, y de nuevo tornó á 



VALDIVIA T 8UB C0MPAJÍEB08 313 

deshacer muchas fuerzns é juntas, ansí en llanos como en fuertes y en 
otras partes, en todo lo cual hizo como siempre lo ha fecho lo que buen 
cnpitán debía de hacer, lo cual sabe porque lo vido este testigo y se 
halló en ello, etc. 

65. — A las sesenta y cinco preguntas, dijo: ques verdad questando 
en la sustentación de la dicha ciudad Imperial é padesciendo muchos 
trabajos, con el cuidado que se declara en la pregunta, dejando todo 
recaudo en la dicha ciudad Imperial, vino el dicho general Pedro de Vi- 
llagrán á la dicha ciudad de Valdivia, lo cual sabe porqueste testigo fué 
á la dicha ciudad, é que antes que fuese, continuamente procuraba sa- 
ber nuevas é aviso de la tierra de lo que pasaba, é ansí llegado, sabe 
que hizo juntar á cabildo los alcaldes é regidores, é juntos, fué público 
é notorio haber tratado cosas convenientes al reparo é defensa de la di- 
cha ciudad de Valdivia; é después desto el dicho general Pedro de Vi- 
llflgrán se volvió á la dicha ciudad Imperial, con el cual juntamente se 
volvió este testigo, sin que por su absencia sucediese algún mal recaudo; 
y estando diciendo éste testigo este dicho, é tratando cosas con verdad 
en loor del dicho general Pedro de Villagrán se halló presente Pedro 
de Medina, vecino desta ciudad, é declaró debajo de juramento, dicien- 
do: ¿queréis saber el valor del general Pedro de Villagrán? pues yo os 
diré: — que tan disciplinados tenía sus soldados ó gente que consigo te- 
nía T el valor de su persona é cuanto le respetaban y temían españoles 
é naturales, questando el dicho general en la dicha ciudad Imperial en 
las calamidades é trabajos della, acontesció un día questando en la igle- 
sia mayor oyendo misa, en la dicha ciudad Imperial y dentro della, el 
dicho general Pedro de Villagrán é los españoles oyeron muy gran rui- 
do é tumulto de gente que venía, y llegaron muchos indios á la dicha 
iglesia dando grandes voces é diciendo, como los indios de guerra ve- 
nían y se llevaron mucha suma de ganado, é oído por el dicho general, 
en solamente volviendo que volvió la cabeza atrás, porquestaba en pié 
adelante de todos, en volver solamente la cabeza, lo entendieron é sa- 
lieron todos de la iglesia é tomaron sus armas é salieron de la ciudad, 
é quitaron la presa á los dichos indios é los desbarataron, é questo lo 
vido y porque pasa ansí, lo declara, etc. 

66. — A las sesenta y seis preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene 
en las preguntas de atrás, á que se remite, etc. 

67. — A las sesenta y siete preguntas, dijo: ques verdad questando el 



814 



COLECCIÓN DE DOCUMENTO» 



dicho general Pedro de Villagráii en la Uieha cíuíImI é habiendo ostaoO 
mucho tiempo sin tener nnitva ninguna del dicho seAor gobernai 
Francisoo de Villagrán, a(¡or<ló que fuesen desde la ciudad de V4ildi 
cou un navio á la ciudad de Santiago, y este testigo por mandado 
dicho general fué á la ciudad do Valdivia para que diosen, como die- 
ron, para esto efefeo un nado, en el cual fueron do5 vecinos de la ciudad 
Imperial é utra^ personas, é a la sazón que llegaron á la dicha ciudad 
de Santiago ya estaba retirada la gente de la ciudad de la Concepción 
A la dicha ciudad de Santiago, por las causas (jue la pregunta dice, q^^| 
pasan coíno en ella se declaran, etc. ^^ 

08.— A las sesenta é ocho preguntas» dijo: ques verdad lo que la pre- 
gnntfi dice como en ella se declara, 6 que en esta pregunta ni en nin- 
guna de todtis tas que lo han sido preguntadas, aunque van bien en 
particular interrogathis, ninguna cosa le paresce á este testigo que se 
ponen que dejen de ser verdad, como en ofctolosnn, é mucho m/ts<[UQ 
se poilría decir, por f|;ies verdad é muy gran verdad é cosa bien noiuria 
en esta tierra» y este testigo lo vido como lo dici? la ti ¡cha [»rcguulu, y 
esto respondo á ella, etc. 

Gí). — A las sesentix é nueve preguntas, dijo: que todo lo contenido en 
la pregunta es muy gran verdad y este testigo lo vido ser é pasar diisi, 
é que era tanta la solicitud, cuidado é diligencia que tenía el dicho ge 
ncral PcthN» ile Villagrán, que nunca este testigo en parte alguna 
visto ni oído decir de capitán que con tanta diligencia, ánimo é vei 
ra emprendiííso tan arduas cosas é saliese con ellas como el dicho 
iieral, é le paresce que no lu.lio ni lia liabido en este reino ni baya 
noscido ni viste» capitán que [licicra lo qucl dicho general hizo en 
Icntía, esfuerjío é ventura; lo cual sabe porque lo vido en todo lo 
so ofrcsció en la rUcha guerra. 

70. — A las setenta preguntes, th jn: (juc lo contenido en la dicha \>\ 
gunta es verdad como en ella se declara, y pasa como dice la dicha pr^- 
gmita, portiue lo vido ser y pasar ansí, é por esto lo sabe, etc. 

71. — A las setenta c una pregunlas, dijo: ques verdad que despu"! 
de llegado el dicho señor Fraiicisco ile Villagrán, jjobernador que id 
presenta es, á la dicha ciudaíl Imperial, desde á ciertos días, Sidjó el 
diclio general lY'tJro de Villagrán á la pacificación de los indios que 1% | 
pregunta dice, y este testigo lo vido salir, é desde u cierto tiempo íué 
el dicho seOor Gobernador al dicluí asiento ílondc estaba Ui ciudadj 



VALDIVIA Y SUS COMPAÜ^RUOS 316 

Engol, y después volvió el dicho general á la Imperial, con ciertos sol- 
dados, y este testigo le vido venir 6 fué al dicho asiento de Engol este 
testigo, por su mandado, en el cual halló al dicho señor gobernador 
Francisco de Villagrán; y esto dijo desta pregunta, porque lo vido, 
etcétera. 

72. — A las setenta y dos preguntas, dijo: que todo lo contenido en 
la dicha pregunta es verdad como lo dice é declara, y en cuanto á la 
cantidad de los yanaconas, queste testigo no se determina los que eran, 
mas de que fueron muchos é que hicieron tanto fruto en las cosas de la 
guerra que, mediante ellos, por las cosas que hacían se sabían los secre- 
tos é celadas de los indios, é tomaban espías ó peleaban valientemente 
é fueron mucha parte para conseguir muchas Vitorias, ó fué servicio 
señalado que á S. M. se hizo, é que también pudiera echallos á las 
minas é sacar cantidad de pesos de oro con ellos, lo cual nunca hizo, ó 
que demás de los dichos yanaconas traía muchos perros que hicieron 
mucho provecho por el consiguiente; y esto dijo desta pregunta, etc. 

73. — A las setenta y tres pregunU\s, dijo: que todo lo en ella conteni- 
es muy gran verdad, como lo dice la preguntíi, questando en la dicha 
ciudad Imperial, llegó la dicha real provisión para que tuviesen los al- 
caldes ordinarios la tierra en justicia é la administración della, lo cual 
visto y entendido por el dicho general Pedro de Villagrán, como leal 
vasallo é subdito de S. M. é celoso de su servicio, como cierto lo es, lue- 
go á la hora se desistió del dicho cargo é oficio de general, obedcscien- 
do lo que S. M. mandaba, lo cual fué á tiempo que los términos de la 
dicha ciudad Imperial estaban ya de paz ó servían, lo cual había sido 
por su industria ó buena fortuna ó solicitud é mucha diligencia é valen- 
tía; y esto dijo porque lo vido, porque como persona que se halló lo 
declara, etc. 

74. — A las setenta y cuatro preguntas, dijo: que en todo el tiempo 
que este testigo ha que conosce al dicho general Pedro de Villagrán, 
que es de los dichos catorce años, poco más ó menos, en los cargos que 
ha usado, así de maese de campo general como de justicia mayor, 
y en cosas de la guerra é de república y en los demás que han sido á 
su cargo, siempre este testigo lo ha visto que ha usado los dichos car- 
gos con mucha retitud é cuidado é hacer lo que buen capitán é justicia 
debe hacer, con las calidades, propiedades é lo demás que la pregunta 
dice é se declara, ó que le ha visto en todo el dicho tiempo tratarse y 



316 



COLECCIÓN DE DOCUMEKTOS 



estimarse en mucho, y oii tniiclio más le tonfan de la qiíecT^e 
pro[iio, |iorrjUG In moresce, é que lo vído tenor siempre en mi casa nt 
chos eiiiiflos e^^pañoles é muchos cahnlloH, é sustentarla con mny gr 
Rutoriflarl é haciendo muchos y excesivos gustos en gran suma de 
soH de oro, la cantidad de lo cual e^to testigí no 9» dotermin^i; é quesi 
es la Tordad ó lo que sal)ti. porqne lo vido, etc. 

7f). — A las setenta y cinco pre«ítmtas, dijo: que á la sazón que depiig 
el cargo el dicho general Pedro de Villagcán, desde á pocos d (as, ea 
testigo se \'iiio a la ciudad de Santiago 6 no sabe lo que la preguul 
dice, mas do qucstando este testigo en la ciudad de la Concepción, que 
liabía venido con el capitán Jtian ele Al varado A la reedilicación della, 
past) por junto íÍ la dicha ciudad de la Concepción el dicho general P^ 
tiro (le Villagr.iti. que, corno halna clepaosto del cargo, debía de ir ái 
que dice la pregunta, y llegado allí cerca ó habiendo salido el dic| 
Juan do Al varado á correr el caTti])0, se encontraron y lo d!ó cuer 
enno se hal)ín retHlid<jadi> la diclia eiudrui de la ('aueepción, y el dicl 
general Pedro do Villagrán le dijo que en hahello fechw) había ganado 
mucha honra, é que entcMices el dicho general Pedro de Villagriin sol 
ofreció diciéndolo que, si era servirlo, que sequcdiirfa allí, é como e! mi 
ñor stddado lo liaría con los dem Is cnb:dleros que He valía consigo 
dicho general» á lo cual le respondió el dicho capitán Alvanido quo>.| 
querfa irse á holgir á la ciudad á com^r im han-il de conserva é beb 
uti'i botija de vino, que lo hiciese, y el dicho general respondió que por" 
comer ni beber que no había de ir á nini^nua pnrte, é ansí se fnó y dijo 
piíblicrmiGute, porque así se dijo en la dicha ciudad después, el dicho 
general, h.iblando con los caballeros é soldados qué iban con él: |n\es 
vtíi-í ahí á los questán en esa citidad? iniftana á moíhodfa no hay hom- 
bro íl dlo^; é tliciendo esto caminó sin entrar en la dicha ciudad de la 
C jucep'^ión, ó sucedió de la misma manera quel dicho general lo dijo, 
qiio otro día siguiente se despobló la ciudad, huyendo por temor de los 
naturales que los desbarataron é nintaron algunos espnfl<des, é oii 0I 
canaino le alcanzaron Ins nuevas al tlicbo gcuornl Pedro de Villagrán, y 
este testigo se fué por la mar en un navio; é questo pasa ansí y raspt] 
de á esta pregunta, etc. 

76.^A la-s setenta y seis preguntas, dijo: que dice lo que dicho ii€ 
en k pregunta untes desta, a quj3 se remiti\ y en 1(» dom;U no se úe% 
mina. etc. 



VALDIVIA T 8ÜB COHPASebOB 317 

77. — A las setenta y siete preguntas, dijo: que lo que dice la pregun- 
ta es y pasa ansí como en ella se declara, porque, demás de ser público 
é notorio, vido este testigo la mayor parte dcllo y lo sabe; y esto res- 
ponde á ella, etc. 

78. — A las setenta ó ocho preguntas, dijo: ques verdad questando 
este testigo en la dicha ciudad de Santiago, el dicho señor gobernador 
Francisco de Villagrán, siendo nombrado por corregidor é justicia ma- 
yor destíis provincias, proveído por la Real Audiencia, nombró al dicho 
general para el efecto que la pregunta dice, el cual, como buen cai)itén, 
fué la dicha jornada, é fué público ó notorio que peleó con los dichos 
indios é los desbarató ó hizo en ello un gran servicio á S. M., é que 
fué parte para quitar el impedimiento que había en los caminos reales, 
que no los podían caminar por los dichos indios de guerra; después 
desdo ciertos días volvió el dicho general Pedro de Villagrán á la dicha 
ciudad de Santiago, en la cual este testigo lo vido; y esto dijo desta pre- 
gunta, etc. 

79. — A las setenta y nueve preguntas, dijo: questá claro que si el di- 
cho general Pedro de Villagrán no pretendiera más que residir en la 
ciudad de Santiago con los indios que tenía encomendados, que viviera 
muy sosegadamente é con más quietud ó no hubiera padescido tantos 
trabajos como padesció en sustentación de la tien-a de arriba, é que lo 
demás que dice la pregunta se remite á lo que tiene declarado, etc. 

80. — A las ochenta preguntas, dijo: ques verdad que los indios que 
tenía é de que se servía el dicho general Pedro do Villagrán están al 
presente encomendados en las personas que la pregunta dice é susten- 
tan con ellos sus casas, como es notorio é público, etc. 

81. — A las ochenta é una prcgvmtas, dijo: que no la sabe, ó que lo 
que ha declarado es la verdad para el juramento que hizo, é no firmó 
porque no supo, etc. — (No hay firmas). 

E siendo preguntado por las preguntas del fiscal, declaró lo siguien- 
te, etc. 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho fiscal é al di- 
cho general Pedro de Villagrán, sobre lo cual é las preguntas generales 
se remite á su dicho, etc. 

2. — A la segunda pregunta, dijo: que en todo el tiempo que ha queste 
testigo conosce al dicho genera] Pedro de Villagrán siempre le ha visto 
servil* á S. M. é no le ha deservido en cosa alguna queste testigo haya 



318 



COLECCIÓN DK DOCUMENTOS 



vLsto, oftlo ni entendido eii liejnpo alguno, antes ha dcnnoslrado 
nuscítiüse del ser leal servidor é vasallo de S, M en obras y en pa 
bras; y esto es cosa muy notoria, etc. 

3,— A la tercera pregunta, dijo: qties verrlad quel dicho general Pe- 
dro de Villagrán ha tenido ciertos ropartimientos, como lo Im declanv 
esto testigo en este su dicho, mas que por ser poco, según lo mucho (\i 
meresce do su calidad, lo \m dejado, é que por esto cree que sus mél 
tos é servicios á S. \L foeho.s no están gratificados ni reniuaemdos; eg 
responde á esta pregunta y es la verdad para el juramento que h¡»oJ 
no finnó porque, como dielio Cí?, no siihia escribir, segnnd dijo.— Aní 
mí. — Joachhi fh llntHln, escribano publico, ele. 

El dicho Gaspar de Robles, vecino deshi ciudad, testigo prosent 
por el dielio Antonio de Torres en el dicho nombre, el cual habiendo 
jurado en forma de derecdio é siendo preguntado perlas pregmitas 
interrogatorio, declaró lo siguiente; 

1.— A la primera pregunta, dijo: que conosce al dicho general, de 
quinos aflos á esta parte, poco más ó menos, é conosce al fiscal deste 
reino^ é ques de edad de treinta é cutitro años, poco más ó menos, é no 
le locan, etc, 

2á la 10. — (No tienen contestación.) 

20, — A las veinte preguntas, dijo: que lo que desta pregunta sabe < 
que á la sazón quel dicho general Pedro de Villagrán vino del reino del 
Perúá los valles del Guaseo é Copiapó, ya este testigo había llegado de- 
lante en compañía del capitán Juan Jofré é habían hal»ido con los i| 
dios de los dichos valles ciertas gaazábaras, porquestabannlteradosí 
lu muerte del capitán Juan Bohón é los que con él habían muerto \\ 
dichos indios^ y por tener noticia de los españoles los estaban esperan* 
do, ó ansí desde ciertos días que hubieron llegado al dicho valle, luvi 
ron nueva como venía el ílicho general Pedro de Villagrán, porque vid 
un español llamado el AlL':üde delante é dio la nueva, é allí especiticó 
los muchos trabajo.^ (jua habían padescido por tierra, porque venían á 
pié muchos dellos, p jr hal^er dejado los caballos en el despoblado nni- 
chos dellos muertos, e sal)¡do jior el crqiitán Juan Jofré, les envió bast 
mento^ é así se vinieron a juntixr en el vallo de Cop¡a]>ó^ en el caal 
tuvieron reformándose ciertos días, en el cual tiempo saliéronlos iiijl 
de los dielios valles é dieron ciertas guasábaras, en las cuale^í el dicIiS 
general Pedro de Mllagrán^ como maesc de campo, é la gente que con* 



VALDIVIA y SUS COMPAÑEROS 



319 



tenía rlesbanitai'on Í03 dielios indios, haeicmlo en ello oí ilicho ge- 
eral como biiúH eapiuin é Víileroso; lo cual sahc poríinc lo viílo, etc* 

1.^ — ^A las veinte é una pi'egiinta«i, dijo: que dieo lo que dit-ho tiene 
en la pregunta antes düsta, á qne se remite, eie. 
22. — 'A las veinte é doíJ pníguntas, ílijo: íjue so remite á lo que ha 
larado en las veinte pr jguntít?, é ques verda<l que en todas las gtn- 
Ziihanw que los indios de los dichos valles tuvieron eon el dicho general 
Pedro de \*illagránj en todaí5 ellas salió con vitona el dicho general, é 
trabajó mucho é hizo como buen eapitíin; lo cual es nuiy notx)rio, etc. 
2:1— A las veinte é tres preguntas, dijo: ques vcirdad que en Im gua- 
sábaras que los indios de los dichos valles de Copiapó é Guaseo fcuvie* 
ron con el dicho general Pedro de Villagi'án é demás caballeros ú sob 
daJos que iban en su compañía, é en algunas dellas se vieron en nuicho 
aprieto é peligro, por estar en p:isns fuertes é peligrosos, ó que ncfime* 
üuti los dichtíS indios con mucho ánimo por la Vitoria que habían habi- 
cou la muerte del capiUiu Juan Bohón é demás soldados que habían 
lucrtoen el dicho valle, c que, como esUi dielio, tos dichos naturales 
dieron desbaratad i»s c vinieron en prosecución de su jornada, y en lo que 
ofreció hizo el dicho general Pedro de Villagrán como buen capitán; 
estij responde porque lo vido, etc. 

24,— A Irts veijite y cuatro preguntas, dijo: que dice lo que dicho tie- 
ne, é lo demás no so acuerda, etc. 

25.— A las veinte y eioeo preguntas, dijf>: ques verdad lo que la pre- 
giiiila dice como en ella se declara, porq ueste testigo lo vido ser y irisar 
como lo dice é fué uno de los que fucrun en compañía del general Po- 
di^í do Villagrán, é lo vido, etc. 

2íj.— A las veinte y sei^ preguntas, dijo: «nu-s verílad que después do 
pímdn lo que dice la pregunta, salieron el dicho general Pedro de \'i- 
jligniatí los demás caballeros é soldailos que con él venían, en prose- 
cución (le su viaje y llegaron ai sitio duudesUl fundada la ciudad de la 
S n-fia, la cual hallaron despoblada é muertos los españoles que en ella 
Libín, que los hala'an nnierto los naturales de his dichas provincias e 
riillüs. é de allí se dio avino al dicho gobernador don Pedro de Yaldi- 
m de la llegatLi, ó el dicho general Pedro d*' Mllagrán quciló paci- 
ficándolos dichos valles é tra/ciiflo los naturales dellos al servicio de S- 
31.: é íjUCífto sabe porque se halló en ello e lo vido, é que en lo demás 
nue la pregunta dice, que no se acuerda. 



i^ 



32Ü 



COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 



27. — A las veinte y siete pregmilas, dijo: qiies verdad que después de 
haber llegado el dicho general Pedro de Vülagráii a! asiento de la ciudad 
de la Serena, la cual estaba quemada é derribada por el suceso que losi 
dichos naturales [uivieron], anduvo el dicho Pe(h*o de Viliagrán entoii-! 
diendo en la pacificación é allanamiento de los términos de la dichaciu-l 
dad, é con la gente ó soldados qucsUiban en su com[)arna, tieiupo al pa- 
rescer de cinco meses, en el cual tiempo se pasaron muchos trabajos de i 
hambres é de velas é corredurías ó otros trabajos de la guerra; é ques| 
verdad que en aquella sazón andaban alzados el cacique principal de 
los términos de la ciudad de Santiago, llamado Miclnmalongo, é otros I 
con él, eu el cual tiempo so trajo de paz al dicho Mieliimalougo é loa 
caciques que con él andaban, que traían alterados aquellos valles, 
ello se hizo servicio á S. M.; lo cual sal)e porque se halló en ello, 

28, — A las veinte y ocho preguntas, dijo: (¡ues verdad que despi 
de haber estado el dicho general Pedro de Viliagrán el tiempo que 
declarado en la pregunta de atrás, dejando para sustentar la ciudad! 
la Serena cierta suma do soldados, se vino á la ciudad de Santi 
donde estaba el dicho gobernador don Pedro de Valdivia, é dejanSo 
asimismo en el valle de Limarí otra cierta suma de caballeros é soMa- 
dos, uno de los cuales fué este testigo, y desde á ciertos días que hu- 
bieron venido de paz los caciques de los dichos valles» se fué este tes- 
tigo é los demás á la íüclia ciudad de la Serena, en la cual estuvieron 
hastii que fuá á ella e! capitán Franciseii de Aguirre por tiniente é ca 
pitan dcUa, é luego so vino este testigo á la ciudad de Santiago; looi 
sabe porque pasa ansí, etc. 

21>.— A las veinte y nueve preguntas, dijo: ques verdad lo que 
la pregunta como en ella se declara, porque pasa como en ella lo di 
excepto quel dicho valle de Copiapó que dice la pregunta, no se ncufej 
da bien si estaba algvma cosa de paz, mas que todo lo otro lo estaba ilo 
paz, é questo pasa, porque lo vido é se halló en ello. 

30. — A las treinta pregimtas, dijo: que todo lo que la pregunta dioo 
es verdad como lo declara, porque en todo el tiempo y sazón que ae 
ocupó el dicho Pedro do Viliagrán en lo que dice la pregunta, se \tík* 
descieron mucha nescesidades é trabajos muy grandes, ó que siendo^ 
como era, el dicho general Pedro do Viliagrán maese de aimpa, que£t4 
visto se ocupaba, como so ocupó, en cosas de imporUxneia, é que m 
todo aquello que se ofreció salió siempre con Vitoria de los iudioü, á lo 



B ca* 
dS 



VAt.ÜlVlA r BUS C0MPAKER08 321 

qucste testigo vido y se acuerda, aunque fueron muchas las veces que 
anduvo en rencuentros é guazábaras é que en ello fué servicio que á 
S. M. se le hizo, lo cual sabe porque anduvo eu lo que dicho es y lo 
vido, etc. 

31. — A las treinta é una preguntas, dijo: ques verdad que después 
qiiel dicho general Fedro de Villagrán hubo llegado á la ciudad de San- 
tiago, de la pacificación de la ciudad de la Serena, desde á pocos días 
se determinó de ir al descubrimiento de la tierra de arriba, ó así se par- 
tió con los caballeros, é sólo dos que consigo tenía, yendo el dicho ge- 
neral Pedro de Villagrán ó llevando el dicho cargo de maese de campo, 
é que fué bien aderezado y en orden de caballos é aderezos de guerra; 
é que en lo demás del socorro que dice la pregunta dio, queste testigo 
no lo sabe, que bien podía ser lo diese, é que no pudo dejar de gastar 
suma de pesos de oro, como lo requería semejante entrada; é que sabe 
é vido como yendo en el dicho descubrimiento, se padescieron muchos 
trabajos de los que la pregunta dice, en todo lo cual sirvió el dicho ge- 
neral Pedro de Villagrán mucho á S. M. é muy bien, é hizo como buen 
capitán, dando buena orden é cuenta de lo que se le encargaba, lo cual 
sabe porque fué en la dicha jornada y lo vido; y esto dijo desta pre- 
gunta, etc. 

32.— A las treinta y dos preguntas, dijo: ques verdad lo que la pre- 
gunta dice como en ella se declara, porqueste testigo lo vido y se halló 
en ello, é vido como se halló en la dicha batalla é pelea el dicho gene- 
ral é inaese de campo Pedro de Villagrán, é trabajó ó sirvió á S. M. co- 
mo buen caballero é como siempre lo había fecho, é por esto lo sabe, 
etcétera. 

33. — A las treinta y tres preguntas, dijo: ques verdad que después 
de desbaratados los naturales en la guazábara é rencuentro contenido 
en la pregunta antes desta, el dicho gobernador don Pedro de Valdivia 
hizo el fuerte que la preguntfi dice, ques donde al presente está funda- 
da la ciudad de la Concepción, en el hacer del cual sabe é vido este 
testigo que se padesció mucho trabajo, como lo dice la pregunta, y en 
ello como tal maese de campo trabajó mucho el dicho general Pedro do 
Villagrán, no sólo mandando, mas trabajando personalmente é animan- 
do á ello á los demás caballeros é soldados, hasta quel dicho fuerte fué 
fecho, lo cual sabe porque lo vido é se halló en ello este testigo, etc. 

34. — A las treinta ó cuatro preguntas, dijo: que sabe é vido questan- 

OOC, XIII * 21 



322 



COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 




(lo el ilirjin gol.jonuMlor don Pedro de Valflivia cu el fuerte que !í 
guiita diei\ de la ciudml de Ui OoiR'ej»eióii, mi día á luediodia, poca 
ináá, vinieron á cercar al dicho fuerto n nichos escuadrones de indi os, g 
con nuichas anuas, que eran tantos, que de^spués preguntando cudu^^| 
habían venido, oyó decir esle tcsti¿jo que eran veinte c doft mil indiiS^ 
c llegados a vista é cerca del diclio fuerte, lus quisieron es[)erar ilentrn 
del el tliclio gobernador don Pedro do Valdivia, e por parescer del di- 
cho gcncnd Pedro de Villagráii suherjn del dicho fuerte á pelear 
los diclum, ciertos Cí^pafloles con el dicho Pedro de Villagrán é Jeró] 
ni o de Ablerete, con los cuales tuvieron los indios ana pelea é gn 
bara, hasta que fué Dios servido los desbarataron á los dichos in<lio3^ 
que fué do tal condición que ¡laresció, como lo creo este testigo, mila- 
gro, en lo cu:il vido este testigo que trabajó el dicho general Pedro de 
Villagrán, corno 8Íeni[íre lo lia bocho, couiü valeroso capitán, siendo 
siempre de los delauleros, lo cual sabe porque lo vido é se halló en toi 
ello este testigo; y esto responde á esta pregunta, etc. 

35. — A las treinta é cinco preguntas, dijo: que sabe ó vido que des- 
pués de pasado lo que la pregunta antes dice de la guazábara é rencuen- 
tro que tuvieron con los dichos naturales, el dicbn gobernador d 
Pedro de Valdivia envió al diclio general Pedro de Villagrán con ct^ 
tos soldados á que anduviuso por los ténuiuos de la ciudad de la O 
cepción atrayendo de píu los natundes eoiuarcíuios, en lo cual se ocu| 
cierto tieuipo, queste teítigo no se acuerda por haber disümcia de lien 
po que piisó, eu lo cual estl claro que no pudo dejar de trabajar é j' 
síir niui'lMS trabajos, é qncá verdad que por lo sobredicho se niudabí 
los soldados para el dielio ofet<v y el dieho general siempre como bu< 
capitán quedalia entendiendo en la dicha pacificación ó allanamien 
lo cual sabe porque lo vía; y esto dijo dtjsta pregunta, utc* 

36. — A las treinta y seis preguntas, ílijo: que después do haber 
dado el dicho general Pedro de Villagr¿ln cu la pacificación, como 
referido en la pregunta antes desta, se vino al fuerte de la dicha cij 
dad de la Concepción, qucstaba por fundar, é sabe que después hal 
andado en ello, traería rchición <1q los indios que dico la pregunta, é 
el diclio gobernador don Pedro de Valdivia pobló tS fundóla diclia 
dad de la Cancepción, en la que hiiso muchos vecinos, ijue serian 
que la pregunta dice, poco más ó nien^JS, á los que les encomendó 
dios^ que había en aquella sazón nmclia cantidad, ó que á causa de 



VAlíDlVÍA Y BUS COMPANEROS 323 

mucha suma de. naturales que entonces había, se entendía y creía fuera 
la dicha ciudad de la Concepción una de las más principales que hu- 
biese en este reino; y. esto responde porque lo vido, etc. 

37. — A las treinta y siete preguntas, dijo: ques verdad lo que la pre- 
gunta dice como en ella se declara, porqueste testigo lo vido é se halló 
presente á la sazón que el dicho general Pedro de Villagrán fué ala dicha 
ciudad de Santiago é trajo el socorro que la pregunta dice de gente é 
otras cosas nescesarias para la dicha entrada, é que en el camino fué 
púbUco se pasaron los trabajos que dice la pregunta, etc. 

38. — A las treinta é ocho preguntas, dijo: que sabe é vido que des- 
pués de haber venido el dicho general Pedro de Villagrán de la dicha 
ciudad de Santiago, el dicho gobernador don Pedro de Valdivia envió 
jimtamente con el adelantíido Jerónimo de Alderete, al descubrimiento 
de la tierra de arriba, con los cien hombres que dice la pregunta, y 
queste testigo se quedó en la sustentación de la ciudad de la Concep- 
ción con el dicho gobernador don Pedro de Valdivia; y esto dijo della, 
etcétera. 

39. — A las treinta é nueve preguntas, dijo: ques verdad que después 
de haber salido el dicho general Pedro de V^illagrán y el dicho Jeróni- 
mo de Alderete, con la gente que consigo llevaron al dicho descubri- 
miento de la tierra de arriba, desde á ciertos días se tuvo noticia có- 
mo se habían descubierto los términos de la ciudad de Engol é Imperial 
é la mucha población que había, lo cual visto por el dicho gobernador 
don Pedro de Valdivia, salió de la dicha ciudad de la Concepción con 
mucha parte de los caballeros é soldados que consigo tenía, dejando la 
dicha ciudad de la Concepción poblada é gente que la sustentase, uno 
de los cuales que vinieron con el dicho Gobernador fué este testigo, é 
que ansí se vino á juntar, con el dicho general Pedro de Villagrán ó 
prosiguieron su jornada al dicho descubrimiento; é que sabe é vido que 
en lo que se ofrecía hacía é hizo como buen capitán el dicho general, 
con mucho cuidado é solicitud en lo que se lo encargaba, lo cual sabe 
porque lo vido; y esto responde á esta pregunta, etc. 

40. — A las cuarenta preguntas, dijo: que sabe é vido este testigo que, 
yendo proseguiendo la dicha jornada al dicho descubrimiento, llegan- 
do al paraje que agora son términos de la ciudad Imperial, los natura- 
les de la tierra tuvieron muchos rencuentros é guazábaras con el dicho 
gobernador don Pedro de Valdivia, en lo cual el dicho general Pedro 



324 



COÍ.ECCl 



EKTOB 



de Vilhigrán sirvió a S. M. como biicn capitán é con iniichfi «liligím 
é oiiiílaílo, e tnibnj(i mu dio ¿ bien, lo cunl sabe porque lo vitlo é 



(le U 



(U 



el tlicbo Gobe 



ílor en la cbelí 



kieron 
cación, ele. 

4L^ — A las enarcntu é una preguntas, dijo: qne todo ro que Ja pre- 
gunta Jice es verdad como en ella se contiene, porrpiesfle testigo lo vi- 
do é se bailó en olio é fué uno de los que quedaron en la eiudad Impe- 
rial para la sustentación della; é por esto la sabe, con lo demás que lu 
pregunta dice, etc. 

42.— A las cuarenta é dos preguntas, dijo: ques verdad todo lo qti~ 
la pregunta dice como en ella ^e declara, porque pasa ansí como la 
pecifica, y este testigo lo vido, etc. 

43, — A las cuarenta y tres preguntas, dijo: que de la manera é 
nía que la ¡tregunta dice es y pasa como en ella se contiene, y esto 
sabe porque lo viilo ser y pasar ansí y es verdad é pülilico é notorio tá 
do, como lo dice la jíregunta, en estas provincias, etc. 

44. — ^A las cuarenta é cuatro preguntas, dijo: que no la sabe, i>0i'qii 
no lo vido, etc, 

45. — A las cuarenta y cinco pre^jinntas, dijo: qne sabe é vido este te 
tigo qucl dicho gobernador don Pedro de Valdivia encomendó al dich 
general Pedro de Villagrán en la ciudad Imperial mucha suma do_ 
indios, que se decía le habíu encomendado quince mil, poco más ó IT 
nos, y ansí era público, c que fnif uno dolos principales repartimienta 
que se dieron cu la ciudad Imperial allende de otro repartimiento ipi¿ 
tenía en la ciudad de Hantiago, lo cual sería, como es notorio, por \a 
mucho é uuiy bien qiio á S. M. habla servido en estas provincies, é qu 
fué bien empleado, aúu mayor merced que en nombre de 8. M. se 
hiciera, porque lo meresco iodo; é quosto responde, porque lo vido 
etcétera. 

46.^ — A las cuarenta y seis preguntas, dijo: que sabe é vido este 
tigo que después de poblada la dicha eiudad Imperial, el dicho gobe 
nador duu Pedro de VaMi%'ia tuó al descnlu'lmiento de la tierra de aJí 
laute, y el dieho general Pedro da Villagnin se quedó en la ciudad laii 
periul por teniente del la ^ y den de a algunos días se fué donde estafc 
el dicho Gobernador con cierto socorro de gente é se juntó con él^ ei 
li cua! hizo servicio á S. M.: lo cual sabe porque lo vido, etc. 

47. — A las cuí:reuta y siete preguntas, dijo: que dice lo que elidid 



Valdivia y sus compañeros 825 

tiene en la pregunta de atrás, é questa es la verdad para el juramento 
que hizo, y eu ello se afirma, é no fué preguntado por más preguntas 
porque no fué presentado para en más, é firmólo de su nombre. — (No 
consta la firma.) 

Siendo preguntado por las preguntas, del fiscal de S. M. en el inte- 
rrogatorio presentado en esta causa, dijo lo siguiente, etc.: 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce á las partes é á cada 
uno dellas, al dicho general del tiempo que ha declarado en este su di- 
cho, é al dicho Babilós de Arellano, fiscal, de un año, poco más ó me- 
menos, é ques de la edad que tiene dicho, etc, 

2. — A la segunda pregunta, dijo: que en todo el tiempo queste testi- 
go ha conoscido al dicho general Pedro de Villagrán siempre le ha vis- 
to servir á S, M. ó nunca ha visto ni oído lo contrario ni cosa de lo 
contenido en esta pregunta, etc. 

3. — A la tercera pregunta dijo: que sabe é vido este testigo quel di- 
cho general Pedro de Villagrán ha tenido en su repartimiento indios 
encomendados, así en la ciudad Imperial como en la de Santiago, é tie- 
rras ó chácaras, mas que socorro ni ayudas de costa este testigo no lo 
sabe, é que ha morescido y merece mucho por lo mucho que á S. M. ha 
servido, mas que si está pagado de sus servicios ó no. lo remite á lo que 
S. M. determinase; é questo responde y es la verdad para el juramento 
que hizo, ó firmólo de sn nombre. — Gaspar de Robles, — Ante mí. — Joa- 
quín de RuedUj escribano público, etc. 

El dicho Tomás Falcón, vecino desta ciudad de Osorno, testigo pre- 
sentado por el dicho Antonio de Torres en el dicho nombro, el cual ha- 
biendo jurado en forma de derecho é siendo preguntado por las pre- 
guntas del dicho interrogatorio, dijo lo siguente, etc. 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosce al general Pedro de Vi- 
llagrán de quince aftos, poeo más ó menos, é que conosce al dicho fis- 
cal Babilés de Arellano, é ques de edad de cuarenta é dos años, poco 
más ó menos, é no le tocan, etc. 

2 á la 16. — (No tienen contestación.) 

17. — A la diez y siete preguntas, dijo: questando este testigo en la 
ciudad del Cuzco después que se dio la batalla de Jaquijaguana, supo 
este testigo cómo el Presidente Pedro de la Gasea había proveído al di- 
cho gobernador Pedro de Valdivia por gobernador en estas provincias 
de Chile, y este testigo vido pregonar las provisiones de tal gobernador 



326 



COLECCIÓN T>E DOCUMENTOS 



é capitán general, ¿vino en sn acompat5amiento del Jicho Gobemadi 
hasta el puerto ele Arien, catnino destas provincias, donde por manda^ 
do del dicho Presidente volvieron al dicho Gobernador á la ciudad 
los Reyes; é después desde la dicha ciudad le tornó á despachar el 
cho Presidente para esta dicha goliernucii'ín, é en la dicha ciudad su 
este testigo é fué notorio quel dicho Gobernador le había nombrado 
dicho general Pedro de ^^ilIag^án por su maose de ciinipo desle reÜK 
siempre con esta provisión anduvo como tal niaese de campo; y esi 
do este testigo en el valla de Cupiapó, ques término de la ciudad de 
Serena, principio destas provincias, estando una noche con el capi 
Juan Jof ré <^ ciertos soldados que habían venido por el despoblado, 11 
allí un soldado que se llamaba el Alcaide é dio nueva como venía el di- 
cho inaose de camjio por el despoblado con cierta gente é socorro é ca- 
ballos, é qne traía nesccsl*lad, por liaber caminado quinientas leguas 
sin parar, i>or dar el dicho socorro á eshis provincias, lo cual sabido por 
el dicho capitán Joñ-é é los domas caballeros é soldados questaban en 
su compañía, qne ansimismo habían venido por el despoblado, envia- 
ron ti este testigo é cierta gente 6 caballos cargados do bastí uiento para 
dar é proveer al dicho general Pedro de \'iUagrán é gente que consigo 
traía, é fué é ío entregó al dicho maese de campo; é que esto rcs|iondü¿ 
esta pregunta, etc. 

18. — A las diez é ocho pregimtas, dijo: ques verdad que después 
llegado el dicho genera! é maese de campo Pedro tle Villagrau con 
gente que traía al diclio valle de CopininVi se juntau'on con él cierta sj 
ma de soldados que habían venido delante, del dicho reino del Pe¡ 
que serían todos ellos la suma de gente que la pregunta dice, poco 
ó menos, é todos le obedecieron como a su maese de campo, é comí 
zó á entender en la pacificación ó conquista de los naturales de los 
chos valles, é ques verdad qucl dicho socorro de gente é caballeros 
mucha parto para hacer la conquista destas provincias ó gran servi 
que se hizo á S. M-, etc. 

19. — A las diez y nueve preguntas, dijo: que sabe é vido oll- u;^ií 
que á la sazón qucl «licho maese de campo Pe^lro de \'illagrán entró 
en estas provincias, como tal maese de campo, que fué cuando entró 
C3n el dicho socorro de gente é aruuis, vino muy en orden é tnuy ade- 
rezado é metió armas é caballos é criados, en lo cual no pudo dejar de 
gastar gran cantidad de pesos de oro. ú causa que en la di*!' i <í>/óu 



▼ATiDIVÍA Y RUS COMPASeROS 327 

vallan en estas provincias á muy subidos precios los caballos, porque se 
vendían A mil é á mil é docientos pesos cada caballo é yegua, como es 
notorio, é, por el consiguiente, valían mucho las armas é herraje é los 
demás pertrechos de guerra; y esto responde á esta pregunta, porque lo 
vido, etc. 

20. — A las veinte preguntas, dijo: que sabe que en el camino que 
desdel dicho reino del Perú hasta el principio deltas provincias de Chi- 
le habrá quinientas leguas, poco más ó meuos, é que las docientas le- 
guas, poco más ó menos, que se cuentan desde el puerto de Arica al 
valle de Copiapó, son despoblados é arenales secos é tierra inhabitíible 
así toda ella, en el cual camino todos los que por ella pasan padescen 
excesivos é grandes trabajos, muriendo en ellos, como muere, mucha 
gente é caballos, á causa de los terribles tiempos que por allí suceden é 
falta (le comida é bebida, é que siendo al principio del descubrimiento 
destas provincias, por no estar tan instruios de lo que se han de preve- 
nir los criminantes, como lo estarán agora, padescían, como en efeto 
padescieron en aquel tiempo muchos trabajos; y este testigo, como pasó 
el dicho despoblado delante del dicho maese de campo, porque vino á 
ciertos días antes, vido 6 sintió lo quo se padescía, é así no pudo dejar 
de pasar el dicho maese de campo intolerables é excesivos trabajos, en 
especial viniendo suma de gente junta, que es menester para sustentar- 
se é alimentarse gran cantidad de bastimento, de lo cual hay gran falta 
en aquel camino; é queste testigo supo do los soldados é demás gente 
que vino en la compañía del dicho maese de campo, la buena orden 
que había dado en su campo é solicitud que puso en traer el dicho so- 
corro, é con todo esto, por ser la tierra como estii referido, murieron ó 
se quedaron en el camino caballos, aunque ninguna gente, por el cui- 
dado é solicitud que hubo; y esto responde á esta pregunta, etc. 

2I.--A las veinte é una preguntas, dijo: que es verdad lo quo la pre- 
gunta dice como en ella se declara, porque pasa ansí como lo especifi- 
ca y este testigo vido los cuerpos de los que habían muerto los natura- 
Jes en el dicho valle de Copiapó, é vido al dicho capitán Juan Bohón 
con ellos tendidos en el campo, é los naturales dieron una guazábara al 
Cfipitán Juan Jofré, en compañía del que venía este testigo, como lo ha 
declarado; y ques verdad lo demás que la pregunta dice, etc. 

22. — A las veinte é dos preguntas, dijo: (jues verdad que después de 
juntos con el dicho maese de campo Pedro de Villagrúu los demás ca- 



828 



COLECCIÓN DE DOCCMENTOB 



bailaros é soldados que liablan venido delante, los cuales se juntaron en 
el dicho valle de Copiapó, el dicho niaese de campo comenzó á dar or^ 
den en la pacificación de la tierra y defensa de la gente questaba e: 
compañía, por estar, como estaban los valles que la pregunta dice, 
dos de guerra ó la mayor paiie de los naturales que lial)jan acudí 
alli á pelear con el dicho maese de campo, los cuales procuraron ó se 
pusíerou en cerco del dicho maese de campo é de la gente que con ellos 
traía é le defendían el agua é bastimentos todo el tiempo que estu^ 
ron en el dicho valle de Copiapó la mayor parle de los <lias, que ser^ff 
treinta é tantos días, reformándose del mucho trabajo que habían pasa- 
do en el despoblado^ iodo este tiempo los dichos naturales, é le daban 
guasábaras é hacían saltos, procurando por todas vías matar los O'ípa* 
fióles, a todo lo cual el dicho maese de campo preveida é previno como 
buen capitán, con mucha solicitud é diligencia, hasta que por la buena 
orden (]ue se tuvo alzaron los dichos naturales, sin que intervitiiesen en 
ello nmcrtes de espafioles, aunque hubo muchos heridos y grtm riesgo 
que se pasó; y esto responde á esta pregunta, porque lo vido y se halló 
en ello con el dicho maese de campo Pedro de Villagrán, etc. 

23. — A las veinte y tres preguntas, dijo: que dice lo que dicho tiene 
en la prcg\nita antes desta é ques verdad, ó lo demás que la pregunta 
dice como en ella se declara este testigo lo vido, etc. 

24, — ^A las veinte y cuatro preguntas, dijo: que loque desta pregunta 
sabe es, que después de haber pasado el dicho general Pedro de Villa- 
gran é los dcitiás caballeros é soldados questoibau en su compañía mu- 
chos rencuentros é guasábaras con los naturales del dicho valle de Co- 
piapó, un día el dicho general ó maese de campo Pedro de Villagráu 
cabalgó con toda la gente del real é manilo llamar á un capitán general 
de los indios llamado Cateo, debajo de seguro fpic le dio para hablutle, 
é lo habló ó trataron cieilas cosas» de lo cual paresce que redundó al- 
zai'se, como se alzó, el cerco que t-eidan los indios á los espaf^oles, ó 
c^ida uno se (nú á su tierra; é questo sabe ó vido desta pregunUí porque 
i'uó uno dellos, etc, 

25. — A las veinte y cinco preguntas, dijo: que lo contenido en la pre- 
gunta es y pasa ansí como lo dice^ porque fué público é notorio quí 
por la muerte que hicieron on ios espaOoles que antes habían venida 
con el capit;hi Juan Bubón Jiabíau intervenido todos los indios comar 
canos do los términos de la ciudad du la Sureña^ la cual^ desp 



VALDIVIA r 9U8 OOMPAÍÍEKOS 



329 



lertos los españoles en d valle de Copinpá lu asolaron é rlestriiyeron 
é infltaron á los es|mrii»los íjiie eii elta liahía, é vúlvieron al dicíio valle 
á aguardar al dieho niaesc de campo Pedro de Villagrán; é lo demás 
que (iice la pregunta pasa auí^í, por€|ueste testigo vitlo como el dicho 
ínflese de caínpo, con toda solicitiul é f^agneidad, envió un caudillo al 
dicho valle ilel Guaseo^ por la parte que pudo entrar híu ser sentido 
deloaimlios. y entró con ciertos españoles é dio en una junta donde 
c.'ítaban los caciques principales é inuclíos de stis indios, é los mandó 
que estuviesen quedos é no tuviesen temor, liasta tpie llegó el dicho 
mrteí>e de campo, y llegado les hahló tal razonamiento que les trajo de 
pax li todos lí>s iudios del dicho valle del Guaseo, á lo menos la parcia- 
lidad del Ciunino real, é desde entonces nunca más se ha rebelado é hasta 
ol dííide hoy está de paz, é fué mucha parte para paciíicar las demás 
prorincias é valles comarcanos, como ausimismo están de paz, é fué 
grdu sei*vic¡o que se IiÍíco á 8. M., en especial que no intervino nuierto 
JÜaaugre en ninguno, sino por buen término é cristiauauíente, lo cual 
sabe[)orque lo ^ádo y se halló en ello, etc. 

3(i.— A l;is veinte y seis preguntas, dijo: qnes verdad lo que dice la 
pregiuita como en ella se declara, porqueste testigo lo vido, é vido ir 
alcupiUm Juan Jofré, que le despachó el diclio maeso de campo á dar 
Aviso ni dicho gobernador don Pedro de Vtddivia; é por esto lo sa- 

21— A las veinte y siete preguntas, dijo: que sabe é vido este testigo 
^ueeiiel tiempo quel dicho general Pedi'o de Villngráu anduvo atra- 
yendo de pají é allanando los valles y tierra que la preguuta dice, se 
f^asaroa é padescieron muchos y excesivos trabajos de los que la pre- 
gyíitfl dice, porqueste testigo se halló en ello, é qne ansimismo vido traer 
l03 caciques que dice la preguuUi, de paz, á la ciudad de Santiago, é que 
fué un servicio señalado que á S. M, se hizo, porque los dichos caci- 
ques eran los principales de todas aquellas |)rovincias, porque les obe- 
n así en los valles de Limarí, Coquimbo, como los términos de la 
le Santiago, porque venían en las juntíis que ellos querían ha- 
wr, y de traer á los sobredichos de paz con sus valles, redundó muclm 
qaíetud en la tierra, é han estado y lístún de paz hasta agora, é que no 
intervinieron en traellos de paz esta vez sino muy poco daño en los 
Urales, lo cual sabe porque lo vido y es público é notorio, etc. 
— A \m veint<í é ocho jireguntas, dijo; ques verdad lu que dice la 



830 COLECCIÓN DE DOCUHEKTOfl 

pregunta como en ella se deolam, porque, como dicho tiene, lo vido y 
Be halló en ello, etc, 

29. — A las veinte ó nueve preguntas, dijo: que dice lo que dicho tie- 
ne en la pregunta antes desta, á que se remite, é ques verdad que des- 
pués de venido el dicho general Pedro de Villagrán á la ciudad de San- 
tiago, el dicho Gobernador despachó, porque tuviesen justicia é como 
capitán al dicho Francisco de Aguirre, el cual vino á la ciudad de la 
Serena, é que cuando fué la halló con el recaudo de gente que dice la 
pregunta; é questo responde della, etc. 

E no fué preguntado por más preguntas porqués escribano, é questa 
es la verdad por el juramento que hizo, é firmólo de su nombre. — To* 
más Falcan, etc. 

E eiendo preguntado por las preguntas del fiscal en esta causa pre- 
sentadas dijo é declaró lo siguiente, etc.: 

1. — A la primera pregunta, dijo: que conosco al dicho Babilés de 
Arelhuio, fiscal, de tres años, poco más ó menos, é al dicho general Pe- 
dro de Villagrán del tiempo que ha declarado, é qn3s de la edad quo 
ha referido, etc. 

2. — A la segunda pregunta, dijo: que en todo el tiempo que ha queste 
testigo conosce al dicho Pedro de Villagrán, en todo este tiempo le ha 
visto que ha servido muy bien en lo que le ha sido encargado, á S. M., 
é nunca ha visto, oído ni entendido del cosa al contrario, antes sabe ó 
tiene por muy cierto é averiguado ser muy leal servidor, y en palabras 
queste testigo le ha oído y en obras que le ha visto hacer lo ha clara- 
mente manifestado y este testigo del conocido. y entendido, etc. 

3. — A la tercera pregunta, dijo: que sabe é ha visto que en la ciudad 
de Santiago destas provincias, le dio el gobernador don Pedro de Val- 
divia, como á uno de los primeros conquistadores de este reino, un re- 
partimiento de indios é chácaras é solares, con lo cual, conforme á la 
calidad de su persona é á los gastos que hacía en la guerra en servicio 
de S. M. no se podía sustentar ni era premio bastante á lo mucho que 
meresce, ó que así, dejando la vecindad do Santiago, vino conquisUmdo 
é pacificando, descubriendo é poblando todas las ciudiides destas pro- 
vincias hasta la ciudad de Valdivia, y en la Imperial, viendo lo mucho 
que á S. M. había servido ó con tanta cantidad de gastos que hizo, el 
Gjl)3rn:i'lor le dio otro repartimiento de indios en l:i dicha ciulid Im- 
p;¿rial, que ora público eran catorce ó quince mil indios, mas qao no 



VaIíDivia y bus compaSruob 831 

entiende este testigo haber recibido el dicho general Pedro de Villagrán 
socorro alguno, sino que los gastos que ha fecho han sido á su costa ó 
miusión, é queste testigo le paresce é so afirma en ello, que con lo que 
en estas provincias le dieron no le pagaron sus méritos é servicios fe- 
chos á S. M., ni con mucho más que lo dieran, cuanto más que han sido 
de poco provecho los indios en consecuencia de los servicios que ha fe- 
cho el dicho Pedro de Villagrán en servicio de S. M,, ó ques la verdad 
é muy gran verdad para el juramento que hizo, é tornólo á firmar do 
su nombre. — Tomás" Fakón, — Ante mí. — Joaquín de liiieda, escribano 
público, ete. 

E después de lo susodicho en la ciudad de Osorno, en cinco días del 
mes de Marzo ó del dicho año de millo quinientos é sesenta é tros años, 
ante el dicho señor eapiUín é teniente de gobernador é ante mí el di- 
cho escribano é testigos paresció presente el dicho Antonio do Torres en 
el dicho nombre, é dijo que él no quería presentar más testigos de los 
que tiene presentados, que pide á su mercedle mande dar esta proban- 
za, originalmente, sin quedar traslado, ó pidió justicia, siendo testigos 
Juan Rentería é don Pedro de Godoy, etc. 

E luego el dicho señor teniente de gobernador mandó á mí el dicho 
^cribano se la dé como la pide, á lo cual dijo que interponía ó inter- 
puso su autoridad ó decreto judicial para su mayor validación, é firmólo 
uesu nombre; testigos los dichos ó Juan de la Reinaga; é yo el dicho Joa- 
íttínde Rueda, escribano público, en lo dicho presente fui en uno con 
^1 dicho señor capitán, que aquí firmó su noiíibro, é lo escribí ó fice un 
^^0 en testimonio de verdad. — Joaquín de Rueda, escribano público, 
etcétera. 

En la ciudad de Osorno, provincias de Chile, á cinco días del mes de 
Marzo, año del Señor de mil é quinientos é sesenta 6 tres años, estando 
en su ayuntamiento los muy magníficos señores capitán Juan de la 
^íiiaga, Ciipitán é teniente de gobernador en esta ciudad, por el nuiy 
i/ustre señor Francisco de Villagrán, mari.scíiK gobernador é capitán 
general en estas provincias por S. M., é Diego Ortiz de Gatica ó Balta- 
sar Verdugo y el licenciado Hernando de Castro é Juan Martín Dalva, 
regidores, por ante mí, Joaquín de Rueda, escribano público é del ca- 
bildo della, paresció presente Antonio de Torres en nombre del general 



832 COLKOCIÓN DK DOCUMENTOS 

Pedro de Villagrán é preseató esta probanza que atrás se hace minción, 
é pidió en ol dicho nombre á los dichos señores justicia ó regimiento la 
manden ver, ó vista dar su parescer sobre ello, paní que, dado, S. M. sea 
informado con relación verdadera de los servicios quel dicho general 
ha fecho é méritos de su persona é lo que les pareciere, é consta que, 
como su cabildo é ayuntamiento, deben é son obligados, é pido cumpli- 
miento de justicia, etc. 

E luego los dichos señores mandaron á mi el dicho escribanc» leyese 
el interrogatorio é dichos de los testigos que en esta ciudad han jurado 
é por el dicho interrogatorio declarado, lo cual por mí el dicho escriba- 
no fué fecho, é habiéndolo visto ó oído, sus mercedes unánimes é con- 
formes, nemine discrepante^ dijeron qucconoscen los testigos que en esta 
probanza han declarado, é que son todos vecinos desta ciudad, perso- 
nas honradas, buenos cristianos, dignos de fee é do creer, é que en lo 
que han depuesto y declarado, ansí por la noticia que tienen de los 
servicios fechos á S. M. por el dicho general Pedro de Villagrán como 
de vista algunos de sus mercedes, entienden han dicho y declarado la 
verdad, é ansí lo creen y tienen por cierto ser todo lo contenido en el 
interrogatorio verdad é cosa cierta, ó por lo que son obligados al cargo 
que tienen, suplican á S/ M. de su i>arte le haga crecidas mercedes por 
tan señalados servicios como ha fecho el dicho general, que las que se 
lo hiciesen serán bien empleadas, é firmáronlo de sus nombres. — Juan 
de la Reinaga. — Diego Ortie de Gatica. — Baltasar Verdugo. — Licenciado 
Castro. — Juan Martin DcUva. — ^Ante mí. — Joaquín de Rueda, escribano, 
etcétera. 

Francisco de Villagrán, mariscal, gobernador é capitán general en 
estas provincias de Chile é Nueva Extremadura hasta el estrecho de Ma- 
gallíuies por S. M., etc. — Por cuanto al servicio de S. M. y por lo que 
toca á su patrimonio real y á su cámara é fisco, y porque los delitos 
no queden sin castigo por falta de haber quien faga los pleitos y causas 
que hay y de aquí adelante se ofrescieren ó hubieren en este reino to- 
cantes á lo que dicho es, y por lo que toca al bien y pro común y bue- 
na expedición de la real justicia é por justas causas que á ello me mue- 
ven conviene nombrar una persona que sea hábil é suficiente, buen 
cristiano y en quien concunan las calidades nescesarias qne sea fiscal 
de S. M. en todas estas dichas provincias; por ende, confiando de vos, 
Babilés de AreUano, que sois hábil y tal persona cual conviene para lo 



VALDIVIA Y ñVB COMPAÑEROS 



333 



^Fortidin y por lo qun en este reino halléis servido á S. M., por la pre- 
ite, en nombre de S. M. y romo mejor linj-a liiga^ vos hago merced, 
Ijo y nombro por fiscul de S. M. destas dichas provincias y vos doy 
poder é facultad para qiic podáis usar y ejercer el dicho oficio de fiscal 
on todas esta?? dichas provincias y en las ciudades dellas y en cada una 
ikllas, ú para que podáis seguir y sigíiis todos e cualesqnier pleitos y 
cnu^sansi ceviles como eriininales qnesten pendientes y de aquí ado- 
kíite subcedieseu y hobiese, é para qne aeiiííeis n todas e cualesqnier 
persnnns que viéredesqne conviene, airsfcevil como criininahnenie, para 
quo podáis pedir y demandar, tratar é procurar todo aquello que á la 
cánmm. fií^co y patrimonio real convenga, y lo seguir é proseguir, fe- 
nesceré acabar todo, é pedir que las sentencias e autos que en las di- 
chas causas se dieren é pronunciaren sean llevados u pura c debida 
ejeención con efeto, y para que en todo bagáis loque sik'Icti y acns- 
tmnbran hacer y que han lecho Jos otros que han sido y son fiscales de 
8. M. en este dicho reino, aunque sean cosas de tal calidad que para 
dio se requiera especial poder» porque pai-a todo ello vos le doy tan 
ciiíii piído como es nescesario y en nond>re de S. M. le puedo é debo 
(lar con sus incidencias 3' nnexidatles; é mando á mis tinientes de go- 
[bcníador, alcaldes de S. M. y otras justicias é jueces cyalesquier destíis 
íichas provincias que vos hayan é tengan por b\\ fiscal de S. M. y que 
naeneon vos el dicho oficio en todas las cosas y cada una dellas que 
Wo es, y segund lo han fecho y se suele y acosiumhra hacer con los 
ftlroííqae han sido é son fiscales de 8. M., y que vos acudan y Imgan 
HCiidir con todos los derechos y salarios y otras cosas al dicho oficio 
tómlog é pertenecientes, y que vos guarden y hagan guardar todas las 
piidaíí. mercedes, franquezas, libertades y oxencirnies que por razón 
tldílicho oficio debéis liaber y gozar y vos deben ser guardadas, de to- 
ífcbien y cuníplidamente. sin que vos mengüe de cosa alguna, lo cual 
<isí bagan ¿ cumplan, so pena de cada quinientos pesos para la Cámara 
^^S. M; y mando questa mi provisión sea pregonada [)or pregonero y 
¿iiiíescribímo en catla una de las dichas oi\ida<les porque venga á noti- 
Sn de todos. Fecha en la ciudad Rica, á veinte y seis días del mes de I>i- 
eierabre de mil é quinientos é sesenta é den años. — Fmncifico de Villa' 
yrán. — Por man<lado del sefior gol>ernador.— /i/>í?o Ruis de OJivfr, etc* 
En hi ciudad de la Concepción, reino de Cliile, á trcíí días del mes de 
Enero de mil é quinientos í sesenta é dos afios^ por ante mí Felipe Ló- 



334 COLECCIÓN Dfi DOCUMENTOS 

pez de Salazar, escribano de S. M., público desta dicha ciudad, por voz 
de Juan, negro, pregonero público, estando en la plaza pública desta 
dicha ciudad, se apregonó la provisión desta otra parte contenida en al- 
tas é intelegibles voces en haz do muchas gent^s, estando presentes por 
testigos el licenciado Diego Fernández Pacheco é Rodrigo Rolante é 
Melchor Pacheco, vecinos desta dicha ciudad. — Ante mí. — Felipe López 
de Salazar, escribano, etc. 

En la ciudad de Valdivia á cinco días del mes de Agosto do mil é 
quinientos é sesenta é dos años, de pedimiento de Babilés de Arollano, 
ó por mandado del señor Juan de Matienzo, teniente de gobernador é 
capitán en la dicha ciudad, é por ante mí el escribano ó testigos yuso 
escriptos, estimdo en la plaza de la dicha ciudad, por voz de Juan, ne- 
gro, pregonero, se pregonó públicamente á altas voces la provisión 
desta otra parte contenida, en faz de mucha gente que presente estaba, 
ó siendo testigos Hernando de Alvarado é Juan Sánchez ó Jorge Diez, 
vecinos de la dicha ciudad. — Juan Matienzo. — Ante mí. — Alomo Fer- 
nández, escribano ó del cabildo, etc. 

En la ciudad de la Concepción, reino de Chile, á veinte y siete días 
del mes de Agosto de mil é quinientos é sesenta é tres años, antel muy 
magnífico señor Francisco de Castañeda, alcalde de S. M. en ella, ó por 
ante mí, Antonio Lozano, escribano de S. M. é público en esta dicha 
ciudad, paresció Antonio de Torres, en nombre del señor gobernador 
don Pedro de Villagrán, é presentó el escripto siguiente, etc. 

Muy magnífico señor: Antonio de Torres, en nombre del señor gober- 
nador Pedro de Villagrán, mi señor, ante vuestra merced parezco y 
digo: que yo en nombre del dicho mi parte tengo fecha cierta probanza 
y parte della ha pasado en esta ciudad, ante Antonio Lozano, escri- 
bano púbUco della; á vuestra merced pido y suplico le mande me la dé 
en pública forma, en manera que haga fee á dondequiera que fuere 
presentada, en la cual vuestra merced ponga su autoridad é decreto 
judicial pam que valj:.i é haga fee en la manera que tengo dicho, para 
lo cual y en lo nesoosario el muy magnífico oficio de vuestra merced 
imploro, etc. 

E por su merced vista, dijo que mandaba é mandó á nu' el dicho 
escribano saque de la dicha probanza que ante mí pasó y de lo demás 
que en ella cstti incorporado mi traslado ó dos ó más, los que el dicho 



VALDIVIA Y BÜ8 COMPAÑEROS 335 

Antonio de Torres, eu el dicho nombre, pidiere é irienester hobiere, é se 
los dé y entregue escripto en limpio, en pública forma é manera que 
baga fee, á los cuales dichos traslados ó á cada uno dellos dijo que in- 
terponía é interpuso su autoridad é decreto judicial, tanto cuanto puede 
é (le derecho debe, é lo firmó de su nombre, siendo testigos Luis Gon- 
ziílez é vo el dicho escribano, Francisco de Castañeda. — Ante mí — An- 
tmio Lozano, escribano de S. M. — Francisco de Castañeda. 

Eyo, Antonio Lozano, escribano de S. M., público ó de cabildo desta 
dicha ciudad de la Concepción por S. M., presento fui á lo que de mí 
se hace niinción en uno con los dichos testigos, ó lo hice escrebir se- 
gundante mí pasó, y por ende hice aquí este mi signo, ques á tal en 
testimonio do verdad. — Antonio Lozano. 

(Siguen á continuación cinco legalizaciones signadas y firmadas, y 
otra sin terminar, porque parece falta alguna foja). 

M.P.S. — Alonso de Herrera, en nombre de Pedro de Villagrán, vues- 
tro gobernador de las provincias de Chile, digo: que el dicho Pedro de 
Villagi-án ha más de treinta años que i)asó á los reinos del Perú, adere- 
zada su persona como caballero hijodalgo, y en ellos sirvió á V. A. en 
Anar y pacificar los naturales de aquel reino cuando se alteraron con- 
tra vuestro gobernador don Francisco Pizarro, y otnis nmchas cosas que se 
ofrecieron antes de los alzamientos causados por Gonzalo Pizarro y sus 
sacaces, perqué á esta sazón el dicho Pedro de Villagrán estaba en las 
provincias de Chile sirviendo á V. A. con el- gobernador don Pedro de 
Valdivia, y fué con el dicho Gobernador al descubrimiento y población 
íe las dichas provincias de Chile, con cargo de capitán, en la cual jor- 
^a gastó mucha cantidad de pesos de oro en armas y caballos y otros 
pertrechos, y por ser el camino tan largo pasó muchos trabajos, y des- 
pués allá, en la dicha tierra, descubrimiento y población della sirvió á 
V. A. con cargo de maestre de campo general, con el cual sirvió muy 
. señaladamente á V. M., así en la primera conquista y población de 
f aquella tierra, como después en el alzamiento y alzamientos que en 
eliaha habido causados por los naturales; y al tienipo que Gonzalo 
Pizarro estaba rebelado en las provincias del Perú, el dicho Pedro de 
Villagra teniendo, como tuvo, noticia que el Licenciado de la Gasea, 
obispo de Sigüenza, iba en nombre de V. A. á le castigar é reducir á 
vuestro servicio, vino de las provincias de Chile al Perú para se hallar 



336 COLfiCCiÓN DE DOCUMENTOS 

con el dicho vuestro Presidente, Licenciado Gasea; y después de muerto 
el ^icho Gonzalo Pizarro, el dicho vuestro Presidente le encargó y 
mandó al dicho Pedro de Villagra volviese á las provincias de Chile y 
llevase consigo los que él había desterrado del reino del Perú por seca- 
ees y rebeldes en la dicha tiranía, de los cuales se encargó el dicho Pe- 
dro de Villagra, por más servir á V. A., con mucho riesgo de su per- 
sona y gasto de la hacienda, velándose y guardándose de ellos como de 
capitales enemigos, y después de llegado con ellos á las provincias do 
Chile, halló que los naturales de nueve valles ó provincias que están 
en el camino y entrada de la dicha tierra estaban alzados y rebelados y 
habían muerto al capitán Juan Bohón con todos los vecinos y soldados 
de la ciudad de la Serena, y asolaron la dicha ciudad y hecho oti'os es- 
tragos, y el dicho Pedro de Villagnln con la dicha gente que llevaba se 
detuvo siete ü ocho meses, y allanó y pacificó los dichos naturales y 
reedificó la dicha ciudad, y después sirvió muy principalmente en todo 
lo que se ofreció en la dicha tierra hasta que los naturales mataron al 
gobernador don Pedro de Valdivia, y después de la nmerte del dicho 
Gobernador sustentó las ciudades de la Imperial y la de Valdivia y ciu- 
dad Rica, que no se despoblaron con su buen ánimo y endustria, como 
se despoblaron otras que no estaban á su cargo; y después, con acuerdo 
de las justicias y regimientos de las ciudades de Chile vino á la ciudad 
de los Reyes por socorro de gente y armas, que fué á la sazón que el 
Marqués de Cañete había llegado á ella por vuesto viso-rey de aquel 
reino, y porque el dicho viso-rey tenía nombrado por gobernador á don 
García de Mendoza, su hijo, de aquellas provincias, procuró estorbar 
que el dicho Pedro deVillagrán no volviese á ellas, y porque de ello se 
agravió el dicho Pedro de Villagi'a, trató de casalle y le casó en el Perú 
con dofia Beatriz de Figueroa, que hoy es su muger, la cual tenía un 
repartimiento en que había sucedido por muerte de su primer marido, 
que valía de renta más de seis mil pesos, y porque hiciese dejación del 
dicho repartimiento y do otros dos que el dicho Pedro de Villagra tenía 
en las dichas provincias de Chile, le dio en encomienda la mitad del re- 
partimiento de ParinacíHília y le prometió de darle la otra mitad que 
tenía y poseía Alonso Alvarez de Hinojosa, y daría al dicho Hinojosa 
otro repartimiento mejor porque dejase aquel para el dicho efecto; y 
de no haberlo hecho el dicho Marqués, el dicho Pedro de Villagrán fué 
notoriamente agraviado, porque sólo los indios que el dicho Pedro de 



VALDIVIA T SUS COMPANEROS 337 

Villagrán tenía en Chile le podían rentar más de veinte é cinco mil pe- 
sos, sin el repartimiento que dejó la dicha su muger; y después el Conde 
de Nieva pronunció un auto en que declaró por vacos los dichos indios 
de Parinacocha, los cuales después le tornó á encomendar, con cargo de 
mil é quinientos pesos cada un año, los cuales paga y acude á los ofi- 
ciales de vuestra real hacienda, demás que- cobraron lo qiic rentaron 
los dichos indios el tiempo que estuvieron vacos, que fueron más de 
cuatro meses; y desi)ucs de todo lo cual tinicndo el dicho Podro de Vi- 
Ilagra noticia de la necesidad que teiu'a de socorro de gente y armas 
francisco de Villagra, gobernador de* Chile, deseoso de más servir á 
V. A., pidió licencia para llevar á su costa gente y socorro al dicho Go- 
bernador, y así llovó á aquella tierra más de cincuenta soldados, á su 
costa, sin socorro alguno de vuestra real hacienda ni de otra persona, y 
para ello empeñó los tributos de sus indios, shi dejar cosa alguna de que 
su muger pudiese sustenüirse, mas de lo que por justicia se le ha man- 
dado dar después acá de aumentos; y agora, últimamente, sirve áV. A. 
de gobernador de las provincias de (/hile, porque al tiempo que murió 
el dicho Francisco de Villagra, gobernador que fué dellas, le nombró 
por tal gobernador por estar los naturales de aquella tierra alzados y 
tener necesidad de pei-sona tal que les hiciese rostro y resistiese, y así 
íué obedecido el dicho nombramiento por los cabildos, y el viso-rey 
Coude de Nieva aprobó el dicho nombramiento, y después de la muerte 
id dicho Conde, la Audiencia Real de la ciudad de los Reyes confirmó 
Wo lo susodicho, conociendo ser necesaria la i)ersona del dicho Pedro 
ás Villagra para el gobierno de aquella tierra y porque había hecho 
^ucho sersñcio áV. A. en quererse encargar della, estando alzada y re- 
blada la mayor, parte de ella al tiempo que él la tomó á su cargo, te- 
niendo tan poca gente española con que resistir y pacificar los naturales, 
ie donde no puede dejar de habelle resultado mucho trabajo y costa, 
especialmente no teniendo, como no tiene, más que dos mil pesos de 
salario, sin que en aquella tierra tenga otro ningún aprovechamiento 
de indios ni grangerías, de la cual «causa está muy pobre y empeñado, 
confiado de quoV. A. le ha de hacer merced con que se pueda susten- 
tir conforme á su calidad y servicios, do los cuales tiene presentada una 
probanza en vuestro Consejo, donde más largamente se contienen los 
dichos sus servicios y gastos. 
A V. A. pido y suplico mando se vean las dichas probanzas, y cons- 

POC, XIII ^^ 



mn 



COLRCCIÓN Dlí DOCUMKNTOS 



tíiiiílo ser m\M lo que el didio Petlro de Villíigra ha servido y síí^enS 
Loga merced de la otra mitad del repartimiento de Parinacoelia que 
vacó por muerte del dicho Alonso de llinojnsa, y le provea por presi- 
dente del AuíJieneia que [>üra aquellas provincias esta proveída, por la: 
mucha expirieucia que de las vxm\íi de aquella tierra tiene, así de justi- 
cia corno de guerra, é sera co!=a nuiy conveniente á vuestro real servicio 
el tal proveimiento, y <le!náí^ de«to, W A, le liaga merced de mandarle 
llar título tle adelantado y capitán general de aquel mno y un hábito 
lie Santjag<í. como se le hahía dado á Francisco de Villagrán, su anta- 
ccísur, el cual no dejó HUces<tr al^^nio en quien puedan suceder loi 
chos títulos, con todo lo tíual ¡servirá á V. A. y recibirá merce^ 
Alonso (le Heireru. 

(El anterior «loco mentó no tiene fecha). 

En Madrid á die/joeho días del mes de Julio de jnil y quinientos 
sesenta y einct» afios, eu el CVmsejü Real de las Indias de S. M. presen 
esta petición Alunso di* Herrera en nombre de su parte, y por los se) 
re8 de dicho Consejo vi.sta^ mandan que el relator lo traigii. — (Hay 
rúbrica). 



10 de Abril de \hhX 

II. — Knrumiemhi tk iuflios dada par Pfdro cíe Valdíria á Franm 

de Castañeda 

(Archivo de Lidias, 48-5-9/16) 



Don iV^hv) de \*ald¡via, goberundiír y rapitán general deste Nui 
Extremo por S. M., jniínero deFculjritlor por mar é por tierra, conq 
tador ó pol>líolnr e iieipetundur de las dichas provincias de la Xu< 
Extrcumdura y límite?^ ([ue uve están sefialados en gobernación por 
M,, etc.— Por cuairtt» vos, Francisco de (/astañeda. venistes á estíi tiei 
á servir á B. M, dcf^puei? de os halier hallado en las provincias de tiuito 
con el vi8orrey Klasco Núñez Vela, en servicio de S. M., y desbaratado 
e ovuerto el dicho visorrey por el rebelado (ionzalo Pizarro, os hallantes 
a^iiuenmo con Die^o Centeno en la batalla de Guarina^ segund es pti- 
blico y notorio, y, üUimi> mente, cuan<lo yo fui á ser\'¡r á S, M. al Perú 



VALDIVIA T SUS COMPAÑEROS 339 

y le sirvl debajo de k comisión del señor Presidente Gasea y os 
halló en su felicísimo ejército é servistes en él fasta que se dio la bata- 
Ha en el valle de Xaquijaguana al dicho rebelado Pizarro y fué justi- 
ciado él y los que á él^iguían; y después venistes á esta tierra y trujis- 
tes á ella vacas ó otros ganados é cosas muy nescesarias para la perpe- 
tuación destas provincias, y por venir á hacer este beneñcio áesta tierra, 
vos y vuestros compañeros hicistes de empleo de hacienda en ciertos 
ganados y perdistes más de cincuenta mil castellanos, por morirse la 
mayor parte dellos en el gran despoblado de Atacama y en otras partes, 
por falta de mantenimientos é por estar siempre las provincias de Ata- 
cama en guerra, ó sois casado, é ha ocho ó diez años que estáis sirviendo 
siempre á S. M., é deseáis con vuestra mujer é hijos ayudar á perpe- 
tuar esta tierra á S. M.; é después que á ella venistes habéis servido á 
vuestra costa y minción y hecho lo que por mí os ha sido mandado, 
obedesciendo y cumpliendo en todo mis mandamientos, como buen 
subdito y vasallo de S. M., y en remuneración de los dichos vuestros 
trabajos de habec venido á estas dichas provincias, é de vuestra pérdi- 
da en servicios que habéis hecho á tí. M. é haréis andando el tiempo, 
como lo habéis siempre acostumbrado, encomiendo por la presente en 
su cesáreo nombre, en vos el dicho Francisco de CastiUieda, el lebo di- 
cho Canbinguano, con sus caciques llamados Millapoa, Mallanga, Galia- 
no, Catapallachauque, con todos los demás sus caciques prencipales y 
no prencipales, aunque aquí no vayan nombrados, con todos los indios 
y subjetos á estos dichos caciques aquí nombrados y á los que no lo 
están, como todos sean de la parcialidad del dicho lebo Cabinguano, 
que tienen sus tierras y asiento pasado el río de Biubíu, está ocho 
leguas desta ciudad; y más os encomiendo para el servicio de vuestra 
casa el cacique llamado Taraguando, con todos sus prencipales indios y 
subjetos, así como los tenía y poseía el dicho lebo é prencipal para 
servicio de su casa, don Antonio de Beltrán, vecino desta ciudad de la 
Concepción, por cédula mía de dos del mes do Septiembre de mil ó 
quinientos é cincuenta é dos años, por dejación que hizo de todo ello 
el dicho don Antonio Beltrán, ante Antonio Lozano, teniente que á la 
sazón era del escribano mayor de mi juzgado, para que vos, el dicho 
Francisco de Castañeda, os sirváis de todos ellos, conforme á los man- 
damientos y ordenanzas reales, dejando al cacique prencipal sus muje- 
res é hijos é ios otros indios de su servicio, ó adoctrinarlos y enseñarlos 



340 



CtTMKNTOS 



en líifi cosas do mie.^tra santa fec i*fiiólica, é hiihiendo religiosos en ef?tn 
oiudnd de h Concc\)c\ón, tndgiíis m\\e ellos los liijos de los caciques 
p»n-a (|ue semí asirm.^nio iní^triiídos en las voms de nuestm religión crij^ 
tiann, é si flpí no lo hioiéi'cdes, cargue sobre vuAtra persona y coneie^^ 
cia é no de la de S. M, in mía, que en su real nómbreos los encomien- 
da, f' genis oMipidc) á iidtrczíir [os jiucntes e caminos reales que caj^ereii 
en loH tcrminím de Itis ilichos vuestros indios ó cerca ú como por la jta|^ 
ticia os fuese mandiulo y cnpiese en suerte, é á que tengáis annas^^ 
caballiK (' mando á todas é cualesqiiier justicias desta ciudad de la Con 
ce|ición y sus terminus y jurisdición que como esta mi cédula les fuere 
mostrada os metan en la )ínsesión nutual corporal velcasi del dicho leí 
é cnciqui*s v indios c prcHci|»aIcs, so pena de d«>s mili pesos de ba< 
oro pnni la ciimaru é fisco de S. M., en feo de lo cual mandé darla pi 
senté, fiíiníida de mi nombre y refrendada de Juan de Cárdena, eseri 
baño mayor de mi juzgado por S. M. en esta mi gobernación, que es 
tVcba en esta < ludad de la Concepción^ á diez días del mes de Abril, 
íim del Seilor íIo mili e quinientos é ciTicuenta é tres afíos.^ — Pedro de 
íV//r//r/V/.— Por mandado del señor goberna<lor.^ — Juan de Cárdena 



ere 

i 



1/' de Julio de 1553* 

///. - Knrom'mida de indlob^ fhtdn por Pedro de Vtddiim á Luii 

de Toledo. 



(Arcbívo de Indias, 48-5 9/16). 

l)on IVib'o de X'aMivia. gobernador e capitán general por S. 
esle Nuevo Extremo, primero íiescubriilor por mar y por tierra^ coii 
quistadfuv poblador y suslent-ador é perpetuador destas provincias de i 
Niiova l\\hLMiiadurn é términos que por S. M. me están señalados ( 
gobernación, etc. — ^Por cuanto, vos» Luis de Toledo, sois do los priin 
ros qtie vinieron conmigo cuando yo empreuílí esta jornada, y llega<j 
al valle de Maporbo, donde poblé la ciudad de Santiago, servistes en 
e )iiquÍHl:i que s<' lii/o de los naturales que liabían de servir á los ved* 
nos de aquella t»iudiid» y asimismo ayurlastes á la población de la ciu- 
d itl <le la Serena y conquista que se hizo á los naturales de aquellos 



tAKDlVlA y 8UB COnPAfiKROB B41 

valles y h ibéis mucho servido en la conquista y sustentación destas dos 
ciudades y sois de los primeros descubridores destas tierras, habéis ve- 
nido últimamente á os querer perpetuaren ella, y agora is á las provin- 
cias del Perú á cosas que os convienen, con voknitíid du volver á esta 
tierra á servir en ella á S. M. é en ayudalla á perpetuar y sustentar, y 
siempre habéis servido á vuestra costa y niinoión ó sois persona do 
honra y que habéis trataido é sustentado slenipi*e vuestra persona y casa 
como lo acostumbran hacer los hijosdalgo y personas de vuestra pro- 
fesión y buenos conquistadores, y todo lo que por nu' os ha sido man- 
dado en nombre de S. M. lo habéis hecho, obedeciendo y cumpliendo 
en todo mis mandamientos, como buen subdito y vasallo suyo y celoso 
de su cesáreo servicio; por tanto^ en remuneración de vuestros servicios, 
trabajos y gastos, encomiendo por la presente, en nombre de S. M., en 
vos, Luis de Toledo, el lebo dicho do Lucone, con sus caciques nombra- 
dos Lepichehugu é Tarugaina, con todos los demás caciques del dicho 
lebo, aunque aquí no vayan nombrados, con todos los indios principa- 
les y sujetos de los dichos caciques aquí nombrados y de los que no lo 
están, como todos sean sujetos de dicho lebo, y dáseos este dicho h^bo 
con mili indios de visitación; y asimismo os eiicomiendo para servicio 
de vuestra casa en la ciudad de Valdivia, donde habéis de ser vecino, el 
prencipal llamado Navaljineno, con ochentn casas que tienen y con los 
indios dellas,para que os sirváis de todos conforme é los mandamientos 
y ordenanzas reales, con tanto que seáis obligado á dejar al caciqu o 
prencipal sus mujeres y hijos é los otros indios de su servicio y los do- 
trinéis en las cosas de nuestra santa fee, é habiendo religiosos en la 
ciudad, traer ante ellos los hijos de los dichos caciques para que sean 
instruidos en las cosaí» de nuestra religión cristiana; si así no lo liicié- 
redes, cargue sobre vuestra persona é conciencia ó no sí^bre la de S. M. 
ni mía, que en su real nombre os lo he encomendado, y á que seáis 
obligado á tener armas y caballo é adere/.ar los puentes y caminos rea- 
les que cayeren en los términos de los dichos vuestros indios, ó cerca, 
donde os fuere por la justicia mandado é cupiere en suerte; é mando á 
todas é cualesquier justicias de la dicha ciudad de V^aldivia, sus térmi- 
nos ó jurisdición, que luego como esta mi cédula les fuere mostrada, os 
metan en la posesión del dicho lebo é indios y caciques con sus pren- 
cipales ó indios, so pena de dos mil pesos de oro para la cámara de 
S. M.; en fee de lo cual os mandé dar la presento, firmada de mi nom- 



342 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

bre y refrendada de Juan de Cárdena, escribano mayor del juzgado por 
S. M. en esta mi gobernación, ques fecho en esta ciudad de la Concep- 
ción, á primer día del mes de Jullio de mil é quinientos y cincuenta y 
tres años. — Fedro de Valdivia. — ^Por mandado de su señoría. — Joan de 
Cárdena. 



23 de Noviembre de 1553. 

IV. — Otra encomienda de indios dada par Pedro de Valdivia á Luis 

de Toledo, 

(Archivo de Indias, 48-5-9/16.) 

Don Pedro de Valdivia, gobernador y capitán general deste Nuevo 
Extremo, por S. M., etc. — Licenciado Jullián Gutiérrez Altamirano, mi 
teniente en la ciudad de la Serena por absencia del capitiin Francisco 
de Aguirre, mi teniente de general en la dicha ciudad de la Serena y 
sus términos, y á los alcaldes de S. M. que en ella son é fuesen andan- 
do el tiempo, hágoos saber que Alonso de Torres, vecino de la dicha 
ciudad de la Serena, quedó de acuerdo conmigo que se quería venir 
acá arriba donde yo estoy y dejar la vecindad (lesa dicha ciudad, por 
ciertas cabsas que á ello le movían, y que por ello yo le diese de comer 
con que mejor se podría sustentar que lo quél tenía en esa ciudad, y 
atento á esto, yo agora envío á esa dicha ciudad por vecino á Luis do 
Toledo, ques de los antiguos conquistadores desta tierra, para que que- 
riendo el dicho Alonso de Torres dejar la vecindad desa dicha ciudad y 
venirse acá arriba donde yo estoy, suceda en los nidios y caciques pren- 
cipales del dicho Torres el dicho Luis de Toledo; por tanto, yo vos man- 
do que declarando el dicho Alonso de Torres que se quiere venir acá 
arriba á ser vecino y dejar la vecindad desa diclia ciudad, y salido desa 
ciudad, luego metáis en la posesión de todos los indios, caciques é pren- 
cipales sus sujetos de que se servía el dicho Alonso de Torres, y tiene 
por cédula mía al dicho Luis de Toledo, porque viniéndose acá arriba 
el dicho Torres y deduciendo que no quiere la vecindad desa ciudad, 
yo, en nombre de S. M., encomiendo los dichos sus indios, segund y 
como se servía dullos y los tiene por cédula mía, al dicho Luis de Tq- 



VALDIVIA T SUS COMPAÑERO^ 343 

ledo, en remuneración de lo que en esta tierra ha servido á S. M. y do 
sus servicios y trabajos y gastos, y le metáis en la posesión de todos 
ellos, y lo amparéis y defendáis en ella hasta tanto que yo le dé la cé- 
dula de encomienda en forma de los dichos indios y se los dejaréis re- 
coger y sacar de donde quiera questu vieron, pareseiendo ser sujetos á 
los dichos caciques, ecepto las piezas questuviesen dadas i>or yanaconas 
por cédulas mías, porque venido el dicho Alonso de Torres acá arriba 
donde yo estoy, le daré yo de comer, como se lo tengo prometido, que- 
riéndose él venir y dejar los indios que tiene en esa dicha ciudad: todo 
lo cual vos mando queasí hagáis y cumpláis como aquí se os manda, so 
pena de caer en mal caso y de quinientos pesos de buen oro para la cá- 
mara y fisco de S. M., ques fecha en esta ciudad de la Concepción á 
veinte é tres días del mes de Noviembre de mili é quinientos y cin- 
cuenta y tres años. — (f.) — Pedro de Valdivia. — (f.) — Por mandado de 
su señoría. — Baltasar de Godoy, 



30 de Noviembre de 1553 

F. — Caria del' obispo de Charcas don Fray Tomás de San Martín al rey, 
en recomendación de Jerónimo de Alderete. 

(Archivo de Indias, 143-3-12) 

S. C. C. M. — Cuando estuve en Alemania informé á V. M. de la gran 
necesidad que había en el Peni, en la provincia de los Charcas, que ho- 
biese Audiencia Real, por ser la llave de todo el reino y estar trescientas 
leguas de la ciudad de los Reyes y doscientas de la del Cuzco, y está 
en comarca para la provincia de Chili y para el río de la Plata, y por 
no la haber, se encastillan allí todos los malhechores, como se ve por 
expiriencia en esta rebelión que agora de nuevo acaheció; y ansí por 
evitar tanto mal cuanto se ofrece cada día, como porque todas aquellas 
provincias sean bien gobernadas y regidas debajo del dominio y subce- 
sióu real, sería razonable y cosa muy convenible que V. M. la mandase 
proveer, como lo mandó y determinó en Inspruq á mi petición. 

Por parte de la gobernación de Chili viene el general Alderete; es 
uno de los que vinieron de la mesma provincia de Chili al Poní en 



844 



COLECCIÓN BE DOCtlMENTOB 



%niestro real servicio contra Gonzalo Pizarro y persona antigua en aqu€ 
lias partes, y es de los qne siempre han servido á la corona reíd: vien 
á procurar cosas de aquel reino concernientes á vuestro real servicM 
como aquellas provincias están tan lejos, los C(*nqu¡stadoros 6 morado 
res deüas tienen necesidad de ser favorecidos é socorridus de V. M. , 
ser recebidos de su príncipe, rey y señor natural con amor, doliéudo 
de sus trabajos y loándole sus buenos propósitos y leales servicios, iK>r- 
que nT;o de los que van consolados de V. M., cuando vuelve u aquellas 
provincias vale por dicx, porque anima A todos los demás al bien y 
la retitud y lealtad, lo cual humilhnente suplico á V. M., cuyaimper 
pei'sona Nuestro Señor tenga siempre de su mano con salud por larg 
tiempos y le veamos sus criados y subditos monarca del universo, 
Bevilla, último de Noviembre de 1553 años.^S. C. C. M. Besa los iií 
periales y reales pies de V. M. su siervo y menor criado. — El Obispo d» 

los Charcas. — ^C, C, M» de C y rey» nuestro señor. 

De don fray Tomás de S. Martín, obispo de los Charcas» al rey* 



23 de Diciembre de 1553 

VL—Ctnia dvl cabildo de la ciudad de Sanfiaffa dd FMero, en la qm 
pide al rey nombre por gobernador í% Framtsca de Affui^Te, 

(Archivo de Indias, 77-5-10) 

Sacra eatí^^líca cesárea tnajestad. — Porque habrá dos añoj^ escri 
á la Audiencia de V. M. que resido en la ciudad de los Reyes lo suce- 
dido en est^ ciudad de Santiago y provincias del Nuevo Maestrajcgo^ tiui 
apartadas y reuiotas, de que creemos ya V. M. tendrá relación; por esta, 
solamente bucemos saber á V, M. como ha cuatro años que antlantod 
tratjajaudo y mmiondo sin tener un solo día de descanso, sólo por sus* 
tentar esta tierra á V. M.^ en cabo de los cuales no teniendo ningún 
medio, sino despoblar y desampararla por faltarnos lo necesaria 
nuestra sustentación^ fué Dios servido traer a ella al capitán de V, 
Francisco de Aguirre con socorro de gente y armas y todo lo necesario 
para la sustentaciun dolía, en el cual socorro somos ciertos por vista de 
ojoSj ha gastado uiús du cuai^cutu mil ducados; vino con provisiouea 






VALDIVIA 7 SUS COMPAfiEBOB 345 

despachos del gobernador de V. M. don Pedro de Valdivia, en que por 
virtud de la provisión que de V. M. tiene, le nombra y elije por gene- 
ral y que tenga en gobierno la ciudad de la Serena y esta ciudad y todo 
lo demás que poblare de esta parte do las cordilleras de nieve, por 
estar tan apartadas de donde rci^ide y no lo poder Hustenüu% y como 
tal serescibió en este cabildo, y certificamos tí V. M. que en hacer este 
socorro, como lo hizo, á su costa, hizo muy gran servicio á Dios Nues- 
tro Señor é á V. M. y restauró esta tierra y á todos nosotros; después 
que en ella entró ha ido personalmente á visitalla y conquistar parto 
della y la ha puesto en toda paz y sosiego debajo del yugo y obidencia 
de V. M. y aun descubierto otra, y en todo se da tan buena manera y 
orden, como persona que ha tanto tiempo que sirve á V. M. y tiene is- 
periencia de españoles y de indios, de que todos vivimos muy contentos 
y en todo sosiego y quietud. 

A V. M. humildemente suplicamos sea servido dárnosle por gober- 
nador, pues ansí lo quiere y declara el dicho gobernador don Pedro de 
Valdivia, por sus despachos, si V. M. dello fuese servido, por caer acá 
cu parte tan remota y apartada de la gobernación de Chile, habiendo 
tantas cordilleras de nieve en medio, donde se le murió toda la gente á 
don Diego de Almagro, puesto que cae en los límites de su gobernación, 
lo cual otro ninguno podría sustentar como el dicho capitán Francisco 
de Aguirre, por haberla de sustentiu- siempre á costa do su hacienda, 
sin que V. M. gaste un solo real, y el tener posibilidad para todos y ser 
tal persona y tan servidor de V. M., de que todos nosotros y esta tierra 
viviremos muy contentos, siendo V. M. servido de le hacer las merce- 
des tan cumplidas cuanto él es cumplido y celoso del servicio de V. M. 
Nuestro Seflor deje %ávir ó reinar á V. M. i)or largos tiempos con acre- 
centamiento de muy mayores reinos y seíloríos, cómelos vasallos de V. 
M. deseamos. Desta ciudad de Santiago del Estero, veinte y tres Di- 
ciembre mil quinientos cincuenta y tres. — Sacra cesárea católica majes- 
tad. — Mu}' humildes vasallos de V. M. que sus cesáreos pies besan. — 
Diego de Torres. — Alonso de Villaricencio. — Pedro Falos. — Was de Bo- 
sales. — Francisco de Viddenehro. — Jidián Sedeño. — JSIigucl de Arddes. — 
Lope Máldonado. — Pedro Diez Figueroa. — Por mandado de la justicia 
é regimiento de S. M. — Juan Gtdicrrez, escribano de S. M. 



346 coiiEcmÓN dk documentos 



23 de Diciembre de 1553 

VIL — Cart'i de Francisco de Aguirrc al Rey, en que refiere su^cintammte 
sus trabajos y pide Ja gobernación de Santiago del Estero, 

(Archivo de Indias, 2-2-1/13) 

Sacra Católica Cesárea Majestad: — Por hacerlo que debo y soy obli- 
gado acordé escribir esta letra á V. M., por la cual beso sus cesáreos 
pies y manos y suplicar á V. M. sea serndo saber cómo después de ha- 
ber veinte años que ha que sirvo á V. M., ansí en hallarme en la con- 
quista de las provincias del Pirú y Cuzco con el marqués don Francisco 
Pizarro, que haya gloria, como en la población y fundación de las 
Charcas, donde tantos provechos se han seguido á la corona real de V. 
M., la cual regí y goberné dos afios por el dicho Marqués, sin que en 
este tiempo hubiese alteración, como todo lo he enviado probado al 
Consejo de V. M.; y ansimismo descubrí las minas y procuré se si ña- 
lase una para V. M., donde tanto provecho se ha sacado y saca; y por 
más servir á V. M., ayudé á conquistar y sustentar y sustento agora los 
reinos y provincias de V. M. de Chile, donde en todo esto he hecho 
grandes gastos y costas de mi hacienda, y agora de nuevo, ofresciéndo- 
se caso y sabiendo que esta tierm donde al presente estoy, estaba cu 
gran necesidad y para perderse, por no se poder sustentar, acordé por 
más servir á V. M., de venir en socorro della, en el cual he gíistíido 
cuai-enta mil ducados. El gobernador don Pedro de Valdivia, por virtud 
de la pri>visión que de V. M. tiene, me noinl)ró y eligió para esta tie- 
rm, señalándome en gobernación desde la cibilad de la Serena hasta 
esta parte de la Cordillera de las Nieves, por ser tan remota y apartada 
de uonde reside, puesto que cae en los límites que en nombre de V. M- 
gobierna, como V. M. sei*á servido mandar ver por los traslados de los 
despachos que envío. 

A V. M. suplico humillmente^ atento á que toda mi vida he em- 
pleado en servir á V. M. y lo tengo de hacer hasta que la vida se rae 
acabe yo y mis hijos, como siempre mis pasados lo han hecho, y aten- 
ta á los gnuides gastos que he hecho y tengo de hacer en servicio de 



IM 



VAIiDÍVIA Y BUB COMPAÑEBOB 347 

V. M. para haber de sustentar esta tierra y de que el dicho Goberna- 
dor, siendo dello V''. M. servido, lo desea y declara por el despacho que 
me dio, sea servido de me hacer merced de la gobernación desta tierra, 
con las mercedes tan grandes y gratas que V. M. ha hecho y suele ha- 
cer á los tan humildes y leales vasallos como yo. 

Nuestro Señor deje vivir y reinar a V. M. por muy largos tiempos, 
con acrecentamiento de muy mayores reinos y señoríos, como yo leal é 
vasallo deV.M. deseo. Desta cibdad de Santiago, 23 de Diciembre 1553. 
— S. C. C. M. — Muy humilde vasallo de V. M. que sus cesáreos pies 
besa. — Francisco de Aguirre. — (Hay una rúbrica.) 



17 de Enero de 1554 

VIII. — Carta del Cabildo de la Imperial á la Audiencia de Lima con la 
relación de los acontecimientos verificados en el país en aquel tiempo. 

(Archivo de Indias, 70-4-4.) 

Muj' poderosos señores: — No era legítima causa, toda esta ciudad el 
día de hoy carecer de un pliego de pai)el para dejar de dar á Vuestra 
Alteza verdadera y entera cuenta de lo en la tierra sucedido, aunque no 
fuera juira más de allende de nuestra obligación porque Vuestra Alteza 
hiciese saber á Su Majestad por esta relación lo que en esta tierra ha 
{>asado, y al presente hay, pues, por falta de papel, particularmente no 
lo hacemos nosotros. Habrá trece ó catorce meses, el Gobernador Pedro 
de Valdivia, Dios le perdone, invió á su tiniente general Francisco de 
Villagra, á descubrh* la mar del norte, y después que allá, con dema- 
siados trabajos alguna poca buena tierra halló y la certidumbre de <iuo 
por aquella vía los que fuesen se perderían, le tornó á encomendar, co- 
mo á pei-sona de más confianza y autoridad, emprendiese otra jornada 
en que Su Majestad se creía sería muy servido, camino el Estrecho 
de Magallanes, la cual fué con muy buena gente, de pié y de caballo, 
apaciguando y castigando algunos naturales alborotados que en aquel 
tiempo en la tierra había, dejándola muy sosegada, á lo que mostra- 
ban, y esto hacían con el temor que con sus justos castigos le habían co- 



848 COLECCIÓN DK DOCUHENTOft 

brado y como le vieron ido con tan buena gente, luego comenzó la tie- 
rra á se alborotar, matando algunos cristianos, echando nuevas que ya 
Francisco de Villagra era muerto ó no había de que temer, lo que, sa- 
bido por el Gobernador, salió de la ciudad de la Concepción á los paci- 
ficar y castigar, con muy buena gente de pié y de caballo, y al primer 
rencuentro que el día de Navidad les dio le mataron á él y lo? que con 
él iban, sin escapar quien las nuevas trajese, ni- se supiera tan breve, á 
no acaecer que desta ciudad inviamos un vecino con gente de á caballo 
saliese á le favorecer é ser en socorro á nuestro Gobernador, é casi el 
mismo día que mataron al Gobernador mataron á todos cuantos noso- 
tros enviamos, que sólo seis de á caballo, muy mal heridos, escaparon, 
de quien la nueva supimos, y en el mismo punto, por la posta, se hizo 
saber en toda la tierra, ó así unas ciudades en otras nos incorporamos, 
enviando primero en busca del general Francisco de Villagra, que ya 
bien lejos, situando otras ciudades, andaba, haciéndole saber cómo en la 
su vuelta presta estaba nuestro remedio, después de Dios, y aun el de 
toda la tierra. Vistos nuestros mensageros, caminó tanto que en breve 
tiempo llegó á esta ciudad y reino, donde de nosotros fué requerido 
acetaseí en nombre de Su Majestad los cargos de capitán general y jus- 
ticia mayor de todo este reino para que le conquistase y repartiese, pa- 
cificando y reedificando las ciudades despobladas y todo lo demás que 
al servicio de 8. M. conviniese; y para que de lo que habíamos fecho 
S. M. y Vuestra Alteza fuesen sabedores y proveyesen lo que más á su 
real servicio conviniese señalamos en toda esta gobernación al capitán 
Gaspar Orense, tiniente de la ciudad de Concepción, para que por pro- 
curador doste reino á ello fuese, informando de toda la verdad á S. M. 
y á Vuestra Alteza, y cómo al servicio de su real corona convenía que 
lo por nosotros fecho S. M. confirmase, y en el entretanto. Vuestra Al- 
teza por el bien que de ello á los natundes se les sigue y el gran sosie- 
go que con tan buen capitán como es Francisco de Villagra, los espa- 
ñoles en esta tierra ternán, pues desto dan gran testimonio en tantos 
años que ha que la rige Francisco de Villagra, siempre ha dado como 
leal vasallo de Vuestra Alteza: va agora en socorro de la ciudad de la 
Concepción; deja en ésta el mejor recaudo posible, y al maestre de 
campo, Pedro de Villagra, como persona que en vida del Gobernador 
era tiniente en ella: á Vuestra Alteza suplicamos, en los primeros na- 
vios Vuestra Alteza nos mande enviar señaladamente para esta ciudad 



VALDITIA r 8Ü8 C0MPANEB08 349 

i\gona munición de pólvora é arcabuces, porque couio estamos la tie- 
rra adentro y tan poblada hay muy gran necesidad de la dicha pólvora y 
arcabuces y lo demás que á Vuestra Alteza pareciese convenir. Guarde 
y prospere Nuestro Señor por largos tiempos la muy alta y muy pode- 
rosa persona de Vuestra Alteza, con aumento de mayores reinos y sc- 
fiorios. — Desta ciudad Imperial, á diez y siete de Febrero de mil qui- 
nientos y cincuenta y cuatro afios. 

De Vuestra Alteza los más humildes subditos y vasallos de Vuestra 
Alteza, que sus reales manos besan. — Pedro dfí Villagra. — Don Martín 
(fe Ávendaño y Velasen. — Juan de Vera. — Antonio Tarahajano. — Leo- 
nardo Caries. — Hm-nando de San Martin. — Juan de Fuenmayor. — Por 
mandado del cabildo, justicia y regimiento. — Diego de Almagro, escri- 
bano de 8. M. 

A los muy poderosos señores Presidente é Oidores de la Audiencia 
del Perú. 



12 de Febrero de 1554. 

IX.— Ctirte dd Cabildo de Villarrica á la Audiencia de Lima en solicitud 
i^ que se confirmase á Francisco de Villagrán en el cargo de gobernador 
t^a d que le habían elegido. 



(Archivo de Indias, 70-4-4). 

May poderosos señores: — Ya creemos habrá sabido Vuestra Alteza 
w fundaciones de cibdades que el gobernador Pedro de Valdivia hizo 
<A esta gobernación, entre las cuales ñmdó la Villarrica, la cual estan- 
co nosotros sustentando en servicio de vuestra alteza, sucedió que unos 
indios que servian al Gobernador se rebelaron y matnron al Goberna- 
dor y muchos españoles, y viniendo de la cibdad Imperial en su favor 
un capitán con cierta gente, ansimesmo le desbarataron y mataron toda 
la gente que traía, excepto seis de á caballo, de lo cual resultó que to- 
da la tierra .se alborotase; nosotros, no pudiéndonos sustentar en la 
dicha Villarrica, por ser, como éramos, pocos, nos retiramos á la cibdad 
imperial para mejor nos defender de los indios, y viéndonos sin cabeza 
|iie nos regiese y gobernase y en términos de nos perder, escrebimos, 



COLECCIÓN HK nOCÜKKKTOB 



como las demás ciudados desta gobornaeicm, á Francisco de Vlllai 
qne andaba conqnistinido la tierra, para que viniese en nuestro socoi 
con)0 en el do las demás cibdades, el cual vino con la gente de gu 
que consigo tenía, y teniendo nueva de la ciudad de la Coticepi 
questaba cercada con más de cien mil indios de guerra, fué á la m 
rrer con la gente que tenía é nosotros en su gervicio y aconipañanii 
to; nosotros, como las demás riudades desta gobernación, le clegiin- 
nombramoB por capitán general y justicia mayor en el entretíinto 
Vuestra Alteza otra cosa mande, pareciéndonos no nos poder sustei 
sin cabeza y también porque es tiniente general en k\dñ esta goberuá' 
cion y persona calitieada y en quien concurren grandes partes, ansí en 
Jo tocante á la guerra como en la administración do la justicia; nosotros 
y las demás ciudades enviamos al capitán Craspar Orense, uniente do8^ 
ta cibdad, á S. M. con nuestro poder bastante para le informar las c^(^| 
de esta gobeniaci(>n y pedille y suplicalle nos haga mercedes; siiplicft^ 
mos A Vuestra Alteza que en el eutretíinto que S. M. provee ó manda 
lo que deheuios liacer. Vuestra Altezn nos haga merced de le confirmar 
los dichos cargos por su real provisión al dirho Francisco de Villagra, 
pues estaraos ciertos dará la cuenta que V^. A. será dello servido; hm 
demás particularidades remitimos al capitán Craspar Orense, que e% el 
portador desta; nosotros estamos de partida con el dicho general para 
la conquista do la tierra. Nuestro Señor nos dé \dtoria contra estos bár- 
baros y la real persona íle Vuestra Alteza guarde por largos tiempos, 
como sus vasallos deseamos. — Desta cibdad de la Concepción» doco^l 
Hobrero de mili quinientos cincuenta y cuatro años. ^m 

Muy poderosos señores. — Vasallos de Vuestra Alteza, qno vuestmg 
reales manos besan. — Pedro Cammho, — Juan Haro. — Juan de Veya. — 
Francisco Cornt^o. — Por maudado del Cabildo, Justicia y Kegiraienio» 
— Baltasar de trodoi/. — A los poderosos señores Presidente é tiitlores de 
la Real Audiencia de loa Reyes, 



VALDIVIA Y StJS COMPAÑEROS^ 3B1 



13 de Febrero de 1554. 



X. — Caria del Cabildo de Ccvcepdófi á la Avdkmia de Lint a dándole 
noticia de la muerte de Fedro de Valdivia y pidiendo por gobernador 
á Francisco de Villagrán. 

(Archivo de Indias, 70-4-4.) 

Muy poderosos señores: — Por nuestras cartas y de particulares ha 
vuestra alteza tenido relación de las cibdades y villas que en esta go- 
bernación pobló el gobernador Pedro de Valdivia, de cuya muerte es 
justo dar á vuestra alteza verdadera cuenta para que sobre ello provea 
lo que unís á su real servicio convenga, y así sabrá vuestra alteza que 
los días pasados se alteraron algunos naturales y aun mataron ciertos 
españoles., y al castigo y pacificación dellos salió desta ciudad el Go- 
bernador con mucha y muy buena gente de á caballo y algunos peo- 
nes, y caminando algunos días, el día de Navidad, en una provincia 
nombrada Tucapel, le aguardaron y le dieron una batalla, en la cual 
murieron todos los cristianos, sin escapar uno que la nueva trújese, y 
aun el mismo día, no cuatro leguas de allí, por el camino de la Impe- 
rial, desbarataron á otro capitán, matando los más que con él iban, y 
sólo con seis de á caballa se escapó, que venía al socorro del Goberna- 
dor, porque por su carta le había escrito que para aquel día allí se ha- 
llase, 3^ con tan gran vitoria en tres días toda la tierra se alzó, por ma- 
nera que convino la ciudad de los Confines venirse á encorporar en 
esta, aunque todo esto aprovechara. poco, si Dios por su misericordia 
no trajera dentro de veinte días al general Francisco de Villagra, que con 
la más y mejor gente de soldados desta gobernación estaba poblando 
un pueblo, donde de lo acaecido llegaron las postas de la Imperial, 
donde primero supo él, celoso del servicio de vuestra real alteza, cami- 
nando noches y días, vino á esta ciudad, dejando en la Imperial la me- 
jor fuerza que pudo, y llegó á tan buen tiempo que no ocho leguas de 
esta ciudad estaban ya cien mili hombres de guerra, y con su llegada 
no han osado pasar el río, antes Francisco de Villagra pasará á ellos 
dentro de seis ú ocho días con ciento y noventa hombres muy bien ade- 



352 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

rezados de caballos y arcabuces, la cual gente ha hecho después que en 
nombre de vuestra alteza le nombramos por capitán general y justicia 
mayor esta ciudad y todas las demás cibdades y villas, para que en 
vuestro real nombre repartiese y conquistase y reedificase las cibdades 
que se habían despoblado y tedo lo demás que al real servicio conviniese, 
como más por extenso lo dirá á vuestra alteza el capitán Gaspar Oren- 
se, thiiente de esta ciudad, que en todo se halló y á vuestra alteza y á 
S. M. tedo este reino enviamos por su mensagero y procurador: á vues- 
tra alteza suplicamos humildemente, en el entretanto que S. M. provee 
lo que se baga, vuestra alteza confirme con sus reales provisiones lo 
que hemos hecho, porque esta tierra se sustente con el color de ser go- 
bernador, por hombre tan bienquisto como es Francisco de Villagra y 
tan temido de los naturales y que mejor que otro la real conciencia 
sabrá descargar, como lo ha comenzado á hacer, dando á los más anti- 
guos conquistadores, que no lo tenían, de comer; y en el aviamiento 
del capitán Gaspar Orense á S. M., suplicamos á vuestra alteza mande 
se le dé como de real mano, con aquella presteza que al real servicio 
más conviene. Nuestro Señor la r^al persona de vuestra alteza guarde, 
como nosotros sus más leales vasallos deseamos. De esta su ciudad de la 
Concepción, trece de Febrero de mili quinientos cincuenta y cuatro. — 
Muy poderosos señores. — Criados de vuestra alteza que sus reales ma- 
nos besan. — Gaspar de las Casas. — Juan Calvo. — Diego Dias. — Don 
Antonio BeVrán. — Hortún Sánchez Vertendona. — Por mandado de los se- 
ñores justicia y regidores. — Antonio Lozano^ escribano público y del ca- 
bildo. — A los muy poderosos señores Presidente é Oidores de la Au- 
diencia Real de S. M. en la ciudad de los Reyes. 



VATcDlVlA Y BtTS COMPANEROS ' 353 



20 (le Febrero de 1554 



XJ. — Carta del Cabildo de los Confines á la Audiencia de Lima en soli- 
citud de qm se nombrad-a gobernador á Francisco de Villagrán. 

(Archivo de Indias, 70-4-4.) 

Muy poderosos sefíores: — ^Ya tendrá V. A. noticia do las ciudades 
que en esta gobernación pol)ló ó fundó el gobernador Pedro de Valdi- 
via, esceto de esta de los Confines, que habrá cuatro meses que la fun- 
dó, entre la de la Imperial é Concepción, la que estamos sustentando. 
Sucedió que unos indios que servían al Gobernador se rebelaron é mata- 
ron ciertos cristianos y al mismo Gobernador con toda la gente que 
llevó, yéndolos á castigar y pacificar, sin que uno solo escapase, y se 
levantó toda la tierra, lo cual nos ha sido gran trabajo y confusión, y 
aún nos han puesto en términos de nos perder todos; viéndonos en este 
aprieto y no nos pudiendo sustentar, nos retiramos á esta ciudad de la 
Concepción para que, todos juntos, mejor nos defendiésemos de los 
indios, y pareciendo que, nuiorto el Gobernador, no nos podíamos sus- 
tentar sin cabeza que nos rigiese y gobernase, escribimos á Francisco 
de Villagra, lugartinionte de general y de gobernador en toda la go- 
bernación y segunda persona suya, para que viniese en socorro nuestro, 
qucstaba poblando un pueblo y conquistiíndole, el cual, en breve liem- 
po, vino con la gente de guerra que alia tenía y socorrió á esta cibdad 
de la Concepción, questaba junta gran parte de la tierra para dar en 
ella, lo cual con su llegada á ella no hubo efeto; nosotros y las demás 
ciudades cuyos recebimientos lleva el capitán Gaspar Orense, parecién- 
donos ser ansí conviniente al servicio de Dios y de vuestra alteza, le 
elegimos y nombramos por capitán general y justicia mayor, entre tan- 
to que S. M. provea lo que sea servido, porque demás de la gran nece- 
sidad que había de tener cabeza que nos gobernase y amparase en la 
guerra de los indios, concurren en él todas las calidades necesarias para 
tener semejantes cargos; él está agora en esta cibdad entendiendo y ade- 
rezando cosas de la guerra y sustentándola; suplicamos á vuestra alteza 
nos haga merced de con su provisión real confirme estos cargos, y es- 

DOC, XIII 33 



354. COLKCCIÓN DlB DOCÜMlfiNtOB 

cribir á S. M. nos le dé por gobernador, porque así se lo suplicamos y 
escribimos con el capitán Gaspar Orense, nuestro procurador, al cual 
nos remitimos en todo. Nuestro Señor la real persona de vuestra alteza 
guarde por largos tiempos, como sus vasallos deseamos. De la Concep- 
ción, veinte de Febrero de mil quinientos cincuenta y cuatro afios. 

Muy })üderosos señores. — Criados de vuestra alteza que sus manos 
besan. — El Licenciado de las Peñas. — Juan Ruiz de Pliego. — Julián de 
Samano. — Don Cristóbal, de la Cueva. — Gaspar de Vergara, — Juan de 
Cangas. — Juan Negrete. — Por mandado de los señores de suso conteni- 
dos.— ^Iw/ó/e de Lozano^ escribano público y del cabildo de la cibdad de 
la Concepción. 

A los muy poderosos señores Presidente é Oidores déla cibdad délos 
Reyes. 



22 de Enero de 1554 

XII. — Caria del Cahildo de la ciudad de Valdivia ala Audiíneia de Lima 
sohre la misma materia de las precedentes. 

(Archivo de Indias, 70-4-4) 

Muy poderosos señores: Ya vuestra alteza habrá sabido como el go- 
bernador Pedro de Valdivia pobló en estos reinos esta ciudad de Val- 
divia y los demás servicios que á vuestra alteza ha hecho, y como sea- 
mos obligados, como subditos y leales vasallos de vuestra alteza, siempre 
escribir lo que en este reino sucediere, hacemos saber á vuestra alteza 
lo que al presente en ellos ha sucedido. Habrá tres meses que el gober- 
nador Pedro de Valdivia, movido con celo que siempre ha tenido para 
servir á vuestra alteza, envió desde el puerto de In ciudad de la-Con- 
cepción á ésta uua armada de tres navios, uno grande y dos pequeños, 
para que descubriesen la navegación del estrecho de Magallanes; salie- 
rjn de este río y eu obra de veinte é cinco días entró el un navio de 
ellos en el Estrecho dentro cuarenta le¿;uas. y habiendo tanteado y visto 
los |)uertos de la costa, dicen haber muchos y muy buenos para la se- 
guridad de la navegación; se volvieron á esta ciudad con certinidad 



VALDIVIA Y BUS COMPANEROS 355 

qne la navegación desde aquí se hace en ocho días, á lo más largo. 
Vuestra Alteza lo debe tener y recibir por calificado servicio; está la 
boca del estrecho por este Miir del Sur en cincuenta grados y medio, 
doscientas y veinte é cinco leguas desta ciudad. En este medio tiempo 
que fueron estos navios al descubrimiento, habrá un mes que los indios 
de la provincia de Arauco y sus comarcanos, que parte dellos tenía el 
Gol)ernador por repartir, puestos en su cabeza para en que S. M. le se- 
ñalase su estado, se rebelaron de la obediencia que á S. M. tenían dada 
y mataron ciertos españoles que en ella estaban; sabido por el Goberna- 
dor salió de la ciudad de la Concepción con cuarenta de á caballo con 
voluntad de allanarlos y reducillos al servicio de S. M.; hobieron tal ar- 
did de guerra, que le tomaron en parte aventajada, de tal manera, que 
aunque peleó con ellos muy gran parte del día, fué tanta la cantidad 
de indios que cargó sobre él, que le mataron á él y á todos los que con 
él iban y los comieron, porque ansí lo tienen por costumbre entre sí co- 
mer carne humana, desastre, por cierto, no acontecido jamás. Hecho 
este daño, tomaron entre sí tanto orgullo, que se han juntado más de 
cien mili indios de guerra de aquella provincia y de otras comarcanas 
y han ido á la ciudad de la Concepción con voluntad de matar los cris- 
tianos que en ella estaban poblado? y desarraigarla; tiénenla cercada y 
en tanto aprieto, que están á punto de perderse; y no solamente han 
hecho esto., mas aún han tratado y hacen junta de venir sobre la ciu- 
dad Imperial, y lo mismo se hace y tiene por cierto harán sobre ésta y 
sobre las demás deste reino. Visto tan gran daño y remoto perdimiento 
que está aparejado y que conviene al servicio de Dios Nuestro Señor y 
de S. M. y bien y ampai'o de este reino y por fin ó muerte del Gobei'- 
nador haya una persona que nos ampare y tenga en paz y en justicia y 
allane este reino, y para ello conviene proveer con breve y acertado re- 
medio, habernos nombrado, en nombre de S. M., al general Francisco 
de Villagrán por justicia mayor y capitán general en este reino hasta 
tanto que la real voluntad de S. M. sea; es caballero y hijodalgo en 
quien concurren las calidades que S. M. manda tengan las personas 
que han de tener semejantes cargos, y ha sido el primer conquistador 
y el primer capitán, y la mayor parte del tieni;)) tiiiiente de goberna- 
dor y capitán general, y al presente lo es en esto reino; tiene espirencia 
de las cosas de la guerra y siempre celoso de lo que conviene al servi- 
cio de S, M., temeroso de Dios Nuestro Señor y de su conciencia; tiene 




35(5 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

conociiiiieiito de los vasallos, calidades de los servicios que han hecljo 
á S. M. para descargar la real conciencia de vuestra alteza: suplicamos 
humillniente sea servido de haberlo por l)ien y hacernos tan crecida 
merced de confirmarle en el cargo, porque ansí conviene al servicio de 
S. M. y bien de este reino, porque, demás que ha servido á S. M. en 
otras cosas mucho en este reino, en el tiempo que el gobernador Pedro 
de Valdivia fué á esos reinos al alzamiento de la rebelión de Gonzalo 
Pizarro, lo dejó en su lugar y tuvo este reino en mucha paz y justicia, 
en que hizo calificado servicio á vuestra alteza, que es la más prehemi- 
nente y calificada persona /jue en este reino reside; al tiempo de la 
nuierte del Gobernador y alzamiento de la tierra estaba treinta leguas 
de aquí hacia el Estrecho, conquistando y pacificando aquellas provin- 
cias paní poblar un pueblo que á S. M. escribió el Gobernador había de 
poblar esti^ verane»; hicímosle saber lo sucedido, luego vino á esta ciu- 
ilad, y, rei^bido en este Ciirgo, se partió á la Imi)erirtl y de allí á socorrer 
á la Concepción con cincuenta dea caballo. Tenemos esperanza en Dios 
Nuestro Señor llegará á muy buen tiempo para socoiTcrla, en que hará 
muy señalado servicio á vuestra alteza. En esta coyuntura ha tomado á 
esta tierra mucha parte della por conquistar y repartir, porque lo que 
estaba conquistado y poblado y visitíido, el Gobernador, que sea en glo- 
ria, lo tema puesto en los conquistadores y parte de ello en su cabeza 
Q^m propósito de repartir!:) este año que pasó, y con su muerte ha ce- 
sado. Toila la tierra es nniy pobrt\ que no tiene en sí ninguna cosa de 
que pmnkm dar provecho los naturales, si no es el trabajo de los natu- 
mles f*ii ^u*ar al^úu oit» de minas, que las hay buenas á lo que hasta 
ahnni Im ¡^jirvcido; lo^ conquistadores están nuiy pobres y endeudados, 
U%nU>. ^iie atmqui- haya algún proveiho. en mucho tiempo no se pue- 
den nLforiiiivr, y á c«!íi cau<4i no< piírece no se [>uede sustentar esta tie- 
rra si no es [lor vía lie goberníKÍón. y este cargo ninguna persona al 
prvsoiitr h\ puede tener que más convenga al servicio de S. M. y des- 
caran de su real coneieneia y bien do o-te Vc'my. que es Fnmcisco de 
\ltli;;riUi. j>or y^ i:^usi%< que á vuestra alteza de.^imos. A vuestra alteza 
üiipIiauíiH*; humil»li^»it*iue q.U' oa el entretanto que S. M. nos hace 
merced de |>n>veer lo que p >r n ie-:ia cirta le suplicamos, que es nos 
liMleje eu Cí^ta ^t>bt^niHe¡on. vue-tra alloza maule no se haga mudanza 
niit;;;una. que en ello nos hará muy crecida merceil vuestra alteza, cuya 
villa y muy altü i ít^iü ^ Nuestro Señor pD>s{H^re y guarde con aumento 




VALDIVIA T SUS COMPAÑEROS 357 

de más y mayores reinos y señoríos. De Valdivia, de Enero veinte y 
dos de mili quinientos y cineuentii y cuatro aftos. 

Muy poderosos señores: humildes y leales vasallos que Ins reales ma- 
nos de vuestra alteza besan. — Diego Ortiz de Gálica. — Cristóbal de Qui- 
namos. — Francisco de Godoy. — Alonso Bueno. — Lojie de Encinas. — Juan 
de Maiienzo. — Tedro de Soto. — Francisco de Rivera. — Por mandado de 
los señores justicia y regimiento. — Juan Fernández de Almendras, escri- 
bano de S. M. 

A los muy altos y muy poderosos señores Presidente é Oidores de la 
Audiencia que en los Reyes reside. 



22 de Febrero de 1554. 

XIIL — Carta de los Oficiales Reales de Chile á la Audiencia de Lima 
sohre la misma maf^ia de las precedentes, 

(Archivo de Indias, 70-4-4.) 

Muy poderosos señores: — Como criados de vuestra alteza y oficiales 
de su Real Hacienda en esta ciudad de la Concepción, daremos cuenta 
de lo en esta tierra sucedido. En el mes de Diciembre pasado se rebela- 
ron los naturales, quedando algunos de falsa paz para servir de espías 
á los alzados; ganaron tres fortalezas, que en todas estaban españoles, 
y mataron algunos de ellos; sabido por el gobernador Pedro de Valdi- 
via, salió con gente á hacer el castigo, al cual mataron con todos cuan- 
tos con él iban, y otro día siguiente entró en su socorro un capitán que 
venía de la Imperial con gente, al cual desbarataron y mataron la ma- 
yor parte de la gente que traía; escapóse con sólo seis de á caballo, los 
cuales volvieron á dar la nueva á la ciudad Imperial, donde se envió 
luego á dar aviso al general Francisco de Villagrán, que á la sazón es- 
taba en lo último de esta gobernación, hacia el Estrocho, conquistando, 
para allí fundar y repartir una ciudad, suplicándole luego viniese con 
la gente que tenía al socorro desta tierra, el cual vino con toda breve - 
dad con la gente de guerra que con él tenía, é llegó á tan buen tiempo 
que restauró á la ciudad Imperial, que á punto de perderse estaba, y 



358 COLECCIÓN D£ DOCUXENTOÍ^ 

dejando ésta algo reparada, con parte de la gente que traía entró en la 
ciudad de la Concepción, á tal tiempo que se temía porque venían sobre 
ella de cien mili indios de guerra para arriba, lo cual cesó á su llegada; 
visto por los caballeros la facultad que de quien nos tuviese en justicia 
había, le eli^eron é nombraron por capitán general y justicia mayor de 
estii gobernación hasta que S. M. provea lo que más convenga á su real 
servicio. El sale maíiana con docientos hombres de guerra de ápie y de 
caballo, bien apercebidos, que pam gente tan desvergonzada y tanta 
cantidad, es bien menester: plega á Nuestro Señor de le dar el suceso en 
la jornada que todos deseamos para que la tierra tome á poner é redu- 
cir en servicio de S. M. 

Como criados que somos de vuestra alteza nos parece informar que 
conviene á su real ser\ncio, que pues él ha sido en esta tierra desde el 
principio do la conquista de ella, la segunda persona del Gobernador, y 
ha sido en ella siempre su capitán y tiniente general y agora lo es ele- 
gido por los cabildos, que vuestra alteza se lo debe confirmar, hasta tan- 
to que S. M. provea lo que más convenga á su real servicio. 

Por su fin y muerte del gobernador Pedro de Valdivia quedaron cier- 
tos bienes suyos, que dicen que debe á vuestra alteza do cien mili pesos 
arriba: están los bienes embargados por nosotros en nombre de vues- 
tra alteza; trátase pleito con el defensor de ellos, y por estar esperando 
cada día que de la ciudad de Santiago nos envíen los Oficiales Reales 
de vuestra alteza los recaudos que de ello tienen, no nos han entregado 
los bienes; defiéndenlos por muchas manenis de deudas; nosotros traba- 
jaremos en ello como somos obligados y más convenga al serWcio de 
vuestra alteza. En los primeros navios daremos cuenta á vuestra alteza 
de lo que en ello se hiciere. 

En esta caja real no tenemos declaración ni iustrución de cómo nos 
hemos de regir ni lo que somos obligados á hacer cada uno en su car- 
go; á vuestra alteza suplicamos nos mande enviar declaración de ello. 

Nuestro Señoría real persona de vuestra alteza guarde por largos tiem- 
pos, como sus criados deseamos. De la Concepción, á veinte y dos de 
Febrero de mili quinientos cincuenta y cuatro años. 

Muy poderosos señores. — Criados de vuestra alteza que sus leales 
manos besan. — Hernando dp Hudca. — Francisco Gudiel. 

A los muy poderosos señores Presidente é Oitlores de la Real Audien- 
cia de S. M. que reside en la ciudad de los Reyes. 



TALDIVIA Y SUS COMPANEROS 359 

Corregílo yo. — Francisco Hormigosa de Monjarnz, — (Hay uiiii rú- 
brica.) 



24 de Agosto de 1554 
XIV, — Compahia entre Luis de Toledo ij Francisco Martines. 
(Archivo de Lidias, 48-5-9/16.) 

Sepan cuantos esta carta lean y vieren, cómo nos, Francisco Martí- 
nez, vecino desta ciudad de Santiago, de la una parte, é Luis de Toledo, 
vecino del pueblo de los Confines, de la otra, destos reinos de la Nueva 
Extremadura, decimos: que somos igualados y convenidos y hacemos 
compañía con las condiciones y en la manera y forma siguiente, etc. 
Primeramente, que por cuanto yo, el dicho Luis de Toledo, soy vecino 
del dicho pueblo de los Confines, como dicho es, y estoy constreñido do 
nescesidad de aderezos, caballos y armas y otras cosas para la conquis- 
ta é población é sustentación del dicho pueblo de los Confines que ago- 
ra so ha de facer, y en esta ciudad y en todo este reino yo no he halla- 
do persona que me ayude é favorezca para lo susodicho, por la gran 
nescesidad que hay en la tierra, ansí de dineros como de caballos y otras 
cosas, ó vos, el dicho Francisco Martínez, por facer servicio á S. M. y 
á mí buena obra, me dais y metéis en la dicha compañía dos caballos y 
armas de mi persona, é de caballos ó servicio, lo que yo he recebido 
realmente é con efeto, é si no me lo diérades, yo no pudiera ir á servir 
á S. M. en la dicha conquista, población é sustentación del dicho pue- 
blo, é demás desto me dais é os obligáis á me dar é inviar para el 
tiempo que se haya de sacar oro en el dicho pueblo, las herramientas 
é ganados siguientes: 

Primeramente, cien puercas de vientre y treinta cabras, cada é cuan- 
do que por ello que yo enviare, habiéndose primero poblado el dicho 
pueblo; item, cien almocafres y cincuenta barras y treinta azadones, 
los cuales me habéis de enviar al tiempo que se empezare á sacar oro 
en el dicho pueblo; item, dos anaconas del Perú é cuatro de la tierra 
para cuadrilleros al- dicho tiempo que se empezare á sacar oro; item, 
que ansimegmo, que por cuanto yo en esta ciudad dejo á mi mujer, os 



360 col£:cción BE docümentob 

obligáis á le dar en cada un afio una docena de puercos y cincuenta 
Lanegas de comida para su sustentación, y ansiinesmo os obligáis, que 
si en la guerra me mataren los dichos dos caballos,- que me enviaréis 
otro en que yo pueda á S. M. el sustentar el dicho i>ueblo con el cual di- 
cho socorro; é si vos el dicho Francisco Martínez no me le diérades, j'o 
no podría ir á la conquista é población é sustentación del dicho pueblo, 
ni pudiera gozar de los dichos indios de encomienda que tengo en nom- 
bre de S. M. en el dicho pueblo; é por cuanto ansimesmo antes de ago- 
ra me distes armas y caballos para ir al socorro é sustentición de la 
ciudad de la Concepción, lo cual fué parte, demás y allende de los mé- 
ritos que yo en servicio de S. M en esta gobernación tenía para que me 
fuesen dados y encomendados los dichos indios del pueblo de los Con- 
fines: é por ende é por el beneficio que yo de lo susodicho recibo é de 
las cosas dichas que en la dicha compafíía metéis, yo en la dicha com- 
pañía meto los indios que al presente tengo encomendados en nombre 
de S. M. en el dicho pueblo de los Confines, é todos loa demás que de 
ho}' adelante por cualquiera vía tuviere, é más, todos los bienes, pesos 
de oro, chácaras, casas, solares, estancias, tierras y edificios, viñas, huer- 
tas y otras cualesquier cosas de cualquier valor que sean, pequeña 6 
grande, en cualquier forma, en poca ó en mucha cantidad, que hobiere 
y adquiriere por cualquiera vía ó forma pensada é no pensada, con las 
maneras y condiciones siguientes: 

Primeramente, es condición que la dicha compañía ha de durar diez 
y seis años, que corren y se cuenten desde el día de la fecha desta car- 
ta, durante el cual dicho tiempo ninguno de nos los dichos Francisco 
Martínez é Luis de Toledo nos podemos partir de Ja dicha compañía ni 
desfacella, si no fuere por consentimiento de entrambos, aunque cual- 
quiera de nos se vaya á los reinos de España é á otra cualesquier par- 
te, etc. 

ítem: es condición que vos, el dicho Francisco Martínez, sois obliga- 
do á me enviar las dichas puercas é cabras é herramientas y servi- 
cio al tiempo j'^a dicho, y no me lo enviando, que yo el dicho Luis 
de Toledo pueda comprallo a vuestra costa, é por el dicho servicio 
que no me enviáredes se os quiten quinientos pesos de buen oro en 
cada una demora que de la vuestra parte de la dicha compañía habéis 
de haber, é que por respeto de dejar alguna parte, vos el dicho Francis- 
co Martínez, de complir de lo susodicho, la dicha comi)añía no se des- 



Valdivia y sus compankros 361 

hagíi, antes vaya adelante; é ansimesmo si dejáredes de complir con la 
dicha mi mujer en la dicha comida para su sustentación, queá vues- 
tra costa ella lo pueda comi)rar á los precios que valieren, y entiéndese 
todo el tiempo que la dicha mi mujer estuviere en esta ciudad. 

ítem: es condición que todo lo que vos el dicho Francisco Martínez 
metéis en la dicha compañía vaya á vuestro riesgo; mas, si acaeciere 
que antes que se pueble el dicho pueblo de los Confines, yo el dicho 
Luis de Toledo fallesciere, que vos el dicho Francisco Martínez podáis 
volver á tomar los dichos caballos y armas que ansí me dais para la 
dicha conquista, y matándolos en ella, sean á riesgo de vos el dicho 
Francisco Martínez. 

ítem: es condición que yo el dicho Luis de Toledo haya siempre de 
tmer en pie el dicho ganado y herramientas y caballos con lo multipli- 
c ido del dicho ganado, é no se pueda vender dello ni parte dello cosa 
ninguna, si no fuere de consentimiento de ambos, etc. 

ítem: es condición que si más herramientas fueren menester para las 
minas é gastos de mineros y mozos que anden en los indios, que yo el 
dicho Luis de Toledo lo pueda comprar á costa de la dicha corapaüía y 
sea de por medio el gasto dello, tanto el uno como el otro, etc. 

ítem: es condición que yo el dicho Luis de Toledo todo lo que hobie- 
re por cualquier vía, ansí de los dichos indios que tengo, como de los 
que tuviese de aquí en adelante ó tributos que diesen, ansí de oro como 
de otras cualesquier cosas de aprovechamientos, é todo lo que yo ad- 
querierc é ganare por otra cualquier vía, como dicho es, durante el 
dicho tiempo de los dichos diez y seis años, sea partible y so parta por 
medio entre vos el dicho Francisco Martínez é mí, llevando tanta i)arte 
el uno como el otro, sacando primeramente los dichos indios que siem- 
p:'e han de quedar á mí el dicho Luis de Toledo y sacando los gastos 
que dicho son, etc. 

Itera: es condición que yo el dicho Luis de Toledo he de ser obligado 
en fin de cada un año de dar cuenta con cargo á vos el dicho Francisco 
Martínez de todos los tributos y aprovechamientos que los dichos indios 
que tengo ó tuviere dieren en todas las demás cosas que yo ganare é 
adquiriere é multiplicare del dicho ganado, etc. 

ítem: es condición que la dicha comi)añíá ha de durar el dicho tiem- 
po de los dichos diez y seis años, aunque vos el dicho Francisco Martí- 
nez os vayáis á España ó muráis, que siempre ha de correr con vues- 



362 



ht BOCÜMT-NTnf» 



tros herederos hasta el dicho tiempo, y sí yo el dicho Luis de Taücfc 
iimriese, cnÜLMidase doshecha la dit*ha compafíía é mis heredems seeii 
obligados á oís dar cnuula con cargo de toda ella, etc. 

ítem: es condición qno si ros el dicho Francisco Martínez fuéredes 
desia ciudad al dicho pueblo de los Confine*?, podái«í mandar y entre- 
m *teros eomf» eoinpinlero mío en mandar á los ílichos indios é poner 
eu ellos é quitar mineros é criados como yo mismo é ponellos como a 
vos os pareciere é serviros como yo mismo dellos durante el dicho tieía* 
po 'h* ]o9, dichos diez y seis afjos, etc. ^| 

Ítem: es condiciAn que si yo el dicho Luis de Toledo é FrancisS 
Mirtíne/. t5 cnalquior de nos quisiere desfacer la dicha compafiia é noi 
pasar por ella por cualquier vía que sea, ecepto de consentimiento de 
entre ambos, como dicho es, quel que lo tal quisiere facer é ficiere. pa- 
gue de pena veinte mil pesos de buen oro, los diez mil pesos aplicido 
pira la ciimara de S. M é los otros dieií mil pesos para la parte nboi 
diente, pnr vía y nombre de intereses convencional, y que pagada 
dicha pona ó no, siempre la dichi comp:ifií?i dure y pase adelante t 
el dicho tiempo que dicho es, etc. 

ítem: es condicícíu qne vos el dicho Francisco Martínez me habt^: 
enviar las dichas Ijerramientas al tiempo ya dicho á la ciutlad d( 
ConcGpcióti, é yo el dicho Lui.^ de Toledo he de ser obligado á las lie' 
desde allí al pueblo de los Confines, lo cual se entiende haldendo na. 
que destíi ciudad lo lleve á la de la Oonce|»ción, porque no lo habieti.c 
yo el diclio Luis de Toledo he de ser obligado de llevar las dichas tm 
rramiciitas con mis indios desde los indios tic ÍTualerao hasta el diefj 
l)'ioblo de los Confines, é lo mismo se ha de entender do los domes gn 
II i'lns, cjue ha ilc traer indios el ilieho Luis de Toledo para los Ilerai 
desde alÜ; é yo el dicho Francisco Marlínez digo que acepto y reí'ib'^ 
t idas la« dichas condiciones y capítulos de suso declarados y me obligo 
destar y pasar por ellos y los cumplir en lo que á mí toca segiin coinO 
en ellos va declarado, sin que dello falte cosa alguna, como por vosd 
dicho Ltiis de Toledo c por mi es dicho y declarado, para lo cual iúAn 
lo que dicho es é cada una c(^sa é parte dello ansí complir é mantener 
é hahor por firme nos los tlichos Francisco Martínez é Luis de Toledo 
é cada imo de nos por lo que á sí toca c atañe 6 tocar y atanor puede 
obligamos nuestras persom\8 é bienes muebles é raíces, derechos, a1>Cto 
nes que habernos é toucmos y esperamos haber é tenor^ ansí de tribu 



Valdivia y sus companeros 363 

tos (le indios como de otra cualquiera manera, é damos poder complido 
á todas é cualesquier justicias de S. M. de cualquier fuero é juredieión, 
para que ansí nos lo hagan complir é haber por firme é valedero como 
si lo susodicho é cada una cosa 6 parte dello fuese sentencia difinitiva 
en juicio ordinario dada por juez competente é por nos é cualquier de 
nos consultada é no apelada é pasada en cosa juzgadn, para que por 
todos los remedios y forma de derecho nos constriñan y compelan á lo 
ansí mantener é complir como en esta dicha escritura se contiene, á 
los cuales les damos poder é facultad para que ansí nos lo hagan com- 
plir, renunciando, como renunciamos, nuestro propio fuero é juredición, 
domicilio, vecindad é la ley é regla del derecho si conveverit de jiireditio- 
nisnonjudicum; é generalmente renunciamos todas é cualesquier leyes, 
fueros y derechos, premáticas é ordenamientos é caj)ítulos nuevos de 
cartas que en nuestro favor ó en favor de cuídesquier de nos hablen é 
dispongan é todas las provisiones é pregones que son dados ó se dieren 
en favor de conquistadores, ansí por S. M. como por los gobernadores 
que han sido ó fueren en estas provincias; y ansimesmo renunciamos 
la regla é ley que dice que renunciación general de leyes non vala. — 
Otrosí: yo el dicho Luis de Toledo, atento á las causas dichas y el bene- 
ficio que recibo, sin el cual yo no podría ir á la conquista é población é 
sustentación del dicho pueblo dé los Confines, si no fuese por el socorro 
que vos el dicho Francisco Martínez me hacéis de los dichos dos caba- 
llos é armas é otras cosas, digo que renuncio que no pueda decir ni 
alegar que yo no los he recibido, por cuanto los recibí realmente, y 
con efeto, sobre lo cual renuncio la ley de la non numerata iJecunia é de 
la cosa non vista ni contenida; y ansimesmo lenuncio que no pueda 
alegar engaño diciendo que vos el dicho Francisco Martinez habéis más 
provecho de mis indios y otras faciendas que yo de lo que vos tenéis 
en la dicha compañía, sobre lo cual renuncio las leyes que hablan acer- 
ca de los engaños, como en ellas se contiene, por cuanto si vos el dicho 
Francisco Martínez no me diérades los dichos caballos y armas y otras 
cosas dichas, yo no hubieta ni pudiera haber aprovechamiento de los 
dichos mis indios, é si alguna cosa lleváredes dellos por virtud de la 
dicha compañía, que sea en más cantidad de lo que á mí me cupiere 
de las dichas vuestras faciendas que ansí metéis en la dicha compañía, 
de lo tal todo yo vos hago gracia é donación pura é perfecta é irrev-o- 
cuble, que se llania entibe vivos.'para que lo liayáis y llevéis ansí por 



364 COLECCIÓN DE DOCUMENTOfl 

vííi (le la dicha oompafíía como por vía de derecho, donación, sobre lo 
cual renuncio las leyes é reglas del derecho que dicen que las donacio- 
nes no valgan sin insinuación más de hastíi en cantidad de quinientos 
pesos: en fe de todo lo cual nos los dichos Francisco Martínez é Luis 
de Toledo otorgamos la presente cartíi ante Diego de Orüe, escribano 
público y del cabildo desta dicha ciudad de Santiago y ante los testigos 
de yuso escriptos, ques fecha y otorgada en la dicha ciudad de Santia- 
go del Nuevo Extremo do las provincias de la Nueva Extremadura, á 
veinte é cuatro días del mes de Agosto de mil é quinientos é cincuenta 
é cuatro años, y lo firmaron de sus nombres los dichos otorgantes, á los 
cuales doy fee que conozco, y fueron presentes por testigos Francisco 
de Guadalupe y Francisco Moreno y Cosme Ramírez, estantes en esta 
dicha ciudad, y ansimismo lo firmaron de sus nombres los dichos Mo- 
reno y Guadalupe, juntamente con los dichos otorgantes Francisco 
Martínez é Luis de Toledo. — Soy testigo. — Francisco Moreno. — Soy tes- 
tigo. — Francisco Guadalupe. — Pasó ante mí. — Diego de Orne, escriba- 
no público y del cabildo. — Francisco Martines. — Ltiis de Toledo. — Pasó 
ante nií. — Diego de Orf(e, escribano púbHco. 



20 de Septiembre de 1554. 

X V. — Privilegio á favor de Jerónimo Aldereie. 

(Archivo general de Simancas, legajo 54, fol. 15, Contaduría de mercedes) 

En el nombre de la Santísima Trenidad y de la Eterna Unidad, Pa- 
dre. Hijo y Es{)íritu Santo, que son tres personas y un solo Dios ver- 
dadero, que vive y reina por siempre sin fin, y de la bienaventurada 
Virgen gloriosa nuestra Señora Santa María, madre de Nuestro Señor 
Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, á quien nos tenemos 
pnr Señora y por Abogada en todos los nuestros fechos á honra y sov- 
vi(.:iti suyo, y del bienaventurado Apóstol Señor Santiago, luz y espejo 
do lis Españas, Patrón y guiador de los Reyes de Castilla y de León y 
d<' tí idos los santos y santas de la Corte celestial, queremos que sepan 
ptív eíita nuestra carta de previllegio (ó) por un traslado signado de es- 
cribano público sin ser sobre escripto ni librado en ningún daño de los 



h 



VALDIVIA T SÜ8 COMPAÑEROS 365 

nuestros contadores mayores ni de otra persona alguna, todos los que 
agora son ó serán de aquí adelante, como nos Don Carlos, por la divina 
clemencia, emperador de los romanos, augusto rey de Alemania, doña 
Juana su madre, y el mismo don Carlos, por la gracia de Dios, reyes de 
Castilla, de León, de Aragón, etc., etc. Vimos una nuestra carta de po- 
der, firmada de mí y el rey, é sellada con nuestro sello de cera colora- 
da, y una carta de venta, firmada del serenísimo Príncij^e don Felipe, 
nuestro muy caro é muy amado hijo y nieto, rey de Inglaterra, gober- 
nador que fué de estos nuestros reinos, é dos cartas de pago é certifica- 
ción de los nuestros oficiales de la Casa de la Contratación de las Indias, 
que residen en la ciudad de Sevilla, signadas de sus nombres, todo fe- 
cho en esta guisa. 

Don Carlos y doña Juana, etc. A los infantes, perlados, duques, 
condes, ricos homes, adelantados, priores, comendadores y subcomen- 
dadores, así de los castillos y casas fuertes y llanas, y al nuestro 
justicia mayor, y á los del nuestro Consejo y contadores mayores do 
hacienda y de cuentas, y otros nuestros oficiales y oidores de las nues- 
tras Audiencias, alcaldes, alguaciles de la luiestra casa y corte y chan- 
cillerías, y á los nuestros cajútanes generales, y á los capitanes de gente 
de armas, y á sus lugarestenientes. y á todos los concejos, justicias, re- 
gidores, caballeros, escuderos, oficiales é homes buenos de todas las ciu- 
dades, villas y lugares de los nuestros reinos é señoríos de Castilla y de 
León y de Navarra y de Granada, etc., y de las islas de Canaria y do 
las Indias, islas y tierra firme del Mar Océano descubiertas y por 
descubrir, y á otras cualesquier personas de cualquier estado, condi- 
ción, preeminencia ó dignidad que sean á quien toca y atañe y puede 
tocar y atañer en cualquier manera lo en nuestra carta contenido, v á 
cada uno y á cualquier de vos, salud y gracia: bien sabéis, y á todos es 
notorio, por lo que antes de agora habemos escrito de esos reinos, la 
causa de la salida de mí, el rey, de ellos, esta última vez, y lo que des- 
pués ha sucedido, y el fin que con ayuda y favor de Nuestro Señor, tuvo 
la guerra pasada de la Germania, y cuanto habemos deseado y procu- 
rado siempre la conservación de la paz por el bien publico de la cris- 
tiandad, y especialmente en esta coyuntura porque continuase y aca- 
base el Sacro Concilio, por lo mucho que importa para las cosas de nues- 
tra santa fee católica, de lo cual, en algunas partes de la cristiandad 
están muchos apartados, señaladamente en estas de Alemania, donde 



al >r.!'-'í'nto ;>. ^^i lir^r) z^". :n t in¡¡n- ;^ 'laijií-n-lo hecho sobre esto to- 
'Um .íi^ ji)^'i.¡ií-;níií)n<- • iníi.'.f-f.i'-:!. •(»••*» iiefví'^.'iríiL'», no se ha conseguido 
f*\ .•f'iír'to |ii<í ir. --.i;., un ■-^. iN» - »: .'i -y í»- F.':in 'ia, por impedirlo, s¡- 
í(.u<'.níiu ¡I) 'iiu'^r 1^'^ iTiwiM ' MU viii-r rLÍ'.'^i.i JL-rro fimdamento, vino 
á I' íUibíT iu ^^ lürr'A )nr .o-» fr nuio^ i'ití !i) iiízo. y no contento con esto, 
h\ íiMbnli» y NMía jltu ':nii:iM no^. i-i -^í/n -íi ilipío como con algunos 
prí\uú\>t'H 'i*'. ii\ 'i'^miaiiia ii-^*:a'i<,-'i»t!a re^^. >n laño aniyersalde lacris- 
tainlínly r-íii'j;:<'ií. r -tt* *!.i.jf!i."u* ¡n»- '.;♦*? uí ñu -le haoer y juntar poderoso 
ejí-r-ittj. y '^Mi^r -niirr v '^-'•:;;)'ir In^ ü-.H'.-^íro?* '3:^ra.l »'* patrimoniales de 
F.and(tM ') furz^iiTiíj-í \ UíSa.jiN'irar -i ::ii"#eri<>, por lo cual, siendo como 
'^o•lW»*♦ cí)**!!' -rtultiS ii: *i"iiar 'it-i ''Mu-ií-í * -i t:; ir los inconvenientes que 
<^i mni'srrau [/or ¡o«» '1ip*ii;'j: <-, y^v rjn.-trrv-i^'ii'Q de la religión crij»tiana 
y '1h mie^troH r:int;>s y ^-ra»l«*.-» y a;itun»iad y retnitación imperial, en 
Tj ;<>. HJ hol;í»*^ laita, no pi;i irían -it-jar de ríH!ei ir nocible daño, por los 
(L'-^i'jTAOñ o^ie ^oijre «ítlo \íiu'ji *n *iu-iio R.-v de Francia v sus aliados v 
colU'títiHrados. «« nect^^arlo ka.ícr niu^íios y in'aades gastos de dineros, y 
p iV no har*t;u- para ^^nn^r .int^^ítras r^^nuí:» raíales ni I<>s s<x?orros, ayudas, 
^'irvifáos orlíuariws y «íXtra^r iiuaric*? -j^uii ú.-s «liíjhos nuestros reinos y 
O'/wH n'i(^:?rros EL^ratL"* m»** han Ii»^"ho y harin, ni lo iy\e ha venido y 
V'^nih-á de las Lidias, ni lo -['le -«e haÍM'a -ie l«:-s .-ubsidios y bulas de 
cruzatla '\^ie nin-r-tro nvij- .Stir.ro Pa.ir-í n.-s cieñe coiicedi«las, ni de otras 
co^aM erviraoniinaria^: hai^r^moí? aotn^iado y deliberado de vender de 
n'.Kíí-tr.oH DíJitiiH y dt;rei;ins «lela ooDua y parrim-.nio real de los di- 
ciio«» n le.^fi' H náiio'* é ^t-iliTi. ^'^ do (.'a.-i^lia. y iU?iiib-snn> einpenar y ven- 
d<M' aiLTinos va>íaÍlos y jurisdiccit iies, vi' las y luj:-ares de ellos, con fa- 
cuiíad de ItH p"der í|:ii:ar y Pídeinir. pa'j:aii'io el precio porque se ven- 
diíí-íen. y dar poder ^^.-peciaí para eilo al Sereíii.siino Principe <lon Feli[>e, 
nuestro muy caro y muy aiua-Ioiiijo; por ende, por la presente de nues- 
tr) propio uT^tu y cierui ciencia y poderío real absoluto de que en 
eMM parte (pierf-rno^» \\<^c y asamos como reyes y señores natundes, no 
HifiMí orientes ^nperí >v «^.i lo teiiip«)ral. damos to<lo nuestro poder cuni- 
pi;l'>. Jii-re, lleí,./ •. •: -u ü'-re y Lr-n»-:*al adüiiiiistracituí, según que nos 
lf> ¡lal/einn-j y te.i'-i.. -. v -i- t'r.,'lio y .Ii-n-vlio m is puetle y debe valer. 
al ü'-iio rí-r.riii.-i:iio 1\: . •[•e para .[^le para los ^vistos <y.ie en lo sobre- 
diclio hobíí-raii."'^ 'le ba'-er. piietla vend»T y veutla á cíialiiuier iíxiesias, 
y mona-'rérioH y lios[áuales, colegios, consejos y personas particulares 
cualesípúer rentiía y mercedes de juro, pan y aceite y otros cuaiesquier 



VALDIVIA T SUS COMPAÑEROS ^67 

derechos pei-tenecieutes á nuestra corona y patrimonio real de los di- 
chos nuestros reinos é señoríos de Castilla, ora sea juro de heredad 
para siempre jamás, ora con facultíid de poderlo quitar y redemir, 
como á él le pareciese ó bien visto fuese, y asimismo todos y cuales- 
quier vasallos, villas y lugares y fortalezas, con las rentas y jurisdic- 
ciones, pechos y derechos y otras cosas á ellos pertenecientes que sean 
de nuestra corona real y patrimonio de los dichos nuestros reinos y se- 
ñoríos, con tanto que se vendan ó empeñen con facultad de poderlos 
quitar y redemir y desempeñar, pagando nos, ó los reyes nuestros suce- 
sores el precio porque se vendiesen ó empeñasen, y que no se puedan 
vender ni empeñar de otra manera, las cuales dichas rentas y maravedís 
de juro, pan y aceite y otros derechos y cosas que no sean jurisdicciones, 
ni vasallos, villas y lugares, ni fortalezas pueda vender y venda perpe- 
tuamente, ó al quitar, como mejor le paresciese,á cualquier ó cualesquier 
consejos ó otras personas que le pluguiese, y por el precio ó precios que 
bieu visto le fuere, y para que vendiendo ó empeñando cualesquier villas, 
lugares y fortalezas, vasallos y jurisdiciones, como dicho es, con la di- 
cha condición al quitar, pueda en imestro nombre sacar y desencorpo- 
rar de la dicha nuestra corona y patrimonio real, los tilles vasallos y 
jurisdiciones, villas y lugares^ coi> sus tierras, pechos y derechos y for- 
talezas que así vendiese y empeñase al quitar, como dicho es, por todo 
el tiempo que no las quiüu'emos, y para hacer y celebrar sobre ello to- 
das y cualesquier contrataciones, contratos y obligaciones y escripturas 
que sean necesarias para entera firmeza y seguridad de los que lo com- 
pren con todas las cláusulas, vínculos y firmeza qne le pluguiere é por 
bien tuviere, y para que pueda mandar y despachar y librar cuales- 
quier nuestras cartas de previllogio y otras provisiones que para vali- 
dación y firmeza de lo que así vendiese sean necesarias, las cuales y todo 
lo cual dicho Príncipe en nuestro nombre, en la dicha sazón hiciese, 
queremos que valga y sea firme y valedero como si Nos mismo lo hi- 
ciésemos y fuese firmado de nuestra mano, y decimos y otorgamos y 
prometemos que lo habremos todo por firme, estable y valedero para 
agora y para siempre jamás, y que no lo revocaremos, ni iremos, ni 
mandaremos ir contra ello, ni cosa alguna, ni parte de ello, en tiempo 
alguno, ni por alguna manera, lo cual todo queremos y es nuestra vo- 
luíitad que se haga, cumpla y guarde como dicho es, no embargante 
cualesquier leyes, fueros y derechos, usos y costumbres, con lo cual y 



368 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

con cualesquier otras cosas que haya en contrario, y á lo contenido en 
esta nuestra carta, y á lo que por virtud de ella y conforme á olla se 
hiciese, pueda obstar en cualquier manera del dicho nuestro propio 
motu y cierta ciencia, dispensamos y los abrogamos y derogamos, ca- 
samos y anulamos, y damos por ninguno y de ningún valor y efeto en 
cuanto á esto toca y atañe, quedando en su fuerza y vigor para en todo 
lo demás adelante; y por esta nuestra carta mandamos á los dichos nues- 
tros contadores mayores y al nuestro ma^^ordomo y chanciller mayores 
y á los otros oficiales que están á la guarda de nuestros sellos, que den, 
libren, despachen y sellen para el dicho efecto todos los previllegio?, 
cartas y sobrecartas y provisiones que fueren necesarias, conforme á 
lo cual dicho Príncipe mandare, bien y así como si Nos lo mandáse- 
mos, sin poner en ello embargo ni contrario alguno, no embargante 
cualesquier leyes y cosas que haya en contrario, con lo cual todo Nos 
dispensamos y relevamos á ellos de cualquier cargo ó culpa que por 
ello les pueda ser imputado, de lo cual mandamos dar la presente, fir- 
mada de mí, el Rey, y sellada con nuestro sello. — Dada en la villa de 
Inspruch, á veinte días del mes de Marzo de mil quinientos y cincuen- 
ta y dos años. — Yo el Rey. — Yo Francisco de Heraso, secretario de 
sus cesáreas y católicas Majestades, la fice escribir por su mandado. — 
Doctor Figuero. — Registrada. — Martín de Vergara. — Martín de Orth, 
por chanciller. 

Don Felipe, por la gracia de Dios, Príncipe é primogénito, heredero 
en los reinos de Castilla, León, Aragón, Asturias, á vos los contadores 
mayores del Emperador y Reina, nuestros señores: bien sabéis que, 
viendo SS. MM. que para los muchos gastos que se han hecho y hacen 
en la guerra que el dicho Emperador y Rey, mi señor, ha tenido y tie- 
ne con el Rey de Francia é sus aliados y confederados no bastan las 
rentas reales ni los socoiros. ayudas y servicios ordinarios y extraordi- 
narios que estos reinos y los otros estados de S. M. le han fecho é ha- 
rán, ni loque ha venido y vcrnáde las Indias, ni lo que se ha habido ó 
habrá del subsidio y huhis de cruzada que nuestro muy Santo Padre le 
ha concedido, ni de otras cosas extraordinarias; S8. MM. acordaron do 
vender algunas cosas de las rentas y patrimonios de estos sus reinos, y 
para ello me dieron poder cumplido bastante, con libre é general admi- 
nistración, por una su carta firmada del dicho Emperador, mi señor, y 



VALDIVIA Y 8Ü8 COMPANEROS 369 

sellada con su sello de cera, dada en la villa de Inspruch, á veinte y 
siete días del mes de Marzo del año pasado do mil quinientos cincuenta 
y dos aílos, que estti asentiría en los libros de SS. MM. que vosotros 
tenéis, á que me refiero; y agora sabéis que para ayudar á cumpjir los 
dichos gastos é necesidades mandó tomar seiscientos mil ducados del 
oro y plata que vino de las Indias para algunos mercaderes y pasage- 
ros ó particulares, en la flota que llegó á la ciudad de Sevilla en el mes 
(le Octubre del afio pasado de cincuenta y dos, conviene á saber: de lo 
que vino para los mercaderes, los cuatrocientos mil ducados de ellos, y 
de lo de los pasageros é particulares los otros docientos mili ducados 
restantes, y después, por relevar á los dichos mercaderes, mandé á los 
Oficiales de la Casa de la Contratación de las Indias, que residen en la 
dicha ciudad de Sevilla, que supiesen si de las partidas de pasageros y 
de particulares que vinieron en la dicha flota ó de las que antes de ellas 
les habían traído en otras flotas y navios, estaban algunas en los ban- 
cos de la dicha ciudad de Sevilla, ó en la Casa de la Moneda de ella, 
ó en la dicha Casa de la Contratación, por cuenta de los que las habían 
traído ó de los mercaderes que se las habían comprado y no se las ha- 
bían pagado, y se las tomasen, y que éstas y lo que los dichos Oficiales 
pudiesen dar de los depósitos que habían en la dicha Casa de la Con- 
tratación, se bajase de los dichos cuatrociei'itos mil ducados, porque á 
losdidios njcrcadercsles cupiese menos de la dicha toma, y lo que así so 
tomó á ¡os dichos pasageros y particulares en la iornia susodicha recibie- 
ron los dichos Oficiales por mi mandado, y en pago de ello se les han 
áedary vender maravedís de juro, contados á veinte mil maravedís el 
niillar, con facultad de se poder quitíir, porque por les hacer merced, 
íiii voluntad es que se les den y vendan á este precio, no embargante 
que por una mi cédula que esüi asentada en los hbros que vosotros 
trinéis, mandé que á los susodichos se les diese el dicho juro contado 
á veinte y cuatro mil maravedís el millar, para que gocen el dicho juro 
los dichos pacageros y particulares, conviene á saber: de lo que hubie- 
sen de haber por el oro y plata que se tomó de lo (pie les vino en la di- 
cha flota, desde quince días del mes do Diciembre del dicho afio pasa- 
do de quinientos é cincuentra y tres; y por lo que se tomó de los ban- 
cos y depósitos é otras paites (pie de yuso se hace miución, desde el día 
que pareciere por fee de los (helios Oficiales que les fué embargado, 
según más largo en las .cédulas que para ello he dado se contiene; éyo, 

0OC« XIII 2^ 



370 COLECCIÓN DK DOCUMENTOS 

queriendo que lo qne se tomó á lo8 dichos pasagcros y particulnres en cuen- 
ta de los dichos ?wciento8 mil ducados 5e les paguen en los dichos mara- 
vedís de juro, contados al dicho precio de veinte mil maravedís el millar: 
por In prénsente vos mando que, mostrando vos certificaciones firmadas 
de los dichos Oficiales do la dicha Casa de la Contratación de Sevilla, 
en que parez.ca la contia de maravedís que se tomó á cada uno d« los 
dichos pasaderos y particulares, en euentii de los dichos seicientos mil 
ducados, deis y libréis á cada uno de ellos carta de privilegio de S. M., 
de tantos de maravedís de juro cuanto hobiesen de haber por los mara- 
vedises que se les tomaron, contados al dicho precio de veinte mil mara- 
vedís el millar, en el cual dicho precio doy é vendo á los susodichos los 
dichos maravedises de juro, en pago y por pago de lo que se les tomó, 
para que los tengan en cada un año ¡tov juro de heredad para ellos y 
para sus herederos y subcesores y para quien dellos hobiere título ó cau- 
sa, situados en cualesquier renta de estos reinos que quisieren, aunque 
sea en las rentíis de las partidas antigua ó nuevamente mandamos asen- 
tar, con facultíid de los poder vender y enipefiar, dar ó donar y trocar 
y cambiar y enagenar ó disponer de ellos como de cosa suya propia, con 
cualesquier iglesias é monasterios y hospitales é concejos é colegios é 
universidades é otras cualesquier personas ó eclesiásticas ó seglares que 
quisieren y por bien tuvieren, con tanto que no se pueda hacer lo su- 
sodicho con personas de fuera de estos reinos, sin hcencia é mandado 
(h SS. MM., y con tanto que SS. MM. ó los reyes sus subcesores pue- 
dan quitar é redemir los dichos maravedises de juro, cada y cuando 
que quisieren, de quien los tuviere, pagando los maravedises que en 
ello montaren al dicho precio de veinte mil maravedís el millar, y con 
tanto que en una vez no se pueda quitar menos de la mitad del dicho 
juro, y que, durante el tiempo que se pagan á las susodichas personas 
ó á las en quien subcediese el dicho juro, los maravedís que en ello 
montare al dicho precio de veinte mil maravedís el millar, pueda lle- 
var é gozar para sí los dichos maravedís de juro, sin descuento alguno, 
jmes en ello no hay ubsura ni especie de ella, y para que los arrenda- 
dores é fieles é cogedores é terceres é escribanos é mayordomos de las 
rentas donde se situaren los dichos maravedís de juro, y los concejos 
encabezados en ellas, acudan con ellos á las dichas personas é á sus 
herederos y subcesores. y á quien de ellos hobiese título ó causa, desde 
el primero día de Enero del año venidero de quinientos é cincuenta y 



VALDIVIA T BtrS C0MPANEK08 B7l 

cinco en adelante, en cada un año, para siempre jamás, ó basta tanto 
que se quite el diolío juro, como dicho es, solamente por virtud de los 
treslados de los previllogios que de ello les diéredes é libráredes, signa- 
dos de escribano público, sin ser sobre escriptos ni librados en ningún 
llano de vosotros ni de otra persona alguna, las cuales dichas cartas de 
previllegio é las otras cartas é sobrecartas que en la dicha razón les dié- 
redes é libráredes, mando á vosotros y al mayoi*domo y chanciller ó no- 
tarios mayores y álos otros Oficiales que están á la guarda de los sellos 
de SS. MM., que las den y libren é pasen ó sellen luego, sin poner em- 
bargo ni contradición alguna, é sin que por ello vosotros ni ellos ni 
vuestros Oficiales ni suyos les llevéis ni lleven derechos algunos, ni les 
descontéis el diezmo é chancillería que SS. MM. debían de haber, según 
la ordenanza» porque por ser venta no se les ha do llevar y contar cosa 
alguna de lo susodicho; lo cual haced y cumplid solamente por virtud 
de esta mi carta de venta é del dicho poder que SS. MM. me dieron 
para la hacer, que de suso hace mención, y de las dichas certificacio- 
nes que dieren los dichos Oficiales, sin pedir otro recaudo alguno, no 
embargante cualesquier ley ó ordenanza, premáticas sanciones de estos 
reinos y todo uso é costumbre é contaduría que en contrario desto sean 
ó ser puedan: con todo lo cual yo, en nombre de S. M., y por virtud del 
dicho su poder dispenso é lo abrogo y derogo, y doy por ninguno é de 
ningún valor y efecto en cuanto á esto toca ó atañe, quedando en su 
ftierza y vigor, para en las otras cosas; y en la presente, por virtud del 
dicho poder que de S. M. tengo, aseguro y prometo por su palabra real 
que los dichos maravedís de juro, ni parte alguna de ellos, no serán to- 
mados, quitados ni revocados ni suspendidos, ni puesto en ellos ó otro 
impedimento alguno por leyes fechas en cortes ni fuera de ellas, ni por 
otra forma ni manera alguna, si no f uara para los consumos en los li- 
bros y corona real de SS. MM., pagando primeramente los maravedís 
que en ellos monta á dicho precio de los veinte mil maravedís el millar 
ni será pedido ni demandado en tiempo alguno á las dichas personas 
ni á las otras en quien subcediere el dicho juro, é se paguen los mara- 
vedís que en ello montare al dicho precio de veinte mil maravedís el 
millar, como dicho es; ó otrosí vos mando que libréis á las personas 
susodichas lo que montare la renta que hubieren de haber del dicho 
juro, desde el tiempo que por las certificaciones que dieren los dichos 
Oficiales pareciere que han de gozar de ello, conforme á lo de suso con- 



372 COLECCIÓH DK DOCUMENTOS 

tenido^ liasta el fin del mes de Diciembre de este presente afio de qui- 
nientos y cincuenta y cuatro, ó liasta el tiempo que hubieren de gozar 
de ello, conforme á los previllegios que se les dieren, lo cual les librad 
en cualesquier rent¿i de estos reinos, que yo os relievo de cualquier car- 
go ó culpa que por ello vos pueda ser imputado, ó nonfagades ende al. 
Fecha en Legundi, á veinte días del mes de Junio de mil quinien- 
tos é cincuenta y cuatro afios. — Yo/ el Príkcipe. — Yo, Juan Vázquez 
de Molina, secretario de su Cesárea y Católica Majestad lo fice escribir 
por mandado de Su Alteza. 

Muy magníficos señores y contadores mayores de SS. MM.: nos los 
jueces oficiales de sus Ceí^áreas y Católicas Majestades de la Cosa de 
la Contratación do las Indias del Mar Occéano que residimos en esta 
muy noble é muy leal ciudad de Sevilla, decimos: que ya vuestras mer- 
cedes saben que el príncipe don Felipe, nuestro señor, gobernador de 
estos reinos, por una su carta firmada de su mano, fecha en Legundi á 
veinte de Junio deste año de mil é quinientos é cincuenta y cuatro afios, 
ha mandado á vuestras mercedes que mostrándoles certificaciones fir- 
madas (le nosotros en que parezca la cuantía de maravedises que se 
tomó á cada uno de los pasageros y particulares en cuenta de los seis- 
cientos mil ducados de que SS. MM. se mandaron servir, el oro y la 
plata que vino en la flota que llegó á esta ciudad el mes de Otubre del 
año pasado de mil é quinientos é cincuenta é tres años, ó de lo que an- 
tes della les habían traído en otras flotas y navios, si estaba en los ban- 
cos de esta dicha ciudad é en la Casa de la Contratación de ella, por 
cuenta de quién los había traído ó de los mercaderes que se lo habían 
comprado y no se lo habían pagado, les den cartjis de privillegio de Sus 
Majestíules de tantos maravedís de juro al quitar cuantos hobiesen de 
haber por los maravedís que so les tomaron, contados á veinte mil ma- 
ravedís el millar, ])ara que goct;n dellos desde primero de Enero del afio 
venidero de mil quinientos ó cincuenta y cinco en adelante y les libren 
lo que monta la renta que hobieren de haber del dicho juro; conviene 
S!iber, de lo que hobieren de haber por el oro ó [)lata que se tomó de lo 
que les vino en la dicha flota desde quince de Diciembre del dicho año 
de quinientos é cincuentíi é tres, y por lo que se tomó de los Bancos é 
otras partes, que de suso hace minción. desde el día que paresciese por 
la fee nuestra que les fué embaigado hasta fin de este afio de quinieu- 



TALDIVIÁ Y gU8 COMPáSkBOS 87á 

tos Ó cincuenta ó cuatro, ó hasta el tiempo que hobiesen de gozar de 
ello, conforme á los previllegios que se les diesen, según más largo en 
la dicha cai'ta se contiene, y en cumplimiento de ella, decimos: que nos- 
otros recebimos dos cuentos y ciento é diez y seis mil y ochocientos 
maravedís, que son y pertenecen al general Jerónimo de Alderete, que 
es del oro que le vino y trujo en la dicha fiota, por los cuales dichos 
dos cuentos y ciento é diez y seis mil y ochocientos maravedises, vues- 
tras mercedes manden dar al dicho Jerónimo do Alderete previllegio 
del juro que en ello monta, contado al dicho precio de veinte mil ma- 
ravedises el millar, para que goce de ellos desde primero de Enero del 
dicho afio de mil é quinientos é cincuenta é cinco en adelante, y le li- 
bren lo que hobiere de haber de la renta del dicho juro desde quince de 
Diciembre del afto próximo pasado de mil é quinientos é cincuenta é 
cuatro en adelante hasta fin de este año de quinientos é cincuenta é 
cinco, como Su Alteza les tiene mandado por la dicha su carta que de 
suso se hace mención; y en certificación de ello dimos la presente fir- 
mada de nuestros nombres, que es fecha en Sevilla, dentro de la dicha 
Casa de la Contratación de las Indias, á veinte y ocho de Agosto de mil 
ó quinientos é cincuenta é cuatro años. — Fruficisco Tdlo. — Diego de Za- 
rate, — Francisco Duarte. 

Muy magníficos señores y contadores mayores de SS. MM.: — Nos los 
jaeces y oficiales de sus Cesáreas Católicas Majestades de la Casa de la 
Contratación de las Indias del Mar Occéano, que residimos en esta muy 
noble ó muy leal ciudad de Sevilla, decimos: que ya vuestras mercedes 
saben que el Príncipe Don Felipe, nuestro señor, gobernador destos 
reinos, por una su carta firmada de su mano, fecha en Legundi á veinte 
de Junio de este año de mil é quinientos é cincuenta é cuatro años, ha 
mandado á vuestras mercedes de que, mostrándoles certificaciones fir- 
madas de nosotros en que parezca la contía de marav.dís que se tomó á 
cada uno de los pasageros j' particulares en cuenta de los seiscientos 
mil ducados de que SS. MM. se mandaron servir del oro y plata que 
vino en la flota que llegó á esta ciudad en el mes de Octubre del afto 
pasado de mil é quinientos é cincuenta y tres años, ó de lo que antes de 
ella les habían traído en otras flotas y navios, si estaban en los bancos 
de esta dicha ciudad ó en la Casa de la Contratación della por cuenta 
de los que lo habían traído ó de los mercaderes que se lo habían com- 



874 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

prado y no se lo habían pagado, les den cartas de previllegios de 
SS. MM. de tantos maravedís de juro al quitar cuantos bebieren de ha- 
ber por los maravedises que se los tomaron^ contados á veinte mil ma- 
ravedises el millar, para que gocen de ellos desde primero del aílo 
venidero de mil é quinientos é cincuenta é cinco años en adelante, y les 
libren lo que monta la renta que bebieren de haber del dicho juro; 
conviene á saber, de lo que bebieren de haber el oro ó plata que se tomó 
de lo que les vino en la dicha flota, dende quince de Diciembre del dicho 
año de quinientos é cincuenta é tres años; ó por lo que se tomó de los 
bancos y otras partes que de suso hacen mención desde el día que pa- 
rosciere por fee nuestra que les fué embargado hasta fin de este año de 
quinientos ó cincuenta é cuatro ó hasta el tiempo quehobieren de gozar 
de ello, conforme álo5 previllegios qua se les dieren, según más largo en 
la dicha carta se contiene; y en cuuiplimiento de ella, decimos: que 
nosotros rescibimjs setecientos ó cinca^uta é cuatro mil ó quinien- 
tos y setenta ó cinco maravedises en el banco de Juan Iñiguez é Oota- 
viano de Negrón, que son y pertenecen al gener¿\I Jerónimo de Alderete, 
que vino de las provincias del Perú, que es del oro y plata que trujo y 
le vino en la dicha flota, por los cuales dichos setecientos é cincuenta ó 
cuatro mil ó quinientos é setenta y cinco maravedises vuestras merce- 
des manden dar al dicho general Jerónimo ád Alderete previllegio del 
jaro (uie en ello monta, contado al dicho precio de veinte mil marave- 
dís el miliar, para que goce de ellos desde primare de Enero del año 
do mil ó quinientos é cincuenta é cinco en adelante, y le libren lo que 
hobiere de haber de la renta del dicho juro desde veinte y dos días del 
mos dé Enero deste presente año de mil ó quinientos é cincuenta é cua- 
tro años, que paresce que se embargó, en adelante hasta en fin de este 
año dicho de quinientos é cincuenta ó cuatro, como Su Alteza lo tiene 
mandado por la dicha su carta que de suso se hace mención; y en cer- 
tificación de ello, dimos la presente, firmada de nuestros nombres, ques 
fecha en Sevilla dentro de la misma Casa de la Contratación de las In- 
dias á veinte y ocho de Agesto de mil ó quinientos é cincuenta é cuatro 
años. — Francisco Tdlo. — Diego (k Zarate. — Francisco Duarte. 



VAlibiVIA y 8U8 COAÍl'AKKKOB 375 



21 de Noviembre de 1664. 

XVL — Pruebas ele Jerónimo de Alderete para ser recibido como caballero 
de la Orden de Santiago, 

(Archivo Histórico Nacional de Madrid.) 

Don Garios, por la divina clemencia Emperador semper augusto, Rey 
de Alemania, de Castilla, de León, de Aragón, de las Dos Sicilias, de 
Jerusalén, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Gali- 
cia, do Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba, de Córcega, de 
Murcia, de Jaén, de los Algarbes, de Algeciras, de Gibraltar, de las is- 
las de Canaria, de las Indias, i.ílas y Tierra Firme del Mar Océano, con- 
de de Flandes ó de Tirol, administrador perpetuo de la Orden de la 
Caballería de Santiago, por autoridad apostólica, á vos, Juan Mosquera 
de Molina, caballero de la Orden, é á vos el bachiller Pedro Alonso, fleile 
della, salud é gracia. Sepades que el capitán Jerónimo do Alderete me 
hizo relación que su propósito y voluntad es de ser en la dicha Orden ó 
vivir en la observancia y so la regla é descephna della, por devoción 
que tiene al bienaventurado apóstol Señor Santiago, suplicándome lo 
mandase admitir é dar el hábito é insinia de la dicha Orden, ó como la 
mi merced fuese, y porque la persona que ha de ser rescebida á la di- 
cha Orden y darle el dicho hábito ha de ser hijodalgo, ansí de parte de 
madre como de padre, al modo y fuero de España, y tal que concurran 
en él las calidades que los establecimientos de la dicha Orden disponen, 
fué acordado en el mi Consejo della que debía mandar dai- esta mi car- 
ta en la dicha razón, é yo, confiando que sois tales personas que guar- 
daréis mi servicio é bien é fielmente haréis lo que por mí os fuere co- 
metido y mandado, túvolo por bien, y por la presente vos cometo y 
mando que, luego que la recibáis, vais juntamente á las villas de Torde- 
sillas y Olmedo y á otras cualesquier parte donde viereis que convenga, 
y de vuestro oficio toméis los testigos que viereis ser nescesarios, é que 
sean personas de buena fama y conciencia y conozcan al dicho capitán 
Jerónimo de Alderete y á su linage, y les hagáis las preguntas conteni- 
dis en el interrogatorio que con esta os será dado, firmado de Francis- 



876 COLECCIÓN DB D0CUMKNT08 

00 Guerrero, secretario del dicho mi Consejo; é al testigo que dijere 
que sabe lo contenido en la pregunta, le repreguntad cómo lo sabe, é si 
lo cree, cómo y por qué lo cree, é si lo vieron ó oyeron decir, declaren á 
quién é cómo y qué tanto tiempo há. por manera que den suficiente ra- 
zón de sus dichos ó depusiciones; y lo que los dichos testigos d¡jer«3n ó 
depusieren, firmado de vuestros nombres, cerrado y sellado en manera 
que haga fée, lo enviad al dicho mi Consejo para que yo lo mande ver 
y proveer sobre ello lo que deba ser proveído, para lo cual os doy poder 
cumplido con todas sus incidencias y dependencias, anexidades y cone- 
xidades, y no fagadesende al por alguna manera, so pena de la mi mer- 
ced é de cincuenta ducados de oro para obras pías. Dada en la villa de 
Valladolid á veinte y un días del mes de Noviembre de mil ó quinien- 
tos é cincuenta y cuatro años. — Doctor Juan Sánchez. — Doctor Ovando. 
— El Licenciado Arguello. — El Doctor Rivadeneira. 

Los del Consejo de las Ordenes, por el Emperador é Rey nuestro 
señor, administrador perpetuo dellas por autoridad apostólica, hacemos 
saber á vos los señores corregidores, asistentes, gobernadores, alcaldes 
mayores é jueces de residencia, alcaldes ordinarios é otros cualesquier 
jueces é justicias de todas las cibdades, villas é lugares destos reinos y 
señoríos, é á cada uno y cualesquier de vos en vuestros lugares é juris- 
dicciones: que por S. M. por una su provisión librada en este Consejo, 
ha cometido y mandado á Juan Mosquera de Molina, caballero de la 
Orden de Santiago, y al bachiller Pero Alonso, fleile della, que hagan 
cierta información sobre si concurren en el capitán Jerónimo de Alde- 
rete las calidades que se requieren para tener el hábito de dicha Orden 
de Santiago de que S. M. le ha hecho merced, según se contiene en la 
dicha provisión; por ende, de parte de S. M. os requerimos, señores, y 
de la nuestra pedimos de gracia que á todas y cualesquier personas de 
quien los dichos Juan Mosquera de Molina y bachiller Pero Alonso 
dijeren que se entienden aprovechar por la dicha información, les com- 
peláis y apremiéis á que comparezcan antellos ó juren é digan sus 
dichos á los plazos é según é cómo por ellos fuere pedido, por manera 
que puedan hacer y hagan la dicha información según é cómo por Su 
Maji'i^tad les esUi cometido y mandado, en lo cual, allende de hacer, se- 
llares, lo que de derecho sois obligados, nos echaréis cargo para que en 
la juridición de las dichas Ordenes mandemos cumplir vuestras cartas 



^ 



VALDIVIA Y BUS COMPAÍJeBOS 377 

é ruegos, justicia mediante.— Fecha en Valladolid, á veinte y dos de 
Noviembre de mil é (juinientos é cincuenta y cuatro afios. — Doctor Ri- 
vadeneira. 

Las preguntas que han de hacer á los testigos que de oficio serán re- 
cibidos sobre el hábito de Santiago que pide el capitán Jerónimo do 
Alderete son las de yuso contenidas, y ante todas cosas han de ser cer- 
tificados los dichos testigos, que lo que depusieren solamente lo han de 
saber los señores del Consejo y no otra persona alguna y que no ha de 
quedar registro de sus dichos ni se tomarán ante escribano, y que ori- 
ginalmente se han de traer al Consejo y no se ha de saber fuera del lo 
que depusieren, según dicho es; y ansí certificados los dichos testigos, 
rescibiendo dellos primeramente juramento en forma debida de dere- 
cho, háganseles las preguntas siguientes: 

Primeramente, si conocen al dicho capitán Jerónimo de Alderete y 
de qué edad es. 

ítem, si conocieron á su padre y á su madre del dicho capitán Jeró- 
nimo de Alderete é cómo se llamaban y de dónde eran vecinos y natu- 
rales y cómo y por qué saben que son su padre y madre. 

ítem, si conocieron á los abuelos y abuelas del dicho capitán Jerónimo 
de Alderete, ansí de parte de su padre como de su madre, y cómo se 
llamaban y de dónde eran vecinos y naturales y cómo y por qué saben 
que son é fueron sus abuelos. 

ítem, si saben que el dicho capitán Jerónimo de Alderete é los dichos 
sus padre y madre y abuelos y abuelas, nombrándolos á cada uno por 
sí, han sido é son habidos é tenidos é comunmente reputados por per- 
sonas hijosdalgo, según costumbre y fuero do España, y que no les toca 
mezcla de judío, converso, moro ni villano, y de qué manera lo saben, 
é si lo creen é si lo vieron ó oyeron decir, declaren á quién é cómo y 
qué tanto tiempo ha. 

ítem, si saben los testigos quel dicho capitán Jerónimo de Alderete 
tiene caballo e cómo é de qué manera lo saben. 

ítem, si saben los testigos si el dicho capitán Jerónimo de Alderete 
ha sido retado, é si dijeren que lo ha sido, declaren si saben cómo se 
salvó del reto y cómo y de qué manera lo saben. — Francisco Gue- 
rrero, 



8t8 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

En la villa de Tordesillas, á 24 días del mes de Noviembre de 1654 
años, Juan Mosquera de Molina, caballero profeso de la Orden del Se- 
ñor Santiago de España y el bachiller Pero Alonso, vicario y cura do 
la villa de Monfernando, freile profeso de la dicha Orden, en cumpli- 
miento de lo que por una provisión real de S. M., librada por los seño- 
res del Consejo de las Ordenes les fué mandado, tomaron sus dichos y 
confiadores de lo contenido en la dicha provisión á las preguntas si- 
guientes. 

Jerónimo Vásquez de Cepeda, vecino de la dicha villa de Tordesillas, 
habiendo jurado en forma, en manos de mí, Juan Mosquera de Moliaa, 
de decir la verdad de todo lo que supiere de lo que le fuere preguntado, 
dijo: que habrá sesenta años, poco más ó menos, y que no es pariente 
doste Jerónimo Alderete. 

Preguntado si conoce al capitán Jerónimo de Alderete, dijo: quél no 
lo conocía ni había visto, ni sabe de qué edad es. 

Preguntado si conoció á su padre y á su madre, dijo: que sí, y que su 
padre se llamaba Francisco de Mercado, y que á la madre no se acuerda 
del nombre, pero que era hija de Pedro Alderete, vecino desta villa, y 
agüelo deste que llaman el capiüin Jerónimo de Alderete. Preguntado 
cómo sabe que su madre era hija do Pedro de Alderete, vecino que fué 
desta villa, y que este Jerónimo de Alderete es hijo y nieto de Pedro 
de Alderete, dijo: que porque lo vio criar por hijo en casa de Pedro 
Alderete, y que es público y muy notorio quel dicjio Jerónimo de Alde- 
rete es hijo de fulana de Alderete y de Francisco de Mercado, y que por 
tal es habido y tenido. 

Preguntado si conoció á los agüelos y agüelas del dicho Jerónimo de 
Alderete, así de parte de su padre como de parte de su madre, dijo: que 
coiirxáó al agüelo y agüela de parte do la madre, y quel agüelo se llama - 
ba Pedro Alderete, y que del nombre de la agüela, aunque la conoció 
de vistii, no se acuerda como se llamaba, pero que sabe que eran veci- 
dos y naturales desta villa, y que sabe que estos eran agüelos del dicho 
Jerónimo de Alderote, porque los conversó, y es pública voz y fama. 

Preguntado si sabe que el dicho capitán Jerónimo de Alderete y el 
dicho 8U padre Francisco de Mercado y madre Isabel de Alcierete y 
agüelo Pedro de Alderete y agüela I^eonor deFiomayor, y que los agüe- 
los, do parte de su padre, que se llamaban Francisco de Olmedo y Te- 
resa de Mercado, nombrados cada uno por sí, hayan sido y son habidos 



379 

y tenidos y comunmente reputados por personas hijosdalgo, según fue- 
ro y costumbre do España, y que ninguno dellos no les toca mezcla de 
judio, converso ni moro ni villano, dijo: que en lo que toca á los agüe- 
los de parte de su padre, que fueron de la villa de Olmedo, no sabe nin- 
guna cosa, porque no los conoció, y que á lo que toca al agüelo y agüe- 
la de parte de su madre Isabel de AMerete, de la cual agora se acordó 
llamarse así, que así esta su madre como su agüelo Pedro de Alderete 
y su agüela Leonor do Fiomayor, sabe que son y fueron tenidos siem- 
pre por hijosdalgo, según el fuero de Esi)ana, y que en ninguno de- 
llos nunca oyó decir á nadie que los tocase ninguna mezcla ni raza de 
judíos ni conversos ni moros ni villanos; y preguntado cómo lo sabe 
así, dijo: que por conocellos á ellos y á sus deudos y parientes, así del 
agüelo j'a dicho como de la agüela, de más de cuarenta y cuatro años 
á esta parte, y que así es público y notorio en esta villa. 

Preguntado si sabe quel dicho capitán Jerónimo de Alderete tiene 
caballo, dijo: que no lo sabe. 

Preguntado si sabe quel dicho capittln Jerónimo de Alderete ha sido 
retado y cómo salió del reto, dijo: que no lo sabe, y firmólo de su 
nombre. — Juan Mosquera de Molina, — El Bachiller Vero Alonso. — Je- 
rónimo de Cepeda. 

Este dicho día, mes y año, los dichos Juan Mosquera de Molina y 
Bachiller Pero Alonso, tomaron juramento en forma á Juan Lobo, be- 
neficiado de la iglesia de San Pedro de la dicha villa de Tordesillas, el 
cual habiéndolo hecho de decir la verdad de lo que supiese en lo que 
le fuese preguntado, respondió lo siguiente á las preguntas que le fue- 
ron hechas. 

Preguntado si conoce al capiUin Jerónimo de Alderete, dice: que no 
1) conoce, mas que le ha oído decir y nombrar que es hermano del Li- 
cenciado Alderete, oidor de la Chancillería de Valladolid; preguntado 
de qué edad es este testigo, dijo: que habrá setenta años, poco más ó 
menos; preguntado si es pariente del dicho Jerónimo de Alderete, dijo: 
que no es su pariente. 

Preguntado si conoció al padre y á la madre del dicho .Jerónimo de 
Alderete, dijo: que al padre vio una vez, más ha de cincuenta años, y 
que a la madre del dicho Jerónimo de Alderete. que so llamaba Isabel 
Alderete, que la conoció, más ha de cincuenta años, doncella en casa 
de sujpadre Pedro Alderete, á la cual este testigo mostró una témpora- 



880 COLECCIÓN DE DOCUMENTOS 

da á leer, y que eran vecinos y naturales de la dicha villa de Tordesi- 
llas; preguntado cómo y por qué sabe que era el dicho Jerónimo de Al- 
derete hijo de Francisco de Mercado y de doña Isabel de Alderete, dijo: 
que porque así es público y notorio en esta villa. 

Preguntado si conoció á los agüelos y agüelas de parte de padre y de 
la madre del dicho Jerónimo Alderete: á esto respondió que no co- 
noció á los agüelos de padre, pero que conoció al agüelo y agüela de 
dicho Jerónimo de Alderete de parte de su madre, y que también cono- 
ció á sus bisagüelos, y que los agüelos del dicho Jerónimo de Alderete 
se llamaban Pedro Alderete y la agüela, Leonor do Fiomayor, quel 
bisagüelo del dicho Jerónimo de Alderete se llamaba el bachiller Fio- 
mayor que fué vecino é regidor desta villa, y que del nombre de la bi- 
sagüela no se acuerda aunque la conoció. 

Preguntado por la cuarta pregunta, si el dicho capitán Jerónimo Al- 
derete y su padre y madre y agüelo y agüela de parte de su madre y 
sus bisagüelos, todos fueron habidos y tenidos y comunmente reputados 
por personas hijosdalgo, según la costumbre y fuero de España y que 
á ninguno dcllos no les toca mezcla de judío, converso, ni moro, ni vi- 
llano, dijo que sabe que á ninguno de su madre, agüelos y bisagüelos 
del dicho Jerónimo de Alderete de parte de Isabel de Alderete, su ma- 
dre, no le toca mezcla, ni raza de judíos, ni conversos, ni moros, ni vi- 
llanos; preguntado como lo sabe, dijo: que porque así es pública voz y 
fama en esta villa, son tenidos por tales hijosdalgo, y este testigo lo 
oyó siempre á sus pasados, de más de sesenta años á esta parte. 

A la quinta pregunta, dijo: que no Sdbe si tiene caballo porque á él 
no lo conoce de vista. 

A la sexta pregunta, dijo: que no sabe si ha 'sido retado ó no, y que 
esto que ha dicho es la verdad, y firmólo de su nombre. — Juan Mos- 
quera dr Molina. — Juan Lobo» — El bachiller Pero Alonso. 

En la dicha villa de Tordesillas, domingo, veinte y un días del dicho 
mes de Noviembre, nos, los dichos Juan Mosquera de Molina y el ba- 
chiller Pero Alonso, tomamos en juramento forma á Sancho Vás- 
quez de Cepeda, vecino de la dicha villa, el cual habiendo jurado que 
diría la verdad de lo que supiese y le fuese preguntado, declaró lo si- 
guiente. 

A la primera pregunta, dijo: que era de edad este testigo de setenta 
años, poco más ó menos; preguntado si conoce al capitán Jerónimo de 



Valdivia y sus compaíJeros 379 

y tenidos y comunmente reputados por personas liijosdalgo, según fue- 
ro y costumbre de España, y que ninguno dellos no les toca mezcla de 
judío, converso ni moro ni villano, dijo: que en lo que toca á los agüe- 
los de parte de su padre, que fueron de la villa de Olmedo, no sabe nin- 
guna cosa, porque no los conoció, y que á lo que toca al agüelo y agüe- 
la de parte de su madre Isabel de Alderete, de la cual agora se acordó 
Uamurae así, que así esta su madre como su agüelo Pedro de Alderete 
y su agüela Leonor do Fiomayor, sabe que son y fueron tenidos siem- 
pre por hijosdalgo, según el fuero de EspoHa, y que en ninguno de- 
llos nunca oyó decir á nadie (jue los tocase ninguna mezcla ni raza de 
judíos ni conversos ni moros ni villanos; y preguntado cómo lo sabe 
así, dijo: que por conocellos á ellos y á sus deudos y j)arientes, así del 
agüelo ya dicho como de la agüela, de más de cuarenta y cuatro años 
áesta parte, y que así es público y notorio en esta villa. 

Preguntado si sabe quel dicho capitán Jerónimo de Alderete tiene 
caballo, dijo: que no lo sabe. 

Preguntado si sabe quel dicho capiUin Jerónimo de Alderete lia sido 
retado y cómo salió del reto, dijo: que no lo sabe, y firmólo de su 
nombre.— Jiían Mosquera de Molina. — El Bachiller Vero Alonso, — Je- 
mimo de Cepeda. 

Este dicho día, mes y año, los dichos Juan Mosquera de Molina y 
B:\cliillerPero Alonso, tomaron juramento en formí á Juan Lobo, be- 
neficiado de la iglesia de San Pedro de la dicha villa de Tordesillas, el 
cual habiéndolo hecho de decir la verdad de lo que supiese en lo que 
le fuese pregunbido, respondió lo siguiente á las preguntas (pie le fue- 
ron hechas. 

Pi'^guntado si conoce al capitiin Jerónimo de Alderete, dice: que no 
1> conoce, mas que le ha oído decir y nombrar que es hermano del Li- 
cenciado Alderete, oidor de la Chancillería de Valladolid; preguntado 
de qué edad es este testigo, dijo: que habrá setenta años, poco más ó 
menos; preguntiido si es pariente tlcl dicho Jerónimo do Alderete, dijo: 
(jne no es su pariente. 

Preguntado si conoció al padre y á la madre del dicho Jerónimo de 
Alderete, dijo: que al padre vio una vez, más ha de cincuenta años, y 
queá la madre del dicho Jerónimo de Alderete. que se llamaba Isabel 
AlJerete, que la conoció, más ha de cincuenta años, doncella en casa 
de sujpadre Pedro Alderete, á la cual este testigo mostró una témpora- 



382 COLECCIÓN DE DOCÜMEKTOS 

de Molina y el bachiller Pero Alonso, recebimos juramento en forma 
de Pedro de Acevedo, vecino y natural que dijo ser desta dicha villa de 
Tordesillas, el cual habiendo jurado que diría la verdad do lo que su- 
piese de todo lo que le fuese preguntado, declaró lo siguiente. 

A la primera pregunta, dijo este testigo que era de sesenta años ó 
más y que él y su padre y agüelo eran naturales de esta villa de Torde- 
sillas; preguntado si conoce al capitiin Jerónimo de Aldereto, dijo que 
no lo ha visto, pero que tiene mucha noticia de oídas del; preguntado 
si sabe de qué edad será el dicho capitán, dijo que no lo sabe; pregan - 
U\do si es pariente suyo, este testigo dijo que no. 

A la segunda pregunta, dijo este testigo que oyó decir á muchas 
personas que el dicho capitán Jerónimo de Alderete era hijo de 
Francisco de Mercado, vecino de Olmedo, y de doña Isabel de Alde- 
rete, quesera hija de Pedro Alderete, vecino y regidor desta villa, pero 
que á su hija dofia Isabel Alderete no la conoció de vista; preguntado 
cómo sabe que el dicho capitán Jerónimo Alderete era hijo de los di- 
chos Francisco de Mercado y doña Isabel Alderete, dijo este testigo que 
porque así es público y notorio en esta villa de Tordesillas y lo ha oído 
decir muhas veces á muchas personas. 

A la tercera pregunta, dijo este testigo: que á su agüelo y agüela de 
parte de su madre, que eran vecinos y naturales desta villa de Tordesi- 
llas, conoció mucho, y que el agüelo se llamaba Pedro Alderete y vecino 
y regidor desta villa, y el agüela Leonor de Fiomayor, y que habrá bien 
cincuenta años que los conoció; preguntí\do cómo sabe que éstos fueron 
agüelos del dicho Jerónimo de Alderete y cómo también sabe que era 
el dicho capitán hijo de Francisco Mercado y de doiia Isabel Alderete, 
dijo que lo uno y lo otro sabe porque así ha oído y es siempre notorio 
y pública voz y fama en esta villa de Tordesillas. 

A la cuarta preguntíi, este dicho testigo dijo: que lo que desta pre- 
gunta sabe es que Pedro de Alderete y Leonor de Fiomayor, agüelos 
del dicho capitán Jerónimo de Alderete de parte de su madre, que son 
los agüelos que crile tt^-rtigo le conoció, sabe por muy cierto y así ha 
sido y es público y muy notorio en esta villa de Tordesillas que eran 
muy limpios hijosdalgo, según fuero y costumbre de España, y que 
nunca supo ni oyó decir que Jes tocase ninguna mezcla ni raza de ju- 
díos ni conversos ni moros ni villanos, y que la misma limpieza sabe 
que tenía doña Isabel Alderete, hija de los dichos y madre del dicho 



VAM)1VIA V StJB COMPAÑEROS 383 

capitán Jerónimo de Alderete, y que aunque no conoció al padre del 
dicho capitán ni á sus agüelos de parte de su padre, siempre oyó decir 
á muchas personas que eran muy limpios hijosdalgo^ sin to(!arles nin- 
guna mezcla ni raza de las soVedichas. 

A la quinta pregunta, dijo: que no sabe si tiene caballo, pero que 
cree que lo tiene, según su calidad y posibilidad para ello. 

A la sexta pregunta, dijo este testigo* que no sabe ni ha oído decir 
quel dicho capitán Jerónimo de Alderete haya sido retado ni desafiado, 
y que lo que ha dicho es la verdad de todo lo que sabe en este hecho 
de lo que le ha sido preguntado, y firmólo de su nombre. — Juan Mos- 
quera de Molina. — Pedro de Acevedo. — El Bachiller Pero Alonso. 

Este dicho día, mes y año susodicho, en la dicha villa de Tordesillas, 
no3 los dichos Juan Mosquera de Molina y el Bachiller Pero Alonso, 
recebimos juramento en forma de Lorenzo Cedillo, clérigo, beneficiado 
de la Iglesia de Santa María de la dicha villa, el cual habiendo jurado 
que diría la verdad de lo que supiese en lo que le fuese preguntado, 
declaró lo siguiente: 

A la primera pregunta, dijo este testigo: que era de edad de setenta 
años, poco más ó menos; preguntado si conoce al capitán Jerónimo 
Alderete, dijo que no lo conoce; preguntado si es su pariente, dijo que 
no lo es. 

A la segunda pregunta, dijo: que ha más de cincuenta años que co- 
noció de vista y conversación á Pedro Alderete y á Leonor de Fio- 
mayor, su mujer, los que dicen que fueron agüelos del dicho capitán, 
que eran vecinos y naturales dosta villa de Tordesillas, y que no cono- 
ció á su padre ni agüelos del dicho capitán porque eran vecinos de 
Olmedo, sino que algunas veces oyó decir quel dicho Pedro Alderete 
había casado á una su hija doncella, que se llamaba doña Isabel Alde- 
rete, con un Mercado, vecino de Olmedo, y que esto es público y noto- 
rio. 

A la tercera pregunta, dijo este testigo: que no sabe más de lo que 
tiene dicho dello en la pregunta antes desta. 

A la cuarta pregunta, dijo este testigo: que lo que della sabe es quel 
dicho Pedro de Alderete y Leonor de Fiomayor, su mujer, que son á 
los que este testigo conoció de los contenidos en esta pregunta, eran 
muy limpios hijosdalgo sigún fuero y costumbre de España, y que 
nunca oyó decir á nadie que á ninguno dellos tocase ninguna mezcla 



384 COtiEOClÓN DÉ DOCUMENTOS 

ni raza de judío ni converso ni moro ni villano, y que esto es muy pú- 
blico y notorio en esta villa de Tordesillas, y que lo demás no sabo 
nada. 

A la quinta pregunta, dijo que no la sítbe. 

A la sexta pregunta, dijo lo mismo que no la sabe, y que esto es todo 
lo que en este caso sabe de lo que le ha sido preguntado, y firmólo do 
su nombre. — Juan Mosquera de Molina. — El Bachiller Pero Alonso. — 
Lorenzo Cedillo, clérigo. 

En la villa de Olmedo, á veinte y seis días del mes de Noviembre de 
mil quinientos cincuenta y cuatro años, nos los dichos Juan Mosquera 
de Molina y el Bachiller Pero Alonso, recebimos juramento en forma 
de Diego de Sorgrado, clérigo, beneficiado de la Iglesia de San Andrés 
desta villa y vecino y natural della, el cual habiendo jurado que diría 
la verdad de lo que supiese de lo que le fuese preguntado, dijo lo si- 
guiente: 

A la primera pregunta, este testigo dijo: que conoció de vista y con- 
versación al capitán Jerónimo de Alderete más ha de treinta años; pre- 
guntado de qué edad es este testigo, dijo que era de sesenta y tres años; 
preguntado éste si sabía de qué edad era el dicho capit:ín, dijo que creo 
que podría haber hasta treinta y cinco años; preguntado si este testigo 
es pariente del dicho Jerónimo de Alderete, dijo que no lo es. 

A la segunda pregunta, este testigo dijo: que conoció al {)adre y á la 
madre del dicho Jerónimo de Alderete y que el padre se llamaba Fran- 
cisco de Mercado y la madre que se llamaba por sobrenom])re de Alde- 
rete; preguntado cómo los conoció, dijo que por vista y conversación 
más ha de cuarenta y cinco años; preguntado cómo sabía quel dicho Je- 
rónimo de Alderete era hijo de los sobredichos, dijo que porque vio que 
nació en su casa y como á hijo lo criaban sus padres con los otros su.s 
hermanos. 

A la tercera pregunta, dijo este testigo que no conoció á ninguno de 
sus agüelos ni agüelas, pero que siempre oyó este testigo decir á sus 
padres y á otras pci-sonas que sus agüelos eran personas limpias y hi- 
josdalgo, y que así ha oído y es público y notorio en esta villa. 

A la cuarta prcgnnti, este testigo dijo que lo que desta pregunta 
sabe es que en cuanto á lo que toca al dicho Jerónimo de Alderete por 
la i)arte de su padre Francisco de Mercado, este testigo sabe cierto que 
él y su padre son muy limpios hijosdalgo, según costumbre y fuero <le 



VALDIVIA Y SÜB COMPASeBOS 385 

España, sin que les toque ninguna raza ni mezcla de judíos ni conver- 
sos ni moros ni villanos, y que en cuanto toca á aquella fulana do Alde- 
rete, madre del dicho Jerónimo de Alderete, qué? iñuchas veces oyó de- 
cir á una mujer de un primo suyo y á otras personas que sabían que 
era muy limpia bijadalgo. 

A la quinta pregunta, dijo que él lo ha visto en esta villa tener caba- 
llos y muía, que cree que eran suyos. 

A la sexta pregunta, dijo: que no sabe ni ha oído decir quel dicho 
Jerónimo Alderete haya sido retado ni desafiado de nadie, y que 
esto es lo que sabe de todo lo que le ha sido preguntado, y firmólo 
de su nombre. — Juan Mosquera de Molina, — El bachiller Pero Alonso. — 
Diego Sorgrado, clérigo. 

Este dicho día, mes y año susodicho, en la dicha villa de Olmedo, 
nos los dichos Juan Mosquera de Molina y el bachiller Pero Alonso re- 
cebimos juramento en forma de Catalina de Torres, mujer que fué de 
Diego de Gordos, vecina y natural de la dicha villa, la cual, habiendo 
jurado que diríala verdad de lo que fuese preguntado, dijo lo siguiente: 

A la primera pregunta, dijo este testigo que era de edad de sesenta 
y cinco años; preguntado si conoció al capitán Jerónimo de Alderete, 
dijo que sí, dende que nació, y á su parecer ha más de treinta y cinco 
años; preguntado si era su pariente, dijo que algo era su pariente, pero 
tan lejos que cree que pudieran casarse sin despensación. 

A la segunda pregunta, dijo este testigo que conoció al padre y á la 
madre del dicho Jerónimo de Alderete y que al padre llamaban Fran- 
cisco de Mercado, vecino y regidor desta villa, y á la madre llamaban 
Isabel de Alderete, natural de Tordesillas; preguntado cómo sabe que 
el dicho Jerónimo de Alderete era hijo de los sobredichos, dijo que 
porque lo vio nacer y criar en su casa y tenello y tratallo como á su 
hijo. 

A la tercera pregunta, dijo este testigo que al agüelo y á la agüela 
del dicho Jerónimo Alderete de parte de su padre conoció, y que el 
agüelo se llamaba Francisco de Olmedo, y el agüela, aunque la cono- 
ció, no se acuerda cómo se llamaba, y que algunas veces se acuerda 
que vio venir aquí á Pedro de Alderete, su agüelo por parte de su ma- 
dre. 

A la cuarta pregunta, este testigo dijo que lo que sabe desta pregun- 
ta es que el dicho Jerónimo Alderete y Francisco de Mercado, su 
DOC, xm a5 



384 COLECCIÓN Dfi DOCUMENTOS 

ni raza de judío ni converso ni moro ni villano, y que esto es muy pú- 
blico y notorio en esta villa de Tordesillas, y que lo demás no sabo 
nada. 

A la quinta pregunta, dijo que no la sabe. 

A la sexta pregunta, dijo lo mismo que no la sabe, y que esto es todo 
lo que en este caso sabe de lo que le ha sido preguntado, y firmólo do 
su nombre. — Juan Mosquera de Molina. — El Bachiller Pero Alonso. — 
Lorenzo Cedillo, clérigo. 

Eu la villa de Olmedo, á veinte y seis días del mes de Noviembre de 
mil quinientos cincuenta y cuatro años, nos los dichos Juan Mosquera 
de Molina y el Bachiller Pero Alonso, recebimos juramento en fonníi 
de Diego do Sorgrado, clérigo, beneficiado de la Iglesia de San Andrés 
desta villa y vecino y natural della, el cual habiendo jurado que diría 
la verdad de lo que supiese de lo que le fuese preguntado, dijo lo si- 
gaiente: 

A la primera preguntíi, este testigo dijo: que conoció de vista y con- 
versación al capitiin Jerónimo de Alderete más ha de treinta años; pre- 
guutado de qué edad es este testigo, dijo que era de sesenta y tros años; 
preguntado éste si sabía de qué edad era el dicho capitán, dijo que creo 
que podría haber hasta treinta y cinco años; preguntado si este testigo 
es pariente del dicho Jerónimo de Alderete, dijo que no lo es. 

A la segunda pregunta, este testigo dijo: que conoció al padre y á la 
madre del dicho Jerónimo de Alderete y que el padre se llamaba Fran- 
cisco de Mercado y la madre que so llamaba por sobrenombre de Alde- 
rete; preguntado cómo los conoció, dijo que por vista y conversación 
mis ha de cuarenta y cinco años; preguntado cómo .sabía quel dicho Je- 
rónimo de Alderete era hijo de los sobredichos, dijo que porque vio que 
nació en su casa y conio á hijo lo criaban sus padres con los otros sus 
hermanos. 

A la tercera pregunta, dijo este testigo que no conoció á ninguno íle 
sus agüelos ni agüelas, pero que siempre oyó este testigo decir á sus 
padres y á otras poi-sonas que sus agüelos eran personas limpias y hi- 
josdalgo, y que así ha oído y es público y notorio en esta villa. 

A la cuarta prcgunt^. este testigo dijo que lo que desta pregunta 
sabe es que en cuanto á lo que toca al dicho Jerónimo de Alderete por 
la parte de su padre Francisco de Mercado, este testigo sabe cierto que 
él y su padre son muy limpios hijosdalgo, según costumbre y fuero de 



VALDIVIA Y BUS COMPANEROS 385 

España, sin que les toque ninguna raza ni mezcla de judíos ni conver- 
sos ni moros ni villanos, y que en cuanto toca á aquella fulana de Alde- 
rete, madre del dicho Jerónimo de Alderete, qué niuchas veces oyó de- 
cir á unn mujer de un primo suyo y á otras personas que sabían que 
era muy limpia hijadalgo. 

A la quinta pregunta, dijo que él lo ha visto en esta villa tener caba- 
llos y muía, que cree que eran suyos. 

A la sexta pregunta, dijo: que no sabe ni ha oído decir quel dicho 
Jerónimo Alderete haya sido retado ni desafiado de nadie, y que 
esto es lo que sabe de todo lo que le ha sido preguntado, y firmólo 
de su nombre. — Juan Mosqiiera de Molina. — El bachiller Pero Alomo. — 
Diego Sorgrado, clérigo. 

Este dicho día, mes y año susodicho, en la dicha villa de Olmedo, 
nos los dichos Juan Mosquera de Molina y el bachiller Pero Alonso re- 
cebimos juramento en forma de Catalina de Torres, mujer que fué de 
Diego de Gordos, vecina y natural de la dicha villa, la cual, habiendo 
jurado que diría la verdad de lo que fuese preguntado, dijo lo siguiente: 

A la primera pregunta, dijo este testigo que era de edad de sesenta 
y cinco años; preguntado si conoció al capitán Jerónimo de Alderete, 
dijo que sí, dende que nació, y á su parecer ha más de treinta y cinco 
años; preguntado si era su pariente, dijo que algo era su pariente, pero 
tan lejos que cree que pudieran casarse sin despensación. 

A la segunda pregunta, dijo este testigo que conoció al padre y á la 
madre del dicho Jerónimo de Alderete y que al padre llamaban Fran- 
cisco de Mercado, vecino y regidor desta villa, y á la madre llamaban 
Isabel de Alderete, natural de Tordesillas; preguntado cómo sabe que 
el dicho Jerónimo de Alderete era hijo de los sobredichos, dijo que 
porque lo vio nacer y criar en su casa y tenello y tratallo como á su 
hijo. 

A la tercera pregunta, dijo este testigo que al agüelo y á la agüela 
del dicho Jerónimo Alderete de parte de su padre conoció, y que el 
agüelo se llamaba Francisco de Olmedo, y el agüela, aunque la cono- 
ció, no se acuerda cómo se llamaba, y que algunas veces so acuerda 
que vio venir aquí á Pedro de Alderete, su agüelo por parte de su ma- 
dre. 

A la cuarta pregunta, este testigo dijo que lo que sabe desta pregun- 
ta es que el dicho Jerónimo Alderete y Francisco de Mercado, su 
DOC, XIII a5 



38ü COLECCIÓN DK DOCUMENTOS 

padre, y Francisco de Olmedo, su agüelo, y la mujer deste, su agüela, 
de quien no se acuerda de su nombre, sabe cierto que todos los sobre- 
dichos eran y son personas hijosdalgo, según fuero y costumbre de Es- 
paña, sin que á ninguno dellos toque raza ni mezcla de judío ni con- 
verso, ni moro ni villano, y que en cuanto toca á la madre y agüelos <le 
su padre del dicho Jerónimo Alderete siempre oyó decir que eran lim- 
pios y de buena parte, y así es público y notorio en estíi villa. 

A la quinta pregunta, dijo: que ha oído decir quel dicho Jerónimo 
de Alderete tiene caballos. 

A la sexta pregunta, dijo: que no sabe ni oyó decir á nadie quel di- 
cho Jerónimo de Alderete haya sido desafiado, y que esto es lo que 
sabe de lo que le ha sido preguntado, y porque no tenía vista no lo fir- 
mó, aunque sabía escribir. — El bachiller Pero Alonso. — Jiian Mosquera 
de Molina. 

Este dicho día, mes y año susodicho, en la dicha villa de Olmedo, 
nos los dichos Juan Mosquera de Molina y el Bachiller Pero Alonso, 
recebimos juramento en forma de Andrés de Cabo, vecino y natural 
desta dicha villa, el cual, habiendo jurado decir verdad en todo lo que 
supiese de lo que le fuere preguntado, declaró lo siguiente: 

A la primera pregunta, este testigo dijo que ha sesenta y tres años; 
preguntado si conoce al capitán Jerónimo de Alderete, dijo que sí cono- 
ce; preguntado de qué edad podrá ser el dicho Jerónimo Alderete, 
dijo que de hasta treinta y cinco años; preguntado si este testigo os su 
pariente, dijo que no lo es. 

A la seguntla pregunda, dijo este testigo que conoció á su padre y 
madre del dicho Jerónimo de Aldereti?, y que al padre llamaban Fran- 
cisco de Mercado, que era vecino y regidor desta villa de Olmedo, y á 
la madre llamaban doña Isabel Alderete, que era natural de Tordesillas; 
preguntado cómo sabe que el dicho Jerónimo de Alderete era hijo de 
los sobredichos, dijo que porque dende niño lo vio tener y criar en su 
casa como á hijo, y ansí llamándolo, y él á ellos padre. 

A la tercera pregunta, este testigo dijo que de todos sus cuatro agüe- 
los no conoció sino al uno, padre del dicho Francisco de Mercado, que 
se llamaba Francisco de Olmedo, agüelo del dicho Jerónimo de Alde- 
rete. 

A la cuarta pregunta, este testigo dijo: que lo que desta pregunta 
sabe es quel dicho Jerónimo Alderete y Francisco de Mercado, su pa- 



VALDIVIA Y SUS COMPASÉEOS 387 

dre, y Francisco de Olmedo, su agüelo, son hoinbres hijosdalgo, se- 
gún costumbre y fuero de España, y que á ninguno dellos no toca nin- 
guna mezcla ni raza de judíos ni moros, conversos ni villanos, y que asi 
lo oyó siempre decir á sus ancianos y mayores, y ha sido y es pública 
voz y fama en esta villa de Olmedo, y que lo que de la doña Isabel de 
Alderete, madre del dicho Jerónimo de Alderete, sabe y del otro su 
agüelo y agüelas, que no conoció, el haber oído decir muchas veces y 
á muchas personas que eran todos muy notorios hijosdalgo, limpios 
de todas partes, y que es pública voz y fama en esta villa de Olmedo. 

A la quhita pregunta, dijo: que sabe y ha visto tener caballo al dicho 
Jerónimo de Alderete. 

A la sexta pregunta, dijo: que no sabe ni ha oído decir que nadie 
haya retado ni desafiado al dicho Jerónimo de Alderete, y que lo que 
ha dicho es la verdad do lo que sabe de todo lo que ha sido preguntado, 
y firmólo de su nombre. — Juan Mosqiiera de Molina. — Elhachiller Pero 
Alonso, — Andrés Cabo. 

Este dicho día, mes y año sosodicho, en la dicha villa de Olmedo, 
nos los dichos Juan Mosquera de Molina y el bachiller Pero Alonso re- 
cebimos juramento en forma del bachiller Diego de Burgos, vecino y 
natural de la dicha villa, el cual, habiendo jurado que diría la verdad 
de lo que supiere en lo que le fuere preguntado, dijo y declaró lo si- 
guiente: 

A la primera pregunta, dijo este testigo: que era de setenta años, poco 
más ó menos; preguntado si conoce al capitán Jerónimo de Alderete, 
dijo que si, desde que nació, que habrá treinta y chico años ó más; pre- 
guntado si es pariente, dijo que nó. 

A la segunda pregunta, dijo este testigo: que si conoció á su padre y 
á su madre, y que á su padre llamaban Francisco de Mercado y que 
era vecino y regidor y natural desta villa de Olmedo, y que á su madre 
llamaban doña Isabel Alderete y que era natural de Tordesillas; pre- 
guntado cómo sabe quel dicho Jerónimo de Alderete era hijo de los so- 
bredichos, dijo este testigo: que lo sabe porque dende que nació lo vio 
criar y estar en su casa como hijo y ellos llamarle hijo y él á ellos pa- 
dres. 

A la tercera pregunta, dijo este testigo, que al agüelo y agüela del 
dicho Jerónimo de Alderete, de parte de su padre, conoció mucho, y 
que al agüelo llamaban Francisco de Olmedo y al agüela, su mujer, 



388 COLEOCIÓN DU DOCtMEKtOfi 

llamaban doña Teresa de Mercado, que fué hermana de la mujer de 
García de Cotes el viejo, y que el agüelo y agüela de parte de su madre 
no conoció, porque no eran naturales desta villa de Olmedo, sino de 
Tordesillas. 

A la cuarta pregunta, dijo este testigo: que lo que desta pregunta 
sabe es quel dicho Jerónimo de Alderete y Francisco de Mercado, su 
padre, y Francisco de Olmedo, su agüelo, y doña Teresa de Mercado, 
su agüela, todos cuatro son y eran personas muy limpias hijosdalgo, 
segiin fuero y costumbre de España, sin que á ninguno dellos tocase 
ninguna mezcla ni raza de judío, ni converso, ni moro, ni villano, y 
que esto sabe porque siempre oyó decir á sus mayores y ancianos, que 
todos ellos eran muy limpios hijosdalgo, y que así ha sido y es público 
y notorio en esta villa de Olmedo; y que en lo que toca á doña Isabel 
de Alderete, su madre, y al padre y madre della, agüelos del dicho Je- 
rónimo de. Alderete, no sabe nada, sino que siempre oyó decir á todos 
los que con ellos hablaban, que eran muy limpios hijosdalgo, de buena 
p.irte, y así ha sido y es público y muy notorio. 

A la quinta pregunta, dijo: que él le ha visto en esta villa con caba- 
llos y muías suyas y harto aparato. 

A la sexta pregunta, dijo: que no sabe ni ha oído decir que nadie 
haya desafiado ni retado al dicho Jerónimo de Alderete, y que esto es 
la verdad de lo que sabe de todo lo que le ha sido preguntado, y firmó- 
lo de su nombre. — Tuxpi MosuM'a de Molina. — El bachiller Diego de 
Burgos. — Ll bachiller Pero Alomo. 

Este dicho día, mes y año susodicho, en la dicha villa de Olmedo, 
nos los dichos Juan Mosquera de Molina y el bachiller Pero Alonso re- 
cebimos juramento en forma de Hernando de Vallejo, arcipreste de la 
dicha villa, el cual, habiendo jurado que diría la verdad que supiese de 
lo que le fuese preguntado, declaró lo siguiente: 

A la primera pregunta, dijo este testigo: que era de edad de setenta 
años; preguntado si conoce al capitán Jerónimo de Alderete, dijo: que 
sí, dende que nació, que le parece que habrá treinta y cinco años; pre- 
guntado si es su pariente, dijo que nó. 

A la segunda pregunta, dijo este testigo: que conoció al padre y á la 
madre del dicho Jerónimo do Alderete, y que al padre llamaban Fmu- 
cisco de Mercado y á la madre tal de Alderete; preguntado cómo sabe 
que era hijo de los sobredichos, dijo: que porque era vecino de sus pa- 



VALDIVIA r STJB COMPAÍEROS 389 

dres y lo yió eu su casa tener y criar por hijo y así Uamallo, los cuales 
eran vecinos desta villa. 

A la torcera pregunta, dijo esto testigo: que de sus agüelos no cono- 
ció sino á Francisco de Olmedo, padre de Francisco de Mercado, su pa- 
dre, y üirabién conoció á su agüela, mujer deste Francisco de Olmedo, 
que se llamaba tal de Mercado; preginitado cómo sabe (jue eran sus 
agüelos, dijo: que porque los conoció viviendo Francisco de Mercado, 
padre del dicho Jerónimo de Alderete, y que así era notorio. 

A la cuarta pregunta, dijo este testigo: que lo que desta pregunta 
sabe es que el dicho Jerónimo de Alderete y Francisco de Mercado, su 
padre, y Francisco de Olmedo, su agüelo, y tal de Mercado, su agüela, 
todos cuatro eran y son limpios hijosdalgo, según costumbre y fuero 
de España, sin que tuviesen ni les tocasen ninguna raza ni mezcla de 
judíos ni conversos, moros ni villanos, y que si otra cosa hubiera, que 
él lo supiera; y que de su madre y agüelos, de parte de su madre, no sa- 
be si no que siempre oyó decir que todos eran muy limpios hijos- 
dalgo. 

A la quinta pregunta, dijo: que cree que tiene caballo y caballos. 

A la sexta pregunta, dijo: que no sabe ni ha oído decir á nadie quel 
dicho Jerónimo Alderete haya sido retado ni desafiado, y que esta es la 
verdad de todo lo que sabe de lo que le ha sido preguntado, y firmólo 
de su nombre. — Juan Mosquera de. Molina. — FA Bachiller Pero Alonso, — 
Hernando de Vallejo, 

Esta información de diez testigos, que va escripta en once hojas de 
papel, y dellas va una plana en blanco, testado de cabo á cabo, y más 
lo contenido en esta plana, se acabó y cerró y selló en la villa de Ol- 
medo, lunes en la noche, veinte y seis días de Abril de mil y qui- 
nientos y cincuenta y cuatro años; y todo lo escripto entre ringlones de 
la letra mía vala, y lo testado no empeza, de que tuve yo, Juan Mos- 
quera de Molina, la culpa, que fui el que lo escribí; y en fe y testimo- 
nio quo es cierta y verdadera y con toda fidelidad y limpieza, y ha sido 
tomada por nos Juan Mosquera de Molina y el Bachiller Pero Alon- 
so, á quien fué cometido por los señores del Consejo de las Ordenes, 
va firmada de ambos en el dicho de cada testigo y aí|uí en este pie de 
todo ello. — Juan Mosquera de Molina. — El Bachiller Pero Alonso, 

(No consta que fuera aprobada esta información.) 



390 



COLEGCIÓIÍ PB POCUKENTOI 



Sin fecha (1554). 

XVIL — Memorial de Jerottlmo AJderetc al Consejo (le Indias, 

(Archivo du luchas^ Papeles j>or agregar á la Audiencia de Chile, 

legajo L«). 



Muy líoderoao señor:^ — Jerónimo Alderete, capitán general de V, Aj 
en la provincia ríe Cliilli, que agora llaman la Nueva Extreniuduru, eij 
noiubre de don Podro de \'ald¡via, vuestro gobernador en la dicha prc 
vincia, digo: que por mí y en el dicho nombre esUi pedido y suplicadíj 
á V. A- que, atentos los muchos y señalados servicios que el dicho Ge 
bernadur lia hecho, especialmente en el descubrimiento y población di 
la diclia tierra, sea V. A. servido de le hacer nierced de algunas costu 
en una petición por mí en el diclio nombre pedida, y la una dellas e€ 
que, por cuanto el dicho Gobernador tiene poder y ñícultad de podaj 
nombrar tres regidores perpetuo!^ en cada uno de los pueblos